12. Un despertar fatal
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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.
Para compensar la ausencia de 2 semanas, hoy se publican 2 capítulos, siendo éste el segundo.
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…
Ya de noche, la temperatura bajó en la región de Letztenwald y el bosque se vió rodeado de una penumbra constante. Sólo la luz de luna iluminaba el cielo y los animales diurnos ya estaban guarnecidos en sus escondites. La alegoría de una noche perfecta para la caza…
Dentro de la zona caliente, el grupo de Ophis avanzaba a paso acelerado, aunque todavía sin correr. Cada tanto, Natsu y Ophis olfateaban el aire y se mantenían alerta ante cualquier movimiento sospechoso…
—¡Sniff-sniff!... limpio. ¡Avancen!
Ophis tenía la seguridad que al ser acosados por el trío de Jar'gols antes, solo era cuestión de tiempo para que un grupo más grande lanzara un ataque devastador. El dragón sopesaba sus opciones, pues la fuerza de combate de sus enemigos se había incrementado considerablemente comparada con la última vez… Le preocupaba que esta vez Natsu y Happy no pudieran defenderse solos…
—Veo que también usas magia de rayo ¿Es correcto?—Ophis le habló a Natsu.
—Si, así es—Happy respondió por él, pues Natsu seguía enojado por la retirada de Cymuth y por la negativa de Ophis de dejarle pasar a la ofensiva.
—No me parece algo recomendable para tu caso. Pierdes demasiada energía y te hace inestable—comentó Ophis.
«… Oh carajo, ¡Cállate!... » Natsu maldecía para sus adentros.
—¿Por qué está tan molesto?—Ophis cuestionó.
—Por lo que le dijiste y porque antes no pudo terminar su batalla contra ese Jar'gol mejorado… y creo que le molesta que estaba perdiendo—Happy susurró ésto último en voz baja.
—¡Yo no estaba perdiendo!—protestó el joven al oír—¡Con mi modo de llamas eléctricas solo era cuestión de tiempo para que él cayera vencido!
—¿Tiempo? Yo no lo creo—replicó Ophis—Esa transformación que utilizaste se veía muy inestable. No sé si hubieras aguantado mucho más…
—Aún así me dejaste pelear contra él…—Natsu reflexionó—Te agradezco mucho por eso…
«… Las anteriores ocasiones siempre me dejabas atrás y tú ibas por los grandes… » Natsu pensó.
Ophis se detuvo bruscamente y dió media vuelta para seguir hablándoles.
—Esta vez fue diferente. Había muchas cosas que quería comprobar—Argumentó Ophis—Y además, tu resolución se veía fuerte.
Ophis comenzó a hablar con un dejo de misticismo que intrigó mucho a ambos amigos…
—¿Mi resolución?
—Así es—afirmó Ophis—Porque al fin y al cabo, en última instancia todo se reduce a la resolución y demostrar que eres digno de existir. Eso es lo básico de ser un dragón…
—¿Digno de existir?
—Si. Para un dragón, si su resolución es fuerte, desarrollará su poder con cada pelea y se volverá más fuerte. Si es débil, morirá. Así es como es… Te lo dije cuando nos conocimos. Para un dragón, el único final digno de una batalla es la victoria o la muerte…
"... Hablas mucho sobre los dragones, pero no los entiendes. No a los verdaderos… Un verdadero dragón tiene orgullo, y si no es capaz de prevalecer en una batalla por sí mismo ¡Entonces merece la muerte!… "
Natsu frunció el ceño al recordar la frívola afirmación de Ophis, al igual que Happy.
«… Tal vez por eso los dragones se extinguieron en primer lugar… » pensó Happy.
—... Pero tú no eres un dragón—Ophis observó—Y no puedes morir todavía. Esa es la razón por la cual yo critico tanto tu imprudencia. Te necesito para mis planes e hicimos un contrato. ¡No puedes cumplir estando muerto!
Natsu sonrió de forma canalla.
—Promesa. Prefiero llamarlo así. ¡Nosotros hicimos una promesa!—dijo Natsu con entusiasmo. Happy por su parte levantó una ceja con un dejo de disconformidad, pero a Ophis no le importó.
—Como sea—dijo Ophis restando importancia—Lo que yo iba diciendo, es que las batallas entre dragones son batallas de resolución. Y el que tenga la mayor saldrá victorioso…
Happy entrecerró los ojos con escepticismo y contra argumentó.
—Eso no es siempre cierto…—dijo Happy en voz baja—a veces, el que pierde, simplemente pierde porque el otro es más fuerte por más que su resolución haya sido mayor.
«… Así como te pasó en tu primer encuentro contra el prometido de Lucy… »
Natsu le lanzó una mirada acusadora al Exceed, sorprendido por esa forma tan pesimista de pensar, impropia de un miembro de Fairy Tail.
—Eso no anula lo que dije—insistió Ophis—Lo que dices es cierto también. Pero eso mismo hace a un dragón un dragón…
"... si no es capaz de prevalecer en una batalla por sí mismo ¡Entonces merece la muerte!… "
—¡Estoy de acuerdo!—dijo Natsu—Si los amigos se apoyan entre ellos, entonces su resolución… ¡Si tienen una gran resolución harán lo imposible!
«… ¡Por eso perdí contra ese tipo! No dejé que mis amigos me ayudaran. Si todos hubiéramos peleado juntos… » Natsu se autoengañó.
—No estoy de acuerdo con eso de los amigos, pero con lo demás sí—admitió Ophis—A veces la resolución puede mover montañas…
—¡Así es!... ¡¿Espera cómo que solo a veces?!—Natsu cuestionó.
Ophis sonrió con malicia antes de responder.
—Esa es la diferencia entre tener resolución y ser un tonto imprudente—Ophis habló—De todos los que desafían a las posibilidades e intentan hacer lo imposible, muy pocos logran salirse con la suya.
—¿De qué hablas?
—En todos los milenios que he vivido, lo he visto muchas veces. Calculo que de cada 10 tontos que intentan hacer lo imposible, solo 1 lo consigue. Y la mitad de los perdedores morirá en el peor de los casos… es la ley básica.
—¿Ley básica?... Supervivencia del más fuerte querrás decir—replicó Happy—eso suena injusto y de la era de las cavernas.
—Si no quieres ese resultado, entonces debes ganar—Ophis respondió—Tener resolución es importante, pero para ganar contra un enemigo más fuerte que tú tienes que entender a tu enemigo y a ti mismo…
—¿Entender a mi enemigo?—Natsu cuestionó.
—Eso dije. Primero, entender a tu enemigo: Debes ser capaz de mínimamente intuir que tan fuerte es y si tiene algún punto débil antes de lanzarte a atacar. Esa fue una de las razones por las que permití que pelearas contra ese Jar'gol mejorado—confesó Ophis—era una de las cosas que quería comprobar…
—¡¿En serio?!
