Burning Stardust
By: HybridVirus

Disclaimer: One Punch Man y sus personajes son pertenencia de sus respectivos dueños, solamente soy dueña de Lightning Quasar y no hay ninguna ganancia con esto, más que darle amor a mi personaje favorito; solo soy una fan que escribe para fans.

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Capítulo XXXI

Un gesto incrédulo se mantiene fijo sobre las facciones de Haruka, mientras sus ojos se aseguran de observar cada detalle de los callejones en la zona. Claro que reconoce este lugar, sería una tonta de simplemente no hacerlo. En esta ubicación cubrió sus primeros trabajos como una clase C, después de ser reclutada por Amai Mask.

Ninguno de ellos fueron casos que tuvieran que ver con Kaijin. De hecho, la mayoría de ellos eran más sobre detener peleas, que se llevaban a cabo entre los pandilleros de este sector. Aunque decir 'pandilleros' a grupos de estudiantes engreídos, más bien sonaba como un mal chiste.

–¿Qué estamos haciendo aquí?

La sensación de la mano que se encuentra alrededor de su muñeca, la obliga a continuar adentrándose entre las callejuelas, por las que Garou se mueve sin el menor inconveniente, como si las conociera de sobra. Los labios de Haruka se fruncen en un gesto, que supone demuestra la incredulidad de que su idea sobre Kousagi siendo uno de esos tantos busca pleitos, prácticamente se está volviendo una realidad ante sus ojos.

El repentino eco de alguien siendo golpeado a unos cuantos pasos de distancia, eriza su piel. Ha estado aquí con anterioridad, en ambos sentidos de la palabra. Ha sido tanto la víctima, como el defensor de los desvalidos todo lo que ha podido. Pero su derrota a manos del rey del mar, no la ha dejado bien parada ante los ojos de muchas personas.

Para la asociación, algunos de sus compañeros héroes e incluso algunos civiles… Lightning Quasar no es más que un fracaso, por no haber podido vencer a esa cosa.

–No pienses en nada, solo concéntrate en detener eso.

La mano de Garou finalmente la libera de su agarre, obligándola a detenerse en seco ante sus palabras. El susurro de suplicas que resuena en sus oídos, le quema en lo más profundo del alma. Porque le lleva a un punto oscuro de sus recuerdos, uno que sabe de sobra nunca quiere traer a la luz… porque implica aceptar muchas cosas, cosas que simplemente no desea admitir.

Como el hecho de que puede sentir la molestia crecer en su estómago, esa que sabe la lleva a perderse en la madeja de emociones, que la asfixian y contribuyen a que el núcleo saque a relucir la ira y resentimiento, que ha enjaulado tan celosamente en su interior.

–Estás viendo esto de un modo equivocado Harikēn, la fuerza existe para ser utilizada y el miedo para ser dominado.

¿Fuerza? ¿Así es como Garou ha optado por llamar a esta emoción, que sabe de sobra no es otra cosa más que una rabia cruda, y sin control en su interior? Las manos de la pelicastaña se aprietan en un par de temblorosos puños, al escuchar las palabras que resuenan en su cabeza. Las mismas que son para una víctima, pero se sienten como si fueran… completamente para ella.

Sus dientes crujen con cada eco que retumba en las paredes, las risas y gritos repletos de malicia le revuelven el estómago, avivando esa aciaga furia que sabe a la perfección no puede controlar, y por eso intenta evitar liberar de ningún modo.

Esta mierda no es sana… está consciente de ello, pero es difícil deshacerse de los hábitos que ha creado con el paso del tiempo.

–Si no puedes controlar tu miedo, entonces no eres mejor que esos pedazos de basura, que actúan como si la fuerza radicara en los números.

Esto es algo tan jodido…

Los dedos de la heroína toman la mascarilla negra que lleva en el bolsillo. Sabe de sobra que van a reconocerla, lleva un puto traje que ha usado en un montón de publicidad para la asociación. Lo único que le queda, es ocultar lo que pueda de su cara, y cuando esto salga a la luz de algún modo… intentar negarlo todo.

