Compañeros...

X Precaución

Los cálculos indicaban el rendimiento ideal para los entrenamientos, y avances en técnicas. También indicaban el tiempo restante para el primer ataque; un mes.

Sí, había pasado el tiempo tras la tormenta que pudo haber acabado con el Centro. El tiempo había pasado, y los entrenamientos habían empezado en todos los niveles, desde los pupilos de niveles más bajos del coliseo; lo que no tenían general, los que tenían y entrenaban con sus respectivos generales, el grupo Elite que estaba preparando DarkMoon ( con algo de ayuda), y por ultimo algunos generales por cuenta propia. Sin contar la llegada de nuevos refuerzos, pedidos para la protección de la barrera Detro y refuerzo para los entrenamientos (barrera que divide la isla)... Entre ellos; Gen-Kay, Ren Tao, Horo-Horo, y Tama, a quien llamaban El duque de las Ilusiones.

Nota del Autor: Aquí estoy de nuevo con mis súper explicaciones. Bueno, esta historia es un CrossOver como saben... pero de verdad que no se nota, no? Como saben me estoy esforzando mucho para que el nen se parezca mucho a otros poderes que aparecen en otras series, los he adaptado y los he convertido en Aura. Ahora, como ven traje a más "invitados Especiales" a la historia, para completar aún más el Staff de personajes, y hacer más completas algunas conversaciones, y escenas. Así que aquí tenemos bastante completo el Staff de Shaman King, y Yuu Yuu Hakusho. Hacía bastante que no ponía una nota... las otras eran aportes para recordar cosas... Confío en que no se pierdan en cuanto hablo de algunas técnicas nen... o si no me preguntan .

Ahora, El duque de las Ilusiones no es de ninguna serie, si no que lo invente, pensando en una persona experta en trucos... (me va a hacer pensar mucho como hacer los trucos, y como se escapa de los problemas... A muchas personas quizás les recuerde a Jing, el Rey de los bandidos, puede que sea similar, pero Tama no es un ladrón, conste. Aunque Jing tampoco es un ladrón común...) Fin N. Del A.

Muchas personas, entendieron que no se enfrentaban a bestias que no tenía razonamiento, ni tampoco a personas tontas; si no que a un enemigo peligroso, y potencialmente poderoso.

Quizás el ataque había vuelto más concientes a muchas personas, y en otros casos aumentando el mal genio, y cinismo de otras... (a Ross). Haku seguía igual, sin hacer mucho, otra que criticar a otros generales, o irse a su habitación. La verdad era que nadie le importaba; un mes de entrenamientos no era nada, así todos lo que tenían pupilos iban a sacarles el jugo como fuera.

Desde Sorento, a Chi tenían pupilos, y los generales que no tenían y no quería tener alguno, entrenaban por su cuenta por los alrededores.

Quizás ese ambiente liviano que producían las fiestas se disipaba así tan fácil, por eso en un principio se pensó hacer otra antes del día del ataque... pero razonablemente no se hizo, por respeto a quienes estaban tensos, y a quienes querían entrenar hasta el final... pero la fiesta es otro tema.

Quizás los que entrenaban bajo la tutela de Kidara, quien seguía sus propias ideas, y sugerencias de unas cuantas personas más, no paraba nunca. Se podía decir que las comidas eran los momentos santos de descanso. Pero los 25 que quedaron después de la selección de Kidara no se quejaban, parecían pasarla bien, a pesar de lo estresante que era. Quizás cada uno pensaba que era un prueba que debían superar para ser más fuertes. Ahora, lo importante había sido como cada uno había pasado a ser un pupilo del tipo elite; luchando con su propia general.

En resumidas en ese examen, más de la mitad que había quedado había salido despedido por los aires, en manos de unos cuantos golpes. Para mala suerte de parte de ellos, el día en que Kidara tomo esa prueba estaba en especial mal humor; básicamente tenía una especie de resaca, desde el momento en que hacía unos días que Kurapika le había curado, se había mantenido dormitando; hasta que le despertaron Laine y Reese, ya hartos de esperar ( para que vean el entusiasmo que tenían). Esa mañana fue un día muy extraño, pues Kidara se acordaba de la mitad de las cosas a causa de la somnolencia, y el otro trozo que tenía en la cabeza eran en su mayoría de molestia. Y como Laine y Reese no sabían que Kidara dormía por periodos larguísimos, resultaron bastante asustados pues Kidara se levantaba y movía ignorando por completo a ambos, quienes por un momento pensaron que era un zombi o los estaba ignorando por flojera. El problema verdadero empezó cuando ambos empezaron a hablar con voz grande, y Kidara se irrito más. Antes de que ambos se dieran cuenta, ya los habían lanzado por el balcón hacia fuera. Para cuando habían caído, Kidara estaba abajo ya, lista y preparada y de muy mal humor, convocando a todos los que habían quedado diciéndoles que se defendieran como pudieran, que ya no tenían que esperar más, antes de que algunos se dieran cuenta, estaba en medio lanzándolos a golpes. En un principio quedaron 10, pero varios volvían indignados, para demostrar que así no les ganarían, pero los que tenían una habilidad menor eran lanzados de nuevo por los bruscos movimientos de Kidara, y muchos salían despedidos aunque el golpe no fuera directo. Ya cuando iban quedando unos 40, o 30, la cosa se puso peor, atacaba a una persona individualmente (empezando por Laine y después Reese), atacando de tal forma que otros no podían acercarse. Ya al final quedaban 32, y aunque quedaba menos de la mitad con la que había empezado, al menos estaban en pie...pero era cosa de usar un poco de Ren para derribarlos, finalmente Kidara se lanzo contra los que estaban eliminados, dejando solo a los que creyó aptos, después de eso se largo de nuevo, indicándoles que al siguiente de ese empezarían a entrenar, que dejaran de molestar, que con lo que ya había hecho era suficiente. A Nadie le pareció poco lo ocurrido por más veloz y breve que fuese, pues demostraba que estaban frente de una persona poderosa, quizás no tanto como otros generales, pero que al menos los iba a tomar en serio.

Mientras Kidara atacaba la enfermería se iba llenando poco a poco, y otros generales venían su desempeño, burlándose; ya que estaba luchando con los pupilos, quienes según muchos eran poca cosa. Otros miraban interesados, y algunos se reían.

Cuando empezaron los entrenamientos, no hacía más que largarse a alguna parte llana y grande, y Kidara los retaba, con el tiempo duraban más, por que empezaban a comprender en parte los patrones de ataque de Kidara, quizás no siempre eran iguales, pero tenían ciertas características, ella nunca atacaba por detrás directamente, para cuando la víctima se daba cuenta, tendía a ya estar en su frente, Era difícil saber con que les atacaría aunque casi nunca utilizaba las piernas, solo manos brazos, y diversas armas. Pero con el tiempo el patrón se fue perdiendo, pues ella les hacía las cosas más difíciles, y atacaba de cualquier forma, volviendo las posibilidades de adivinar que pasaba después más difíciles. En cualquier caso, Kidara empezaba a utilizar el método de luchas uno a uno, o dos a uno, aunque seguían siendo poco efectivas, no se podía negar que todos los chicos y chicas mejoraban considerablemente, les daba experiencia, y agilidad. Pero había un error en el sistema; era estresante, y no se podían trabajar capacidades especificas, y Hatsu menos, DarkMoon no les daba tiempo suficiente para utilizar alguna técnica avanzada. Tras eso fue cuando empezaron a entrar los consejos de Kurapika, Gen-Kay, y Bisuke. Con bastante ayuda, Kidara empezó a idear entrenamientos prácticos para aumentar resistencia, agilidad, destreza, e incluso problemas mentales. El avance era notorio, cada vez le podían seguir con menos esfuerzo el ritmo a Kidara en las luchas, y se cansaban menos.

En el caso de los entrenamientos de Gon y Killua las cosas eran cada vez más interesantes, las dificultades eran cada vez mayores, algunos generales (no por voluntad propia) como Shun, Rei, e incluso Kein ( quien no dio tregua, y a quien ni si quiera pudieron tocar) lucharon contra ellos, les dijeron que les faltaba, y sin faltar Bisuke quien les hacía entrenamientos específicos. Todo en los espacios creados por Hyo.

Ahora, Hyo no salía del a habitación y vivía el 80 del día a base de barritas energéticas, y unas pocas horas de sueño. Los textos aumentaban considerablemente, incluso los habían archivado en varios libros, unas 4 copias por libro. Nada fuera de este mundo. Quizás lo único que la desconectaba de estar pegada al teclado eran las conversaciones que tenía con Kein en la biblioteca un par de veces a las semana cuando se dedicaba a buscar datos para los siguientes escritos. Pero no parecía estresada, aunque a veces parecía zombi mientras escribía; tenía la mirada perdida en la apantalla, los ojos entreabiertos, y lo único que movía eran las manos, a veces los pies al ritmo de alguna canción, cuando se dedicaba a cambiar la lista de reproducción de música, o algún CD, y de vez en cuando para abrir las barritas energéticas. Pero aún así, parecía orgullosa de lo logrado.

Garnet, Sakura, Takashi, Chi y May se dedicaban a al investigación, y de ve sen cuando a entraban en pánico cuando descubrían un virus en el sistema, o notaban que intentaban entrar a la base de datos, y después echarle la culpa a alguien por lo ocurrido. El grupo ya había tenido que llegara usar dos procesadores por persona, y tomaban mucho café. xD La gran mayoría de los generales y pupilos, no sabían que demonios estaban haciendo o a que se dedicaban... pero todos comprendían que era duro; y que muchas cosas en el ataque que se acercaba dependerían de una buena información.

Noa cocinaba con su típico animo, su clara intención de servicio, y su sonrisa a la hora de comer, o cuando entregaba la comida a quienes estaban demasiados ocupados para ira buscarla.

Mench por su parte parecía atareada en la cocina, de vez en cuando tomaba sus cuchillos y se largaba en busca de alguna cosilla. Algo buscaba Mench, una receta especial, que ya casi no pasaba en la cocina ni dirigiendo otras cosas les coliseo, se dedicaba exclusivamente a buscar algo.

Sin contar otras cosas, como enredos de técnicas, de explosiones por todas partes, y que el Incompleto Ryodan se quejara, todo marchaba bastante bien, y que últimamente no hubiesen amenazas de atacar la falla del a barrera, quería decir que en el otro lado también se estaban preparando.

La antes, vacía y tranquila enfermería, ahora tenía bastante movimiento, entraba y salía entraba gente, (visitante frecuente era Kuwabara). También el estreno de Leorio en la enfermería. Quien siempre estaba trabajando con todo lo que podía dar, y con un enorme gusto, a pesar de ser un tanto irritable, pues algunos pacientes eran odiosos le hacia enojarse.

