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Hola queridos lectores :D
sorpresa jejeje
les dejo un nuevo capitulo de Lazos forzados, espero que les guste :D
les agradezco mucho su paciencia y por seguirme leyendo
espero que lo disfruten
saludos desde CDMX
de parte de su amiga Serenity Moon
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CAPITULO 36 EL ARREPENTIMIENTO Y SACRIFICIO DE MIRIAM I
¿DONDE ESTA HELGA?
La ausencia de la luna es igual a la ausencia de la vida misma, ¿Qué seria de mi sin la amada luna? Pregunto con dolor el sol.
Puede irradiar luz cálida, pero no habrá alguien que irradie una luz celestial que acompañe la noche ¿Cómo puede haber vida sin el equilibrio principal de la misma? ¿Cómo puede existir los días sin la noche combinado con el día?
¿Cómo puede existir el descanso con el despertar si no hay noche?
Exacto
Es imposible.
¿Cómo volver lo imposible posible?
Maldita paradoja
H.G.P
James miraba con una sonrisa burlona a la rubia quien estaba sollozando mientras la terminaba de ingresar en la parte de atrás de la camioneta.
-Da gracias que no te dejo en la cajuela
Miriam sollozo un poco más al momento en que cerro la puerta.
¿Cómo había llegado a este punto? ¿Cómo?
Se preguntaba mientras el carro se ponía en marcha.
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Helga intentaba no hiperventilar, miraba una y otra vez ese video del remitente desconocido que se lo había enviado.
Era Miriam siendo arrastrada y lastimada.
"Si la quieres volver a ver, tendrás que darme 1 millón de dólares, te estaré esperando en las afueras de la cabaña de Seattle"
Helga sintió su corazón morir
"Ni se te ocurra hacer algo, porque Miriam muere"
Miriam no había sido buena madre pero…
¿Dejar que la maten sin hacer nada?
No esa no era ella
Tomo su cartera y salió cautelosamente de la habitación donde se encontraba, esperando que Phoebe o Stella no estuvieran por ahí.
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La vida lo había llevado en una ruleta de emociones que habían pasado muy rápido por su cabeza, ni en sus mas locos sueños pensó encontrarse denunciando a la mama de su esposa y menos que ella fuera su esposa.
Era increíble como ahora daría lo que fuera para que su vida con Helga fuera como antes, estar juntos y vivir mejor ese amor que tanto se empeño en ocultar, y ahora daría lo que fuera por demostrarle a Helga cuanto la amaba y cuando la necesitaba.
La extrañaba demasiado ya y sus hijos, esos pequeños bebes que había negado en un principio ahora eran su vida, sentía que debía hacer cualquier cosa para protegerlos, cualquier cosa, incluso su vida.
Entendía ahora el sacrificio de Bob Pataki. Olga era su hija porque así lo había decidido el y por un hijo se daría lo que fuera.
Miro a la rubia quien estaba saliendo de la oficina del padre de Gerald
-¿Listo?
Olga solamente asintió con lagrimas en los ojos
-Fue lo mejor Olga
-Es mi madre
-Y Helga es tu hermana, la que mas corre peligro en estos momentos y a la que Miriam no va a dejar en paz
Olga trago en seco, aunque su madre fuera mala, no se sentía nada bien saber que tu serias su verdugo
-No te sientas mal, hiciste lo correcto
Olga suspiro -Eso espero Arnold.
-¿Vamos? Quisiera estar en Seattle esta misma noche
Olga sonrió de lado -Claro
Arnold y ella caminaron hacia el automóvil para ponerse en marcha hacia su destino.
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Helga miraba al banquero con algo de preocupación, en su cuenta de ahorros que Bob le había dado no había mas que unos 200 mil dólares, eran sus ahorros de vida que seguramente Bob había apartado para sus estudios, ella casi no ocupaba nada de ahí por eso no sabia a ciencia cierta cuanto había pero aun así…no llegaba a la cantidad acordada por el hombre que tenia a Miriam. Esperaba que tomara el portafolio y no se pusiera a contar nada
-Bueno señorita Pataki, todo parece estar en orden -Comento regresando el banquero -Aquí tiene -Comento entregándole el portafolio a la joven
-De acuerdo -Comento la rubia nerviosa -Gracias
-A usted señorita Pataki, regrese pronto
-Gracias -Comento la rubia saliendo rápidamente del lugar y subiendo al auto de Miles, que había tomado de la casa.
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Phoebe miraba con preocupación a Stella, al igual que ella no podía pensar ¿A dónde se había ido su amiga rubia? Sobre todo cuando sabe que su mama anda buscándola para sus fines egoístas.
-Si Arnold llega y no la ve… -Comento Stella con preocupación
-Saldre a buscarla
-No Phoebe -Stella la tomo del brazo
-Tengo que encontrarla
-No cariño -Puki la detuvo -Esperemos a que el comandante llegue para recibir ordenes -Le sonrió con amabilidad
Aunque Phoebe no estaba nada feliz y menos con sus bromas.
-Haz caso pequeña -Comento Stella -También estoy preocupada pero es mejor esperar, ya no deben tardar en llegar.
Phoebe suspiro algo molesta pero accedió, solo rogaba al cielo que su hermana estuviera bien.
Y sobre todo que no hiciera alguna tontería.
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Helga miraba con temor hacia la pequeña cabañita abandonada detrás de la casa de sus abuelos, sentía temor de estar ahí pero ¿Qué mas podía hacer?
El auto seguía encendido y su teléfono estaba encendido y con su ubicación real hacia su amado rubio.
El ya le había marcado pero no quería responderle, no quería preocuparlo diciéndole que estaba ahí intentando salvar a Miriam, porque no podría mentirle no a él.