El aroma de la piel chamuscada de sus guantes, revolotea contra sus fosas nasales. Eso también implica un problema, pues los malditos guantes están en mal estado. Lo sabe de sobra, porque ha azotado los putos costales del gimnasio sin el menor indicio de piedad. Pero si no interviene ahora…

¿Cómo podría mirarse a sí misma... al terminar el día?

¿Cómo podría negar la realidad, de que es una maldita cobarde incapaz de tomar acción por los actos de otros? Siempre encadenada a sus estúpidas indecisiones y miedos. No debería de haber miedo en caer y herir su orgullo, siempre y cuando esté dispuesta a levantarse de nuevo…

¿No, es así?

–No necesitas demostrarle nada al resto del mundo, esto no tiene nada que ver con nadie que no seas tú. Tienes que aceptarlo tú misma, eres lo que eres… y eso nunca podrás cambiarlo.

Un sonoro 'tch' escapa de sus labios, porque sabe a la perfección que eso es cierto. No importa cuanto lo niegue, siempre será aquello que es. La incógnita en su vida, es aquella para la que nunca ha tenido una respuesta.

¿Es un monstruo, una simple persona o acaso… es un héroe? Que Sweet Mask la obligara a estar al servicio de la sociedad, no implica que en verdad sea aquello que representa a los ojos de unos cuantos, o sea el fracaso que mencionan muchos otros.

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La mirada dorada se entrecierra al ver como la silueta de Haruka, se mantiene firme enfrente del grupo que ahora observa en su dirección. Reconoce a bastantes de estos idiotas, aunque ninguno de estos forma parte de sus excompañeros.

No, ese uniforme negro azulado con los botones de estrella, es de una institución que pertenece a otro distrito escolar. A su parecer, son Igual de irrelevantes que los héroes, pues todos son unos malditos debiluchos.

Es esto lo que lo lleva a mantener la calma, pues sabe de sobra que no son ninguna clase de problema para alguien como Dengeki. Les ha pateado el culo a varios de estos imbéciles, no son realmente peligrosos y si las cosas se salen de control, siempre puede intervenir antes de que crean que pueden hacer gran cosa.

Sin embargo, está completamente seguro de que esto no será necesario, porque reconoce la tensión en los hombros de Haruka. Es la misma que aparece en ese momento, en que entiendes que la única y verdadera opción que tienes, es la de pelear con todo lo que tienes o caer en el intento por sobrevivir.

–¿Qué diablos, creen que hacen?

La agresión en la voz de la susodicha es notoria, consiguiendo que algunos gestos incrédulos se coloquen sobre la silueta de la periodista. Varias risas resuenan en el estrecho lugar, pero es en ese instante que el estómago de Garou se revuelve, por algo que le parece simplemente ridículo.

Porque hay algo en la forma en que los brazos de Haruka se cruzan sobre su pecho, y en como su mentón es hecho hacia arriba para mirar a sus contrincantes. Como si no fueran más que basura ante sus ojos, esa forma tan firme de llevarse a sí misma… le recuerda a una pose bastante genérica de los héroes de la asociación.

–¿Eh, quien te crees que eres? No me digas, eres uno de esos estúpidos intentando cubrir su cuota.

Para sus oídos las carcajadas son como simple ruido de fondo, mientras sus ojos buscan cada uno de los movimientos, que supone Harikēn intentara llevar a cabo para deshacerse de los agresores. No es como si estuviera en verdad oculto, así que no entiende cómo es que toda la atención se encuentra centrada únicamente en Haruka.

Los pasos del idiota que supone es el líder de este grupo, se acercan sin el menor indicio de temor o precaución hacia la mujer, que sigue su ejemplo asegurándose de adentrarse aún más entre el grupo de estudiantes, mismos que parecen encontrarse dispuestos a hacer lo que sea, para continuar con su diversión.

–¿En verdad te lo has tomado enserio, piensas que eres uno de esos patéticos héroes?

Apenas es cosa de un milisegundo, lo mismo que le tomaría a cualquiera parpadear, pero está completamente seguro de lo que ha visto. El idiota se ha acercado demasiado a Haruka, la diferencia de sus estaturas ha sido toda la ventaja que la mujer ha necesitado.

Porque no hay como negar la forma, en que el puño de Hariken se ha hundido despiadadamente contra la quijada del sujeto, que ahora se encuentra tirado sobre el suelo.

