Naruto Zarya

Saludos.

Pasé un tiempo complejo para continuar el fic y conforme avanzó el tiempo, me dio un bloqueo… Espero que no vuelva a pasar y también continuar más seguido, ahora que está por empezar el arco final…

Paso al review:

CCSakuraforever

Todos, incluso los Edo Tensei que lograron liberarse del poder de Mayuri, van a poner de su parte ya que solo luchan para proteger su mundo y para o para mal, no hay tiempo para viejos rencores o pendientes, ya que el fin del mundo es inminente…

Y ahora pasamos al fic…

LI

Avanzando entre lágrimas

El emblema no brilló…

Incrédula, Azula no podía creer que su esfuerzo hubiera sido en vano. No fue como ella lo pensó al final y su esfuerzo no había servido para nada.

Se dejó caer de rodillas.

Cerró los ojos y apretó con fuerza sus dientes. Todos esos sentimientos negativos sobre su origen y sus limitaciones respecto a sus amigos volvieron a emerger de su corazón. Contrajo sus dedos, apretándolos fuertemente contra el piso, impotente, dolida, incapaz de aceptarlo.

— ¡Vamos Azula! ¡Tú puedes hacerlo! —Naruto apoyó a su amiga.

— ¡Es verdad! ¡Tú siempre has podido lograr lo que te has propuesto! —Agregó el peliazul.

— Eso… No será posible… —Azula murmuró con la voz entrecortada.

Aquellas palabras llamaron la atención de sus amigos, que se mostraron visiblemente desconcertados.

— ¿A qué te refieres? —Rimururu fue la más extrañada de todos.

— Yo estaba consciente desde el comienzo de que los emblemas brillaban con los valores que representan la Luz de los Cinco Colores —La castaña estaba visiblemente abatida, al borde del llanto—, Amor, Perseverancia, Amistad, Sinceridad y Esperanza… ¡Todo este tiempo lo supe! Supe que esos sentimientos debían brillar en todo su esplendor… ¡Pero no puedo hacerlo! —Comenzó a golpear el suelo, impotente—. ¡No puedo! ¡No puedo! —Se aferró a la tierra con sus dedos—. ¡No puedo aspirar a más…! —Agachó la cabeza, derrotada.

En el campo de batalla, todo era confusión. Los alumnos de Ryu tenían un plan, pero al parecer había fallado…

—Azula… —La Jounin pelirroja miraba consternada a su alumna, bastante más sensible y humana.

— Azula-chan… ¡No te rindas-ttebane! —Kushina de inmediato llamó la atención de la castaña—. ¡Podrás hacerlo!

— Ella tiene razón…

La hija del Señor del Fuego volteó a ver confundida a esa muchacha rubia de coletas envestida en esa particular armadura plateada, que era flanqueada por una copia exacta de su maestra, solamente que más joven.

— No debes rendirte… Siempre debes dar lo mejor de ti para los demás y para ti misma, a pesar de las adversidades —La mirada azul y la mirada ámbar se encontraron en ese preciso momento.

— Usagi-chang tiene razón —Agregó la pelirroja—. ¡No debes darte por vencida!

— Ellas tienen razón, Azula —Intervino Naruto—, ¡Si no me he rendido en los momentos más difíciles, ha sido por ti!

— Eso es verdad —Shiryu tomó la palabra, llamando la atención de todos—, ¡Deja de dudar, Azula! Mírame… Mi corazón estaba lleno de odio y oscuridad, ¡pero ahora el Emblema de la Amistad brilla en mi pecho!

— Nadie aparte de mi puede dar mayor fe de lo mucho que has cambiado… Eres una persona muy especial, Azula, nunca dudes de eso —Agregó Rimururu.

— Eres una amiga muy especial, Azula, he visto lo mucho que has crecido y he visto la mejor parte de ti… —El Hashiba se acercó, ofreciéndole la mano para ayudarla a ponerse de pie—. ¡Estoy seguro de que podrás hacer brillar tu Emblema!

La aludida miraba expectante al chico del que estaba enamorada, quedado decepcionada de que Touma la miraba solamente como una amiga especial…

Era algo que le alegraba, pero en el fondo de su corazón deseaba algo más y se sintió incluso culpable por pensar en su enamoramiento durante un momento como ese. Cerró los ojos, agachó la cabeza y apretó los dientes…

«Sin proponérselo, Touma está lastimando a Azula…» Pensó la Daimyo con pesar «Ella está enamorada de él y que en un momento así escuché esas palabras de su parte, para Azula es…»

— T-Te, te lo agradezco, Touma… —Murmuró la castaña, con una mezcla de frustración y pesar en su expresión—. P-Pero… ¡Pero eso ya no me basta! —Agachó la cabeza, culpable por dejar que sus sentimientos la desbordaran.

— ¿Qué? —Touma se mostró bastante desconcertado—. ¿Que quieres decir?

«Azula-chan te ama-ttebane, pero tiene miedo de decírtelo…» Kushina sintió pena por la chica que deseaba adoptar como hija.

«¿Por qué reacciona Azula de esa manera?» Ursa miraba desconcertada el comportamiento de su hija «Él solo trata de apoyarla…»

Mayuri se había quitado de encima la atención ante tantos frentes abiertos y levitando sobre el campo de batalla, buscaba la manera de sacar ventaja del panorama frente a sus ojos. Entonces finalmente notó la luz que surgía de Rimururu, Naruto, Shiryu y Touma… Analizó con detenimiento esa formación y luego de unos segundos ahogó una expresión de sorpresa.

«Así que están tratando de ejecutar la Luz de los Cinco Colores…» Entrecerró los ojos con dureza «Ya lo descubrí… Pero al parecer no han podido completarla, porque les falta una luz…» Azula destacaba entre sus amigos por no emitir luz alguna «Y al parecer lo ignoran, pero mientras esa niña no brille, está indefensa ante mí…» En su dedo índice derecho, su uña comenzó a crecer de forma destacable y a adoptar un tono azul «Mi mejor veneno… Basta un pinchazo para condenarla a la muerte y sin ella, solo será cuestión de tiempo para acabar con los demás, puesto que sus esperanzas están depositadas en ese Jutsu…» Señaló a la hija de Ozai con su dedo «Muere ahora y abre las puertas de la grandeza para mí… ¡Desde el infierno!»

Karen, concentrada en su combate contra Choun Shiryu, sintió el siniestro Chakra de aquella uña venenosa cuando el dedo del Doctor Diabólico liberó un estallido súbito de Chakra para dispararla como un halo de luz celeste hacia su objetivo…

— ¡Que alguien detenga esa cosa! —Manteniendo a raya a la Shogun del Kingun en un duelo de fuerza a través de sus armas, gritó a todo pulmón.

Presea, Kakashi, Kuvira, Sunset, Hiruzen, Asuma… Varios Ninja del Ejército del Mundo Humano vieron el siniestro proyectil, pero no estaban en condiciones de detenerlo y solo miraron impotentes cómo esa luz mortal se dirigía a toda velocidad hacia la chica…

Ursa se encontraba justo en esa trayectoria y ante lo inminente del impacto, por acto reflejo, evadió la luz. Azula en ese momento presintió algo y alzó la mirada incrédula, ante el mortal resplandor que ya no tendría tiempo de evadir…

— No… ¡Kushina!

La Uzumaki por acto reflejo, había saltado justo en ese momento para proteger a Azula, recibiendo de lleno el impacto en su vientre, salpicando la sangre de forma marcada y dejando visible aquella uña sobresaliendo de su cuerpo a la altura de su vientre como una pequeña estaca de cuya herida escurría la sangre de forma abundante…

De inmediato Kushina cayó de espaldas al suelo.

— ¡¿Por qué?! —La princesa de la Nación del Fuego tomo entre sus brazos a la pelirroja, que apenas podía mantener los ojos abiertos.

— N-No… No lo sé… —Respondió apenas con un hilo de voz—. S-Solo vi que estabas… Q-Que debía… Y salté…

— Pero no tenías que sacrificarte por una escoria como yo… —Se aferró con pesar a la Uzumaki—. ¡No tenías que hacerlo! —La abrazó con marcado sentimiento.

— Yo… —La pelirroja hizo un gran esfuerzo por continuar—. Quise p-pro, protegerte…

— ¿Pero por qué quisiste proteger a ésta chica inmadura y miserable? —Inconsolable, miraba a Kushina agonizar lentamente.

