Nota: Al final agregué un pequeño glosario de algunas palabras que tal vez no se entiendan, no sé si sea necesario, pero lo dejo por si acaso.


Después de la muerte de Jason, Nightwing se convirtió en alguien oscuro y violento. Era como si Red Hood lo hubiese poseído. Nightwing nunca había sido tan agresivo.

Cuatro meses pasaron desde la muerte de Jason, cuando Dick recibió un mensaje de un numero desconocido, el cual solo contenía unas coordenadas. Esto le pareció extraño, debido a que el mensaje había llegado a su número privado, el cual pocas personas sabían de su existencia. Fue aún más extraño cuando escribió las coordenadas en su GPS y este no le mostró nada, al parecer solo se trataba de un terreno baldío a las afueras de Gotham.

No lograba entender que es lo que pasaba, sin embargo, su curiosidad pudo más. Así que preparó su auto y se dirigió lo más rápido posible hacía ese lugar.

Una vez que llegó, encontró puros escombros, parecía como si hubiera sido demolido con explosivos recientemente, por lo cual, el lugar era difícil de inspeccionar. Aunque el navegador no le mostró nada, había claras señales de que ahí se encontraba una construcción. Construcción que fue demolida justo antes de que llegara. Todo resultaba muy sospechoso, no obstante, no podía hacer mucho, así que decidió volver a su departamento en Bludhaven para investigar el origen del mensaje.

Después de todo un día de investigación, logró descifrar de donde fue enviado el mensaje, no fue una sorpresa, debido a que desde un inicio intuía de dónde venía, y ahora confirmaba sus sospechas, el mensaje fue enviado desde la mansión Wayne, la pregunta ahora era ¿Quién lo había enviado y por qué?

Solo tenía una forma de averiguarlo.

Dick Grayson volvió a la mansión Wayne, no había ido desde el funeral de Jason, intentó no hacerlo, porque le dolía recordar a Jason y se sentía traicionado por Bruce.

–Amo Grayson –lo saludó Alfred en la puerta principal –¿Qué lo trae hasta acá? –su voz sonaba un poco nerviosa, pero intentaba disimular.

–He venido a ver a Bruce –su tono era firme.

–El amo Bruce se encuentra en el estudio, lo anunciaré –Alfred se dio media vuelta, sin embargo, Dick detuvo al hombre antes de que continuara.

–No es necesario, tengo un poco de prisa.

Una vez que Dick subió al estudio donde se encontraba Bruce, vio como sonreía a su móvil, cuando este se percató de su presencia, guardó lo que tenía en las manos y su expresión cambió a la aburrida de siempre.

Dick se sintió aturdido, nunca vio sonreír así a Bruce, se sintió traicionado, porque él aún no se recuperaba de la perdida de Jason, mientras que Bruce ya había vuelto a ser el mismo de antes, mejor dicho, Bruce era feliz sin Jason.

Dick apretó sus puños y se dirigió hacia donde estaba Bruce.

–¿Qué demonios estás tramando? –preguntó en voz alta, mientras golpeaba el escritorio con los puños.

–No sé a qué te refieres –la actitud de Bruce era fría y distante –simplemente entras a una casa ajena y armas alboroto tu solo. No recuerdo haberte criado de esta manera.

–Me refiero a este mensaje que me enviaste hace dos días, –Dick le mostró la pantalla de su celular con las coordenadas que le habían enviado –¿a qué estas jugando Bruce?

La mirada de Bruce se dirigió a la puerta donde se encontraba Alfred, y de inmediato volvió a encontrarse con la de Dick.

–Fue un error de Alfred –dijo con tranquilidad –estábamos buscando el escondite de una pandilla que está introduciendo nuevas drogas a Gotham, las cuales son muy peligrosas. –Bruce se puso de pie, colocó sus manos atrás de su espalda y se dio vuelta para ver por la ventana que se encontraba detrás de su escritorio –Alfred debía enviarme la ubicación a mi móvil, pero por error lo envió al tuyo.