—Si. Era difícil establecer su nivel comparándolo conmigo porque la diferencia es demasiada, pero al compararlo con alguien de nivel similar como tú, determinar su poder se hace más fácil…
«… Wow, y yo que creía que la primera era muy fría y calculadora en este aspecto… » reflexionó Happy.
—¡Me siento engañado!—protestó Natsu.
Ophis ignoró sus quejas y siguió explicando.
—... La segunda parte es también crucial—dijo Ophis—conocerte a ti mismo: Debes ser consciente de tus limitaciones, hasta donde llega tu propio poder y si vale la pena arriesgarse contra alguien más fuerte…
Ophis era un poco hipócrita en ese último punto, pues ella misma todavía no aceptaba las nuevas limitaciones de su cuerpo debilitado. Estaba segura de que sus síntomas desaparecerían a medida que recuperara más y más de sus fragmentos.
—... Es por eso—Ophis continuó—que decidí que aún no estamos listos para ir tras de los señores elementales como nos informó Vor'goruk y buscaremos un objetivo a nuestro alcance en la biblioteca de Jor…
A pesar de su arrogancia, Ophis si exhibía algo de prudencia y entendía a la perfección que desafiar a los elementales en su condición actual sería sucidio.
El ambiente reflexivo entre los miembros del grupo permaneció unos segundos más, diluyéndose lentamente. Aunque Ophis lo negara, eran un equipo sin serlo. De otra manera, el dragón no habría compartido tantos de sus pensamientos y creencias arraigadas con ellos ¡y mucho menos hacerlo sin quejarse por la mala costumbre que tenían de repetir sus palabras al preguntar!
El dragón reanudó su caminata pero miró al cielo de forma vacilante.
—Te digo algo, aunque todas estas lecciones suenen muy obvias, yo llegué a olvidarlas…
Ambos amigos se desconcertaron ante la declaración, claramente opuesta a todo lo que había dicho antes.
—Cuando me derrotaron aquella ocasión y me encerraron… llegué a rendirme—Ophis habló seria—Pero alguien me lo recordó…
Natsu abrió ambos ojos y se llenó de emoción.
—¡Igneel!
—Si…—si bien Ophis no sonrió ni nada parecido, su expresión confesaba un profundo respeto por el mencionado—Todos los esfuerzos que me mostró en su batalla contra Atlas Flame me recordaron todas estas lecciones… Aunque sea un traidor, él me recordó estas cosas: Conocer a tu enemigo y a ti mismo.
—¡No olvides la resolución!—dijo Natsu con una sonrisa.
—Si… la resolución—Ophis se miró la mano, y esta vez, dejó entrever una sonrisa casi cálida…
Natsu y Happy intercambiaron miradas cómplices. El Exceed todavía no confiaba del todo en Ophis y sentía gran lástima por su compañero, pues acabó de confirmar lo que más temía: Natsu había comenzado a encariñarse con el dragón, y todo gracias a un conocido en común: Igneel…
Ophis se detuvo y dirigió su mirada al cielo una vez más.
—... Sin embargo, hay una cosa que debes entender, sin importar cuales sean tus creencias: Una vez que has perdido, la resolución ya no te sirve de nada…—Ophis habló con frialdad.
—Eso sería rendirse…
—No—dijo Ophis—Rendirse significa dejarse caer cuando todavía hay posibilidad de levantarse. Cuando no la hay, sencillamente no la hay…
«… Eso sólo es otra forma de rendirse… » pensó el joven.
Natsu tenía sentimientos encontrados respecto a la última frase. El ser aplastado por Karan melló su resolución.
…
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…
Reino de Fiore, ciudad de Magnolia…
—Lisanna, ¡aléjate de la ventana y vuelve a lavar los trastes!—Mirajane reprendió.
—Pero-pero… ¡Mira-nee, déjame, aún no termino!
Lisanna protestaba con voz aguda mientras Mirajane la arrastraba de los hombros, de vuelta a la cocina…
—¡Pero nada! ¡Aún si fuera cierto que Natsu y Happy están en peligro ahora mismo, no conseguirás nada chillando en la ventana!
«… ¡¿Y dónde diablos está el vago de Elfman?! ¡Ese ahora cree que esta casa es un hotel de donde puede ir y venir a la hora que se le antoje!… » Mirajane protestaba contra Elfman por su cada vez más notoria ausencia.
Ese día en particular Mirajane estaba muy estresada, tanto por las tareas administrativas acumuladas en el gremio como por cómo Elfman ahora descuidaba sus tareas domésticas de la casa compartida por su cada vez mayor cercanía con Evergreen. Mirajane consideraba eso una actitud muy inmadura y esperaba que Elfman no solo se quedara con los beneficios de tener pareja sino que también tomara las responsabilidades…
«… Si ya no quieres vivir aquí, ¡entonces cásense de una vez y hagan las cosas bien!… »
—Mira-nee, tú no entiendes, ¡Lo siento aquí, Aquí!—chilló Lisanna entre sollozos, mientras se golpeaba el pecho—¡sniff-sniff!
—¡Sólo estás paranoica después de enterarte de lo que les pasó! ¡Natsu y Happy ya están bastante grandecitos para cuidarse solos!
—¡¿Qué tal si les pasa algo?! ¿Y si no están comiendo bien?...—Lisanna seguía chillando.
«… Uuunhg… ¡¿Es en serio, Lisanna?!... » a Mira se le agotaba la paciencia.
—¡Maldición, Liss. ¿Cuántos años tienes, cinco?!—Protestó Mirajane, muy frustrada porque esta actitud de su hermana menor le recordaba aterradoramente a cuando eran huérfanos y ella estaba a cargo de los dos menores siendo ella misma una niña…—¡Me tienes harta!—Mirajane le gritó.
La repentina reacción de Mirajane asustó a la hermana menor, quien retrocedió a gatas, con sus lágrimas detenidas en seco…
—No fué mi intención decir eso… Lo siento—Mirajane recobró la compostura.
—Yo no quiero molestar a nadie… sob-sob…—Lisanna siguió sollozando mientras intentaba limpiarse la nariz.
Mirajane puso una cara de arrepentimiento y se agachó junto a ella y le sobó la cabeza con ternura.
—Pero la culpa es sólo mía ¡Nunca debí haberte contado la verdad! ¡Uuff!—Mirajane terminó con un gran suspiro de decepción.
—Yo sólo quiero ayudar y no sé cómo…
—¿Quieres ayudar? ¡Entonces quédate tranquila y ayúdame ahora con los trastes, ¿Quieres?!—insistió Mirajane…
Si bien eso más pareció un mal chiste y provocó esa misma sensación en Lisanna, al menos sirvió para distraerla de sus preocupaciones y ocupar su mente en algo más productivo.
Secretamente, Mirajane rogaba por Natsu y Happy, cuyo regreso ahora descubrió importante para "normalizar" a Lisanna…
«… Están cuidándose bien, ¿verdad chicos?… »
…
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Reino de Minstrel, zona del Letztenwald…
Han pasado tres cuartos de hora en el llamado "Último bosque", y el juego del gato y el ratón continúa. Ophis pronto se dará cuenta que necesita un mejor plan para proseguir…
—Agáchense—Ophis ordenó repentinamente.
