Disclaimer: Perdón Oda por hacerles esto a tus personajes, pero ¿Quién te manda a hacerlos tan antojables?

Notas de la autora: Ando leyendo muchísimo en estos días, principalmente relatos eróticos y las novelas de Mame (no me funen), así que tengo muchísimo material para este tipo de escenas.

Advertencias: Leer esto en una habitación en donde puedas poner seguro.

G Boys Films

Capítulo 2: La gran audición

Sanji se encontraba sentado en un sillón largo y cómodo. La tela roja y suave del mueble combinaba a la perfección con la camisa negra que había decidido vestir ese día. Todavía le dolía el brazo, pero a pesar de la incomodidad que le causaba el piquete, agradecía que en la agencia al parecer cuidaban de la salud de sus estrellas o futuras estrellas.

—A ver si no salen cuatro tipos y te violan, te roban los órganos o te utilizan para trata de personas. —Nuevamente la voz de su consciencia se hizo presente.

Sanji respiró profundo. Tenía que admitir que el haber ido a ese lugar no había sido muy inteligente de su parte, después de todo, lo que le dictaba su sentido común era cierto. ¿Quién en su sano juicio se expondría a ese tipo de situaciones? La respuesta era clara: Solamente una persona desesperada, y él definitivamente calzaba con el perfil.

—Vinsmoke Sanji —dijo la misma mujer de coletas rosas que había conocido en la discoteca, lo llamaba desde la puerta de una de las oficinas. —. El jefe lo recibirá.

—Gracias. —Sanji se levantó del sillón sintiendo como las piernas le temblaban y sin pensarlo demasiado entró a la oficina.

—Te ves mucho mejor sin tantos tragos encima —Franky alzó la vista, estaba revisando algunos papeles, que Sanji intuyó serían los resultados de sus análisis médicos. —. Toma asiento, por favor. —Señaló una silla frente al escritorio.

—Mu… muchas gracias —tartamudeó al tiempo en que obedecía las instrucciones del posible proxeneta.

—Tengo que confesar que me sorprendió mucho cuando supe tu nombre completo. ¿Problemas con la familia?

—Es una larga historia. —Bajó la cabeza apenado.

—Tranquilo muchacho, no tienes que contarme nada que no quieras. Lo que me sorprende es que hasta ayer nunca se dijo nada sobre ti. Los Vinsmoke son muy famosos y…

—¿Qué quiere decir con "hasta ayer"? —Las alarmas de Sanji se encendieron.

—No es fácil lo que te voy a decir, pero el grupo Tenryuu puso tu perfil en la lista negra.

Sanji sabía que eso sucedería, pero la noticia le llegó como un balde de agua fría. Suspiró prolongadamente.

—Bueno, tarde o temprano iba a suceder —Sin siquiera esperarlo, Sanji se relajó. —. No es tan malo estar en esa lista, ¿no?

—Bueno, realmente depende mucho de la perspectiva que tengas… En realidad, esa maldita lista negra es una vil tapadera.

—¿A qué se refiere?

—Es un tema muy peligroso de tratar.

—Bueno, no puedo estar más jodido, ¿o si?

Franky cerró la carpeta que contenía el historial de Sanji y lo miró directamente a los ojos.

—Bueno muchacho, me quedan claras dos cosas: No tienes miedo y eres sincero… Ahora me gustas más. ¿Estarías dispuesto a trabajar conmigo? Estás limpio, con excepción de las bebidas de ayer, pero fuera de eso, todo está perfectamente bien con tu salud.

—Bueno…

—¿Vas a aceptar? !Esto es una locura! —Su voz interna se alteró.

—¿Qué opción tengo? No voy a encontrar trabajo.

—No es que sea totalmente imposible, solo es mucho más difícil, pero no te sientas obligado.

—No me refería a eso —Había pensado en voz alta. —, quise decir que justo ahora es la mejor opción que tengo… A menos que me vaya a prostituir o robarme los órganos o algo por el estilo.

Franky carcajeó.

—Además de guapo, eres gracioso… entonces, ¿estás listo para tu audición?

El joven quiso mostrarse impasible ante lo dicho por su futuro jefe, pero no pudo controlar el sobresalto al imaginarse frente a las cámaras. Al parecer, quizás no había sido una buena idea siquiera el haber pensado que podría debutar como estrella porno.

