Nota de la autora: De acuerdo... necesito contaros cómo escribí este capítulo. Como os dije trabajo en una tienda de alimentos y me mandaron a vender longanizas (N de la traductora: lo cierto es que no son salchichas realmente, al parecer son como perritos calientes o algo así, sorry, la palabra original es "brat", pronunciado "brought") Y claro... tuve varios pensamientos sucios cuando empecé a venderlos. Me encanta cuando decido escribir en el trabajo, aunque es complicado, así que esto está escrito originalmente en tres servilletas!!

Nota de la traductora: Hola sé que en el capítulo anterior dije que tardaría menos de lo que he tardado, pero es que me ha costado traducir este, lo siento, pero tampoco os podéis quejar de que tardo mucho ¿eh?, bueno, este capítulo la verdad es que tiene mucha "acción" y el final (aunque nos corte nuestra preciada "acción" y sé que a más de una le va a dar un ataque de histeria) es muy divertido Así que no me enrollo más y os dejo con el fic. (Al final hay información sobre el próximo fic que traduciré)

Quiero lo que hay sobre el mostrador.

Draco metió las longanizas en una bolsa y se las tendió a la clienta que esperaba al otro lado del mostrador.

Aquí tiene.- dijo el rubio con un forzado entusiasmo. Cogió el dinero que le daba la mujer y lo metió en su cartera.- ¿Por qué estoy haciendo esto?.- preguntó cruzándose de brazos.

El moreno, que estaba a su lado, sonrió y le puso una mano en el hombro.

Porque eres el mejor novio del mundo.

No, no puede ser eso.- contestó Draco, inclinándose de espaldas contra la caja.

Bueno..., entonces porque ninguno de los dos puede decirle que no a la pequeña Emily.

Draco sonrió y sacudió la cabeza.

Adoro a esa mocosa. Pero la próxima vez no nos prestes voluntarios para que nos pidan cualquier cosa. No puedo estar mucho tiempo alrededor de tanto maldito muggle.

Draco golpeó su puño contra el mostrador y exclamó:

¡Oh, hija de pu...!

¡Draco!.

¡au! como duele el hijo de pu...- intentó terminar sacudiendo la mano con la que había golpeado el mostrador.

¡DRACO!.

Harry...- lloriqueó Draco.- Me duele, haz que pase...

Harry cogió con ternura la mano de Draco entre las suyas para calentarla y que así le doliera menos.

Te ha salido una moradura.- observó Harry.

Harry... – gimió.- me duele mucho.

El moreno le dio un besito en la mano y dijo:

Ya está todo mucho mejor, ¿verdad?.

Draco hizo un pucherito y miró dulcemente a Harry.

Sí, ahora sólo me duele un poquito.

Harry sonrió y le dio un besito en la mejilla.

Ejem ejem...- carraspeó la siguiente clienta.

Harry y Draco se separaron inmediatamente el uno del otro y sonrieron un poquito avergonzados a la mujer. Su pelo gris estaba aprisionado en un topo alto que le estiraba la piel de la cara al más puro estilo señora Rotenmeyer y sus gafas negras de pasta estaban sujetas por una ganchuda nariz aguileña.

Buenos días señora.- saludó Harry.- ¿Qué le pongo hoy?.

Un kilo de patatas por favor.- graznó, poniendo su monedero sobre el mostrador. – Cuéntame el dinero que tengo, a ver si tengo suficiente.

Oh... de acuerdo.

Harry contó el dinero de la señora y cogió lo necesario para que pagara el kilo de patatas. Tras ello le dio la bolsa de las patatas y sonrió.

¡Qué tenga un buen día!.

La mujer le devolvió una sonrisa de suficiencia y salió de la tienda.

¡Malditos niñatos raros y maricones.!- masculló la señora lo suficientemente alto como para que todos la oyeran.

Draco bufó exasperado y rebuscó en el bolsillo de sus pantalones vaqueros.

¡No lo hagas!.- ordenó Harry.- No vale la pena, guarda tu varita.

De acuerdo. ¿Has visto la ropa que llevaba? Era horrenda, y hablando de horrores... ¿por qué tenemos que llevar esta horrible ropa muggle?.

Porque estamos trabajando en una tienda muggle. La sobrina de Hermione, Emily, es una muggle, Draco.