James salió de entre las sombras con una sonrisa torcida mirándola -Vaya, no pensé que lo hicieras
-¿Y Miriam?
-¿Tanto te importa enserio Helga?
-Ese no es tu asunto, ¿Dónde esta?
James rio -En el auto por supuesto Geraldine ¿quieres ir a verla?
Ella enarco una ceja por la mención de su segundo nombre pero intento ignorar ese hecho y caminar un poco para mirar por detrás de James.
Se veían unas luces encendidas.
-¿Traes el dinero?
-Si -Susurro la rubia -Pero primero dame a Miriam
James sonrió de lado -¿Vas a desconfiar de mi? Después de que yo te consolaba ¿Enserio? Pensé que me conocías mejor
-¿De…de que hablas?
-Claro no me reconoces sin mi disfraz -Dijo algo eufórico -Dame un segundo
Helga solamente le miro sin comprender a que se refería, discretamente observo a su alrededor para intentar ver si se trataba de alguna trampa por parte de ese hombre pero en apariencia no.
Unos minutos que parecieron una eternidad el hombre apareció con una bata blanca y con una peluca suponía Helga y su rostro con menos arrugas y unos ojos verdes.
-¿Qué…?
Era su…su…
-¿Te sorprendí verdad?
Helga no dijo nada
-Debo admitir, planeaba enamorarte y pensé que lo iba a conseguir cuando ese idiota de Arnold Shortman te estaba haciendo sentir mal pero después me comentaste que al final del día cambio, eso echo a perder mi plan
-Es imposible…tu
-Habíamos planeado que Lorenzo se aliada con nosotros pero ese plan también fallo por tu capricho, por eso recurrí a ese plan pero fallo
-No es verdad…
-¿Qué no escuchas Geraldine? Te estoy explicando el porque -Respiro hondamente -Sabes y pensar que todo esto se debe a la persona justo que tratas de rescatar
-Miriam…
-Si en efecto, tu madre me abandono hace años por Bob Pataki, yo no tenia nada que ofrecerle según sus palabras, dolieron claro y por eso me esforcé tanto -Se sentó sobre el automóvil de la rubia -¿No lo apagaras? Si no lo haces, no iras a ningún lado cuando logres huir
Helga se congelo pero después de reaccionar se acerco al automóvil para apagarlo.
-Bien Helga -Sonrió -Ahora ¿Por qué no mejor nos ponemos cómodos, eh?
Helga retrocedió cuando este se acerco a ella -¿Qué…quieres?
-Solamente un poco de venganza hacia tu madre
-¿Venganza? Pero ¿Nosotros que tenemos que ver? Olga no hizo nada y yo tampoco
-Mi hija, esa niña que ni conocí por su culpa, me la arrebato también
-Tu…
-Si pero -Tomo a la rubia de los hombros -Me divertiré un rato -La empujo -Camina iremos a la casa y ni se te ocurra huir -Saco una pistola -Al primer intento mueres
Helga no hizo nada mas que seguir avanzando hacia donde estaba la cabaña y aquellas luces del automóvil, rogándole al cielo que no le pasara nada…por sus bebes…pensaba mas en ellos que en cualquier otra cosa en ese momento.
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Arnold miraba con molestia a su padre -¿Cómo pides que me calme? ¡No responde las llamadas!
-Gritar no va ayudar, mejor pensemos -Comento Stella intentando calmarlo
-Si ella esta en peligro yo….
-Tranquilo Arnold
El rubio bajo la mirada mientras intentaba no perder la cabeza, sus padres comenzaron a platicar para ver ¿Qué debían hacer?
Phoebe había salido con Gerald y Olga a buscarla, él se sentía algo inútil al quedarse ahí pero sus padres comentaron que estando como estaba no iba a poder ayudar mucho, suspiro mientras veía su celular y entraba a WhatsApp y entonces….
-Papa -Arnold llamo al rubio quien de inmediato lo volteo a ver -Helga me envío su ubicación -Susurro sin aliento -Creo que no esta lejos
Miles inmediatamente llamo a la policía y daba indicaciones a Stella para cuando ellos llegaran, al mismo tiempo que salía con detrás del rubio.
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Helga sollozaba intentando quitar al hombre de encima, pero este reía lujuriosamente.
-Mira bien Miriam, lo que le hare a tu pequeña hija es lo mínimo que tu te mereces, eres despreciable -Se levanto dejando la rubia en el sillón -Es tu culpa toda mi infelicidad
La golpeó
-¡Basta! -Grito Helga
James le sonrió con malicia -Vamos Helga -Saco la pistola y la rubia se congelo
-No -Susurro Miriam con debilidad
-¿Por qué considerar a esta mujer cuando ella nunca fue la madre que necesitabas?
Helga sintió que el aire se le iba cuando vio que le apuntaba a su madre
-¿La matamos o estas dispuesta a irte conmigo?
Miriam le miro con odio mientras intentaba incorporarse
-Por favor -Susurro Helga mirándolo sin saber que hacer
-Da asco tanta compasión para mi -Apunto a Helga -Creo que mejor cambiare de objetivo
Helga sintió que literalmente le corazón dejaba de latirle, pudo sentir el aceleramiento del de sus pequeños, un pequeño retortijón le dio en el vientre pero no se pudo mover
-Adiós Helga -Comento James -Luego me divertiré contigo -Rio desquiciadamente -Aunque ya no sufrirás alégrate por eso, soy muy considerado
-¡No! -Susurro mas fuerte Miriam pero James solo rio
-Sufre perra -Comento mientras un disparo salía de aquella arma.
Helga sintió que la obscuridad la envolvía pesadamente. Solo alcanzo a oír otro grito mas, eso creyó…o era su gran deseo de oír la voz de su amado.
