Capítulo XLVI: Verdad
-¿Por qué saliste ayer tan preocupada después de hablar con la profesora McGonagall?
Era obvio que esa sería la primer pregunta, pero por mas que lo pensó no sabía que responder, o mejor dicho, no sabía de que forma responderles para que no se enojaran mucho con ella.
-Para eso debo decirles primero porqué no ayudé en el funeral del profesor Dumbledore.
Harry y Ron se vieron, cuando estaban en Egipto hablaban mucho sobre ese día, ambos concordaban en que la única razón valida para que ella no ayudara en el funeral era algo de vida o muerte, pero todas eran conjeturas porque ella no les había dicho nada, solamente que era algo muy importante, pero esa no era una muy buena pista para poder descubrir que era lo que había estado haciendo.
-¿Nos dirás por fin por que tanto misterio ese día?
-Si Harry, pero necesito que en verdad me escuchen, no juzguen y sobre todo, traten de entenderme.
-Eso está sonando como si fuera algo realmente grave.
-Era grave, en su momento lo fue, quizás aún lo sea.
-Entonces dinos ya ¿Qué era mas importante que el funeral del profesor Dumbledore?
¿Por qué tenían que hacerlo sonar tan feo? Salvar la vida de alguien es importante ¿o no?
-¿Recuerdan que les dije que había salido a caminar ese día?
-Si, esa historia no fue creíble, creo que ni Luna creyó lo que dijiste.
-Era verdad Harry, bueno, parte de lo que les dije, era verdad. Salí a caminar por los jardines para despejarme un poco, cuando estaba a unos pasos del sauce boxeador vi un rastro de sangre seca en el pasto.
-Si era sangre lo que había en tus rodillas, no era lodo como nos dijiste.
-No, no era lodo Ron, pero eso pasó después. Cuando ustedes me vieron manchada de sangre, era la del profesor Snape, pero eso ya se los conté. Cuando vi el rastro de sangre, lo seguí, iba directo al pasadizo del sauce boxeador a la casa de los gritos, cuando llegué a la puertilla que da a la recamara vi a alguien recostado en la cama, me acerqué para ver quien era, estaba inconsciente…
-¿Quién era Hermione?
Hermione no respondió la pregunta de Harry, quería ponerles un panorama, el panorama que ella tuvo cuando lo vio lleno de sangre y con dolor. Ella sabia que los dos hubieran actuado como lo hizo ella, la única diferencia es que quizás ellos si se lo hubieran dicho. Eso hacia que se sintiera mal, realmente mal, porque antes de eso, entre ellos no se ocultaban nada, y ella había sido la primera en hacerlo.
-Espera, ahorita lo sabrán. Cuando levanté su capa pude notar que estaba empapada de sangre, cuando vi eso salí corriendo, fue cuando me llamaste en el gran comedor Ron, pero no fui, fui con una alumna de Ravenclaw para que me diera ropa de la que se pierde y nadie reclama. Cuando tuve lo que creía que necesitaba para poder ayudarlo regresé a la casa de los gritos. Cuando quite su capa pude ver que tenia el cuerpo lleno de sangre seca, pero no había indicios de que estuviera sangrando activamente, al menos eso pensaba hasta que le di vuelta para revisarlo bien, tenía una herida enorme en su espalda que iba de hombro a hombro, aunque no era tan profunda, esa si seguía sangrando bastante. Y lo ayudé, ayudé a que dejara de sangrar, lo suturé y cuidé hasta que despertó y supe que estaba bien.
-¡Dinos de una vez! ¿Quién era Hermione?
-Draco Malfoy, salvé la vida de Draco Malfoy.
Ron sintió como su estómago se hizo nudo, sintió un coraje enorme subir desde sus pies hasta su cabeza, y al pasar por su corazón había provocado un dolor que sabía iba a quedarse ahí por mucho tiempo. No supo que decir, quería gritarle, pero no lo hizo, se contuvo.
