Aquí el capitulo final de la primera temporada del proyecto, al final he decidido no darle un final sino mas bien un comienzo a varias sagas, ya que se me han ido ocurriendo diferentes ideas que las expondré por parte en diferentes fanfic, hasta donde me

Aquí el capitulo final de la primera temporada del proyecto, al final he decidido no darle un final sino mas bien un comienzo a varias sagas, ya que se me han ido ocurriendo diferentes ideas que las expondré por parte en diferentes fanfic, hasta donde me dure la imaginación.

Espero os guste.


El Rey

- Es inútil, no podrás vencerme – le miro con aquella sonrisa sardónica tan característica – ni siquiera tu eres invencible.

- No soy invencible… pero estoy a un paso de serlo

Y a los ojos del joven llego la oscuridad…

Eclair Holocaust – Holocaust Family

oOo

Es aquí, donde todo toma un sentido.

Donde las ambiciones pasan de ser meros sueños de conquista y revolución a una realidad, a lo inevitable. Eso es lo que pienso.

Las fichas son simples y complicadas, llenas de una complejidad múltiples y una sencillez fácil de manipular, es cuestión de analizarlas, de observar, de ver que hay detrás de los ojos de cada ser que rodea este mundo, solo me vasta con verlos a los ojos para saber como dominarlos, para conocer cual es la debilidad que rige sus vidas.

Ese, es mi más grande poder.

La capacidad de convertirme en Dios con tan solo ver.

En este trono de mármol blanco, rígido como el de un rey antiguo de cavernas, donde divago entre tableros y piezas, escenarios y situaciones, personajes, si, toda historia posee sus personajes, sus protagonistas, sus chivos expiatorios y sus héroes de guerra. El autor de un libro debe saber desde los inicios de una saga como va a acabar, cuales son las aberturas, las posibilidades, como crear aquello que llamamos "lo inevitable" ¿en donde se encuentra el poder de obtener el poder?

El poder de crear el destino y abarcar los cielos.

De erradicar las malas hierbas, de crear un nuevo orden

Un nuevo mundo, un nuevo rey de reyes.

Cierro los ojos y lo veo, en la oscuridad de mis parpados observo claramente la otra cara de la trama que yo mismo he creado y dispuesto, aquellos sentimientos que jamás cicatrizaron, aquellas memorias que no volverán, la vida misma se les escapa y apenas pueden darse cuenta de su error, no tienen conciencia del precio que han de pagar o tal vez si, y es por eso que ellos no lo comprenderán, mientras ellos son victimas de si mismos, solo uno es capaz de manejar los hilos, de armar el caos, de leer la novela y entretenerse con las tragedias y penumbras de los personajes; de arrancar una flor de sus raíces sin pudor a que esta no pueda ser devuelta a su tierra.

Ese ser, esta destinado a ser Dios.

Ese ser, soy yo.

Pero el rey necesita salir, dejar sus aposentos para mirar otros mundos y observarlos, dominarlos, convertirlos en el siguiente escenario de lo que va a acontecer; no puede limitarse a las paredes de Las Noches ni a sus amplios conocimientos de la Sociedad de Almas; este universo es muy extenso y parece imposible que solo se baste un solo hombre para dominarlo y abarcarlo todo, un rey necesita saberlo todo.

Todo…

Y eso es lo que hace la vida de un conquistador, interesante.

El caos y las guerras no lo son todo, sacrificios siempre hay, lagrimas sobraran, pero todas esas meras decoraciones lo ponen los demás individuos, aunque suene un poco aburrido el que solo tenga que mover a la reina para obtener lo que deseo, sin participar directamente, sin sentir lo que es ser la mano que apriete la garganta y deje sin aire un cuerpo que antes tenia vida.

Quitar la vida.

Eso es hacer valer el nombre de Dios de la Muerte.

Señores del destino.

Miento, no hay ningún señor con tal titulo en su frente.

Aun no…

Entonces dejare el puesto vació, solo por un rato, mientras el rey sale a divertirse un rato.

oOo

Llega por fin la hora en que las clases del día terminan en el instituto de Karakura, los estudiantes llevan sus maletines en la mano y se enfrascan en alguna conversación en grupo o van ensimismados en sus pensamientos, hacia mucho que nada fuera de lo ordinario ocurría, además… si algo realmente grave hubiese sucedido ¿no se habrían enterado ya?

Así trataba de verlo, pero no sabia porque tenia esa extraña sensación latente, algo no esta bien lo sé, y se además de que en cualquier momento este presentimiento mió se convertirá en una realidad, sonaba como voz de auxilio ¿Quién necesitaba ayuda en aquel momento?

Solo un suspiro y vuelve a sonreír, ellos no pueden verte así, o quieren verte tan triste y callada, fue suficiente con haber arriesgado sus vidas para salvarme a mi quien no pedí ser salvada, ahora todo es como antes, el instituto, las clases, mis amigos, mis queridos amigos… él que siempre esta ahí, él por el cual no lloro para no ver la preocupación en sus ojos que siempre brillan de determinación para mi. Esta es la felicidad que quiero para mí, es lo justo y lo correcto.

Me hubiese gustado hablarle de tantas cosas, lastima que no había tiempo.

Ni lo habrá.

¿Q-qué era…? ¿P-por…qué me siento así? ¿Por qué no puedo avanzar un paso mas si esta el… tan cerca?

Dándome la espalda, pero esta cerca.

Si pudiese gritar tu nombre.

No puedes…

- Kurosaki-kun

No lo harás…

Esa voz… no puede ser… por favor… él no por favor…

- Orihime…

Siento su mano en mis labios, rozando sus dedos por encima de estos y entreabriéndolos levemente, la otra me apresa en la cintura, no se como puede tener tanto control sobre mi… podría gritarle a mis amigos que estaba en peligro, podría safarme de sus garras como fuera, sin embargo… yo…

No podía…

- A-Ai…znnn…

- Shh… guarda silencio, podrían escucharte…

Escucharme ¿realmente podían escucharme?

- Solo será un momento, te necesito un momento conmigo, Orihime…

- ¿Q-que quieres… que quieres de mi? – sentía que me quedaría sin voz, sin aire, sin nada…

Esa sonrisa. Sonreía… ¿Cómo podía saber que sonreía si estaba a mis espaldas?

Es que no me hacia falta mirarlo para saber que era lo que quería de mi.

- Me hace falta un peón en este tablero de ajedrez… y tú eres el idóneo para este juego…

- ¿Ju-juego?

Un juego.

Una guerra.

Una revolución.

Un hombre que se convertirá en lo inevitable.

Mil muertos mas ¿Qué mas da? ¡Es mi guerra!

Voy a mandar mi arsenal ¡a la tierra!

Los muertos los ponen los demás ¡la miseria!

Yo tengo licencia pa' matar ¡a la mierda!

Tio Sam – Ska-p.

Et in Arcadia ego.