— Porque sé cómo te sientes… —Hizo una muñeca de dolor antes de seguir—. Minato y Shirona… Ellos eran prodigios y vi como se alejaban… Eran mis rivales, pero pronto me dejaron atrás, así que reconozco esa mirada… —Sonrió débilmente, mirando con cariño a la entristecida Azula—. C-Cuando dije que te iba a adoptar, era en serio… Me veo reflejada en ti, te veo crecer y deseo que lo hagas más y más…

Porque a pesar de las dificultades que has enfrentado y a pesar de ser diferente a los demás, te esfuerzas con todo el corazón y al final demuestras quién es eres… Mis padres y hermanas nunca creyeron en mí y por eso… Por eso quiero creer en ti, saber qué tan lejos puedes llegar, darte el apoyo que yo nunca tuve…

— A-Ahora estoy por irme… —Apretó los dientes, haciendo el esfuerzo por resistir un poco más el mortal veneno que le arrebataba la vida—. Y-Y… Antes de eso, quisiera oír tu deseo… El anhelo que te… Q-Que te hace creer

— Mi deseo… —Azula volteó a ver sobre su hombro a Touma, con la mirada cristalizada por las lágrimas.

— A-Así podré irme en paz… Y-Y tal vez… Renazca en alguien como tú, que cuando entrega su corazón, lo hace sin reservas…

El silencio se apoderó del lugar, dejando toda la expectativa en Azula.

— Yo… C-Cuando esto acabe… —Al ver a la pelirroja luchando para mantenerse con vida, con un sufrimiento innegable, finalmente cedió—. ¡Deseo tener una vida al lado Touma porque estoy enamorada de él!

Aquellas palabras, dichas con su grito para que la pelirroja las oyera, dejaron sorprendidos a quienes no sabían de los sentimientos de la castaña menor, especialmente, el arquero quedó descolocado con aquella revelación… Y en ese momento, finalmente el rostro de la Uzumaki se venció a un costado, como señal inequívoca de su fallecimiento…

En ese momento, una luz dorada se manifestó en el campo de batalla de forma súbita, justo frente al pecho de Azula… El Emblema de la Esperanza brillaba con una intensidad enorme, iluminando el lugar con una luz cálida y confortable.

«Este es… El verdadero color del corazón de Azula» Rimururu parpadeó asombrada «El más deslumbrante de los colores… ¡La Luz de la Esperanza!»

— Puedes verlo… ¿M-Mamá? —Entre lágrimas, la Princesa de la Nación del Fuego, sonrió tímidamente.

— Azula, ella… —Naruto quiso darle a entender a su amiga que Kushina había muerto.

— ¡No! —Adoptó una expresión llena de firmeza y determinación—. ¡Queda una forma!

— Déjalo Azula, ella… —La Daimyo vio con pesar como su amiga intentaba usar Ninjutsu Médico con el cadáver de Kushina.

— ¡Jodou Tensei! —Ante la incredulidad de Rimururu, Azula realizó los mismos pasos que la castaña mayor en ella durante la batalla contra Shirona para intentar revivir a Kushina.

— ¡No lo hagas! —Tsunade llegó al lugar rápidamente—. Ni siquiera yo puedo hacer ese Jutsu, ¡la posibilidad de éxito es apenas del cinco por ciento!

«Si la posibilidad es cero o cien, debo creer en el futuro… Funciona sólo una vez… Tienes que hacerlo… ¡Para no perder lo que he buscado toda la vida…!» Levantó a la Uzumaki en brazos —¡Jodou Tensei!

El pilar de luz dorado de la Esperanza se elevó majestuoso hacia el cielo, ante la expectación de todo en el campo de batalla sin excepción…

— ¡Maldición! —Mayuri se mostró consternado ante la revelación de la luz que faltaba para el Jutsu en el que estaban puestas las esperanzas de la humanidad.

«Acaso ese Jutsu es…» Choun Shiryuu se mostró incrédula, quedando detenido su duelo con Karen del Oeste por un breve momento.

Poco a poco, un palpitar casi imperceptible se escuchó por todo el lugar, aumentando su fuerza, al tiempo que Kushina Uzumaki recuperaba el color ante la boquiabierta Sannin.

«S-Su Chakra… El Chakra de Kushina… Puedo sentirlo» La más reconocida de los Ninja médicos del mundo quedó incrédula ante el éxito del único Jutsu que jamás pudo realizar por más que lo intentó a lo largo de su carrera «Eso significa que…»

— ¡A un lado!

Shizune Katou también se acercó al lugar y al ver que su maestra quedó pasmada ante el milagro ocurrido justo frente a sus ojos, se dispuso a revisar los signos vitales de la pelirroja y quedar sorprendida de sentir que luego de que claramente había muerto, el corazón de Kushina Uzumaki volvía a latir y su pecho se ensanchaba con su débil respiración.

— ¡Ahora todo depende de ella! —Shizune tomó en brazos a la pelirroja, ante la expectación de Azula—. ¡Yo la cuidaré! ¡Ahora tú dedícate al plan!

— ¡Sí!- Asintió la Princesa de la Nación del Fuego—. ¡Muchas gracias, Shizune-san!

Rápidamente Rimururu, Naruto, Shiryu y Touma, todavía sorprendidos por lo que acababan de ver, retomaron sus posiciones para intentar realizar la Luz de los Cinco Colores, rodeados del resplandor de sus emblemas, con el añadido de que entre la Daimyo y el Arquero, Azula se colocó en posición, rodeada de la luz dorada de la Esperanza…

Por un momento, Touma y Azula se voltearon a ver de reojo y revelados por fin los sentimientos de la castaña, ambos desviaron la mirada a costados opuestos, claramente apenados. Uno a uno, nuevamente se tomaron de las manos, primero Naruto con Rimururu, luego el rubio con Shiryu y después el azabache con Touma. Cuando llegó el turno de que el Hashiba le ofreciera su mano a Azula, evitó mirarla directamente, respondiendo la princesa de la misma manera. Al final se tomaron de las manos y entonces aquél pilar de luz dorada se manifestó alrededor de la hija de Ozai, elevándose de forma majestuosa al cielo, ante la mirada de todos…

— ¡Eso es…! —Naruto se mostró asombrado a pesar de estar envuelto en la luz negra de la perseverancia.

— ¡Es la luz de la esperanza! —Rimururu sonrió firme.

— Esta luz no me pertenece… —Azula levantó la mirada, para ver el resplandor a su alrededor alzándose hacia Serpentera—. Es la luz de mi madre… ¡Kushina Uzumaki!

Ursa miraba entre abatida y asombrada aquél brillo dorado surgiendo de su hija. Luego, enfocó sus ojos en la inconsciente pelirroja que era cargada en brazos por Shizune y entonces se dio cuenta del sentido de las palabras de Azula: mientras que ella por acto reflejo se hizo a un lado para evitar el mortal proyectil, esa mujer lo recibió consciente de que era mortal, solo para proteger a su hija…

Las palabras murieron en su garganta, puesto que fue incapaz de replicarle algo a la Princesa de la Nación del Fuego.

— Ella arriesgó todo para darme este regalo… ¡Y lo aprovecharé! —Sentenció firme la castaña menor del Equipo Ryu, ante la mirada de Touma.

— Es hora… —Rimururu le ofreció su mano a la otra princesa.

— ¡Sí!

— Bien hecho, chiquillos…

Los cinco portadores de la luz de los cinco colores enfocaron sus miradas en Ryu, quien se alejó de la batalla múltiple contra Shun de Andrómeda y Merlín, para mirar con una enorme sonrisa a cada uno de ellos.

— Ryu-sensei… —Murmuraron consternados Naruto, Azula y Touma, sabiendo que apenas ejecutaran el Jutsu, ella regresaría al mundo de los muertos.

— Sólo tengo que decirles una cosa… ¡Victoria! —Lanzó un golpe al aire, frente a los cinco.

Shiryu no dijo nada, pero lanzó un golpe de la misma manera que su maestra, mientras que Rimururu asintió de forma solemne. Entonces Hyouga se posó a la derecha de su compañera de batallas.

— Háganlo lo mejor que puedan y jamás se rindan…

— Confía en nosotros, padre —Touma y el Caballero de Cygnus se sonrieron mutuamente.

— ¡Los que nos adelantamos, los cuidaremos desde donde estemos! —El reconocido Hiraishin Kunai se clavó cerca de Hyouga, apareciendo Minato junto a él segundos después.

— ¡Estamos conscientes de eso, papá! —Naruto sonrió enseñando su dentadura, ante la clara satisfacción del Yondaime Hokage.

— ¡Así es! —Exclamó Harribel, que luego de evadir un golpe de una sorprendida Nelliel, se acercó, por fin siendo capaz de liberarse de la influencia del Edo Tensei —Nunca dejamos de verlos… —Shiryu cerró los ojos con una discreta sonrisa.

— Lo sé, madre…

— Ustedes han logrado crear un lazo más allá de las aldeas, más allá de los odios…

La Daimyo ahogó una expresión de incredulidad, puesto que junto a la Vasto Lord, Nakoruru, aquella joven de cabello azulado que aparentaba 16 años, usando ropa similar a la de la Princesa de la Nación del Agua, con delineado rojo en vez de azul como la suya, se posaba con expresión seria…

— Hermana… Y-Yo…

— No te preocupes —La recién llegada negó con la cabeza, mirando la mano de su hermana sujeta con firmeza a la de Naruto—, entiendo lo que sucede y está bien, sigue en el camino que has elegido con las personas que están contigo… —Le sonrió a su hermana menor, a la que sabía, había dejado sola luego de haber muerto.