—¿Están cerca de nosotros?—susurró Happy en voz baja.
—Cerca no. Encima de nosotros…—le respondió Ophis, señalando con un dedo al cielo.
¡Wwhhm!
Un ruido de aire rompiéndose se oyó y desde abajo, el grupo vió unas figuras aladas sobrevolar a gran velocidad. Los Jar'gols barrían el área como halcones listos para descender sobre su presa.
Intentaron reanudar la marcha pero una vez más tuvieron que parar a cubrirse cuando olas sucesivas de Jar'gols patrullaban el cielo...
—Son más que la última vez ¿Qué hacemos ahora?—susurró Happy en voz baja—¿Ophis?
«… Están estrechando el cerco sobre nosotros… »
El Exceed vió con desconcierto a Ophis entrar en un estado de desconexión similar al trance. El dragón intentaba evaluar todas las posibilidades en su cabeza. El repentino cambio en su proceder fue causado por la aparición de los Jar'gols mejorados en números mayores a lo esperado.
«… Esto es inesperado. ¿Acaso todos los Jar'gols sobrevivientes aumentaron sus poderes?... »
La niña dragón empezó a reconsiderar su decisión de avanzar a todo costa, entre avistamientos en el cielo y las múltiples presencias mágicas que se acercan a ellos, Ophis pudo estimar enemigos en números mayores. Serían un grave problema para la seguridad de Natsu. Ophis necesitaba planear todo muy bien…
«… La decisión más obvia para este caso sería separarme de ellos y alejar a los enemigos mientras se ponen a salvo. Con mi superioridad aérea podría encargarme de los de arriba… Sin embargo, la aparición de esas baterías antiaéreas lo cambia todo. Me mantendrán muy ocupada y forzarían a una separación del grupo más larga. Sin mencionar que estos Jar'gols mejorados: Si escojo separarme de Dragneel, esas bestias nuevas podrían atraparlos, y dados los resultados de Dragneel en su última batalla, calculo la posibilidad de supervivencia contra un grupo numeroso de ellos en solo un 30%. Si él se muere, me quedo sin plan... además, está también la "otra cosa", que también compromete mi habilidad para pelear… » Ophis se miró su mano herida.
Ahora, con la mano sana, el dragón intentó proyectar su sable de luz izquierdo… Una vez más, apareció por unos instantes y falló nuevamente, generando chispas púrpuras al desaparecer….
La "otra cosa" a la que se refería Ophis eran las recientes y cada vez más frecuentes fallas de su poder favorito: La manifestación de su aura de dragón. Esa peculiar luz morada que la cubría cuando se enfurecía se trataba de una magia diferente a las estelas elementales que Natsu y los otros dragon-slayer conocían y aplicaban. Esta luz morada era la manifestación viva del alma y el poder mágico puro de Ophis como dragón y ahora le fallaba. En su infinita arrogancia, Ophis no podía relacionar dicha falla con la falta de alimentación, sueño o descanso, derivado del hecho de no aceptar sus nuevas limitaciones. Había comenzado a sentir los primeros síntomas desde hacía meses, pero los efectos todavía no eran tan graves como para que ella se diera cuenta. Únicamente creía que la falla era debido a que estaba "incompleta" y que se arreglaría con el tiempo.
«… Por ahora, tendré que ocupar sólo mi magia elemental de fuego… Siendo éste el caso, lo mejor seguirá siendo abrirnos camino los 3 juntos sin separarnos, tratando de evitar los encuentros que nos retrasen… ¡Todavía me preocupa lo que dijo ese maldito! "Nuestro Dios en persona nos ayuda"... »
—Gato—Ophis ordenó—muéstrame el mapa que te dió esa mujer...
Happy obedeció y lo sacó. Ophis observó el terreno detenidamente, calculando posibilidades una vez más. Lo absorta que estaba en sus pensamientos le recordó un poco a alguien…
«… ¡está haciendo lo mismo que la primera con sus estrategias!… »
—Aquí—Ophis señaló un punto—Justo donde las rocas más grandes cierran el cañón a su ancho más estrecho. ¡Debemos enfrentarlos en ese punto!
—Nos rodearán—contraargumento Happy—Esas rocas se ven problemáticas.
—Debemos derrotarlos a todos si queremos reanudar el viaje sin contratiempos ¿Ves esta zona que viene después? Son casi 100 kilómetros de campo abierto y ellos vuelan. No podemos dejar que nos persigan en campo abierto y dar media vuelta tampoco es una opción, ¡Así que necesitamos destruirlos antes de salir del bosque!…
—Ya veo.
—Lo ideal es evitarlos hasta llegar al punto clave y llamar su atención desde allí…
«… Mira lo que me haces hacer Dragneel, ¡Esconderme como una cobarde!… » renegó Ophis para sus adentros.
—Entiendo.
Ophis se dispuso a devolverle el mapa a Happy, pero un símbolo dibujado en la esquina la distrajo.
«… ¿El símbolo de la diosa Agnes? ¿Del culto de Renhet?... »
Ophis recordó el cascabel mágico que Clive le regaló a Happ. El mismo símbolo en el. Una vez era coincidencia, pero dos…
—¿Todo bien, Ophis?—cuestionó Happy.
—¿Eh? Si… ¡Andando!
Poco imaginaba Ophis que su intento de discreción sería inútul, pues desde el cielo, Cymuth y sus huestes los tenían justo en la mira…
—Su trabajo será acosar al enemigo para guiarlo a nuestra trampa—ordenó el Jar'gol—No se acerquen demasiado. El primer grupo atacará desde la derecha, mientras que el segundo irá por la izquierda, completando un movimiento de pinza. El tercer grupo se situará a su retaguardia, cortando su retirada o cualquier cambio de dirección… ¡Vayan!
—¡Por Ankhseram!
Las bestias voladoras de piedra se ciñeron sobre ellos. A solo minutos de haber dicho su última palabra, Ophis ya se veía obligada a hacer correr a su grupo…
—¡Aquí vienen! ¡No se detengan!—ordenó Ophis.
Ahora los 3 corrían a velocidad, mejor dicho Natsu y Ophis corrían, Happy volaba a baja altura, con toda la carga…
«… Ophis los notó, ¡pero Natsu y yo ni siquiera nos dimos cuenta sino hasta que empezaron a bajar sobre nosotros…»
—Vienen por izquierda y derecha ¡Estén alertas!—Ophis les advirtió.
¡SLASH!
—¡Cuidado!
Un jargol voló muy cerca de ellos, aparentando querer interceptarlos.
¡FLYYY!
Otro más rozó a Happy, haciéndole perder el ritmo y retirarse…
—¡Happy, date prisa!—Natsu se preocupó.
—¡Mi carga es demasiado pesada!
—¡Pásamela!
