Cuando cayó la noche lo primero que hicieron fue tomar un baño nocturno, Hawkins la llevo a su baño donde cerro con seguro.

Kid soltó un silbido con una sonrisa algo arrogante al verla desnudarse, ese cuerpo tan blanco como la nieve sin ninguna marca en el.

También se empezó a desnudarse, le dio un abrazo por detrás mordiendo su cuello en busca dejar una marca.

Iba a presionar su pecho cuando recordó que ya no tenía un brazo... Le faltaba una extremidad muy útil...

Su cara fue arrastrada hacia abajo donde recibió un besos dulce y hambriento de su esposa, Hawkins había notado ese dolor.

Kid dejó de pensar en eso para devolverle el beso mientras su mano recorría su cuerpo haciendo pequeños círculos en su piel.

Entre el beso a Hawkins se le escapó un gemido, Kid había hallado su pecho dandole mucha atención que hacía temblar sus piernas, su esposo beso su tatuaje soltandola.

Él fue el primero en entrar a la bañera, Hawkins se puso encima suyo sumergiendo parte de su cuerpo.

Los ligeros gemidos de su mujer resonaban en la habitación, su mano amasaba su pecho mientras su miembro rozaba sus nalgas.

"Tus pechos crecieron, no habrá leche aquí?" Kid dijo aquello sobando el pezón rosado.

"No estoy gestando, solo una mujer embarazada puede producir leche" Entre un jadeo dijo aquello cuando el pelirrojo mordió su cuello.

"Pocas probabilidades de tener un pequeño yo?" El pelirrojo se burlo al usar esas palabras haciendo estremecer el cuerpo de la adivina.

"Si... Vamos a tu habitación, quiero hacerlo ahí" Ella confeso pegándose más a él.


Kid tiraba su cabeza hacia atrás con una sonrisa en su rostro, entre sus piernas está Hawkins pasando su dulce lengua por todo su miembro.

Se sintió orgulloso cuando ella quedó sorprendida al ver su tamaño y grosor nuevamente.

Hawkins lo hacía de una manera que solo se podía describir como sensual, jugando con su glande dando lamidas húmedas pero lentas hasta usar sus dulces tetas en el.

"Joder" Había empezado a succionarlo en busca de hacerlo correrse sin dejar de masturbarlo con sus tetas.

Kid golpeó la pared maldiciendo por haberse corrido.

Su esposa se alejo un poco limpiando su boca de donde un pequeño hilo de semen caía, ella se sentó en su regazo poniendo sus brazos detrás de su cuello.

Se empezaron a besar de manera juguetona, no le importa saborear su esencia en sus labios tan suaves.

Podía sentir sus lindas piernas enrollarse en sus dorso sin dejar de besarse, Kid separó sus labios bajando sus besos a su clavícula.

Empezó a succionar esa zona escuchando sus suaves gemidos, una sonrisa apareció en su rostro al ver marcas rojizas en esa piel blanca.

Su lengua empezó a jugar con el pecho de su esposa, lamidas y succiones burlescas mientras su espalda recibía pequeños arañazos.

Su miembro estaba nuevamente duro rozando sus lindas nalgas, Hawkins se dio cuenta de eso sonrojandose cuando su única mano fue amasar su trasero antes de aventurarse a meter un dedo en su intimidad.

Hawkins gemía abrazándose a si misma mientras que el dedo de su interior empezaba a bombear mandando olas de placer a su cuerpo.

Ella soltó un quejido cuando el dedo fue retirado, Kid junto sus dedos viendo lo pegajoso que estaban.

"Quiero estar dentro tuyo Hawkins"

"Podemos hacerlo así hoy... Haz crecido mucho"

"Me halagas, tal vez puede ser algo gentil contigo hoy"

Hawkins se levanto empezando acomodarse, tomo aire mientras empezaba a descender, Kid soltó un gruñido al sentir ese calor tan acogedor recibirlo nuevamente, sus entrañas abrazaban su miembro.

"Hawkins? Cariño?" Kid devolvió su mirada a su esposa que jadeaba con lágrimas recorriendo su rostro.

"Por favor no te muevas por favor" Esa petición salió como una súplica, ella ya sabía su tamaño pero no sabía que le generaría eso.

"Te dije que hoy sería amable, no me moveré hasta que estés lista" La mano de Kid limpio una de sus lágrimas, va cumplir su palabra aunque cada célula de su cuerpo le grité que no lo haga.