— ¡Lo haré, Nako-chan! —Rimururu rompió a llorar con una gran sonrisa—. ¡Daré lo mejor, justo como me enseñaste…! —La fallecida Princesa de la Nación del Agua, Nakoruru, asintió entre lágrimas también.

— Los sueños de los que ya no estamos y los que siguen, están con ustedes —Taichi Yagami se acercó a ese particular grupo de personas que a través del Edo Tensei estaban dejando un poderoso mensaje—. ¡Vayan, es hora!

«No te fallaré… Padre» —La castaña menor, asintió firme—. ¡Sí!

Azula tomó la mano de Rimururu, quien adquirió un rictus serio y luego de cerrar los ojos por un momento, miró solemne a esas seis personas que más allá de la muerte, les habían dejado ese tan complejo como a la vez sencillo mensaje…

VICTORIA

Luz sagrada que alumbrarás los corazones con la fuerza de cinco almas valientes, muéstranos el camino de la victoria y reúne la fuerza de los deseos de todos por un mundo mejor…

¡Resplandece, Luz de los Cinco Colores!

De los cinco Alumnos Avanzados de Ryu surgieron los pilares resplandecientes de la respectiva luz de golpe, elevándose majestuosamente al cielo y comenzaron a entrelazarse durante su levantamiento, convirtiéndose en una luz deslumbrante que como un cometa se dirigió a toda velocidad hacia Serpentera, impactando el Palacio Celestial de Nubes de lleno y rodeándolo con un resplandor cegador que se expandió en toda direcciones…

— ¡Mira, Margie! —Ryu sonrió enseñando todos los dientes—. ¡Mis mocosos lo hicieron!

Instantes después, ante la mirada seria de Kaumi Suikyou, la orgullosa Jounin proyectó una columna de luz blanca hacia el cielo, para dejar el mundo de los vivos nuevamente mientras un cadáver de un Ninja de Kumo caía pesadamente al suelo entre pergaminos Ninja en blanco. Pasó de la misma manera con Hyouga, Minato, Harribel, Nakoruru y Taichi, así como cualquier invocado por el Edo Tensei conforme ese domo de luz se extendida en forma circular por toda el área…

— Es Naruto Uzumaki… ¿Verdad? Sabía que llegaría lejos…

Gaara, el que en vida fuera el Jinchuuriki del Shukaku, miraba con una sonrisa casi imperceptible cómo su alma era liberada de aquél Ninja de Kiri usado para invocarlo, ante las miradas de sus hermanos mayores, que había hecho un esfuerzo titánico para contenerlo…

— La verdadera batalla apenas empieza para él… —Replicó Temari, entre su respiración agitada de agotamiento.

— Pero ganará… ¡Ya verás! —Por primera y última vez, los hermanos de Suna se sonrieron mutuamente antes de que el menor dejara el mundo de los vivos una vez más.

— Cuídate mucho, hermano… Y lo siento mucho, Sokka… —La Akatsuki Katara miraba con tristeza a su hermano antes de partir hacia la otra vida.

— No, Katara… ¡Gracias por salvarme! —La expresiva sonrisa del soldado de Kiri le provocó una sonrisa a la Akatsuki—. Y descuida, estaré bien aunque no estés para regañarme…

— Tonto…

— Sasuke, Nami… Cuiden de los demás por mí… —Itachi comenzaba a dejar el cuerpo usado para invocarlo.

— Descuida… —Asintió seria la alumna de Ryu.

— Estaremos bien… Hermano… —El Akatsuki ahogó una expresión de sorpresa, pero le dio tiempo de cambiarla por una discreta sonrisa antes de desaparecer.

— Pagarás por haber traicionado a nuestra estirpe… —Cifer murmuró inexpresivo, mientras comenzaba su regreso a la muerte —Volveré…

— No te apures por regresar de nuevo, "papi"… —Ukitsu le sonrió burlonamente a su progenitor.

— Es cierto… A pesar de que realicé los sellos de Tobirama para negar el Edo Tensei, el cuerpo ancla y mi alma se separan… —Para alivio de Ozai y varios de los Ninja que se habían unido a él para contener a los legendarios Madara y Hashirama, los dos primeros Hokage volvían de forma inevitable al mundo de la muerte.

— Imposible…

Choun Shiryuu tomó distancia de Karen del Oeste para mirar con incredulidad cómo los Edo Tensei, así como las Armaduras reanimadas del Kingun comenzaban a caer como moscas por todo el campo de batalla, mostrándose claramente contrariada…

— Maldición… —Murmuró entre dientes la Shogun del Kingun.

— ¡Malditos humanos…! —Bramó con evidente rabia el Shogun del Raigun.

— ¡Pagarás por lo que hiciste! —Mayuri apenas tuvo tiempo para elevarse y evadir el sorpresivo tajo de la Rayearth blandida por Sunset Shimmer, libre para atacarlo al desaparecer el Edo Tensei con el que estaba combatiendo…

Naruto, Azula, Shiryu, Touma y Rimururu miraba expectantes cómo la Luz de los Cinco Colores liberaba con rapidez las almas cautivas por el poder del Edo Tensei a la vez que se encargaba de dejar sin energía a las armaduras del Kingun, por lo que volvían a ser ordinarias protecciones.

— ¡Espérenme! —Corriendo, Artemis alcanzó al grupo antes de partir.

— ¡Ahora, Azula! —Rimururu volteó a ver con fiereza a la otra princesa.

— ¡Undoufuujin! —Los cinco desaparecieron al instante, dirigiéndose hacia Serpentera.

— ¡Lo lograron! —Kuvira y Darui celebraron la ejecución exitosa del Jutsu.

— ¡Bien hecho! —Asintió el Ninja Copia.

— ¡Atención todos! —La princesa Makoto intervino—. ¡Vamos a rodear la columna de luz de La Luz de los Cinco Colores!

— ¡En la luz disminuirá el poder de los enemigos! —Agregó Kasumi Suikyou—. ¡Ese pilar de luz es la esencia del Jutsu!

— ¡No debe ser disipado, sin importar lo que pase! —Con Madara y Hashirama enviados de vuelta al otro mundo, Ozai se dirigió rápidamente al pilar de luz.

— ¡Nadie entrará a nuestro círculo…!

— ¡No pasarán…!

Ante la sorpresa de las tropas del Tengun y los varios seres invocados por Choun Shiryuu, el Ejército del Mundo Humano, salvó excepciones como Ikki de Fénix, se reunieron en torno al círculo de luz.

«¡Ustedes pueden…!» Dentro de la luz, Shizune comenzó a atender a Kushina, con la mirada puesta en el imponente Serpentera.

Los Cinco Alumnos Avanzados llegaron a aquél lugar, en el que la entrada estaba al fondo del imponente salón con forma de cabeza de dragón. Se separaron para ponerse alerta y al mismo tiempo, observar con detenimiento el lugar, permaneciendo a la expectativa…

— ¿Dónde estamos? —Preguntó seria la Daimyo de la Nación del Agua.

— Aquí nos enfrentamos a Nubes… Es la entrada principal de Serpentera —Replicó Shiryu.

Naruto comenzó a mirar de reojo el lugar, recordando el momento en que su madre había muerto, por lo que bajó la mirada, entristecido. Shiryu pensó de forma fugaz en Infernape, de quien ni las cenizas quedaron, en tanto que Rimururu comenzó a mirar el lugar con creciente curiosidad. Azula y Touma permanecían callados, todavía avergonzados por lo sucedido momentos antes.

— Lamento lo ocurrido… —Azula se dio media vuelta de golpe, orientándose hacia las escaleras que conducían a Serpentera como tal—. No intentaré dar pretextos inútiles ahora… —Comenzó a avanzar—. Lo que deba compensar… ¡Lo haré en el campo de batalla!

Shiryu comenzó a caminar, siguiendo a Azula.

— Touma… —El rubio llamó la atención de su amigo—. Ella se encariñó contigo desde la primera vez que nos vimos y bueno, ese sentimiento solo ha crecido desde entonces…

— Conozco a Azula desde que éramos niñas y la cercanía que tiene contigo, nunca la tuvo con nadie más, ni siquiera con Itachi Uchiha… —Agregó expectante, la otra castaña.

— Eso puedo entenderlo… —El peliazul le respondió a sus amigos, mirando a la aludida ya casi en la entrada—. Lo que no alcanzo a aceptar, es que no haya confiado en mí como para decírmelo si eso la lastimaba tanto… Si yo la lastimaba, aún sin saberlo… —Apretó los puños.

