Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. La historia fue hecha para mero entretenimiento del lector y escritor.

16

«Tintín, tintín» se escuchan las campanillas de la tienda, yo dejo de leer el periódico para conocer los nuevos acontecimientos mundiales y miro a la persona que acaba de entrar. Es una linda chica que viene con una remera blanca y unos pantaloncillos cortos de mezclilla.

Se lleva la mano al mentón para comenzar a ver las flores que tenemos, las analiza detenidamente mientras se pasea lentamente por los corredores. Es muy tierna, los adolescentes de estos días no les interesan entrar a las florerías, menos a la mía. «Uff» escucha mi suspiro que no ha sido nada discreto posando sus hermosos ojos azules en mí, ¡uy no! Espero que no piense que me tiene fastidiado que esté mirando y no escoja nada.

—¿Lo estoy molestando? —pregunta un poco angustiada, demonio, he causado una mala impresión en mi joven clienta.

—No, para nada. Fue un suspiro de alegría, es que por momentos pienso en que los jóvenes no se paran a apreciar la hermosura de las flores.

—Ay que bueno, me preocupaba molestarlo.

—Ya llamé tu atención de una mala manera —rio y le sonrío amablemente—… ¿Ay alguna planta que te interese o quieres seguir viendo?

—No… bueno… es que…

La chica linda de cabellos turquesa y mirada oceánica parece dudar un poco en lo que planea decirme. Que linda, realmente no había conocido a una niña tan tímida como la chica que está frente a mí.

—¿Es un regalo para alguien especial?

—Sí, o sea… aprovechaba que de la escuela me enviaron a hacer el pedido para el día de San Valentín y decidí ver si podía encontrar algo lindo para alguien que… me… ya sabe… es que… no me corresponde, pero… bueno.

—Ah, no te preocupes, mi esposa tampoco me hacía mucho caso. Pero algunas veces sirve que sigamos su ritmo y no desesperarnos.

—Ya veo, es que mi mejor amiga le llama mico.

Comienzo a reír por el sobrenombre que le han puesto al muchacho en cuestión, debe ser un tremendo incivilizado como mi hija para que lo llamen de esa manera.

«No, en realidad es su hija.»

—¿Qué? —dice la chica confundida— ¿dijo algo?

—Nada, me reía del sobrenombre es demasiado gracioso.

—Ah… creo que ya estoy siguiendo el ejemplo de mi bebita fiu fiu.

¿Acaso dijo bebita? Siento como una de mis cejas se levanta y ella nota mi confusión, pero mueve la mano derecha de arriba abajo para restar importancia a lo que mencionó.

—¿Entonces de qué escuela vienes a hacer el pedido?

—De la preparatoria Juban.

—Oh, mi hija estudia en esa misma escuela.

—¿De verdad?

—Aja, no es mala estudiante, pero… tampoco tiene muchos amigos.

—Que mal.

—Es un poco cerrada ¿sabes?

—Entiendo, yo también soy así, no tengo muchos amigos porque algunas veces las personas son muy groseras o no piensan en los sentimientos ajenos.

—Claro.

—Yo podría ser amiga de su hija, si usted quiere.

—Ah…

Me quedo pensando en la reacción de Haruka si le digo que hay una chica linda en su escuela que quiere ser su amiga… seguramente diría algo como «que se vaya a la mierda, si se me acerca le rompo la cara.»

—Yo creo que podría hablar con ella, algunas veces suele ser un poco huraña con los demás.

—Entiendo —dice amablemente y busca algo en su bolsillo—… este papel contiene las docenas que necesitaremos para el evento escolar.

—¿Qué hacen en la escuela con eso?

—Compran flores y un chocolate para declarar su amor o el aprecio que tienen por la amistad.

—Tú debes de recibir muchas de esas flores y chocolates ¿no?

—Es un horror, este año me sacaron del evento, ni Seiya estará en él… se vende todo, pero los demás no reciben flores.

No lo dice soberbia, lo comenta apenada y fastidiada con la situación. Sus ojos pierden un poco el brillo, no por tristeza de recibir tanta atención, sino porque no la recibe de la persona que quiere. Ese chico debe ser demasiado bruto como para no notar a semejante muchacha. Es buena persona, educada y de verdad que quisiera que Haruka tuviera una amiga como ella, no es que Minako no me caiga bien, pero le falta alguien tan linda como…

—Disculpe, no le he preguntado su nombre señorita, es para hacer el recibo.

—Michiru Kaioh.

—Es un nombre hermoso, como usted… lo digo con todo el respeto posible.

—Gracias —me sonríe amable.

