Cap.7 Sacando frustraciones y temores en la granja
Hopp vuelve abrir sus ojos, para empezar a caminar.
-Voy a dejar que Lee y Clementine se encargan de socializar con Kenny y su familia. Usaré mi tiempo libre para conversar con Sandra- pensaba la mujer caminando a donde está la adolescente.
Sandra estaba recargada en el tronco de un árbol, mirando hacia el exterior:
-Hola Sandra- llamo Hopp.
Ella se volteó rápidamente-Hola- saluda tratando de devolver el saludo, pero sin muchos ánimos.
-Este…como sigue tu tobillo?- preguntó Hopp viéndolo él mismo.
-Aun me duele un poco si lo recargo por completo, pero puedo caminar mejor, gracias- respondió Sandra -Hopp…no quiero ser grosera pero…me gustaría estar sola- pide apenada.
Hopp niega su cabeza-Se que nos estás ocultando algo- fue directa recargando una mano en su propia cintura.
-Que? Yo no…-.
-Desde que bajastes a escuchar esos mensajes del contestador has estado apagada y distante, haces un esfuerzo cuando estás con Clementine, pero apenas ella menciona a sus padres es notorio tu expresión de melancolía- Hopp explicó sería-Créeme el cerrarte con tus sentimientos, no ayudará a nadie- dice en tono más compasivo.
Sandra retrocedió un poco en estado de sorpresa, apretó sus labios, distinguiendo a que nadie la escuchara, para ahora…
-Yo no estoy preparada para esto- expresó Sandra- ¡Nadie debería de ver o sentirse listo para enfrentarse a esos No muertos! ¡Pudieron habernos comido y no quiero ni imaginar si algo así sucediera!- alzó más su voz.
Hop se cruzó de brazos, escuchando y permitiendo que Sandra exprese sus pensamientos: Sobre lo injusto de la situación, que el gobierno debió de haberlos preparado antes e informado, entre otras cosas hasta que llegó a lo más importante…
-Yo amo a Clementine. La amo mucho al punto que la veo como si fuera mi propia hermana menor, pero…no sé si puedo cuidarla- Sandra confesó-Tengo diecinueve años, me encuentro estudiando para Educación Infantil, no lucho contra cadáveres reanimados, ¡No me siento preparada ni capacitada para proteger a Clem si la atacan!… deberían de ser sus padres…y yo…debería de estar…con los míos…-.
Sandra no pudo continuar más, cuando su voz se apagó empezando a sollozar con la mirada agachada. Hopp la miró con pena.
"Bueno…yo no sé cómo decirle de padres, porque los míos nunca los conocí" pensó Hopp, vio que a lo lejos Lee las noto, pero con leve mirada de la mujer, Lee se alejó dirigiéndose a la cerca.
Hopp se acercó un poco más a la adolescente, dejó la bolsa en el suelo y con cierta vacilación extendió sus brazos, ofreciéndole un abrazo. Sandra lo aceptó abrazándola de inmediato. Hopp la envolvió en sus brazos, sentía como las lágrimas mojaban su ropa, pero no le importo, solo acaricio la espalda de la adolescente.
-Sandra. Yo no sé dónde están tus padres o los de Clementine, pero en este momento, tu eres lo único que esa niña tiene, lo único que realmente se hace sentir acompañada- Hopp explicó con voz calmada-Puede que dé miedo, y tal vez no te sientas capacitada, pero tienes que aceptar esa responsabilidad. Si no lo haces por ti, hazlo por Clementine-.
Hopp sintió como Sandra se aferró y recargó más su cabeza en su pecho-Los padres de Clementine…están muertos-.
-Eh?-.
-Hubieron tres mensajes. El primero Diana, la mamá de Clem, me dijo que se tardarían un día más porque Edd, padre de Clem, recibió una mordida de parte de un "loco" y que no se sentía bien para manejar- comenzó a explicar Sandra, Hopp supo de inmediato a que se refirió como loco.
-El segundo mensaje era sobre qué Diana de forma alterada me rogaba que sacará a Clementine de la ciudad, Savannah no está mejor que Atlanta. Y el tercero…Diana…se despedía de Clementine, diciéndole que ellos la aman mucho-Sandra soltó un leve jadeo al terminar sus palabras.
Hopp ahora entendía del porqué Sandra estaba actuando así, realmente debió ser duro conservar ese secreto.
-…Porfavor no le digas a Clem..yo no me…no me siento lista, le destrozaremos su corazón- rogó Sandra alzando su mirada para verla.
-No le diré nada…aun, porque tendremos que decírselo en algún momento-.
Sandra asintió su cabeza y se despegó del abrazo, frotando su antebrazo con una mano.
-Disculpa por mojarte- pide avergonzada.
-No te preocupes-.
-¿Sabes? Apenas nos conocimos pero se perfectamente una cosa. Quiero ser como tu, alguien que no tenga miedo- expresó Sandra con admiración.
Hopp, aunque se sintió bastante halagada, también la vio confundida- ¿Quien dice que no tengo miedo?- preguntó con una ceja alzada.
-Pero...te has enfrentado contra esos monstruos…-.
-Y tuve miedo al hacerlo-admitió Hopp-Cuando me encontré con Terri, él me derribó inmovilizando en el suelo, yo…por unos segundos sentí que hasta ahí llegué…realmente pensé que mi cuello recibiría una mordida…escucha, si no tienes miedo de te conviertas en un cuerpo putrefacto, significa que eres un psicópata o un idiota. La valentía no es la falta del miedo, es tenerlo pero aun así resistirlo y hacerlo de todas formas, solo así sabrás de lo que eres capaz- Hopp expresó con seguridad.
Sandra la miró con asombro, sin saber qué más decirle. Hopp buscó entre su pantalón, sacando su navaja.
-Ten- se la dio en la mano de Sandra-Quédatela-.
-Gracias Hopp…por todo-agradeció Sandra sonriéndole, con una actitud más renovada -Yo…-.
-Aaaahhh!-.
Un grito interrumpió las palabras de Sandra, la mujer y la adolescente se miraron confundidas por no saber lo que estaba pasando. Cuando Hopp notó que Lee corrió a lado de ellas, la aludida siguió su ejemplo.
Ambos notaron la escena inmediatamente. De alguna manera, Duck accidentalmente había logrado encender el tractor y arrolló la pierna de Shawn, quien obviamente gritaba de dolor, pero lo peor es que unos Walkers están en la zona, que sólo impedía la cerca que devoraran a Shawn, pero las tablas no resistirán.
Duck por lo tanto estaba asustado, cuando noto la cercanía de los monstruos se había asustado tanto que había arrancado accidentalmente el tractor, y peor no sabía manejarlo. De repente, un Walker lo agarró y gritó aferrándose a su vida. Tres de ellos comenzaron a caminar hacia Shawn y él luchó por alejarse de su alcance.
Terri retrocedió, para empezar a correr, pasando a lado de Hopp- ¡Ayuda a Shawn!, ¡Voy por la escopeta!- dice corriendo lo más rápido posible.
Hopp se giró, notando que Lee ya había corrido para auxiliar a Duck- ¡Hopp! ¡Ayúdame!- exclamó el hombre tratando de proteger a Duck.
La mujer se quedó en su lugar, cualquiera que tendría que ayudar, debía hacerlo ahora…
