Disclaimer: Todo de Masashi Kishimoto.

Notas de la autora: No me lo van a creer, pero literalmente escribí este capítulo mientras se jugaba la final del mundial (Eso les da una idea de lo mucho que me importa el fútbol), pero si, fue chistoso porque mi esposo gritaba emocionado y yo estaba acostada a su lado, escribiendo en el celular, gritando en mis propias escenas. Espero que disfruten mucho de este capítulo.

Advertencias: Asesinato, canibalismo.

Las luces del amor

Capítulo 11: Reencuentros

El sabor metálico de la sangre en su boca fue lo primero que pudo percibir. Después de eso le siguieron algunos sonidos que con el pasar de los segundos pudo reconocer como gritos. No pudo abrir el ojo, o mejor dicho,no quería hacerlo. Tenía el presentimiento de que en cuanto lo hiciera, una escena de soledad y sufrimiento le daría la bienvenida.

—¿Profesor?

Un susurro a su lado derecho llamó su atención, no reconocía de quién era la voz, pero sin duda, sabía que era uno de los chicos. A la mente de Kakashi llegaron varias preguntas: ¿El chico estaría fingiendo estar muerto?, ¿Qué había pasado con los demás?, ¿Había pasado ya el peligro? Kakashi gimió despacio para indicarle al joven que lo estaba escuchando.

—Profesor, es terrible. Debe ayudarnos.

Kakashi decidió que lo mejor sería comprobar lo que estaba sucediendo. Lentamente abrió el ojo.

No se equivocó en cuanto a sus predicciones. La sangre desparramada sobre el piso del refugio le dio la bienvenida. No pudo evitar pensar en lo peor: ¿Cuántos de sus muchachos habrían muerto?

—Debe ayudarnos a encerrarlos de nuevo.

—¿Kiba?, ¿qué pasó? —Kakashi seguía recostado sobre el piso, no tenía las fuerzas suficientes para incorporarse y ver lo que sucedía.

El joven lo ayudó a sentarse. Kakashi sintió que su cabeza iba a explotar.

—Debe verlo usted mismo.

Con dificultad, Kakashi giró la cabeza hacia la derecha para empezar a examinar lo que había sucedido, mentalizándose a ver una masacre, tratando de mantenerse frío en cuanto viera a sus pequeños destrozados.

En efecto, varios cuerpos se dispersaban por lo largo y ancho del salón principal, y sin embargo, no era lo que Kakashi esperaba ver. Los maleantes estaban muertos, sus enemigos estaban muertos…

Todos ellos se encontraban despedazados.

Una sensación de alivio y al mismo tiempo de desagrado se alojó en la base de su estómago en cuanto observó la cabeza de Kisame a sus pies. Había sido arrancada de un tajo. No había vida en esos ojos que antes lo miraban con furia.

Miró más allá para ver a los muchachos del refugio atrincherados detrás de algunas sillas y escritorios que habían olvidado en una esquina. Los contó y extrañamente, por alguna especie de milagro, todos estaban vivos aunque podía notar que unos estaban mucho más heridos que otros, sin embargo, todos ellos miraban con terror hacia el otro extremo del establecimiento.

Kakashi siguió con sus ojos la dirección que indicaban sus pupilos.

Sintió que el estómago le daba un vuelco.

Naruto y Sasuke se encontraban arrodillados y aunque con sus cuerpos estuvieran tapando la escena, no era tan difícil descifrar lo que estaban haciendo.

Kakashi trató de negarlo. Trató con todas sus fuerzas encontrar otra explicación a lo que estaba viendo, pero no pudo seguir engañándose más en cuanto Naruto volteó a verlo.

El rostro del chico se iluminó con una sonrisa ancha. Era esa sonrisa que Kakashi tanto adoraba, aquella que lo había ayudado a sobrevivir por tantos años, y sin embargo, la misma sonrisa estaba manchada de sangre, de hecho, todo el rostro, brazos y torso del muchacho estaban cubiertos del líquido carmín. Kakashi pudo ver que entre las manos de su protegido se alojaba una masa amorfa y sanguinolenta a la cual Naruto se aferraba gustoso.

Las náuseas que sintió Kakashi en un principio, fueron reemplazadas rápidamente por una felicidad enfermiza. Supo en ese momento que Naruto no moriría de hambre, tampoco Sasuke. Era como ver a dos depredadores alimentándose del fruto de su caza.

Hermoso y perturbador a partes iguales.

Kakashi miró a Kiba quien expresaba mediante su mirada todo el horror que sentía y con señales le pidió que lo llevara hacia donde estaban los demás.

Encerrar a la pareja no resultó complicado, es más, había sido una tarea fácil. Ambos chicos se encontraban felices, satisfechos…

Por otro lado, el resto de jóvenes se limitaron a narrarle a Kakashi lo que había sucedido después de que Kisame lo atacara.

El hecho de que Sai hubiera liberado a Sasuke y Naruto les había dado la ventaja. Segundos antes de que Kisame apretara el gatillo, Naruto se habría abalanzado sobre él haciendo que fallara el tiro. Sasuke por su parte, habría atacado a los hombres que apresaban a Kiba con sus brazos. La agilidad de los dos infectados habían sido claves para desestabilizar a todo el grupo haciendo que no pudieran defenderse.

Lee había descrito a Naruto y Sasuke como un par de guepardos que sabían exactamente a dónde atacar.

—¿Por qué los liberaste? —Kakashi miró a Sai, quien se encontraba en una de las esquinas de la habitación.

—No lo sé…

—¿Planeabas eliminarnos a todos?

Sai movió la cabeza negando.

—No sabía lo que estaba pasando, pensé que si los liberaba, yo podría escapar para…

Sai calló de pronto, no se atrevía a decir nada más por temor a las represalias. Kakashi lo miraba con desconfianza.

—A pesar de que tus actos nos salvaron, no podemos volver a confiar en ti… lo sabes, ¿verdad?

Sai asintió. No lograba discernir sus sentimientos y solo pudo dirigir su mirada hacia abajo.

—Nosotros vamos a abandonar este lugar y tú… —Kakashi lo miró con tristeza. —. Deberíamos matarte, pero en vez de eso, te dejaremos atado en este lugar, quizás tus compañeros logren encontrarte luego.

—Le juro que nunca estuve relacionado con Kisame y mucho menos con Kabuto.

—Entonces, ¿qué escondes?

Sai iba a decir algo, pero una voz masculina salió del walkie talkie.

—Kakashi, ¿estás allí?

El adulto suspiró antes de contestar.

—Estoy aquí, Jiraiya. ¿Qué pasó?

—No te va a gustar nada lo que te voy a decir.

—Créeme que nada podría afectarme ahora después de lo que pasó en la madrugada. Cuéntame.

—Una de las chicas del refugio femenino acaba de confesar que está enrollada con uno de tus muchachos. ¿Sai?

Kakashi cerró los ojos y suspiró largamente.

—No puede ser cierto.

—Estaba preocupada porque desde hace días que no sabía nada de él y decidió confesarle a Mei sobre su relación con el único afán de que los contactemos a preguntarles directamente.

Kakashi miró a Sai y decidió que lo mejor sería narrarle a Jiraiya todo lo que había sucedido en esos días, desde que los jóvenes se habían infectado, pasando por las sospechas recaídas sobre Sai y finalmente lo que había ocurrido en el refugio. Kakashi no podía seguir cargando con toda la responsabilidad.

—¿Estás loco?, ¿Cómo se te ocurrió semejante estupidez? Las reglas existen por algo y rompiste la que era la más importante. Un sólo error en tus cálculos les pudo costar la vida a todos los muchachos.

—Jiraiya… por favor.

Jiraiya dejó salir aire.

—Voy al refugio ahora mismo, tenemos que arreglar este asunto en persona.

—No vengas… este lugar ya no es lo que conocías, nosotros iremos para allá.

—No puedes hablar en serio.

—De todas maneras debemos abandonar el refugio… ya no es un lugar seguro.

—Sabía que no debía dejarte toda la responsabilidad del orfanato… Debí hacer las cosas de otra manera y… —Jiraiya caminaba de un lado a otro.

—Tú sabes que era la única manera, o bueno, era la mejor manera para no ponernos en riesgo.

—Un año Kakashi… Te bastó un año para destruir todo. ¿En qué estabas pensando?

Kakashi se mordió el labio inferior. Era incapaz de justificarse, después de todo, entendía que había sido débil por el cariño que le tenía a Naruto.

—¿Qué podía hacer? Además, lo que tú haces también es una irresponsabilidad.

—No te atrevas a compararte conmigo —Jiraiya frenó en seco para mirarlo a los ojos. —. Me fui porque debía enseñarle a Sakura y ella a su vez les enseñaría al resto de mujeres.

—¿No se te ocurrió que ella podía enamorarse de ti?

—Soy el único médico, o al menos, el único que sabemos que existe. Debía pasar todo este conocimiento a alguien y ¿quién mejor que ella? Era estudiante de medicina antes de que todo se vaya a la mierda. Es un riesgo que debía correr —Jiraiya ya no se escuchaba tan molesto. Podía ver que Kakashi en verdad estaba sufriendo. —. Creo que después de todo, es responsabilidad mía. Solo eras otro mocoso más cuando te dejé a cargo, un ex criminal que no podía manejar ni su vida.

Kakashi apretó sus puños, dispuesto a atacar a Jiraiya, pero un grito femenino a lo lejos lo regresó a la cordura.

—¡Sai, mi amor! —Una joven rubia corría por entre los escombros y en cuanto logró divisar a su novio, corrió hacia él. —¿Qué te hicieron?, ¿Por qué estás atado?, Me preocupé mucho cuando no me contactaste y tuve que decirles la verdad.

Sai sonrió y apoyó su cabeza en el pecho de la muchacha.

Todos los presentes, incluidos los dos adultos, se limitaron a mirar la escena. Era un tanto reconfortante poder ver a una pareja que no tuviera instintos asesinos para con el otro.

Lee se conmovió a tal grado de querer llorar y la tensión que se respiraba en el ambiente bajó de manera considerable.

—Lo siento… me dejé llevar —admitió Jiraiya. —Hiciste lo mejor que podías con las herramientas que tenías.

—Soy yo el que debe disculparse… Tienes razón, ni siquiera puedo manejar mi propia vida y…

—No digas nada más, al fin y al cabo hiciste un nuevo descubrimiento. Dijiste que ellos están más calmados y pueden mantener una conversación coherente, ¿no?

—Sí, también lograron comer algo… Pienso que puede haber una esperanza para ellos.

—Quizás me arrepienta de lo que voy a decir, pero pienso que puedes tener razón… Quisiera estudiarlos más a fondo, pero no tengo las herramientas suficientes, sería un prueba y error con el riesgo de que en algún momento lleguen a matarse.

Kakashi miró hacia las jaulas móviles que Shikamaru había logrado fabricar y notó que Naruto y Sasuke se tomaban de las manos a través de los barrotes mientras unas sonrisas se dibujaban en sus rostros.

—Pienso que podría valer la pena.

No fue fácil para el grupo llegar a una nueva ubicación y adaptarse a un nuevo espacio. La vivienda de Jiraiya era bastante pequeña a comparación del refugio y no tenía las mismas comodidades a los que ya estaban acostumbrados, sin embargo, el lugar se parecía mucho más a un hogar. Después de establecerse y haber comido un poco, cada uno decidió que lo mejor sería dedicarse a sus propias responsabilidades.

Choji y Kiba salieron a poner algunas trampas para cazar animales pequeños mientras que Gaara buscaba la mejor ubicación para sus cultivos. Shikamaru y Neji salieron a explorar los alrededores con la esperanza de encontrar materiales que pudieran servirles. Por otro lado, Sai quedó libre de culpa y a pesar de que tendría que aceptar cualquier tipo de castigo que Kakashi quisiera imponerle, se sentía feliz porque seguiría siendo parte del grupo y más importante aún, ahora estaba mucho más cerca de la muchacha de cabellos rubios y ojos azules por la que estaba dispuesto a sacrificarlo todo.

Lee, por otro lado, decidió ir directo hacia el refugio femenino a pesar de las advertencias de los dos adultos. Necesitaba ver a su madre ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez? No estaba seguro del todo, solo sabía que en ese momento, lo único que precisaba era el abrazo cálido que solamente esos brazos podían brindarle.

Se escabulló por algunas rendijas y pasadizos que mantenían oculto el lugar. A pesar del tiempo que había estado lejos, aún recordaba los viejos caminos que solía recorrer cuando aún era un niño travieso que escapaba de la mirada de su madre. Rió un poco por la ironía y recordó los regaños amorosos de su progenitora. Los recuerdos de su temprana infancia invadieron su mente haciendo que bajase la guardia y por ende, dejó de ser cuidadoso mientras se infiltraba en el refugio, tampoco notó cuando una figura esbelta se colocaba tras de él y levantaba ambos brazos con todas las intenciones de atacar.

Un golpe certero y poderoso se estrelló contra la nuca del muchacho haciéndole perder el equilibrio.

—Veo que te has fortalecido… flacucho Lee. —Una voz femenina pero imponente llegó a sus oídos.

—Es bueno volver a verte, Tenten. —dijo Lee después de verificar los daños del golpe recibido.

—Escuché lo que pasó en el refugio de los muchachos. —La joven extendió la mano para ayudar a Lee a incorporarse.

—¿Cómo supiste?

—Digamos que fui yo la que convencí a Ino de decir la verdad.