El Exceed dejó caer la voluminosa y alargada mochila en la espalda de Natsu, quien a pesar del peso pudo mantenerse corriendo y Happy logró alcanzarlos de nuevo…
«… Es un hecho ¡Definitivamente volar está fuera de discusión!... » reflexionó Ophis.
—¡Natsu, ahí viene otro!
—¡Lo tengo!—Natsu extendió su mano—🐲🔥¡Disparos del dragón de fuego! (Karyū no Shageki).
El joven los atacó con bolas de fuego, pero los Jar'gols se cubrían volando entre los árboles. Los pocos disparos que golpeaban en el blanco eran demasiado débiles para dañar sus pieles de piedra.
—¡Quemarás el bosque antes de dañarlos!—dijo Happy.
—¡¿Tienes una mejor idea?!
—No les prestes atención—dijo Ophis—sigue corriendo. ¡Necesitamos perdernos para que mi plan funcione!
Ophis dedujo de inmediato que los Jar'gols buscaban llevarlos a una zona de emboscada. El dragón analizó sus opciones…
«… En batalla, Dragneel tiende a tener un comienzo perturbadoramente lento, así que sólo deberíamos evitar estancarnos en riñas sin importancia y concentrarnos en acorralarlos a todos a la vez en el punto designado y contratacar ANTES de salir de este cañón ¡Si! de esa manera tendremos tiempo de sobra para llegar antes que ellos… »
A pesar de confiar en sus propias deducciones, Ophis todavía dudaba.
«… entonces, si todo está según mi plan ¿Por qué tengo este mal presentimiento? Siento que me he olvidado de algo importante… ¡Esta punzante ansiedad no desaparece!... »
—¡Natsu, a la derecha!...
El dragon-slayer sonrió con malicia.
«… Eres mío… »
¡SLASH!
—¡Te tengo! 🐲🔥¡Karyū no Tekken!🐲🔥
¡STUMP!
El Jar'gol fue sorprendido por Natsu, quien dió un sorpresivo salto en el aire y se situó a peligrosos centímetros de su cabeza, en pleno vuelo. El golpe lo estrelló contra el suelo de forma violenta y su cuerpo rodó hasta quedarse muy atrás…
—¡Parece que estos no son de los fuertes de hace rato!—celebró Happy.
«… Ahora nos atacan sólo con tropas "normales"... ¿Eso significa que los "mejorados" todavía son una minoría en sus filas? ¿Me habré preocupado por nada?... »
Ophis se debatía entre seguir su plan o parar en seco y apostar a aniquilar a los Jar'gols "normales" con facilidad. Se decantó por lo sensato para asegurar la supervivencia de Natsu y Happy y la carrera continuó…
«… ¡Les juro que defenderlos a ustedes es frustrante!… » renegó Ophis.
Desde la perspectiva de los perseguidores, Cymuth también se mostraba nervioso…
—¡Oye tú!—le dijo a uno de sus lugartenientes—¡Diles que no se acerquen tanto a ellos! ¡Solo deben guiarlos y no enfrentarlos! Debemos minimizar las bajas lo máximo posible… ¡Necesitamos a todos para la fase final del plan!
—¡Sí señor!—se cuadró—Cuando los objetivos crucen la mitad de la zona caliente, el resto de nosotros se dirigirá a toda velocidad al punto de reunión…
💥¡BOOOOM!💥
🔥🔥¡FSSSSSS!🔥🔥
Una gran explosión cubrió una parte importante de "la zona caliente", seguido de una gran estela de fuego azúl, que deslumbró a todos…
—¡¿Qué diablos fue eso?!—Cymuth se exaltó.
—¡No lo sé… ¡Mire, por allá!
Ambos vieron impresionados como del destello de fuego eran expulsados los Jar'gols que perseguían al grupo de Natsu. ¡Muchos de ellos se estrellaron con violencia y bañados en llamas azules!
—¡Maldición! ¡Los perdimos!—comunicó el lugarteniente—¡Perdimos los objetivos!
—¡Deja eso! ¡Recojan a los heridos y diríjanse todos al punto de reunión! ¡Rápido, YA!
Cymuth se apresuró a aplicar la estrategia de contingencia, esperanzado de que Hyrum también lo hubiese notado…
Lejos de allí, en el punto designado, Hyrum llegó a ver la explosión y entendió lo que significaba…
—¡Escuadrones, el escenario cambió a "B", repito, ¡El escenario cambió a "B"!
Ophis había sido sabia después de todo, al elegir avanzar en lugar de enfrentar a sus perseguidores. Los Jar'gols mejorados estaban esperándola junto a Hyrum, a sugerencia de Cymuth. Ahora todos se dirigieron al llamado "escenario B" del plan de batalla de Hyrum…
Antes de dejarlos partir, Hyrum se dirigió a ellos una última vez…
—¡Fieles de nuestro señor Ankhseram! ¡Hoy haremos historia! ¡Hoy libraremos al mundo de uno de los males más terribles que se haya conocido!—Hyrum los arengó—Todos conocen el precio de esta acción. ¡Así que si hay alguien que quiera desistir, ahora es el momento!
Nadie se manifestó. En su lugar, todos bramaron con furia…
—¡Por Ankhseram! ¡Por Ankhseram!
—¡Por la justicia!—Hyrum volvió a arengar.
—¡Por la justicia-por la justicia!—repitieron cual ovejas envalentonadas.
Las arengas pronto dieron lugar a la acción y las bestias voladoras se dirigieron al lugar designado a toda velocidad.
Hyrum sacó entonces un artefacto oculto de su manto sagrado, buscando verificar una última vez si todo estaba listo…
«… Desde el principio del tiempo, tanto dioses como sirvientes hemos rezado para nunca tener que usar esto, ¡Y más aún por segunda vez!… ¡Queridos Jar'gols, sus acciones no serán olvidadas!... »
Hyrum volvió a guardar el siniestro guantelete con diseños demoníacos…
…
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…
El truco de Ophis con el fuego fue brillante para dejar fuera de combate a sus perseguidores, pues gracias a ello todo el grupo pudo despistar a sus perseguidores y avanzar con cautela hacia su propio punto designado. ¡Faltarían sólo unos escasos 700 metros!
—Eso estuvo muy cerca—comentó Happy—¡Pero fué muy útil!
—Si…
Natsu no lo secundó con el mismo entusiasmo. En su lugar, el joven entrecerró los ojos con un gesto desconfiado, y cuando Happy le pidió una explicación, este le mostró el hombro con inmadurez.
—¿Y ahora por qué te enojaste?
—Si yo hubiera hecho lo mismo para alejarlos, ¡Ahora estarías diciendo que fue peligroso e imprudente! ¡Pero a ella la elogias!—dijo en tono acusatorio.
Ophis andaba por delante de ellos avanzando a paso firme sin meterse en su conversación.
«… ¡Qué inmaduro!…»
—Natsu, si tú lo hubieras intentado ¡Habrías quemado todo el bosque!
—¡No es cierto!
