Ikari Soryu


La historia a partir de ahora serán fragmentos de capítulos que pensé, pero que ya no continué por obvias razones. Disfruten y dense una idea de lo que se avecinaba. Cambios a futuro conforme encuentre más notas.


Asuka and Shinji


Retorno al Hogar I


La espera finalmente terminó y el retorno a su hogar salió tan bien que incluso llegó a pensar que había perecido en combate. El segundo enviado, el cuarto de una lista secreta, la llevó a pasar casi una semana entera en el ala médica de NERV bajo las constantes burlas de su tutora como de su hermana mayor, quienes no esperaron nada viralizar el vídeo de su bochornosa caída después de su decisiva victoria.

Asuka, sabiendo que sus deseos de venganza no morirían con los besos de su novio, esperaba de manera paciente el retorno de Misato y Mari para al fin encararlas por todo el abuso que sufrió mientras se encontraba fuera de combate. Como era de esperarse, y gracias a su elocuencia con las enfermeras, fue que descubrió la conspiración que la llevó a tener que comer cada una de las comidas que ofrecía la clínica.

De esta manera, y sabiendo que esas dos hicieron esto para poder disfrutar de las comidas que su Invencible Shinji preparó para ella, fue que se puso en marcha su plan para obtener su tan anhelada venganza. Viendo de nuevo la pequeña casa que alguna vez la acogió de niña, la germana puso sus cosas en el antiguo sofá donde vivió un sinfín de aventuras en compañía del tercer niño.

―Bueno, al menos nos dejaron regresar a casa―susurró en voz baja mientras se quitaba sus zapatos. Aún tenía presente la educación que Yui le otorgó, y aunque ya no necesitaba seguir al pie de la letra los modales de la cultura japonesa, por respeto a su memoria seguiría haciendo uso de esas costumbres―. Debemos reacomodar todo este lugar. ¿Cómo es posible que heredemos esta casa sin antes darle un buen arreglo?

Conociendo a su novio, y sabiendo lo que haría apenas tuviera un poco de tiempo libre, fue que decidió dejar su descanso de lado para ponerse a recoger las cosas que se quedaron atrapadas en el tiempo. El sentimiento de nostalgia seguía presente, pero la melancolía que vivió durante esos años resurgió con cada paso que daba en el hogar que la adoptó tras el fallecimiento de su madre.

Sus ojos no dejaban pasar nada y las fotografías que alguna vez decoraron el hogar, se encontraban ahora cubiertas por una bolsa plástica que las conservó todos estos años hasta su retorno. Tomando una de las tantas imágenes con la mano, pudo ver uno de los muchos recuerdos que Yui les tomó cuando cumplieron un par de meses de estar juntos.

Nadie podía negar que su alegría era mayor cuando se encontraba junto a su novio. Era un tonto, de eso no había duda, pero también era muy cariñoso y protector a la hora de tratarse de ella. El verlo luchar contra el primer ángel, el verlo sufrir por salvarlos, fue todo lo que necesitó para comprender la tarea que su madre adoptiva les dejó.

Mama... [Ich schwöre, dass ich Shinji mit meinem Leben beschützen werde...]

El breve tiempo que pasó junto a la castaña jamás lo olvidaría. Ella fue ese rayo de esperanza que necesitó cuando quedó sola en este cruel mundo. Ese abrazo que le dio, ese amor que recibió, todo tuvo una razón de ser y ahora podía verlo. Su espíritu de lucha no nació solo, sino que fue forjado con la enseñanza de la mujer que dio la vida por ambos para garantizarles así un futuro en el que pudieran ser libres.

―¿Asuka? ¿Estás en la habitación? ―la voz de su adorado Baka Shinji resonó a través de las parades de la casa. Finalmente terminó de traer las cosas de con Misato quien también se encontraba contenta al regresar de nuevo al último hogar donde tuvo una familia que la aceptó sin prejuicio alguno.

―No, estoy en el pasillo de la cocina―respondió de manera suave antes de regresar la fotografía a la pequeña mesa donde se encontraba―. Decidí limpiar un poco, pero veo que llegaste temprano. ¿Ya todo está listo para regresar a la casa?

―Faltan algunas cosas, tuve que reorganizar todo el clóset de Misato antes de poder ponerlo en cajas... Voy a necesitar un poco de terapia.