"Gracias ugh" Las manos de Hawkins cayeron a su pecho estabilizando su respiración, ojos cerrados con mejillas sonrojas con sus pechos colgando.

Kid se mordió el labio cuando Hawkins se estremeció soltando un gemido, ella se empezó a moverse de un lado a otro creando fricción entre ellos.

Empezó a saltar al recibir golpes en su trasero, Kid solo dijo que tal vez sería amable.

Pero como no tomar el control cuando la veía dar esos movimientos con sus tetas saltando de un lado al otro mientras gemía su nombre tocandose uno de sus pechos.

Usando su único brazo logro tumbarla sobre su cuerpo encima de su pecho para tomar esos labios dándose besos salvajes que fueron correspondidos.

Con eso arreglado tomo su trasero empezando a moverlo de arriba abajo por toda tu su longitud, ama verla estremecerse.

Empezó a soltar maldiciones al acercarse a su clímax, Hawkins soltó un quejido cuando Kid se retiró cortando su próximo clímax.

Un jadeo salió de sus labios cuando cayó en la cama con las piernas colgando, Kid volvió ingresar para recuperar el ritmo y sensación.

Quería ver su rostro cuando se corriera, cada entoscada se volvía más violenta y rápida que la anterior, Hawkins empezaba a lloriquear moviendo sus piernas.

"Córrete dentro ugh por favor dentro" La mujer le pidió conteniendo un gemido.

Kid sonrió utilizando la nueva fuerza que obtuvo, Hawkins grito arqueando su espalda.

El pelirrojo podía ver su lindo rostro sonrojo con la boca abierta y ojos cerrados recibiendo su carga mientras ella dejaba ir la suya.

Kid se quedó ahí unos segundos más antes de despedirse de ese calor, de las piernas de Hawkins empezo a caer su esencia.

Kid acomodo sus piernas para estar a su lado, su cabello rubio aún seguía bien para su sorpresa, el rostro de su esposa parecía angelical.

"Te extrañe" La mujer le susurró abrazando su pecho.

"No esperes una repuesta cursi"

"Si lo hicieras tendría que dudar que tú eres mi marido"

"Puedo ser jodidamente dulce si quiero como ahora, y solo lo hago por qué tengo ganas, no deje de pensar en ti en ningún día... Este fue tú plan no"

Hawkins se rió recibiendo mordidas ligeras en su mejilla por su engañó.

"Aún hay tiempo para otras rondas, tengo mucha energía"

"Unos minutos más, no todos tenemos tu energía Kid"

El pelirrojo bufo pero la abrazo susurrándole cosas cursis solo porque quería y solo por eso!


Al día siguiente, Hawkins suspiro viéndose al espejo de cuerpo completo.

Ahora podía ver claramente las marcas de amor que Kid le había dejado, tanto tiempo sin recibirlas que había olvidado lo difícil de ocultaras.

Se cerró la camisa avergonzada, si andaba con la camisa abierta las mordidas en su pecho y chupetones serían obviamente visible en su piel blanca.

"Lindas bragitas, me gusta" Kid le dijo detrás suyo sosteniendo su ropa interior.

Hawkins se sonrojo resoplando mientras las tomaba para ponérselas, los dos ya se estaban vistiendo para empezar su día.

"Kid, hay una isla cercana que es famosa por sus aguas termales, iré de visita en unos días, quieres acompañarme?" La adivina le pregunto acomodándose su falda.

"Podré asaltar la isla?" Él pregunto acomodándose sus pantalones.

"Después de las aguas termales eres libre de hacer lo que quieras"

"Tienes un eternal pose de la isla?" Hawkins metió la mano a su camisa sacando el eternal pose.

"Como? Olvidado" El pelirrojo tomo la eterna pose, no dejaba isla sin explorar y no había ido a ese lugar.

"Fu fu fu no te vas arrepentir" Hawkins beso su mejilla para irse a tomar su primera comida mientras realizaba alguna predicción con sus cartas.

"Eso espero" El murmuro colocando su mano en ese lugar que se había sonrojado, tenía una nueva isla que podría saquear.

Sería una buena oportunidad de ver Hawkins nuevamente en acción, jamás lo diría en voz alta pero se vuelve loco cuando la ve batallar.

Cortando a personas, usándolas como su muñecos y con esa sonrisa de desquiciada, hacían que su corazón latiera como loco.