Año nuevo, anillo nuevo
Mientras Ronnie Ann estuvo en la casa Loud, ninguna de las otras chicas pudo o tuvo oportunidad de hacer nada con Lincoln, sabiéndose su prometida, ella lo tuvo a su lado todo el tiempo en público y sobre de ella o debajo en privado; la mayoría entendían el asunto porque estaban al tanto de la promesa que ambos se hicieron, pero dos de ellas no se conformaban.
Lily siempre fue la consentida de Lincoln y estaba con el todo el tiempo, ella era su niñita, su hija y las más hermana de todas, título que ella misma se dio y que exteriorizaba a la más mínima oportunidad, todas le seguían la corriente porque era la menor y todavía la bebé de la familia; cuando sus hermanos mayores empezaron con su "relación prohibida", ella entendió, por los abrazos y besos más seguidos y por alguna otra cosilla del tipo, que sus hermanos se querían más que antes y eso la alegró, aunque también la preocupaba pensar que a ella dejarían de quererla tanto como lo hacían, pero como no sucedió, se mantuvo tranquila. Cuando Ronna se sumó a la ecuación, se dio cuenta de que eso era diferente, ella no era su hermana, y aunque la quería mucho, la relación con su "Winky" era bastante más estrecha que la de las demás, y los días de navidad no ayudaron a la pequeña rubia, La latina no dejo que nadie, ni ella, estuviera con Lincoln mucho tiempo y Lily se enfureció, le habían robado a "Winky" en sus narices y no podía hacer nada.
Lola era la otra que estaba furiosa, todas ya habían pasado su noche con su hermano, y hablaban maravillas de él y su "Linky", pero además de estarlo espiando constantemente y sentirlo en el trasero el día que se hizo castigar por Lori, ella no tenía nada, su necedad extrema la excluyó y pensó que no tenía remedio, y al llegar Ronnie Ann y tener todo el tiempo a su amado hermano, se vio perdida y sin esperanza; una única luz permanecía encendida para ella, Lincoln le dijo que hablaría con Lori, así que tal vez, cuando Ronna se fuera, ella tendría su turno. Otra cosa que hacia hervir la cabeza de la princesita era que, después del anillo que su hermano le diera a la latina en navidad, ella pudo notar otros muy parecidos en las manos de algunas de sus hermanas y eso la tenía vuelta loca, ¿Quiénes tenían y que significaban? ¿y por qué ella no tenía uno?, Lola estaba segura de ser quien amaba más al peliblanco, y aunque no tenía pruebas de eso y se entristecía al recordar lo mal que lo había tratado antes, la duda de no saber si siquiera era correspondida la mataba.
Finalmente llegó el 31 de diciembre y con esto, otra cena, aunque en casa Loud fue un poco más íntima, solo la familia y sus invitados los Santiago, además de Albert y Mirtle. El día fue muy frio y con una tormenta de nieve que duró toda la mañana; Lincoln y Ronna no salieron de la habitación más que para desayunar y llevarse tanta comida como pudieron, luego se encerraron de nuevo y nadie supo de ellos hasta que Rita en persona fue a tocarles la puerta, pues los llamados de las hermanas enviadas para hacerlos salir de la habitación fueron ignorados
— ¡Lincoln! ¡Ronnie Ann!... — llamó la matriarca Loud al tiempo que tocaba la puerta —... ¡arréglense y bajen a cenar! ¡es la última vez que se los digo!... no hubo respuesta —... ¡LINCOLN, VOY A IR POR TU PADRE Y LA LLAVE DE ESTA PUERTA SI NO OBEDECES! —
la voz de Lincoln respondió, apenas audible — sí, mamá... quiero decir, no mamá, perdón, Ronna y yo estábamos dormidos, pero en un momento bajamos —
Rita resopló su enojo y bajó a recibir a su padre y a Mirtle, quienes justo llegaban.
unos momentos después, ambos chicos, envueltos en sábanas, salieron corriendo de la habitación y cruzaron el pasillo en dirección al baño, entraron de prisa y cerraron la puerta
— jajajaja... ¡Lame-o! ¿Por qué me obligas a hacer estas cosas tan inmorales?... — decía la latina, muerta de la risa mientras tiraba su sábana a un lado y quedándose desnuda frente al jovencito, quien también tiró la improvisada toga sobre el retrete y se acercó a ella, la morena lo abrazó estrechamente y se besaron apasionados, ella cortó el contacto para regañarlo
—calma, mi amorcito, recuerda que venimos a bañarnos, no a coger — (en español, por supuesto)
pero seguía restregándose contra él y sentía su hombría crecer poco a poco, empujando contra su estómago
— está bien, está bien, todavía no sé cómo no me he muerto, tenemos días cogiendo como conejos... — de nuevo él la abraza y le susurra al oído —... te voy a extrañar mucho, preciosa —
— hay mira, mejor cállate, tú vas a tener aquí a todas tus hermanas para darles verga y yo solo tendré a "Linky Marío escándalo" para consolarme — (en español, por supuesto)
Lincoln no puede reprimir la carcajada y pregunta — JAJAJAJAJAJAJAJA... ¿a quién? —
Ronna se sonríe y le dice — así se llama mi consolador, se llamaba "pancho cachondo", pero después de conocer a "Linky Jr", lo rebauticé —
ambos ríen mientras entran en la regadera y proceden a bañarse, aunque no podrán evitar estar jugando y tocándose en el proceso hasta que acaban teniendo sexo de nuevo, pero mientras ambos están agitando el agua de la tina, alguien tiembla muy cerca de ellos; sentada en el retrete y debajo de las sabanas que apestan a sexo, está Lola Loud.
