Severus despertó a la mañana siguiente muy temprano, el cielo apenas empezaba a aclararse, salió de la enfermería lo más sigiloso posible con la ropa muggle que había llevado a casa y justo antes de salir vio las cortinas que cubrían a su padre "Regresaré"

Salió directamente del castillo en dirección del bosque prohibido, necesitaba aire fresco para pensar pero al llegar ahí se quedó en blanco "¿Y si pensar en esto lo destraba de nuevo?" "Podrías correr mientras lo haces" miro los árboles que lo rodeaban, se había adentrado en el bosque lo suficiente para que cualquier persona madrugadora no pudiera verlo, cerró sus ojos para concentrar toda su magia en el núcleo y moldearla para después abrir los ojos y ver desde la mitad de su altura, sus oídos ahora agudos escuchaban el aleteo de aves lejanas, el timbre de los insectos e incluso pisadas de algún tipo de animal.

Comenzó a correr, sus fuertes patas pisaron rama y roca que se atravesara sin alguna molestia o dolor, el aire frío no podía atravesar su espeso pelaje ni su propio calor corporal y a pesar de la neblina que cubría el lugar sus sentidos de olfato y audición ayudaban ya que su visión de oso era reducida, sentía la velocidad aumentando así como sus latidos del corazón.

¿No podía quedarse así? Cómo un oso.

Su vida no fue la mejor, sus padres se odiaban hasta el punto de gritarse mutuamente y dar unos cuantos golpes "Todo siempre frente a nosotros" creía que cambiaría algo por tener a dos personas más en su vida para algo bueno, Lily era amable con él y siempre estaba atenta y feliz al escuchar sus historias sobre el mundo mágico con las que madre lo había llenado "Pero odio el libro que llevamos en una ocasión" el primer libro de magia oscura que madre le había regalado lo llevó con él para enseñárselo ansiosamente pero resultó fatal en esa ocasión pero aun así ella había regresado con a la semana siguiente diciendo que se había asustado y no quería volver a escuchar cosas como esas nunca más "Pero regresó"; Anne había llegado antes que Lily y había llegado a pensar en ella como una abuela por como Lily hablaba de la suya "Se escuchaban tan parecidas en sus acciones" siempre le horneaba o cocinaba dulces caseros, lo cubría contra el frío, le horneaba pasteles para su cumpleaños, le hablaba con cariño e incluso amor; su madre le había llevado a la estación 9 3/4 y ella solo había dado un par de pasos al costado de la entrada King´s Cross dejo su baúl en el suelo y se fue sin decir una palabra, justo antes de subir al tren se encontró con Lily y su familia, sabía que no le era de mucho agrado a los padres de Lily pero al saber de magia los dejaron subir juntos y en ese día, en el día que su vida tenía que cambiar en busca de conocimientos para un verdadero futuro, los que aún no se conocían como los Merodeadores entraron al mismo compartimento llevándolos a una guerrera de bromas y venganzas "De uno contra cuatro" "No eran rivales para mí" Todo durante cinco años en los que su vida era sencilla y predecible, estudiaría pociones y más a fondo en magia oscura, sabía que eran magias prohibidas pero desconocidas para la población que podrían usarla sin un riesgo al conocerlas más a fondo, Mulciber quería que conociera al 'Señor Oscuro', muchas veces había pensado en que sería la mejor opción para conseguir lo que quería ya que por la falta de nombre y dinero sería difícil y tardado conseguirlo; casi lo había decidido después de haberle dicho esa horrible palabra a Lily, tenía que hacerlo para demostrarle que era mejor sin ella pero todo se fue por el caño por los Merodeadores "Cómo siempre" desde que esos imbéciles se entrometieron en su vida todo cambió y descubrió que su madre no era lo que creía, su padre resultó ser alguien que le caía bien sin alcohol y hechizo de por medio, los malditos Merodeadores tenían un gran corazón sangrante cuando los conoces, el Quidditch le gustaba, era capaz de agradarle a un Hufflepuff y Anne seguiría siempre de su lado a pesar de la magia "Y ahora perdiste a tu madre, tu padre está gravemente herido y Anne ya no está" aún le dolía el corazón por Anne y ni siquiera sabía si todo esto era bueno o malo después de todas estas pérdidas ¿Era el camino correcto? ¿Tenía que hacer algo más o dejarlo así? ¿Seguir el camino de antes? ¿Buscar otro? No lo sabía y eso lo hacía sentir aún peor.

