Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
Duele el Amor
Por Mayra Exitosa
Inspirada en imagen de Loren Mont
Formar parte de un Clan siempre fue un orgullo, llegar a ser el líder tan joven y representarlo era una responsabilidad con la que había nacido, nada lo preparó para cuando sucedían los problemas tan grandes que era cuidar y proteger un grupo como manada, por lo que formar parte de un Clan podía llegar a ser muy temperamental cuando se excedía de hombres el grupo, no podíamos decir que eso era malo, por el contrario era algo bueno tener una manada antigua y grande, lo que teníamos y lo que hacíamos se manejaba en total secretismo era parte de nuestra dinastía, lo más preciado que tenía nuestra gente.
- Albert, Jonathan está causando problemas, su mujer y él salieron ayer fuera del territorio, es complicado, porque ahora reportan problemas con los vecinos. - Es extraño, siempre culpan a uno de los nuestros, tenemos una forma de vivir diferente y por más que nos quieran dejar alineados, el gusto por romper las reglas corre por nuestra sangre, eligió a su pareja, más que lo fuera realmente, no lo es y puede que ella este temiendo perderlo por si se encuentra a la que realmente sea la pareja de él y ella puede ser elegida si no es la que realmente le pertenece a Jonathan. Ahora se da vueltas por la línea divisoria de los terrenos del Clan, todo porque no se sienten satisfechos. Tony sabía bien de lo que hablaba, ya lo había vivido Albert antes y su pareja había encontrado a su otra mitad, ahora decidía esperar a encontrar a la suya y no hacer prácticas con emparejarse solo por diversión.
-Eso lo pasaremos todos, incluso los de otros clanes también lo hacen, quieren encontrarse con su hembra. -Crees que no deseo encontrar a mi mujer, que estamos aquí en nuestra familia por bonitos, tenemos reglas y solo hasta la reunión de clanes podremos ver a las demás, por ahora nos toca esperar, nadie quiere que robemos mujeres de otros, hay acuerdos para eso y si deseamos realmente una hembra tendremos que ganarla y esperar hasta la reunión.
- ¿Y si hay una trampa? Una risa de lado hizo que Albert negando con la cabeza al saber que no había posibilidad de hacer trampa, aunque Jonathan y Silvia lo estuvieran intentando, se imaginaba a alguien imitando el olor de una hembra exclusiva para cada uno de ellos, ser de una dinastía de fieras no podían elegir su pareja y todos los sabían, más él al ser un jefe de Clan no podía encontrarla con la misma facilidad que los demás, así que tenía varios años sin lograr encontrarla por lo que tomar a hembras solas no iba a calmar la ansiedad que cada uno de ellos poseía en su interior, no podían negar que las hembras de su clan también se pondrían en espera, darían lo que fuera que estuvieran sus parejas en su mismo clan por lo que la reunión siempre reflejaba una relación de ganancia, la más fuerte de las dinastías siempre era porque tenía más hombres en su clan. Ya sin poder replicarle nada a Tony, se marchaba en silencio, al final todos estaban renegando de la espera como cada que se acercaba la fecha de unirse a los demás, nadie podía atacarlos cuando entre todos se había un acuerdo para hacer cambio de hembras, sin embargo, el año anterior en el clan de los lobos de Argán se fueron más de veinte y no regresaron ni cinco parejas, así era que temían volver a perder más de lo que se ganaba, también tenía alterados a los mayores, pues habían perdido a muchas hijas y no las volvían a ver al ser parte de otras manadas.
En los terrenos de la libertad en las montañas donde todos se reunían cada seis meses, iban llegando decenas de razas de clanes diferentes, los hombres alterados estaban provocando agitaciones al no dejarlos oler a sus mujeres, mismas que las traían resguardadas en carruajes en esta ocasión, era natural, ese clan era el que había dado a muchas hembras y se estaba extinguiendo por falta de hombres en su haber, sabían que pronto se tendrían que unir a otro clan si continuaban de esa manera pero algo estaba sucediendo, tenían solo hembras, ya el jefe era mayor y no tenía tanta fuerza para dominar a su clan como el de otros, sin embargo, fue el único clan que en años antiguos tubo una mujer poderosa y eso los mantenía seguros, no había hembras alfa desde hacía ya cuarenta años, temían que las hubiera porque podrían alterar a todos los clanes.