La princesita estuvo de mal humor todo el día porque escuchó todos y cada uno de los llamados a la puerta de Lincoln y se enfadó cada vez no escuchó respuesta, no los escuchaba tener sexo como otros días, pero sabía que su hermano, su querido y adorado, pero también muy maldecido Lincoln, estaba metido entre las piernas de la chica Santiago; esto la tuvo pensando en ideas terribles, cuando no francamente macabras para quitar del camino a Ronna, pero el frío y la naturaleza le hicieron un llamado inevitable y se dirigió al baño para deshacerse de al menos medio litro de líquidos; Lola entró, y después de poner papel en el asiento del inodoro para no enfriarse el trasero, se sentó y dejó salir el líquido con un suspiro que acompañó al siseo que salía de su parte inferior.
La niña terminó sus necesidades y un segundo antes de que se levantara, la puerta se abrió y cerró casi inmediatamente y dos figuras ensabanadas se quedaron frente a ella pero al parecer no la notaron y una de ellas, Ronna, de inmediato le aventó la tela encima, eso apestaba horrible y ella estuvo a punto de vomitar, pero antes que protestara o siquiera se moviera, la otra sábana cayó también sobre ella, luego medio escuchó lo que ambos se dijeran y que entraron a la ducha, en ese momento se destapó, estaba a punto de asfixiarse por aguantar la respiración, la princesita no dudaba que esa peste era totalmente culpa de la morena, su hermano nunca olio así de mal, y eso que ella era experta en robar sus calzoncillos sucios y masturbarse con ellos en la cara, Lola se congeló cuando los escuchó comenzar a coger en la regadera y decidió que tenía que escapar, caminó de puntitas hasta la puerta, la abrió con muchísimo cuidado para que no rechinara ¡y salió corriendo como si el diablo la persiguiera! la puerta se azotó, casi cayendo por el golpe, y la parejita se asustó y resbaló, dándose un fuerte golpe dentro de la tina, en cuanto pudo, Lincoln se asomó, pero por supuesto, nadie estaba ya en el lugar.
La cena de año nuevo fue tranquila, dentro de lo que cabe, pues dos pequeñas estuvieron con mala cara e incluso la menor estuvo a nada de ser castigada por grosera, pero la comida era buena y esto hizo que todo se olvidara; después la plática de sobremesa se animó aunque no se bebió mucho; llegó la media noche y con ella los abrazos, los deseos y luego los abuelos se despidieron, y Lynn y Rita los llevaron de vuelta al asilo, ese tiempo se pasó entre charlas, juegos y uno que otro apapacho indiscreto por parte de Lori y Bobby, quienes no disimulaban su alegría de estar juntos, Lincoln la miró de reojo, pensando en que sería a la primera que perdería de sus chicas; aunque esta idea no duró mucho, pues Ronnie Ann también le robó un besito y él regresó a la charla. Cuando los padres Loud regresaron, Lori ya mandaba a las más pequeñas a sus habitaciones y finalmente todos se fueron a dormir.
Minutos después, en la habitación de las gemelas, Lana bostezaba mientras se ponía la pijama y Lola estaba sentada en su cama, muy enfadada, no había visto a Lincoln hablar con Lori ningún día por estar con Ronalda y dudaba mucho que le levantaran el castigo, unos golpecitos sonaron en su puerta y la gemela tomboy contestó con un desganado — adelante — mientras se metía a la cama
— hola chicas... — la alegre voz de Luan, quien se asomaba por la puerta, hizo que ambas voltearan —... vamos a hacer una pijamada en mi cuarto, ¿no quieren venir? —
las fiestas de pijamas donde pudieran estar todas las hermanas ya no eran muy comunes en la casa y Lana de inmediato saltó de su cama — ¡claro! ¡vamos, Lola! —
un silencio fue la respuesta a la invitación y ambas voltearon a ver a la princesita, quien seguía sentada en su cama y con cara de pocos amigos, Luan se acercó junto con Lana, quien tomó un pie de su gemela y lo jaló mientras le decía
— ven Lols, hace mucho que no hacemos una fiesta de pijamas —
— vamos, Lola, sabes que no será lo mismo sin ti —
la pequeña modelo solo les dirigió una mirada asesina y pataleó para soltarse de su gemela, Lana la miró con tristeza, Lola volteó para evitar los ojos tristes de su melliza y Luan le dijo
— bueno, les dejo la invitación, Lola, Lana no vendrá sin ti y no es justo que tu enojo la deje sin divertirse —
Luan tenía razón y Lola lo sabía, pero su enfado tenía nombre y rostro y era seguro que estaría ahí, o peor, no estaría ahí y Lincoln tampoco... la princesita suspiró pesadamente y bajó de su cama, se dejó tomar de la mano por Lana y casi fue arrastrada por el pasillo hasta la habitación de las artistas.