—Oh, vamos. Tu viste el tamaño de la bola de fuego. Tienes que admitir que fue impresionante cuando se apagó sola después de tan pocos segundos y sin tanto daño colateral…
En efecto. La gran bola de fuego azulado, de casi 50 metros de diámetro, se consumió a sí misma instantáneamente, dañando únicamente a sus perseguidores y no provocó un incendio forestal como se esperaría de una explosión de ese tamaño. Una demostración de control increíble.
—Supongo que es el nivel de lo que puede hacer un dragón verdadero…—concluyó Happy.
«… ¡Ya sabemos que ella es muy fuerte! ¡No tienes que repetirlo a cada rato!… » protestó Natsu para sus adentros.
—¡Mi técnica de la llama brillante del dragón es igual de buena!
—No te ofendas Natsu, ¡Pero esa porquería es tan peligrosa que siempre que la usas busco donde esconderme!—Happy se quejó sin pelos en la lengua—siempre explota antes de tiempo…
—¡Exacto!—Natsu levantó el puño con orgullo—¡Es perfecta para acabar con muchos enemigos!
Happy se divirtió con el comentario y ambos intercambiaron miradas cómplices
¡Js-js-js!
Natsu y Happy contenían la risa con ambas manos y evitar ser oídos…
—¿Siempre optimistas, eh?—Ophis les habló.
—Por supuesto—afirmó Natsu—Tú misma lo dijiste ¡No podemos morir!
—¡Aye-sir!
—No solo te hicimos una promesa a tí ¡También le hicimos una promesa a Lucy! ¡Le prometimos que regresaríamos con ella a casa! Y las promesas se cumplen siempre… ¡Eso me lo enseñó Igneel!
—Oh, ya veo…—dijo el dragón de mala gana.
Por la forma en la que torció la cara, Natsu y Happy se dieron cuenta que Ophis seguía un poco molesta con Igneel…
—Sé lo que piensas de él. Pero a pesar de eso, no significa que sus enseñanzas están equivocadas—dijo Happy.
—Happy tiene razón. Estoy seguro que Igneel tuvo sus razones para hacer lo que hizo…
Ophis comenzó a pensar en ellos a medida que seguían andando, algo movida por las palabras de Natsu, y se llegó a preguntar ¿Ellos la traicionarían también si algún día se enteraran de lo que hizo en el pasado?
—¿Por qué haces eso siempre?—le preguntó Ophis a Natsu.
—¿Uh?
—Ese gesto con tu cuello—le contestó Ophis—¿Te da comezón la marca que te puse?
Ophis sacó a relucir el hecho de que de tanto en tanto, el joven se repasaba el cuello con ambas manos.
—No. Es solo que a veces me siento un poco desnudo ahí… A veces siento frío y recuerdo que ya no tengo mi bufanda. ¡Y ahora que hablamos de Igneel me acordé de ella de nuevo!
—Oh, si. Lo recuerdo. Se la obsequiaste a la rubia antes de que partiéramos.
—No se la regalé—contradijo Natsu—Sólo se la presté y ella me dió su reloj. Ambos prometimos intercambiarlos de nuevo cuando yo regresara.
Natsu sonrió pero a la vez puso ojos tristes y nostálgicos, recordando el momento.
—Si, a pesar de que nunca lo use, estoy seguro que significa mucho para Natsu…—complementó Happy.
—No es que no lo use, es que es muy importante y no quiero romperlo.
Hasta Natsu reconocía eso. ¡Esa cosa era tan frágil que se rompería al menor golpe!, así como pasó durante la búsqueda de Acuario. Por eso Natsu le encargó a Happy guardar el reloj de Lucy en la mochila a buen recaudo…
—¡Jo!—Ophis hizo un gesto de haber recordado algo, golpeando su puño sobre la palma opuesta—Así es. Acabo de recordar…
El dragón se dió vuelta y sacó algo de sus ropas, se lo extendió a Natsu con la mano.
¡Click!
—¿Qué es es…
Aunque al principio no lo reconoció, pero cuando Ophis retiró la tapa protectora, el inconfundible aroma de Lucy entró por su nariz. Ambos deformaron sus rostros con estupefacción...
—¡EL RELOJ DE LUCY!—Se alarmaron ambos.
Natsu inmediatamente le reclamó a Happy porqué Ophis lo tenía y este tartamudeó sin poder explicárselo. Revisaron la mochila con gran insistencia.
—No te molestes, te garantizo que es este...—dijo Ophis.
—¡¿Y por qué lo tienes tú?!—Happy habló incrédulo.
—Se te cayó durante la batalla en el bosque de Vor'goruk—replicó sin más.
Natsu puso cara colérica y se la dedicó a Happy, el Exceed estaba desbordando vergüenza.
—Estaba en mi pañuelo-mochila y creo que… ¡Oh, lo siento!—Happy se disculpó sonrojadísmimo.
—¡¿Cómo pudiste ser tan descuidado?! ¡Se supone que por eso lo llevas tú!—Natsu le reclamó.
—¡Losiento-losiento-losiento!—Happy chillaba mientras Natsu lo traía del cuello.
Poco duraron las reclamaciones contra Happy, ya que Natsu estaba abrumado entre el alivio y las dudas…
—¿Por qué tú… ¿Cómo es que… uuhh… yo—Natsu no sabía muy bien cómo seguir. Hizo una pausa para respirar profundamente—¡Fuuu!... ¿Por qué la conservaste?—preguntó cabizbajo y también avergonzado.
Natsu también se sentía muy mal por haber sido tan descuidado con el tesoro que Lucy le había confiado. Aunque ellos 2 no podían asignarle el mismo valor que ella, sabían que era muy importante para ella. La habían visto llorar mucho la primera vez que se rompió y ellos lo descuidaron. Estaban seguros que en cambio Lucy estaría cuidando celosamente la bufanda con lo organizada y pulcra que era…
—No voy a ser cómplice de alguien que va a romper una promesa. Le prometiste regresárselo ¿O no?—Iphis explicó en forma fría.
—Si… pero pensé que a ti no te importaba eso…
—Y no lo hace—dijo tranquilamente—Vamos, tómalo de una vez—Ophis le instó a recogerlo una vez más.
—¡Gracias! de verdad, gracias por cuidarlo…—respondió Natsu con gran sinceridad.
—Si…
El jóven cogió el reloj de su mano, pero antes de soltarla para tomarlo, Natsu la miró con una expresión de confianza y una sonrisa de oreja a oreja. Ophis se incomodó por el gesto y levantó una ceja confundida…
—¿Qué haces?
Natsu siguió sonriendo. Aunque Happy al inicio no estaba de acuerdo con acercar posturas con ella, ahora incluso él se sentía llamado a ello…
—Nada.
—Bien, si no es nada, sigamos avanzando o ellos llegarán antes que nosotros—afirmó Ophis con severidad.
—¡Entendido!