Harry estaba más tranquilo que Ron, aunque no lo demostraba, aunque él también sintió algo caer en su estómago al escuchar el nombre salía de su boca, ya tenía una idea de que era él a quien había ayudado a parte de Snape, porque misteriosamente tanto Hermione como Malfoy "habían muerto", o al menos era lo que se decía, y él sabía que Hermione seguía viva. En algún momento durante el viaje a Egipto se lo iba a decir a Ron, pero no quería alterarlo si no estaba seguro de lo que pensaba.
Pero aún ya teniendo la idea de quien era no pudo evitar levantar la voz:
-¿Qué? ¡No puede ser que hayas hecho eso!
-Harry, tuvimos esta misma conversación cuando les conté que había ayudado al profesor Snape, y te diré lo mismo que te dije antes, tu hubieras hecho lo mismo, lo hubieras ayudado, te conozco y no seas tan injusto conmigo, no me reproches algo que tu también hubieras hecho. ¡Por Merlín, Harry! ¿No recuerdas lo mal que estuviste las semanas siguientes a cuando le lanzaste el Sectumsempra?
-¡Porqué había sido yo quien lo había herido! Tú no lo heriste, no le debías nada.
-Aunque tú no lo hubieras herido, estoy segura de que, si lo hubieras encontrado tirado en el piso del baño sangrando, lo hubieras ayudado, y no digas que no, porque ambos sabemos que es así.
Ron no había dicho nada, estaba asimilando lo que estaba pasando, Hermione tenía razón, ni el ni Harry hubieran dejado que Malfoy muriera, pero no iba a reconocerlo, no iba a darle la razón. Porque de los 3 a la que Malfoy más había insultado y agredido era ella, y aun así no había dudado en ayudarlo, y además de eso, les había ocultado información y les había mentido con tal de que estuviera bien.
Cuando decidió hablar, su voz salió cortada, con dolor y un poco de esperanza. A pesar de prácticamente estar seguro de lo que iba a contestar, en el fondo de su corazón tenia la pequeña esperanza de que le dijera que después de haberlo sanado se había ido, lo había dejado ahí solo, bien, pero solo.
-Lo ayudaste, esperaste a que estuviera bien ¿Qué pasó después?
No había levantado la voz, no se había alterado. Él sabía la respuesta, la había estado sospechando desde que ella no les contaba nada sobre el supuesto nuevo ejercito de Dumbledore. Y prácticamente lo confirmo cuando lo había llamado "Draco".
-Les dije que no podía acompañarlos porque iba a liderar un nuevo Ejercito de Dumbledore, no fue así, no me quedé para eso. La profesora McGonagall fue quien puso ese pretexto y yo lo seguí. Y respondiendo a lo que dijiste antes Harry, no lo herí yo, pero si estaba así era indirectamente por mi culpa.
-¿Qué estas diciendo? ¿Quién lo hirió?
-Quien tú sabes…
-¿Quién tu sabes? ¿Desde cuando dejaste de llamarlo Voldemort? Hasta yo digo su nombre ahora sin temor y ¿tu regresas a no nombrarlo?
-Ron, necesito que me dejen contarles para que entiendan todo. A Draco lo hirió Voldemort, y no fue un hechizo, fue una maldición, por eso no pude sanarlo con magia, tuve que recurrir a métodos Muggles. Voldemort lo castigó después de que le encomendó matar al profesor Dumbledore, y para perdonarle la vida le dio otra misión, diciéndole que si no la llevaba a cabo entonces lo mataría.
-¿Cuál era la misión?
Harry ya lo sabía, Voldemort solo perdonaría la vida a cambio de otra.
-Matarme a mí.
Ron abrió sus ojos aun más, y se vino a su mente la foto de ella en el profeta, muerta, aunque los dos sabían que no era ella realmente, verla muerta, aunque fuera en una hoja de papel había sido lo mas horrible que le había tocado experimentar, aun más que la fatídica noche en la madriguera de Aragog.
-Es obvio que no lo hizo y Voldemort lo maldijo ¿o no?
-Si, por eso, aunque Harry dijo que yo no le debía nada porque no había sido yo quien lo hirió, de manera indirecta fue así. Obviamente yo no sabia eso en el momento que decidí ayudarlo, pero no iba a dejarlo ahí, muriendo. Y sean honestos, ustedes tampoco lo hubieran hecho.