Dentro del cuarto todos estaban muy animados, platicaban comiendo chatarra y bebiendo sodas, aunque Bobby, Lori, Luna, Lynn, Lincoln y Ronna tenían cervezas en la mano; Luan entró detrás de las gemelas y después de cerrar la puerta, se fue por una cerveza a la pequeña hielera que estaba bajo su cama, las sodas estaban en otra a un lado y le dio una a cada melliza, luego se sentó en la rueda de los mayores y comenzó a atormentarlos con chistes malos; Lana de inmediato se sentó con Lucy y las otras, que estaban en un círculo donde la dark contaba historias de miedo; Lisa estaba haciéndose la fuerte, aunque se notaba que el miedo la rondaba, Leni temblaba y abrazaba a Lily, quien también tenía cara de terror, y Lola se sentó con ellas, miró de reojo a su hermano y a Ronna, quien estaba sentada a su lado y suspiró, seguro lo harían de nuevo en la madrugada, pero al menos ella se iría mañana y entonces podría intentar hablar con Lori.
Después de un rato, la charla pareció disminuir en el círculo de los mayores y Lola levantó la vista para ver qué pasaba, el cuento de Lucy era bastante terrorífico y aunque no quisiera reconocerlo, estaba asustada, le pareció muy extraño que allá estuvieran todos agachados, no podía verles la cara y había una sombra extraña al centro, un momento, Lincoln no estaba ahí, ¿a dónde...?
— ¿Lola? —
— ¡AAAAAAAAAAAAAAAHHH! —
El grito de la princesita hizo saltar a todas las menores y a Leni, Lucy se carcajeaba con su risa más horrible y Lily y Lisa lloraban, metidas entre los brazos de Leni; Lola se encontró recostada en una almohada y tapada hasta el cuello con una manta ¿se quedó dormida? ¿ entonces Lincoln...?, levantó la vista para verlo frente a ella
— hola, bella durmiente, te quedaste dormida... — le dijo con una sonrisa que la hizo suspirar — ¿quieres que te lleve a tu cama? —
vaya si quería, pero no de la manera en que él pensaba, asintió bajando la mirada y se resignó a perderse a su hermano de nuevo, Lincoln la cargó en brazos sin problemas y se la llevó mientras Lana y Lucy le decían adiós con la mano, Leni y Lori consolaban a Lily y Lisa respectivamente, pues el susto fue enorme y no paraban de llorar.
Desgraciadamente para Lola, el viaje fue muy corto entre las dos habitaciones y tuvo que dejar el tibio abrazo de Lincoln para recostarse en su almohada, en otras ocasiones le hubiera parecido ideal, pues era mullida y suave, pero nada se comparaba al pecho de su hermano; cuando estaba a punto de voltearse para estar contra la pared, un suave y dulcísimo beso la hizo congelarse, sus labios se derretían al contacto con los de él, su cuerpo era menos que líquido y su mente se perdía entre nubes rosas y castillos blancos; ella apenas se dio cuenta cuando Lincoln dejó de besarla y sus labios quedaron parados en el aire, pidiendo más de esa miel que la encantaba, el peliblanco no pudo evitar reír y entonces ella abrió los ojos
— ¿qué pasa, princesita, te gustó?... — Lincoln la miraba divertido —... no te preocupes, hay más de donde vino ese —
ella no tuvo que hacer más que dejar que su hermano se acercara de nuevo y sus labios volvieron a estar unidos, la pequeña estaba tan excitada que su lengua fue al ataque de la boca de su hermano, quien apenas sonrió, y dejó que ella intentara manejar el asunto, pero unos segundos bastaron para que se diera cuenta de la inexperiencia que estaba detrás de la prisa y entonces él tomó el mando; su lengua fue al encuentro de la de Lola y comenzó el intercambio de saliva, ella estaba en éxtasis mientras Lincoln la abrazaba de nuevo, un calorcito suave recorría todo el cuerpo de Lola y la humedad inundaba ya sus braguitas
— Lincoln, vas a asfixiar a esa niña —
una voz que quería sonar preocupada sin lograrlo, se escuchó a su espalda y él se separó
— solo estaba preparando el terreno —
Lola salió de su trance para levantar la cabeza y ver a Lori en el vano de la puerta, detrás de ella estaban Bobby, con una cara que iba del mareo a la risa; Leni, quien tenía en los brazos a Lily dormida, y Ronnie Ann, con una sonrisa socarrona
— muy bien, Link, parece que la princesita está lista, yo no puedo supervisarte, tengo... algo pendiente... — dijo Lori mientras una risita de Bobby la hacía sonrojarse y voltear a verlo con molestia —... pero no te preocupes, Leni estará aquí en cuanto deje a Lily en su cama —
— no tienes que preocuparte, sabes que no... —
— lo siento, pusimos esa regla para que no haya excesos, ni tuyos ni de ella —
todos miraron a Lola, quien solo se sonrió como si no supiera de lo que hablaban, Lincoln mismo la miró como queriendo comprender, Ronna rompió el momento entrando a la habitación y abrazó por detrás al peliblanco, le plantó un gran y sonoro beso en la mejilla y le dijo
— está bien Lame-o, no seas muy malo con ella, te veo mañana —
y se fue, como si el asunto fuera algo que pasara diario (al día siguiente, alguien comentó que de la habitación de Lincoln, salieron sonidos "extraños" en la noche, nadie confirmó ni negó nada y todo quedó como leyenda)
Lori también se despidió y Bobby fue detrás de ella como perrito faldero, y apenas unos segundos después, Leni entró a la habitación, llevaba un camisón hasta las rodillas pero se adivinaba que debajo no había nada
— está bien, Linky ¿qué vamos a hacer? —
Lola todavía no se creía que Lori le hubiera levantado el castigo, miraba a sus hermanos y algunas lagrimitas caían por sus mejillas, Leni le sonrió y le dijo con firmeza
— está bien, Lolita, ¡deja de lloriquear y desnúdate! —
este tono la tomó por sorpresa, Jamás escuchó a su hermana mayor hablar así
— vamos Lola, Lori me dijo que tenía que ser firme contigo para que no hicieras ninguna tontería, así que te vas a desnudar, Linky va a follarte y te va a gustar... ¿lo dije bien? ¿es lo suficientemente firme? —
Lincoln apenas pudo aguantarse la risa y Lola respiró aliviada, Leni entonces se acercó a Lincoln y lo besó mientras su mano bajaba hasta la entre pierna y le sobaba el miembro, que empezaba a despertar, Lola de inmediato brincó y se acercó, estaba a punto de reclamar, cuando la mayor estiró el brazo y la jaló para integrarla en el beso, entonces los tres estuvieron restregándose los rostros y las bocas mientras las manos recorrían los cuerpos. La princesita nunca había hecho algo parecido y le encantaba, no era lo mismo darse piquitos con algún niño tonto o incluso las sesiones de lengüeteos torpes con Lana, nada la preparó para esto, las lenguas calientes y mojadas, las bocas hambrientas y las manos recorriendo todo su cuerpo sin dejar rincones sin explorar; sus mismas manos recorrían por primera vez el cuerpo de Lincoln y el de Leni sin problemas o disimulo y esto le encantaba.