Happy tuvo unos pensamientos finales muy controvertidos:
«… Por extraño que parezca, ya no me siento en peligro junto a ella… sino a salvo… »
…
—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
…
Desde la cima de una gran roca, a varios cientos de metros de ellos, Hyrum y sus huestes esperaban ansiosos el comienzo de su plan…
¡zoooooooom!
Un zumbido agudo y veloz se escuchó de forma tan imperceptible que solo los sentidos de Hyrum lo notaron…
—¡¿?!
Hyrum se giró con rapidez para descubrir al recién llegado.
—¡Oh!, eres tú—se tranquilizó al ver a su aliado furtivo.
El susodicho mago velocista se mostró una vez más ante Hyrum, cubierto con las vibraciones que hacían ver su imagen borrosa y ropas que lo hacían imposible de reconocer…
—¿Ya comienza?—preguntó el recién llegado. Su voz se oía distorsionada con un ruido eléctrico y antinatural.
En un parpadeó Hyrum sacó el mango metálico de un arma de oro sin filo… eso solo hasta que la desenvainó con magia de luz…
¡SLASH!
Hyrum apuntó su arma sagrada contra el recién llegado, el cual ni se inmutó ante el tridente de filos planos y toscos. Las hojas metálicas eran tan anchas que parecían espadas individuales cada una…
—No te metas. Esto es un asunto que solo concierne a los dioses…—le dijo Hyrum en tono amenazante.
—Yo no veo a nadie de Avalon por aquí…—comentó el velocista con tono arrogante.
«… ¡¿Y tu como sabes acerca de… ¡No importa!... »
—Quédate atrás o afronta las consecuencias…—amenazó Hyrum una última vez.
La tensión se mantuvo entre ambos por varios minutos hasta que Hyrum sintió una presencia que lo puso en alerta…
«… ¡Ya llegaron!... ¡Es hora!... »
El ángel ignoró al velocista y se acercó al borde de la roca y extendió sus alas…
¡Sin previo aviso se lanzó a toda velocidad contra un acantilado opuesto, cubierto por la densa arboleda!
…
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…
«… ¡¿Qué es esto?, ¡no puedo creerlo!... »
Ophis sintió toda su piel erizarse. Una presencia mágica poderosa y de rastro odioso para ella… El tamaño del poder que se acercaba impidió que el odio le naciera, en su lugar ella sintió algo muy diferente…
«… ¡No puede ser! ¡Ahora no! ¡De todas las posibilidades¡ ¡¿Tenía que pasar justo ahora?!… »
—¿Ophis? ¿Qué sucede?
Natsu y Happy le hablaron cuando Ophis se quedó quieta sin explicación…
—Dragneel, Gato ¡Corran!—habló con voz temblorosa.
—¿Eh?
—¡DEPRISA!
Ambos amigos se asustaron cuando Ophis se giró a verlos y ellos vieron su rostro, totalmente cubierto de sudor y lleno de nerviosismo…
—¡Salgan de aquí! ¡ES UNA ORDEN!—les gritó Ophis con desesperación.
Natsu y Ophis se quedaron congelados ante su actitud. Estaban tan confundidos por el repentino cambio que no se movieron de su sitio… el ver emociones cercanas al miedo en el rostro de su hasta ahora invencible líder los desconcertó…
Lo suficiente para que alguien los descubriera…
"... Los encontré… "
Ophis se alteró cuando notó que la dirección del aura amenazante apuntaba directo hacia Natsu… Ophis dió un brinco en un ademán de querer apartarlo del camino…
—¡ALÉJENSE DE MÍ!—Ophis gritó.
🔱¡SLASH!... ¡BLOOOSSH!
Lo siguiente que ven es el brazo derecho de Ophis volando por el aire, para después caer en la hierba…
Natsu y Happy ven el miembro amputado en el suelo, el reguero de sangre negra traza un camino del muñón al miembro en el suelo. Ellos siguen sin poder creerlo todavía, pero es cierto: ¡Alguien le ha arrancado un brazo a Ophis!
—gg… nn…—Natsu hace ruidos guturales imposibilitado de articular nada coherente… todo ocurre tan rápido que apenas puede mantenerse cuerdo para ver a Ophis cauterizar su herida con su fuego azul.
Al lado de ellos y a escasos metros de Ophis, el atacante se muestra arrogante, con su tridente de espadas dorado manchado con la negra sangre de dragón…
—Nuestras predicciones eran correctas… Aún no has recuperado suficiente poder para igualarte a los dioses.
Después de soltar la enigmática frase, el recién llegado concentra su penetrante mirada en Natsu y Happy. Su galante uniforme militar oscuro complementa su aire imponente… ¡El rastro de poder que los deslumbró era tremendo!
El poder mágico de Hyrum los embistió con una ola de aire, demostrando su fuerza sin siquiera elevar su magia…
—¡E-e-es.. ¡Es un poder mágico enorme!—tartamudeó Happy.
El gato entró en pánico cuando barajó la posibilidad de que fuera igual o más fuerte que la propia Ophis.
«… ¡No puede ser!… »
Natsu por su parte entró en una impotente cólera cuando fué golpeado por la ola de poder y sintió las intenciones de Hyrum en ella: Algo perturbador, el aura de Hyrum no le transmitía maldad. Sí agresión pero no maldad auténtica.
Lucy y la primera habían explicado que presencia mágica lleva consigo los deseos y las emociones de la persona que lo despliega, por lo que la duda lo llenó, puesto que el aura de Ophis de hecho siempre se sentía maligna…
¿Entonces Hyrum era "el bueno", y ellos "los malos"?
Ophis estuvo a punto de gritarles de nuevo que se largaran de ese lugar, pero lo siguiente que hizo Hyrum la dejó helada incluso a ella…
El ángel sacó un extraño aparato de sus ropas, una especie de guantelete recubierto de magma solidificado y escarcha. Se lo colocó en la mano derecha.
¡ZUOOOOOOOO!
¡Una intensa vibración sacudió todo en un área de casi 1 kilómetro a la redonda! ¡Un aura maligna se emitió desde el centro!
—¡¿Qué es esto?!
Entonces, Natsu pudo sentir un aire frío que le dio escalofríos. ¡Una presión intensa que nunca antes había sentido venía desde el brazo de Hyrum! Sentía una presión que le congeló cuerpo y alma…
«… ¡Es más terrible de lo que recuerdo...! ¡Un deseo de sangre abrumador que sólo se dirige a los dragones!... » Ophis pensó.
Un gigantesco círculo mágico apareció alrededor de ellos, de 1 kilómetro de diámetro.
—Sa-sa…sss—Ophis intentó decir algo.
Ophis también parece que se percató de algo y su voz estaba temblorosa. ¿Acaso Ophis estaba asustada? ¿Qué clase de ser es tan horrible que incluso asusta al legendario Dragón Infinito?
¡GGGGGRRRRR!
¡En ese momento, algo gigante y siniestro comenzó a aparecer desde el círculo mágico! Más grande que cualquier dragón que Natsu había visto hasta el momento. Cabeza. Torso... Brazos encorvados. Un par de alas negras de dragón y 3 pares más de alas emplumadas igualmente negras. ¿Cadenas...?