Hacía unos días antes de que empezara del todo el movimiento, el oráculo había sido abierto para las personas que habían llegado a la isla hacñia un periodo corto de tiempo. (no, no hubieron problemas con la estatuad el ángel).

Ahora un tema interesante; le momento más sagrado después de la comida; el poder irse a las suaves camas... y dormir. Pero el único problema era que no se podían concentrar al dormir, todos conversaban y hablaban. Incluso Kidara y Kurapika conversaban, aunque cada uno por su lado de un lado a otro del a habitación de espaldas, pero en fin, hablaban. Incluso Samara era más sociable, de vez en cuando aparecía en la cabaña de Ann, Laine y Ai, y se ponía hablar con ellas, sobre el día (aunque siempre decía que el ser humano era patético, y que tenían todos esa mala suerte, y que por eso no avanzaba lo deseado, por que (de nuevo) el ser humano era patético). Aunque resultar aun poco extraño y desalentador, les hacia recordar que eran personas, y que tenían vida social. A pesar de que Laine eral a que más hablaba y laso tras 3 personas daban pequeños aportes, se sentía bien, como en casa. Aunque al día siguiente tuviesen mucho sueño por hablar hasta muy tarde. Pero disfrutaban.

En las cabañas ocurrían cosas casos individuales, pero cada vez el ambiente era más cálido, no era tanta la competencia; ya no tenían que preocuparse de eso. Y ese era el mayor problema.

Era la segunda semana de Marzo, quedaban unas tres para el primer ataque. Y aunque fuera casi un mes pasaría volando.

Era un noche clara, la Luna estaba a la mitad, y en el cielo se veía perfectamente la Vía Láctea.

Era el fin de una dura jornada...

La gran mayoría se había tirado en la arena, ya exhaustos.

Todo a su alrededor tomaba un color plata, y la vegetación que estaba lo lejos se veía misteriosa. El viento soplaba vagamente con una brisa fresca, que aliviaba el ardor provocado cuando la sangre les iba rápido por todo el cuerpo ye l corazón les bombeaba una y otra vez la sangre caliente por todo el cuerpo. Respiraban con fuerza, abriendo la boca...

-no es... hermoso? – pregunto Laine mirando el cielo, mientras observaba a Ishii, a Séfora, y a Katt; una del as que había quedado. La verdad no sabia si Katt era tuerta o no, pues usaba un parche en el ojo derecho, y ya que era bastante tímida no se había dado el lujo de preguntarle. Katt tenía el cabello castaño oscuro, era corto, y lo usaba desordenado, tendiendo a dar más cabello al lado izquierdo de su cabeza. Vestía siempre ropa ajustada de color negro, o algún otro tono sobrio, y usaba broches con los que sostenía una especie de capa de solía usar. A Laine le encantaba como le quedaba la capucha, pues usaba dos, unas obre el pecho, y otra en la cintura, siempre que la veía usaba botines. Y nunca le había visto sin sus capuchas de diversos colores que combinaba con la ropa, le encantaba como se veía la tela de la ropa de Katt; era muy elegante. Quizás eral a chica más tímida que conocía dentro del centro, era cosa de pedirle algo u ofrecerle algo y se contraía, era como si se volviera pequeñita, se ponía roja y preguntaba " como debo hacerlo?" en un susurro. Era un detalle bastante tierno, quizás por eso Alaniz la visitaba de vez en cuando... ¬¬ U, Katt tendía a estar con Ishii que tampoco era muy energético, sin o que era tranquilo, pero de todas formas un travieso como otros chicos. Simplemente que no lo aparentaba, lo que hablaba era justo, y dejaba bien claro lo que quería decir. Y una del as pocas cosas que sabia de Katt era que a ella le gustaba la voz de Ishii. Ishii tenía una voz suave, y de tono amable. No era como las del os otros chicos, pues era como en el caso de Reese, la estaba como hecha para que gritara, para que hiciese bromas, y hablara de vez en cuando en acentos extraños para imitara generales que no les agradaban.

-..lo es... – susurro Katt después de observar un rato.

-Ya se me había olvidado como era el cielo de tanto entrenar.. - observo Ishii.

-Si.. – dijo Séfora en un hilo de voz. – hasta DarkMoon esta cansada.

-No me extraña, yo no se como aguanta luchar contra nosotros 25 de esa forma; no da si quiera un chance, sólo logramos atacar sus armas, pero nunca tocarla – agrego Reese mientras se sentaba junto a Ishii. Kidara estaba sentaba a unos 10 metros del grupo de pupilos que estaba tirado. Había enterrado el báculo en la arena y se había sentado como los demás. – cuando se pone así, me gusta...

-Es extraño pensar que es mayor que nosotros por 2 o 4 años.. – susurro Séfora.

Tranquila parece más joven... – afirmo Ishii. Katt y Laine se rieron suavemente mientras Ann se acercaba seguida por Morvern.

Con la ropa que usa... no me extraña que piensen así – comentó Ann sentándose al lado de su hermana. – y si no fuera por esa túnica roja que usa, se le vería hasta el alma. Aparenta más de lo que es.

... siempre que no esta haciendo algo, la veo pensado... – agregó Séfora observando a Kidara, estaba de estaba de espaldas... pero sabía que ella tenía la mirada perdida en esos momentos.

Si... quizás piensa en el próximo entrenamiento – dijo Reese.

Vamos Reese! – le reclamó Laine – que poco tacto! Tu ya haz visto que no apoya tanto la idea tan militar que tiene otros generales...

Entonces debería dejarnos salir... – comentó Morvern.

No creo que se oponga – agregó Ann.

Kidara se había levantado. Mientras hacia desaparecer su báculo, caminaba hacia el centro del montón de personas tiradas y sentadas.

creo que es suficiente – musitó Kidara. Lo pupilos la miraron y se empezaron a parar, tomándolo como una orden. - ...creo que deben descansar... y después seguir... – musito nuevamente.

Los pupilos se quedaron un momento estáticos... no se la creían...

en serio? – preguntó Reese, lo único que pensaba era que Kidara le había leído la mente.

si... – susurró – mañana salgan... – dijo como si estuviese ebria.

Todos empezaron a relajarse inmediatamente, y a invitarse unos a otros.

pero! – les advirtió – después tienen que parecer pasado mañana a las 6 de la madrugada en la puerta de mi habitación.

si! - nadie le importaba la hora, la cosa era que salían...

Rápidamente se fueron largando para poder dormir, y salir lo más temprano posible al día siguiente.

Kidara se fue quedando sola. Hasta solo quedo Reese, y Ann junto a ella, y sin intenciones de irse inmediatamente.

si van preguntar por que los dejo salir – dijo antes de que Reese articulara una frase – es por que yo también necesito descansar. Supongo que nunca les dije que yo tiendo a no dormir por largos periodos – dijo incorporándose.

dormir por largos periodos? – repitió Reese – tienes insomnio o trabajas mucho?

No puedo descansar sino duerno, así que tengo pensado dormir todo el día de mañana. – les indico dirigiéndose al Centro.

Ya veo...

Deberías dormir todos los días un poco. O si no, no crecerás – le dijo Katt en un susurro.

Por que lo dices? – pregunto Kidara muy extrañada.

Por que Reese es mucho más alto que tú – Kidara miró a Reese, el era unos 20 centímetros más alto que ella. Kidara se agacho un poco para poder ver bien e Reese.

Que edad tienes? – preguntó, Reese miró hacía abajo y se puso rojo, y no dejaba de pensar "el escote! se le ve...".

Qui... quin... quince – dijo echándose a tras lo más que pudo.

Ya veo... – musito examinándolo bien. – estas súper desarrollado... mides un metro ochenta solo con 15...

Reese! – chilló Laine.

QUE? – pregunto dejando de mirar a Kidara hacia abajo. De pronto vio y Kurapica estaba detrás de Kidara.

Kidara... – susurró Kurapika.

Mm? – pregunto dándose la vuelta. Pero Kurapika la volvió a dar vuelta, le tomo tanto la túnica como la ropa que estaba bajo y se la tiro, levantando la tela.

Que intentas? Ya hablamos sobre lo de la ropa – dijo molesto.

Déjame, a mi me gusta así – dijo intentando soltarse, pero Kurapika tenia agarrad ala ropa con todo el puño.

Usa algo más normal

..entonces préstame ropa en tal caso!

Pervertido... - musito Laine.

Que? – pregunto Reese mirando aL aine que pasaba a su lado – AAAHHH! – grito, Laine le había pateado entre las piernas-

Creo que tendré que empezara cuidarme. – dijo dirigiéndose al Centro – me debes un helado Reese!

Pero... yo no hice nada! – exclamó extrañado. Laine se dio vuelta y le lanzo una piedra.

Hey! – grito Reese con la nariz sangrante, y la fue siguiendo como pudo.

...te dejare de molestar cuando uses salgo más normal.

Mañana voy a dormir, no molestes ahora.

Hablo de lo que uses después, no me digas que hacías eso a propósito.

Que cosa? – preguntó extrañada.

...lo olvide... no entiendes estas cosas – recordó. ¬¬ U

...bien, si no entiendo, quiere decir que es algo malo pero no lo se?

Si, por eso usa ropa... – la miro un instante, aun sosteniendo la tela – más amplia.

Si así me dejas de molestar, esta bien.

Kidara ya se iba, pero no avanzo nada, Kurapika no la había soltado, y la tela se le había subido hasta el cuello. Sin decir nada, pus olas manos sobre la tela, y esta cambió aun cuello cerrado; ya no sobraba tela, y Kurapika la dejo ir.

A la mañana siguiente, nadie les detuvo, nadie. Entre los 25 se juntaron, al amanecer, y se largaron sin que nadie se diera cuenta. Esperaban que los demás se sorprendieran al ver las camas rellenas de cojines en vez de cuerpos de personas.

Era bastante grato, iban en grupo y eso lo hacia mejor. Y tampoco les restringían como ir, que hacer. Se reían, y saltaban, alardeaban, bromeaban. Como si fuera personas normales, que no estaban destinas a matar, y luchar.

Kurapika los observaba desde el balcón, Kidara estaba ya casi dormida del todo.

-no crees que es mal oque hagas esto? – le pregunto a Kidara. – lo único que lograras es aumentar la relación como amigos que tienen, y en batalla...

-ninguno morirá. – susurro.

-Como lo sabes?

-Por que si no, yo miré también..

Kurapika se mantuvo callado, y se mantuvo observando las siluetas de los pupilos que de hacían cada vez mas pequeñas.