Mientras seguían con el morreo, Leni comenzó a desnudar a Lola, primero el camisón, que se deslizó hasta quedar en la cama, luego el brasier entrenador, que también recorrió todo el cuerpo regordete de la princesita y por último, sus bragas húmedas y pegajosas, que soltaron un olor muy especial que hizo que Lincoln abriera los ojos y se separara
— ¡WOW! ¿Quién...? —
Leni le sonrió mientras señalaba a la menor con la cabeza, y él se pasó la lengua por los labios, luego besó profundamente a Lola mientras una mano agarraba con fuerza las buenas nalgas de la princesa, ella gimió encantada y abrazó al peliblanco, quien correspondió, dejando a Leni de lado; ella no se preocupó, sabía que no era su noche y que solo iba a ayudar un poco y a vigilarlos, pero esto no quería decir que no pudiera obtener algo, así que se hincó frente a su hermano, y le bajó el pantalón, liberando a la serpiente, la que de inmediato respingo y comenzó a levantar la cabeza, la rubia mayor se acercó para olfatear y quedarse con ese perfume y luego se la metió a la boca de un golpe, comenzando un mete y saca suave, haciendo que a Lincoln se le doblaran las piernas; Lola se dio cuenta de que algo raro pasaba y rompió el beso para ver a Leni ocupada, domando a la bestia
— ¡no es justo, Leni! ¡es mi turno! —
Lola no había dejado de ser la niña caprichosa y avara de siempre, pero Lincoln fue firme también
— Lola, si no te comportas, esto se termina, no tienes por qué ser grosera con tu hermana mayor, ambas pueden compartir y ayudarse —
Lincoln dijo esto último con una sonrisa cínica que ambas entendieron muy bien, entonces él se sentó en la cama y Lola bajó hasta encontrarse de frente con "Linky Jr"
— ¡woooahh...! — Lola no puede contener su emoción, siempre lo vio de lejos, espiando por la ventana, el hueco del ático o asomándose por segundos al baño mientras él se duchaba, por lo que todo fue más suposición y fantasía, pero ahora, ahí estaba, Leni lo tenía agarrado por la base, y al apretarlo lo hacía ver más grande y las venas se marcaban mucho, la chiquilla se acercó hasta que sus ojos hacían bizco, su hermana se rió bajito y le dio un golpe en la nariz con el miembro de su hermano, Lola salió de su hipnosis para reír también y Leni le dijo
— ven, dale un beso —
la pequeña dudó un instante pero se acercó y apenas lo tocó con los labios, lo sentía suave y cálido, luego, con un impulso salido de quien sabe dónde, sacó la lengua y lo lamió, Leni hizo lo mismo y Lincoln suspiró, entonces Leni se lo metió a la boca y comenzó a chuparlo ruidosamente, Lola no se quedó atrás y se lo peleó hasta jalarlo y metérselo a la boca, apenas le cabía un poco más que el glande, pero el orgullo podía más y si algo tenía de sobra la princesita, era orgullo.
Las dos rubias tenían rato atragantándose de verga, pero Leni vio que podía dejar a Lola ahí abajo sin peligro de que muriera y subió a la cama para recostarse al lado de Lincoln, él la atrajo y comenzaron a besarse, Lincoln pellizcaba sus senos con una mano y la otra se apoderó de la cabeza de Lola para hacer regular la mamada que le daba, la princesita no estaba muy de acuerdo, pero tampoco podía protestar con la boca llena de carne, así que no pudo hacer otra cosa que seguir ese ritmo hasta que Lincoln comenzó a resoplar y hacer más rápida y profunda la penetración de su boca, ella sabía qué iba a pasar y como pudo se agarró de la gruesa herramienta de su hermano para sacarla en el último momento y los disparos de semen caliente le bañaron la cara, la princesita solo cerró los ojos mientras recibía tiro tras tiro y se relamía sonriente, era la leche de su hombre y no iba a desperdiciar ni una gota.