—Mire estas son las mejores rosas que tenemos para ustedes y…

Comienzo a mostrarle nuestras rosas, la señorita Michiru no deja de mirarme a los ojos prestando atención a todo lo que le comento sobre ellas. Por momentos las mira, se acerca a olerlas y me dice que le encanta el aroma que despiden y yo le agradezco con reverencias.

Esta niña es un encanto ¿por qué mi Haruka no es así? También es un encanto, en bruto, pero es un amor mi pequeña troglodita. Realmente me encantaría que fuera amiga de la señorita Michiru, es una persona muy dulce y le haría bien una amistad así de sincera como lo es esta muchacha.

—Entonces este es el pago y yo me quedo con este recibo ¿cierto?

—Sí señorita Michiru… disculpe ¿no quiere comprar una flor para esa persona especial?

—No creo que sea una persona de flores y me la tiraría en la cabeza —dios se escucha como Haruka, pero en varón.

—Ah… así son las personas en algunas ocasiones.

—Estaba pensando en comprarle una de esas rosas y chocolates de la escuela.

—En ese caso señorita Michiru, ese día le daré la más hermosa de todas, para que su amor no correspondido la comience a ver con otros ojos.

—¿De verdad?

—Sabe, el regalar una rosa roja en la primera cita tiene mucho significado. Le dice a esa persona que usted tuvo un enamoramiento o amor a primera vista, pocas personas saben que la cantidad y las flores también tienen un lenguaje escondido.

—Esa persona ya sabe que me gusta desde hace tiempo, sin embargo, no me corresponde.

—De acuerdo, es un bruto, pero no pierda la esperanza.

—De verdad… amo a esa persona.

—Entonces le llevaré el ramo más lindo de cinco rosas y ese va por mi cuenta.

—¿Cinco rosas?

—Esa es la cantidad perfecta para decirle a alguien que lo ama y sin necesidad de usar palabras o podemos darle dalias violetas, para que sepa que tu amor por esa persona es fuerte y crece cada día.

—Wow, no sabía eso.

—Las flores son confidentes mudos que nos ayudan a expresar nuestros sentimientos más profundos sin necesidad de un lenguaje hablado. Sino que es un lenguaje visual, enamorar también es un arte que debemos de aprender a desarrollar.

—Qué hermosas palabras señor.

—¿Qué prefieres que le demos a tu persona especial?

—Pues…


El departamento está en silencio, cosa completamente anormal en él, Haruka no mira la televisión y está encendida, su nuevo dorama favorito está en la pantalla y lo único que hace es arrojar una pelota roja a la pared. No presta atención a nada ¿pasará algo en la escuela?

—Hija ¿todo va bien en la escuela?

—Mmmm… — hace un sonido algo gutural para responder.

—Sabes que puedes hablar conmigo de lo que necesites, sin importar el tema que lleves por dentro o que sea cosa de chicas. Cuentas con papá para todo ¿lo recuerdas?

—Sí.

—¿Entonces?

—Ah… hay una persona en la escuela que…

—¿Te acosan en la escuela?

—Primero les pateo el culo antes de que intenten algo parecido papá.

—Ay Haruka… ¿entonces qué pasa con esa persona?

—Ah… es mi nueva amiga, es algo… rara y demente, pero es buena persona.

Demonio ¿alguien más extravagante que Minako? No lo creo, no puedo creer que exista alguien con esas características.

—Me alegra saber que tienes una nueva amiga ¿qué pasa con ella? ¿pelearon?

—No, bueno, no lo sé... ha actuado raro.

—¿Qué pasa Haruka? Es imposible que no sepas si se pelearon —digo un poco desesperado desde la cocina.

—Ella me organizó una fiesta sorpresa en mi cumpleaños y… cuando no me llevo almuerzo, parece leer mi mente o adivinar que voy con dinero para comprar algo. Me prepara la comida y sabes, cocina muy rico, es… atenta conmigo a pesar de que muchas de las veces soy bastante grosera en mi trato con ella.

—Entiendo, deberías demostrarle que correspondes todas sus atenciones.

—Sí… mañana es ya sabes…

—¿San Valentín? Y No sabes que regalarle a tu nueva amiga ¿no?—respondo y me asomo a ver su reacción, desvía la mirada a la puerta corrediza del balcón, pero sus orejas se notan rojas.

—Sí…

—Hoy por la tarde una compañera tuya de Juban fue a pedir las flores que darán en el evento de la escuela. ¿Por qué no le compras una de esas rosas y chocolates que darán allí?

—No, ella se merece otra cosa… es… especial.