Sin darse cuenta se había adentrado más en el bosque por lo que se detuvo abruptamente, no conocía muy bien el bosque pero sabía que podía ser peligroso estar más tiempo ahí por lo que dio media vuelta

-¡¿Qué haces aquí?!- escuchó seguido de un alarmado '¡Peter!' de parte de Lupin a lo que sintió un golpe en la cara y al abrir los ojos vio la asustada cara de Colagusano respirando rápidamente mientras se sostenía de los lados de su nariz.

-¡¿Por qué arrojaste a Peter?!

-¡Quería arrojarle algo¡ No tenía otra cosa

-¡No es una cosa Sirius!

-¡Lo sé Moony!

Después de todo lo que había estado pensado, recordó que odia a estos cuatro y sus horribles bromas hacia él o su maldita necesidad de pelear cuatro contra él, los odiaba...o eso creía.

-¿Qué haces aquí?

-¿No estabas en la enfermería?

-¿Por qué te saliste? Y más a esta hora

"¿Porque preguntan eso?" "Hace poco menos de medio año no lo habrían hecho, los imbéciles" "Pero...ahora sí"

Estaba por volver a su forma y contestarles, obviamente con sarcasmo, pero fue interrumpido por varias pisadas, pisadas de pezuñas.

"Son seis...no, ocho"

De entre los árboles y arbustos salieron grandes e imponentes centauros con arcos y flechas preparadas para lanzar en su dirección a excepción de uno de los mitad caballo.

-¿Que hacen magos jóvenes en un bosque tan peligroso como este?- pregunto el centauro sin armas, dirigió si vista al gran oso entre ellos -Te vi correr antes ¿Fue por ellos?...Sé que no eres normal- siguió el centauro sin despegar la mirada del oso -Lo percibo

Severus, bastante alarmado por la atención de la imponente criatura negó suavemente con la cabeza, Peter estaba escondido detrás de su cabeza mientras que los otros miraban asustados.

-Los dejaremos ir...por esta vez

Rugió para llamarles la atención a los tres gryffindor y señalo hacia su lomo.

Sirius, que había sido el primero en captar el mensaje tomo a Remus del codo y lo jaló con el hacia Severus, James los siguió después de unos segundos.

Después de sentir a los tres sobre el comenzó a correr en dirección de dónde habían llegado.

-¿Por qué siempre dejas ir a los malditos, Firenze?- pregunto uno de los centauros al bajar su arco -Son invasores de territorio

-Si es así ¿Por qué no hiciste nada?- le dijo Firenze, el centauro sin arma miraba al oso alejarse.

La conversación quedó ahí pues todos habían sentido lo mismo, ese oso, esa 'criatura', si es que se podía llamar así, era diferente...era peligrosa.

"¿Acaso el viejo mago permitió esto?" se preguntó Firenze –Vámonos

-_STS_-

-¡Mierda! Esas cosas sí que dan miedo

-Cállate Sirius- regaño Remus -No sabemos si pueden escucharnos

A unos metros de la orilla del bosque se detuvieron y bajaron de Severus.

-¿Nos siguieron?- pregunto Sirius mirando con sospecha hacia el bosque con Peter ahora en su hombro.

-No lo creo- dijo James mirando en la misma dirección.

-¿Que hacían ustedes aquí? Pidieron haberlos matado en sus formas humanas

Los cuatro voltearon hacia la voz de Severus, quien ahora estaba en su forma humana mirando hacia un costado, lejos de ellos.

-¡¿Nosotros?!- gritó James y Sirius.

-¡Tú eres el que se salió de la escuela! ¡Solo! ¡Y de la enfermería!- gritó James levantando los brazos.

-¡Y eso a ustedes que les importa!

-¡Acaso no es obvio!- gritó de nuevo Sirius, Peter se sostenía de su hombro pues se movía demasiado -¡Deberías de estar agradecido porque venimos!

-¡¿Yo?! ¡¿Y porque sería el maldito caso así?! ¡Yo habría estado bien si ustedes no hubieran venido!- gritó de vuelta aún sin mirar en su dirección.

-¡Tal vez si de los demás!- siguió James -¡Pero no de ti!- grito dejando al slytherin sin habla.

-Acaso crees que te dejaríamos sin supervisión- dijo Sirius con un gruñido -Lo acordamos, ¿No?

Remus, quién había estado callado todo el tiempo notó algo "El no recuerda o no sabe nada de lo que hablo en la enfermería" así que habló -Lo sabemos

-¿Saben qué? Exactamente

-...Lo de Anne

Lo vieron ponerse tenso, incluso podrían jurar que dejó de respirar por unos momentos.