Al llegara la pequeña cuidad eran las 12, y entre todos se veían y notaban que se estaban secando, y que se les evaporaba el agua por la piel. A la primera fuente que encontraron se abalanzaron, al salir todos estaban repuestos, y como siempre ya que son solo chicos, alguno tuvo que pagar por que los demás no tenían (Ishii). A continuación se dispersaron por todas partes, la mayoría del as chicas por l oque eran las tiendas de ropa y accesorios. Algunas iban al casino. Los chicos era nen su mayoría unos vagos, pero disfrutaban de ir al casino, arrendar unas ala y ponerse a matar bicho sen algún juego Online.

A cierta hora todos se juntaron, e hicieron un juego de pulsos, para ver quien pagaría los almuerzos. Y aunque no lo crean de las 8 mujeres que habían en el grupo, solo una perdió (una chica llamada Anju), por lo demás, laso tras chicas prácticamente le rompían los brazos a los otros. Todos los perdedores a excepción de Ishii (quien el ganó a Anju) usaban de excusa que debían ser delicados con las mujeres. A fin de cuentas, todos quedaron bastante vacíos.

Ya al final del día todos se juntaron en el casino aprobar suerte.

Anju, Ann, Katt, Ishii, y Morvern parecían bendecidos, aunque no fueran grandes apostadores las mínimas sumas se convertían en grandes cantidades súbitamente.

Los de más tenia no suerte regular, o perdían mas del os que tenían en una sola vez. (menudo sistema).

Al final del a jornada, todos partieron, algunos rebosantes de cierta riqueza, yo tros simplemente contentos por el rato pasado. Antes de Salir las 8 chicas insistieron en que sacaran "Photo Stickers" con unas maquinas que habían. Entre varios empezaban a posar en la pequeña cabina, al cabo de un ahora, todos iban llenos de papelitos adhesivos, viéndose a ellos mismos posando.

Nota del Autor: Photo Stickers, son populares en los países de Asia, y para suerte de Chile, hay una maquina en el Parque Arauco. Son cámaras, como las que salen de vez en cuando en Anime ( Kei de Love Hina, con su aficiona sacarse estas cositas y coleccionarlas), o en alguna otra serie. Son cámaras de fotos instantáneas que se pueden usar como Stickers. Son unas cosas bien curiosas, por que uno puede agregar frases, afectos, marcos, y "visual efects". 3

-wow, parecen algún grupo de música chicos – dijo Laine mirando las fotos que Morvern miraba impresionado. Salían Reese, Ishii y Morvern los tres mirando de frente, habían puesto pocos efectos, y sus nombres en sus respectivos lugares.

-está de película – comento Reese orgulloso por el efecto logrado. Todos miraban las fotitos mientras iban en grupo caminando por el desierto dirigiéndose al Centro. Ya se podía ver la Luna.

-Pues miren esta de Katt – comentó Ann perpleja. Todos se fijaron, salía con los brazos un poco separados del cuerpos, y miraba hacia la cámara sonrojada.

-Sale muy linda! – exclamó Laine encantada.

-Le queda bien esa expresión – dijo Morvern sin hacerse problema.

-Y tu Reese vas a decir; OH! Que guapa – acertó Ishii.

-No, también iba a decir; "es mi tipo" – dijo sonriente. – no es como otras chicas que te patean en las partes nobles por cualquier cosa – dijo mirando a Laine.

- A si? – indico Laine acercándose peligrosamente a Reese.

-Espera...

-Tengo mis derechos a patearte cuándo le ves cosas a las generales que son 20 centímetros más bajas que tú.

-No fue a propósito! Lo prometo! – le replicó. Laine se fue más adelante para hablar con otras chicas, antes de terminar de escuchara Reese o decirle algo.

-Ella sabe que no fue con intención – le dijo Ann pasando as u lado. – de todas formas, tú no eres un pervertido como otros.

-Pero si ella me conoce de hace ya bastante tiempo – dijo Reese extrañado.

-No es por eso, es por como es DarkMoon, si le hablaras cosas sobre dramas sentimentales u otras cosas, ella no te va a entender.

-Como lo sabes?

-Por que no entendía bien que significaba que Alaniz la persiguiera, lo comprobamos cuando Alaniz iba a vera Katt y nos contaba algunas cosas. Si a Kidara le hablas de esos temas no te entenderá en un 100 - le indico Ann.

-Así que Laine cree que m estoy aprovechando...

-De todas formas... desde hace cuanto que te conoces con estas hermanas? – preguntó Ishii guardando en una bolsita un adocena de fotos.

-Llegue con ellas en el mismo barco; las conocí por que me tocó en la misma sección que ellas, y pasaban todo el día peleándose; yo quedé en medio y tenía que hablar por ellas. Y cuando llegamos a esta isla pasaba un mes y seguía así; se reconciliaban y se volvían a pelear. No es así? – preguntó a Ann.

-Sips... oigan, los veo más adelante... veamos si puedo conseguir más fotos... – y se adelantó.

-.me preocupan – susurro Reese.

-..deberías confiar en su amistad como hermanas – le advirtió Ishii. – cuando mi hermana estaba viva, yo me peleaba todo el tiempo, con ella, y no me gusto habernos peleado antes de que ella se fuera.

-Si, y como ya perdieron a sus padres, deben entender muy bien que sólo se tiene unas a otras... – Reese los miro intentando esbozar un sonrisa. – y con tu poyo, supongo – intento remendar.

-...antes de pelaban mucho, pero después de una convocación que se hizo hace bastante tiempo, cuando llego Noa, y otros generales, dejaron de pelearse, Ann ya no sea cercaba tanto a Laine, ya no se trataban como antes... estoy preocupado.

-No eres el único, no es así Morvern? – indico Ishii.

- Hace unas semanas vi a Laine llorando, le dije lo que le podía decir...

-...deberías confiar más en la relación que tienen como hermanas; si las conoces de hace tanto, tú deberías saber mejor que nadie si se pueden recuperar o no. - le dijo Ishii.

-Lo sé, pero Ann se ha vuelto muy fría, no se si es por todo lo que ha pasado, no lo se, pero temo que pase más adelante.

-...dejemos eso, en manos de las hermanas Eluria, y tuyas – le deseo Morvern dándole una palmada.

Reese sonrió, al menos le apoyaban. Pero aún así estaba preocupado.

Ya faltaba poco para llegar, y ya escuchaba algunos gritos de Ross, sabía que Kidara no había dicho nada a los otros generales, era natural que Ross se pusiera tan histérica. Ya daba lo mismo, la acción ya estaba hecha, y de todas formas, a DarkMoon parecía darle lo mismo.

El tiempo pasaba, y las cosas eran cada vez más duras; los entrenamientos más seguidos, menos descansos, y más específicos. Con el tiempo Kidara había empezado diversos ejercicios para trabajar la agilidad, la resistencia, y otras características ( obviamente con ayuda de Bisuke, Kurapika y otras personas. No tenía mucha imaginación para los entrenamientos.); así que con el tiempo los que pertenecían a la Elite resaltaban notablemente...

-así no, Kan! – le grito Kouichi a Kan.

-lo sé! – grito parándose del piso.

-Entonces por que no puedes hacerlo? – le reclamo Kouichi revolviéndole la espada. – concéntrate! Eres uno de los pocos que faltan para terminar el entrenamiento! No estás retrasando Kan.

-No soy bueno con las armas – le replicó.

-Cuando no tengas esos nudillos, que harás? – le preguntó Kouichi. – si quieres luchar bajo mi tutela, aprende a usar la espada. – Kouichi se dio la media vuelta y se dirigió a su carpa.

-Lo sé! No soy tan bueno como los otros! – le dijo.

-Si sigues con esa idea, vete preparando para que te lance lejos de aquí. Y en el otro bando no creo que sea suave. He sentido los golpes de aura a pesar de lo lejos que están. – dijo dándose la media vuelta.

-Yo no soy como los otros...

-No digas tonterías a estas alturas, no te voy a dejar ira luchar si vas a ir en un nivel mediocre. Aprender esgrima es muy básico. – Kouichi cerró los ojos un instante, de pronto hizo un ademán de atacar a Kan. Cuando este recién empezaba a defenderse, ya había perdido la espadad nuevamente. - el arte de las espadas es como predecir el futuro, no puedes hacer un movimiento sin saber que va a hacer tu oponente. Esa capacidad es la que les he enseñado a todos.

-..si, lo sé... no tengo talento para eso... – musitó.

-Con esa mentalidad eres un inútil.

Kan se quedó allí.

Era tardísimo, y no había avanzado mucho. Él mejor que nadie sabía que era malísimo para usar armas que no fueran para cuerpo a cuerpo. Se quedo allí hasta que la gran mayoría de las luces se habían apagado.

El lugar donde habían acampado esa vez era muy bueno, tenían un río cerca, y la gran mayoría del piso estaba cubierto por hierba; eso era malo para los entrenamientos, por que se resbalaba.

Cada cierto tiempo cambiaban de lugar, por que según Ivonne iban a afectar mucho al medio ambiente. Y parte era divertido ver cada cierta cantidad de tiempo un lugar distinto.

Era bastante complicado dormir para él, pues cada cierto tiempo le cambiaban la "cama", y le costaba dormir. Pero era divertido, disfrutaba con sus compañeros. Aunque algunos lideres no les dejaban conversar mucho, tampoco los encargados de las carpas. Aún no entendía bien por que no dejaban que se hablaran mucho, quizás era para que se concentraran sólo en entrenar, o quizás otra cosa. Según el Líder Kenso ; quien no era mayor que el por unos pocos años decía que era para que no se desenfocaran.

Hacía ya varios días que estaban metidos en lo del esgrima, y Kan no había avanzado mucho de lo básico, de entre los peores, él era el mejor; no era algo de lo que debiera enorgullecerse. ¬¬ U Pero en otras cosas se había esforzado mucho, y había logrado hacer parte de la línea central.

Con el tiempo los entrenamientos prácticos habían sido un desastre, por el Kouichi, si, el mismo joven de confianza del General los estaba entrenando.

Y ahora no le iba a dejar entrar en batalla después de todo, sólo por no dominar la técnica.

Empezaba a hacer frío. Y estaba muy oscuro.

Ethel apareció por sus espaldas cargando una botella de agua, y un amanta.

- si te vas a quedar a fuera, al menos trata de no enfermarte.

Le indico volviéndose. Y la ultima luz de las tiendas se apagó.

En el otro lado de la isla la ultima luz también se había apagado, pero la curiosidad y el animo de algunos, no.

Corrieron sigilosos de un lado a otro, había poca luz lunar, pero de todas formas había que ser precavido. Cuando llegaron tras el edificio del comedor, respiraron.

Reese sacó un par de manzanas de las cajas para la comida del próximo día y la comió a grandes mordiscos. Morvern se sentó junto a otros en el piso.

Ann y Laine estaban usando las capuchas que usaron cuando fueron a encontrarse con Kidara y los otros, ambas de negro. Cada cual estaba como siempre; pacientes esperando a que algo pasara.