Lejos de ahí, en uno de los clanes se reunían para irse en caravana, los menores no podían asistir a los eventos de emparejamiento, por lo que estaban molestos una pequeña camada que deseaban asistir para saber de qué se trataba y como era la unión de parejas, ciertos hombres a pesar de ser muy jóvenes lograban encontrar pareja en algunas ocasiones por lo que eso los enardecía, lo mismo sucedía con las hembras, si estas se adelantaban en celo, podían darse por bendecidas pues era un hecho que debían asistir aunque todavía no cumplieran la edad promedio.
En la raza de lobos era muy común la mayoría de los hombres comenzar a los veintiún años, mientras que las mujeres los celos comenzaban en ocasiones desde los dieciséis eso era lo difícil de la diferencia de los lobos, por lo que muchos padres las encerraban para no provocar problemas, pero la mayoría de los mayores junto a sus parejas deseaba asistir para saber y calcular cuantas se formaban, cuantas hembras se iban con sus hombres y en que clan quedaban así la familia de George y Dorothy teniendo tres hijas, cuidaban de ellas con esmero, su hija menor Candy se había quedado al cuidado de su abuela, al no estar en su edad para poder llevarla.
Tom ya tenía diecinueve años y esperarse hasta los Veintiuno no era de su agrado como el de muchos de los hombres que andaban con él por lo que tenía un plan para irse al final de la caravana,
- Candy iré en el carruaje de Martin y Jane, ellos llevan solo a sus dos hijos, si deseas puedes irte con nosotros y ver desde el carruaje, si nos revisan nadie te verá a menos que salgas del carruaje. - y luego Tom ¿me regreso con ellos? - Pues sí, tus padres te llegan a ver pues te vas con ellos, pero al menos ya estamos viendo a las parejas, tus hermanas ya no volverán si encuentran a sus hombres. Tu dile que tu instinto no te dejo quedarte, así le dije a mi padre y me dijo que no había problema hace seis meses. - Esta bien Tom, me iré con ustedes, si me dice algo mi papá, le diré que fue por instinto - Te prometo, que vigilare por si hay hombres rondando, pero si te ve tu padre puedes ir con ellos. - Si, es que no quería que me dejaran. Pero será la última vez que vea a Carolina y Catrina.
Candy se fue en uno de los carruajes junto a Jane, la esposa de Martin, quien iba encantada porque siempre había querido que Candy fuera pareja de sus hijos, más no había enlace entre ellos y es que Candy aun no tenía edad para tener celo en marcha, así que tal vez en seis meses más lo haría y si sus hijos aun seguían sin encontrar a sus parejas, el olor de Candy ya lo conocían y se podía activar en su primer celo.
La llegada de los carruajes era enorme, luego la salida de estos, solo lo hacían los hombres, sabiendo que sus hogares estaban lejos, todos mantenían sus instintos alertas, y los mayores cuidaban de que no iniciara una mujer en celo sin protegerla de los demás con las hembras esposas de ellos.
Al frente todos los representantes miraban los grandes grupos de hombres, asegurando que no pelearían entre ellos, las hembras mayores hacían guardias buscando que el celo de otras no llegara a salir de un carruaje sin ser protegida por ellas. La mayoría estaba muy consciente por lo que la transformación de los hombres inició y el olor se activaba, las mujeres estaban reunidas y no se transformaban para que las identificara el lobo interior y ella pudieran ver su reacción en la velocidad de su transformación. Aquí el macho las olía al estar cerca y ellas reaccionaban inmediato si fueran sus parejas.
Candy estaba junto a Jane, la esposa de Martin, cuando la vio su madre - ¡Candy! - ¡mamita! Esta la jaló para su carruaje y al hacerlo…
Continuará…
Gracias por darle una oportunidad a una más de las historias que se están subiendo durante este tiempo. También agradecer las imágenes de Loren Mont.
Así como agradezco por el respeto a los escritos al no copiar ni adaptar parte o completa de mis historias
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