Para ser sincero, había tenido muy pocas experiencias sexuales debido al hermetismo de la sociedad con respecto a la homosexualidad y era muy difícil encontrar a alguien que…

—Sabía que no podrías hacerlo. —La voz interior se burló de él y de toda su inexperiencia.

Sanji estuvo a punto de levantarse, agradecerle a Franky por la oportunidad y huir sin mirar atrás, pero cuando empezaba a impulsarse para ponerse de pie, alguien tocó a la puerta de su oficina.

—Siga —dijo Franky en voz alta dirigiéndose a la persona que estuviera detrás de la puerta y un joven alto, musculoso, de piel bronceada y cabello verde entró a la oficina.

La aparición del extraño revolucionó la mente de Sanji, no solamente eso, su cuerpo entero reaccionó ante el porte y confianza que se desprendía del recién llegado.

—Ey boss ¿Me preparo para la escena con el chico nuevo?

—Justo a tiempo —Franky se levantó del sillón y fue hacia la puerta. —. Sanji, déjame presentarte a Zoro, una de nuestras principales estrellas…

El joven no pudo seguir prestando atención a lo que Franky le estaba diciendo. Había reconocido a Zoro desde el momento en que cruzó la puerta, esa misma mañana había echado un vistazo a los videos más populares de la productora y ese cabello verde estaba en casi todas las portadas.

—¿Estás bien, muchacho?

—¿Qué? no… es decir, sí. Estoy bien.

—Entonces, ¿qué dices?

Sanji tragó un poco de saliva al tiempo que esperaba que su voz interior lo detuviera de lo que estaba a punto de hacer, pero precisamente en ese momento su conciencia parecía haber desaparecido… se encontraba en completo silencio.

—¿Qué es lo que debo hacer? —respondió mientras apretaba la mano que Franky le extendía.

Sanji había esperado todo, menos lo que en ese preciso momento estaba observando. Después de haber tomado un elevador y de recorrer un largo pasillo con puertas a ambos lados, por fin había llegado hacia una de las habitaciones del fondo. A primera vista, el lugar no distaba mucho de la habitación de un hotel de lujo, pero las luces, cámaras y micrófonos ubicados estratégicamente dentro del lugar le indicaban que era un set profesional.

Un millón de preguntas quisieron llegar a la mente del rubio, pero la voz de Franky interrumpió antes de que pudiera formular siquiera la primera.

—Bueno, ponte cómodo, relájate y solo déjate llevar. Si algo empieza a molestarte o sientes que no está bien, no dudes en decirnos. Y ya, solo disfruta y no te preocupes por nada, estás en buenas manos. —El jefe palmeó la espalda de Zoro para indicarle que se aproximara al otro.

—¿Es tu primera vez? —La voz ronca y susurrante del moreno le acarició los tímpanos. —. Me refiero a todo esto. —Señaló las cámaras.

Sanji se limitó a asentir mientras trataba de controlar el temblor en sus piernas. La cercanía de Zoro lo ponía nervioso, pero al mismo tiempo podía sentir una especie de excitación subir por toda su espalda y alojarse en la base de la nuca.

—Si te es de ayuda, solo imagina que acabamos de conocernos en el bar y que de alguna forma terminamos aquí. Puede ser incluso la premisa para una película erótica, ¿no te parece? —Zoro se acercó a Sanji, lo suficiente como para que pudiera sentir su cálido aliento sobre su cuello.

Sanji atinó a cerrar los ojos para convencerse a sí mismo de que no tenía por qué contenerse. Allí no debería existir el miedo a las posibles represalias, tampoco el temor de verse descubierto y, como si alguna especie de ente lo hubiera poseído logró tomar control de la situación.

Agarró a Zoro del cuello de la camisa azul que vestía y lo atrajo con fuerza para besarlo. Zoro, lejos de verse sorprendido, aceptó el gesto con gusto e incluso se dedicó a apretarle la cintura y acariciarle las caderas con la única intención de acercarlo más hacia su cuerpo.

Sanji sintió desfallecer. Si los besos de Zoro estaban logrando ponerlo al límite, no podía imaginarse lo que sería de él en cuanto la acción diera comienzo.

Los brazos fuertes se envolvieron en torno a su cuerpo y con una agilidad nunca antes vista, al menos no por el rubio, lo desplazó hacia el borde de la cama mientras le empezaba a desabotonar la camisa negra. Las manos fuertes, firmes y varoniles se dedicaron a pasear sobre la piel desnuda de su pecho y eso bastó para que no pudiera seguir conteniéndose.