Mientras Lincoln se recuperaba, Leni lamió la cara de su hermana menor y luego la besó, pasándole boca a boca la corrida de su hermano, Lola saboreó el semen y lo pasó de un solo trago, el sabor era raro, pero todo lo que viniera del miembro de su hermano sería bien recibido; Leni la hizo subir a la cama y ponerse ne cuatro patas, luego le pasó la mano por la entrepierna, sobándola y haciéndola estremecer de placer, la pequeña jadeaba y gemía mientras su cuerpo se arqueaba, Lincoln se levantó y le hizo una seña a su hermana mayor, quien dejó a la menor al borde de un orgasmo, pero antes de que pudiera protestar, sintió algo suave, caliente y húmedo, recorrerle el coñito lampiño, esto bastó para que se viniera mientras un fuerte estremecimiento la recorría, pero la lengua no se detenía, seguía lamiéndola y metiéndose entre sus pliegues y a su vagina, pero cuando llegó al clítoris e hizo vacío, Lola brincó como golpeada por un choque eléctrico, comenzó a gemir alto y se retorcía, era demasiado bueno, era... era... el torbellino de placer fue demasiado y cayó desmadejada, su rajita inundada de jugos y su cara con los ojos perdidos y una sonrisa de satisfacción total; Lincoln y Leni se miraron satisfechos, posiblemente eso sería todo para la pequeña.
Leni de nuevo hizo que Lincoln se recostara y se dedicó a lamer y chupar a "Linky Jr", él se dejó hacer, pero luego jalo a su hermana mayor sobre de sí e iniciaron un sesenta y nueve, la cálida flor de la rubia estaba muy mojada y el contacto con la lengua del chico solo hizo que eso aumentara; por su parte, ella subía y bajaba la cabeza mientras su boca se llenaba con la gran herramienta de Lincoln, quien se impulsaba despacio, ayudando a que le llegara hasta la garganta.
Lola fue regresando poco a poco de su aturdimiento y se sentó para ubicarse, seguía en su cama y a su lado, sus hermanos se comían entre ellos, golosos; a ella no se le había olvidado que era su turno y se acercó a Leni, la mayor la vio de reojo y se sacó la verga de la boca para saludarla
— hola, hermanita, ¿lista para lo que sigue? —
la pequeña se sonrió mientras asentía, entonces Leni se bajó de su hermano y la invitó a montarse, Lola dudo por un segundo cuando vio la gran herramienta esperándola, Lana le había dicho que tuviera cuidado y que sería mejor que usara el culo, pero ella se había jurado que Lincoln sería el primero, entonces abrió su coñito con ambas manos y fue bajando despacio, Lincoln se sujetaba y mantenía firme su miembro, solo que no esperaba que ella intentara esa penetración
— ¿estás segura, Lola? no quiero lastimarte —
— claro que sí, mi amor, aunque me muera intentando, lo haré —
y se dejó caer de golpe, el glande entró sin problemas, pero solo un poco más de un tercio pudo entrar en el estrecho canal de la pequeña, quien dio un chillido agudo, Leni de inmediato quiso levantarla pero la otra se lo impidió con un rugido
— ¡NO!... ¡DÉJAME!... —
la puerta se abrió y Lori, Luna, Luan, Lynn y Ronna entraron, detrás de ellas estaba Lana
— te dije que usaras tu culito... — dijo la otra gemela, lo que provocó algunas risas contenidas
— Leni... — la voz de Lori quería sonar seria, pero sonaba más bien divertida —... te dije que los vigilaras —
— eso estaba haciendo, pero Lola se dejó caer de golpe y... —
— está bien, no te preocupes... — la mayor se acerca a la cama y pregunta —... Lola, ¿estás bien? chillaste muy fuerte, afortunadamente para ti, mamá y papá están muy ocupados también, no creo que hayan escuchado nada —
casi todos hacen un gesto de asco y otros se ríen
— e-estoy bien... — dice la princesita sin moverse, ha apoyado las manos en el pecho de Lincoln para poder aguantar, pero tiene el firme propósito de no desmontarse —... so-solo necesito a-acostumbrarme —
— eres un tonto, Lame-o, hay mucha sangre aquí abajo... — tercia Ronna, quien está asomada a la entrepierna de Lola —... espero que no la hayas desgarrado —
ante la sola mención de una lesión, Lori toma a Lola por las axilas y comienza a levantarla, la pequeña luchará un poco, pero su hermana mayor la convence rápidamente
— Lola, no queremos que te lastimes, podría ser algo grave, y esto te hará dejar los concursos —
la sola mención del abandono de su vida de pasarela, hace que la princesita se deje bajar de la "picota".
Restos de sangre son limpiados con algodón mientras Lori revisa que no haya nada que lamentar, afortunadamente lo único roto ahí es la virginidad de Lola, Luan se acerca a su hermanita para decirle
— ¡vaya, Lola! tu rajita estuvo a punto de convertirse en el gran cañón jajajajajajajajajaja... ¿lo entiendes? ¿lo entiendes?... — un gemido de enfado de la aludida es la respuesta —... pero, ya en serio, le hubieras hecho caso a Lana, aunque no importa, esta pomada te ayudará... — y le da un tubo de la crema a Lincoln —... ponle un poco en la entrada para que se desinflame —
y se va, bostezando, detrás de ella se van casi todas las hermanas
— está bien, procuren no meterse en más problemas, y Lola, no fuerces nada, todo llegará a su tiempo —
Lori sale, cerrando la puerta tras de sí y de nuevo solo quedan Leni, Lincoln y Lola en la habitación.