Lo sé.- repuso Draco.- Una de las pocas muggles decentes que conozco.

Harry le sonrió pero no dijo nada.

¿Sabes qué?.- Inquirió Draco acercándose a Harry.- Todo esto me está excitando...

¿Qué?.- exclamó con voz ahogada.

Bueno... mira todo esto, es muy... erótico...- contestó sonriendo maliciosamente.

Nunca entenderé tus raros fetiches con la comida.- admitió Harry, sacudiendo la cabeza. - ¿Qué ha pasado con la verdura?.

Siguen pareciéndome terriblemente sexys.- suspiró Draco con aire soñador y mordiéndose el labio inferior, inclinándose sobre Harry.- Pero... ¿no te apetece algo de carne a veces?.

¿C-carne?.

Sííí...- siseó el slytherin. Miró seductoramente a Harry y se lanzó, hambriento, a por sus labios.

Harry sonrió dentro del beso respondiendo ávidamente.

No tienes ni idea de cómo estoy de caliente ahora mismo...- dijo Draco con la voz ronca por la excitación metiendo las manos por dentro de la camisa de Harry para acariciar toda la piel posible.

Harry gimió y cogió el pelo del rubio con una mano mientras que con la otra intentaba abarcar todo su trasero.

¡Ah...!- gimió Draco comenzando a hacer fricción en sus entrepiernas y desabrochándole la camisa para ir descendiendo con su boca hacia el pecho de su gryffindor y después volver a subir y quedarse en su cuello.- Entonces... pequeño Harry... ¡oh!... ¿quieres venirte fuera... ¡ahhhh!... o dentro? ¡ahhhmmmm!.

Dra- Draco... No podemos hacer esto aquí. Puede pillarnos cualquiera.

¡oh... sí!, y eso lo hace terriblemente excitante ¿verdad?.- gimió el ojigris inclinando la cabeza hacia atrás para que Harry devorara su cuello mientras que era empujado contra el mostrador por un Harry medio fuera de control, que él intentaba poner fuera de control totalmente mediante unos movimientos muy sugerentes de cadera...

Mmm...- gimió al sentir los movimientos de Draco en su entrepierna. Cogió al rubio y lo subió al mostrador sin dejar de besarse y de acariciarse por todas partes.

Harry le quitó la camisa a Draco y comenzó a torturar placenteramente los pezones del rubio que no paraba de gemir, al poco el Slytherin deslizó una mano hacia los pantalones del moreno, desabrochándolos y haciendo que le cayeran hasta las rodillas, para meter unos curiosos dedos en el boxer rojo de Harry.

¡Ahhh!.- gritó Harry sin poder contenerse.

...buenas...- saludó una tímida voz masculina, interrumpiendo el tan deseado momento de pasión.

Harry y Draco miraron al hombre que estaba de pie justo al otro lado del mostrador, con una muy buena panorámica del trasero de Draco (es que los pantalones eran ajustados recordad que Draco no ha llegado a quitárselos).

eh... ¿En qué puedo ayudarle?.- preguntó Draco un poco aturdido, sin bajar del mostrador.

El hombre sonrió y se dirigió a Harry.

- Quiero lo que hay sobre el mostrador.

Nota de la traductora: ¿Qué, os ha gustado?, es mono. Bueno, la información sobre el próximo fic. La verdad es que le he mandado ya un mensaje al autor de los fics, pero no me ha contestado aún ToT, así que no sé qué hacer, si esperar (y cabe la posibilidad de que no me conteste) o traducirlo y poner como siempre que él es el autor en todos los fics que traduzca que sean suyos y mandarle un mensaje con cada uno que traduzca para que esté informado. La verdad es que tengo muchas ganas de que los veáis, a mí me gustan mucho son oneshoots de algunas parejas raras y otras no tanto, pero bonitas, y así tendría mucha variedad de parejas. Como siempre, vosotras decidís: traduzco esas o me busco otro fic (lo cual implicaría que habría que esperar a que lo encontrara, le mandara un mensaje al autor/a y que me contestara) así que, vosotras mismas

Besitoooos. Y como no sé si habrá más actualización... doy las gracias a todas las que me habéis dado vuestro apoyo.