Dark
"Los monstruos nunca estuvieron debajo de mi cama"
Aun si pudiera de forma alguna cambiar el destino que nos esperaba el resultado volvería a ser el mismo, y odio como me mira, como sus ojos buscan la esperanza que nadie pudo darle, aun en este frágil y demolido cuerpo, aunque lo intente solo logro destruirlo y volver a la cámara de lcl, como una muñeca de NERV como alguna vez lo fue rei cuando existió.
y la siento llegar, desde que pone un pie dentro de la central puedo sentir su mirada a través del cristal, como su corazón se quiebra en un millar y no puedo hacer nada más que sonreír, no existe otra arma que pueda con tal nivel de dolor, en este estado si sus dedos se enredan en los míos se desintegran como finas partículas de polvo, si sus manos acarician mi cuerpo el dolor puede ser tan intenso que no podría recuperarme nunca.
somos títeres de nuestra circunstancia y la vida atrapados en una jaula de cristal que fue lo único que quedo de la humanidad no fue suficiente el castigo, jugando con su corazón y con el mío.
pero ella tiene sus momentos ¿sabes?, a veces cuando la tormenta pasa, puedo verla dócil y su mirada ya no parece pesar y todo ese dolor, todo ese sufrimiento por un pequeño momento que llamare nuestro simplemente desaparece, y podemos imaginar que somos solos unos dos locos adolescentes, uno que se enamoró de su oscuridad, que vio en ella una luz, una luz aun en medio de una lluvia de sangre.
alguien que ama verla como sus huesos se quiebran, como sus ahogados gritos de dolor se unen con los del EVA en un intento fallido de escapar, de encontrar esa tan preciada libertad, ese amor tan desdichado que nos encontró en aquel lugar, la maldita suerte de encontrar este amor cuando no podemos ni si quiera tocarlo.
pasan las horas y horas mientras me empapo de los recuerdos para olvidar el dolor que siento mientras mis extremidades intentan en vano sanar para ser desintegradas una y otra y otra vez, ¿esta es la vida de un dios? pienso mientras la Dr. Akagi analiza los datos que arrojan las maquinas conectadas a mí.
Para cuando despierto ya el dolor ha desaparecido y me encuentro una vez más en aquella lúgubre habitación blanca con olor a sangre, volteo hacia la enorme ventana que muestra una vista llena de árboles y la ciudad, pero es falsa, no es más que un holograma intentando mostrarnos una pizca de normalidad.
me siento fuerte otra vez y puedo al fin vestirme, pero no se me permite otra cosa que el traje de piloto, pero este traje tiene mejoras, un nuevo juguete para un títere recuperado. para cuando termino de vestirme la puerta se abre y sus ojos encuentran la desgracia en los míos, le sonrió, pero ella ya sabe lo que mi sonrisa significa.
"Las personas heridas son peligrosas"
sus manos a mi tacto otra vez tiemblan, sabemos a qué juego vamos a jugar otra vez, caminamos por aquellos pasillos ensangrentados y con el recuerdo vivo de la última prueba, ella se aferra a mi brazo con una fuerza brutal, a tal punto de que ella sin saberlo ya me herido, pero el traje y sus mejoras detienen el sangrado y aplican los calmantes necesarios y yo vuelvo a sonreírle, porque no tenemos otra opción.
llegamos al geofrente, nos transportan a las capsulas y nos insertan otra vez en los EVAS, el LCL hace lo suyo destruyendo la poca estabilidad emocional que había logrado mantener y es difícil controlar un EVA en estas circunstancias, pues te contare algo querido lector, este EVA que me obligan a pilotar no es el mío, este EVA es la causa por la que mi cuerpo se desintegra a una velocidad más rápida de la normal y déjame decirte algo más, este es el primer EVA creado del mismísimo Adán y hoy no existe nadie más en este diminuto mundo llamado tierra que pueda soportar pilotarlo más que alguien como yo, nagisa kaworu, nacido directamente de adán.
Pues déjame he de contarte que durante la última batalla shinji fue absorbido completamente por el EVA, junto a Rei y el mundo tal como lo conocemos hoy es solo un domo flotando en el mar rojo, y aun así la avaricia por un nuevo impacto sigue carcomiendo a la poca humanidad que queda y he aquí aquella ironía que tanto has esperado leer, que no queda alguien más humano que TABRIS el décimo séptimo ángel, aquel que solo quería ser humano para permitírsele amar.
"era como la luna, un espacio tan oscuro que ni las estrellas podían brillar"