No tenia como refutar eso, él había hecho algo similar a ella, había perdonado la vida a la persona que había sido la culpable de que sus padres murieran, ella ya se lo había dicho en una ocasión y era verdad. No podía negarle que el hubiera hecho exactamente lo mismo, también hubiera ayudado a Malfoy y al profesor Snape. Pero sabía que eso no era todo, tenía que hablar todo, decir toto lo que les estuviera ocupando de una vez.
-Bueno, ayudaste a Malfoy y después a Snape ¿Qué más nos ocultas?
Su estómago ya no aguantó más y tuvo que salir corriendo al baño a vomitar, sintió como el ácido subía desde su estómago hasta su garganta, no había nada que vomitar porque aun no desayunaba, pero eso no impidió que su estomago quisiera quedarse completamente vacío.
Cuando sintió que ya no quedaba mas acido que pudiera salir, se puso de pie y fue al lavado a lavarse la cara, miró su reflejó en el espejo, sus ojos estaban llorosos, sentía como le dolían los músculos por el esfuerzo. Lavó y secó su cara y salió del baño. Al abrir la puerta pudo ver como estaban ahí los dos, esperándola.
-¿Estás bien?
Eso no ayudaba en nada, aun con lo que les había dicho, y ella sabía que ambos estaban realmente molestos con ella, estaban ahí, preocupados.
-Si, no se preocupen no es nada relacionado a mi problema.
Ahí cayó en cuenta, ella les había dicho que cuando no tomaba sus pastillas ella tenia fuertes dolores de cabeza que hacían que vomitara. Era por eso por lo que estaban más preocupados de lo normal, porque pensaban que su problema estaba empeorando, y eso solo hizo que se sintiera peor.
-Regresemos a hablar, tengo que decirles ya todo.
Los tres caminaron la distancia en silencio, Hermione sentía aun el sabor amargo en su boca y Harry y Ron no sabían como sentirse en esos momentos. Era claro que estaban realmente enojados con ella, pero al verla correr y escucharla vomitar su preocupación pudo mas que el enojo y desacuerdo que pudieran tener con ella, fue por eso por lo que ambos habían ido tras ella y la esperaron saliendo del baño.
Los tres volvieron a sentarse en los sitios donde estaban antes. Ron sabía lo que venía y no quería escucharlo, pero sabía que debía hacerlo.
-Bueno, esa fue la razón por la cual no pude ayudar en el funeral del profesor Dumbledore, en ese momento creí firmemente que salvar la vida de alguien era importante, y aun lo pienso, aunque ese alguien sea el profesor Snape o Draco.
Ahí estaba, de nuevo lo llamaba por su nombre, era obvio lo que iba a decirles luego.
Solo tomó aire e intento tranquilizar su corazón para que soportar lo que estaba a punto de escuchar.
-El profesor Snape me pidió la capa de invisibilidad como ya te lo dije antes, pero antes de eso me pidió que le llevara una carta a la profesora McGonagall, y también hizo que ella viera sus recuerdos en el pensadero. Justo después del funeral del profesor Dumbledore fuimos las dos a la casa de los gritos y ella habló a solas con el profesor Snape, fue después de eso que me dijo que yo no regresaría en el Expreso ni por la red flu con ustedes. Y me dijo lo que debía decirles para justificar que no podía acompañarlos a Egipto.
-¿Entonces no fuiste tú la que no quiso acompañarnos?
Si bien él le había dicho que le quitaba un peso de encima el poder dejarla a salvo en Hogwarts, sí le había dolido un poco que ella decidiera quedarse en lugar de acompañarlos. Escuchar que el plan había sido de la profesora McGonagall y no de ella era un descanso enorme.
-Yo quería acompañarlos, pero la profesora McGonagall me dijo que no era conveniente que me vieran con ustedes, y no solo por lo peligroso que es eso normalmente, sino porque mi cabeza tenía precio. Como Draco no pudo matarme, Voldemort le encomendó la misión al profesor Snape, y le dio un lapso para que lo hiciera. Obviamente no iba a matarme, pero tenía que buscar la forma de que pareciera que sí.
