Ikari Soryu
La historia a partir de ahora serán fragmentos de capítulos que pensé, pero que ya no continué por obvias razones. Disfruten y dense una idea de lo que se avecinaba. Cambios a futuro conforme encuentre más notas.
Asuka and Shinji
Otro techo desconocido. Unos labios muy conocidos.
―Asuka... Te dije que no saltaras dentro de la cápsula.
―Te odio, Baka Shinji...
Encontrando otro techo desconocido y sintiendo como el aburrimiento la llevaba a la locura, Asuka no pudo evitar hacer una serie te pucheros mientras su dulce novio disfrutaba de verla morir a manos del tiempo mismo. Aquella habitación donde se encontraba atrapada, para su bien, no dejaba de oler antiséptico el cual era uno de los poco aromas con los que buscaba toparse en su vida.
Su victoria contra el segundo enviado fue decisiva, después de todo logró demostrar que la UNIDAD 01 también la obedecía, cuando la realidad era muy distinta. Ese logro tan suyo sólo pudo ser opacado por ella misma quien en su celebración olvidó por completo dónde se encontraba terminando aislada en una cama de hospital a la vez que veía a su invencible Shinji leer una revista sin prestarle atención alguna.
―Baka...
Dicho error lo pagaría caro, se encargaría de hacerlo sufrir por no cuidarla de la misma manera en que ella lo hacía. Tan pronto su tobillo sanara, el castigo que impartiría sería un reflejo de lo herida que estaba al no ser mimada.
―Asuka...
―¿Por qué no me mimas? ―preguntó de manera suave y tierna, no sabiendo si eso salió de su pensamiento o si fue producto de la droga que le fue suministrada para aliviar el dolor que sentía debido al golpe que sufrió―. Yo te daba cariños en esta misma cama cuando tú eras el paciente.
Shinji, conociendo a la perfección a su novia, sabía que esto no era más que una señal para hacer la cosas bien. No era la primera ocasión en que su compañera hablaba de manera tierna, siempre lo hacía cuando se encontraban a solas, pero en un lugar tan público y poco discreto como el hospital de NERV, esta acción sin duda sería recordada por ella tan pronto el efecto de la droga se terminase.
―¿Quieres qué te dé un beso?
―¿S-Sólo uno?
―No será sólo uno...
Intentando no gritar, la emoción que nacía de Asuka creció de manera rápida mientras la pequeña almohada que llegó hasta sus brazos era desgarrada por la fuerza que transmitía con el agarre. Se encontraba en el paraíso mismo, aún sabiendo que todo esto no era más que el producto de una droga que muy posiblemente Mari escogió para ambos.
En su orgullo, jamás admitiría lo molesta que se encontraba al no ser cuidada por su Baka Shinji, pero en este estado de semi delirio podía ser aquella niña que luchaba todos los días por recibir el cariño del hijo de Yui mientras crecía en el seno de su nueva familia. Así, sin pensarlo más, decidió dejar libre a su capricho para ser nuevamente la Asuka Ikari que creció en compañía del chico más tierno del mundo.
―¿Sabes cuánto amo a mi Princesa?―le susurró Shinji al oído mientras olía el aroma del cabello de su adorada novia perdiéndose en esos deseos que sólo despertaban cuando ella lo instaba a seguir.
―Sólo Mari me puede decir así―respondió ella con un bello puchero para después recibir un tierno beso en la frente―. Sabía que me amabas, sólo debías tener confianza en ti mismo.
―Siempre te he amado, nadie más me hace enojar como sólo tú sabes.
―Oye, yo-
Y antes de poder replicar, un beso en los labios la hizo callar haciendo que su ritmo cardíaco se disparara.
El tiempo mismo se detuvo en ese lugar y el suave tacto de sus labios con los de él eran toda la droga que necesitaba para sentirse mejor. Tal vez esto era todo lo que necesitaba, tal vez sólo se trataba de estar a su lado; pero aún sí no se encontraban en su pequeño gran hogar, el estar juntos era un regalo que en este mundo ni en otro despreciaría.
De no ser por la falta de oxígeno, pasaría horas aferrada a las prendas de Shinji quien la separó de manera suave mientras un pequeño hilo de saliva conectaba su bocas. Años han pasado desde su primer beso, pero el cariño y la pasión seguían ahí confirmando así el amor que sentían por el otro y que se fue construyendo con el tiempo mismo que muchas veces deseaban que no existiera para así disfrutar del presente que tenían entre sus manos.
―Cuando la droga deje mi sistema, volveré a ser la misma Asuka de antes―declaró la germana con algo de pesar mientras inviaba a su pareja a estar a su lado en aquella cama que se sentía tan sola sin su presencia―. La misma Asuka orgullosa que pelea todos los días con Misato y Mari sin pensar en lo bendecida que está al tener al mejor novio de todos.
―Es la Asuka de la que estoy enamorado... Eres la misma Asuka de siempre―respondió él a la vez que se adentraba al suave colchón donde descansaba el cuerpo de su novia―. Cuando te den la salida, prometo llevarte al centro comercial por ese vestido blanco que tanto te gustó.
―¿Lo prometes?
―Lo prometo.
―¿De verdad?
―De verdad
―¿Verdad de la buena?
―Verdad de la buena―finalizó Shinji antes de tomar el delgado cuerpo de Asuka para recostarlo sobre el suyo―. Mi novia es la mejor... Pero la próxima vez no festejes en la cápsula.
―¡Baka-
Y antes de poder pegar el grito en el cielo, fue callada por otro beso el cual disfrutaría antes de pensar en el castigo que recibiría su adorado Baka Shinji.