Dick escuchaba de manera atenta la explicación, la cual era muy creíble, sin embargo, no estaba muy convencido del todo.

–¿Qué fue lo que pasó con la pandilla? Cuando llegué ahí, no había nada.

–Los detuve –Bruce seguía viendo hacía afuera –pero tenían explosivos por todo el lugar, así que cuando llegué, su guarida se autodestruyó –hizo una pequeña pausa –no hubo bajas. –Dick se quedó procesando todo lo que le había dicho Bruce, sonaba convincente, pero algo dentro de él le decía que no estaba siendo sincero. Sin embargo, antes de que Dick pudiera hacer alguna objeción, Bruce continuó hablando. –Sí eso es todo, te pediré que te marches, tengo una reunión muy importante.

Dick se mordió el labio con coraje, dio la vuelta y azotó la puerta al salir de la habitación, sus ojos estaban cristalinos cuando volteo a ver a Alfred.

–¿Cómo puede ser tan insensible?

–Amo Grayson, todos llevamos el luto de diferentes formas, el amo Bruce prefiere sumergirse en su trabajo para no pensar tanto en lo acontecido con el amo Todd, dele tiempo y verá que todo volverá a ser como antes.

–Nada puede ser como antes –Dick abrazo a Alfred –no volveré a la mansión, por favor ten mucho cuidado.

Alfred correspondió el abrazo, luego de unos minutos lo acompañó a la puerta y se despidieron. Dick se marchó sin mirar atrás.

Cinco años más tarde, Nightwing había vuelto a ser el vigilante que era antes de la muerte de Jason. Comenzó a superar la perdida de Jason. Aunque más que superarlo, decidió enfocarse en otras cosas, así que ya no pensaba tanto en él, pero aún dolía cuando lo recordaba de vez en cuando en el momento menos esperado.

Dick tenía un año saliendo con una linda y delicada chica llamada Terry, un nuevo talento emergente de la música country, hija de un magnate hombre de negocios.

Se conocieron por casualidad, en uno de esos días en los que Dick se encontraba nostálgico, extrañando a Jason en un bar, ahogando sus penas en alcohol. Ese día tuvieron un muy buen sexo, descubrieron que sus cuerpos eran compatibles, así que decidieron volverse habituales. Después de medio año de encuentros clandestinos, decidieron formalizar su relación.

Ella era una buena chica, pero Dick no se sentía lleno por completo, le faltaba algo, ese algo era Jason. Estaba decidido a continuar con su vida y Terry le estaba ayudando a superarlo. Sabía que no estaba siendo sincero con ella, no obstante, pensaba que era lo que necesitaba para superar a Jason y fue débil.

Dick se encontraba haciendo una investigación sobre una nueva droga que se estaba distribuyendo por las calles de Bludhaven, la cual había tenido muchas repercusiones en las personas que la consumían. La investigación lo llevó lejos de su jurisdicción, sin embargo, los altos mandos decidieron mandarlo a que investigará personalmente a las afueras de Texas. Iba como detective, pero no dudaría en utilizar su alter ego, de ser necesario.

Cómo se trataba de un viaje largo, decidieron mandar solo a Dick, ya que su compañero era una persona mayor, al cual el exceso de donas le había pasado factura desde hace años, debido a esto decidieron pedir la cooperación de la policía local.

Ville Platte* era un lugar alejado de todo, un pequeño pueblito a la antigua, al cual era difícil acceder por las carreteras pequeñas y las salidas** enredosas, que ni siquiera se encontraban señaladas.

Fue difícil llegar hasta ahí, pero lo logró. Lo primero que notó, fue que los edificios eran pequeños, de un solo piso, nada a lo que estaba acostumbrado en Gotham o Bludhaven. Se veía demasiado pacífico como para que fuera el nido de una peligrosa banda dedicada al narcotráfico.

Sin embargo, las apariencias engañan, se dijo a sí mismo y decidió hacer su trabajo sin demora. Buscó la comisaría, para hablar con el sheriff. Después de haberle explicado todo al hombre, este decidió asignarle un compañero, para que fuera su guía por el pueblo.