―¿No deseas que le juegue una broma por todo lo que nos hizo pasar? ―preguntó ella de manera calmada dejando ver ese lado suyo que buscaba demostrar el por qué merecía llevar el apellido Ikari―. Claro, sí su adorable Shinji-kun me deja, porque a veces parecer que es su tan anhelado príncipe azul.

Los celos en su voz no pasaron desapercibidos. Recordaba muy bien los momentos en donde él tomaba partido con ambas para jugarle una pequeña broma ya sea negándole esos mimos con los que creció, o bien, permitiendo que las enfermeras vieran alguna de las tantas cintas caseras que fueron grabadas en su niñez donde en su inocente amor clamaba ser la esposa de Shinji.

―Asuka...

―Ya no está esa droga en mi sistema. Creo que ahora estoy más lucida que antes―de forma juguetona se acercó al tercer niño quien retrocedió unos cuantos pasos, temeroso de la futura represalia que se avecinaba―. Me pregunto cómo se verá mi adorado Shinji con ese vestido amarillo que ama verme usar... Tal vez con esos tacones rojos, sí, esos con los que su adorada Asuka sufre cada vez que los usa.

―Y-Yo...

―¿Tú qué, Baka Shinji?

―Yo...

Una inexistente culpa pronto llegó hasta lo más profundo de su mente. Este juego mental era uno que no podía ganar, que jamás iba a ganar; Shinji entendía a la perfección cada una de las razones por las que Asuka se encontraba molesta.

―¿Cuánto tiempo falta para que ambas lleguen a la casa? ―cuestionó la teutona de manera simple antes de tomar a su novio en un abrazo que lo llevó al límite del horror―. ¿Cuánto tiempo tenemos para nosotros dos?

―Dos... Dos horas... ―contestó él sintiendo entonces un dolor punzante cerca de su cuello el cual reconocía a la perfección gracias a la intimidad que compartía con la segunda niña―. ¿Qué deseas hacer?

―Apenas hemos tenido tiempo para nosotros dos. La escuela, los ángeles y el entrenamiento... las entrometidas de Mari y Misato; siempre hay algo que nos impide estar como antes. Entiendo que es nuestro deber, pero también deseo estar a solas con mi novio viendo una película o pasando el rato en la cama disfrutando únicamente de estar con él―una vez más, y hablando con sinceridad, Asuka dejó ver ese lado suyo que muy pocas personas han visto―. No es fácil regresar a Japón después de mamá Yui se fue de nuestras vidas, pero ella veló por nuestro futuro y no quiero deshonrar su memoria si dejo que mi Baka Shinji luche solo esas batallas.

―Asuka...

―Ahora es cuando me dices que me amas... ¿Me amas?

―¿Es necesario decirlo?

―O puedes darme un beso, cualquiera de las dos opciones me hace feliz.

Soltando un suspiro y reviviendo ese deseo de tenerla a su lado, Shinji, lejos de alejarla, optó por acercarla aún más a su cuerpo dejándose perder en aquella mirada celeste que llegó a su vida hace ya bastante tiempo.

―[Ich liebe meine süße Asuka] ―dijo él de manera clara en un delicioso alemán que aprendió cuando decidió pasar buena parte de su niñez en compañía de su novia.

Era un deleite para los oídos de Asuka escuchar a su compañero de toda una vida hablar su lengua natal. Tal vez el mundo fue cruel con ambos, pero el permitirles estar juntos los llevaba a experimentar una realidad en la que su fortuna era tenerse el uno al otro.

―¿Me dejas hacerle una broma a tu adorada Misato como a Mari Onee-san?

―Sólo si me permites no usar ese vestido con esos zapatos...

―Bien, te salvas por esta ocasión Ikari Shinji―respondió Asuka a la vez que comenzaba a perderse con el aroma del cuerpo que el castaño emanaba y que despertaba un deseo carnal que por varios días quedó privado de su fuente de alimento―. Tenemos dos horas, nuestra habitación sigue estando arriba...

―Entonces pasemos el tiempo juntos―respondió Shinji para así tomar de forma nupcial al único ángel que permitiría en su vida.

Asuka, impresionada por esta declaración, pudo leer entre líneas lo que su pareja tenía en mente como recompensa por esa victoria que tantas molestias le dio y que la orilló a pasar un tiempo encerrada en una habitación que no era su hogar, pero donde pudo volver a ser la misma niña que llegó a Tokio-3 donde encontró un rayo de luz en Shinji Ikari y su familia.