Armor Guardian Sailor Moon

Saludos…

Han sido meses complicado en mi entorno laboral y bueno, básicamente sufrí un desgarre en la ingle que me dejó bastantes problema y por la temporada (fin de año) no pude reposar como debía… Espero que todos hayan tenido felices fiestas y bueno, espero ponerme al corriente en la historia ahora que por fin puedo darme un respiro.

Pasamos al review:

nadaoriginal

Shizuka será una referencia andante a varias cosas, más que nada porque como portadora del poder de la naturaleza se presta a muchas cosas y bueno, es como que la moderna del grupo xD ¿Tiene tatuajes? Si, si tiene… ¿Son visibles? Por ahora no :v Pues bueno, Shizuka ya sabe de la muerte de su madre y si bien es algo muy doloroso, también será necesario para ella y sabrá salir adelante. Usagi está en su propio combate en el futuro, como una prueba de su convicción y sobre Rei, pues esperemos lo mejor, ya que cayó en las manos de una mujer peligrosa…

Y ahora, vamos al fic…

Capítulo 30

Los Lazos de la Perseverancia

— ¿Se encuentra bien?

Poco a poco, abrió los ojos. Akagi se recuperaba luego de la mezcla entre el dolor de la caída, la impresión de ver a una entidad voladora atacando a su querida sobrina y finalmente, luego de que Rei fuera secuestrada. Cuando recuperó la claridad de su mirada, se encontró con una visión que lo desconcertó bastante…

«I-Imposible…» Pensó sorprendido al ver un rostro ligeramente familiar para él —S-Sí…

— Al parecer no está muy herido…

Shizuka volteó a ver a sus amigas y hermana, las cuales permanecían expectantes luego de que llegaran al Templo Hikawa al sentir la energía de otra de las Siete Virtudes. Ante la mirada de Kasumi, Aiko y Mei, Akagi poco a poco pudo levantarse para mirar con una mezcla de confusión y angustia a las cuatro chicas.

— ¿Dónde está Rei-san? —Cuestionó con creciente preocupación la Koukin.

— Esa cosa… —Akagi bajó la mirada con claro pesar—. Esa cosa se la llevó…

— ¿Esa cosa? —Repitió seria la peliazul—. Necesitamos que seas más específico

— Era una mujer con alas de murciélago y cabello rosa…

— Flutterbat… —Murmuró seria la Morisato—. ¿Qué hacemos?

— E-Ella… —Akagi se puso de pie lentamente con ayuda de Shizuka—. Ella dijo que quería las Sailor Guardians… A medianoche, en el Parque Juuban… —Volteó a ver a la mayor del grupo—. Gracias…

— No se preocupe —Replicó la azabache—. Claramente es una trampa… —Dijo, mirando fijamente a sus amigas.

— Es una emboscada… Pero parece que siguen sin saber lo sucedido con Meatballs y Aiko, así que todavía tenemos un poco de ventaja con eso… —Reflexionó la estadounidense.

— ¿Iremos entonces? —Preguntó la pelirroja.

— ¡Tenemos que hacerlo, Rei-san está en peligro! —Contestó angustiada la Koukin.

— Son las cinco de la tarde, todavía queda tiempo para pensar en una buena estrategia y no precipitarnos —Kasumi se mostró pensativa—. Además, tenemos que analizar a qué se refería con las "Sailor Guardians".

— ¿Qué quieres decir?

— Por Kino, seguramente ellas están al tanto de que estamos separadas en dos grupos, nosotras y el grupo de Ami, así que puede que las busquen solo a ellas o solo a nosotras, debemos tener eso en cuenta… —Replicó Margie a Shizuka.

— Yo no soy nadie para involucrarme, pero les pido por favor que ayuden a Rei-chan, ella es toda la familia que me queda… —Akagi intervino, claramente angustiado.

— No se preocupe… —Shizuka sonrió de forma discreta—. Todo estará bien… —Se apartó del hombre para juntarse con sus amigas—. ¿Cuál es el plan?

— Bueno… —Margaret se encogió de hombros—. Ya oyeron, a medianoche en el parque Juuban, debemos asumir que se trata de nosotras por las desapariciones de Rainbow Dash y Pinkie Pie…

— ¿Estará bien? —Mei se enfocó en Akagi.

— No se preocupen por mí, Rei-chan es quien importa ahora…

— ¡Un momento!

Las chicas y el tío de Rei voltearon hacia la escalinata del templo, por donde llegaban Ami, Minako, Haruka, Michiru, Hotaru, Setsuna, Hitomi, Miyako… Y Britney Parker.

— Tenemos que hablar de bastantes cosas… —La líder de las Inner Sailor fue la primera en ponerse frente a las chicas—. ¿Dónde está Rei?

La reunión era bastante tensa. Las rencillas y los choques iniciales de encuentros previos se habían superando antes, pero todo había cambiado con la aparición de Britney Parker…

Era la reencarnación de Sailor Europa, una de las primeras víctimas de la Guerra Antigua. Fue una revelación que en un comienzo provocó empatía con las Inner, las Outer y también con Hitomi y Miyako. No obstante, la amiga de Aiko pronto cambió su postura y se acercó a las nuevas Sailor al notar que su amiga de la infancia, una persona sumamente amable, receptiva y empática, no mostró solidaridad alguna con la rubia estadounidense. Hitomi también se mostró cautelosa, dado que se podía notar enojo en las cuatro amigas, particularmente en Kasumi Mizuno.

— Debemos olvidar las rencillas por ahora, lo importante es pelear contra el enemigo sin importar otra cosa… —Intervino Haruka, seria.

— ¡Tú olvida lo que quieras! —Replicó Margie, claramente ofendida—. Yo lo voy a tener presente siempre y aunque he querido, no he podido olvidarlo…

— ¿Cuál es el problema? —Setsuna contestó, seria—. Debemos estar unidas… Además, Europa tiene experiencia valiosa.

— Nosotras no somos la Usagi de antes de su ridícula prueba —Shizuka replicó, dura—, a nosotras no nos importa si se alejan o se van por su lado, vamos a seguir adelante, así que aprendan a respetar otras perspectivas…

— No tenemos que exaltarnos por esto, todas hemos tenido nuestras diferencias, pero debemos superarlas y seguir… —Minako se acercó, dubitativa.

— Lo siento, Minako-san… Pero por lo menos, yo no puedo —Las sorpresivas palabras de Aiko llamaron la atención de todas por igual—, al menos no en esta ocasión.

Britney todavía no podía terminar de asimilar la revelación de horas atrás que le habían hecho los consejeros Luna, Artemis y Apolo sobre su vida pasada como la Princesa Flora, Sailor Europa, una de las Satellite Guardians más experimentadas en combate y que dio la vida en los comienzos de la Guerra Antigua para que sus compañeras pudieran informar sobre el posterior ataque de las Siete Virtudes.

Particularmente, recordó con dolorosa nitidez su muerte a manos de esa infeliz de Indigo Zap, la mujer demonio de cabello azulado que…

Ajena a la discusión entre las Sailor sobre su inclusión al grupo, reparó entonces en que murió con claro odio y rencor en su corazón al saber que esas enemigas estaban por desatar en ese tiempo una guerra terrible contra el Milenio de Plata. Ahogó una expresión de sorpresa cuando se dio cuenta de que en realidad, siempre se ensañó particularmente con las chicas de cabello azul, sin preocuparse antes por ese detalle.

Fue cruel y despiadada debido a los privilegios que tenía por ser de una familia acomodada, pero el darse cuenta de que por esa razón en particular se había ensañado con Kasumi Young, una chica robusta que solo buscaba amigos y a la que aisló por completo de eso, le hizo sentir por primera vez una culpa sincera por lo que había hecho y no solamente por los problemas que le había acarreado a su familia.

Consternada, bajo la mirada y negó con la cabeza.

— Me disculpo por todo, Kasumi Young… —Las inesperadas palabras de Britney interrumpieron la creciente discusión—. Y ésta vez es de verdad, no solo por evitarle problemas a mi mamá…

En ese momento, Margaret se mostró seria, mirando fijamente a la rubia ante la expectación de las demás chicas. Debido a su tormentoso pasado, había aprendido a juzgar bastante bien a las personas para evitar confiar de nuevo en alguien que pudiera darle la espalda o lastimarla.