¡GGGGGRRRRR! ¡SSSSSSSSS!
La cosa comenzó a retorcerse, intentando romper sus ataduras. Emitía toda clase de gruñidos bestiales al mismo tiempo que un permanente ruido de serpiente siseando. Si tuviera que definirlo, diría que era el ruido más feo que Natsu y Happy habían oído…
«… ¡Demonios! ¡Es más difícil de controlar de lo que pensé!... »
El cuerpo del horrible ser todavía no se podía ver a detalle porque estaba cubierto permanentemente de un aura ocre que lo escondía como una nube de pestilencia maligna…
—¡Jar'gols en posición!—gritó Hyrum con fuerza.
—¡Miren!
Happy alertó a todos y al segundo siguiente, decenas de las bestias voladoras rodearon el cielo y a ellos bajo él.
Inicialmente Happy creyó que tendrían que pelear pero Ophis no se movió porque sabía muy bien que seguiría después…
—"... ¡Por el poder del dios que te maldijo y por todo lo siniestro y lo sagrado, yo te ordeno despertar!… "
—¡GRRRRRR!
Hyrum recitó el hechizo mientras empuñaba el guantelete y a su vez, el monstruo logró soltar un brazo… ¡Con él atrapó a muchos Jar'gols!
Natsu y Happy no dieron crédito a lo que vieron: ¡En lugar de huir, los Jar'gols que no fueron atrapados al inicio se dejaron tomar por la cosa en forma voluntaria…
—¡aaaaarrhh!… ¡Por Ankhseram!
Los aullidos de dolor de los Jar'gols perturbaron mucho a Natsu, tanto por la brutalidad del acto como por el fanatismo de las criaturas…
«… ¡Está atacando a sus propios aliados!… »
—¡Argh!—Hyrum también sintió dolor en el brazo. Dentro del guantelete, decenas de clavos se enterraron en su carne, uno por cada Jar'gol sacrificado, como precio por su control sobre el monstruo.
No fue el único: ¡La mano del monstruo gigante fué amputada!
¡BLOSH!
La masa de carne se desplomó en el suelo e inmediatamente comenzó a adquirir la forma del gigante previo: ¡Se convirtió en una versión miniatura del coloso!, de solo 3 metros de alto…
Gracias a esta última transformación, el aura ocre desapareció y el grupo de Ophis pudo observar los detalles de la nueva criatura:
La cosa fue aprisionada por gruesas cadenas y empalada en 2 anillos de oro en el cuello y torso. Poderosas herramientas de retención estaban intensamente incrustadas en todo su cuerpo. ¡Había tantas herramientas de restricción impuestas por todo su cuerpo y había también runas espeluznantes escritas sobre las herramientas! Sus ojos estaban cubiertos por una banda de hierro pero a pesar de eso se podían ver claramente lágrimas de sangre que estaban goteando.
En el momento en que todo el cuerpo de esa cosa apareció desde el círculo mágico, la respiración de Natsu se detuvo debido a la extraña presencia. ¡En vez de piernas, esa cosa tenía la parte de las piernas con forma similar al de una...! ¡Serpiente! No, las escamas eran demasiado gruesas en él... ¡cómo las de un dragón! ¡La parte del pecho de su cuerpo era la de un ángel y la parte inferior de su cuerpo era la de un dragón! ¡En el torso, la cola y todo su cuerpo, había un sin número de clavos restringiendo sus movimientos! ¡Incluso tenía clavos en sus alas!
¡ZUOOOOOOOO!
Un último estruendo resonó cuando el monstruo se mostró en toda su gloria…
—¡Ahj-ahj-ahj!—Hyrum jadeaba intensamente, sintiendo gran opresión en el pecho y dolor en el brazo, pero intentando reincorporarse para la batalla. Ya se podía ver su guantelete dorado al descubierto, rodeado de mecanismos extraños y runas siniestras…
En ese momento Happy se preguntó porque no habían aprovechado de intentar atacar durante el ritual o al menos intentar huir. Se preguntó por qué Natsu y Ophis estaban tan paralizados… Lo cierto es que no habría servido de nada. Lo cierto también era que cualquier cosa que se pareciese a un dragón se cagaría encima por solo estar presente allí mismo…
El Exceed jamás podría entender la espeluznante sensación de miedo, tanto corporal como espiritual que oprimía a Natsu y a Ophis en esos momentos. Como si un millar de agujas les pinchara el alma.
—¿O-ophis?
Happy se vió invadido por la más absoluta de las desesperanzas cuando vió a Ophis, el supuesto ser más poderoso que alguna vez había conocido, temblar como una gallina y estar a punto de llorar… ¡Las lágrimas de Ophis amenazaban con caer de sus ojos!
—Sa-sa…—Ophis seguía temblando, sin poder nombrarlo siquiera.
—Samael, el venenoso…
Hyrum finalmente habló en voz alta, ya recuperado.
—... ¿No te parece apropiado, Ophis?—el sirviente de Ankhseram habló con autoridad—Hace 20 000 años, los dioses antiguos violaron el pacto más sagrado por primera vez y usaron esta cosa para acabar con tu locura y hacerte pagar por tus crímenes… y ahora, la responsabilidad de ello recae en los hombros de mi señor Ankhseram y yo. ¡Te juro que esta vez no habrá fallas! ¡No habrá encierro! ¡Con lo débil que estás, hasta una parte tan miserable de su poder como ésta será más que suficiente para acabar contigo de una vez y para siempre!
Happy se aterró al escucharlo. ¿Entonces este era el método que usaron para vencerla la última vez? Si ella no puede ganar, entonces, ¿Qué esperanza había para ellos dos?
—¿Natsu?...
…
…
—¡GAAAAAAH!
🔥¡Fssssss!🔥
¡Natsu lanzó un grito desgarrador, mientras se cubría de una intensa aura de llamas!
El joven permanecía gritando y apretando los puños, haciendo un gran escándalo. La frustración, la sensación de indefensión e impotencia fue tan horrible que le hizo sentir tan mal como cuando Karan lo derrotó y lo dejó medio muerto con Lucy llorando en su pecho…
«… ¿Dragneel?… »
El berrinche sirvió para que el ambiente opresivo e intimidante del aura de Samael se disipara y sacara a Ophis de su ensimismamiento depresivo.
«… ¡¿Pero qué estoy haciendo?!… ¡Llevo preparándome para esto por 20 000 años!... »
—¡Sniff!—Ophis tragó sus mocos y obligó a sus ojos a tragarse sus lágrimas de vuelta a su lugar… intentó mostrar una postura altiva, y llena de autoridad, se dirigió a sus subordinados…
—¡Dragneel, ustedes…
¡PUNCH!
— ¡Ungh!
La enésima sorpresa de la noche: ¡Happy golpeó a Natsu en el hombro cerca al cuello y el joven se desmayó al instante!
