Música de fondo She knows ft AmberCoffman
"Ven a mí, te enseñaré como caer en el placer"
Dipper despertó en el medio de dos hermosas mujeres, en una cama extragrande. La noche anterior estuvo en una gran fiesta, solo recuerda que todo se dio de forma natural y ahora estaba ahí sin poder moverse de su lugar. Era probablemente más de las 10 a.m. su cerebro intentaba recordar que ese día iba hacer algo importante, se levantó de golpeé. Hoy viajaba a Gravity Falls a las 11 a.m. con su hermana. Mientras Dipper se organizaba y corría con todas sus fuerzas hacia el encuentro con Mabel. Esta lo estaba llamando múltiples veces junto a su madre.
−¡Dipper no contesta, es un irresponsable! – gritó molesta
−¡Ya llegué, se me hizo tarde! −Apresurado el castaño gritó con una apariencia desordenada.
Mabel le reclamó al castaño por la tardanza y subieron al bus. En el camino de lo molesta que estaba no le habló, aunque para Dipper fue mejor porque durmió todo el viaje. Cuando llegaron Mabel despertó al castaño, este aburrido se bajó del autobús teniendo como primera imagen a sus tíos y luego a Wendy que en apariencia casi no había cambiado sin embargo ella enfocó su vista en él, en la zona del cuello.
−Ya llegamos familia y amigos, y este vagabundo de aquí es Dipper.
−Mabel, se me hizo tarde por eso la ropa desaliñada.
−Sí, sí, te creo.
−Vaya que alegría verlos, chicos −saludo el tío Ford
−Sí, vamos a la Cabaña del misterio −mencionó el tío Stan mientras se acercaba a Dipper y le susurró con voz baja para que los otros no escucharan −Cuando lleguemos inmediatamente ve a bañarte y cambiarte, las marcas en tu cuello te delatan el porque llegaste tarde con Mabel.
−Está bien, gracias tío.
Todos caminaron hacia la Cabaña del misterio, Dipper redujo sus pasos y se acercó a saludar a la pelirroja, esta lo miró de reojo y enfocó de nuevo la vista en su cuello.
−Wendy, ¿Cómo has estado?
−Bien, aunque a ti se ve que te va de maravilla.
−¡Oh, te refieres a esto! Ayer estuve en una fiesta y tu sabes, lo entiendes ¿no?
−Sí, demasiado.
−Wendy, no arruinemos nuestro encuentro por esto, después de todo ¿somos amigos?
−Sí, solo es que me sorprendí.
−Bien, hagamos que esto no pasó, hace rato que deseaba venir, en los anteriores veranos no pude.
−¿ Y por qué no llegaste?
−Surgieron una serie de cosas, pero este verano se solucionarán, por ahora no perdamos el tiempo.
Llegaron a la cabaña, se acomodaron, el castaño se bañó y arregló para salir a reunirse con Wendy y caminar hacia la pequeña reunión con las amigas de Mabel y con el grupo de Wendy en un pequeño establecimiento de moda. Al entrar al lugar se dio cuenta el castaño que era un lugar dónde se podía charlar, tenía: Karaoke, videojuegos, comida, entre otras cosas. Caminó con tranquilidad hacia el cubículo privado que habían reservado, ahí observo una bella pelinegra, era Candy, alejándose de Wendy fue a saludarla, mientras la pelirroja no entendía la actitud del castaño.
−Creo que el tiempo te ha hecho más hermosa, Candy.
−¿Dipper? −murmuró sorprendida la chica viendo, un hombre alto, atlético, con sonrisa pícara y mirada profunda.
−Sí, ¿no vas a saludarme? −y como si fuera un dulce amante la abrazó con ternura, daban la apariencia de dos amantes, mientras los demás eran espectadores de esa escena−Oh, y me olvidaba de Grenda, ven dame un abrazó, chica – dijo el castaño después de abrazar a Candy y fue y abrazó a Grenda que casi no había cambiado, luego abrazó a cada uno de los que estaban ahí, cuando llegó a Tambry, Robbie lo detuvó.
−Oye, alto ahí, no puedes abrazar a mi novia.
−Soy amable solamente, pero respeto eso.
Los demás estaban sorprendidos ante el extrovertido castaño, la celebración continua normalmente, Dipper fue al baño, pero al salir encontró una desagradable imagen un chico que estaba molestando a una bella rubia, de forma que el castaño se metió en medio de los dos.
−Viejo, tú no le gustas, déjala ir.
−¿Tu quién eres? ¡Te daré una paliza sino te quitas!
−Segunda advertencia, déjala ir o yo te daré una paliza.
−¡No me asustas!−Enfurecido gritó lanzando un puño al castaño pero Dipper lo detuvo con una mano y con la otra le golpeó la mandíbula mandándolo lejos, no contento con ello, le dio una paliza, mientras el chico ya solo se amontonaba para que no lo golpeé más.
−Ves, esto pasa por no seguir una advertencia, pero tu querías seguir ¿no?
−Lo siento −murmuró el chico
−¿No te escuche? ¿cómo?
−Lo siento, por favor déjame ir.
−Esta bien, pero antes acércate a mi quiero decirte algo −el chico temblorosamente se acercó al castillo que le susurro -escucha, pedazo de mierda, si te veo de nuevo jodiendo a alguien te mataré -esto ultimo lo hizo con una voz fría y gutural, aquel chico salió corriendo del lugar.
−¡Dipper, que carajos pasó!− fue un grito de Mabel.
Al voltear vio todos los del grupo observándolo, vieron sus manos, su rostro y a la rubia que ahora que la miraba se le hacía parecida a alguien.
−Oh, perdón, se me hizo tarde, Mabel.
−Golpeaste a ese chico hasta que te hastiaste, Pacífica tuvo que llamarnos porque no la escuchabas al gritarte que te detengas.
−Oh, ¿eso pasó? yo solo te ayude Paz, en fin, vámonos −dijo sonriente el castaño con una mirada aburrida.
−¿Solo eso dirás? − pregunto la rubia.
−Sí, ten cuidado con las bajas pasiones, pero si quieres quemarte en el fuego, ven a mí, te enseñaré como caer en el placer −al escuchar esto todos quedaron atónitos, en especial Pacífica que lanzó una cachetada a Dipper pero este la esquivo deteniendo sus manos entre las suyas −manos tan delicadas solo deben acariciar no las desperdicies, bueno si no se van conmigo, me voy yo solo, adiós− dijo soltando las manos de la rubia y caminando tranquilo hacia la salida.