Del mismo modo en que lo ha visto a la perfección, está completamente seguro de que había la suficiente fuerza detrás de ese golpe, para arrojar al tipo a una distancia aceptable, no como si hubiera sido él quien lo hubiera golpeado. Pero si al menos un metro y medio…

¿Qué ha pasado, donde es qué ha fallado su cálculo?

El repentino siseo de la electricidad, le obliga a concentrar de nuevo su atención en la silueta que se mueve, para conectar un puño contra el estómago de un segundo individuo. El ceño de Garou se frunce pues ahí está de nuevo, la fuerza detrás del movimiento es precisa, aceptable y guiada con un control que no explica cómo es que no ha conseguido…

–¡Oi, hazlo como se debe!

Gruñe con molestia al encontrar la falla en el tercer golpe, el cuerpo de Haruka sabe a la perfección como hacer las cosas. Curiosamente el flujo de sus movimientos le resulta un tanto… familiar. Pero justo en ese momento, en que su extremidad va a chocar contra el cuerpo de su contrincante, puede apreciar el desvío que le hace perder la potencia detrás del movimiento.

¿Es intencional, o acaso se trata de algo completamente inconsciente?

El ceño de Garou se frunce al ver como toda la atención, se desvía apresuradamente hacia él. Pues es sencillo escuchar los murmullos, que confirman que todos los sujetos saben de quién se trata. Algunos se miran de reojo, mientras que otros no dudan en salir corriendo a toda prisa de ese lugar.

–Si no vas a hacer las cosas bien, hazte a un lado y aprende como es que se hace.

Los labios de Haruka se separan, únicamente para hacerse apresuradamente a un costado en el instante, en que ve como los ojos del peliblanco cambian por completo. Las llamas en los orbes dorados dan paso a algo que reconoce de sobra, pero que no puede creer que pueda ser controlado por ninguna persona.

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Los ojos de Haruka miran de reojo la figura del sujeto tirado en el suelo, al mismo tiempo que sus manos se encargan de presionarse, contra el rostro del chico que la observa con un claro gesto de sorpresa. Sus labios se separan para susurrar algo, que le hiela por completo el corazón al escuchar ese nombre escapar de los labios del estudiante.

Los ojos de la heroína se colocan sobre la victima de este grupo, para ver como sus parpados se abren aún más al estar seguro de lo que ha dicho. Una sonrisa toma control de sus labios, mientras que toda su faz parece resplandecer con una alegría sin fin.

La emoción que se desprende de su ser, es algo completamente innegable para cualquiera que tenga la precaución de estar observándolos.

–¿Puedes moverte, necesitas ayuda para llegar a casa?

Las manos del chico se presionan contra la pared, para incorporarse con cuidado y mantenerse en pie tambaleantemente. Haruka necesita que este joven salga de aquí, no importa que suceda en el proceso. El asentimiento del chico es lento, pero no puede negar el reconocimiento en sus ojos.

El mismo que se confirma de nuevo con el tembloroso 'Muchas gracias, Lightning Quasar.' que escapa de sus labios. No es más que un susurro, pero en un lugar tan pequeño… se siente como si hubiera sido un grito de enorme potencia.

Un aliviado suspiro escapa de los labios de Haruka, porque los gruñidos del sujeto que Kousagi ha estado golpeando, resuenan muy por encima de las palabras del chico que acaba de dejar finalmente este lugar.

–Mierda, ¿Que Garou no se había mudado o algo así?

La tensión en los sujetos es algo claramente notorio, mientras que otros tantos susurran entre dientes sobre como Garou ha aparecido, después de meses sin estar por estos lados. Una parte de ella no deja de preguntarse, si es el miedo lo que evita que todos decidan entrar en medio de la pelea…

Quizás sea que ha pasado mucho tiempo viendo a Silver Fang pelear, pero está segura de que los movimientos del peliblanco son precisos, certeros, y si entrecierra los ojos podría jurar… que son muy similares a los del maestro Bang, cuando busca empujarla más allá de sus propios límites.

Pero es claro que no están siendo usados con todo su potencial, como si en verdad no hubiera alguna necesidad de hacerlo. Como si Garou no tuviera la menor duda, de que está muy por encima de todos sus contrincantes.

