Fic

Historias de Albert y Candy

Presenta

Padres Primerizos

Por Mayra Exitosa

Inspirada en la imagen de Oladys

La fiesta estaba en todo el esplendor, había una gran alberca, la cual tenía una plataforma baja, con la que al subirla quedaba menos profunda, usualmente para entrenamientos, más los chicos que no bebían estaban encargados de cuidar que ninguno cayera y se quedara sin atención, así floraban los globos alargados, que la bella Paty con sus anteojos observaba, asegurando que no eran globos de fiesta, al querer tocar uno por curiosidad, llegaba Stear y este le informaba que podía mostrarle uno de esos sin que tuviera la posibilidad de caer en el agua, ella estuvo a punto de resbalar y este la tomo de su cintura uniéndola a él y tocando su trasero redondo "accidentalmente" mientras sus bustos se presionaban con su pecho y eso la hacía ruborizarse apenada, a lo que todos hacían gritos de que se la llevara, que era suya, que si quería ayuda estaban listos, el caso es que el protector amigo, de inmediato la sacaba supuestamente de la algarabía, llevándola a un lugar más tranquilo, a lo que ella agradecida porque estaba en los jardines traseros, un poco menos de personas, más se notaba que habían varias parejas conversando, al menos eso creía ella, a lo que Stear le ofrecía un vaso de refresco de piña, lo cual ella aceptaba, porque no bebía alcohol, pero era una bebida muy suave con un grado de alcohol que pasaba inadvertido, mientras que para la tercera estaba relajada y feliz, lista para irse con su nuevo amigo, a su habitación reservada en el ático del lugar, donde nadie los molestaría.

Ya con los bailes y la música, las bebidas constantes y la mayoría de los chicos con parejas, dejando claro para Elisa que todas sus compañeras beta habían quedado con pareja, más no veía a la novata rubia, pero quizás se había arrepentido a último minuto y se hubiera regresado. El amigo de intercambio mordía su oreja y esta accedía a la señal para salir de la fiesta y perderse con él, pues Terry había reservado una habitación muy bella para pasarla genial, su salida fue interrumpida por Susana, quien le pedía que no se fuera con esa vampira atrapa chicos, a lo que Terry sonreía y veía como Elisa se defendía, - ¿vampira? ¡excelente! y tú, ¡no molestes a mi novio! El castaño se iba completamente satisfecho, había quedado claro que ella se haría pasar por su novia ese semestre y ambos lo pasarían bien.

Archivald, lucía el cabello atado en una coleta, rodeado de más de tres chicas, las cuales sabía que solo querían su atención, pero su irada se fue con una tímida novata, que en un rincón miraba como un pequeño ciervo a todos bailando sugestivamente con las mujeres y él disculpándose, iba por ella, - Ven, ¡bailemos! Viendo no es lo mismo, debes estar dentro para que sientas el sonido. Ella dejaba su copa y Archie notaba que en ese lugar mostraba cuantas se había tomado, a lo que nerviosa sonreía juguetona, olvidándose de la timidez en la que había llegado. El baile la hacía marearse un poco, más Archie, la ajustaba sintiendo su cuerpo con el suyo y Anthony a la distancia le alzaba un dedo en señal de que estaba perfecta la joven, a lo que entre dos piezas, ella lo seguía como fiel corderito perdiéndose en los pasillos, para llegar a un cubículo de estudio, donde este cerraba la puerta, encendiendo una luz tenue y tomando desprevenida a la joven con un tremendo beso que le revisaba parte de la garganta mientras sus manos, subían su vestido por las caderas hasta la cintura. - Aquí estaremos mejor, bailaremos otras piezas más románticas. - ¡sí!

Candy por su parte, conversaba con un hombre rubio, el cual la hacia sentarse en una terraza, para ver las estrellas, las bebidas estaban en una mesa, y él le servía a la joven rellenado cada que la observaba un poco vacía, muy relajado, comentaba sobre los estudios, siendo él un estudiante de negocios internacionales y ella una financiera de empresas, hablaban de sus metas próximas, le hacía conversación con habilidad, para ya ir cambiando de temas, hasta llegar a cuestionar como le gustaría que fuera un chico con ella, a lo que con una sonrisa ella negaba y mencionaba, - Que no me necesite para nada, pero que me quiera a su lado para todo. Esa respuesta le gusto a Albert al saber que no le importaba su fortuna, como muchas deseaban tener hijos, casarse y atrapar a un rico, que fuera un amor eterno y una sarta de cosas que había escuchado de cada chica que había conocido, pero esa frase, le satisfacía tanto que le respondió, - ¡también quiero eso de ti!

Su boca asaltada, sus caricias en la espalda suavizando la tensión, ella dejándose llevar por la noche, los besos, las sensaciones y mil cosas más que ya no medían el tiempo, solo el calor que se manifestaban entre ambos. La habitación de él estaba cerca del pórtico, por lo que llevarla y cerrar la puerta no fue difícil, tenían un fin de semana libre, ya que todos tendrían sus clases hasta el lunes y ese sábado podían aprovecharlo al máximo.

Las prendas de ambos salieron, la luz estaba apagada, pero el esplendor de las luces de la fiesta iluminaba la ventana, dejando verse uno al otro, ella tenía un cuerpo hermoso y estaba lista para entregarse, sonreía contenta y desinhibida atreviéndose a tocarle los pectorales y delinearlos lentamente con sus uñas, para seguir el camino del bello hasta su cintura, donde él le aseguraba que lo pasarían muy bien esa noche, ella estaba nerviosa, aseguraba que nunca había estado con nadie, pues era la primera ocasión que venía a una fiesta en la universidad, Albert no le escuchaba completamente, pues la música estaba muy alta, solo bajaba besando sus pechos y disfrutando de los placeres, para que ella deseara más y más de esa noche.

En el ático, los lentes se quedaron en una mesita, las prendas en una silla, él nunca permitió que hablara, solo la hizo gemir una y otra vez, hasta prepararla para entregarse, asegurando que era preciosa y perfecta para él, ella estaba avergonzada, pero él le daba seguridad, diciendo que nadie los molestaría estado ahí, a lo que solo ellos podían verse uno al otro y ahora eran grandes amigos. - ¡pero yo! ¡yo! Stear antes de que se negara, tapaba su boca y sus dedos le daban un avance seguro a la intrusión planeada, tomando sus caderas hasta postrarla en su cama, para no permitir que deseara irse, seduciéndola con una habilidad de un profesional.

Archie por su parte, ya iba muy adelantado, ella estaba sentada frente a él, lista para la intromisión, mientras se ajustaba con sus brazos en sus hombros, temiendo caerse, y él ya no podía aguantar más, así con todo detalle tomaba su boca antes de que sus gritos delataran su posición en el estudio, ella se estremeció y la danza vieja comenzaba, con el vaivén de ella en él, para luego colocarla en el escritorio y recostarla para seguir avanzando en la danza. La puerta escuchaba el intento de abrir, pero el aseguraba que estaba ocupado y se marchaban.

Continuará…


Gracias por comentar y seguir cada capitulo, esperando sea de su agrado, esta se une al Especial Amor Ardiente

Agradeciendo por el respeto a mis escritos al no tomarlos ni usarlos en parte completa o parcial en otras historias,

plataformas o complementar con parte de ellos, ni en audio libros o lecturas no autorizadas.

Sinceramente,

Un Abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa