Reunión de mortífagos
16. Dolohov y su nueva obsesión
Rodolphus estaba comiendo en la cafetería del Ministerios, era algo inusual, normalmente tenía alguna reunión, alguna cita de trabajo, pero Hermione le había dicho que la gente tenía que acostumbrarse a verle, hacerse a la idea de que está ahí para quedarse, así que cuando no tenía nada que hacer, iba a comer a la cafetería… a él mientras no le escupieran en la comida le bastaba.
Por alguna extraña razón, Antonin Dolohov estaba sentado a su lado, desde que tuvieron aquel momento revelador en la cocina de la casa de Hermione, parecía que el ruso pasaba más tiempo a su lado, quizá Rodolphus había firmado una alianza sin darse cuenta, y aunque era agradable estar acompañado, Dolohov era una compañía extraña.
Estaba pendiente de todo, escuchaba a todos, miraba a todas partes, era un hábito que le había quedado de su periodo viviendo en la Mansión Malfoy, con Bellatrix, Nagini y el Señor Oscuro… Todos tenían sus heridas y sus hábitos, Dolohov estaba siempre alerta.
"¿No los oyes?" preguntó de repente Dolohov mostrando la irritación en su tono de voz
Rodolphus estaba en mitad de darle un mordisco a un maravilloso bocadillo, así que solo le miró con extrañeza.
"En la tercera mesa a la derecha, detrás de mí, están hablando de Hermione" eso llamó su atención, Rodolphus miró descaradamente y vio una mesa con cuatro hombres, uno de ellos estaba hablando más bien alto, McLaggen, no podía ser otro que el pomposo y plasta de McLaggen, era un gallito, pero en cuanto Rodolphus se acercaba se echaba para atrás como un auténtico cobarde.
Rodolphus comenzó a prestar atención.
"¡si hubiera sabido que le gustaba estar con más de uno a la vez hubiera llevado a algún amigo a nuestra cita… seguro que así habría conseguido más que meterle mano…aunque parece que solo le gustan los magos oscuros, le debería haber contado todo lo que quería hacerle, así la hubiera tenido temblando debajo de mi como la zorrita que es"
Dolohov se levantó en un movimiento fluido, cuando Rodolphus pudo reaccionar, Antonin ya tenía a McLaggen cogido por el cuello, cuando se levantó, McLaggen ya estaba tirado contra la mesa, cuando llegó a la altura de Dolohov, McLaggen estaba con toda la nariz ensangrentada.
"Antonin ¿qué coño estás haciendo?" Rodolphus sonaba más fascinado que preocupado, no podía apartar la vista mientras el puño de Dolohov caía sobre el joven infeliz una y otra vez, con fuerza, el sonido era constante, como si sus dedos se sumergieran en agua una y otra vez, así estaba sangrando McLaggen.
Chof Chof Chof…
La fascinación duró poco, un grupo de aurores llegaron a reducirles, ¿a él también? Porque acababa siempre metido en estas cosas. Rodolphus vio como la cabeza de Antonin chocaba contra la mesa, rompiéndole la nariz, luego oyó un "stupify" y oscuridad.
…
Cuando Dolohov recuperó la consciencia, estaba en una habitación de San Mungo, la habitación estaba cerrada y tenía unas barreras protectoras que estaban claramente diseñadas para que nadie saliera, no para que nadie entrara.
Mierda, iban a volver a llevarle a Azkaban… iba a volver a estar encerrado por culpa de un gilipollas, no lo podía permitir, no podía ser así, no iba a volver a estar encerrado, no podía volver allí…
Dolohov se levantó y fue directamente hacia la puerta aporreándola con fuerza "dejarme salir!""¡Dejarme salir!" se estaba dejando llevar por el pánico, pero Antonin no era así, era un hombre sofisticado, un intelectual, seguro que podía salir de esta habitación incluso sin varita.
Había cuatro barreras, dos de ellas eran fáciles de bajar, las otras dos eran más profesionales, si solo…
Toc… Toc…Toc… y la puerta se abrió, Rodolphus entró en la habitación, con las manos arriba, como queriendo calmar a Antonin.
"tranquilízate tio" Rodolphus avanzó por la habitación "no empeores las cosas ahora que he conseguido calmarlas"
"si me van a llevar a Azkaban no voy a irme tranquilo" respondió Dolohov "de hecho tendrán suerte si consiguen llevarme"
Rodolphus rio "son cosas como esas las que no debes decir" bajó las manos "no te van a llevar a Azkaban, tienes suerte de que McLaggen sea tan gilipollas, no eres el primero que ha intentado darle un puñetazo, aunque eres el único que ha conseguido traerle a San Mungo… de hecho Kigsley estaba por poner una placa conmemorativa en la cafetería"
Dolohov le miró extrañado "me estás diciendo que ahora que me he pasado al lado de los buenos, mis actos no tienen consecuencias" y la sonrisa de loco volvió a su rostro.
"no, te estoy diciendo que, si McLaggen quisiera llevarte a juicio, tendría que enseñar un recuerdo con las cosas que dijo de Hermione y le tiene más miedo a ella que a ti" respondió Rodolphus con una sonrisa, recordando la cara de horror que había puesto el joven ante la posibilidad de que Hermione se enterase…. Él mismo se estaba planteando si contárselo o no, no las palabras exactas, pero si un pequeño resumen…
"y hace bien" Dolohov sabía que había mucha más gente de la que pensaban que temía a la pequeña diosa, era una de las cosas que más le gustaban de ella "bueno, pues vámonos"
"espera… Espera… tenías la nariz y los nudillos rotos, tiene que comprobar que todo esté bien antes de irnos" Rodolpus se sentó en la silla al lado de la cama del paciente, dejando a Antonin de pie en mitad de la habitación
"no es necesario" Antonin se dirigió a la puerta
"si que lo es… no empieces con tus cosas ahora, no es el momento" Rodolphus se echó para atrás en la silla y parecía el gran jefe de casa que todos excepto él sabían que era.
"no me gustan los médicos" Dolohov mostró un atisbo de inseguridad.
"pues haber usado tu varita y no los puños"
"no puedo usar magia, tenemos controlada la varita, se hubieran dado cuenta" Antonin encogió los hombros como si fuera lo más lógico
Rodolphus soltó una carcajada al más puro estilo Greyback "como si nadie se hubiera dado cuenta de que le estabas reventando la cara en mitad de la cafetería del Ministerio"
"¿Cómo le ha quedado?" otra vez la mirada de loco con un punto de morbosidad
"le van a quedar marcas las próximas dos semanas"
"mmmmm….. eso sí que suena bien"
La conversación se interrumpió cuando un grupo de tres medimagos entraron en la habitación… se les notaba tensos, uno de ellos estaba agarrando su varita, el primer instinto de Rodolphus fue levantar las manos en rendición, pero luego se dio cuenta de que no había hecho nada malo, bueno… se había saltado la sección del consejo de gobierno, pero eso había sido lo mejor de su día y el motivo por el que estaba tan contento, así que valía la pena.
"no… no… no… no va a ser necesario, estoy perfectamente y no quiero que me toque ningún hechizo lanzado por un desconocido" Dolohov no estaba ayudando la situación, pero nunca lo hacía… "ahora déjenme salir y todos contentos"
Los medimagos se juntaron un poco más, haciendo imposible pasar por la puerta.
"Señor Dolohov haga el favor de sentarse para un último chequeo médico" dijo uno de ellos, el indeterminado numero uno, que no se diferenciaba de los demás en nada relevante, más que era el que estaba más cerca de sacar de quicio a Antonin.
"si no quiere quedarse no tiene porque hacerlo, esto no es una cárcel" Rodolphus seguía sentado, pero puso su mejor cara de hombre peligroso, por si las cosas se ponían aún más tensas, había usado más esa expresión en un mes formando parte del Wizengamot que en todos sus años como mortífagos, de verdad que odiaba su trabajo.
"son ciudadanos especiales… debemos controlar su estado por lo que pueda pasar" dejo el hombre irrelevante que se estaba ganando un guantazo.
Ahí estaba el motivo, los malos mortífagos no podían salir de San Mungo así como así.
"miren déjenme salir o…" las palabras de Dolohov se quedaron en el aire cuando la puerta se volvió a abrir.
Una doctora entró por la puerta, era alta y esbelta, apenas unos años más mayor que Hermione, con el cabello oscuro y muy rizado, tenía la piel clara y cuando levantó la vista se vieron los ojos más verdes que Dolohov había visto nunca.
"buenas tardes, soy la doctora Kendrick estoy aquí para hacer la última revisión y darte el alta" dijo la mujer fingiendo no percatarse de la tensión que había en la habitación.
"no será necesario, ya me iba" Dolohov se dirigió hacia la puerta con toda la intención de que los cuatro intrusos se apartaran.
"señor Dolohov, Siéntese ahora mismo o yo misma le ataré a la cama" la doctora dijo en un susurro amenazante.
"yo no…"
Dolohov no dijo nada más, antes de que la siguiente palabra saliera de sus labios, una fuerza invisible le tiró sobre la cama y le sostuvo los brazos y las piernas en forma de cruz griega…
El único sonido que salió de los labios del exmortífago ruso fue un gemido.
…
Esa misma noche en casa de Hermione Granger cuatro personas cenaban en la mesa, pero tres de ellas no paraban de reír, mientras otra estaba sospechosamente callada.
"la doctora Kendrick es una mujer fascinante, toda una autoridad es su campo, la conozco porque su último año de Howgarts fue mi primero, es nacida de muggles como yo y me ayudó mucho" Hermione intentaba dar un poco de contexto a los otros dos hombres.
"tenías que ver su cara Hermione, se volvió como un perrito bien amaestrado, nunca he visto unas pupilas tan dilatadas" se burlaba Rodolphus, haciendo que Greyback soltara una fuerte carcajada.
"a mi siempre me ha parecido una versión femenina de Harry" dijo Hermione como si nada, haciendo que los dos hombres volvieran a reír y Dolohvo frunciera el ceño.
"la muchacha es muy atractiva y no tenía piedad, la segunda vez que le pidió una cita le amordazó" Rodolphus seguía con sus burlas.
Hermione miró a Antonin y le sonrió, sabiendo lo que le había resultado tan atractivo al ruso y sabiendo que la doctora era una mujer que no podía más que traerle cosas buenas, si conseguía ganársela. Estaba un poco mosqueada con como les habían tratado en San Mungo, pero ese era problema para otro día "¿le pediste salir dos veces? si solo la viste tres minutos"
"y no es solo eso, sino que no le dirigió ninguna palabra más en toda la revisión, le pidió salir dos veces seguidas, ella se negó y luego le amordazó" Greyback podría mearse en los pantalones de lo mucho que se estaba riendo y cada cosa que contaba Rodolphus era peor.
"no te preocupes mi diosa de la magia, a la tercera va la vencida" dijo Antonin con mucha confianza.
"¿planeas ir a verla otra vez?" le preguntó el hombre lobo, aunque lo que se estaba preguntando en realidad era como el hombre había conseguido perder la virginidad en algún momento de su vida.
"no es que planee verla, ya la he visto" esas palabras hicieron que todo el mundo dejara de reír y le miraran atentamente.
"me quedé fuera de San Mungo esperando a que saliera, no sabía cuando terminaba su turno así que estuve toda la tarde, cuando salió fui directamente a hablar con ella, llevaba un extraño aparato en el oído así que no me oía, la cogí del brazo y ella dio un grito y me apuntó con la varita" contó el exmortífago como si nada.
"tio, eso está mal en muchísimos sentidos" dijo Rodolphus, mientras Hermione se decidía por un "ay, Dios mio" y Greyback por una risa histriónica.
"Vinieron aurores y fue todo un poco raro, me dieron una charla sobre el acoso y que hay cosas que no se pueden hacer, me dijeron que me estaba ganando volver a la cárcel, pero la doctora no ha presentado cargos de ningún tipo, así que no pueden hacer nada" siguió el ruso mientras pinchaba el filete y se llevaba un trozo a la boca.
"es muy buena persona, te podría haber metido en un lio" siguió Hermione
"creo que le gustó mi predisposición, porque ha aceptado una cita conmigo" sonrió el ruso.
"¡¿Cómo?!" le medio gritó Hermione con cara de sorpresa, que igualaba a la de sus dos compañeros
"como os acabo de contar ¿no me habéis escuchado?"
"¿ósea al final as conseguido una cita con la doctora? Pensaba que estabas loco, pero al final vas a ser un genio" el comentario de Greyback le ganó una patada en la espinilla por parte de Hermione.
"bueno solo ha aceptado si Hermione y Rodolphus vienen conmigo" terminó Dolohov asumiendo que los otros no iban a poner ninguna pega.
"mierda" susurró Rodolphus, mientras Greyback volvía a reír… eso iba a ser raro…
Hermione no podía más que sonreír, sus mortífagos estaban integrándose poco a poco. Miró primero a Rodolphus con todas las promesas de un futuro juntos y luego al sonriente Greyback, solo verle hacía que Hermione se sonrojara, sobre todo con lo que había pasado esa mañana…
...
N.A:
Adiós con el corazón, Dolohov a encontrado una nueva obsesión, pero va a seguir siendo un fiel seguidor de su diosa muggleborn.
me encanta este personaje, está en mis fantasías, pero no creo haberle echo justicia... quizá me doy otra oportunidad con él en el futuro, pero no en esta historia.
Me he sentido un poco desconectada con mi escritura, así que lo siento si hay algún punto en el que está mal redactado, me estaba costando despedirme... pero este es un paso más hacia el final de la historia, sea cual sea... que yo aún no lo tengo claro...
esto se reduce ahora a TeamGreyback o TeamLestrange? acepto apuestas.
Reviews:
Monikgrins: tus comentarios me han animado toda la semana, no te haces una idea, me han dado muchas ganas de seguir escribiendo, sobretodo en Sin Reservas jajajaj quiero demostrarte lo sexy que puede ser James Sirius (te recomiendo una historia "la mejor amiga de mama" de DeNilePrincess) y me encantaría oir tu recomendación, no me cae mal RonRon, pero es perfecto para ponerlo en el punto de mira, blanco fácil... por cierto, acertaste con Dolohov.
...
gracias por leerme
un besazo
BookyBuku
