Capitulo 2: El comienzo de algo

Cuando llego a la cocina el hambriento de su hermano, Harry y Hermione ya estaban en la mesa. Los dos habian llegado hacia una semana mas o menos, en el verano Ginny podia no acordarse hasta de su edad. Por lo unico que se acordaba de que no habian estado todo el verano en su casa era porque Ron, su hermano favorito, se le habia alejado un poco. Ron podia ser un poco tonto pero tenia lo suyo, ademas lo de sobre protector lo habia creado ella.

-Hola Gin.- la saludo Harry mientras Herms peleaba con Ron.- No aprenden mas estos dos, verdad?

-Ni ahí.- le converso Ginny.- Son unos giles pero bue… asi los queremos.

Su mama le sirvio el pastel de papas y se puso a hablar con su papa. El trio dorado estaba en lo suyo y Ginny, ahí no mas. Comio rapido y antes de irse para el bosque pudo ver como Harry la miraba de reojo. No le gustaban mucho que la mirasen pero odiaba ke los descubriera mirandola, se sentia mas incomoda! Y solo rogaba ke no se burlaran de ella.

-Provecho.- dijo sin ser escuchada.- Me voy afuera.-

Ya le era costumbre ser ignorada y ella ignorar a muchos. A veces era ke nadie o nada le parecia lo bastante interesante o simplemente soñaba con algun cuento inventado o en sus libros. Podia parecer patetico pero la pelirroja adoraba en el verano sentarse en el bosque cercano a su casa y sentarse a leer.

El bosque era su especie de refugio. En el no tenia miedo de que la escucharan cantando con su desafinada voz o hablando en voz alta sus pensamientos. Se estaba por subir a un arbol enorme cuando escucha a su mama llamandola.

-Ya voy!.- le grita y va corriendo a La Madriguera.

-Ginny apurate vida, ponete los zapatos.-le dijo su mama cuando llego a la casa.- Vamos al Callejón Diagon a comprar tus utiles.

-Y Ron, Harry y Hermione? No vendran con nosotras?

-No, hija, después te digo.-se aclaro la garganta y dijo.- Callejón Diagon.- y al instante estaban alli.

Caminaron por varios negocios de siempre, pasaron por Flourish y Botts, compraron los libros, un uniforme nuevo, etc. Y después fueron a una heladeria para descansar un rato.

-Mama, que estaban haciendo los chicos ke no vinieron?.-le pregunto a su mama.

-En realidad, me estan ordenando los cuartos de tus hermanos pero ellos piensan ke en cosas de la Orden.- rio por lo bajo la Sra. Weasley junto con Gin.

-Y… hablando de la Orden, por que yo no puedo ser parte todavía? Ellos no son mayores e igual estan.

-Gin, tene paciencia, sabemos que sos una gran bruja pero aun no es el momento.

-Ya estoy grande mama.- le dijo cansada la mini-pelirroja.- Sabes ke puedo.

-Lo se vida, pero no sos vos la que dice ke hay ke darle tiempo a las cosas?.- la cago su mama, como cada vez ke podia.

-Uh, si, no, bue… si.- admitio Gin.- pero no es lo mismo lo sabes, no soy una pendeja. Me voy a dar una vuelta.- Y sin esperar respuesta se fue caminando, casi corriendo, con los puños y los dientes apretados, hablando por lo bajo y por lo alto, puteando desde su familia hasta "el estupido piso de piedra del sigo 3". Camino y camino, hasta ke se canso, dio una sonrisa al aire y se dio vuelta para volver cuando…

-Pero donde mierda estoy?

Miro sorprendida a su alrededor y por lo negocios que vio y la gente que pasaba por ahí dedujo que ese debia ser el callejón Knockturn. El callejón para todo lo tenebroso conocido y desconocido. Miro su reloj, "5:16 p.m.". Eso queria decir ke aun tenia tiempo de volver sola.

Trato de buscar a alguna persona que pareciera mas o menos agradable pero fue inútil. Todos parecian venir de los cuentos mas oscuros que habia leido. Empezo a buscar una salida cuando un mano poderosa salio de la nada y la llevo a un pequeño callejón.