–Roy –como era un pueblo pequeño, los policías estaban familiarizados entre sí, así que se llamaban por su primer nombre –ven aquí, –un joven y apuesto hombre de cabellera pelirroja volteo. Cuando Dick lo vio, se asombró. Se suponía que Roy Harper había muerto hace unos años, poco antes de que Jason muriera. Una sonrisa se apoderó del rostro de Roy al reconocer a Dick, sin embargo, rápidamente se convirtió en una mueca inexplicable. –Acompañaras al detective Grayson en su recorrido por la ciudad, ayúdalo en todo lo que puedas –dijo el sheriff.

–Detective Grayson, mucho gusto, soy el agente Harper –Roy extendió su mano fingiendo que era la primera vez que veía a Dick.

–Detective Harper –Dick decidió seguirle el juego –mucho gusto.

–¿Bien, entonces en el tuyo o en el mío? –dijo Roy con una enorme sonrisa mientras señalaba su motocicleta vieja.

–En el mío –dijo Dick, aun procesando lo que estaba pensando.

–Bien, pero antes debemos hacer una parada en el jardín de niños –Roy le guiñó un ojo a Dick y comenzó a andar.

Dick se apresuró a seguirlo. Caminaron en silencio hasta el estacionamiento donde Dick había dejado su automóvil.

–¿Qué significa todo esto? –la voz de Dick sonaba alterada –se supone que moriste hace años, pero resulta que te encuentras trabajando en el medio de la nada, como policía?

–Lo sé, puede parecer un poco extraño, pero deberías alegrarte de que sigo vivo –dijo Roy con una enorme sonrisa.

–Sube, ya me explicarás todo en el camino –Dick se subió al auto y lo echó a andar.

En el camino Roy le explicó todo lo que había sucedido en aquella ocasión, el cómo sintió que su vida no tenía sentido, que se cansó de que todo lo que hacía como vigilante, no sirviera para nada. Ahora se encontraba en un lugar tranquilo y luchaba día a día, por mantenerlo de esa forma.

Debido a que el pueblo era pequeño, llegaron rápido al jardín de niños. Dick se preguntaba qué iba a hacer Roy en ese lugar, hasta que se bajó del auto y vio que un niño pequeño de cabello negro y ojos bicolor se acercaba corriendo a él. Gritando feliz "tío Roy" varias veces, como si no se hubieran visto en años.

Roy se agachó para abrazar al pequeño y después lo levantó en brazos. Dick solo veía la escena desde el auto, pero su corazón se sintió perturbado, era una sensación que no había sentido antes.

Una vez que llegaron al auto, Roy decidió hacer las presentaciones.

–Aidan, te presento a un viejo amigo mío, su nombre es Dick –el niño se le quedó mirando a Dick y le regaló una enorme sonrisa, que casi derrite el corazón de los adultos que se encontraban dentro del coche –Dick, él es Aidan, el hijo de un buen amigo –Dick quiso preguntar más, pero no quería ser indiscreto con el niño ahí presente.

Roy le dio indicaciones a Dick para llevar al niño a casa, con su padre. Dick intentaba poner atención, pero el niño le robaba todas las miradas, le encantaba verlo sonreír, se veía tan amado y puro. Se preguntaba como serían sus padres, por un momento pudo entender a lo que se refería Roy cuando dijo que quería proteger la paz de este lugar.

Se dirigían a la casa del pequeño, para dejarlo y seguir con la investigación, cuando vieron a dos hombres peleando, al parecer estaban borrachos y dos mujeres intentaban detenerlos. Roy decidió bajar del automóvil y le dijo a Dick que siguiera por esa calle, Aidan le diría por donde estaba su casa, él se tenía que hacer cargo de estos dos, pero no quería que el niño se diera cuenta de lo que estaba sucediendo.