—Ino… ¿Ese es el nombre de la novia de Sai? Espera, eso quiere decir que tú lo sabías.

—Todas lo sabíamos… llámalo lealtad de manada.

—Hablando de eso ¿Cómo están las demás?

—¿Quieres verlas?

Lee negó con la cabeza.

—Va en contra de las reglas, además, solo vine a ver a mamá y luego debo volver con los chicos.

—Como tu digas, pero si cambias de opinión, seguimos reuniéndonos en donde siempre —Tenten se adentró en los pasadizos improvisados del lugar sin darle a Lee la oportunidad de decir nada.

El muchacho se quedó estático por un momento y una creciente ansiedad se alojó en su pecho. ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que recorrió ese mismo pasillo?

Kakashi y Jiraiya se encontraban planeando una línea de acción tomando en cuenta todos los acontecimientos previos y poniendo sobre la mesa las consecuencias a las que tendrían que enfrentarse si decidían dar un paso hacia adelante.

—No estoy seguro de poder hacer nada sin tener siquiera un tubo de ensayo o algo que se le parezca. Lo sabes, ¿Verdad? —Jiraiya miraba a Kakashi con preocupación.

—Dijiste que podríamos hacer algo.— reprochó el otro.

—Me dejé llevar por la emoción. No es nada fácil.

—¿Qué necesitas? enviaré a mis muchachos a conseguir lo que sea que…

—¡Kakashi! no son tus niños y lo sabes.

Kakashi chasqueó la lengua ante el regaño, en parte porque sabía que el adulto tenía razón.

—Entonces, ¿qué propones? no puedes simplemente darme simples esperanzas y luego arrebatármelas.

—Cuando te conocí —Jiraiya se aclaró la voz antes de continuar. —, cuando los conocí a ustedes… A ti, a Naruto y a Neji, no pude evitar pensar que de alguna forma teníamos esperanza. Un mocoso descarriado tratando de cuidar a un par de niños que al mismo tiempo cuidaban al que los había acogido…

—¿Puedes ir al grano? —dijo Kakashi molesto mientras miraba de reojo las jaulas en donde dormían plácidamente Naruto y Sasuke. —No creo que tengamos demasiado tiempo antes de que vuelvan a despertar.

—Lo que quiero decir es que sé que quieres mucho a Naruto y por lo que veo… También te encariñaste mucho con el nuevo ¿me equivoco?

Kakashi solo atinó a negar con la cabeza. Sabía a dónde iría a parar la conversación y no le estaba agradando para nada.

—Debemos tomar una decisión aquí y ahora. —A pesar del miedo, no quería seguir dilatando la conversación.

—Yo creo que ya la tomaste por ti mismo.

—No voy a dejar de luchar.

—Sabes que no llegarás demasiado lejos tú solo.

—Por eso vine a pedir tu ayuda.

Jiraiya soltó un suspiro prolongado antes de empezar a hablar.

—Suponiendo que acepto… ¿Puedes prometerme que si las cosas no funcionan, los dejarás ir?

—Lo prometo.

Un silencio profundo y espeso se instaló en la estancia durante un par de minutos y quizás se hubieran podido quedar así el resto de la mañana de no ser porque la puerta de la estancia se abrió de par en par dejando ver una figura femenina esbelta que bloqueaba los rayos del sol.

Continuará

Mil gracias por haber llegado hasta este punto, esta vez creo que demoré menos en actualizar ¿no?

Como saben, este fic se va publicando apenas tengo escritos los nuevos capítulos, además que a pesar de que hay lineamientos en la historia a seguir, a veces pasan cosas que ni siquiera yo espero, como por ejemplo el reencuentro de Lee y Tenten. En los siguientes capítulos vamos a tener una introducción masiva a varios personajes y también descubriremos más sobre el bendito virus. ¿Alguien se imagina los orígenes de las luces del amor?

Considero necesario volver a la advertencia que hice cuando esto recién iniciaba y es que si bien la pareja principal es Naruto/Sasuke, eventualmente se irán creando otras parejas. Algunas ya las tengo decididas desde que empecé a escribir el primer borrador de la historia, pero hay otras que sé que se irán dando por la nueva convivencia entre refugios, así que traten de mantener la mente abierta para que luego no tengamos problemas con las ships.

Y eso es todo. Me retiro sin antes recordarles que pueden seguirme tanto en facebook, twitter y Tiktok bajo el nombre "Chisheccid Fanfics". Estoy creando contenido para cada una de las plataformas (En realidad más en tiktok que en otro sitio) y me ayudarían muchísimo si van a seguirme por allí.

Se me cuidan y nos vemos prontito en un nuevo capítulo.