Una nube pasó y tapo la luna. En la oscuridad unas luces rojas bailaban de un lado a otro.

Una a una avanzaron por la oscuridad hasta perderse tras el comedor.

Nadie las vió.

Reese empujó la puerta del almacén, el sonido fue sordo, y todos entraron dentro.

- esta bien que hagamos esto? – preguntó Ann.

- estamos fuera del horario militar, no te preocupes – respondió Ishii ya que nadie más le respondía y llevaba media hora preguntando lo mismo.

- desde cuando piensas que lo que nos dijo DarkMoon al volver es verdad? – preguntó Morvern a Reese.

- desde que entre aquí dentro, por más que practicara mientras estuviese en la cuidad no mejoraba aun paso tan acelerado como el de aquí... quiero averiguar si tiene que ver con esto.

- con esto que? – preguntó Sui. Reese estuvo apunto de gritar si no fuera por que Laine le encarnaba un amanzana en la boca. – silencio. Esta noche hubo una reunión, así que estoy yo, Sui, para ayudarles.

- eso no va contra el protocolo? – preguntó de nuevo Ann.

- quieres callarte? – preguntó Laine metiéndole otra manzana en la boca a su hermana. – nos vas a ayudar?

- Kidara no es muy amiga del protocolo ni del as reglas, además pensaba lo mismo que tú, Reese.

- Y eso a que va? – preguntó Ai entrando por el portón.

- pensé que no venías – susurró Ishii a Ai.

- Tengo a esta niña detrás que quiere saber – le corrió aun lado y pareció Clef, sonriente.

- hi! – saludo. Llevaba un pijama negro con rosa, con un rosetón rojo en el cuello. Su cabello era negro. – y también me trajea unos amigos! – apuntó hacia la puerta, Killua y Gon estaban entrando, la verdad que el primero de muy malas ganas, y el segundo medio dormido, quizás ni si quiera sabía que estaba allí dentro.

- hola – saludo Reese. – veo que no pudieron contra ella.

- prefería estoa que Samara se despertara, o cualquier otra persona. – Killua aún parecía somnoliento, Clef se dio la media vuelta y se amarró as u brazo. – Rayos, por que no me deja en paz?

- hmmm... – Gon se desplomó hacía delante, cayendo sobre unas sandías.

- déjenlo ahí – indico Morvern – cierren la puerta, y déjenlo en un lugar menos visible – Ai tomó a Gon por una pierna ( Ai mide cerca de 1,80 mtrs.) y lo tiró sobre unos sacos de harina, poco le importo el resultado final de tener un Gon empolvado.

- con cuidado! – reclamó Laine de manera ahogada.

- al demonio – susurró Ai. – apresúrense.

- y que saben sobre el asunto? – preguntó Sui mientras entraban a ala cocina.

- ya que siempre me escapo a la cuidad, normalmente me castigan haciéndome lavar los platos, y noté que usan algo especial al lavar, cuando terminaba de lavar veía unos cristales en los platos, Noa siempre se llevaba los platos y los "secaba" en otra parte. Laine debería haberlos visto.

- la verdad no, fue solo una vez.

- normal, eres a la nunca que han castigado solo una vez; chica modelo – agregó Ishii.

- quieres callarte! – ordenó Morvern metiendo un alambre a la cerradura de una despensa interior de la cocina.

Al abrirlo se encontraron con muchos frascos de un polvo de color índigo, la mitad de la despensa estaba vacía. Las tablas tenía marcadas con una línea de tiempo cantidades del cristal por tiempo. Vieron la ultima fecha y coincidía con la del día anterior y del actual.

- wow – exclamó Clef arrastrando a Killua dentro.

- que demonios es eso? – preguntó Morvern.

- no sé, pero es lindo. – dijo Laine tomando un frasco.

- queda suficiente para las próximas tres semanas. – agregó Ann.

Durante un momento todo quedo oscuro. Una nube pasó sobre la luna.

- ... con que eso era – dijo una voz desde sus espaldas. Sui de desvaneció entre ellos.

- quien es? – preguntó Reese,

- ...ya me habían comentado lo relacionado con la comida, pero al parecer nunca pensaron que los pupilos lo descubrirían tan rápido – La luz volvió, Kurapika estaba en la entrada – me pareció extrañó que sólo No ase encargara de cocinar o Mench, o que los mayordomos sean manipulados por Nen, y todo tiene un razón; la comida tiene un droga para aumentar capacidades.

- Tú no eres un general? – preguntó Ann.

- lo soy , pero no me considero como un operante de tal labor.

- no harás nada? – preguntó Reese.

- Soy el hermano de Kidara; nada más – Killua miró a la ventana parqueado - ...en el momento en que Kidara entra a la cámara de discusiones su aura debe ser suprimida, y Sui no puede ser enviada de esa forma.

- ..nos vas a ayudar? – preguntó Laine.

- depende de lo que quieran hacer.

- ... si la comida afecta el avance del as capacidades, quiere decir que... – Killua se realizó.

- que es un avance especulatorio, que actúa solo dentro del efecto de la comida; es un efecto totalmente Virtual. – completó Ann.

- por eso los generales comen cosas distintas – agregó Clef.

- ...DarkMoon piensa que afectará los resultados en batalla? – preguntó Ishii.

- .supongamos que yo tengo una idea sobre mis capacidades que es errónea, y la batalla dura mucho, el efecto de los cristales se desvanece, eso quiere decir que yo estaba al 120 y se reduce al 90 y yo nunca me daré cuenta... y moriré – reflexionó Morvern.

- no sólo eso, estos cristales dejan residuos, y a los generales no les importo que en ustedes quedaran residuos mientras se volviesen más fuertes mientras fuesen útiles – Kurapika tomo el frasco que tenía Laine en las manos, y sacó un cristal. Cerró uno de sus puños sobre el cristal ye l otro también lo cerró. La reacción al Ren de Kurapika fue inmediato, todos usaron Gyou – que diferencia ven?

- la mano con el cristal... el color del aura es más fuerte – apreció Reese.

- estos cristales funcionan focalizando el aura y volviéndola a expandir, el aura produce resonancia con el cristal, y se amplifica. – Soltó el cristal y lo devolvió al frasco. Y les mostró su mano a la luz de la luna, notaron los reflejos de los restos del cristal – si quedan restos, la resonancia producir aun efectos sobre el aura resonando una y otra vez produce desgaste sobre los conductos del aura.

- ...y los generales no nos preguntaron nada? – Laine lanzó el frasco al piso. Una cola dorada se levantó tras ella.

- no lo hicieron por que muchos se retirarían, o tendrían miedo de lo que podría ocurrir con sus cuerpos – respondió Morvern.

- ... si he estado comiendo aquí por más de 6 meses que pasa? – preguntó Clef asustada a Killua; no sabía que responder.

- ... nunca nos equivocamos al pensar que éramos sólo herramientas – Reese se dio la media vuelta. Todos los que estaban cerca de él se echaron hacía atrás.

- ...si lo destruyes nos descubrirán – musitó Ann.

- prefiero eso a seguir comiendo esa m... – advirtió Ai.

- pero esa cosa no nos ayudo en nuestros deseos? – preguntó Laine una vez más.

- ellos manipularon nuestros deseos y sueños! No somos personas para ellos! – gritó, y el estante con los cristales, más pared y cajas con verduras salieron volando con el golpe de aura de Reese.

Clef soltó a Killua, miró un instante, sur ostro parecía a punto de llorar.

Killua se sintió bajo presión y asustado. Que clase de aura era esa?

- Reese! – gritó Laine acercándose a él. Reese levantó la mirada lentamente, su mirada no era la simpática y agradable mirada que siempre tenía, era totalmente distinta; como la de un demonio.

- Ishii! Agarrado bien! – gritó Morvern, él e Ishii se lanzaron sobre él, Laine se acercó casi llorando, inyectándole algo en el cuello, Ann hacía lo mismo pero en el brazo izquierdo. Ai también lo sostenía.

- vayan a sus habitaciones; son las 2 AM, a las 5 vayan al piso de DarkMoon. Y arreglaremos un par de cosas que yo y Kidara queremos saber. – dijo Kurapika prácticamente ignorando lo que acababa de ocurrir.

Entre todos, levantaron a Reese para que Morvern lo cargara. Y Sin decir nada salieron por el hoyo en la pared.

Killua se mantuvo en su lugar estático. Estaba congelado del a impresión.

- ...ellos deben estar acostumbrados a que algo así ocurra. – Gon pareció por la puerta que daba a la despensa.

- nunca pensé que un aura así pudiese existir – musito Killua.

- el aura cambia según el corazón de la persona... – susurró Kurapika.

- pero él...

- sí, es un vacío. Es el sentimiento que uno tendría al caer a un abismo, o el de saber y saber que esta destinado a morir...

- ...me gustaría saber que es lo que le ocurrió... – dijo Gon con tristeza.

- Kidara preparo todo esto? – preguntó Killua dándose la media vuelta.

- si.

- Kurapika que es lo que trama ella?

- ya te diste cuenta? – preguntó Kurapika aliviado. Gon miró con curiosidad - ...parece que tu no Gon...

- ...necesita ayuda? – reitero Killua sin moverse.

- no lo sé, no se cual es su limite... pero si llega a necesitar ayuda, yo se que la pedirá.

- ..no entiendo... – susurró Gon.

- ...cuando vengan todos los relacionados con lo que acaba de ocurrir lo sabrás.

Ross saltó sobre la mesa y se lanzó contra Chi, quién no se dejo tocar y escapo inmediatamente. Kay tomó a su hermana por el cuello con los brazos, y detuvo la mano de Ross con su pie.

- no sean infantiles – dictamino.

- esta claro Ross, lo que Chi dice esta confirmado por muchos de nosotros – agregó Rei parándose. Ross bajó su pie.

- yo voto a favor – continuo Shun.

- ... tienes algo que decir a su favor, Haku? – preguntó Kein desde su lugar en la mesa. Haku se mantuvo en silencio.

- TRAIDOR! – gritó Ross corriendo sobre la mesa hacía el. – Y YO QUE COMPARTI MI...

- Ross! Silencio; no queremos saber sus problemas personales – atajó Takashi.

- tú que sabes? – preguntó dándose la vuelta, se acercó furiosa a él y le voló los lentes.

Antes de que lo intentara de nuevo, Kidara pareció a sus espaldas amenazándola con su báculo en forma de hoz.

- no te rebajes más Ross, si tienes dignidad, acepta las cosas como son y deja tú orgullo de lado.

- tú... apoyaste esto no?

- vote nulo, si alguien te va a quitar tus títulos, tus rangos, y todo de lo que puedes alardear, es mejor que lo haga en un juzgado... – Ross sonrió en intento decir algo – pero las personas como tú son del tipo que detesto. Si quieres terminar mal, yo te juzgare ahora mismo.