Y a diferencia de su encuentro anterior, se había dado cuenta de que en verdad se estaba disculpando con ella. Lo que deseó oír durante años, cuando todavía podía intentar recuperar algo de lo que creía tener en su entorno, ya no le era suficiente. No obstante, se dio cuenta de que esa infeliz era sincera en sus palabras…

— Ni perdón ni olvido, pero lo importante ahora es trabajar en equipo… —Las palabras de Margie sorprendieron a todas las chicas por igual—. Los problemas personales deben quedar de lado por ahora…

— Es cierto, debemos enfocarnos en vencer a las Siete Virtudes —Agregó Shizuka de inmediato—, lo demás es secundario hasta que todo esto termine…

— ¿Me robas el discurso con otras palabras? La Mizuno y la Morisato se voltearon a ver con sonrisas retadoras.

— Es que a veces dices cosas que valen la pena —La azabache se encogió de hombros.

— Je, je, je… Buena esa, idiota.

— Entonces tenemos una tregua, ¿verdad? —Tanteó Miyako, expectante.

— Somos humanas y tenemos que evitar la extinción de la especie, es una mejor manera de decirlo… —Margaret se cruzó de brazos y volteó a ver con dureza a Britney—. Pero, ni perdón, ni olvido… No vayas a pensar tonterías sobre darnos palmadas en la espalda y dejar atrás las diferencias… Jamás.

La Parker se limitó a mirar a su compatriota en silencio…

Finalmente había entendido que lo que le había hecho era demasiado. En su momento, disfrutaba como ninguna otra cosa ver a esa niña ingenua y desvalida el retorcerse de dolor, casi como si fuera una droga y como buena adicta, conforme se daba cuenta de que podía hacerle lo que quisiera impunemente, cada día iba escalando más y más tanto en saña como en alcance.

Se sintió asqueada de sí misma al darse cuenta de que como en su momento Indigo Zap y Sunset Shimmer se habían burlado de su impotencia en combate contra ambas, ella misma llegaba incluso a saborear la impotencia y el dolor de Kasumi cuando la humillaba frente a todos y por miedo a lo que pudiera hacerle a otros, nadie se atrevía a ayudar a esa indefensa chica.

En retrospectiva, era de admirarse que no hubiera terminado por entrar al escuela con un arma para tomar justicia por su propia mano ante tantos abusos y abandono, los cuales sufrió por años, hasta que de plano apareciera aquella figura que retorció su mundo casi como si tomara venganza por la Young, Suikyou…

— Está bien… —Britney asintió a la declaración de la peliazul.

— Si las cosas están claras, entonces debemos enfocarnos en ayudar a Rei-san… —Aiko tomó la palabra de inmediato.

— ¿Qué ocurre con Rei? —Cuestionó Minako de inmediato.

— Todo parece indicar que Rei ha sido secuestrada por Flutterbat… Y era quiere que la veamos en el Parque Juuban a medianoche —Contestó Shizuka—, claramente, se trata de una trampa…

Consternadas, Minako y Ami se mostraron claramente afligidas por su amiga, mientras que las Outer y las Satellite dejaron ver una creciente furia ante el ataque de las Siete Virtudes. Era cierto que ya habían caído dos de ellas, pero todavía quedaban cinco y probablemente eran las más fuertes.

— Debemos pensar en un plan para eso, no podemos ir a ciegas a enfrentar a una de las Siete Virtudes… —Hotaru se mostró cauta.

— Es verdad, tenemos que pensar en una buena táctica, ya que el enemigo tendrá el terreno a su favor… —Ami se mostró pensativa.

— Lo principal es mantener el elemento sorpresa a nuestro favor… —Margie tomó la palabra, con expresión firme—. Sin Meatballs aquí, Aiko es nuestra carta del triunfo, ya que ella tuvo la fuerza para vencer a Pinkie Pie, así que…

— ¿Pudiste vencer a una de ellas tú sola? —Britney ahogó una expresión de genuina sorpresa.

— Sí —Replicó la Koukin, hosca.

— ¿Ya puedo seguir? —Kasumi miró con dureza a la más nueva del grupo, quien se limitó a cerrar los ojos y asentir—. Como sea… Lo más prudente sería separarnos para evitar que el enemigo nos tome por sorpresa a todas, así también abarcaríamos más terreno… Aunque lo ideal sería hacerlo por lo menos en parejas, para que tampoco pueda reducirnos una a una y también serviría para cuidarnos las espaldas.

— Iremos Michiru y yo. —Haruka declaró al instante con la mirada cómplice de su pareja.

— ¿Vamos, Ami? —La otra Mizuno asintió de inmediato a las palabras de Minako

— Hotaru y yo iremos juntas… —Setsuna tomó la palabra, con la aprobación implícita de la Tomoe al no protestar la decisión.

— Iremos Aiko y yo. —Shizuka intervino ante la sonrisa convencida de su hermana.

— Entonces nos toca a nosotras tres. —Hitomi volteó a ver a Miyako y a Britney, que tampoco replicaron la declaración.

— Entonces nos toca juntas, Mei… —La pelirroja asintió a las palabras de su amiga.

— Debemos ser cuidadosas y…

— Yo también las acompañaré.

Por la escalinata del templo llegó una persona inesperada para todas ellas: Naru Osaka, que ostentaba una expresión decidida en el rostro.

— ¿Naru? —Murmuró confundida la Morisato.

— Todo volvió a mí de repente… Por eso no te había contestado las llamadas, Shizuka… Tenía mucho en qué pensar… —La pelirroja se colocó delante de las chicas.

— ¿Qué quieres decir? —Murmuró la azabache, confundida.

— ¡Umbriel Power, Make-up!

Ante la incredulidad de las presentes, Naru levantó su mano derecha al cielo y luego de verse envuelta en una esfera dorada, reapareció luciendo un Sailor Dress de falta y moños amarillos, con botas a la mitad de las rodillas de tacón bajo…

— ¿Sailor Umbriel? —Britney murmuró asombrada.

— Hubiera despertado como Satellite Guardian antes… ¿Verdad? —Volteó a ver con una sutil sonrisa a Ami y Minako—. Apuesto a que Usagi quedará sorprendida…

— Más sorprendida que yo, lo dudo mucho… —Shizuka continuaba asombrada.

— Oye… Umbriel era… —Hitomi volteó a ver sorprendida a Miyako.

— Sailor Umbriel, la última Sailor Satellite que podía dirigirnos… Cuando ella cayó, las Princesas de los Planetas tuvieron que guiarnos directamente porque quedábamos muy pocas Satellite Guardian y ya no podíamos hacer misiones, siendo el momento en que Indigo Zap fue reemplazada por Rarity… —Replicó la Aizawa.

— Así que Umbriel terminó por ser líder de misión… —La Mitsui murmuró sorprendida, mirando expectante a la recién llegada—. Ella, que apenas empezó su entrenamiento cuando la guerra empezó…

— ¿Cómo que todo volvió a ti de repente? —Shizuka se acercó a su querida amiga.

— Es complicado… Hace un par de días recordé mi pasado como Sailor Guardian, la batalla con Indigo Zap y Twilight Sparkle… Después de eso, todo se torna borroso…

— Bueno, eso no importa… —Le dio un suave golpe en el hombro—. ¿Qué dice Umino de esto?

—Todavía no se lo he dicho —Replicó Naru, sonriendo ligeramente nerviosa.

— Como sea…. Es hora de enfocarnos en rescatar a Rei Hino —La Morisato adoptó una expresión seria.

— Dicen que el enemigo nos espera a medianoche, ¿cierto? —Sailor Saturn se mostró seria.

— Así es… —Asintió Kasumi—. Y la recién llegada puede dividirse con las otras Satellite Guardian…

En ese momento, Naru reparó en que las Sailor al parecer ya se habían dividido en parejas para la inminente batalla…

— ¡Bien! —Asintió Umbriel, al tiempo que tomaba lugar junto a Miyako.

— Vamos entonces, debemos salvar a Rei —Mei declaró con clara convicción.

— ¡Sí! —Asintieron al unísono las demás.

Ya casi era la hora…

El parque Juuban lucía como siempre, un simple lugar con juegos para niños, que por la noche solo se veía un poco menos amigable de lo normal.

Las Sailor Guardians caminaban con cautela, ya que solo faltaban un par de minutos para la medianoche y el enemigo podía presentarse de sorpresa puesto que tenía la ventaja del terreno. No obstante, no había señal aparente del enemigo.

— ¿Puedes sentir algo, Hotaru? —Preguntó la Guadiana del Tiempo.

— No… Parece ser que el enemigo no está aquí… —Replicó la Sailor de la Tierra.

— ¿No trajeron a las niñas? —Uranus dijo al aire, en clara referencia a Kari y Kei.

— Era demasiado peligroso, no sabemos qué esté tramando el enemigo… —Contestó la china.