-Soltame, animal!.- le grito y le pego en el brazo haciendo ke la soltara.

-Ouch! Tenes mano pesada, Weasley.- le dijo una voz ke arrastraba las palabras y q' reconocio en seguida.

-Malfoy?.- y de las sombras salio el mismo Draco Malfoy.- Que haces acá?

-Eso deberia preguntartelo yo.- le dijo con su altanería de siempre y mirandola con su penetrantes ojos grises.- Es mas comun verme a mi aca ke a vos.

-Si, supongo ke si. Siento lo del golpe, es ke me perdi y estoy buscando la salida.

-Ja! Ya decia yo ke los Weasley no podian ser mas inútiles.

-Callate.- le dijo enojada Ginny.- Si no queres no me ayudes nadie pidio tu ayuda, mucho menos ke te quedes.

-Y ni aunque me lo pidieras me quedaria.- pero Draco se dio cuenta de que estaba echando todo a perder.-Pero no te puedo dejar aca, veni, vamos.

-Puedo sola, gracias.

-No seas terca, te vas a perder.

-Esta bien, vamos.-ese lugar le daba miedo y el chico no podia ser tan malo. En poco tiempo estuvieron de vuelta en el callejón Diagon.

-Gracias.-dijo Gin.

-De nada

-Que dijiste'.- lo miro sorprendida la pelirroja.

-De nada.- Le dijo como si nada pero después cayo.- Che! Tengo modales.

-Esta bien, es ke bueno… sos un Malfoy y…

-A veces soy un pesado?.- la miro con una especie de sonrisa.- Puedo ser pesado pero tengo modales.

-Y ahora por que no estas siendo pesado?.- inquirió Ginny, algo raro habia.- en la escuela es otra cosa, no pienses ke soy una tarada.

-Es porque he estado considerando la propuesta de darte el honor de ke seas mi amiga,. Le dijo todo eso como si lo hubieran obligado a aprenderselo de memoria.

La pelirroja solo atino a reirse. ¿Malfoy queria ser su amigo? ¿Qué se habia tomado? Definitivamente algo habia, si en la escuela cada vez ke podia le decia "pobretona" y ella "hurón".

-Weasley deberias considerarte afortunada de que alguien como yo quiera ser tu amigo.- le dijo un Malfoy ofendido y serio.

-Tenes razon perdone su majestad.- se burlo Ginny.- Pero como puede ser alguien tu amigo cuando lo tratas asi? Bueno, como estoy un poco loca tratemos de probar, OK?

-Esa bien…creo.- quedo atonito. La Weasley estaba mas ke un "poco" loca.

-Bien, trajiste plata?.-Malfoy asintio.- Bueno, vamos a dar unas vueltas, dale?

-Mientras que nos quedemos en la parte magica.

-No! Esta muy aburrido después de tantos años, vamos al Londres muggle.

-Estas loca Weasley, nos perderemos o peor alguien del Ministerio puede verme con vos.

-Bueno si tenes miedo…-y sabiendo ke funcionaria, Malfoy ya la estaba llevando al Londres muggle, nuevo y excitante.

Primero fueron a Gringotts a cambiar la plata y luego… a lo "desconocido". Para sorpresa de Ginny, Malfoy sabia mucho de los muggles y era mucho mas agradable que en la escuela. Ya cuando el cielo se fue oscureciendo, volvieron al Caldero Chorreante.

-No pense ke fueras tan buena onda.- le dijo antes de irse. Eran las nueve y media y la iban a matar.

-Yo tampoco.- le confeso.

-Malfoy…-empezo Ginny cuando la detuvo.

-Llamame Draco, mejor.

-Y vos decime Ginebra o Ginny como todos.

-Ginebra te queda mejor, Ginny es de chiquitos.- le dijo con el ceño fruncido.- y que me querias decir?

-Ah1 cierto casi me olvido, Draco, queres ser mi amigo?

-Si, claro.- le dijo confuso. Esa chica era un misterio y el cada vez se sentia mas tonto frente a ella.

-Bueno, nos vemos!

-Adiós!.- le dijo a la pelirroja antes de desaparecer por los polvos Flu. La primera parte estaba lista.