- ese no es tú trabajo Kidara – reclamó Haku.

- eso lo haré yo, frente a las personas que puedan juzgar, sólo por que nos conocen.

Kidara quitó el filo del a hoz del cuello de Ross, y el báculo desapareció. Se bajó de la mesa y camino lentamente hacía Kein.

- ...yo, tengo algunas cosas que proponer... puedo hablar? – Kein la miró extrañado – no quiero que nadie me interrumpa.

- ...ustedes dos fueron los alumnos de Haku y Ross, no esa sí? – preguntó Takashi viendo sus lentes rotos. – me gustaría saber por que los alumnos no apoyan a sus maestros.

- yo creo que a todos los generales le surge saber lo que ocurrió entre ustedes 4 – agregó el Viejo Shiner.

Kidara iba a abrir la boca... pero Kein se la tapo.

- si el señor Shiner lo pide lo diré, el quitarle el titulo de noble a Ross no pensé que llevaría a esto, pero me parece Justo que lo sepan para que no se hagan ideas. – le quito la mano del a boca a Kidara y la miro fijamente – si me das permiso daré todos los detalles.

- ...tienen que ser todos?

- yo creo que ya es tiempo de que los generales que creen estar cercanos a ti o que se consideran tus amigos deben saber un poco más sobre ti. No siempre el pasado hace el presente de una persona.

- entonces me voy... supongo que también tendré que decírselo a quienes no están aquí?

- cuando te fuiste, tu me dijiste que nunca tendrías amigos... que no tenías a nadie a quien contarle tus secretos, y que si lo encontrabas intentarías decirle todo, no crees que ya se te paso la mano con el tiempo? – Kidara bajo la cabeza, y camino hacía el lugar vacío que correspondía a su asiento.

Ross se arregló el cabello, bajo de la mesa y se sentó en el lugar que pronto le quitarían.

- no recuerdo mucho sobre antes de que Haku fuera a Irla y me convenciera casi a la fuerza a entrenar con él, siempre me pregunté si lo hacía con la idea de que después de que me hiciera un buen guerrero, él lucharía conmigo para medir sus habilidades conmigo. Al principio el entrenamiento era extenuante, pero me fui acostumbrando. En el orfanato no me querían, siempre salía alguien lastimado si se acercaba a mí... Con él tiempo Haku simplemente me decía que tenía que mejorar y me daba una meta. Un día llegó con Ross a nuestro lugar de entrenamiento con Kidara. Sinceramente era la primera vez que veía otra chica desde que había empezado a entrenar. Por un momento pensé que entrenaría con ella, y mi tiempo entrenando sería un poco más liviano, pero no, todo se convirtió en una competencia por ver quien tenía el mejor alumno. Con el tiempo Kidara y Yo nos dimos cuenta de que Haku y Ross compartían algo muy opuesto a una enemistad. Supongo que Kidara no lo entendía en un principio, pero Ross la trataba como un juguete entre sus manos, manipulando todo lo que ella debía hacer para su propio beneficio. Y a Haku cada día se le notaba un nerviosismos horrible, que pude entender en el momento que supe que yo habia superado a mi maestro, yo había cumplido su mayor temor. Yo creó que lo único que unía a Ross y a Haku hasta ahora, era el físico de ambos, y sus deseos de ascender precipitadamente. – Kein tomó aire, y miró a Haku y a Ross quienes no hacían ninguna expresión ni comentario. – Kidara tenía un carácter den o mucha paciencia así que escapo antes, juntó con eso Ross se mantuvo con Haku utilizándome para algunos trabajos, hasta que un día Haku me tomó el pelo en una lucha, me tomó y me atravesó junto con el atacante. Ahí me convencí de que tenía que escapar si quería tener un poco más de dignidad. Kidara y yo sólo fuimos herramientas... – Haku, Ross y todo el resto se mantuvo en silencio.

- ... más adelante me volví a encontrar con Kein después de haberme escapado de otra persona que logró manipularme un tiempo. Esa persona, llamada Ritten participo en la masacre de la tribu Kuruta; todo lo que yo había llegado a querer fue destruido en un anoche. Y pensé que mi vida también podía terminar así.

- ...En ese tiempo me la encontré en la cuidad, sobre un puente, no pensé que fuera ella en un principio, pero me daba curiosidad saber quien había subido a la parte más alta de un puente. Kidara había pensado en suicidarse ese día...

- en ese tiempo yo me la había encontrado como pareja de trabajo en un asesinato; por lo que sabia era que era muy joven y que nunca antes había estado en esa ciudad, por eso tenía que ayudarla por que no sabía bien la lengua de ese lugar. Pero ocurrió que una vez desapareció una semana. Y también me la encontré en ese puente, y también a Kein. – Dijo May arreglándose los lentes. – Kidara es una Kuruta desterrada, pero aún así volvió as u tierra natal, pero solo se encontró con que todos estaban muertos, como lo había descubierto mientras estuvo bajo el control de Ritten.

- ...no entendía bien que significaba suicidarme, pero me habia dado cuenta de que echándome a dormir para siempre ya no tendría que sufrir tanto, no tenía nada que hacer en este mundo. – Dijo Kidara parándose de su silla y dirigiéndose al portón de salida.

- nosotros detuvimos su intento de suicidio. – termino Kein.

- pero aún así no nos considero sus amigos. – agregó May con tristeza.

En la sala resonó el sonido del portón al cerrarse. Y todo quedo en silencio.

Kurapika, Killua, y Gon caminaron lentamente hacía la entrada al coliseo.

Kidara pasó rápidamente por las ala donde estaba Noa dándole aura al coliseo, Ann estaba controlando un tablero, ninguna del as dos saludo, como si fuera la cosa más normal del mundo que pasara alguien a las 2 de la mañana por ahí.

Kurapika se detuvo ante la entrada y en vez de entrar se dirigió hacía la izquierda, hacía la estatua del ángel roto. Y Vió a Kidara salir por allí, corrió hacia ella. Al acercarse se impresionó; lloraba, de manera inexpresiva, pero lloraba. Ella ni si quiera lo miró, paso a su lado como si no estuviese allí.

- que ocurrió? – preguntó antes de que se fuera lo bastante lejos como para que no lo escuchara.

- ... cuando ocurrió lo del a tribu, en algún momento pensaste en suicidarte?

- nunca pensé en eso; vivo para cumplir una venganza.

- yo al principio no lo pensé, pero no me quedaba nada que perder o ganar.. – se calló un instante, y se presiono la mano contra el pecho - me gustaría saber que es el vacío que siento... como si hubiera un lugar dentro de mí que no pudiese alcanzar.

- eso es tristeza... – Kurapika camino hacía ella. – por que sientes tristeza?

- no lo sé, acabo de aprender que significa sentirse así. – intentó limpiarse las lagrimas, pero no cesaban de brotar. – quizás por que aún no me he dado cuenta de muchas cosas... – la voz se le quebró.

- ...Leorio me dijo que habías llorado hace un tiempo y me gustaría saber más... como esas marcas; quedamos en que eran de los exiliados... ese día te fuiste por que te había acabado el tiempo dentro de la tribu... te sangran cuando otra persona de la tribu te toca, pero esos efectos solo ocurren cuando haz alcanzado la madurez. Es un recordatorio para que sepas que ya no perteneces a nuestra gente... – Kurapika le limpió las lagrimas con el puño de su ropa. - ...nuestra gente ya no existe Kidara, pero aún así los sellos persisten, el hecho de que hayan existido...

Kidara cayó hacía el frente, Kurapika la agarró... y con el rato supo que ella seguía llorando.

Killua y Gon miraron desde lejos.

- supongo que nosotros no podemos hacer nada. – Killua camino dentro del coliseo.

- ...a mí también me gustaría saber más de ella. Aquí parece que todo el mundo sabe más de ella que nosotros...

- ...entonces pregúntale. Hace un tiempo cuando la estacamos conociendo hable con ella... al menos es mucho más sincera que Kurapika.

- A Kurapika no le gusta introducirnos en sus problemas...

- espera hasta las 5 Gon, quizás entonces te respondan algunas preguntas.

Cuando subían, Leorio bajaba, parecía muy ocupado.

- que ocurre? – preguntó Gon.

- recibí una llamada... al parecer abajo, ocurrió algo... y necesitan ayuda médica. Al parecer allí abajo hay una pelea.

Leorio al salir corriendo vió a Kurapika y a Kidara. No pensó en por que demonios estaba Kidara llorando y Kurapika la sostenía. Simplemente preguntó.

- Kidara! Que ocurrió allí abajo!

La vió limpiarse las lagrimas lo mejor que pudo, ya cercarse a él.

- según una votación que se hizo, se le va a quitar el titulo de noble a Ross – Su expresión volvía ser normal, pero la voz se salía un poco quebrada.

- noble? – preguntó Kurapika.

- es un titulo de excelencia entre los cazadores, y sólo se entrega por herencia. – Kidara corrió hacía el ángel. – quitárselo significa una deshonra enorme, pero a todos nos pareció justo... – Kidara sonrió de manera maliciosa – es una fanfarrona.

- ...ósea que no te extraña el hecho de que haya una pelea abajo? – preguntó Leorio siguiéndola. Le impresiono al entrar la cantidad de aura disuelta dentro. Era seguro; estaban luchando.

Leorio y Kurapika siguieron a Kidara por el laberinto de pasillos, hasta llegar a una gran puerta, Kidara no parecía preocupada, se tomó su tiempo al abrir la puerta... pero no se esperaba algo así. La mesa de Kyobi estaba partida a la mitad, y la mayoría de los generales ya no estaban. En el fondo de la sala varios generales atacaban a Chi, Garnet y Sakura, Ninguno de esos generales tenían los ojos abiertos, Las tres se defendían bastante bien.

Leorio pasó rápido a su lado para atender a los que habían caído. Kurapika extendió la cadena de la cabeza redonda.

- detendré los que pueda...

- pero... su promesa...

- es sólo con la cadena de gancho, no te preocupes. – Kurapika corrió hacía el grupo que atacaba a Chi y a las otras. – Tú preocúpate de Kein, Haku y Ross. Yo no me puedo partir en tres. Todos tenemos los poderes suprimidos.

La puerta tras Kidara se volvió a abrir, Ann entró seguida de Killua y Gon.

- los generales son unos inútiles... – susurró Killua golpeando a otro general inconsciente que se lanzaba contra el.

- Ann, puedes ayudar a Leorio? – preguntó Kidara.

- pero...

- estoy bien con Gon y Killua. Prefiero que hagas eso – le susurró al oído. – ustedes dos, vengan! – ven ese hoyo en la pared? Hay que seguir por ahí para detener a la vieja y a Haku.