Hizo una pausa porque no sabía si decirles más, pero ella había decidido contarles todo y eso es lo que iba a hacer.
-Hay otra cosa que ustedes no saben, el profesor Snape hizo un juramento inquebrantable con Narcissa Malfoy para ayudar y proteger a Draco siempre. Entonces mientras el profesor pueda hacer algo por él, está obligado a hacerlo porque esta en riesgo su propia vida.
-¿Y tú como sabes todo eso?
Ron entendía todo lo que decía, pero no sabia como ella tenia esa información, no pensaba que el profesor Snape se lo dijera y mucho menos la madre de Malfoy.
-Lo escuche cuando el profesor Snape se lo decía a Draco.
Ahora fue Harry quien reaccionó ante esas palabras, ya ni siquiera le sorprendía que lo llamara "Draco", porque al igual que Ron, él siempre había sospechado lo que su amiga sentía por el estúpido de Malfoy.
-¿Cuándo? ¿en la casa de los gritos?
-Si y no.
-¿Qué estás diciendo?
-¿Recuerdan lo que la profesora McGonagall dijo ayer para que supiéramos que era ella y abrirle la puerta?
-Si, dijo algo de que hay dos sitios como este.
-Así es Harry, tanto Draco como yo se supone que estamos muertos, nadie puede vernos, de lo contrario el profesor Snape muere y probablemente también yo, porque entonces la misión probablemente caería en manos de Bellatrix y ella no tiene inconvenientes en matarme. Así que entre la profesora McGonagall y el profesor Snape idearon un plan para mantenernos a salvo, solo que debía ser un lugar donde ambos pudieran asegurarse de que estuviéramos bien.
-¿Estuviéramos?
-Si Ron, la profesora McGonagall quería asegurarse que yo estuviera bien y el profesor Snape quería lo mismo sobre Draco. Así que decidieron hacer una replica exacta de la casa de los gritos a unos metros de la original y lanzaron sobre ella un Fidelius, que es el mismo hechizo que ha tenido Grimmauld place desde hace mas de 10 años y los dos profesores son los guardianes.
Harry acababa de entender todo, pero le parecía inverosímil. Ella no podía estar viviendo en el mismo sitio que Malfoy, no le parecía posible. Aun quedaba un poco de esperanza de que no fuera así, y no por él, de reojo pudo ver como Ron ya había entendido todo al igual que él y sabia lo mucho que le afectaría escuchar lo que Hermione estaba a punto de decir. No se atrevió a interrumpirla, prefería que lo dijera todo de una vez, no podía evitar lo que había pasado y probablemente seguiría así, solo que ahora ellos lo sabían.
-Nos dejaron viviendo juntos, y teniendo solo esa compañía real estos meses pasó lo que había evitado aceptar desde hace años. Y yo sé que ustedes dos lo saben, lo supieron probablemente antes que yo.
-¿Estás enamorada de él?
-Si Harry, lo estoy y el también me quiere a mí.
Fue ahí cuando todo explotó dentro de él, había planeado estar tranquilo y controlar lo que estaba sintiendo, pero escucharla decir que quería a ese imbécil abiertamente fue el límite. Le escupió palabras que en verdad no sentía, y de las cuales se arrepentiría después:
-¿Qué dices? ¿Crees realmente que ese imbécil puede quererte? ¡Por Merlín Hermione! ¿no te das cuenta de que solo te está usando? Quiere sacarte información para llevársela a Voldemort y tu se lo estas poniendo fácil por lo que veo.
Ella sabia que Ron reaccionaria así, hasta Draco se lo había dicho, pero escucharlo era realmente doloroso, sobre todo porque apenas hacía un año había pensado que estaba enamorada de él, porque verlo con Lavender había sido realmente un martirio, pero después de dio cuenta que estaba solo confundida y extrañaba que su amigo le prestara atención. Por eso cuando escuchó decirle eso su corazón se rompió un poco.
-Sabia que reaccionarias así, era obvio, pero si Ron, si puede quererme por lo que soy, jamás me ha hecho una pregunta sobre ustedes o lo que hacen.