La pequeña está algo triste, su primera vez ha sido un desastre y todo fue por su prisa, pero la voz de su hermano la consuela
— no te preocupes Lols, déjame ponerte la pomada, no pasó nada grave —
entonces la pequeña se relaja y abre las piernas, donde un coñito rojo e inflamado destaca demasiado.
Lincoln será suave y delicado, sus dedos aplican con mucho cuidado el ungüento mientras Leni consuela y besa a su hermanita, ella se irá sintiendo mucho mejor, y finalmente, el dolor se va; Lola cree que todo se acabó y se dispone a ponerse su pijama
— ¿qué haces?... — pregunta la rubia mayor con las manos en la cintura —... ¿abandonas la batalla?... — la princesita la mira sin comprender
— todavía te queda una forma de tener a Linky —
— n-no sé si pueda, y-yo... —
— para eso es la pomada, Lola —
Leni coloca a su hermanita a cuatro patas sobre el suelo y se arrodilla junto a ella, toma algo de pomada y comienza a untarla en su ano, ella siente que va dilatándose poco a poco, aunque alguna vez se metió los dedos y algunas cosas más gruesas, nunca probó con los plugs como Lana, por lo que su culo es bastante estrecho todavía; Lincoln mira como preparan a la menor mientras se soba perezosamente.
Finalmente, Leni logra meter tres dedos en el trasero de Lola y sabe que está lista
— está bien Lola, ahora viene el plato principal —
y entonces Lincoln se acerca, la pequeña se voltea para apenas ver a su hermano tomar posición detrás de ella, no quiere que sea sí, entonces le dice
— e-espera, linky, da-dame un momento — y se pone de pie, el peliblanco piensa que se ha asustado, pero antes de que se levante, ella aprovecha para pedirle
— déjame subirme, te prometo que ahora sí lo haré bien —
así que él se acuesta en el suelo, la gran fusta apuntando al cielo, ayudada por Leni, quien la sostiene, y la pequeña toma posición, se abre las nalgas todo lo que puede y baja poco a poco, cuando toca su ano con el glande, siente un pequeño escalofrío, pero nada la detendrá ahora, así que continúa bajando, metiéndose centímetro a centímetro la gruesa herramienta hasta que lo siente en el estómago, ahí se detiene y cuando mira hacia abajo, se da cuenta de que no toda está dentro
— ¿cómo?... ¿la-la siento hasta el ombligo y todavía falta? —
— tranquila, Lola, deja que tu cuerpo se acostumbre, solo te faltan dos pulgadas —
Lincoln sostiene por la cintura a Lola y comienza a salirse despacio, ella reacciona mirándolo entre asustada y triste
— tranquila, amor, solo estamos empezando —
Lola se derrite al sonido de esa palabra
— Linky, mi amor, soy tuya, te amo —
e intenta inclinarse para besarlo, pero cierto dolorcito e incomodidad la detienen, él se da cuenta y maniobra, sentándose para que ella lo alcance y entonces el beso se hace realidad, Leni los mira y no puede reprimir un —¡aaaawwww! —
La princesita se mueve ahora arriba y abajo, cada vez más rápido mientras el miembro de Lincoln la taladra analmente, es un placer raro y nuevo para ella, pero definitivamente es delicioso, hasta podría hacerse adicta a ello; él responde con la cadera a los sentones de la jovencita, quien jadea y puja al sentir como entran y salen de ella; Leni está sentada en la boca de su hermano, quien se pierde entre las grandes nalgas de la modista, ella es muy discreta y suspira bajito mientras la lengua y los dedos del peliblanco la recorren y la penetran.
Lola se apoya en el pecho de Lincoln y comienza a darse más fuerte y rápido, ahora que se ha acostumbrado a enorme verga, ella es la que manda y se la mete entera hasta que sus nalgas chocan ruidosas contra los muslos de su hermano, apenas está consciente pues el placer que la invade va subiendo poco a poco, es algo muy diferente a cuando ella se toca, viene muy fuerte, es genial, es hermoso, ella y Linc... el orgasmo la ataca y la hace apretar el culo tan fuerte, que Lincoln gime en el coño de la mayor, ella también lo hace y Lincoln comienza a venirse, empujando su cadera con mucha fuerza contra el culo de Lola y llenándolo de lava blanca, Leni se frota descontrolada sobre la cara del peliblanco, pero se desmonta y sigue sobándose despacito mientras se va a la cama de Lola, todavía tendrá que sobarse un rato para lograr tener su orgasmo.
La princesita está tan agotada, que termina dejándose caer sobre su hermano, esto es lo mejor que le ha pasado, ella le ha demostrado su amor y...
— Linky, amor... — dice ella con la voz temblorosa —... nu-nunca me dejes... por-por favor... yo... yo no... (snif) yo no sabría que ha-hacer si... —
— Lola, Lolita, eso no va a pasar si tu no quieres, yo estoy aquí para ti y las demás —
y después de un beso, ella se desliza hasta quedar a un lado de él, pero firmemente abrazados.