— ¡No se separen! —Intervino de golpe Margie, mirando su reloj de pulso—. ¡Ya casi es la hora…!

Justo en el instante en que el contador cambio de 11:59 a 00:00, debajo de las Sailor Guardians, apareció lo que podía describirse como un pozo similar al tracto digestivo de alguna criatura, ya que aparte de que las paredes lucían como paredes estomacales, en la entrada, toda la orilla estaba rodeada de puntiagudos colmillos.

— ¡Wuaaaaaahhhhhh! —Ninguna de ella fue capaz de evitar la trampa y simplemente comenzaron a caer hacia ese fondo oscuro.

— ¡Acérquense lo más que puedan a las parejas que acordamos! —Exclamó la chica que no iba transformada—. ¡Y no se separen! —Gritó firme mientras tomaba la mano de Mei.

En medio de la caída y con las claras dificultades que había, las Sailors pudieron sujetarse como había indicado Margaret justo antes de que terminaran por perderse en medio de la oscuridad…

— ¡Mamá Setsuna!

La Sailor de la Tierra se acercó a la inconsciente Guardiana del Tiempo y trató de hacerla reaccionar agitándola. Cuando vio que eso no funcionaba, se apresuró a colocar su mano sobre el hombro derecho de la morena y de inmediato la luz violeta de sus poderes curativos empezó a actuar, rodeando el cuerpo de Sailor Pluto, quien finalmente recuperó el conocimiento después de unos instantes.

— Kh… Q-Qué… ¿Qué pasó? —Hotaru le ayudó a levantarse.

— No lo sé… —Replicó Sailor Saturn mientras veía a su alrededor—. ¡Ah…!

Pronto la azabache se dio cuenta de que se encontraban en el laboratorio secreto del Colegio Mugen, aquél infame lugar donde los Deathbusters tuvieron su escondite y habían intentado abrir el portal del Sistema Tau con el fin de que el Pharaoh 90 llegara a la tierra. La sorpresa de Hotaru dio paso a la incredulidad al darse cuenta de que frente la tétrica mesa de trabajo del lugar se encontraba una mujer de cabellera negra, larga y lacia, que le llegaba a la cintura.

— Fue un fracaso… —Murmuró aquella persona desconocida—. ¡El plan de Suichi fue un rotundo fracaso…! —Bramó colérica hacia la lámpara sobre ella.

Ya con Pluto totalmente de pie, las dos Sailor Guardians se voltearon a ver para caminar con cautela hacia ella. Al estar de espaldas, ninguna de ella pudo ver la sonrisa que se formó en aquél rostro de tez pálida y menos percatarse de aquellos tentáculos que se acercaron por detrás y rápidamente las inmovilizaron al envolverlas de brazos y piernas, para luego levantarlas en el aire.

— ¿Quiénes son? Oh, ya veo… Eres tú, Hotaru-chan…

Entonces la aludida reparó en el rostro de aquella mujer, para quedar horrorizada al ver en ella a la madre que apenas si podía recordar y que podía reconocer solo por las numerosas fotos que había de ella en su casa…

Keiko Tomoe.

Contrario a aquellas imágenes de sonrisa dulce y expresión amable, en el rostro de aquella mujer había un aire siniestro y una sutil sonrisa perversa de regocijo, al notar que tenía a sus presas atrapadas. Sabiendo que no se podían mover, Keiko Tomoe se acercó a las dos Sailor Guardians, quedando delante de ellas.

— Tiempo sin verte, Hotaru-chan… —Se relamió los labios al ver el gesto descompuesto de su hija.

— M-Mamá… —Apenas podía negar con la cabeza, atónita.

— ¡Tú no eres la madre de Hotaru! —Replicó de inmediato Setsuna—. ¡Esto es una trampa de Fluttershy de la Paciencia…!

— Puede ser… —Contestó Keiko, enigmática—. Como también puede ser que hayan despertado luego de la conmoción cerebral que sufrieron durante la batalla contra el amo Pharaoh 90… —La mujer entrecerró sus ojos amatista idénticos a los de Hotaru—. Esa batalla donde sus asquerosas compañeras detuvieron a los Deathbusters a costa de sus vidas y solo quedaron ustedes…

— ¡Mamá Setsuna tiene razón! —Hotaru se armó de valor—. ¡Mamá falleció cuando yo era pequeña!

— ¿El accidente del laboratorio? —Keiko sonrió de lado, cruzándose de brazos—. En verdad fue terrible, pero entonces yo ya servía a Pharaoh 90 y usé el error de tu padre para fingir mi muerte… ¿Sabes? Siempre he pensado que la tragedia motiva mejor a un científico que el simple deseo de superación… Los Deathbusters avanzaron más rápido gracias al trabajo fanático de Suichi para que el amo Pharaoh 90 te reviviera por completo… Pero bueno, yo soy un poco más metódica que Germatoid y Mistress 9…

Las dos Sailor Guardians no pudieron evitar asustarse al sentir cómo los tentáculos las arrastraron hacia dos mesas de disección, sujetando sus cinturas, sus muñecas, sus tobillos y sus cuellos a ellas con gruesos grilletes.

No pudieron ocultar el terror en sus caras cuando Keiko Tomoe se acercó a ambas con escalofriantes herramientas dignas de algún asesino serial o un desquiciado…

— La batalla contra Pharaoh 90 sirvió para darnos cuenta de que las Sailor Guardians pueden ser buenas herramientas para nuestros planes y al final, aunque solo te tuve para amarrar a Suichi y tener acceso a su tecnología, te tengo cariño, aunque sea un poco… Pronto volveremos a estar juntas, cuando te arregle y quedes como una perfecta marioneta para el amo Pharaoh 90 junto con tu amiga…

Ante el creciente miedo de las indefensas Hotaru y Setsuna, Keiko activó aquél utensilio similar a un taladro, el cual comenzó a girar rápidamente mientras lo acercaba a ellas para iniciar con lo que fuera que estuviera planeando.

— No se preocupen, esto solo dolerá un montón… —Las dos solo pudieron ahogar expresiones de horror puro al tener de vista la silueta sombría de Keiko Tomoe y finalmente estallaron en auténticos alaridos cuando esa horrible cosa empezó su macabro trabajo.

— ¡Ahhhhhhhggggggg!

— ¡Ja, ja, ja! —Comenzó la risa demencial de la madre de Hotaru mientras la sangre de su hija y de la Guardiana del Tiempo salpicaba en su rostro.

— Je, je, je… Buen trabajo, Flutterbat…

La Paciencia miraba a través de una esfera de cristal incrustada en lo que parecía ser una ramificación orgánica del mismo material que la pared del pozo, las diversas ilusiones en las que había sumergido a las Sailor Guardians…

La primera imagen en la esfera era la continuación de lo que creían vivir Hotaru y Setsuna, con Keiko Tomoe sacándoles el Corazón Puro de forma manual mientras iba sustituyendo sus órganos con elementos robóticos sin método alguno para mitigar el dolor de ambas. Luego la esfera cambió a una escena donde Ami y Minako vivían en bucles interminables sus muertes en el Polo Norte, durante la primera batalla contra el Nagaverso.

Después siguió una escena un tanto particular, donde Haruka lloraba arrodillada junto a una cama, en la que su adorada sirena le era infiel con un hombre de sus mismas características físicas, sin saber que Michiru en realidad estaba atrapada dentro de su mente y lloraba sangre desde lo más profundo de su alma al ver que su adorada piloto, normalmente recia y firme, rompía a llorar como niña pequeña sin tener el valor de interrumpir ese desgarrador momento para ella.

Para las Satellite Guardians, solo tuvo que revivir en sus mentes sus respectivos pasados al enfrentar a las Siete Virtudes en el caso de Europa, Umbriel y Ariel, mientras que para Cupid, todo se redujo a tener que estar en los comienzos de la Guerra Antigua y vivir la parte más escalofriante de la guerra, cuando Sunset e Indigo encabezaban a las Siete Virtudes en su exterminio contra el Milenio de Plata…

Podía sentir cómo su Rainbow Power convertía el horror de todas ellas en energía, la cual acumulaba de forma gradual para hacerse más fuerte.

Pero entonces vio una escena que no le agradó para nada…

Se encontraban en la Primaria Juuban.

Britney Parker, con su apariencia de 10 años, junto a todas las chicas, incluyendo a Usagi, Mei, Aiko y Shizuka, tenían arrinconada a la pequeña Kasumi Mizuno. Casi como una continuación retorcida del Ranaruta de semanas atrás, todas ellas acosaban a la peliazul robusta, quien lejos de mostrarse intimidada o aterrada, se mostraba desafiante, incluso sonriente.