-Te vimos entrar al bosque por el mapa...y nosotros decidimos venir de inmediato... temíamos lo peor- no iba a decir que lo que creyó eso al principio fue Sirius, el odiaría que Severus lo supiera.

-...Yo...yo no...- murmuró Severus mirando al suelo -No puedo hacerlo- dijo con dolor sorprendido a los demás -Ni si quiera tengo esa libertad

Los cuatro gryffindor, en shock lo vieron levantar su brazo izquierdo y recorrer la manga de su chaqueta, se acercaron un poco y se les cortó el aliento al ver una gran cicatriz que daba desde el interior del codo hasta la muñeca, por alguna razón nunca habían visto al chico con los brazos descubiertos y era esta.

-¿Cuando...?

-Hace unos cuantos años- contestó entre dientes -Y la maldita cosa dentro de mí lo curó...no sabía si estar enojado o agradecido…y desde dos días después hasta hace cuatro días creí estar agradecido incluso enojado conmigo mismo...Y ahora...no lo sé

El silencio invadió tanto como pudo en un lugar boscoso con aire entre no los arboles pero fue inesperadamente roto por una voz y frase sorprendente.

-Lo siento

Sirius, Remus y Peter miraron sorprendidos a James que miraba a sus zapatos, mientras tanto Severus sintió que el aliento se le cortaba.

-Sé que nosotros fuimos una parte del porque tomaste esa decisión...Nunca quise que llegaras a eso...pero también me doy cuenta de que nunca pensamos en eso y nunca habría superado una culpa así...ahora…estoy agradecido con Remus por haber hecho esto...Eres un gran amigo ¿Sabes? Después de conocerte mejor, aunque sea un poco, eres genial...Espero algún día tener tu perdón por qué sé que no lo merezco aún

-Yo también lo siento- dijo la nervios voz de Peter quién se había bajado de Sirius y transformado -Cuando Remus nos dio esa tregua pensé demasiado en mis amigos y creí que nos separaremos por esto...pero algo dentro de mí me decía lo contrario, hemos pasado por muchas cosas nosotros cuatro y yo soy el más débil social y físicamente y por un momento...Te vi a ti en mí...Era como si yo fuera tu pero sin haber encontrado amigos de verdad...Pero ahora nos tienes a nosotros ¿Cierto?...

-Severus- siguió Remus -Sé que me has dicho que no necesito disculparme...pero en realidad...si lo hago...Pude haberlos detenido todos estos años y en especial el año anterior...Tenía miedo de que si lo hacía...ellos me dejarían solo y no es una excusa, lo sé y por eso lo siento de todo corazón

Miraron con ansias y esperanza al joven Slytherin que miraba el suelo, su cabello cubría su rostro y justo cuando creyeron que levantaría la vista, el último de los gryffindor habló.

-¡Mierda!- gritó con los puños cerrados y temblando de la fuerza en ellos -Admito haber hecho tu vida un infierno pero jamás habría deseado que murieras ¡Y así menos!...Sé que sabes de mi familia...creí que tú eras uno de ellos...- no quería decir mucho asi que siguió con esto -Pero después de todo esto...¡Mierda! ¡Has vivido con ellos desde los once años! ¡Incluso con mi maldita prima! Sé que no lo son todos...¡Pero están locos!...Ahora me doy cuenta de que hiciste lo que pudiste por sobrevivir...y...al igual que tú pensé en el suicidio...¡Pero tengo que ser mejor que todos ellos! No me dejare vencer por ellos...¡Y tú tampoco! ¡Lucharemos contra esos malditos de mierda! ¡Los cinco! ¡Y juntos!

Con la boca ligeramente abierta, los tres gryffindor miraron al más enérgico, fuerte mentalmente y casi sentimentalmente insensible derramar ligeras lágrimas de sus ojos grises; pero las sorpresas no quedaron ahí pues de repente escucharon una pequeña risa seca de Severus que al mirarlo notaron un pequeño temblor en sus hombros para después hablar con voz entrecortada.

-Idiotas...siempre Gryffindor sentimentales- por primera vez este día los miró a la cara sin mucha expresión pero con las cejas fruncidas y lágrimas retenidas lo decía todo -...Siempre con el corazón en la mano

De pronto, haciendo un total honor a una de las cualidades de su casa, Peter, aquel que se creía débil e incluso cobarde dio unos pasos al frente de Severus y lo rodeo con sus robustos brazos dejando al Slytherin estático y que en unos momentos después creía morir de un paro cardíaco al ver y sentir a Remus unirse con James pisándole los talones y ¡Sorprendentemente! Sirius después de varios segundos.