— Para ella es difícil expresar sus sentimientos, lo viste ahora…

— Para mí tampoco ha sido fácil, princesa… —Touma comenzó a avanzar también.

— Oye, Rimu-chan… —La chica se orientó hacia Naruto—. ¿No deberíamos estar todos juntos? Estamos en la base del enemigo…

— ¡Claro que no! —Le dio un golpecito en la nariz—. Todos tienen sus sentimientos alborotados y es mejor que se expresen.

— Es que… No me gusta que se pongan así… —Replicó el Namikaze mientras se sobaba la nariz.

— Debemos seguirlos —Naruto y Rimururu asintieron a las palabras de Artemis.

— Así que la Luz de los Cinco Colores…

A través de una enorme esfera de cristal que sobresalía del techo de la sala de trono, Nubes miraba al Equipo Ryu iniciar la invasión a su palacio.

— El antiguo Jutsu que les otorgaron los Kami a los humanos… Había pensado que tarde o temprano tendría que lidiar con eso y por eso envié a Orochimaru a acabar con Ryu… Por eso pensé que el secreto se había ido con ella… —Sonrió de forma retorcida—. La cosa se ha puesto interesante.

— ¿Se encuentra bien, Nubes-sama? —Diva cuestionó a su señor.

— Hay una atmósfera molesta por el lugar, aunque no es tan fuerte como para afectar mi Chakra en lo absoluto… —Observó con detenimiento su puño izquierdo—. No obstante, detecto que mi Chakra ya no llega al Gedo Mazou… Tal vez lo que se haya bloqueado con el Jutsu haya sido mi capacidad para poder controlar Serpentera a través del Gedou Mazou… —Se mostró ligeramente sorprendido—. ¿Hm?

— Parece que además de ellos, tenemos más invitados… —La Sombra Sangrienta regresó su atención a la esfera de cristal.

— Vaya, así que es él— La azabache se mostró confundida—, sí, jamás olvidaría este Chakra, je, je, je…

Azula, Shiryu y Touma se detuvieron en seco, al ver que al final de la larga escalera, ya como tal en el amplio camino de Serpentera rumbo a la sala del trono de Nubes, se encontraba Orochimaru, acompañado por Machina, Erica y Mercurymon. Naruto y Rimururu apenas estaban por alcanzar a sus amigos cuando repararon en la presencia del Rey Serpiente y lo que quedaba de Iron Courtain…

— ¡Orochimaru! —Exclamó sorprendida Azula.

El serio Sannin cerró los ojos y de inmediato sus sirvientes se convirtieron en las esferas de luz del Undoufuujin, dirigiéndose hacia el Equipo Ryu, deslumbrando por un instante a Naruto, quien cuando pudo recuperar la claridad de su visión, se dio cuenta de que se habían llevado a sus amigos…

— ¡Chicos! —Alcanzó a levantar la mirada para ver cómo las esferas de luz se dirigían hacia distintos puntos de Serpentera—. ¡¿Qué planeas, Orochimaru?! Encaró al Sannin.

— Lo siento, pero Iron Courtain se encargarán de tus amigos…

— Eso significa que…

— ¡Así es! —Orochimaru se mostró firme—. ¡Lo único que quiero ahora es terminar con nuestro combate! Ese es mi único deseo…

«¿Nuestro combate?» Naruto endureció su expresión.

Azula cayó de pie, levemente acuclillada. Rápidamente miró a su alrededor para darse cuenta de que seguía en Serpentera, aunque alejada de la imponente entrada con forma de cabeza de dragón. Al fondo del escenario podía verse una torre alta con varias fortalezas alrededor…

— Estamos en la punta Oeste de Serpentera. —La castaña se enfocó en un muro bajo cercano, donde se encontraba el ser creado a partir del Caballero, con sus brazos extendidos a los costados, mirándola fijamente.

— Mercurymon… —Azula entrecerró los ojos.

— Me halaga que recuerdes mi nombre… Como tú tienes el Ninjutsu capaz de acabar con el Adamantium, yo, que poseo el Espejo de Kanna, soy el único que puede enfrentarte con el menor riesgo posible…

— Entiendo… Nos separaron para que Orochimaru pueda pelear contra Naruto sin que nadie interfiera —El ser artificial asintió.

— ¿Lista? —Cuestionó expectante el ser de Adamantium.

— ¡Cuando quieras…! —La princesa de la Nación del Fuego se dirigió a toda velocidad hacia su oponente.

«La punta Este de Serpentera…»

Shiryu se orientó rápidamente hacia su derecha, para encontrarse a una Erica que lo observaba con discreta sonrisa, cruzada de brazos. El silencio era la regla en la inminente batalla y después de algunos segundos fue el ser creado a partir del Peón quien se atrevió a romperlo, dando un paso al frente.

— Volvemos a encontrarnos, Shiryu… —La azabache alargó su sonrisa—. Es muy satisfactorio, que ambos lográramos sobrevivir y podamos enfrentarnos una vez más… Para ser franca, estoy emocionada.

La integrante de menor rango en Iron Courtain esperaba por la respuesta de su enemigo, al que veía como rival.

— ¿De verdad? —Replicó indiferente el Caballero del Dragón—. Para ser honesto, yo no siento nada al ver tu cara de metal… Debo darme prisa para reunirme con los demás, ¡así que empecemos…! —De inmediato se colocó en postura de combate.

— ¡Muy bien! —La experta en Panzer Kunst liberó sus brazos y se lanzó al frente hacia el azabache —¡Prepárate a morir, Shiryu…!

Frente a frente, en el vértice de la punta Norte de la gigantesca estrella que cargaba el Palacio Serpentera, Touma y Queen Machina se miraban fijamente, ambos permaneciendo en posiciones defensivas…

«Queen Machina…» El peliazul no apartaba la mirada de su enemiga «La más fuerte de Iron Courtain…»

— Tienes mala suerte, te tocó combatir frente a frente contra mí… En el plan, nuestro encuentro no estaba como tal preparado, así que espero no me maldigas, todo es simplemente cosa del destino… —La Reina se mantenía expectante.

— En verdad sí estaba preparado, ¿o me equivoco? —Las palabras de Touma llamaron la atención de Machina—. Mercurymon se llevó a Azula y Erica hizo lo propio con Shiryu… Es lógico deducir que Mercurymon es el único que puede contrarrestar el Mesatsu Souzou de Azula y Erica es la que tiene más experiencia combatiendo en el mano a mano contra Shiryu, algo necesario para poder enfrentar a alguien de su nivel… Y tú eres mi oponente, porque soy del que menos conocen dado que no combatí contra ustedes en Unraikyou.

— Je, je, je… —El ser creado a partir de la Reina lanzó una risilla—. No vayas a pensar que me estoy burlando de ti… —Agitó levemente su abanico—. Tu planteamiento es correcto hasta cierto punto, pero el final es donde falla tu razonamiento… De entre todos ustedes, los únicos temibles aparte de Naruto, son Azula y Shiryu… A mí solo me tocó encargarme de lo que quedara.

— ¿Qué?

— La verdad es que también debí llevarme a la Princesa de la Nación del Agua, pero esa bola de pelos me lo impidió…

— ¿Bola de pelos? —Touma ahogó una expresión de sorpresa. «¡Artemis…!»

— Escúchame bien, Naruto —Orochimaru observaba fijamente al alumno de su archienemiga —¡Este será nuestro combate final! Daremos lo mejor de cada uno, mano a mano y cara a cara…

— ¡Alto…!

La Quimera Parca y el Kami no Senshi enfocaron su atención en Rimururu, quien se colocó junto a su amigo, seguida por el felino albo.

— ¡Rimu-chan! ¡Artemis! —Naruto volteó a ver de reojo a sus amigos.

«Machina no pudo llevárselos…» Orochimaru se mostró indiferente, aunque estaba ligeramente sorprendido.

— ¡En el último momento pude quitar a Rimururu del camino de esos sujetos! —Dijo expectante el felino.

— Al parecer se escabulló justo cuando Azula realizó el Undoufuujin —La castaña se posó a la derecha de su amigo.

— No voy a dejarlos solos en esto… —El gato sonrió enseñando los dientes.

— ¡Naruto! —La Daimyo endureció su expresión—. ¡No puede aceptar esta tontería del "combate final" contra Orochimaru! —Se orientó hacia Jaou—. ¡Tú tampoco, Orochimaru! ¡También debes estar contra Nubes! ¿No es así? ¡Si luchas contra Naruto en este lugar, solo vas a complacer a Nubes! ¡Pueden combatir cuando todo esto termine!

— ¡Eso no es posible! —La castaña se intimidó con la dura respuesta de su enemigo—. Mi tiempo casi se termina…

Naruto recordó el encuentro anterior con Orochimaru justamente en la entrada de Serpentera, concentrado en las palabras que le dijo cuando estaban por iniciar su batalla...

No tengo tiempo para desperdiciar.

