a voice inside
"Tu mismo le hiciste entender que necesitaba a otra persona"
Sus ojos que habían recorrido el mundo tal como pies la tierra habían sido testigos de fortunas e infortunios, de justicia e injusticia. cada nuevo pensamiento era un nuevo desafío que el corazón de Violet experimentaba y cada trabajo, cada carta, cada letra escrita para otros comenzaba a plasmar en ella sensaciones que Claudia y quienes la rodeaban daban cuenta la hacían cada vez mas humana.
Violet sintió el dolor de una muerte anunciada al ser obligada a escribir cartas de una madre moribunda, el terrible dolor de ver a una hija sufrir por la inatención de una madre, hija que se daría cuenta demasiado tarde del gran amor de su madre, la impotencia de una muñeca como Violet al no poder hacer nada mas que plasmar en papel los sentimientos de su cliente.
descubrió que en tiempos de guerra el amor también puede superarlo todo al escribir la carta de confesión de un soldado agonizante a su eterna amada. conoció los traspiés de un amor juvenil y travieso en una caprichosa e insegura princesa.
sus ojos se llenaron de lagrimas con la carta de su cliente mas joven, quien acaecido por una enfermedad le pidió una carta para su familia.
el amor en el mundo de violet te podría hacer desear estar muerto, ¿Quién aguanta tal clase de trabajo siendo una pequeña niña?
su recuerdo solo seria tan frágil y pequeño como una estampilla en una carta preservada por la eternidad de inmensas y virtuosas generaciones.
"Los ojos no saben guardar secretos"
y que por cierto con el tiempo y a la guardia de Dietfried la mirada de violet habia cambiado, su cuerpo habia crecido, ya no era la niña que Gilbert habia abandonado una vez en aquella bastilla incendiada.
sus ojos la recorrían intentando reconocerla, y sentía que perdía la cordura cada que la tenia cerca y avergonzado de si mismo evitaba la mirada vigilante de su hermano, la vergüenza le carcomía las entrañas y prefería que el mundo entero pensara que estaba loco y así actuaba como un demente.
rompiendo platos, quitándose las vías intravenosas, escupiendo sin sentidos de su boca. Pero aquello solo hacia que Violet se acercara mas y eso el aun no lo notaba, pero Dietfried si.
cuando la calma le dejaba dormido violet se escabullía y limpiaba las heridas de rasgaduras de cuando se quitaba las vías, Dietfried por el rabillo de la puerta entreabierta y como un ladrón les observaba, los celos y el miedo le invadían, incluso cuando llevaba la bandera ganadora.
aquella noche decidió dejar que las cosas tomaran su curso, aquel día se prometió no dejar que el miedo y la incertidumbre y los malditos celos le impidiesen amar. Cerro la puerta delicadamente y se dirigio a su estudio, encontrando refugio frente al fuego y un buen libro.
"y eventualmente todo conecta..."
Violet bajo las escaleras y atraída por el tronar del fuego se asomo al estudio y vio a Dietfried atizando el fuego y volviendo a sentarse, pudiendo poner atención a la forma de su cuerpo, un cuerpo tan inmenso como una montaña, sonriendo pudo borrar los malos recuerdos de como se conocieron, ahora no podía sino solamente recordar la suavidad de su mirada cada que sus ojos surcaban los suyos como una bandada de aves migratorias.
mientras sus pensamientos la cazaban sin haberse si quiera dado cuenta habia caminado hasta la chimenea al lado de Dietrfried y su mano habia sido atrapada por aquella mano enorme, sus ojos se encontraron, habia urgencia en su mirada eso ella podía sentirlo. su guante se deslizo de sus manos dejando al desnudo el metal que reemplazaba su carne.
violet acaricio su mejilla mientras Dietfried escabullo sus labios contra los de ella dando un leve tirón de su mano para acercarla.
Una tormenta de sentimientos y sensaciones se desataron dentro, Dietfried se incorporo y ciñéndola por la cintura la acerco contra su cuerpo, las mejillas de violet se empaparon de lagrimas, Dietfried perturbado por esto se separo un poco de ella sin soltarla de sus brazos, con sus dedos limpio sus mejillas de las lagrimas, sonrojada no podia quitar la mirada de sus labios y sus ojos, aquellos ojos que le confundían eternamente.
no sabia si era amor, pero ella se habia dejado hacer a sus orillas como un consuelo al duelo de la perdida de aquello que una vez tuvo y que habia perdido, y hoy que era encontrado, no lo reconocía, hoy que era encontrado no entendía lo que ocurría dentro de su pecho, cuando su cuerpo solo se atraía hacia dietfried, pero a la vez se acercaba a Gilbert.
sus dedos fríos carentes de calor acariciaron los labios de Dietfried y apoyándose contra su pecho continuo sollozando, mientras Dietfried regresando a su asiento la tomo entre sus brazos para acompañarla en su dolor, cualquiera que ese fuera.
"Se habia terminado, y de alguna forma su corazón encontró la forma de seguir latiendo"