Una enorme erección se dejó intuir por debajo de la tela del pantalón rojo que había decidido llevar ese día y una sonrisa traviesa escapó de los labios de Zoro.

—Con que estás ansioso —Llevó su mano libre hacia la entrepierna del muchacho para corroborar lo que había sentido contra sus caderas. —. Me gusta, pero debo decirte que aquí yo soy el que te la va a meter.

La mirada que le dedicó el veterano había sido lo suficientemente atemorizante como para hacerlo desistir, sin embargo logró mantener la compostura.

—No si logro hacerlo yo primero. —Sanji empujó a Zoro contra la cama y se abalanzó sobre él para comerle los labios de nuevo. No supo cómo ni porqué, pero de alguna manera estaba logrando tomar las riendas del asunto.

Franky, que se encontraba mirando la escena desde uno de los sillones al extremo de la habitación, levantó la ceja. Era la primera vez que un novato se revelaba contra un superior, pero contrario a lo que creería, a Zoro parecía gustarle.

Los dos actores empezaron a forcejear y dar vueltas en la cama para ver quién sería el dominante y al mismo tiempo las prendas fueron desapareciendo por el otro extremo del colchón. Zoro, quien ganaba en experiencia por mucho, decidió dejar de jugar para ir directo a lo que más le interesaba. Logró apresar a Sanji entre su cuerpo y las sábanas y con una habilidad digna de alguien que ha recorrido ese terreno una infinidad de veces, empezó a masturbarlo.

Sanji tuvo que aguantar la respiración por un par de segundos para no perder la cordura, pero poco le sirvió cuando Zoro empezó a dibujar surcos a lo largo y ancho de su abdomen utilizando su lengua y labios. Un gemido escapó de la garganta del rubio y el otro, como estimulado ante los sonidos que le estaba robando, decidió aumentar la cadencia en su mano.

Subía y bajaba acariciando el falo largo y delgado de su amante de turno, disfrutando segundo a segundo la manera en que lo estaba haciendo claudicar. Por otro lado, Sanji empezaba a ver las estrellas. Jamás en su vida había sido tocado de esa manera, estaba descubriendo las diferentes facetas del placer y eso le encantaba. A esas alturas ya no pensaba con coherencia y estaba dispuesto a dejarse hacer lo que sea que quisiera hacerle… ¿Cómo se llamaba? Ya ni siquiera recordaba su nombre. En una clara señal de desesperación levantó las caderas y acarició el cabello verde que seguía brindándole atenciones a la parte baja de su abdomen.

—Ruégame. —demandó la voz agitada y ronca de Zoro.

Un cosquilleo se alojó en la base del estómago de Sanji quien luego sonrió.

—Chúpamela.— Casi se sorprendió por lo que dijo, era casi como si su voz interior lo hubiera poseído por un segundo.

Zoro sonrió complacido para después lamer la punta roja y caliente de Sanji. El rubio se estremeció y arqueó la espalda al tiempo que cerraba los ojos para disfrutar de mejor manera la experiencia sexual.

Por su parte, Zoro se deleitó lamiendo y mordisqueando, chupando y sobando el miembro erecto hasta sentir que empezaba a palpitar… Era momento. Sin dejar de brindarle atenciones al pene de Sanji, estiró una de sus manos para alcanzar un bote de lubricante que se encontraba sobre la cama, lo destapó y derramó una buena cantidad de líquido en sus dedos índice y medio.

—Separa las piernas. —jadeó Zoro y Sanji simplemente obedeció.

El rubio sintió una ligera presión entre sus piernas, justo en el perineo. Era una caricia leve pero precisa que le hacía sentir escalofríos y al mismo tiempo un calor indescriptible en sus mejillas. Zoro empezó a estimular con movimientos circulares el ano del rubio, poco a poco, procurando dilatarlo lo más posible antes de entrar en él.

Una mezcla de excitación, incomodidad y dolor se apoderó del cuerpo de Sanji en cuanto el primer dedo se introdujo dentro de él, pero a pesar de las sensaciones contradictorias decidió dejarse llevar por el goce. Cuando el segundo dedo irrumpió, el rubio se mordió el labio inferior tratando de ahogar un gemido.

—No te contengas. —dijo al momento en que decidió que era hora de insertar una nueva falange.