El repentino movimiento de alguien, entre la multitud de estudiantes a un costado de su acompañante, la llevan a adentrarse en la situación sin tomar en cuenta como el líder del grupo, se encuentra siendo alzado en el aire simplemente por la mano que envuelve su cuello.

–¡Hey!

Gruñe la ofendida voz del joven cuyo brazo se encuentra sujetando, mientras su cara es empujada por su pie contra el suelo donde ahora yace. Los gestos molestos en las caras de los uniformados, no se hacen esperar mientras el eco de un sonoro lamento resuena a sus espaldas.

Una parte de ella quiere rehusarse a creer, que Kousagi acaba de golpear a alguien con la suficiente fuerza… como para dejarlo noqueado. Solo son ellos dos, y el resto es un montón de sujetos que bien, podrían decidir arrojarse todos al mismo tiempo en su contra.

–Es más que suficiente, simplemente retírense y esto no tiene por qué-

Un repentino jadeo escapa de la heroína, al ver como el inconsciente líder es arrojado contra el grupo de estudiantes, que terminan amortiguando la caída del chico inconsciente con sus propios cuerpos.

La mirada platinada se alza para encontrarse con esos ojos, los mismos que no parecen juzgarla. Pero si esperan que entienda el mensaje detrás de sus acciones. Ese que le dice sobre como este resultado, no es sorpresa alguna porque a final de cuentas, Garou conoce y controla en todos los sentidos su cuerpo.

–Ahora, hazlo bien Harikēn.

El eco de pasos acercándose es la única advertencia que tiene, antes de que todo se salga de control. Los gritos y amenazas son dirigidas en su mayoría hacia su curioso acompañante, pero hay algunos cuantos jóvenes que parecen suponer que ella es el punto débil en este encuentro, por lo que prefieren concentrarse en ella.

Esa voz en su interior la hace gruñir, porque es obvio que es vista como alguien que puede ser doblegada fácilmente. Eso o la idea de combatir contra el joven cuyo nombre acaba de aprender, representa un reto muy por encima de las habilidades de muchos.

–No hay nadie aquí que juzgue tus acciones, solo estamos nosotros. No tienes por qué contenerte…

Ese familiar calor se extiende por su interior, ese que le hace cosquillear sin control durante el combate. Pero la sensación… es distinta a la de esa vez en que estuvo al borde de perder la vida. No es intensa, ni desagradable… mucho menos abrumadora y tampoco ejerce tal presión sobre sus entrañas.

Esta vez se siente realmente similar a esa calidez, que pudo percibir al haber tomado la mano de Demon Cyborg, en ese día… Cuando había conseguido mantenerse con vida, a pesar de todo el daño recibido por interponerse en el camino de ese Kaijin.

Continuara…

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Hybrid-Virus

Yo! Buen día lectores. Espero que estén teniendo un excelente inicio de semana, aquí tenemos una nueva actualización para compensar la ausencia de actualización en diciembre, espero poder darles un capítulo más en el transcurso del día :D

Del mismo modo, quiero agradecer los favoritos que le han obsequiado a esta pequeña historia (no tan pequeña, con ya 31 capítulos). Lo sé, ya va siendo momento de un beso.

Volviendo a lo importante, tengo la firme creencia de que Garou es ese tipo de persona, que te lleva a enfrentar tus miedos y te empuja a que lo hagas o te da una tunda por ser un cobarde.

Esto es similar a lo que Amai Mask ha intentado con Haruka, cuando la envía al lago a encargarse del último de los marinos. Obviamente esto no funciona igual, ya que Haruka y su senpai no tienen la mejor relación en el mundo, por lo que no hay nada de estímulos de parte de Amai hacia Haruka.

Recordemos que con anterioridad Garou le dice a Haruka que no sabe golpear, esto es más una decisión para evitar, liberar por completo el flujo de corriente contra una persona. Algo que Garou no sabe, pero que está empeñado en resolver.

En pocas palabras, Garou es la razón por la que Haruka podrá sacar a relucir su potencial en un futuro. La cuestión es, si esto será algo bueno, o algo malo para él, el resto de los héroes y los kaijin.

Sin más por el momento, dejen un review y nos vemos en la próxima actualización.

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