Levanto mu ceja, esto es nuevo. Haruka siempre sabe qué regalarle a Minako en este día, alguna estampa de esos idols que tanto le gustan. Le lleva algún chocolate que está de moda o cosas así, pero esta chica es…

—¿Especial?

—Sí, por el cariño que me demuestra… o sea, no es que Mina no me demuestre que me quiere, pero ella lo hace con más cariño… sí, eso.

—Ah, su lenguaje del amor son los actos de servicio, cosa que Minako no hace. Por eso es especial para ti, es la primera amiga que es más cariñosa contigo y eso te saca de tu zona de confort.

—Aja —sus orejas se ponen más coloradas.

—¿Quieres que te ayude a pensar en un regalo apropiado?

—No… deseaba pedirte un favor…

—¿Cuál?

—Necesito una flor… una maceta con unas flores para ella.

—¿Quieres plantar unas flores?

—Mmm —dice afirmando lo que le acabo de preguntar.

—¿Cuáles?

—Me gustan las gardenias ¿no? Creo que serán perfectas para ella —¡qué demonio! Haruka sabe lo que significan esas flores… es curioso que esas flores también le gusten a ella.

—¿Gardenias? ¿Recuerdas el significado?

—Sí… pero… se las quiero dar… probablemente ella no sepa lo que significa, pero necesito que sepa que realmente es importante para mí.

—Entiendo —sonrío al ver lo nerviosa que está por ese detalle que dará—… iré por la maceta más linda para que trasplantemos esas gardenias que deseas regalarle a tu nueva amiga.

Pasamos la noche haciendo un trabajo hermoso y me doy cuenta de que uno de los botones de las gardenias todavía no abre.

—Los botones que tardan en abrir son los más hermosos Haruka, creo que ella va a valorar mucho este regalo que le darás mañana.

—¿Tú crees?

—Claro, eso va a significar que la relación que ustedes tienen será especial y sincera.

—Tuvimos algunos malentendidos en el pasado, pero le prometí que estaría dispuesta a escucharla cada que quiera decirme como se siente. La comunicación es importante en nuestra relación… de verdad… pero estos días me ha evitado y no entiendo la razón.

—¿Qué? — de nuevo está roja, quiere a su amiga mucho, se está robando un lugar en el corazón de mi hija latosa.

—La aprecio mucho más de lo que ella cree… es una demente, pervertida, rara y bastante dañada… pero la quiero… como amiga papá, como amiga.

—Nadie dijo lo contrario —me rio.

—¿Tienes una caja que proteja la maceta?

—Sí, además es resistente.

—Gracias.

—Sé que tu amiga apreciará el detalle. Por cierto, ¿tienes el de Minako? No quiero que venga de sufrida a llorar frente al edificio.

—Tengo el de esa loca papá.

—Genial, no quiero escenas de celos.

—No… Minako sabe lo que la normalita significa para mí… como amiga —me rio de la necesidad de aclarar el punto.


Estoy en el estacionamiento de la escuela, esperando la van del señor de la florería, no es tarde, viene en tiempo, pero… tiene mi encargo para hacerle un regalo a Haruka bebé, estoy muriéndome de los nervios porque es el primer regalo que le darán en esta fecha. Eso es lo que me comentó, que Minako realmente la invita a comer algo, no le compra algo y ella le da algún regalo de idols y cosas por el estilo, cosas de amigas freaks, pero ¿de qué me quejo? Esa otaku es la mujer que me gusta.

Mi corazón está a mil por hora… no creo poder darle el estúpido regalo y todo porque sé que no soy correspondida en el sentimiento.

—Mira ya viene el transporte terrícola que nos trae las flores.

—Seiya, me espantas —le digo molesta.

—¿Le vas a regalar algo a Hamtaro? —me pongo roja al escucharlo decir eso— Ah, Michi, me siento muy feliz de ser uno de los puentes que conectan el amor de dos personas terrestres. Porque eso hacemos las estrellas, venimos a abrir el amor y compartirlo.

—¿Qué?

—Soy lo que ustedes llaman "celestino."

—Tú eres un demente.

—En algún momento te ayudaré a poner el ambiente y cantaré para ustedes.

—Imbécil —es que es molesto que se burle así.

—No te enojes Michi.

—Ve a volar estrella.

—Bueno —me dice.

—Miera Seiya, no es correcto que te burles así de los sentimientos ajenos porque—volteo a todas partes y ese loco no está—… no puede correr más rápido que Haruka, ¿dónde se metió?

—Señorita Michiru —me saluda el señor de ojos verdes, por alguna razón me recuerdan a los de Haruka.

—Señor, muy buen día.