- que ocurrió aquí? – preguntó Gon.

- los adultos también se pelean por estupideces -. Contesto Killua tirandolo por la ropa para que siguieran a Kidara.

- Haku, es demasiado fuerte para Kein en estos momentos, Así que ayudaré a Kein cuando lleguemos, ustedes dos lucharan contra Ross con la ayuda de Sui y Kun.

- ...que clase manipuladora del nen es Ross? – preguntó Gon al escuchar que necesitarían tanta ayuda.

- una materializadota, ella estaba manipulando a los generales que estaban inconscientes.

- pero eso no lo hace un manipulador? – preguntó Killua mientras pasaban sobre un pozo en el piso.

- materializa implantes en los cuerpos de las personas con un código, siguiendo esos códigos envía señales eléctricas por todo el cuerpo haciendo que se muevan... tenemos suerte de que haya dejado sólo eso.

- sólo eso? – preguntó impresionado Killua.

- si ella misma hubiese estado manipulando o luchando allí mismo hubiera sido muy complicado, puede enviar los datos desde su cerebro, ósea que los controlados poseen capacidades similares, y puede introducir su aura dentro de las personas y manipular brazos o piernas, Sólo cuando la persona esta conciente.

- debemos tener cuidado en tal caso – dijo Gon sonriente.

A fin de cuentas, Kurapika agarró la mitad de los atacantes de Chi, Garnet y Sakura, la otra mitad ellas mismas los acabaron. Chi lanzó un único Kunai que hizo caer a varios, Garnet abrió su paraguas, y de él salieron cintas ( como por arte de magia), todas tomaron a los generales, y los presionaron. Al final Sakura tomó un especie de pergamino, lo golpeo contra el piso, y una caja de piedra envolvió a los restantes.

Leorio y Ann pronto se dieron cuenta de que casi todos estaban simplemente inconscientes, y no tenían heridas.

- que suerte! – gritó una voz, Una piedra del techo cayó, seguida de Takashi, May, el señor Shiner, y Zera.

- Hace mucho que no veía una estupidez así – susurró Zera viendo la cantidad de generales caídos.

- Como ocurrió todo esto? – pregunto Kurapika.

- ...Kidara te dijo lo de quitarle el titulo de noble a Ross, no? Después de que Ross se pusiera histérica, se propuso que Kein dijera algo que a muchos les urgía; por que la relación de Ross, Haku, Kein y Kidara era así, cuando eran maestros y alumno? ... Después de que terminaran de responder, el general 107 cayó, y con el otras personas a quienes atacó inconsciente, y así sucesivamente, hasta que quedamos solo los que nos escondimos, y los que pudieron seguir luchando...

- pero ocurrió algo extraño – agregó Chi – durante unos segundos Kein simplemente habló pero sin emitir sonido, y creo que solo Ross y Haku lo entendieron, por eso explotaron ambos, Haku se lanzó contra Kein, Ross dejó a varios tirados, y los tres desaparecieron tras romper esa pared.

- Por lo que sé, ellos se escaparon de sus maestros, no? – indico Kurapika.

- Kidara no te ha dicho nunca nada? – pregunto Garnet.

- si no le pregunto no me dice nada... – May le dio un golpe en la espalda.

- después, tenemos que hablar – susurró al pasar a su lado – bien! Tomen la mayor cantidad de personas que puedan, y vamos a la enfermería!

Gon y Killua se quedaron congelados antes de intentar pasar por la puerta rota que tenían en frente. Sentían un presión sobre, como si tuviesen una placa de roca encima. Apenas podían respirar.

- esta la presión que pueden ejercer tres auras grandes juntas... después será mayor; por que vamos a agregar cinco más. No pueden detenerse con esto. Usen los escudos que les enseñé. Se sentirán algo más livianos. – Y ella paso primero, al acercarse a la abertura en la puerta sintieron un viento caliente salir de él. Lo producía Kidara al entrar, vieron a Sui y Kun junto a Kidara prácticamente cubriéndolos de algo. – quédense afuera, cuando Ross salga afuera traten de noquearla..- dijo sin aliento.

- pero tu puedes sola?... una vez nos dijiste que ya estábamos muy cerca de tú nivel – Gon intentó tirarla por la ropa para que se diera vuelta y poder hablarle mejor.

- están cerca de mi nivel en nen, pero en técnica aún les falta mucho – empujó a Gon. – no pensé que fuera a llegara esto... váyanse si no vana hacer lo que yo les diga. – Kidara se dio la vuelta. Sus ojos estaban escarlata.- quédense tras la puerta! – gritó. Killua tomó a Gon por el brazo.

- quizás no lo sientes... pero parece que alguien murió dentro... – advirtió él.

- murió? – Kidara pasó su báculo por la puerta, dándole a Gon en la nuca.

- llévatelo, me equivoque al pedirles ayuda... no pensé que eso ocurriría tan rápido.

- que está ocurriendo dentro? – preguntó una vez más Killua antes de llevarse a Gon.

- espérenme y sabrán, son las 2 : 45 AM, A las 4 : 25 estaré saliendo. – Killua hizo un ultimo intento por mirar entre Kidara y sus sombras, pero no logró nada, se dio la media vuelta y corrió.

- Si te encuentras con algo en el camino; elimínalo Killua.

Kidara se mantuvo en su posición hasta que dejó de escuchar los pasos de Killua. Y se arrodillo, el golpe que le habían dado justo cuando ella golpeo a Gon, sangraba.

Ross estaba tirada en el fondo de la habitación medio despierta, y frente a ella casi cubriéndola; Kein. Sostenía una lanza en el brazo, y con la otra mano agarraba con la mano desnuda una katana. Ambas Armas las sostenía; otro Kein. Sabía que era el por el porte, por el cabello, por la postura, por que no podía ver su rostro, llevaba una mascara negra sin abertura para los ojos, simplemente tenía escrito con azul la palabra Oscuridad, en kanjis. ( Yami o KuraYamino en japonés). Haku, miró a Kidara, y el otro Kein desapareció dejando sol ola espada suspendida, estaba al otro lado de la habitación sosteniendo una especie de péndulo con una cruz templaría en la punta. Esa mano simulaba o sostenía algo que Kidara no podía ver, Pero a medida que movía la mano el hacha descomunal que tenía en frente se movía.

- veo que tú también haz venido; es la reunión perfecta, cada uno de nosotros con sus mejores alumnos, no Ross? – Haku miró a Ross, pero ella parecía incapaz de responder.

- Reunión? Al demonio! Que te pasa Haku? Es todo lo que puedes hacer? – preguntó Kein golpeando al seco con el codo la lanza que tenía bajo el brazo para que esta cayese. Su otra mano sangraba abundantemente, pero no parecía con intenciones de soltar la katana.

- ni si quiera puedes quitarte la katana de encima y dices esas cosas? Aún te falta conocer tus limites, Kein. – Haku movió su otra mano un poco más adelante, y la katana avanzó.

- hoy estás muy sincero, Haku, no crees? – preguntó Kein.

- son las circunstancias – respondió apresurado.

- si claro... – Kein miró a Kidara – que harás?

- atacar el hacha y detenerlos a los tres - respondió, el hacha se precipito de manera irregular hacia ella, y ya que iba de manera vertical le costó un poco atajarla, El hacha empezó a trizarse, Sui y Kun se movieron hacía Haku y Kein. Haku se movió rápidamente para intentar contrarrestar el ataque, movió la katana hacia el lado, provocando que se quedaba incrustada en la mano de Kein, Puso la mano justo en frente de la cara de Kun, Kun se quedó congelada en el aire, aprovechando la atención mayor a Kun, Sui rompió la katana a la mitad. Y Corrió contra Haku seguida de Kein, En ese momento, Ross intentó parase.

Kidara cortó a la mitad el hacha y corrió contra Haku. Sui y kun se quedaron congeladas en medio del aire, Kidara no las podía hacer volver, era como si no estuviesen allí. Intentó pasar a través de sus sombras e intentar cortara Haku, quien al parecer había utilizado sus dos manos... Los trozos del hacha zumbaron por el aire y se presionaron contra los brazos de Kidara, los trozos de hacha no penetraban bien, pero de todas formas pudieron controlar sus movimientos, logrando en Kidara soltara el báculo, Kein pasó en frente tomó el báculo y cortó algo invisible... los trozos dejaron de presión como para cortarla en dos, pero se quedaron incrustados, y tanto Sui como Kun volvieron a moverse.

- que te pasa? Nunca antes habías visto la habilidad de ha-ha-... – tartamudeo, y no por que lo estuviesen atacando. - ...su habilidad? – dijo casi perdiendo la paciencia. – no te das cuenta? No ves na... - Haku movió los trozos de katana en dirección del cuello de Kein. Este se defendió recibiendo apenas un par de cortes a cada lado del cuello, Sui y Kun intentaron atacar nuevamente, pero esta vez, ambas fueron tomadas y empujadas por una fuerza invisible. – llámalas! No te van a servir – le dijo Kein. Ella hizo caso. Ambas se desvanecieron, corrió contra Haku aún con los brazos con los fragmentos de hacha, por alguna razón sus golpes quedaron fuera de alcance, saltó nuevamente y giro en el aire, arrancándose y tirando un otras otro los fragmentos de hacha, materializó varias dagas descomunales y a medida de que iba cayendo al piso y giraba las lanzaba. Kein le lanzó el báculo, y por un momento vió la imagen congelada de Haku con varias dagas clavadas... pasó un segundo, y la imagen de Haku desapareció dejando caer las dagas, que también de desvanecieron. – tienes un arma excepcional contra Haku – se le cortó la voz - un arma que tiene aura propia... – Kein salió despedido y fue atajado a penas por Ross. Kein la miró con pena antes de levantarse y darse cuenta de que había caído por un golpe en la cabeza al caer.

- desde cuando te preocupa tanto ella?

- por que yo... – las pupilas de Kein se contrajeron – por que yo... – dijo con esfuerzo – yo.. no la odio – termino con alivio.

- que te pasa? –preguntó extrañada rechazando unos escombros que llegaron contra ambos – todos aquí están extraños – agregó corriendo al lado contrario de Kein.

Antes de que se diera cuenta Haku apareció tras ella sosteniendo dos shuriken enormes, abrió los brazos más rápido de lo que Kidara pudo reaccionar, pero sus brazos no se cerraron, era como si...

- que tal si somos tres contra tres? – preguntó la voz de Kurapika entrando. Kidara abrió grandes los ojos, que demonios hacía allí? Antes de que Haku intentara otra vez trozarla le dio el mejor golpe que pudo con el báculo. Haku cayó, y Kein se acercó lo más rápido que pudo. Unas cadenas aparecieron en el shuriken de Haku, las cadenas tiraron y el shuriken se hizo trizas. Y Kurapika entró en la habitación recogiendo lo que sobraba de la cadena. Se le notaba que había llegado lo más rápido posible allí.