-Todavía, todavía no, pero es posible que ni siquiera haga falta que te pregunte, quizás le has dicho cosas sin darte cuenta, ese estúpido sabe cómo conseguir información sin preguntarte nada, quizás te ha hechizado.
-Nunca ha tenido una varita desde que vivimos juntos, y no, no me ha hechizado y no pienses Ronald que soy tan estúpida como para andar divulgando lo que estamos haciendo, y si quieres saber algo, todo lo que les conté sobre Isis, él me lo dijo, la mitad de la información que les ayudo a encontrar ese Horrocrux es por él.
Harry se había convertido en un espectador, aunque no le gustaba nada la idea de que su amiga quisiera a Malfoy no podía reprocharle nada, no quería meterse en esa conversación porque ambos eran sus amigos y si hacia un comentario a favor de cualquiera el otro se sentiría traicionado y él no quería eso.
-¡No vengas ahora a decirnos que le debemos algo a ese estúpido!
-Lo puedes interpretar como quieras Ronald.
Ya no puedo decir nada más, al menos no a él porque salió rápidamente y azotó la puerta tras él.
-¿Tú también piensas que solo quiere sacarme información?
-Mira Hermione, quizás no, supongamos que es verdad, que si te quiere, que está contigo sin ningún otro interés ¿tu le crees no?
-Si, yo he sentido que si es verdad, al menos no creo que pueda fingir todo.
-Bueno, ahora, tú ya nos dijiste a nosotros que estás enamorada de él ¿estás dispuesta a que todo el mundo se entere de que lo quieres?
Hasta el momento había pensado en eso muy poco, los que realmente le importaba que pensaran era su familia, pero como sus padres no tenían idea de quien era Draco ni lo que había hecho no se preocupaba por ellos . Los que también le importaban, obviamente eran sus amigos, pero los más difíciles eran Harry y Ron, había pensado que Ginny la apoyaría sin dudarlo, y Luna y Neville también lo harían.
Pero no había pensado en lo que los demás dirían, los señores Weasley, los demás miembros de la Orden. La profesora McGonagall no le preocupaba porque estaba segura de que ella ya lo sabía, quizás lo supo desde antes de "obligarla" a vivir con él.
Harry vio como se quedaba pensando, probablemente no sabia que contestar, no se lo había planteado o sabia que los comentarios en general no serían muy positivos.
-No había pensado en eso realmente, pero si ya lo saben ustedes creo que no me importaría que los demás se enterarán también, eso suponiendo que todo esto termine y que podamos salir a la calle sin que quieran matarnos.
-Bueno, a ti no te importa que se enteren, pero ¿te has parado a pensar en Malfoy? ¿crees que él les diga a sus padres?
-Sus padres ni siquiera saben que está vivo, pero no sé, no tengo idea de que piensa él sobre eso.
Eso era verdad, ella se había puesto a pensar en eso, pero no le había comentado nada a él.
-¿Qué crees que pase con Ron?
-Ron te quiere Hermione, y no lo digo en una forma romántica, o sea, también lo hace, pero creo que no te perderá por eso. Pienso que todos sabíamos lo que el sentía por ti menos él, y si lo sabia no quiso darse cuenta o no quiso arriesgar la amistad que tienen por algo que podía no funcionar.
-Yo siempre lo he visto como amigo, puede que en cuarto y quinto año me haya confundido un poco, pero ahora sé que no me importó nunca realmente de esa forma. O si fue así él no quiso que pasara algo, tu me lo dijiste cuando me encontraste llorando luego de que Lavender lo besó frente a toda la sala común, dijiste que era mejor que fuéramos solo amigos, y eso hice, no puede reprocharme nada ahora.
-No te está reprochando nada, bueno si lo hizo, pero te aseguro que no era su intención, puede que este dolido y arrepentido, porque quizás esta pensando en que ahorita podrías estar enamorada de él y no del idiota de Malfoy.
-¿Puedes hablar con él? Y hacerme saber como debo actuar. Creo que será mejor que me vaya ¿puedes ir con él?
-No, dejaré que se tranquilice un poco, cuando él se sienta mejor sabe que puede venir a hablar conmigo.