—Ya traje las rosas que me pidieron y comenzaré a descargarlas en el momento que me indiquen el salón o lugar al que las debo llevar.

—Ah, sí, los estudiantes del consejo que están por allá le ayudarán con eso y le indicarán el aula en el que se deben dejar.

—Por cierto —mueve su mano en complicidad y yo lo sigo—… estás son las rosas más bellas.

—Gracias, realmente lo son y no han abierto.

—No, las escogí porque con el amor que usted me contó sobre su persona especial supe a primera vista que al momento de abrir serían perfectas para que ese bruto entienda.

—Eso espero…

—Lo hará, de verdad que desearía que mi hija fuera amiga de una persona tan especial y linda como lo es usted, pero hablando de brutos… creo que mi pequeña es algo así.

—No… mi persona especial es la más bruta de todas.

—Trogloditas, pero adorables ¿no?

—Así es.

—La dejo para que busque a su troglodita.

—Gracias… por cierto —le digo haciendo una pausa—, esto es para usted, no soy buena tejiendo todavía, pero… espero que le agrade.

—Es un chinpokomon… mi hija los ve —se ríe—, es un hermoso detalle. Muchas gracias señorita Michiru.

Hacemos una reverencia para despedirnos, yo camino a la entrada de la escuela, todos están entrando. La realidad es que no quiero que las personas me vean o se van a aglomerar y no podré ver a Haruka en todo el día… mucho más si me ven con un regalo porque todos querrán que les dé algo y no, eso no sucederá.

—Miren, ahí está Michiru —escucho que alguien grita y pongo cara de cansancio, no quería esconderme este año.

—Ven… —siento que toman mi mano y al girar veo a Haruka comenzar a correr.

Mi corazón se acelera, porque es la primera vez que toma mi mano con tanta fuerza y me siento en una historia de romance… Se ve tan guapa en su uniforme de deportes, mi bebita fiu fiu es muy ágil y no sé como rayos es que yo le llevo el paso en esta carrera tan alocada.

—¡Aquí! —me grita y abre una ventana— ¡rápido Michiru! —y salta después.

—¿Dónde se metieron?

—No lo sé busquen a Michiru para que podamos declararle nuestro amor.

Escuchamos a la estampida seguir su camino mientras nosotras estamos pegadas a la pared de las ventanas.

—¿Cómo demonio soportas esto cada año?

—No lo soporto, me genera ansiedad… solamente quiero un San Valentín tranquilo, sin tener que esconderme en el festival y no poder asistir a las primeras clases porque siempre las interrumpen.

—Bueno, pero este año será diferente.

—¿Por qué? —digo curiosa y Haruka me mira amablemente, dios no puedo con esa mirada tan hermosa. Qué ojos señores lectores, qué ojos tiene la mujer que amo.

—Este año estaré a tu lado, nos esconderemos juntas ¿te parece? —y sonríe… esa forma linda de hacerlo, es la primera vez que lo hace. Mi corazón está paralizado.

Yo simplemente afirmo con la cabeza e intento esconder mi cara, parece un tomate redondo y rojo.

—Vaya, es la primera vez que te quedas muda… debemos permanecer en el salón de artes un rato… hasta que toquen la campana de la entrada.

Este es mi momento, Haruka se recarga en la pared y cierra los ojos, parece pensativa… yo seré tu primer regalo de San Valentín.

—Haruka —¿quién diablos dijo eso?

—¡Eh! —abre sus ojos.

—Está flor y chocolate es para ti, significan lo que siento por ti — ¡maldita Komi! Yo debía ser su primer regalo de San Valentín, fui lenta ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

—Gracias —dice extrañada y la idiota esa se va no sin antes gritar «lo aceptó»— ¿quién demonio es esa chica?

—Eso no es justo escritor.

—¿Ahora que te pasa Michiru?

—Nada…

—Solamente espero que esa idiota no alertara a tus fans, porque hoy están más agresivos que de costumbre.

—Les emociona darme regalos.

—Ah, debe ser genial recibir cosas gratis —Haruka lo dice con recelo.

—Tú acabas de recibir uno.

—Y te dije que es el primero.

—No debería ser el primero, sino el millón.

—¿Qué?

—Eres bonita, debería ser uno de muchos.

—Pues no es así.

—No importa… yo —le digo extendiendo mi brazo, afortunadamente las rosas no se hicieron feas tras la carrera —… tengo una sorpresa para ti. Toma, recibí ayuda de un señor que trabaja en una florería y dijo que era un buen regalo para decirte cosas sin necesidad de las palabras… así que… espero que te gusten Haruka.