— ¡¿Es lo mejor que tienes?! —Gritó al cielo luego de que Usagi le echara una botella de miel en su largo cabello y luego se lo revolviera—. ¡Voy a creer en mis amigas hasta el final!

— ¡Cállate ya, gorda! —La pequeña Aiko, de cabello corto, le vació un cubo con vísceras de cerdo encima.

— ¡Prueba otra vez, inútil…! —Replicó desafiante Margie.

— ¡Que te calles, japonesa…! —La pequeña Mei le volteó el rostro de un puñetazo, abriéndole el labio.

— V-Voy… A resistir… ¡No importa lo que pase! —Lágrimas escurrieron por sus ojos mientras su rostro se llenaba de una fiera convicción—. ¡Voy a creer en nuestros lazos hasta el último momento…!

Mei, atrapada en la misma ilusión y casi por completo quebrada al darle ese duro golpe por más que quiso impedirlo, comenzó a llorar en su interior… Para ella era especialmente cruel estar atrapada en esa versión de sí misma, mirar cómo su querida amiga era abusada por esas versiones retorcidas de las demás, sin poder ayudarla de ninguna manera y de hecho, participando activamente.

— M-Margie… —Cuando se prestaba a darle un segundo golpe, finalmente fue capaz de detener su puño a centímetros de la cara de su amiga—. Y-Yo también… ¡También creeré en nuestros lazos!

Las otras niñas se mostraron confundidas cuando la pelirroja se colocó delante de la chica robusta, lista para encararlas con la meta de proteger a Margie…

— ¡Imposible!

Las Sailor Guardians que habían caído en la trampa de Flutterbat se encontraban capturadas en lo que podía definirse como bolsas membranosas orgánicas, las cuales se encontraban colgadas sobre las paredes de aquella prisión de materia viva. En las cabezas de todas ellas se encontraban tentáculos del mismo material orgánico, los cuales se conectaban a los muros de la prisión y era por ese medio que les infundía aquellas perversas ilusiones en lo más profundo de sus mentes sin permitirles despertar…

La sorpresa de la Paciencia se debía a que Kasumi y Mei habían logrado superar el poder de su virtud y al romper la ilusión, lograron despertarse, dándose cuenta de inmediato en qué situación se encontraban.

— ¡Suéltame, desgraciada! —Gritó furiosa la estadounidense, haciendo esfuerzos tan evidentes como inútiles de soltarse de aquella prisión orgánica.

«¿Cómo fue posible que despertaran de mi Mind Illusion (Ilusión de la Mente)?» Pensó claramente contrariada Flutterbat.

— ¡Hadouryuken…! —Dentro de la bolsa de aquél material, intentó lanzar su ataque original, el cual fue amortiguado y luego detenido por la prisión.

«¿De verdad sus vínculos son tan fuertes como para resistir el poder de mi Virtud? Eso no puede ser…» Entrecerró la mirada de forma siniestra «Pero si es así… No puedo dejarlas vivir»

Abrió los ojos de golpe a toda su capacidad, con sus ojos totalmente dilatados, mientras juntaba sus manos frente a ella de forma horizontal con sus dedos entrelazados. Entre sus manos comenzó a escapar una intimidante luz carmesí…

— ¡Pandemonium Flame (Flama del Pandemonio)…! —Abriendo sus dedos poco a poco, de forma que asemejaran las fauces de alguna bestia salvaje, Fluttershy manifestó entre ellas una energía de un tono rojizo—. Voy a quemarlas hasta la muerte con este fuego abrazador que no se detendrá hasta consumirlas por completo… Justo como seguramente hicieron con Rainbow y Pinkie…

Mei y Kasumi se limitaron a observar desafiantes a su enemiga, sabiendo que fuera lo que fuera esa extraña prisión, no iban a poder liberarse a tiempo por más que hacían los respetivos esfuerzos, dándose cuenta cada una por su lado, que ese material era capaz de absorber la fuerza de sus ataques y por ende, de impedir su escape.

— Y ahora… ¡Despí…!

— ¡Venus Heart Braker…!

— ¡Jupiter White Snake…!

La serpiente blanca formada por energía y la onda de choque disparada desde Charlotte obligaron a la Virtud a disparar su ataque hacia la combinación de fuerzas, de forma que fue amortiguada para permitirle a Sailor Venus y a Sailor Jupiter esquivar los restos de aquellas llamas ardientes que dañaron considerablemente aquella prisión orgánica…

— Por fin aparecieron las dos Sailor Guardians que pudieron escapar de mi trampa…

Flutterbat se enfocó totalmente en sus nuevas enemigas, que a su vez fijaron sus miradas en la poderosa chica demonio apenas se reincorporaron un poco. Shizuka y Aiko también se mostraron listas para enfrentar a la poderosa enemiga.

— ¡No se preocupen, nosotras las protegeremos! —La Koukin blandió su arma para darle fuerza a su declaración.

— Ya verán cómo hoy acabamos con otra de las Siete Virtudes… —La Morisato endureció el semblante, adoptando postura de pelea.

— De acuerdo, entonces ustedes fueron las infelices que acabaron con Sunset, Dashie y Pinkie… —La Breeze entrecerró los ojos de una forma tan sombría que intimidó a las dos hermanas—. Yo las vengaré… ¡Lo pagarán!

— El crédito por lo de Sunset Shimmer no es nuestro… —Replicó Jupiter con sonrisa mordaz.

— Siendo así… Dashie y Pinkie siempre fueron las más débiles de nosotras, por eso Rainbow Dash se divertía masacrando a las Satellite Guardians para que luego Pinkie Pie se comiera sus almas —En el rostro de Flutterbat se formó una sonrisa demencial—, así jamás iban a darse cuenta de eso, luchando desesperadamente por no morir y luego sufrir por la eternidad… ¡Cuando acabe con ustedes, lo que sufrían en el estómago de Pinkie les parecerá un spa muy relajante!

— Qué perra… —La azabache endureció su expresión.

— ¡Cuidado, hermana…! —La alba adoptó una postura defensiva.

«Veamos…» La Paciencia comenzó a estudiar a sus enemigas «Las Sailor Guardians usan sus trajes de acuerdo a su nivel y rango, por ende es lógico pensar que la del traje que asemeja una armadura es la más peligrosa de ambas….»

— Ten cuidado, Aiko… Algo planea.

— Lo sé, hermana…

Las tres se quedaron inmóviles, esperando por un momento de distracción del otro bando para iniciar con su ataque. Entonces, para sorpresa de las Sailor Guardians, Flutterbat tomó vuelo con su mano derecha, como si blandiera un arma, poniendo en alerta a las dos hermanas….

— ¡Bloody Whip…! —El látigo de energía carmesí que surgía de la mano de la paciencia se dirigía a gran velocidad hacia la pelinegra.

— ¡No te lo permitiré! —Aiko se colocó en parpadeo frente al ataque y blandió su espada para repelerlo—. ¡No tocarás a Jupiter mientras yo esté aquí…!

— ¡Justo de eso se trata! —Fluttershy y Sailor Venus hicieron contacto visual directo justo en ese momento—. ¡Mind Illusion…!

— ¡No, Venus…!

Ante la consternación de Shizuka, Mei y Kasumi, un brillo se manifestó en milésimas de segundo en los ojos de la Paciencia, deslumbrando por completo la mirada de la Koukin…

— ¡Buenos días, amor!

La pequeña Aiko, con doce años de edad, se despertó con ese llamado. Se talló los ojos y luego de un largo bostezo, observó a su preciosa madre al filo de la cama, con aquella sonrisa dulce que tanto le agradaba ver luego de despertarse.

— Buenos días, mami… —Contestó perezosa, luego de otro bostezo.

— Date prisa cariño, recuerda que hoy es el día de un primer torneo… Has empezado un camino que te llevará a cumplir tu sueño, así que debes ser muy dedicada, ¿de acuerdo?

— ¡Sí, mami! —Replicó sonriente la alba.

— Buenos días… Shizuka ya terminó de alistar la bañera para Aiko-chan.

La Koukin parpadeó confundida al ver en la entrada de su habitación a aquella mujer de cabellera negra y alborotada a los hombros, que sabía era la madre de su querida hermana Shizuka… Akari Morisato, quien sonreía de forma discreta, cruzada de brazos.

— Buenos días, Akari-san. —Contestó alegre Airu Koukin.

— B-Buenos días… —Replicó tímidamente Aiko.

— Recuerda que lo hablamos hace tiempo, Aiko-chan… No tienes que ser tan formal conmigo… —Akari se alejó de la puerta—. ¡Date prisa antes de que Shizuka entre a la tina sin ti!