-Tengo algo más que decirles, pero probablemente sea mejor que te lo diga solo a ti, sino Ron pensará que todo es una trampa elaborada para que Voldemort gane terreno o que se yo. El profesor Snape escribió un libro sobre los Horrocrux.
-¿Lo tienes?
-No, el profesor Snape se lo dejó a Draco, él no lo ha leído, pero le pedí que me lo prestará para poder leerlo.
-¿O sea que Malfoy sabe lo que son?
-No, no lo ha leído, no tiene ni idea de lo que son, encontró el libro a penas ayer.
-Enséñamelo ¿lo traes en tu bolsa de cuentas?
-No, lo tiene él.
-¿Se lo dejaste?
-Es de él, y prometió no leerlo hasta que yo llegue hoy.
-¿Y le crees?
Se podía decir que le estaba dando el beneficio de la duda a Malfoy en cuanto a la relación que tenía con Hermione, pero no podía creer que iba a aguantar la curiosidad de leer lo que eran los Horrocruxes. En serio creía que Hermione era demasiado ingenua para creerle. Y no sabia que pensar al respecto de que Malfoy supiera sobre ese tema, pero no podía evitarlo, el libro era de él y no podía impedirle leerlo, probablemente ya lo estaría leyendo en este momento.
-Si Harry, le creo, y no te pido que tú también le creas, pero si el me dijo que no iba a leerlo hasta que yo llegara, sé que lo hará.
-¿Dejarás que lo lea?
-No es como si pudiera evitarlo, es su libro, y como tu bien dices, podría estar leyéndolo justo ahora.
-¿Piensas entonces que es está bien que lo sepa?
No.
Se sentía pésimo pensando eso, porque sabía que si prefería que no supiera nada de los Horrocruxes era porque realmente no confiaba del todo en él. Pero no iba decirle eso a Harry.
-El me ayudó con la información de Isis, obviamente el no sabía que me estaba ayudando en eso. Y si pienso que el debe saberlo o no, no tiene importancia, como dije, es su libro, y él va a dejar que yo lo lea, no se lo que diga pero puede que nos ayude a saber como destruirlos.
-Tú dijiste que tenías un plan para destruirlos.
-Lo sé y aún puedo hacerlo, pero quizás haya una forma más fácil. Ese libro lo escribió el profesor Snape y el ya destruyó el guardapelo, entonces probablemente en el libro diga algo relacionado a como destruirlos.
Harry se quedó pensando y supo que Hermione tenia razón, de nada servicia haber conseguido dos Horrocruxes si no sabían como destruirlos. Después de meditarlo unos minutos supo que era mejor saber que decía ese libro, aunque eso significara que también Malfoy lo supiera.
-Tienes razón, necesitamos esa información ¿puedes decirme cuando lo leas?
-Mañana vengo a decirte y si encuentro algo realmente importante te hablo con el espejo, ten tu galeón en la mano para poder avisarte, esta vez no hará falta esperar para hablar, inmediatamente cuando recibas la señal, podemos hablar.
-Esta bien, yo intentaré hablar con Ron y calmarlo.
-Gracias.
-Ten cuidado con Malfoy, yo sé que confías en él, pero no bajes a guardia, puede cambiar todo en un momento si no estás atenta.
-Lo haré.
Ella sabía que Harry se lo decía de la mejor manera porque quería cuidarla, y eso en verdad lo agradecía, porque en realidad imaginaba que iba a reaccionar peor de lo que lo había hecho, a diferencia de Ron, en el fondo lo entendía, pero aun así eso no quitó el sentimiento amargo de saber que estaba molesto con ella. Cuando caminaba hacia la puerta de salida sus ojos comenzaron a aguarse y por mas que intentó no llorar, no lo logró, al cerrar la puerta y aparecerse en la falsa casa de los gritos el sentimiento era mayor, abrió la puerta para entrar a casa y Malfoy estaba ahí para recibirla, aún con lagrimas en los ojos pudo emular una sonrisa y corrió a sus brazos.
¡Por Merlín que no sea mentira todo esto!
Pedía con los ojos cerrados y con la cabeza apoyada en su pecho mientras las lagrimas seguían brotando.
