Alive

"No se puede deshacer lo que ya esta hecho..."

Recorrí caminos sangrientos, tropezando con los cuerpos putrefactos de millares, centenares, tal vez mas personas de las que pueda contar en mis memorias , buscando si en alguno había alguien o algo que hubiera llamado con amor, en la historia esta de mi vida lo único garantizado es el dolor.

borbotones de sangre convertidos en ríos, ríos que mancharon pueblos, ideas que envenenaron ideales justos, sin vergüenza el filo de la espada corto no solo la piedra, la carne sino también deshizo el alma de aquellos que creía imperdonables demonios, bastardos paganos...

El costo del pensamiento es tan alto como el filo de la espada de un samurai, como la voluntad del asesinato a sueldo... tantas miles de personas, tantos miles de pensamientos arrebatadas sus vidas por el absurdo ideal de un mundo mejor, pero ¿que es un mundo mejor?, ¿ a donde es un mundo mejor?

Era mejor arrastrarse en el fango y la mierda de otros por un grano de arroz, era mejor una vida donde en cada puerta tocara el hambre, la enfermedad y el dolor... por eso la espada no se blande por un ideal, no existen ideales en el filo de una espada, solo existe esa maldita voluntad en quien la empuña, la mano empuñada de un hombre cuya voluntad asesino inocentes.

por si sola la espada es solo arte, empuñada bajo la mano cruel y demoniaca de ideales vendidos a la guerra solo crea miserables demonios sedientos de sangre. pero tal vez no exista un país en el mundo que no se haya sembrado sobre cadáveres. que no se haya servido de las vidas de otros, que no haya usado como alimento para el ganado sus huesos y su carne.

yo recorrí esos arrozales entre amaneceres y atardeceres tan teñidos de rojo que podían confundirse con sangre, yo envaine la espada en aquellos pasajes donde los huérfanos mendigaban amor y pan, donde las mujeres vendían sus cuerpos por un tazón caliente de miso, donde los ancianos arrastraban sus fétidos cuerpos sobre la piedra bastarda hasta encontrar sus muertes.

Pero yo estaba vivo, de entre millares de personas, era yo quien aun respiraba día a día, era yo con aquella simple y delicada espada que aun podía beber del agua cristalina de los ríos, que aun podía disfrutar del canto de las aves aun frente a toda aquella calamidad aguardando paso a paso.

"Algunas personas sobreviven el caos, y es así como crecen"

crecí con raíces podridas por las guerras, arrebataron de un tajo los abrazos de amor que jamás pude revivir, honre con sake las tumbas de personas que jamás pude aprender si eran parte de mi familia, serví a un maestro que no supe valorar como padre y deshonre la voluntad de su espada.

No ame a otra cosa que no fuera el sonido de un cuerpo cortado por el filo de una espada, pero no puedo decir que era amor, pues en aquel entonces nada sabia de aquella palabra. Hasta encontrarla a ella. su nombre fue lo más cercano que pude estar de aquel sentimiento alguna vez.

su traición fue el doloroso camino hacia el verdadero significado de lo que era el amor, solo a través del dolor encontramos resolución, y yo recorrí el mundo tropezando con escombros de una era que se desmoronaba junto con el mundo samurái.

ya no era necesitado, era odiado como la escoria que debía ser y recogido de las calles encontré aquello como un tesoro escondido en un dojo, con ojos grandes y azules sonriéndome. Allí entre esos brazos pequeños encontré un hogar.

ya no quería esconderme, ni quería seguir huyendo, yendo hacia ningún lugar, allí otra vez encontré propósito y el propósito nos da una razón para seguir hacia adelante. Allí en el calor de un hogar, entre sonrisas y abrazos amorosos me encontré mirándola por el rabillo del ojo, encontré mis manos tropezando con las suyas.

ella abrazo no solo al bastardo en el que me había convertido, no juzgo al asesino que había sido y creyó en la voluntad del perdón y la redención del pecado.