A la mañana siguiente, la luz del sol hace que la princesita abra los ojos, se mueve un poco y de inmediato un leve pinchazo la hace quejarse por lo bajo, todavía le duele un poco el coño, pero de verdad la pomada hizo maravillas ahí abajo, en cambio su culito está como si nada, apenas puede creer que lo de hace unas horas no fue uno de sus sueños cachondos, se sienta tallándose los ojos y mira su despertador, es media mañana del primer día del año y seguro todos los demás siguen dormidos. Lola se levanta y arrastra los pies hasta el baño, donde extrañamente no hay cola, ella solo se alza de hombros y entra; orinar no fue problema, pero desechar la cena lo fue un poco, al parecer si hubo consecuencias después de todo.
Lola decide que todavía no tiene el hambre suficiente como para bajar por algo de desayuno y regresa a su habitación, está subiéndose a su cama cuando nota una cajita negra en su buró y una notita junto, ella traga grueso mientras estira su mano temblorosa, toma la cajita y la nota, no se decide, pero decide leer la nota primero
"Lola, espero que tu sueño haya sido tan bueno como tu noche,
ayer me di cuenta de cuanto te amo y espero que esto sea correspondido.
Con amor, Lincoln.
P.D. salimos a desayunar y a despedir a Bobby y a Ronna."
evitando la postdata, esto era hermoso, Lola lagrimeó mientras abría la cajita, se extrañó de encontrarse con otro papelito, el cual abrió para encontrarse con otra nota
"perdón por la broma, te daré el anillo en persona"
ella se sonrió mientras se acostaba y volvía a quedarse dormida.
En la tarde, Lincoln caminaba de la mano de las gemelas mientras Lily correteaba delante de ellos, estaban en el parque, donde había poca gente debido al frío, Lola no estaba de tan buen humor porque esperaba que estarían solos, la promesa del anillo la tenía nerviosa y, contrario a su costumbre, estaba bastante callada, de pronto Lincoln las soltó y se quitó los guantes para buscar algo en su bolsillo, sacó un billete y le dijo a Lana
— oye Lans, ve con Lily a comprar unas donas y chocolate caliente, en un momento las alcanzamos —
era una excelente idea, ella tenía bastante frío y... ¡oh, por dios! Lola apenas lo creía cuando Lincoln la llevó a un banco y la hizo sentarse mientras él se arrodillaba frente a ella
— querida princesita, te amo, las amo a todas ustedes; sé que algunas se irán y harán su vida lejos de mí, pero creo que tú te quedarás, toma, te entrego este anillo que significa nuestro vínculo, si algún día encontraras a alguien más, llévalo como recuerdo de tu hermano, quien te ama por encima de todo —
Lola lloraba mientras recibía el pequeño aro plateado colgando de una cadenita, probó a ponérselo, pero era bastante grande aun, así que se volteó para que él se lo colgara al cuello, y en cuanto estuvo puesto, ella se giró para abrazarlo fuerte y lloriquearle pegada a su pecho
— m-mi amor, jamás voy a-a irme... (snif) te amo y... y nu-nunca habrá nadie co-como tú... —
Lana y Lily regresaban justo en ese momento, la pequeña tomboy sonrió y le dijo
— felicidades, Lols, ten tu chocolate y tu dona —
y le entregó un vaso de cartón y una dona glaseada rosa con chispitas de colores, Lily le daba mordiditas a una dona cubierta de chocolate y miraba a sus hermanos, luego se fijó en algo brillante que colgaba del cuello de la princesita y se sonrió
— ¡hey! ¡es igual al mío!... — y como pudo, se dio maña para jalar una cadenita colgada de su cuello, donde también había un anillito plateado.
FIN
EPÍLOGO I
Lincoln está atado a una silla en el centro de la habitación de las mayores
— muy bien, cerdo, confiesa, ¿qué le hiciste a Lily? — grita Lori mientras agita los brazos frente a él, casi golpeándolo
— n-no le hice nada, lo juro, so-solo le di un anillo porque ella me acompañó a comprarlos y... —
— ¡no te creo nada, puerco! — Lynn se adelanta y le da un golpe que lo hace caer hacia atrás, el golpe es seco y la cabeza de Lincoln suena al golpear contra el suelo, la puerta se abre y entran las demás en estampida, hay un leve forcejeo con Lynn mientras Leni contiene a Lori y las demás sueltan a Lincoln, quien sangra de la cabeza
— ¡llévenlo a mi habitación! — dice Lisa y se va detrás de Luna y Luan, quienes llevan a su hermano casi cargando, Lily llora y le pega a Lori en las piernas
— ¡eres malaaa!... buuuuhh... Li-Linky no me hizo na-nadaaaa... (snif)... (sob)... el me dio el collar cuando fui con él al-al centro c-comercial... m-me dijo que... que compraría u-unos regalos para (snif)... para ustedes... buuuu... yo quería uno también y-y me lo dio... e-eres mala, Lori... ¡ya no las quiero!... —
y escapa llorando, las mayores se dan cuenta de su error y salen corriendo a ver a Lincoln.