— E-Eh… Sí, claro…

Todavía confundida por aquella visión, la Koukin comenzó a dirigirse al baño que se encontraba entre las dos habitaciones de las hermanas con su cambio de ropa y su toalla en mano, mirando dudosa la puerta, pero terminando por entrar luego de unos segundos…

De inmediato se encontró con la visión de su querida hermana envuelta por una toalla, mirándola con gracioso enfado.

— ¡Te tardaste! —Replicó Shizuka, con un puchero exagerado.

— Lo siento… —Contestó tímidamente.

— Como sea… ¡Al agua patos!

Aiko parpadeo confundida al ver que su hermana se había quitado la toalla y sin más se había arrojado a la amplia tina con un fuerte clavado. Emergió de inmediato para mirar sonriente a su hermana menor.

— ¡Date prisa! ¡Apenas si tenemos tiempo para jugar un rato! —La sonriente Shizuka se mostraba alegre y expresiva—. ¡Luego tienes que patear traseros!

— Eh… Sí, claro…

Con una cautela ciertamente excesiva para el contexto, Aiko entró en la bañera, mientras su hermana salpicaba sin reserva alguna el agua. Al ver que finalmente la menor de ellas había entrado, la Morisato se acercó y comenzó a aplicarle champú en la cabeza. Luego de revolverle el cabello, le generó una gran cantidad de espuma, la cual pronto le retiró con una bandeja de agua.

— ¡Tienes que quedar muy limpia para que impresiones desde el comienzo a su enemigo y le ganes! —Dijo la pequeña Shizuka, seria.

— No es mi enemigo… —Replicó tímida la Koukin.

— Bueno, tu adversaria o lo que sea…

Con ayuda de su hermana, la esgrimista pronto estuvo lista. Luego pasaron al comedor a una mesa con juegos de platos y cubiertos, donde esperaban Akari y Airu a los extremos, con Takeshi Miyamoto entre dos asientos vacíos donde rápidamente tomaron asiento las niñas, ante la alegría de sus madres y su padre.

— ¿Lista para el reto, Aiko? —Cuestionó el hombre, sonriente.

— ¡Sí! —Asintió entusiasta la chica—. ¡Daré lo mejor de mí!

— Así debe ser, amor… —Agregó sonriente Airu.

— ¡Ella le ganará a todas! —Exclamó la azabache pequeña, triunfal.

— Así es… —La azabache mayor cerró los ojos—. Aiko-chan es bastante buena.

En ese momento, con su querida hermana cerca de ella, junto a sus padres y el ver que Akari Morisato estaba junto a su adorada hermana, le hizo sentirse sumamente feliz. Ella siempre daría lo mejor y ante esa imagen de la mesa compartida por todos, solo pudo pensar una cosa…

«Todo es perfecto…»

— ¡Reacciona, Venus!

Fluttershy miraba con satisfacción cómo una discretamente sonriente Sailor Venus, era envuelta en aquél material orgánico, con la mirada borrosa y los ojos entrecerrados, para luego ser arrastrada cerca de Kasumi y Mei, sin intentar defenderse siquiera.

Por el contrario, la consternación de Sailor Jupiter era evidente al ver que su hermana quedaba atrapada dentro de esa cosa, sin oponer resistencia alguna, luego del ataque sorpresa de su enemiga.

— La realidad es que mi Mind Illusion es un poder que sumerge al enemigo en sus mayores miedos… Por eso esas desgraciadas viven una y otra vez sus muertes durante la Guerra Antigua —Volteó a ver de forma fugaz a las Satellite Guardians—, o el cómo sus corazones se hacen pedazos luego de la traición del ser amado —volcó su atención en Haruka y Michiru—, aunque también pueden ser misterios sin respuesta que las atormentan aunque no lo sepan —se enfocó en Hotaru y Setsuna—, no obstante… —Clavó la mirada en Mei y Margie—. Jamás alguien había roto mi ilusión, así que comprenderán, no pueden salir con vida de aquí…

— ¡¿Qué hay de ella?! —Replicó furibunda Sailor Jupiter.

— Ella está atrapada en la vida que siempre deseó vivir… Algo así como el Ranaruta de Pinkie Pie, pero solo en su cabeza, ¿Lo recuerdan? —Contestó triunfal la Paciencia—. No obstante, ese es el menor de sus problemas… ¡Voy a enviarlas al otro mundo por lo que le hicieron a Sunset, a Dashie y a Pinkie!

— ¡Eso lo veremos! —Sin más, el aura oscura de Shizuka se encendió de golpe —¡Jupiter White Snake…!

Flutterbat ahogó una expresión de sorpresa al ver cómo de entre las manos de su enemiga surgió aquella energía en forma de una feroz serpiente abriendo sus fauces a toda su capacidad y apenas pudo saltar para evadirla con premura. De inmediato, ante la expectativa de las inmovilizadas Margie y Mei, Sailor Jupiter se dirigió al frente a toda velocidad, lista para asestarle un golpe con su puño derecho a su enemiga y Fluttershy apenas pudo cruzar sus brazos al frente para detener el impacto.

«¡Tiene una fuerza considerable!» La Paciencia apretó los dientes, sorprendida de tener que hacer esfuerzo para detener el envite de su enemiga.

— ¡Jupiter Leaf Storm…!

— ¡¿Qué…?!

Con su mano libre, Shizuka liberó la corriente de viento mezclada con su energía moldeada como poderosas hojas verdes que se abalanzaron contra la Virtud, quien al recibirlas a quemarropa simplemente salió proyectada hacia atrás, incrédula de que una Sailor Guardian alcanzara ese nivel…

«¡Imposible…!» Pensó antes de estrellarse violentamente contra uno de los límites de ese particular escenario.

— ¡Prepárate…! ¡Jupiter White Snake!

Flutershy, todavía sin recuperarse del todo, giró sobre su espalda para esquivar ese intempestivo ataque, el cual al impactar contra el lugar, fue capaz de abrir un agujero en aquella materia orgánica para su sorpresa. Mientras miraba incrédula, Shizuka respiraba jadeante, claramente agotada por haber usado de forma tan seguida sus mejores ataques.

«En verdad es bastante fuerte… A pesar de que tengo mi Rainbow Power, ella es la que tiene la iniciativa…» Endureció su mirada, levantándose luego del respiro que necesitaba Sailor Jupiter «Tengo que pensar cómo neutralizarla… Si esto sigue así, yo podría perder…»

«Debo seguir atacando antes de que pueda reaccionar…» —Pensó Jupiter mientras su aura oscura seguía activa—. ¡Jupiter Leaf Storm…!

Con premura, Flutterbat pudo ladear su cuerpo para evadir el nuevo embate de su enemiga. Entonces lo vio. La azabache se había colocado delante de su más reciente presa. Era claro que su principal preocupación era esa Sailor Guardian. No pudo evitar sonreír de forma sutil, dándose cuenta por fin, de su punto débil.

«Je, je, je… ¡Te tengo!» Ladeó sus ojos hacia las dos chicas que se habían librado de su poder—. ¡Bloody Whip…!

La energía carmesí se dirigió hacia las indefensas extrajeras, que solo podían mirar, impotentes. De inmediato, Sailor Jupiter preparó su ataque insignia para interceptar el intento de Flutterbat…

— ¡Jupiter White Snake…! —La energía en forma de serpiente de inmediato se dirigió hacia el látigo carmesí brillante para detenerlo justo antes de impactar contra Margaret y Mei.

— ¡Gracias, Jupiter! —Exclamó Mei, provocando una sonrisa en su amiga ante el suspiro de alivio de Kasumi.

— ¡Muere! ¡Dead Scream (Grito de la Muerte)…!

Shizuka se mostró horrorizada al ver que luego de extender sus brazos a los costados con las piernas bien juntas, la Paciencia liberó de su cuerpo una corriente de energía oscura con forma espectral, que rápidamente se dirigió hacia la indefensa Sailor Venus, que continuaba bajo la poderosa ilusión. Se dio cuenta de que no tenía la energía suficiente para lanzar algún ataque, así que se dirigió a toda velocidad hacia su hermana y solo atinó a recibir el ataque con su cuerpo, ante el sombrío deleite de Fluttershy, así como el horror en los rostros de Mei y Margie…

Cayó al suelo, claramente lastimada y con un naciente charco de sangre debajo de su cuerpo.

— Je, je, je… Estaba en lo cierto, supuse que estarías dispuesta a todo para proteger a tu compañera… —Flutterbat se acercó con tranquilidad a su enemiga, regocijándose al verla en el suelo, derrotada—. Te tengo…

— A-Aiko… —Murmuró débilmente Jupiter, tratando de levantarse, aunque en vano.