Silencio.

- que demonios haces aquí? – preguntó enojadísima agitando el báculo de tal forma que lograba golpeara Haku en la cabeza.

- viendo a Killua volver con Gon inconsciente... que querías que hiciera? Además todos los generales que estaban inconscientes se despertaron mientras lo subían a la enfermería! Si así estaba en la sala de reunión, como querías que pensara que estaba aquí? – respondió también enojado.

- si sigues así puedes hacer que la cadena del juicio de mate! – gritó con más fuerza.

- Al demonio! – Kurapika extendió el brazo – abajo! – la cadena se dirigió a la nuca de Haku, quien se estaba levantando. Pero tal como había ocurrido con las dagas, la imagen de Haku siendo golpeado duró un instante y después desapareció.

Los tres se agruparon en el centro de la habitación.

- a que te referías con tres? – preguntó Kidara mirando de un lado a otro.

- que si no ves a las otras dos figuras moverse? – respondió Kurapika.

- no me digas que no las vez... – susurró Kein. – cuidado – los tres se separaron. Un péndulo pasó entre ellos de la nada. – no se separen!.

Solo Kein y Kurapika quedaron en el centro, Kidara se tardo más en reagruparse; el péndulo logro alcanzarla, la había tomado por un brazo, ella hizo un esfuerzo por romper el cable del péndulo, pero solo logró que el cable se doblara. Se giró en dirección contraria del nudo del péndulo, y corrió persiguiendo el cable.

- detente! – gritaron tanto Kurapika como Kein corriendo tras ella. Kein tomó algunos trozos de armas y corrió hacía la dirección contraria en que corría Kidara, como si se hubiese dado cuenta de algo, y lanzó los trozos hacía una dirección donde supuestamente no debería haber nada. Por el otro lado Kidara giró hacía un lado para esquivar un trozo de katana, que ya estaba ensangrentado, pero no había nadie allí, el cable le tiró más y empezó a presionarle el brazo de manera terrible. Kurapika pasó as u lado y le quitó el báculo, y golpeó con fuerza el cable, el cable se soltó, como si quien lo sostuviese hubiese perdido fuerza, Ambos tomaron el cable y tiraron. Quien sostuviera el cable tenía más fuerza que ambos, así que sea cercaron por la fuerza al punto de origen; la pared, era como si naciera de la pared, Al llegara la pared, ambos tiraron con más fuerza temeroso de que podría ser ese nacimiento, el cable empezó a salir; primero un brazo, después una pierna...

- KEIN! – gritó Kidara soltando el cable y corriendo hacía la misma dirección en que lo había hecho Kein en un inicio. Kein había sido atravesado por el cable; Kurapika no pudo detenerla, el cuerpo de Kein había caído sobre el al estar más cerca de la salida del cable. No lo podía sacar, amenos de que terminara de cortar su cuerpo con el cable.

- KIDARA, NO TE MUEVAS! – gritó enojado cuando ella llego cercad el mismo punto de Kein. Kidara se detuvo lentamente. – camina hacía el medio, ROBO DE COSTADO! – Sui y Kun aparecieron fugaces dirigiéndose hacía los lados y rompiendo las pareces, Kidara saltó y rompió el techo. El cable se cortó de manera precipitada, soltando a Kein, latigando a Kurapika y a Kidara en su paso.

Haku apareció tras Kidara, rodeándole con el mismo cable que había travesado a Kein,

- si te mueves te cortaras – susurró.

Silencio.

- ...quiero decir una sola cosa; si tus técnicas tienen que ver más con ingenio que con fuerza, entonces yo soy él más indicado; con tú habilidad actual podré descubrir todos tus sortilegios – le advirtió Kurapika dejando a Kein en el piso. Su cadena apareció repentinamente por toda la habitación, y entre ella también un cable. – si utilizas zetsu para esconder el cable, y también algo como lo que hace ella, entonces se como vencerte: te desafío.

Kurapika tiro de la cadena, y los cables se trozaron.

- la verdad haz sido capaz de detener muchos de mis ataque y ni siquiera haz tenido un buen tiempo para observar bien la situación; pero no podrás descubrir todos los sortilegios, Pero dime como descubriste lo de tres contra tres – preguntó con interés Haku lanzando a Kidara contra la pared que tenía en frente, notando la expresión de Kurapika cuando hacía eso. – no te preocupes, no haré nada más, si puedes descubrir los próximos 2 sortilegios, como les dices; dejaré de luchar hasta el primer ataque al otro lado de la isla. Entonces, dime; como te diste cuenta?

- es imposible que haya algo que el báculo de Kidara no pueda si quiera trizar, por que lleva e laura de ancestros anteriores, nos hiciste creer que estabas en alguna parte de los lados de la habitación, pero siempre estuviste bajo o cerca de nosotros, nos engañaste a todos, pero en verdad tú siempre estuviste; si me fijo bien, ningún arma que usas es materializada; son todas transformadas de cosas que hay aquí. Y haciendo creer que tienes la capacidad de usar cosas a distancia utilizando tú aura, pero no esa sí, tú como Kidara no tienes solo un aura, y no tienes solo esa habilidad; me equivoco o eres un especializador? Eso quiere decir que puedes usar muchas técnicas; tú puedes crear de otras materias cosas que te sirvan para tus trucos, y utilizas trozos de aura que se mueven independientemente de ti, pero siguiendo sus ordenes, y haces que la persona te subestime.

- veo que no haz estas captando bien el punto, sólo los estoy confundiendo, y aún no descubres bien todo; tu les llaman sortilegios, y yo les llamo simplemente distractores. Ahora, cambiare un poco las reglas; si logras saber como funcionan los próximos distractores los dejaré en paz.

- y si no?

- después de todo lo que ocurrió y tú no sabes bien, creo que mataré a todos los superiores y haré lo que a mí me plazca para ganar esta guerra. Qué? No crees ser capaz de ganar?

- no, ahora sé que tú no estas bien psicológicamente.

- quizás, pero sigo siendo un genio. – Haku chasqueó los dedos y el cuerpo inconsciente de Ross flotó hacía él pasando lentamente al lado de Kurapika. - ahora somos cuatro contra uno – tras él aparecieron tres cuerpos; el de Kein, el de Kidara y el de Ross, cuyo verdadero cuerpo volvió a caer al piso. Los tres cuerpos llevaban escrito "Oscuridad". – está – dijo moviéndose aun lado para que viera bien los cuerpos, y notó algo muy distinto, sus rostros eran blancos y sus ojos, hasta la cornea eran negros, pero todo lo demás era idéntico a como lo había visto ese día. Estaba perplejo – si, son copias de los originales, y tienen las mismas capacidades físicas, aunque no el nen, pueden toma runa forma muy densa e invisible agente que no puede controlar el nivel justo de Gyou para poder verlo, osea, ellos controlan mis armas flotantes. Ahora tienes un truco menos que resolver.

Kurapika tuvo que correr inmediatamente, esta vez vió venir varios hierros, como agujas gigantes ir contra él, los vió venir tras de él, hasta que saltó sobre el nivel de ellos, al volver al piso, ahora estaban frente a él, llegando; intentó detener la mayor cantidad posible con la cadena, pero varios pasaron entre los espacios de la cadena.

Esas agujas eran el arma perfecta contra su cadena. Ahora el dilema era, como esquivarlas, era como si manipulase su sentido de la orientación.

Kurapika nunca pudo contar bien las veces que lo intentó, pero nunca escapo de los ataques, tenía que saber los sortilegios, quizás no le podía ganar en fuerza y otros aspectos, pero si tenía algo en que podía superar; la constancia.

Era algo que había aprendido inconscientemente de Gon. Con sólo verlo, y conociéndose mejora sí mismo sabía que el mejor no era el que tenía la mejor habilidad, o el que supiera más que otros, siempre el mejor era y es el que nunca se rinde. Si no se había rendido en ya tantos años en vengarse de un oponente tan lejano... tenía que demostrar que aún lo era.

De pronto vió algo cuando sintió que ya no podía escapar de los ataques, tenía agujas por todas partes del cuerpo, y Haku no le daba tiempo de quitárselas. Le costaba moverse y se debilitaba gradualmente. Lo peor de todo era su brazo derecho, ya que con el movía la cadena siempre recibía más daño que otras partes del cuerpo.

Vió que la imagen que veía de la sala al saltar se movía, un poco, pero era significativo. Volvió a recibir cierto daño. Pero no esperó a que Haku intentará atacar otra vez, no reposó, al caer al piso inmediatamente volvió a saltar, giró en el aire una media vuelta, y vió su propio reflejo un instante, menos de un segundo; pero era suficiente para saber que era lo que había inventado esta vez Haku. Pero Haku también e había dado cuenta de que Kurapika le había descubierto.

Ambos se miraron frente a frente, Kurapika hizo un movimiento ondulatorio con sus brazos y estalló el sonido de un vidrio grueso al quebrarse.

A cada lado de Kurapika aparecieron las tres copias, dos de ellas con sangre en las manos y la última sosteniendo un último grupo de agujas. Los trozos de dos espejos enormes yacía nen el piso, aunque se deshacían como si fuera de hielo y se sublimizaran, era claro que Kurapika había descubierto el truco.

Haku no se detuvo a que Kurapika le dijera como lo habia hecho, simplemente paso con el siguiente truco.

Esta vez Kurapika tuvo que usar sus sentidos al máximo, Haku no le dio tiempo de correr, algo invisible lo ataco esta vez, podía sentir el zumbido del o que fuese que lanzara acercarse y especular por donde llegaría, pero no lo podía ver, ni tampoco podía escapar de el. Muchas veces lograba detenerlo pero no siempre le daba donde tenia predestinado...

Uno lo golpeo directo, lo tomo con ambas manos, y se dio cuenta de que era un espiral. Apunto por donde seria el centro de la espiral, acertó, Haku hizo un movimiento con su brazo, y la cadena quedo atrapada en la espiral invisible. No podía utilizar otra cadena... pero, sin o detenía a Haku ahora; que pasaría con lo demás?

Soltó otra cadena, la tomo con la otra mano y la lanzo contra Haku, pero no pudo terminar el lanzamiento, Kidara corrió desde el fondo del a sala, paso al lado de Haku, golpeo la cadena, tomo el báculo y corto la espiral, dejando libre la cadena y a Kurapika.

- gra... – Kidara le dio una mirada fulminante con sus ojos escarlatados.

- eres imbécil o te haces? ... sea cual se ala condición, no deberías morir por algo así utilizando la cadena de gancho. Por que no utilizaste la de la promesa?