No sabía qué diablos hacer ¡Nunca le había pasado algo similar! Y nunca lo había pensado o siquiera pasado un atisbo por la cabeza; no sabía cómo sentirse, no sabía si debería sentir tristeza por recordar a Anne, furia por sus disculpas tardías, alivio por las mismas, asco al ser tocado por ellos, vergüenza por el acto o incluso feliz de tenerlos y ser aceptado, no lo sabía en sí pero lo tomaría todo pues nunca se había sentido tan bien, tan emocionado, tan...vivo.

Claramente esto era un gran avance en su relación, pero aún falta mucho por recorrer y por el momento…estaban cómodos.

-_STS_-

El director, Albus Dumbledore, caminaba el corto pasillo de sus habitaciones privadas a su oficina con cansancio que solo era visible en momentos solitarios o en compañía de su mejor amigo.

-Oh, Fawkes- saludo felizmente al llegar a su oficina -¿Tuviste una buena visita? Sé que él siempre te mima demasiado, no me sorprendería que estuvieras con él un par de horas mas

El fénix trino una melodía alegre y corta, extendió sus grandes alas y despegó de su percha hacia el respaldo de la silla de su amo y amigo, extendió su pico en dirección del escritorio.

El mago mayor tomo la carta que su ave señalaba, se sentó y comenzó a leerla.

-...Parece que tendremos su ayuda- dijo con un suspiro de alivio -Y al parecer irás por ellos este fin de semana...Tengo que hacer esto bien Fawkes, no permitiré que mi juicio y desinterés ocasione otro problema

Ya habían pagado dos magos y una bruja por sus fallas "Más los que nunca supo" le dijo un susurro en su mente pues en una escuela llena de alumnos que son en parte de su responsabilidad.

Suspiró -Hay mucho que hacer

-_STS_-

Severus y Eira no tardaron mucho en conseguir trabajos y tareas de los días que no asistieron a clases por lo que tuvieron un merecido descanso ese fin de semana, estaban agotados de tareas, clases, visitas a la enfermería y desviar o ignorar a los alumnos sobre su escapada.

Ese sábado en particular el sol cubría mayor parte de los terrenos, era de aprovechar pues los tiempos helados se acercaban amenazadores, así que casi todos los alumnos estaban fuera de los confines del castillo y en particular un grupo de estudiantes que descansaban debajo de un árbol cerca de las orillas del lago.

-Este día es excelente, ¿No?

-No puedo creer que estés tan tranquila Trembley- dijo Sirius -El partido de tu casa es en una semana ¿No estás nerviosa?

-No...¿Te sientes nervioso antes de un partido?- pregunto con malicia.

-¡Por supuesto que no! Solo lo digo por lo que sorprendentemente, eres una chica

-Una chica que a veces con gusto te partiría la cara

-¡Oy-

-¡Oigan!- interrumpió una voz más joven y familiar -El director los está buscando

-¿Y ahora para qué?

-Ni siquiera te quejes Sirius- regaño Sophie con los brazos cruzados -Solo mando a llamar por Severus y Eira

-¿A si? No me digan que los atraparon besuqueándose por los oscuros pasillos de los pisos bajos

Los mencionados se sonrojaron inevitablemente al momento en que gritaron simultáneamente.

-¡Sirius!

-¡Black!

Eira sin pensar llevó su puño en dirección del sangre pura dándole en su hombro con fuerza.

-¡Aau!

-¡Cállate!- Eira se puso de pie en espera de Severus.

...

-¿Ahora para que los quiere el director?- pregunto Sophie de mal humor, David caminaba a su lado en silencio.

-No lo sé- contestó Eira.

-Si claro- murmuró la niña con el ceño fruncido -Ustedes simplemente no quieren decirme nada

-Por qué no es importante- dijo el Slytherin mayor pero fue seguido de un silencio incómodo.

Sophie, al ser de la misma casa que Severus, notó en enseguida que él era el alumno que faltaba y que había sido junto a alguien más, los rumores de los alumnos decían que fue un Hufflepuff "Obviamente Eira" pero ella al exigir explicación Eira le había explicado que insisto en ir con él ya que podría ser peligroso ir solo a su casa en busca de respuestas, ella claramente lo entendió...Severus no confiaba mucho en ella como para decirle algo tan importante por lo que decidió no hablarle.