— ¡Desgraciada…! —Bramó Margaret colérica, al ver cómo la Virtud le daba una brutal patada en su amiga al costado.

— ¡Shizuka…! —La Huo-Long comenzó a llorar al ver que su amiga yacía indefensa a los pies de su enemiga.

— N-No se preocupen… Todo estará bien… —Sonrió débilmente—. L-Las salvaré… Sin Usagi… Sin Usagi aquí, alguien tiene que ser la heroína… —Terminó apenas con un hilo de voz.

— Dices tonterías… —La azabache apretó los dientes para reprimir el dolor de sentir cómo la Paciencia le pisaba la espada, tallando el tacón del calzado en su espalda.

— Te lo dije… Rainbow y Pinkie son las débiles del grupo, contra Applejack, Twilight, Indigo y yo, no tienen posibilidades de ganar… —Una sonrisa perversa se formó en el rostro de la Paciencia.

— E-Eso… Eso lo veremos… —En medio de su sufrimiento, Shizuka sonrió débilmente.

— Como digas —Flutterbat sonrió burlesca, mientras juntaba sus manos para preparar de nuevo su flama ardiente—, ahora te quemaré viva…

— ¡Perra! —Bramó Margie, retorciéndose en un inútil intento por liberarse.

— ¡No te atrevas…! Mei se soltó a llorar, al ver que no podría hacer nada por su amiga.

— ¿Tienes algunas últimas palabras? —Le apuntó con su ataque a quemarropa.

— E-Esto… Aún no termina…

— ¡Pandemonium Flare…!

Ante el total horror de Mei y Kasumi, Shizuka recibió de lleno aquellas feroces flamas sombrías, quedando envuelta en ella ante el regocijo de la Virtud. Ante la impotencia de sus amigas, Sailor Jupiter poco a poco fue consumida en el fuego hasta que su silueta comenzó a disolverse en cenizas que las llamas elevaban al cielo en ese perturbador lugar.

— Y ahora, siguen ustedes dos… —Fluttershy le restó importancia a Jupiter al ver que se había desintegrado por completo.

— ¡Te juro que lo pagarás! —Sailor Mars se revolvía totalmente devorada por la furia, mientras sus pupilas se alargaban—. ¡Te vas a arrepentir…!

— Morisato-chan… —Contrario a la colérica Sailor Mars, Margaret lloraba desconsolada—. Esto no puede estar sucediendo…

— No se preocupen, pronto volverán a ver a su querida amiga en el mundo de los muertos… —Nuevamente de entre sus manos, volvía a surgir aquél fuego oscuro—. No tardaré… ¡Agghhh…!

Un objeto desconocido golpeó las manos de Flutterbat, al punto de obligarla a disipar su naciente ataque, puesto que la herida en ambas manos era considerable y sangraba de forma notoria. Cuando Fluttershy enfocó aquél misterioso objeto, se mostró desconcertada por un instante al darse cuenta de que se trataba de una rosa negra de afiladas zarzas que yacía clavada en el piso…

— ¡¿Quién fue?! —La Virtud volteó aleatoriamente en todas direcciones—. ¡Vamos, aparece cobarde!

— Je, je, je… ¿Cobarde? La verdad es que tú eres la cobarde que tiene que tender esta clase de trampas… A diferencia de ti, yo no tengo miedo de combatir de frente.

— Es una energía enorme… —Murmuró entre dientes la pelirrosa.

Las dos Sailor Guardians conscientes quedaron atónitas al escuchar esa voz por todo el lugar, sin que se pudiera distinguir el punto de origen de la misma.

No pudieron evitar sonreír al darse cuenta de quién se trataba.

Finalmente, luego de unos segundos una energía oscura se hizo presente a unos metros de la Paciencia, la cual poco a poco comenzó a tomar forma como Sailor Jupiter, que a diferencia de la que acababa de ser incinerada, portaba un Sailor Dress completamente de metal, ciertamente parecido al de Sailor Venus, aunque con hombreras que asemejaban pétalos y la tiara pasaba a formar parte de una corona similar a la copa de una rosa. Por sus brazos y piernas rondaba un sutil tallo metálico con espinas.

— I-Imposible… —Fluttershy negaba entre atónita e incrédula—. ¡Acabo de convertirte en cenizas!

— Felicidades. —La Morisato sonrió mordaz—. Venciste a mi Wood Clone, el cual tenía la mitad de mi antigua energía… Ahora me enfrentarás luego del resultado de mi entrenamiento…

— ¿Qué? —De inmediato Fluttershy se puso en guardia.

Shizuka agitó su brazo derecho, liberando una corriente de pétalos rojos en dirección a la virtud, que simplemente se cubrió de aquellas hojas que luego de unos instantes simplemente se disiparon.

— Si estos pétalos inútiles son todo lo que puedes hacer, —La Paciencia sonrió, burlonamente—, Deberías de tener aunque sea un poquito de miedo… Um… Tu entrenamiento solo fue una pérdida de tiempo.

— ¿Eso crees? —La azabache se mostró seria.

— Enseguida te mostrare tu debilidad, ya verás… —De inmediato movió su mano, lista para usar su poderoso ataque en forma de látigo—. Ahora mismo te…

La Paciencia no liberó su ataque. Justo cuando estaba por usarlo contra su enemiga, frente a ella ya no estaba Sailor Jupiter, sino un pequeño conejito realmente adorable, el cual tenía su pelaje blanco y con unos profundos ojos negros, que la miraba con ingenuidad y alegría.

— ¿A-Angel…?

Involuntariamente, su mente la llevó a un recuerdo sumamente doloroso…

A lo lejos podían escucharse las explosiones. Poco a poco, aquellos escalofriantes sonidos se iban acercando poco a poco, así como los lamentos de dolor de las personas de Ponyville. Las Satellite Guardians avanzaban decididas a todos y en la confusión, Fluttershy se separó de sus amigas para regresar a ese lugar y salvar lo que pudiera.

No escaparás… Estas alimañas no te ayudarán. —Fluttershy simplemente cerró los ojos y se abrazó a sí misma.

Sweet Feather era un pequeño refugio para animales del boque heridos o maltratados, el cual abrió con la idea de ayudar a esas pequeñas criaturas, a las que quería mucho y les deseaba su bien, por lo que al ver desde el escondite en el que se encontraba, cómo las Satellite Guardians iban destruyendo el fruto de años de su trabajo para encontrarla, le provocó una inmensa tristeza.

Pudo ver cómo los osos, las nutrias, los flamencos y demás animales a los que cuidó con tanto esmero, intentaban atacar a las invasoras y simplemente caían muertos a sus pies luego de ser atacados por las supuestas guardianas del amor y la justicia, que tenían clara la misión de acabar con ella y toda la gente de su aldea, sin importar lo que tuvieran que hacer.

Impotente, observaba entre lágrimas cómo sus queridos amigos caían sin que ella pudiera hacer nada por ayudarlos, entendiendo que si salía para intentar hacer algo, simplemente todos aquellos sacrificios iban a resultar inútiles.

Finalmente, aquél grupo de tres Sailor Guardians ya estaban a nada de la pila de paja donde estaba escondida, listas para sacarla y terminar con su vida. Entonces, para sorpresa de ella y las invasoras, aquél conejito, se puso justo delante de las Satellite Guardians. Las Selenitas se limitaron a observar con indiferencia al roedor, ya que era tan pequeño que a diferencia de los osos o las aves, no tenía forma alguna de atacarlas.

A un lado, si no quieres que te acabemos así como a tus amigos… —Dijo aquella Sailor Guardian de cabello blanco largo.

El conejito no obedeció, limitándose a permanecer firme en su posición…

Era Angel, tal vez el animal más caprichoso que le había tocado cuidar a Fluttershy. Era un conejo al que le tenían que dar de comer solo lo que le gustaba para que aceptara y a pesar de que Fluttershy vivía ocupada atendiendo a todos los animales, el conejo demandaba la atención de la chica, al punto de que debía cuidar de los demás mientras cargaba al roedor como si fuera un bebé…

Y aún así, estaba frente a esas enemigas, dispuesto a protegerla.

Última advertencia… —Dijo la líder de ese grupo de Satellite Guardians, a lo que le animalito se mantuvo decidido en su convicción.

Muere entonces.