Sanji, sin saber si por obediencia o necesidad propia gimió alto y fuerte provocando en Zoro esa satisfacción del trabajo bien hecho.

El moreno se relamió los labios anticipando el placer y con un movimiento ágil posicionó su glande justo entre las piernas del novato. El muchacho tembló ante el cuerpo extraño que ejercía presión, buscando el lugar adecuado para poder adentrarse.

Las emociones y sensaciones eran demasiado fuertes, tanto, que la única salida que se le presentó fue taparse el rostro con el dorso de su brazo.

—Mírame cuando te la meto. —La voz ronca y jadeante de su compañero sonó más a una orden que una sugerencia y Sanji, tratando de dejar atrás la vergüenza decidió mirarlo directo a los ojos.

Se quedó sin aire en cuanto sintió la longitud del otro abriéndose paso por su recto y cerró los ojos con fuerza tratando de no ceder ante el dolor. Zoro no le dio tiempo de asimilar lo que estaba sucediendo y como si se tratase de un animal cediendo ante sus instintos empezó a arremeter con fuerza.

Sanji se aferró a las sábanas para soportar las estocadas, pero tras quizás un par de segundos dejó de poner resistencia. A pesar del dolor, una oleada de infinito placer lo llenó por dentro y olvidándose de todo, empezó a gemir aún más fuerte.

Zoro se inclinó hacia adelante para poder ver mejor la expresión de su amante y se encontró con el rostro de alguien que empezaba a llegar al éxtasis: Las mejillas sonrojadas y los ojos brillosos. El novato se veía tan apetitoso de esa forma que no dudó en devorarle los labios nuevamente. Sanji se encontraba en una especie de paraíso retorcido, una montaña rusa que no le daba tregua y un volcán de placer que clamaba por explotar, así que llevó una de sus manos hacia su propia erección, pero Zoro, al ver las intenciones del rubio, no se lo permitió.

Sanji jadeó un poco frustrado, pero Zoro aumentó el ritmo de sus estocadas haciendo que el muchacho olvidara enseguida sus intenciones de autocomplacerse.

—Da la vuelta. —ordenó el veterano mientras sacaba su miembro del interior de Sanji, quien casi hipnotizado por la voz de mando apoyó las rodillas sobre el colchón y dejó caer su pecho desnudo sobre las sábanas.

Zoro admiró brevemente el agujero que él mismo se había dedicado a abrir y con una nueva fuerza se dejó ir hacia el interior del joven que para ese entonces ya estaba acostumbrado a tenerlo dentro.

Un nuevo concierto de jadeos y gemidos dio comienzo.

—Tienes permiso. —dijo Zoro mientras se aferraba a las caderas de Sanji con fuerza y el muchacho aprovechó la repentina libertad para masturbarse al ritmo de las estocadas.

No le tomó demasiado tiempo para sentir su propio semen desparramarse por entre los dedos mientras su consciencia entera daba vueltas en una espiral de gozo. Zoro también llegó al orgasmo entre espasmos y respiraciones agitadas.

Se quedaron en esa posición, inmóviles durante unos cuantos segundos hasta que Zoro tomó la decisión de separase, dejando a Sanji rendido sobre las sábanas, aún recuperándose de las emociones vividas entre esas cuatro paredes.

—¿Cerveza? —ofreció Franky desde el pie de la cama.

—¿Qué? —Sanji aún sentía un hormigueo intenso en la coronilla y en la parte baja del abdomen.

—Para festejar que desde ahora eres parte de esta gran familia.

Continuará

Hasta que por fin pude terminar este capítulo. La verdad no me sentía inspirada para escenas subidas de tono y no quería que este sea otro capítulo de relleno (Que todos sabemos por qué estamos aquí), así que este fic se fue a hiatus más tiempo de lo que tenía planeado.

Espero poder tener la inspiración suficiente para los siguientes capítulos porque Sanji se va a devorar a toda la industria de G Boys Films XD, así que esperen capítulos muy sé si les conté que tengo planeados algunos finales para esta historia, pero si, quizás sean al menos unos cuatro finales alternativos. ¿Alguien adivina de que irán esos finales?

Y antes de irme, les recuerdo que pueden irme a seguir en facebook, twitter y tiktok, en todas estoy como "Chisheccid fanfics", sería un gran apoyo para seguir haciendo este tipo de contenido, también les agradecería muchísimo si me dejan un comentario por aquí diciéndome qué tal les pareció el capítulo.

Nos vemos muy pronto.