—¿Por eso estos días estabas distante conmigo? Pensé que estabas molesta, después de mi cumpleaños escapabas de mí varias veces y… pensé que te había hecho sentir mal Michiru.

—Sé que no es un regalo usual entre chicas, pero… bueno… no quería darte cualquier cosa.

—No importa que las chicas no se regalen cinco rosas rojas… Mi segunda flor favorita es ésta ¿sabes? Muchas gracias Michiru, son hermosas y seguramente abrirán de esa forma. ¿Me veo bien sosteniendo este ramo?

—Sí, como mi futura novia.

—Voy a tirar estas flores

—Era broma Haruka.

Ella me mira con un poco de molestia y luego sus ojos se abren como dos grandes platos, acto seguido busca algo en su maletín escolar.

—¿Qué es eso? —pone una caja en el suelo.

—Debes abrirlo.

—¿Yo?

Afirma como perrito y eso me da una ternura enorme.

—Espera —miro la maceta que está frente a mí—… son gardenias. Mi amor, de verdad me las ibas a dar. Sería un lindo detalle, pero no tienes que hacerlo… no hay presiones Haruka —bromeo.

—Sí, son tuyas Michi.

—¿Cómo?

—Son para ti, ayer le pedí a mi padre que me ayudara a plantarlas en esta maceta para ti… sé que no es la gran cosa, pero… espero que te gusten.

—¡Eh! —mi rostro lo siento caliente —… muchas gracias.

Esto es muy inesperado y la miro de reojo, me mira intrigada… nos quedamos en silencio unos segundos.

—Es mi flor favorita, significa amor secreto —decimos al mismo tiempo.

—Haruka ¿esto es una prueba de compatibilidad? —me rio.

—Este San Valentín es divertido ¿no? Escondernos de unos locos, correr y regalarnos flores, es divertido si es a tu lado —se ríe conmigo.

—Te reíste y eso es muy tierno —quedamos cerca, da un brinco y se aleja.

—Me largo.

—¿Qué te avergüenza Haruka?

—… entín.

—¿Qué dices?

—Ash… —responde molesta— ¡Dije feliz San Valentín idiota! —Haruka está colorada— Cuida esas gardenias que son las primeras que planto.

—Lo haré.

—Me largo —azota la puerta y yo me dejo caer al suelo.

—¿Qué demonio acaba de pasar? ¿Por qué se molesta? Es una torpe… pero muy linda, estas cosas son peligrosas para mi corazón.

Corro por el patio, este momento con Kaioh me hizo sentir genial, me puso de buen humor… tanto que es molesto. No deseaba decirle a mi papá quien es esa amiga tan especial porque no tenía respuesta para eso. Esto acaba de ocurrir por accidente, la conocí es esta escuela donde peleamos varias veces, discutimos, nos reconciliamos. Pensar que regalarme la hizo alejarse un par de días… Yo tenía las gardenias en mi cuarto porque me gustan ¿por qué nos gusta la misma flor? Seguramente es casualidad.

—Es febrero, hace frío y… mi cara está caliente.

—Haruka.

—¿Qué pasa Mina?

—Michiru me pidió darte su número de móvil.

—Ah…

—¿Dejas que le dé el tuyo?

—Claro.

—Bien.

—¿Vamos a clase?

—Sí.

Continuará…


Chicos, este es el especial de San Valentín, se lo debía a MichiruAsami y bueno debía cumplir, no tengo mucho que decir. Simplemente agradecerles el estar pendientes de la historia, se les aprecia mucho y les deseo un gran día.

MichiruAsami: juro que el próximo capítulo ya dirá más tonterías como es su costumbre porque las cosas se van a dar en eso ja ja ja. Haruka parece dar su brazo a torcer y no lo quiere reconocer.

Kyoky: yo no me desaparezco, lo hace el autor cara de rata que me envía mensajes de que va actualizar cada mil años, eso no se vale jejejejeje. Ay sí, yo también amo que la mamá de Michiru le ayude con su mico. El papá tiene problemas algo raros jejejeje y sí la va a querer. Mira tanto le gustó la sorpresa que aquí se nota la razón por la que le dio sus gardenias. Hermosas, las quiero juntas ya darthuranus, mueve los deditos a ese punto jejejejeje. Saludos y nos leemos pronto.

Saben que los apreciamos mucho y espero no tardar tanto para escribir esta historia. El título de hoy va patrocinado de nueva cuenta por Harry Styles.

—Recuerden dar Follow y fav a la historia para que su mail haga tolón tolón cuando la historia se actualice.

Nos leemos después chicos, tengan una hermosa semana ¿nosotros donde nos leemos Tori?

—En fanfic, またね!