Horrorizada, Fluttershy vio cómo el pequeño Angel daba la vida por ella, parado delante de la muerte y recibiendo entre chillidos desgarradores aquella flama carmesí durante varios segundos, hasta que simplemente quedó incinerado por completo y el mismo movimiento del fuego elevó aquellas cenizas al aire, ante la total impotencia de la pelirrosa…

— Angel… En verdad tú…

Quedó completamente descolocada al darse cuenta de que estaba de nuevo en el interior de su trampa viviente, arrodillada a los pies de Sailor Jupiter. Quedó descolocada al ver cómo de un momento a otro, la imagen de su querido Angel había desaparecido. Temerosa, levantó la vista para encontrarse con la dura expresión de la Sailor Guardian, que se mostraba imponente…

— Q-Qué fue eso… —Murmuró, todavía desconcertada por revivir aquella dolorosa memoria.

— Demon Rose (Rosa Demoníaca)… El perfume del diablo —Replicó con dureza la azabache—, ahora prepárate, porque sentirás en tu carne algo peor que el sufrimiento que le hiciste pasar a mis amigas y mi hermana— De inmediato su energía oscura la rodeó de forma intensa mientras tomaba postura de combate.

— A-Ah… —Flutterbat se levantó lentamente.

— ¡Esto es por obligar a Mei a lastimar a una de nosotras…!

Tomó vuelo con su puño derecho y al arrojar un golpe hacia el frente, liberó un intenso golpe de energía que impactó en el pecho de una incrédula Flutteshy, que salió proyectada hacia el cielo, en medio de un sollozo de dolor.

— ¡Ahhhhggggg…!

— ¡Y esto es por haber jugado con los miedos de Kasumi…! —Con su otra mano, disparó una segunda ráfaga de energía antes de que su objetivo cayera al suelo, golpeándola en la espalda y destrozando sus alas de murciélago…

La Paciencia derrapó varios metros en el suelo, provocando un surco entre esa desconocida materia orgánica, quedando tendida bocabajo en el suelo, con el cuerpo tembloroso luego del daño recibido.

— Este último será por mi querida hermana, Aiko… Te has atrevido a jugar con el corazón más puro que conozco y por eso voy a enviarte al otro mundo con mis propias manos, pagarás por tu falta de piedad… —Se dirigió con paso firme hacia la debilitada Virtud.

— En el campo de batalla… No hay espacio para la piedad —Flutterbat se puso de pie con evidente dificultad—, Y si no lo ves, te lo voy a enseñar… ¡Dead Scream…!

Aquella figura espectral se dirigió a toda velocidad hacia Sailor Jupiter, quien simplemente atinó a tomar vuelo con su brazo izquierdo y agitarlo justo antes del impacto, disipando el ataque con el movimiento, ante la total incredulidad de la Virtud.

— N-No… ¡Detuvo mi mejor ataque con una sola mano!

— Desaparece, Fluttershy de la Paciencia… —Colocó sus mano derecha delante de su rostro mientras su energía se liberaba por todo su cuerpo, tomando la forma de una serpiente enroscada a su alrededor—. ¡Jupiter White Snake…!

Extendió su mano hacia el frente, liberando su poder en la forma de la poderosa serpiente, que se dirigió hacia la Virtud mientras abría sus fauces y terminaba por impactarla en medio de un auténtico alarido para terminar por caer pesadamente al suelo ya expuesto tras el breve pero feroz combate, incrustándose en él por la fuerza del impacto. Shizuka al ver que su enemiga estaba aparentemente fuera de combate, se dirigió de inmediato hacia sus amigas.

— ¿Se encuentran bien? —Cuestionó, mientras analizaba la materia orgánica de la que estaba hecha la prisión.

— Olvidé lo de tu clon o lo que sea… —La peliazul desvió la cara—. Me alegra que estés bien…

— Hm —Shizuka sonrió de lado—, eso es un avance Gruñona.

— Imbécil…

— ¡Atentas…! —Mei exclamó de repente.

De inmediato sus amigas orientaron sus ojos en la misma dirección que la pelirroja, para encontrarse con la imagen de una Flutterbat que se terminaba de reincorporar, bastante maltrecha y respirando agitada, con furia marcada en su rostro.

— ¿Todavía no te rindes? Monstruo desalmado… —Jupiter endureció su mirada.

— C-Cállate… Una Sailor Guardian jamás me ganará… —Sonrió de forma sutil—. Por más que lo intentes, al final acabaré con tu vida… ¡Mind Illusion!

Shizuka se mostró cautelosa cuando los ojos de la Paciencia brillaron de forma violenta, deslumbrándola por completo…

No obstante, pronto recuperó la claridad de su visión, para encontrarse ni más ni menos, que con Akari Morisato, su adorada madre, que portaba aquella imponente armadura, el Mars Planet Dress, aquella vestimenta que brillaba imponente, con ciertas similitudes con los uniformes de un legionario romano, con la diferencia de cubrir la mayor parte de su cuerpo y estar adaptado a su silueta femenina…

— Shizuka… —La aludida reconoció al instante la voz de su adorada madre.

— Ya veo… —Sailor Jupiter se mostró seria—. Es por eso que es tan difícil escapar de tu ilusión… No solo recreas todo de acuerdo a los sentimientos de tus víctimas, sino que también te adentras en el corazón para intensificar los sentimientos…

— ¿Es lo que tienes que decir luego de que por fin nos reencontramos? Lamento haber tenido que marcharme, hija… —Detrás de la cálida expresión de Akari Morisato, se ocultaba Flutterbat. «No importa que sepas que solo se trata de una ilusión… Aún así serás incapaz de levantar las manos en contra de lo más sagrado para ti…»

— Debo admitirlo, no lo haces mal… —La pelinegra sonrió de lado.

— Shizuka… Después de todo este tiempo, ¿puedo darte un abrazo?

La azabache se mostró seria, pero no replicó nada y eso lo tomó la falsa Akari para caminar poco a poco hacia Shizuka. Conforme cada paso que daba, se dio cuenta de que su enemiga era más receptiva al no mostrarse hostil…

— Lo que más deseaba, era darte un abrazo, hija mía… —Fluttershy sonreía en sus adentros al ver que la Sailor suavizaba su semblante. «Al final, todos los humanos se dejar llevar por sus deseos y su egoísmo… Y esa debilidad te costará la vida»

— Madre… —Murmuró la Morisato.

— Hija…

El contacto entre ambas mujeres estaba por romperse, ante la plena confianza de la Paciencia, puesto que apenas la tuviera entre sus brazos, la apuñalaría por la espalda, se vengaría de la forma en que la había humillado y la dejaría agonizando para darle el golpe de gracias después de matar a sus amigas sin que pudiera hacer nada para detenerla…

No tenía duda, la victoria era suya…

— Ahhhhgggg…

La expresión de Akari Morisato dio paso a una incredulidad total, cuando la mano derecha de Sailor Jupiter se alojaba justo en el costado del pecho donde tenía el corazón. Mientras la sangre azul comenzaba a surgir de era herida mortal, la imagen de la Divine Guardian de Marte daba paso a la atónita Fluttershy…

— M-Mataste… Mataste a tu ser más querido… —La Paciencia quedó de pie, incrédula, inmóvil—. ¿C-Cómo pudiste hacerlo? —Se desplomó de espaldas al suelo apenas su enemiga sacó la mano de su pecho.

— Para tu mala suerte, cuando acabaste con mi Wood Clone, transmitiste el conocimiento que tenía a mí, por lo que supe que mi madre ya no está viva… —Entrecerró la mirada con clara dureza—. De no haber sido así, puede que tu artimaña hubiera funcionado—. Lanzó una risilla suave—. Aunque de haber sido mi madre, jamás habría muerto con un ataque tan simple…

— B-Buena jugada… —Replicó la ya vencida Fluttershy, perdiendo lo poco que quedaba de su Rainbow Power—. Buena jugada…

Poco a poco, aquella prisión orgánica se fue desvaneciendo en partículas de luz, provocando que primero Mei y Margie quedaran libres, cayendo suavemente de pie, para luego ser liberadas las demás Sailor Guardians, que todavía inconscientes, cayeron al suelo. Finalmente fue el turno de Aiko para quedar libre, siendo detenida por su hermana antes de caer…

Entonces desde el cielo comenzó a precipitarse Rei Hino, que fue atrapada en el aire ágilmente por Mei, quien la tomó en brazos.

— L-Lo siento, amigas… Les fallé… —Murmuró la chica demonio, apenas en un murmullo.

— No te atormentes más, Fluttershy… Usa tu último aliento para irte en paz…

De inmediato Shizuka, Margie y Mei se pudieron en alerta. Era una voz desconocida que claramente era ajena tanto a las Sailor Guardians como a las Siete Virtudes.