«Ya veo, Orochimaru…» Naruto salió de su ensimismamiento cuando el Rey Serpiente comenzó a avanzar hacia él.

— Si no se detiene… ¡Yo también pelearé! —De su cintura, Rimururu desenvainó una Kodachi—. ¡Vamos, Konril! —A su costado apareció el ser de hielo, comenzando a flotar a su alrededor.

— ¡Retrocede por favor, Rimu-chan! —El rubio dio un paso al frente.

— ¡Pero qué dices! —La chica posó su mano en el hombro derecho de su amigo—. ¡Yo puedo ayudarte con…!

La castaña reprimió una mueca de dolor al sentir el calor del Chakra del Asura emanando de Naruto, el cual le quemó levemente la mano que tenía recargada en él.

— ¡Qué calor…! —La chica retrocedió instintivamente ante el Chakra emanado de su amigo—. Naruto…

— Lo siento, Rimu-chan… —Dijo temeroso, sin apartar su atención del Sannin—. Cuando llegue a mi máximo, el calor será todavía más fuerte —Volteó a verla con marcada culpa en su expresión, mostrando el brillante Rinnegan en su frente—. Así que, por favor… Hazte para atrás, Rimu-chan… —La chica comenzó a aplicarse Ninjutsu Médico en su mano lastimada—. Lo más seguro es que Orochimaru ya no tenga salvación… —Regresó su mirada a su enemigo—. Las heridas que le provocó el Dark Heart debieron ser tan graves que ni el poder de la Quimera Parca pudo con ellas… —Orochimaru se detuvo—. El final de su vida está cerca y me ha elegido a mí como su oponente, para darlo todo hasta el último momento… Sé que debemos vencer a Nubes y tampoco me gustaría pelear inútilmente, pero es una barrena que debo superar… No sé explicarlo, pero no solo es vengar a Ryu-sensei, sino que si no puedo vencer a Orochimaru, menos podré derrotar a Nubes… —Volteó de nuevo hacia su amiga—. Puedes molestarte conmigo y lo voy a entender…

Rimururu ahogó una expresión de sorpresa al ver a todo un Ninja en su querido amigo, un hombre en cuyos hombros recaían todas las esperanzas del mundo entero…

«No me di cuenta que a pesar de su edad, Naru-chan ya es todo un adulto…» Resignada, la Princesa de la Nación del Agua cerró los ojos y se dio media vuelta para tomar una distancia prudente —¡Vamos! ¡Artemis, Konril!—

— ¡Estoy listo, Orochimaru…! —Naruto adoptó una expresión fiera—. ¡Acepto el reto!

— Gracias… —Asintió la Quimera Parca al tiempo que levantaba el rostro hacia el cielo con plena convicción —¡Nubes! ¡Observa mi última batalla! —Apretó sus puños al tiempo que comenzaba a ser rodeado por el Chakra ardiente Gouka—. Pero sea quien sea… ¡A quien envíes a interferir lo mataré yo mismo!

— Muy bien, Orochimaru… —El Rey Dragón Demonio sonrió animado—. Igual no pensaba hacerlo… Yo también quiero ver el combate…

El Chakra Asura alrededor de Naruto comenzó a elevarse con todo su poder, generando una creciente corriente de viento a su alrededor.

— ¡Orochimaru! —El Sannin regresó su atención al Namikaze—. ¿Tu poder está siendo restringido?

— ¿Por el Jutsu que realizaron para detener el movimiento de este lugar? No te preocupes por eso… —El Chakra alrededor de la Quimera Parca aumentó de tamaño e intensidad, generando una corriente similar a la que provocaba el poder de Naruto—. Si bien se siente una presión que me incomoda, como puedes darte cuenta, no tengo ningún problema…

— Entonces tampoco funcionó contra Nubes —Volteó a ver de forma fugaz a su amiga para luego enfocarse en la inminente batalla.

— Lo único que consiguieron fue detener el movimiento de este lugar —El Rey Serpiente entrecerró la mirada—, siento decirlo, pero no han afectado en lo más mínimo el poder de Nubes…

— Al menos puedo estar tranquilo de una cosa… —Orochimaru se mostró confundido ante esas palabras—

— ¿Hm?

— Sería una pena que no pudieras pelear a tu máximo por culpa de la Luz de los Cinco Colores… —Naruto sonrió de forma desafiante.

— Mocoso insolente— La réplica de Jaou al gesto del rubio fue replicarlo.

— ¡Tenemos que alejarnos rápido, Artemis, Konril! —Rimururu tomó a sus dos amigos en brazos para alejarse todavía más del inminente choque.

— ¡¿Listo?! —Naruto adoptó postura de pelea.

— ¡Adelante!

Los dos enemigos se lanzaron al frente para iniciar su batalla con un choque entre sus puños derechos, luego de cuyo impacto se liberó una poderosa corriente de Chakra en todas direcciones ante el completo asombro de la princesa…

Touma se mostró sorprendido por el estallido surgido a lo lejos, específicamente apenas delante de la cabeza de Serpentera.

— Ya comenzó… —El peliazul volteó a ver a Machina—. La batalla final entre Orochimaru-sama y Naruto-kun.

— ¿Qué? —Touma endureció el semblante.

— El cuerpo de Orochimaru-sama ya no va a reaccionar con ningún tipo de Ninjutsu Médico y ahora, su cuerpo se irá degenerando conforme pase el tiempo, hasta que llegue su inevitable final… —Replicó seria la líder de Iron Courtain—. Y su único deseo es tener su última batalla contra Naruto-kun, el último de los estudiantes de Ryu, hasta que se consuma su vida…

Era un bosque apacible en el que el sonido de aquella cascada de agua cristalina dominaba todo el entorno… Y debajo de ella se encontraban Orochimaru, Erica, Mercurymon y Machina, ocultos en una cueva luego de la batalla en Serpentera.

Escuchen… He decidido que mi última batalla será contra Naruto. —El Sannin se dirigió solemne a sus servidores, ante el asentimiento de Mercurymon y la sonrisa firme de Erica.

¡Orochimaru-sama! —Replicó Machina, claramente angustiada.

Si bien ya no peleo para Nubes, tampoco puedo decir que soy un aliado del Equipo Ryu en este momento… —Agachó la cabeza, avergonzado—. Al final, fui yo quien les arrebató a la persona que más estimaban… —Levantó la cabeza, con creciente convicción—. Ahora solo puedo hacer una cosa… ¡Enfrentar a quien me ha hecho cambiar al punto de llegar a este momento! Y esa persona es Naruto Uzumaki…

P-Pero, Orochimaru-sama…

¿Por qué dudas, Machina-san? —Erica observó molesta a su líder—. ¡Bisharp y Alphonse ya no están! Solo quedamos nosotros, que nacimos para enfrentar y vencer al Equipo Ryu… ¡Así que debemos pelear!

Además de eso… Nosotros le hicimos un juramento de lealtad a Orochimaru-sama, así que debemos seguir con él hasta el final —Mercurymon tomó la palabra, para sorpresa de los demás—. O al menos es lo que yo pretendo hacer…

Erica, Mercurymon… —Murmuró el ser creado a partir de la Reina.

Sé que sus vidas están ligadas a mí y cuando termine la mía, terminará la de ustedes, así que si lo desean, los libero ahora de sus deberes… No están obligados a seguirme desde ahora… —El Sannin declaró serio, haciendo una ligera reverencia—. Gracias por ser tan fieles a mí, pero ya no es necesario que lo sean…

Yo estaré con usted hasta el final, Orochimaru-sama… —Contestó firme el ser creado a partir del Caballero—. No pienso cambiar mi convicción.

Yo voy tras el Equipo Ryu decida lo que decida, Orochimaru-sama —El ser creado a partir del Peón sonrió mordaz—. ¡En todo caso, ustedes me siguen a mí!

Siendo así… Vamos entonces —Contestó Machina con los ojos cerrados.

Muchas gracias a todos… ¡Entonces adelante!

— ¿Entonces ustedes van a sacrificarse para cumplir el último deseo de Orochimaru? Erica, Mercurymon y tú… —Touma y Machina se observaron fijamente—. Esta pelea no tiene razón de ser —Esas palabras llamaron la atención del ser artificial.

— ¿Qué quieres decir?

— Si el enemigo de ambos bandos es Nubes, podríamos unir fuerzas para vencerlo y después de eso… —El Hashiba respiró profundo antes de continuar—. Incluso podríamos buscar la manera de ayudar a Orochimaru…

Para Touma era muy difícil hacer ese planteamiento, dada la historia entre su familia y Orochimaru, así como el saber que eso significaba ayudar al asesino de su maestra. No obstante, estaba consciente de que lo más importante en ese momento era enfocarse por completo en la derrota de Nubes y cualquier ayuda era bienvenida, aunque proviniera del mismo Orochimaru…

— Ya veo… —Machina bajó la cabeza.

