Stranger

"el mundo se construye cada instante a partir de elecciones, se va ramificando y ampliando por mucho tiempo, como un árbol que va creciendo"

Desde el monitor del MARK06 y mirando hacia lo que quedaba de la tierra, allí en ese pequeño instante asuka podía llorar. Sus ojos se llenaron de lágrimas, trataba en vano de ahogar su llanto, porque era imposible, ¿Cómo volver a encontrarlo?, ¿Cómo volver a tomar sus manos, tocar su mejilla y mirarlo a los ojos? Ya no existía, había regresado a la costilla indulgente de su progenitor, la había abandonado, ¡sí!, abandonado, porque así es como se sentía, abandonada cuando habían abierto su corazón y desgarrándolo la salvaron sin su consentimiento.

¿Cómo no estar enojada, como no sentirse impotente ante tal grandísimo acto de amor? Ella habría preferido morir a su lado, pero el quiso lo contrario. No podía entenderlo, no quería entenderlo, se rehusaba.

La histeria y desesperación se apoderaron de ella, todo su cuerpo se sacudía de un lado a otro, golpeando las paredes de la cabina, gritando su nombre y preguntándose por qué. Sacudía su cabeza y golpeaba su pecho con las manos, hasta caer rendida... Y allí, en el corazón del EVA se quedo dormida.

Quería que sus ojos se volvieran a encontrar, que sus labios volvieran a sonreírle, que sus brazos volviesen a abrazarla. Aquel día asuka lo soñó, escabulléndose entre sus sueños volvió a verlo sonreír, volvió a sentir el calor de su abrazo.

Unos gentiles brazos la rodearon mientras ella dormía, recogiéndola del suelo de la cabina del MARK 06, paseo por los pasillos de la base como alguien que toda su vida la recorrió. Asuka se acurruco en el pecho de quien la llevaba entre sus brazos, y por un momento sus ojos se abrieron, ella le sonrió diciendo "hueles a sangre" antes de volver a caer entre sueños.

...

Cuando abrió los ojos, despertó en una de las habitaciones por las que antes había vagado, se levantó quedando frente al tanque. Le llamaba poderosamente la atención todas las habitaciones en vez de ventanas dentro tenían tanques de lcl.

Sus dedos jugaron con las suaves sábanas en las que había dormido. Todo parecía un brutal y absurdo sueño. Se incorporo y camino hacia el tanque, burbujas comenzaban a emanar y subir desde lo profundo, y ella intentó ver que había en aquel tanque.

Fue entonces que oyó su voz "estoy aquí", asuka voltea precipitadamente, sus ojos azules como olas golpearon contra aquellos ojos carmesí, cayo sobre sus rodillas sin advertir que lágrimas manchaban sus mejillas, se cubrió la boca con las manos.

Aquella figura se acercó a ella y sujetándola por los hombros la ayudó a ponerse de pie, sus dedos rozaron su mejilla mientras esbozaba una sonrisa, aquella que ella tanto odiaba. Atónita se dejó guiar tomada de su mano, la llevó por pasillos interminables hasta un amplio comedor que era iluminado por un bello jardín.

Ella lo observaba sentada y obediente aun en estado de shock ante la sorpresa, pero allí mientras lo miraba se percató de las diferencias, este joven que tenía frente a ella, que tomó su mano y la atrapó por sorpresa no era kaworu, este nuevo personaje lucía como él, pero era más alto, su cuerpo no era el mismo, sus facciones tampoco y su cabello, aunque era del mismo color como su piel, era más largo.

¿Quién eres tú?