Se trataba de una mujer de larga caballera blanca, a la cintura, que estaba ataviada con lo que podía definirse como una toga de la antigua Grecia, portando una corona de laurel en la cabeza, calzando sandalias de cuero y que con sus ojos negros, miraba fijamente a la Paciencia, ignorando por completo a las Sailor. Caminó sin detenerse hasta posarse delante de la Virtud, para acuclillarse junto a ella y acariciarle de forma suave su mejilla.

— ¿Quién eres? —Preguntó cauta la peliazul, pero aquella misteriosa mujer ni siquiera le prestó atención.

— A-Acaso… —Susurró la pelirrosa, de forma apenas audible.

— Soy yo, Fluttershy… Angel. —Acomodó a la Virtud y luego de estar lista, la levantó con enorme facilidad en sus brazos.

— A-Angel…

— Fluttershy…—La alba miraba con claro pesar a la chica demonio, el cual se acentuó cuando comenzó a disolverse en partículas de luz—. Todo ha terminado por fin… Ya puedes descansar…

— A-Angel… —Cerró los ojos y esbozó una sutil sonrisa—. Q-Que… Bueno…

— Tu corazón bondadoso siempre fue demasiado amable como para no herirte a ti misma cuando lastimabas a otros… —La alba se limitó a ver cómo su querida amiga se disolvía entre esas partículas brillantes—. Adiós…

— ¿Quién eres? —Cuestionó firme Shizuka—. No dejaste que rematara a esa infeliz…

— ¿Quién soy? —Repitió esas palabras con frialdad, señalando de forma sospechosa hacia el cielo.

De forma inesperada, un cuerpo luminoso se hizo presente en el manto celeste de forma gradual, creciendo de forma anormal y ante la incredulidad de las tres Sailor Guardians, se reveló como un relámpago que cayó de forma violenta en el cielo, revelando algo que dejó atónitas a las integrantes de K.A.M.U.S….

Una extraña escultura hecha a partir de piezas variadas de un metal platinado, brillante al punto de reflejar su entorno de forma parcial, que representaba una versión femenina del Rey del Olimpo, Zeus, levantando en lo alto con su mano derecha el relámpago, el poder que le permitió al Dios del Rayo, gobernar sobre sus hermanos y posteriormente sobre todos los dioses…

— ¿E-Esa cosa es un Planet Dress? —Margaret fue quien rompió el silencio.

— No hay duda… —Murmuró contrariada Mei.

«¿Otra Divine Guardian…?» Por instinto, Shizuka adoptó de nuevo su postura de combate.

— No me interesa el conflicto entre el Milenio de Plata y las Siete Virtudes… —La misteriosa mujer se enfocó en las tres expectantes chicas—. Pero no permitiré bajo ninguna circunstancia que la muerte de mi querida Fluttershy quede impune… En mi vida pasada fui un simple conejo que no pudo protegerla…

Apenas terminó de hablar, la escultura se dividió en varias piezas que envolvieron a la alba en uno de los tan hermosos como imponentes Planet Dress…

— ¡Pero ahora soy la poderosa Angel de Jupiter! —Levantó su puño derecho delante de su rostro—. ¡La Guardiana del Quinto Círculo del Jardín del Olimpo! —Tomó vuelo con su puño izquierdo, lista para atacar—. ¡Asterope (Relámpago)…!

En menos de un parpadeo liberó de su extremidad extendida al frente una descarga furiosa de energía similar a un relámpago que Shizuka y Mei recibieron de lleno para evitar que golpeara también a la desarmada Kasumi, que observó impotente cómo sus amigas caían pesadamente al suelo luego del impacto, cuarteando el concreto del parque Juuban.

— Eso fue solo una advertencia… —Angel miraba indiferente cómo pequeños rayos circulaban por los cuerpos de Mars y Jupiter, sin que ninguna de las dos pudiera ponerse de pie—. Ahora mismo las enviaré al otro mundo a disculparse con Fluttershy…

— N-No lo permitiré… —Jupiter se levantó de golpe, respirando con dificultad—. Y-Y… No me importa… No me importa que sea una Divine Guardian… ¡No tocarás a mis amigas…!

Extendió sus brazos como señal de que protegería a todas las chicas a sus espaldas, con un gesto firme y determinado que contrastaba con su precario estado.

— Muy bien… Al final fuiste tú quien tomó la vida de Fluttershy —Angel endureció claramente el semblante—. ¡Así que solo tomaré tu vida…!

— ¡Adelante! —Replicó sin duda en su mirada la Morisato—. ¡No lo esquivaré ni tampoco escaparé…!

— Siendo así…

— N-No… —La pelirroja luchaba por ponerse de pie, cerca de la inconsciente Rei tendida en el piso—. No lo harás sola…

— ¡No te preocupes por mí, Mei…! —Shizuka se mostraba firme.

— No dejaré que te sacrifiques sola… —Tambaleante, la Huo-Long se colocó delante de su amiga.

— ¡Quítate! ¡Es a mí a quien quiere…! —La azabache encaró a su amiga.

— No me quitaré… ¡Si vas a atacarnos, hazlo! —Sin duda en su semblante, la pelirroja encaró a la Divine Guardian—. Si morimos, lo haremos juntas… —Shizuka se quedo en un silencio respetuoso ante la convicción de su amiga.

— Mueran juntas entonces… ¡Asterope…!

Para sorpresa de ambas Sailor Guardians y de Margie, el mortal poder en forma de un relámpago se dirigía hacia las dos Sailor Guardians, que se limitaron a observar su inminente final, sabiendo que no podrían resistir ese poder a su máximo nivel, cerrando los ojos en el último instante.

Luego, por un instante, todo el lugar se iluminó…

— I-Imposible…

Fue la azabache la primera en abrir los ojos, para encontrarse con la increíble imagen de aquella capa blanca ondeando… Y así como cuando era niña, esa imagen seguía siendo lo más imponente que había visto jamás.

Se trataba de su adorada madre, Akari de Marte, portando el Mars Planet Dress, ante una incredulidad tan marcada como la de Angel de Jupiter. La que en vida fuera la Guardiana del Séptimo Círculo del Olimpo sostenía en su mano derecha una espada de dos filos, en cuya hoja se concentraba la energía eléctrica de Angel, que finalmente se elevó al cielo cuando Akari agitó su arma hacia el frente, para mostrarse amenazante…

— Akari de Marte… ¿C-Cómo? —Angel negaba, incrédula.

— Esto terminó, Angel… —Replicó la inesperada aparición, imponente—. Ninguna Divine Guardian tocará a mi hija…

Angel de Jupiter tardó varios segundos en recuperar la tranquilidad.

— De acuerdo… —Las dos Divine Guardians se miraban fijamente—. Esto se acabó por hoy… Pero si las Sailor Guardians vuelven a cruzarse en mi camino, ni siquiera tu último deseo las podrá proteger de mí…

Ante la mirada fija de Akari, Angel se convirtió en un relámpago que se dirigió hacia el cielo, desapareciendo en su inmensidad…

— Mamá… ¿En verdad eres tú? —Totalmente estupefacta, Shizuka miraba con los ojos abiertos a toda su capacidad a la mujer delante de ella.

— Shizuka… —La aludida rompió a llorar cuando recibió un asentimiento suave con la cabeza por parte de la inesperada ayuda.

— ¡Mamá…! —Corrió a aferrarse a ella mientras se soltaba a llorar luego de encontrar lo que buscaba por tanto tiempo…

Notas

Un capítulo particular, dado que por fin se comienza a ver la tormentosa relación que Britney Parker tendrá con K.A.M.U.S. e incluso una chica noble y comprensiva como Aiko es incapaz de aceptar a la estadounidense dado que ha visto de primera mano cómo le afectó a Kasumi todo el acoso que sufrió durante su niñez y parte de la adolescencia.

Flutterbat tiene poderes basados en MaloMyotismon de Digimon 02, ya que en su momento me pareció de los villanos más geniales que me tocara ver y pues con todo el asunto del vampiro, pues me gustó como quedó. En MLP se maneja el hecho de que Fluttershy es la más tímida de sus amigas, pero si se lo propone es capaz de llevar a sus amigas al límite del miedo como pasó en el especial de Halloween de la temporada 5.

Shizuka ha adquirido un nuevo nivel al completar su entrenamiento luego de asimilar la pérdida de su madre, pero con la clara idea de seguir adelante sin rendirse y enfocándose en lo que tiene.

Aparición de otra Divine Guardian y con la revelación final de Akari, pues finalmente se dio el reencuentro madre-hija Morisato, aunque no todo es lo que parece…

Por ahora, nos leemos después.