— ¿Qué opinas? —El peliazul comenzó a acercarse con cautela.

— Yo opino… —Murmuró la líder de Iron Courtain—. Que no me sentiré culpable por enviarte al otro mundo, niño ingenuo…

— ¡¿Qué?! —De inmediato Touma se colocó en guardia.

— Prepárate… ¡Crimson Hell!

— ¡Wuuaaahhhhh!

El alumno de Ryu salió proyectado por el Chakra de Elemento Calor que despidió Queen Machina en todas direcciones y cayó pesadamente al suelo, segundos después, humeando ligeramente.

— Kh… —Touma comenzó a reincorporarse lentamente, mirando con creciente furia a Machina

— Eso te ganas por entrometido, niño —El ser artificial sonrió confiado—, no me ha pasado por la cabeza sacrificarme, ni un instante… Por el contrario, ¡siempre te tenido presente salvar a Orochimaru-sama! —El peliazul terminó de levantarse, claramente enojado ante la expresión seria de Machina—. Orochimaru-sama está condenado a muerte y nadie puede hacer nada al respecto, ni la Sannin Tsunade o Mayuri Kurotsuchi… No obstante, el Maryuou Nubes es distinto —Entrecerró los ojos—. Con su enorme poder, es probable que Nubes sea capaz de ayudar a Orochimaru-sama… ¡Te venceré! Luego acabaremos con Azula, Shiryu y Naruto… —Cerró los ojos de forma solemne—. ¡Entonces le suplicaré a Nubes que salve a Orochimaru-sama!

— ¿Y eso es idea tuya? —El peliazul finalmente se puso de pie.

— Sí, es mi idea… —Machina enfocó la mirada en Touma—. Es probable que Orochimaru-sama termine odiándome por pedirle ayuda a ese sujeto para salvarlo, pero no me importa… ¡Lo único que quiero es que Orochimaru-sama siga viviendo! —Aquellas palabras llamaron poderosamente la atención del hijo de Ami y Touma—. Si realmente quieres ayudarme, Touma, dejar de luchar y acepta tu muerte… ¡Crimson Hell!

Touma alcanzó a saltar hacia un costado y dar varias vueltas en el piso para evadir la emisión del poderoso Chakra Netton que destruyó parte del barandal de piedra del camino de Serpentera, varios metros detrás de él. Se levantó de inmediato, listo para enfrentar a su enemiga…

— En verdad eres un sabandija escurridiza… —Machina sonrió ligeramente—. Aceptaré que tu velocidad es buena, aunque no debería tardarme demasiado con alguien de tu nivel… —El peliazul endureció su expresión, sabiendo que su mortal batalla estaba por empezar—. En el ajedrez, si bien la Reina es la pieza más fuerte, jamás debe de moverse de forma imprudente… —De la parte inferior de su cuerpo emergió una fina pierna de metal, la cual dio un paso al frente.

«¡¿Tiene piernas?!» Pensó Touma, con creciente preocupación.

— Pero ahora mismo, te enseñaré mi verdadero poder…

Mientras comenzaba a emitir un brillo platinado del interior de sus articulaciones, Machina dio un salto al aire y extendió sus brazos junto con sus piernas, desprendiéndose de la túnica que cubría su cuerpo de la cintura hacia abajo, así como de sus atuendos metálicos superiores, quedando como una figura de cuerpo femenino y escultural, un tanto simple…

Su túnica comenzó a brillar mientras cambiaba de forma, convirtiéndose en un par de zapatillas rosadas que cubrieron sus pies, así como brazaletes del mismo color para sus brazos y un leotardo para revestir su torso de forma análoga a una armadura. Su cabeza brilló por un momento para generar una cabellera metálica de color negro, corta a la altura de su nariz y sus ojos aumentaron de tamaño mientras desaparecía su monóculo…

Finalmente, al levantar su mano derecha hacia el cielo, lo que quedó de su atuendo original se convirtió en un arco de metal con vivos rosas, que tomó con firmeza.

— Ésta es mi forma real, Archerina… —La líder de Iron Courtain encaró nuevamente al arquero.

— ¿Archerina? —Repitió Touma, desconcertado.

— Queen Machina es el diseño que obtuve luego de recibir la vida para servir a Orochimaru-sama, pero ésta forma, Archerina, es mi diseño original…

— ¿Qué quieres decir? —El peliazul se puso en guardia.

— Es sencillo…

Machina desapareció ante la incredulidad del Hashiba y reapareció de repente a su lado, conectándole una violenta patada que lo envió varios metros hacia atrás. Claramente afectado por el impacto, Touma se levantó poco a poco, ante la indiferencia del ser creado a partir de la Reina.

«Su velocidad y fuerza son impresionantes…» Endureció su expresión al darse cuenta de las capacidades de su enemiga.

Archerina se limitó a observarlo detenidamente y ante el riesgo de otro ataque por sorpresa igual, el Hashiba saltó de inmediato varios metros, pretendiendo evitar un ataque como el anterior. Machina levantó la mirada para observar a su enemigo y nuevamente desapareció de la vista de Touma, para reaparecer junto a él y lanzarle un puñetazo a la espalda con su mano libre, que lo envió de vuelta al suelo, cayendo pesadamente.

«Me doy cuenta de que tiene una gran fuerza…» Se puso de pie con lentitud.

En ese momento ahogó una expresión de sorpresa al darse cuenta de que Archerina ya le apuntaba con su arco. Resultaba bastante llamativa la flecha de Chakra que generaba entre sus manos.

— ¡Crimson Arrow…! —Touma apenas tuvo tiempo de rodar por el suelo para evadir el veloz ataque, que generó una gran explosión de intenso calor en cuanto tocó el suelo.

Levantó la vista para ver a su enemiga, quedando incrédulo al ver que nuevamente ya preparaba ese poderoso ataque.

«Usar tan rápido dos ataques de ese nivel, es algo que solo se esperaría de Nubes…»

— El Netton (Elemento Calor) es el Chakra que utilizo para atacar y Crimson Hell es la emisión de ese Chakra en todas direcciones a mí alrededor, mientras que Crimson Arrow es la concentración de todo ese Chakra en un solo punto… —Disparó su flecha en ese preciso momento—. ¡Justo así!

Touma apenas tuvo tiempo de evadir la poderosa flecha que generó una explosión no menos intensa que la anterior, destruyendo bastante del piso en el enorme camino debajo de él.

— Eres tan escurridizo como una rata… —Machina esbozó una sutil sonrisa—. Aunque eso no va a salvarte… —Se enfocó en el Samurai, quien se reincorporaba lentamente.

— A-Antes de seguir… —Touma se puso de pie, llamando la atención de la autodenominada Archerina—. Me gustaría saber tu motivación…

— ¿Hm?

— Me refiero a que quiero saber por qué haces esto…

— Vaya… —Machina cerró los ojos—. Si vas a suplicar misericordia, por lo menos sé honesto, aunque no te resultará…

—Me refiero a que no es solo lealtad lo que te motiva en tu resolución, ¿verdad? —La entidad de Adamantium observó a su enemigo.

— Je, je, je… —Empezó con una risilla que terminó en una estruendosa carcajada—. ¡Ja, ja, ja! ¿Te refieres a que yo amo a Orochimaru? Tonterías… Yo fui creada por Nubes para servir al rey de su ajedrez conmemorativo luego de conquistar Grüntal, Gasket… Pero cuando cobré vida por el Kinjutsu de Orochimaru, mi razón para existir pasó a ser servir y obedecerlo a él… ¡Yo nací para servirle como una fiel herramienta y nada más!

— ¡Machina!

— ¡Silencio! —Interrumpió de golpe al peliazul—. ¡Solo haces tiempo para recuperarte…!

El Hashiba quedó atónito. Se dio cuenta entonces de que Machina no tenía espacio en su cabeza para algo que no fuera sus propios pensamientos. Suspiró y agachó la cabeza por un momento, dando la impresión de que se estaba rindiendo…

— Eso es, te prometo que acabaré pronto… —Archerina se preparó para lanzar otra de sus letales flechas.

«Intenté tomar la mejor decisión, pero Machina no está dispuesta a escuchar nada que no sean sus propias ideas…»

— ¡Adiós, Touma…! —Disparó su flecha ardiente.

«Entonces…» Abrió los ojos de golpe, justo cuando la Crimson Arrow estaba por impactarlo.

El estallido de calor fue enorme, provocando una nube de polvo ante la expresión seria del ente de Adamantium, que permaneció expectante, pensando que había acabado con el primero de los alumnos de Ryu…

— ¿Qué? ¡Imposible!

Del polvo levantado, Touma emergió sin un rasguño, sujetando aquella gema azul frente a él, con su mano derecha, con un rostro firme y desafiante que provocó en Archerina una cautela instintiva.

— ¡Busou, Tenkuu (¡A las armas, Cielo!)…!