Afortunadamente no ha habido mayor problema que una pequeña cortada, la que Lisa curó debidamente, pero Lincoln está enfadado con Lori y Lynn
— tú fuiste quien puso las reglas y yo las seguí al pie de la letra, quedamos en que Lily estaba fuera y cumplí, pero no iba a dejar de quererla o ignorarla, ella sigue siendo mi hermanita menor y el día que me acompañó al centro comercial, vio que compré los anillos y quería uno, no le dije para que eran, solo estaba encaprichada porque le gustaba como brillaban, así que compré uno extra y se lo colgué al cuello como a Lola y Lisa, yo sería incapaz de hacer nada contra ella o contra ninguna de ustedes, pero esto si se pasó de la raya —
— l-lo siento, Link, yo pensé que... —
— ¡PERDÓNAME AMOR!... — Lynn interrumpe lanzándose sobre de Lincoln y abrazándolo mientras llora —... ¡ESTABA TAN ENOJADA!... n-no podía creerlo, la pobre Lily... ¡BUAAAAAAAHHH!... —
Lincoln se deja hacer pero no se doblará; y así, una vez calmados los ánimos, Lori y Lynn son castigadas sin dos turnos.
EPÍLOGO II
El 14 de febrero, Lincoln llega de la escuela con muchos chocolates, ya sean barras, pequeños bombones o cajitas en forma de corazón, las Loud lo miran inquisitivas
— ¿qué significa esto, Lincoln Loud? — Leni arrastra las palabras, suena enojada, lo cual es casi el anuncio del apocalipsis
— na-nada, Leni, algunas chicas de la escuela tienen la idea de que soy, como decirlo, ¿a-atractivo? —
— al parecer tendremos que renovar nuestra advertencia — Dice Lynn Jr. entrando a la sala
— calma chicas, no podemos instaurar el reino del terror así nada más, tenemos que ser más listas... — Lori está sentada en la sala y su voz es definitiva, tiene razón —... Lincoln, irás al baile de esta noche con una de nosotras, así que, escoge —
— ¿qué?, pep-pero yo no quiero ir al baile, tengo una videollamada con Ronna y... —
— olvídalo Lame-o, no dejaré que ninguna de esas tontas tenga algo de ti... — la voz fuerte de la latina suena bajando por las escalera y ella misma no tarda en hacerse presente —... ¿es más, por qué no vamos todas? —
la idea es celebrada escandalosamente y de inmediato las chicas se ponen manos a la obra.
El baile está muy animado, muchas parejas bailan, y chicos y chicas hacen grupos platicando y mirando a su alrededor esperando hacer contacto con alguien, se escuchan risas y en general hay un buen ambiente; los chicos de la pandilla están cerca de las gradas, platicando, Liam, Rusty y Zach están sentados, ponche en mano y hablando sin cesar de las chicas que pasan frente a ellos, quienes lo hacen sin apenas darles una mirada de reojo, Stella está a su lado, pero a ella si la han ido a sacar a bailar, aunque ella se ha rehusado; luego está Clyde, con Chloe a su lado, tomados de la mano.
Algo está causando revuelo en la puerta y de pronto, esta se abre para dejar pasar a un grupo de chicas despampanantes vestidas de rojo (con excepción de una), todo mundo las reconoce de inmediato, son las Loud; Rubias a la izquierda y castañas a la derecha de un apuesto chico de pelo blanco, impecable en su smoking negro y que trae del brazo a una pelinegra de excelentes formas y a una latina que no se queda atrás. Todos las miran babeando, esos culos respingones, temblando a cada paso de las hermosas piernas que terminan en delicados pies entaconados con stilettos; las tetas grandes y saltarinas, apenas contenidas en los escotes de los vestidos; las sonrisas encantadoras y los rostros bellos, mujeres para imaginar y perderse en sueños húmedos y cachondos...
Lincoln y sus mujeres irrumpen en la fiesta y la revientan, para los chicos del baile ya no habrá nada más que esas mujeres que se pasean por el gimnasio al ritmo de la música, bailando solo entre ellas o intercambiándose para hacerlo con el peliblanco, quien está un poco avergonzado por la situación.
En una escapada que se da para tomar algo de ponche, su pandilla lo aborda
— ¡hey, Lincoln! ¡qué bárbaro! tus hermanas son ¡WOW! — dice Rusty levantando los brazos
— ¡definitivamente, algo fuera de este mundo, hermano! — exclama Zach
— ¡carne de primera, si señor! — dice Líam golpeándose el muslo
— ¡maldita sea, Clyde! — Chloe sostiene a un Clyde desmayado y con la nariz sangrante que solo susurra
— Lo-Lo-Loriii... —
Stella se acerca al peliblanco y le dice lo más discreta posible — ¿habrá alguna otra oportunidad? —
pero una sombra tras ella la hace voltear, son Lynn Jr. y Lucy, la dark solo la mira con sus ojos azules profundos mientras la deportista le dice
— no tientes a tu suerte, "Wonder Woman" —
Stella sonríe nerviosa y se va.
Después de esta aparición, el baile va perdiendo la animación que tuviera, este grupo de mujeres ha roto el equilibrio, por lo que, después de un rato, las semidiosas se juntan y deciden irse, entonces toman de nuevo a Lincoln, lo ponen en el centro y se marchan, todavía Lynn regresará para decir en voz alta
— ¡CHICAS, MI HERMANO ESTÁ PROHIBIDO! ¡TENGAN CUIDADO! —
y sale corriendo.
FÍN
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nota: los errores ortográficos son culpa de la maldita mac en la que tuve que trabajar
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Así acaba este fanfic, que para variar, está desfasado en tiempo, espero que les haya gustado.
Y ya saben, por favor comenten, sus comentarios me nutren
¡COMENTEN, POR PIEDAAAAAAAAD!