-Sophie- Eira suspiro -No quería ir con nadie, no se lo dijo a nadie, te dije que yo fui quien lo descubrió, no tuvo opción de no llevarme

-Cómo sea, el director solo me lo pidió porque estaba a la vista y estoy segura que no me dirían nada de esto si no me lo hubiera pedido

El resto del camino hacia la oficina fue silencioso y algo pesado pero ninguno trato de hacer lo contrario.

-Gota de limón- con asombro apenas contenido, Sophie vio a la estatua moverse revelando unas escaleras ocultas después de decir lo que le había indicado el director, subió las escaleras con asombro y curiosidad al igual que David dejando unos pasos atrás a los alumnos mayores.

-_STS_-

No sabía si fue suerte o simplemente coincidencia, pero el director encontró a la pequeña amiga del joven Snape antes que cualquiera por lo que la envío por él, había pensado en enviarle una carta pero la lechuza llamaría la atención al ir fuera de la hora del correo.

-Vendrá en unos minutos, Newt- dijo al entrar a su oficina.

-Por supuesto, Albus- contestó el mago mayor en el sofá junto a la chimenea con su esposa.

El director se dirigió a uno de los sofás individuales frente a sus visitas.

-Lamentamos haber interrumpido el fin de semana del chico- dijo la bruja -A pesar de que el invierno se acerca, este día es bastante cálido

-Lo sé, es bastante cálido, no ha habido un día así en semanas- Albus tomo su taza de té que había dejado en la mesita de centro.

Los tres tomaron en silencio su té por un par de minutos hasta que fue interrumpido por una pregunta de parte del curioso mago.

-...¿Cómo...cómo es el Albus?

El director suspiro -Bueno...parece que podrás verlo por ti mismo- dijo para después mirar hacia la puerta de su oficina y al minuto alguien llamó –Adelante

La puerta se abrió con algo de lentitud en la que una pequeña cabeza se asomó.

-Director- comenzó Sophie antes de entrar con David detrás de ella -Aquí están

Los tres mayores se levantaron y dieron unos pasos en dirección de los jóvenes alumnos.

-Gracias Srta. Johnson

Newt se acercó de inmediato al niño detrás de Sophie asustándolos un poco -Tu debes ser...aunque...no noto nada fuera de lo normal- dijo viendo al chico a los ojos con intensidad.

-Newt- hablo el director pero fue interrumpido por unas voces bajas de la puerta.

-Tú eres el que está mal

-¿Yo? Yo solo fui un 'Caballero' al darte el paso

-Un Caballero lesionado

-Ya no estoy lesionado, soy rápido en eso y lo sabes

-Cómo sea- Eira entró a la oficina del director con una sonrisa -Director- saludo -Mando a llamarnos

-Srta. Trembley, supongo que estaba junto a el

-Por supuesto- dijo fingiendo altanería -Un mago lesionado no puede estar solo

-Te dije que ya no estoy lesionado- dijo Severus entre dientes poniéndose junto a ella con los brazos cruzados.

Un jadeo sonó en la oficina, era claramente de la bruja mayor en la oficina que miraba a Severus con una mirada algo difícil de comprender pero aquellos que supieron leerla pueden decir que fue un conjunto de sorpresa, tristeza y melancolía.

Tina no pudo evitarlo, el joven era casi idéntico a Creedence después de haberse ido con Grindelwald, si solo sus ojos fueran menos obscuros, su cara un poco más redonda y su nariz un poco menos ganchuda, aunque notaba que era así por lesiones y no natural.

-Gracias Srta. Johnson, Sr. Selwyn- hablo el director -Pueden ir a disfrutar el día

Los pequeños alumnos asintieron y se dirigieron a la salida no sin antes mirar un poco extraño a la bruja.

-Newt, Tina- hablo el director justo después de sentir a la gárgola cerrarse -Ellos son Eira Trembley y Severus Snape

-¿Tu...- comenzó Newt al mirar al joven -Albus, no me dijiste que...era así de mayor...El...él podría...

-Podría morir- dijo Severus -Lo sé bien

Newt miro a los ojos al chico, él lo tenía, él era uno de ellos, su mirada daba señas de ser alguien joven y haber visto y sentido cosas que alguien de su edad no debería como los otros Obscurial "Pero él es un Obscurial diferente...No...Un Obscurial...Peculiar"

-_STS_-

¡Un nuevo capítulo!

12223

Lamento la tardanza, estos meses han sido bastante pesados con exámenes, pruebas y audiciones en mi escuela, fue pesado.

Pero aquí esta, no lo dejare.

¡Gracias por leer!