Dick siguió las instrucciones del pequeño y llegaron a una hacienda, que se encontraban cerca de donde habían dejado a Roy. Era una gran hacienda, sin embargo, se encontraba algo descuidada, cuando llegaron se toparon con un viejo letrero de madera en la entrada, que estaba colgando de una esquina con la leyenda "Floyd Farm".

Cuando Dick detuvo el auto, el niño se bajó corriendo, pero Dick no sintió que fuera seguro dejarlo solo. Así que decidió cerciorarse de que ahí se encontraban los padres del pequeño.

Sin embargo, el niño se bajó tan rápido que no logró ver hacía donde había corrido. Empezó a buscarlo por la hacienda, pasó frente a muchos establos, pero no veía ninguna casa. Justo cuando estaba pensando en regresar, logró ver que uno de los establos tenía la puerta entreabierta y escuchó un ruido proveniente desde adentro, así que decidió entrar.

Se acercó despacio y al fondo pudo vislumbrar el cuerpo de un hombre alto, que vestía ropas tipo vaquero. Su vestuario constaba de una playera negra que se ajustaba perfectamente a su cuerpo en la parte de arriba; unos jeans vaqueros, de esos que son ajustados de la cintura, pero en la parte baja son un poco más anchos, para que puedan cubrir las botas vaqueras de punta chata; y, por último, pero menos importante, su cinturón color café.

Dick se quedó observando con atención ese cuerpo perfecto, que se encontraba frente a él. Su espalda era ancha, y la forma en como flexionaba sus brazos cuando apaleaba el heno para alimentar a los caballos era muy sexi. Su cintura pequeña y más abajo, esas piernas fuertes decían que se trataba de un hombre trabajador, sin embargo, su mirada se quedó fija, en esos lindos glúteos, se veían perfectos debajo de esos pantalones. Hacía tiempo que alguien no lograba robarle la mirada de esa forma.

Estaba tan absorto observando ese hermoso trasero tallado por los mismos dioses, que no se dio cuenta que la persona en cuestión, dejó de hacer lo que estaba haciendo minutos atrás. Había colocado un pie sobre la pala y se estaba secando el sudor de la cara con la parte baja de su playera, dejando al descubierto su bien trabajado torso.

–Detective Grayson –la voz varonil del hombre desconocido tenía un acento sureño*** muy marcado – si está buscando algún criminal, no creo que lo encuentre en este pequeño pueblo – la voz del desconocido le sonaba familiar a Dick, pero, la mala iluminación del lugar no le permitía ver su rostro. –Mucho menos, creo que este escondido en mi trasero –la última frase la dijo sin su acento sureño y volteo a ver a Dick.

El corazón de Dick comenzó a latir muy rápido cuando pudo escuchar claramente su voz, y al fin logro ver sus ojos, esos hermosos ojos verdes que lo habían atormentado tantas noches en sus pesadillas. Esos ojos que pensó que nunca más volvería a ver, ahora estaban frente a él.

Jason se paró firme frente a Dick, con una sonrisa de superioridad, mirándolo desde arriba.

Dick no sabía cómo reaccionar, era demasiado para digerir en un solo día.

De pronto entró Aidan gritando "papi" y abrazándose al muslo derecho de Jason, quien se agachó y depositó un beso en la frente del niño.

–¿Estas bien cariño? –dijo Jason mientras le acariciaba el rostro al pequeño y volteó a ver a Dick.

Dick pensó que Jason se veía como un animal salvaje protegiendo a sus crías de un extraño.


Glosario:

*Ville Platte realmente existe, pero no se encuentra en Texas, no sé si exista un Ville Platte en Texas, así que contaría como pueblo ficticio.

**Con salidas se refiere a que, en estados unidos, cuando vas por el highway y necesitas ir a un lugar, es marcado por un "exit # "y normalmente dice a donde te lleva esa salida.

***Acento sureño: Se denomina acento sureño a todos los dialectos hablados en los estados más al sur de Estados Unidos, desde Florida hasta Texas, predominando en áreas rurales y sobre todo entre ciudadanos de raza blanca. Tipo vaquero pues.