- en el estado en que estoy no la puedo utilizar.

- nunca vuelvas a hacer algo así - dijo elevando la voz. Kurapika noto la mirada de furia de Kidara, su expresión era totalmente oscura. – y si lo vuelves a intentar, y mueres, yo también moriré, me entiendes?

- a que te refieres? - Kidara corrió contra Haku. Haku detuvo el báculo con sus manos, Kurapika noto como las replicas de Kidara, Kein y Ross la sujetaban. Haku estaba en problemas. Se recupero lo mas rápido que pudo y lo apreso con las cadenas, al acercarse noto por que estaba en tan mala posición, quizás al mismo tiempo que Kidara y de manera muy sigilosa, Kein se había puesto tras Haku, sostenía una lanza, la tenia puesta en la espalda de Haku. Sus ocho brazos estaban todos ocupados.

May apretó con fuerza las cuerdas, y pateo a Haku con fuerza.

Una de sus criaturas cargaba con Ross, Kidara, y Kein. Kurapika era ayudado por Chi a caminar.

May se arreglo los lentes, y le dio otro golpe a Haku, asegurándose de que sangrase.

- tu y Ross estarán bajo custodia aquí abajo hasta el primer ataque – Haku llevaba un buen rato inconsciente.

Cuando entro en las ala, seguida, de Zera, Garnet y Takashi, les parecía como si la escena estuviese desprovista de tiempo, todos estaban congelados, Kidara apunto de cortarle el cuello, con 3 figuras poco uniformes de aura tratando de detenerla, Kurapika, aparentemente tirando de una cadena que rodeaba a Haku, y Kein tras el, a punto de atravesarlo con una lanza. Ross en el otro extremo de la sala con heridas bastante graves. Pero de entre los 4 el peor era Kein, era aparente que lo había atravesado con algo en el pecho.

Inmediatamente, Garnet paso en frente de ella, en vez de preocuparse como ella en mirar la escena, abrió su paraguas, y vio como fantasmas de ella misma, Kurapika, Kidara y Kein caminaban de manera pesada hacia Haku, y como si fuera de humo, se ponían sobre sus originales, los cuerpos verdaderos cayeron al piso, era como si todos hubiesen estado mucho tiempo bajo el agua.

Zera apareció de la nada, como un ninja, cayo sobre Haku, lo golpeo un par de veces, y le inyecto con una jeringa en el cuello alguno de sus líquidos, uno lo bastante potente para paralizar a Haku.

Ahora estaban todos siendo llevados a la enfermería.

- los tres me impresionan, en especial tu, Kurapika – lo alabo May arrastrando a Haku por el pasillo hacia la salida de la sala.

- por que dices eso? - pregunto Chi. Kurapika se mantuvo en silencio.

- por alguna razón Haku se detuvo en el momento en que Kidara ataco. Incluso con tres hunters poderosos, costo detenerlo, ni si quiera pudieron vencerlo; en el momento en que entre en la sala, cualquier movimiento que hiciera podía significar la muerte de alguno.

- Lo hiciste muy bien Kurapika – le dijo sonriente Chi.

- Zera. podrías darle a Haku un sedante, y amarrarlo como tu sabes, puedes pedirle a Machi hilo, mas tarde.

- May, dijiste que teníamos que hablar, puede ser ahora?

- cuando lleguemos a la enfermería.

Kurapika simplemente asintió, después todos siguieron sus caminos hacia la enfermería.

Keiko observaba a cada uno de los pacientes antes de que entrasen, y dictaminaba el estado, y Yukina indicaba por donde.

May ordeno a Chi a ayudara otra persona antes de que entraran a la enfermería.

- Kidara te dijo algo mientras se defendían? – le pregunto May, ayudándolo asentarse en un banca de la entrada de la enfermería.

- algo dijo, dijo que yo moría ella también, quizás tenga sus razones, pero no lo dijo como lo diría un apersona normal, la sentí como asustada. A parte, siempre esta con sus promesas y cosas por el estilo, nunca se lo he preguntado, por que son tan importantes para ella?

- ...hubo un tiempo en que Kidara intento suicidarse, y yo y Kein intentamos evitarlo, ella lo intento varias veces, por que nadie lograba matarla ella lo hizo por si misma, todo por que según ella no había razón alguna de seguir viviendo a costa de matar a otros, quizás pensaba en algo que había perdido para siempre. Hasta que con Kein llegamos a la solución de darle una misión, por que entro en una secta, donde estas obligado a cumplir todas las promesas que hagas durante tu vida, si mueres antes de cumplir tus promesas, su cuerpo volverá de la tierra para terminar.

- parece mentira... lo dices como si fuera otra persona totalmente distinta a la que conozco.

- es por que ha cambiado, ya no es la chica callada de pocas palabras, corazón frió, y mente calculadora que conocía. - Ayudo a Kurapika a irse parando. – en ese sentido el viejo tenia razón cuando le dijo lo que le quiso decir a Kidara; nunca se equivoco al decirle que era un cubo de hielo.

- ya hora que diferencia tiene? Yo en un principio la vi como el típico prototipo de estafadora, ladrona y asesina, quizás un poco mas sociable que el resto, pero en fin, una criminal.

- ya no es tan helada – culmino May dejándolo en manos de Keiko para caminar. – juro que no me la imagino como una persona mas alegre, así que no la hagan sentirse muy cálida.

- no te preocupes, yo tampoco me la imagino mas tibia, seria extraño, me agrada como esta – May antes de cerrar la puerta le guiñó el ojo

Killua, Gon y Leorio junto a los pupilos que nunca obtuvieron sus instrucciones, yacían dormido sen el piso o apiñados en el sillón de las ala que daba a las habitaciones.

Un grito sordo sobresalto a Killua, proveía de la habitación de Samara. En un principio lo ignoró, pero pronto se volvió a asustar, tenía a una de las muñecas de Samara en la cara, mirándolo con sus ojos brillantes, y su sonrisa burlona. La tomo precipitadamente y la lanzó lejos, como si estuviera contaminada con algo. Antes de que terminara de buscar alguna otra muñeca metida por ahí, la puerta de Samara de abrió con un crujido, dejando salir humo de color violeta, ondeante y de fuerte olor a cera de funeral, Samala caminó mirando con su ojo bueno a Killua, se arreglo el cabello del otro lado del a cara, mostrándole su ojo amorfo, esbozó una sonrisa; definitivamente n ole sentaba una sonrisa.

Killua levanto la mano para intentar saludarle mientras intentaba calmar el tic que tenía en el ojo. Al levantar bien la mirada, noto que una gran cantidad de insectos viscosos salían de la habitación de Samara... Killua tomo un color pálido, y después uno azul seguido de un grito.

Noa terminó de servir el último plato de desayuno en una gran mesa hecha de tablas, puestas sobre unas pilas de ladrillos. El comedor estaba la mitad destruido y la otra mitad a penas.

Reese se rió mientras veía como Clef le mostraba un gusano de hule (muy real) a Killua como chantaje para que se dejara abrazar.

- creó que encontramos un punto débil en Killua – notó Laine echando una cantidad abundante de caramelo en sus pan queques.

- ...realmente tenemos suerte de que no nos hayan descubierto – recordó Ann revolviendo su té.

- y tenemos suerte de que Reese haya destruido esa cosa – agregó Ai echándose la mitad de un crepe en la boca. Ishii le dio un golpecito en el hombro.

- supongo que todos le van a decir " si Reese descubriese de que "eso" ocurrió, preferiría tener problemas con un general que con él". – Todos los cercanos asintieron aprovechando de que Reese ya había terminado y dejabas u plato en unos barriles llenos de agua dispuestos para la vajilla sucia.

- el problema es que Kidara nos dejó con la duda... – se quejó Morvern.

- tampoco sabemos quien nos entrenara... – agregó Katt sentándose en un espacio vació al lado de Ai.

- Al menos el "hermano" de Kidara esta entero, supongo que él lo hará – dijo Reese llegando tras de Katt. Al sentarse de miró con Laine y rieron.

- no deberían reírse, si ustedes logran que una general que nunca toma; se emborrache e hiciera cosas vergonzantes y después no se acuerde por la resaca, no deberían reírse. – los reprimió Ann.

- cosas vergonzantes? – preguntó Katt totalmente ignorante a lo ocurrido.

- que más da? Si todas ocurrieron con ella al lado? – pregunto Reese defendiéndose.

- es como si ella nos hubiese dado el permiso, además; fue con jugo, después ella misma bebió cosas más fuertes, no es nuestra culpa - continuó Laine.

- Le diré a Kurapika – las sonrisas burlonas de Reese y Laine se apagaron inmediatamente.

- no entiendo – susurró Katt.

- ellos te dirán que algún día te lo contaran – le dijo Ishii ofreciéndole una taza de té. – tú quiere salgo Morvern?

- ...necesito sal efervescente – dijo extendiéndole la mano a Ishii. Este le entrego un sobre y le ofreció un vaso con agua. Mientras Morvern se lo servía, y miraba como las al hacía espuma Ishii le explico a Katt – Morvern es un apersona fuerte, pero no contra las ulceras, tiene el estomago más sensible que existe.

Más tarde, como lo previeron, Kurapika, seguido de Gon, y medio Killua ( estaba medio despierto y medio asqueado con el gusano que Clef llevaba. La había estado arrastrando desde la madrugada, desde que Samara abrió su habitación) iniciaron practicas especificas.

No extrañaron a Kidara, entre Kidara y Kurapika había una gran diferencia; Kurapika no era tan rutinario ni tan deprimente, se podía decir que Kidara eral a líder medio simpática del ejercito, y Kurapika como un profesor cualquiera.

En la enfermería Yukina, Keiko y Leorio trabajaban con los LASTIMADOS, y los HERIDOS (hay diferencia, no?).

- Señor Leorio, estoy preocupada, la Señorita Kidara no se ha despertado... – dijo con los ojos brillosos de la preocupación.

- no te preocupes – respondió dándole un par de palmaditas en la cabeza – Kidara es el tipo de persona que duerme mucho cuando se cansa.

- ya veo.. gracias! – camino hacía la siguiente camilla con una expresión de alivio.

- Señor Leorio! – llamó la voz de Keiko – necesito que haga una sutura aquí! – grito detrás de una cortina.

- ya voy!...

Las peleas pasaban, pero los amigos no, el tiempo pasaba, y a la vez faltaba. Y pronto faltaron un par de días para el primer ataque. Y Kidara no despertaba.

N.d.A: Me demore mucho en sacar este cap. pero es mucho mas corto que el anterior. Ojala disfruten leyendo. Tuve algunos problemas con Office, asi que cuando escrito, las letras solitas de juntas y arman palabras raras; por si se les hace complicado leer arregle la mayor cantidad de errores que pude. Jyanne!