Al instante, de la esfera surgió una corriente de relámpagos celestes en todas direcciones mientras que alrededor de Touma comenzaban a emerger varios pergaminos multicolores, los cuales se extendieron hacia el cielo varios metros, para brillar de forma fugaz y luego convertirse en cientos de pétalos de cerezo los cuales rodearon al peliazul para terminar de envestirlo en la armadura revivida el día anterior por el poder del Emperador Brillante, Ryo Sanada.

— Tenemos algo en común, Machina… —El ser creado a partir de la Reina se enfocó totalmente en el Hashiba, quien a su vez recordó a sus amigos y a su madre—. ¡Yo también tengo gente importante que proteger! —De su espalda, tomó su arco y pronto tuvo una flecha lista apuntando a su enemiga—. ¡Y no pienso morir en este lugar…!

— ¡¿Qué es esa armadura?! —Machina se mostró sorprendida de que su Jutsu no causara daño alguno
— Tenkuutei no Yoroi (Armadura del Emperador del Cielo), la armadura que volvió a la vida gracias al espíritu de Kikoutei, Ryo Sanada… —Replicó el peliazul—. ¡La Yoroi que ha superado sus propios límites!

— Kh…

— ¡Vamos a luchar a muerte justo como querías, Machina! —A toda velocidad, el Samurai Trooper se lanzó al frente.

— ¡Entonces adelante! —De inmediato, Archerina preparó su poderoso ataque—. ¡Crimson Arrow!

El disparo iba franco hacia Touma, quien se mantuvo firme en su trayectoria a máxima velocidad y ante la sorpresa del ser creado a partir de la Reina, de la Yoroi surgió su Chakra celeste de forma esférica que contuvo exitosamente el ataque y entonces el Hashiba tomó vuelo y le disparó con su arco a toda velocidad, de forma que el ser artificial apenas pudo evadir la flecha, la cual le destrozó parte de su hombro izquierdo al pasarle rozando.

«¡Es posible!» Touma observó fijamente el resultado de su ataque «¡Atacando a esa velocidad con mis flechas, es posible destruir el Adamantium!»

— ¡Toma! —Machina giró en un instante, disparando otro ataque al instante.

— ¡Shinkuuha! —En un ágil movimiento, Touma replicó el gesto de su enemiga, preparando otra flecha con su ataque insignia mientras nuevamente era protegido por el poder de su armadura.

Machina recibió de lleno el ataque, que provocó un estallido luminoso y una corriente de viento en todas direcciones que levantó el polvo del lugar alrededor del ser artificial, cuya silueta todavía era distinguible.

«¡Ahora!» De inmediato el peliazul preparó otra flecha—. ¡Shinkuuha!

La velocidad de la flecha disipó el polvo conforme avanzaba y se clavó con firmeza en el suelo, apenas en un parpadeo…

«¡¿Dónde está?!» Pensó consternado el Samurai Trooper.

La respuesta que recibió fue la aparición de Archerina detrás de él, quien juntó sus manos sobre su cabeza para asestarle un brutal golpe que lo envió directamente al suelo, cayendo de forma pesada mientras la mujer de Adamantium descendía cerca de él, mirándolo fijamente.

— ¿De verdad creíste que con ese nivel y la protección de tu armadura me vencerías? Veo que todavía no te has dado cuenta de mis capacidades —Machina dejó caer su arco al suelo mientras el arquero luchaba por ponerse de pie.

«Ya verás…» Aprovechando la aparente distracción de su enemiga, Touma se levantó al instante para preparar de nuevo una de sus flechas.

— Solo necesito moverme de forma que no tengas tiempo de apuntar…

Para creciente consternación del peliazul, apenas lograba apuntarle, ella se movía con su extraordinaria velocidad para salir de su punto de mira. Varias veces, Touma intentó tomarla por sorpresa, pero claramente la velocidad de Machina era bastante superior a la suya. Finalmente, ante la incredulidad del humano, el ser artificial quedó frente a frente con él, conectándole un brutal izquierdazo en su abdomen, que le provocó toser sangre a pesar de la protección de su Yoroi.

Touma se mantuvo firme y de la cintura de su armadura desenvainó una Kodachi de apoyo para intentar tomarla por sorpresa con un tajo, pero Machina esquivó el intento retrocediendo para luego asestarle una patada en el pecho, enviándolo a derrapar varios metros hacia atrás.

Cuando el Hashiba se ponía de pie, terminó por levantarse de forma forzado luego de recibir un brutal puntapié en la barbilla. Todavía en el aire, Archerina le dio un golpe en el estómago al chico, para luego propinarle varios golpes haciendo gala de su extraordinaria velocidad, para terminar por enviarlo al suelo luego del voltearle el rostro con un golpe que le hizo perder el casco de su Yoroi, que salió volando varios metros hacia atrás, haciendo algo de estruendo al caer, seguido por su propietario segundos después.

— ¿Qué opinas ahora? —El ser creado a partir de la Reina sonrió de forma sutil, de pie a un par de metros de su enemigo—. Si bien tu armadura te protege de mi Chakra, todavía tengo la velocidad de Bisharp y la fuerza de Alphonse en este cuerpo de Adamantium, así que puedo acabar contigo usando simplemente Taijutsu —Touma se reincorporaba lentamente ante la fría mirada de Machina—, lo cual, claramente tú no puedes hacer… ¿Ya lo entendiste? No tienes posibilidad alguna de ganarme.

«¿Qué puedo hacer?» Pensó el peliazul, consternado «No puedo apuntarle con la suficiente rapidez, porque es demasiado veloz… Si todo sigue igual, acabará por matarme, si tan solo… Si tan solo pudiera inmovilizarla» Apretó los dientes «Si tan solo pudiera tener un momento para preparar mi última carta…»

— Veo que todavía piensas resistirte… —Machina sonrió de forma sutil—. Supongo que intentarás un último ataque desesperado con la fuerza que te queda… De igual forma, será inútil…

— Eso no lo sabré hasta que lo intenté… —Touma tomó su arco mientras se acuclillaba, listo para un último esfuerzo.

— Incluso el hombre más fuerte, no puede evadir la picadura de un mosquito… —Dijo Archerina de repente.

— ¿Qué? —Murmuró confundido el arquero, finalmente de pie.

De repente Machina se difuminó en el aire…

Entonces Touma sintió un sorpresivo contacto en su cuerpo, cerca de su pierna derecha. Luego, cuando quiso encontrar a su enemiga, un sorpresivo golpe por la espada lo envió al suelo de nuevo. En el piso, recibió otro impacto cerca de su hombro derecho. Se puso de pie rápidamente, pero era incapaz de ver a Archerina… Entonces empezó una auténtica tormenta de metal, puesto que era incapaz de ver los ataques de su enemiga, limitándose a sentir una vaga corriente de aire antes se recibir esos potentes golpes que poco a poco aumentaban de intensidad, hasta que finalmente quedó atrapado en lo que podría definirse como un torbellino invisible.

— ¡¿Qué ocurre?! —El arquero se sabía atrapado en el ojo de esa corriente de viento, de la que claramente recibía todos esos golpes—. ¡Aaahhhhggg! —De nuevo cayó al suelo luego de otra lluvia de impactos.

— ¡A esto me refería! —La voz de Machina surgió de la corriente de viento—. ¡Lo único que hago es atacar y retroceder mientras me muevo a toda velocidad! —Arrodillado, el peliazul luchaba por levantarse—. ¡Y solo me acercó a ti una fracción de segundo, por lo que te será imposible apuntar para atacarme! ¡De esta manera tan sencilla, es como acabaré lentamente con tu vida! ¡La victoria ya es mía…!

El Samurai Trooper cayó de costado luego de otra lluvia de ataques, aparentemente inmóvil. Su Yoroi presentaba cuarteaduras en toda su extensión…

— Creo que ya estás en tu límite… —El ser creado a partir de la Reina sabía suya la victoria ante el escenario frente a ella—. Creo que te lastimé más de lo que pensé… Como sea, es hora de darte el golpe de gracia…

«Ni siquiera Naruto o Shiryu son tan rápidos… Entonces, ¿Por qué no usó este poder desde el principio? Con esas capacidades, pudo haber terminado con todos nosotros desde el comienzo…»

¡Rayos! ¡Perdí a la Reina…!

Una mañana tranquila en Shinrin, un pequeño Touma miraba curioso una partida de ajedrez entre su madre, Ami, contra Iroh. Era un juego bastante parejo, hasta que el veterano noble de la Nación del Fuego lamentó la pérdida de la mencionada pieza.

Vaya, volví a caer en una de tus trampas, Ami. —Iroh le dio un sorbo a un vaso con té cercano, mirando con un puchero cómo su amiga se acercaba a terminar el juego.

Hmmm… —El chico observaba atento.