Happy se anticipó a la orden de Ophis y "apagó" a Natsu con el poder que ella misma le había confiado antes, eso sí quemándose las patas en el proceso por el fuego de su amigo. Hyrum levantó una ceja extrañado…
—¡Buena decisión, gato!—Ophis lo elogió—¡Toma a Dragneel y huyan!
Sin tardar nada, Happy obedeció y tomó a Natsu junto con la carga y voló lo más lejos que pudo.
Hyrum se mantuvo estoico y sereno, mirando constantemente su guantelete a la espera de que el indicador estuviera listo…
✨¡Flush!✨
Un ruido eléctrico le dió al ángel la señal de que estaba preparado para pelear… acto seguido, el grueso collar de restricción de Samael resonó como una campana siendo aprisionado por un halo de luz adicional…
🔔¡Clinck!🔔
En el collar se revelaron siete sellos con un símbolo diferente cada uno. Uno ya estaba roto y el segundo se quebró cuando Hyrum activó el comando del guantelete.
No fue el único en prepararse…
🔥¡WOOOOOOSH!🔥
—¡GAAAAAAH!
En un acto sin precedentes, Ophis bramó con fuerza mientras su aura morada la cubría junto con una estela de fuego azul adicional…
Luego, el dragón vació su rostro de cualquier emoción palpable y asumió posición de combate, plantando los pies firmemente en la tierra...
—¿Así que eliges resistirte? Yo respeto eso—le dijo Hyrum—Pero te aseguro que no servirá de nada.
El ángel no emitía ninguna clase de arrogancia o vanidad villanesca en su voz. No era un intento de intimidarla. Simplemente era la seguridad de que la segunda derrota de Ophis a manos de Samael ya era un hecho…
…
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…
Del campo de batalla, Happy se alejaba a gran velocidad cargando tanto a Nasu como a todo el equipaje. La adrenalina corriendo por sus venas hacía sus alas insensibles a la fatiga que en cualquier otra situación no lo dejaría cargar con tanto peso.
«… estábamos demasiado confiados… »
A la vez que derramaba gruesas lágrimas por sus ojos, Happy pensaba en lo terrible de la situación.
«… Nosotros dos aún éramos más débiles que Ophis aún después que perdió su brazo… ¡Y ese sujeto lo sabía! ¡Esa cosa lo sabía! Esa es la realidad… »
Happy sentía tanta frustración que no podía pensar con claridad.
«… Si hubiéramos hecho caso a Ophis la primera vez que nos dijo que nos alejáramos, ¡Nada de esto hubiera pasado!.. »
La confusión y el terror le hacían pensar cosas que hasta hace poco tiempo no habría ni siquiera podido imaginar: ¡Llegó incluso a sentirse mal por el dragón!
«… ¡Ella perdió su brazo por nuestra culpa!... ¡No podrá vencer con un solo brazo!... »
A su vez, la culpa irracional guiaba su mente hacia la depresión y la vergüenza por su cobardía, por haber abandonado allí a Ophis, aunque fuese por voluntad de ésta.
«… ¡Fuimos unos idiotas! ¡Yo más que ninguno! ¡Aparte de idiota, inútil e hipócrita! ¡Tanto que me quejé de la imprudencia de ellos dos y no pude prever este resultado!... »
Happy no era el único ser ajeno a estos conflictos que tenía la desgracia o privilegio de atestiguar un evento así, y mucho menos aquel con la suficiente cordura o sabiduría como para apreciar las implicaciones y la ironía del destino de Ophis.
Ese lugar pertenecía al misterioso mago velocista, que ahora observaba desde una posición segura:
—... ¡Ah! Destino. Una vez más, los caminos del destino han convergido hacia un evento crucial. El resultado de esta batalla, indirectamente nos marcará a todos, y por supuesto, a mi misión…
…
CONTINUARÁ…
—•○•—
¡Gracias por leer hasta aquí y no olvides dejar tu review!
NOTAS DEL CAP
¡Hola de nuevo!
Segundo cap de los 2 que se publican hoy. Para la próxima trataré que el ritmo de publicación vuelva a ser semanal.
Finalmente hemos llegado a uno de mis puntos favoritos en la historia. Mirando atrás, me sorprendo que haya tomado tanto tiempo llegar hasta aquí y haber llenado tantas palabras con todo esto ¡Como si nada ya estamos en 2023 cuando ése pequeño proyecto nació en 2020! Una de las cosas que más me lo ha hecho notar es como inevitablemente mi versión se ha apartado cada vez más del canon establecido en el manga aún en emisión ¡Muchísimas cosas que predije que pasarían se cumplieron y muchas otras no! En especial el desarrollo de algunos personajes…
En cuanto a mi versión, me complace informar que ya casi la tengo planeada hasta el final. Únicamente me falta ver cómo será la saga del manga oficial del último dragón que aún no ha aparecido, Viernes el dios dragón del oro… ¿Qué en realidad es un "concepto" y no un dragón como tal? En un principio pensé que sería más una especie de "transición" donde Natsu obtendría el power-up final con el que se enfrentará a Ignia en la batalla final. (Asumiendo que Ignia sea el enemigo final). Sin embargo, todo ha tomado un giro diferente con la aparición de este nuevo gremio de "Alquimistas" y el arma "Athena"... Parece que Ignia será "nerfeado" para el final. Yo espero que no sea así.
En cuanto a mí, les tengo preparado un power-up muy especial para esta versión ;v. Como ya dije en el libro anterior, tengo planeado adaptar los eventos de la saga de la misión de los 100 años para esta historia (puesto que esta historia está muy relacionada con esta). Aún no decido si voy a "recontar" todos y cada uno de los eventos que allí ocurrieron o simplemente los que cambian con respecto a este canon, así que si alguien tiene una sugerencia con respecto a eso puede ir pensando mientras nos dirigimos ahí.
En cuanto al tema del enemigo mortal de hoy, Samael está directamente inspirado en el ser mitológico que comparte el mismo nombre: Samael, el veneno de Dios, un ángel caído cuya función depende si hablamos de Judaísmo o cristianismo, donde puede ser el ex-arcángel de la voluntad y la fuerza o el ángel guardián de Esaú. Como dato curioso, este ser se ha adaptado y utilizado en muchas otras obras de ficción, por mencionar algunas: La diosa Samael de Sillent Hill, Samael el perro-demonio inmortal de Hellboy, el demonio Samael de Darksiders, el Samael director de academia de Blue Exorcist y la lista sigue y sigue. Espero que haya sido de tu agrado o que por lo menos haya causado el impacto adecuado. ¡No dudes en comentar qué te pareció!
¡Gracias por su paciencia y afectuosos comentarios, que de verdad los leo todos!
Los saludos de esta semana son para los usuarios:
AMAM16
BethxAngel
LiliGI27
Rosalva
mizo-chan
renobatsu72
shadowd2001
Lau01
MPrime
¡Un afectuoso saludo y nos leemos la próxima!
