Lovely
"Quizás no debieras haberte ido nunca"
A que no era hermosa una muñeca sin expresión y aun sin un solo gesto en su semblante su cuerpo le buscaba como si intentase regresar a su hogar, como las abejas intentando volver a su colmena.
dicen que lo que se rompe no puede volver a componerse y tal vez esa afirmación en otro universo pudiera cobrar razón de existencia, pero no aquí, no este lugar, no en este instante. sus lagrimas sobre el papel empapan las palabras que cobran vida y emoción cada que sus dedos rozan contra ellas.
y pues si, todo aquello que leíste hasta hoy era solo un vil y doloroso sueño, el miedo y la evasión a la realidad siempre fueron mas fuertes y quien fue un maldito cobarde, queriendo engañar al estúpido destino con una historia de amor tan falsa como si mismo.
Quien en un principio dijo que todos arderían porque aquello que nacía dentro de su corazón y que parecía una mentira era un sentimiento tan real que le parecía efímero pensar que pudiera salir a la superficie sin prejuicios ni maldiciones.
que aunque la mirara a contraluz y por el rabillo del ojo la culpa le carcomía el alma, aquella su muñeca de guerra que cuando no estaba cubierta de sangre ni rompiendo huesos o truncando vidas enemigas, era hermosa. Como una joya invaluable, con sus cabellos dorados adornando su pálido rostro, mientras buscaba una sonrisa que para ese entonces aun no existía.
"Herir a alguien puede ser tan fácil como lanzar una piedra a un rio"
La verdad era mas cruel y nefasta, mientras caminaba en medio de un paisaje otoñal, acercándose a los jardines de la familia Bouganvillea, al final un hermoso mausoleo se alzaba y en la roca fría tallados los nombres estaban.
Dietfried habia perdido la vida antes de poder casarse con Violet, su barco habia sido atacado y hundido en una batalla naval sin medida, los padres de ambos Bouganvillea habiendo perdidos a sus dos descendientes perecieron por la pena.
saco de su bolsillo una antigua carta, y al voltearla en una esquina la estampilla mas famosa de aquellos tiempos, era de una Doll, pues durante la época de guerra nadie escribía, y las Dolls se habían convertido ya en una leyenda.
escucho unas risas a lo lejos y una voz en particular llamo su atención, como un abejorro atraído a las flores por su néctar, siguió las voces hasta la entrada de la casa, dos pequeños gemelos de cabello azul y ojos verdes salieron a su encuentro.
sus ojos se abrieron de par en par, en la puerta le daba la bienvenida con una sonrisa Violet evergarden.
"deja que duela, hasta que ya no pueda doler nunca mas"
...Fin...
Comentarios finales:
agradecer el buen recibimiento de esta historia y votaciones, nunca se hasta donde ponerle fin a mis historias, pero creo que esta historia ya no tenia mas espacio para mas.