Si bien la Reina es la pieza más fuerte del ajedrez, dado que en teoría se puede mover libre por todo el tablero, jamás debe de moverse de forma imprudente, porque siempre puede haber una trampa inesperada —Ami le sonrió a su hijo—, es un fundamento básico del ajedrez, Touma…

Si, mamá… —Contestó el chico, asintiendo.

Por eso yo prefiero el Pai Sho… —Iroh movió un peón al frente.

Jaque Mate, Iroh-san… —Declaró la bella peliazul, moviendo a uno de sus caballeros para finiquitar el juego.

«Eso es…»

Ante la confusión de Machina, Touma ladeó su cuerpo para quedar de frente hacia el cielo, con los brazos y piernas ligeramente extendidos, con su arco lejos de él. Con sus ojos cerrados, parecía resignado a su destino…

— ¡Ya veo! —La mujer de metal sonrió triunfal—. ¡Te has rendido ahora que no tienes posibilidad alguna de ganar! Muy bien… ¡Entonces acabaré con tu sufrimiento atravesándote el corazón ahora mismo! —El vendaval de viento se dirigía hacia el indefenso arquero—. ¡No te preocupes! ¡Pronto enviaré a tus amigos contigo al otro mundo…!

«¡Ahora…!»

Archerina se mostró incrédula en su arremetida, ya que de repente Touma abrió los ojos con una fiereza marcada en su rostro y en menos de un parpadeo chocó sus puños delante de su cara, destrozándolos entre sí de forma que varias astillas de metal salieron proyectadas al aire…

— ¡¿Qué demonios…?!

La mujer de metal se detuvo en seco al ver cómo los pequeños pedazos de metal se incrustaban por todo su cuerpo de la cintura hacia arriba, penetrando su cuerpo de Adamantium, haciendo cientos de pequeños agujeros de los que surgían minúsculas grietas, las cuales se unían entre si y magnificaban el enorme daño que recibía…

El Hashiba alcanzó a girar a un lado para esquivar al ser artificial, que cayó pesadamente al suelo y derrapó varios metros antes de detenerse. Entonces Touma se reincorporó, expectante a que su enemiga hiciera lo propio.

— ¿Q-Qué rayos es esto…? —Machina miraba atónita sus brazos, visiblemente cuarteados por el daño recibido, al igual que el resto de su cuerpo.

— Es imposible esquivar en el aire y a esa velocidad, proyectiles tan pequeños como esos… —Furiosa, Archerina volteó a ver a su enemigo de pie, cuyos brazos de su Yoroi se terminaban de desmoronar hasta la altura de los codos—. Y es la combinación de tu fuerza y tu velocidad la que provocó que esos trozos de metal se incrustaran de esa forma en tu cuerpo… ¡Tu enorme poder es tu verdadera debilidad! —Archerina apretó sus dientes al darse cuenta del verdadero nivel del daño recibido—. Al estilo de Ryu-sensei, al quedar de espaldas al suelo, solo podías atacarme de frente y por eso pude atraparte en el momento justo… ¡Jaque Mate, Machina!

— Kh… ¡Infeliz! —Como pudo, el ser creado a partir de la Reina se reincorporó—. ¡Te haré pedazos…!

Presa de la furia, Archerina se arrojó de frente hacia el arquero, de forma tan lenta en comparación con su máximo nivel, que Touma podía verla claramente.

«Redujo de forma drástica su velocidad…» El peliazul endureció su expresión «Ahora puedo verla… ¡Entonces es hora de acabar con esto!»

Extendió su brazo derecho al frente y cerró su mano, generando un arco de Chakra azulado, luego acercó su mano izquierda, la cual tenía una concentración sutil de Chakra a su alrededor y al unirla al arco de luz generó una flecha de luz similar a la del Mesatsu Souzou de Azula, con la clara diferencia de color. En medio de su trayectoria, Machina ahogó una expresión de sorpresa…

— ¡Choudandou Shinkuuha (Onda de Vacío Ultra-Balística)…!

Al soltar su mano izquierda, Touma liberó la flecha de luz que se dirigió de lleno hacia el pecho de Machina, cruzándolo justo en el seno izquierdo, en el punto donde se encontraba su núcleo y dejándole un boquete de varios centímetros de ancho.

— ¡Aaahhhgggg! —Machina cayó pesadamente al suelo, de espaldas.

— Yo gané… —Murmuró el arquero, mirando a su enemiga finalmente vencida, tendida en el suelo.

Cauteloso, luego de ahogar un gesto de dolor, comenzó a caminar hacia Archerina, quien permanecía inmóvil en el suelo.

— ¡Aléjate…! —El grito de Machina detuvo en seco al arquero, que estaba a un par de metros de ella —Sin mi núcleo, mi cuerpo pronto explotará y podrías salir afectado por la explosión…

Entonces Touma reparó en el estado de Machina… Su cuerpo visiblemente agrietado estaba por sucumbir y de su pecho destrozado surgían pequeños relámpagos que eran la clara señal de que sin su núcleo, su cuerpo estaba en sus últimos momentos.

— F-Fui vencida… —Murmuró la mujer de metal—. Subestimarte en nuestro combate, me ha costado la vida…

— Machina… —Susurró melancólico el arquero.

— Ahora que has destruido mi núcleo, mi cuerpo no tiene manera de permanecer estable y no tardará en explotar…

— Tuve que hacerlo…

— No te sientas mal… Si no me hubiera vencido, yo te habría matado… —Archerina sonrió, mientras cerraba sus ojos—. Kh… —Apretó los dientes en su intento por permanecer viva—. Fuiste más fuerte, porque tienes un corazón que lucha por los que ama… Yo soy solo una pieza creada para servir a su amo… Incapaz de amar de verdad como hacen ustedes los humanos… —Murmuró con marcado pesar—. Yo solo quería que Orochimaru-sama viviera más tiempo… Un día, una hora, un minuto… Aunque tuviera que entregar la vida que me dio… ¿Por qué? No lo sé…

— Eso es el amor verdadero, Machina…

La mujer de metal volteó a ver al arquero, que a su vez la miraba con compasión.

— Por eso quise que nos entendiéramos… Cuando yo era niño y mi padre murió, mi mamá intentó curarlo desesperada, a pesar de que era inútil… Lo intentó incluso cuando ya había fallecido y tuvieron que alejarla del cuerpo… —El ser creado a partir de la Reina miró incrédula al Hashiba—. En ese momento, mi mamá tenía la misma expresión que tú… El rostro de una persona desesperada porque sabe que la persona a la que más quiere está a punto de morir y no sabe qué hacer para ayudarla no puede fingirse ni programarse, porque las almas de las personas van más allá de la carne y en tu caso, del metal…

— T-Touma…

Alejado de ambos estaba el arco de Machina, que comenzó a brillar y se elevó en el aire, flotando hacia los dos arqueros, ante la mirada sorprendida del peliazul.

— Gracias por tus palabras, Touma… —Machina cerró los ojos nuevamente—. Lamento que nuestros caminos se cruzaran de ésta forma… Pero, al menos puedo dejarte algo antes de partir para disculparme contigo… Por mi terquedad…

El arco brilló de forma intensa y ante la confusión del arquero, se unió a su armadura, restaurando el daño de la batalla, al tiempo que el arco amarillo en el suelo brillaba para adquirir un color plateado, justo como el tono dominante en el cuerpo de Machina.

— V-Vete ya… No tardaré en estallar…

— Machina…

— Y… G-Gracias, por darme ese último consuelo…

Touma se dio media vuelta y comenzó a correr con dirección a la entrada principal de Serpentera. Unos instantes después, detrás de él, una enorme explosión servía como colofón a la vida de la segunda al mando de Iron Courtain.

— Adiós, Machina… La única persona que amó de corazón a Orochimaru.

Notas

Ha iniciado el camino hacia la batalla final contra Nubes con la invasión a Serpentera.

Azula ha hecho brillar la Luz de la Esperanza y finalmente la Luz de los Cinco Colores ha brillado, allanando el camino para las fuerzas del Mundo Humano, mientras que nuestros protagonistas tienen un encuentro final con las fuerzas de Orochimaru, llevando los deseos de todos aquellos que luchan por la supervivencia y esperando lo mejor.

Azula logró realizar el Jutsu para revivir a Kushina luego del sacrificio de la Uzumaki, pero es algo que solo va a ocurrir una vez y que fue posible solo por esa situación en específico. Los sentimientos de la princesa se han revelado y dependerá de Touma lo que suceda con ellos…

Sobre el Machina vs Touma, La Armadura que usa Touma aparece en el OVA Message que da fin a la Saga de Yoroiden Samurai Troopers. El concepto de Choudandou es algo que se menciona en Samurai Troopers como un nivel superior de los ataques de los Samurai y bueno, expliqué la transformación de Machina en Archerina, que PR Zeo, es la nuera de la emperatriz de la Machine Empire.

Bueno, creo que por ahora es todo.