"Pink Floyd, Pink Floyd, Pink Floyd, …"

"Pink Floyd, Pink Floyd, Pink Floyd, …"

Run, Run, Run, Run, Run, Run, Run, Run

Corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre

Run, Run, Run, Run, Run, Run, Run, Run

Corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre

You better make your face up

Es mejor que te arregles la cara

With your favorite disguise

Con tu disfraz favorito

With your button-down lips

Con tus labios bien cerrados

And your roller blind eyes

Y tus ojos ciegos y extraviados

With your empty smile

Con tu sonrisa vacía

And your hungry Heart

Y tu corazón hambriento

Feel the bile rising

Siente como sube la bilis

From your guilty past

De tu pasado culpable

With your nerves in tatters

Con tus nervios destrozados

As the cockleshell shatters

Mientras el horno se rompe

And the hammers batter

Y los martillos golpean

Down your door

Sobre tu puerta

You better run

Es mejor que corras

Run, Run, Run, Run, Run, Run, Run, Run

Corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre

Run, Run, Run, Run, Run, Run, Run, Run

Corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre

You better run all day

Es mejor que corras todo el día

And run all night

Y que corras toda la noche

And keep your dirty feelings deep inside

Y mantén tus sucios sentimientos muy adentro

And if you're taking your girlfriend out tonight

Y si invitaste a salir a tu novia esta noche

You better park the car well out of sight

Es mejor que estacione el carro bien fuera de la vista

'Cause if they catch you in the back seat

Porque si te atrapan en el asiento trasero

Trying to pick her locks

Tratando de aprovecharte

They're gonna send you back to Mother

Vana mandarte de regreso con tu madre

In a cardboard box

En una caja de cartón

You better run

Es mejor que corras

- Run Like Hell

Pink Floyd

Descargo legal: no poseo ni afirmo poseer ningún derecho sobre los personajes cuyos derechos están registrados. Si aparece un personaje que sea de mi propia imaginación, tampoco reclamo ningún derecho sobre él, ya que esta obra es acerca de rendirles un homenaje a los creadores, sin intención de obtener ganancia alguna. Solamente es por diversión. De las letras de las canciones usadas al iniciar algún capítulo, tampoco poseo ningún derecho, y su reproducción no obedece a ningún intento de obtener ganancias.

Chino

" japonés "

— Inglés —

# Letreros de cualquier tipo #

Gente pensando

efecto de sonido

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Mujeres Peligrosas

Fanfiction.

Por gatodepatasblancas

4.- Encuentros.

"¿El Doctor Livingstone, supongo?"

- Henry Morton Stanley cuando se encontró con David Livingstone en Tanzania

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Tendo Soun, maestro de la Escuela Tendo de Artes Marciales Todo Se Vale, no era una persona que se levantara temprano.

Crónicamente deprimido, su cuerpo se negaba a descansar en la noche, y ya dormido, se negaba a levantarse en la mañana.

Hasta el día de ayer.

El día de ayer, había conciliado el sueño tan pronto como su cabeza había tocado la almohada, y ahora, sintiéndose perfectamente descansado, había abierto los ojos ante un sonido que nunca había creído volver a oír: tres voces femeninas cantando alegremente.

¿Mis niñas, están despiertas y contentas?.

Se apresuró a levantarse, para asomarse al pasillo.

Una cabeza coronada por una abundante cabellera negra peinada en una apretada trenza estaba asomándose también desde la puerta del cuarto de huéspedes. Los ojos azules se fijaron en él, y el resto del cuerpo esbelto y musculoso de Saotome Ranma salió al corredor

"Buenos días, señor Tendo," lo saludó el joven con una sonrisa y una leve inclinación.

Soun miró al joven, y por un instante no supo quién era, hasta que los eventos de la tarde y noche anterior volvieron como una cascada a su memoria.

"Oh, Ranma-kun, buen día a ti también," lo saludó, inclinándose también.

"Sus hijas son muy alegres," Ranma inclinó su cabeza en dirección a las voces.

Soun suspiró. "Lo son, pero no las había oído cantar en mucho tiempo. Casi desde que su madre murió."

Soun volvió a suspirar, sintiendo el agridulce recuerdo de su esposa, como una herida que ha tardado mucho en sanar.

Parpadeó dos veces.

En ese momento se percató que todas sus emociones estaban ahí, pero ya no eran abrumadoras ni extremas y lo más notorio era que su depresión se había ido. Se sentía muy bien, con ánimo, con energía.

Las voces de sus hijas, cantando, le llenaban el corazón de alegría, y lo hacían sentir bien.

"Son mi tesoro," sonrió Soun, "y soy feliz si ellas son felices;" miró al joven Saotome, "y nada me haría más feliz si encontraran a un hombre que las amara y las protegiera."

Las voces de la hermanas Tendo dejaron de cantar, terminando su canción con risitas.

"Señor Tendo," empezó a decir Ranma.

(o/Oo/Oo)

Kasumi conocía bien la casa, para bien o para mal, había sido su territorio por diez años, y conocía como se movían los sonidos por paredes y pasillos. Y unas voces alcanzaron sus oídos.

(o/Oo/Oo)

Nabiki tenía una debilidad: no podía soportar la incertidumbre y el no saber cosas. Su inteligencia le había dicho alguna vez que podía deberse al traumatismo ocasionado por la falta de noticias de la salud de su madre antes de su fallecimiento.

El caso es que tenía que saber.

El vaso junto a la jarra con agua que siempre tenía en su escritorio tenía más usos que el de servir de simple contenedor, también era un amplificador si lo colocabas contra la pared de madera de la casa.

(o/Oo/Oo)

Akane solo alcanzó a poner un pié en el primer escalón del fondo de las escaleras, y se detuvo cuando escuchó la voz de barítono de Ranma.

(o/Oo/Oo)

"... Créame que entiendo sus sentimientos," siguió diciendo el joven artemarcialista, "las tres son unas jóvenes maravillosas, y creo que sería yo un estúpido sin no lo reconociera. Pero sus hijas no me conocen, y yo no las conozco, y creo que sería injusto imponerle a alguien tan joven algo tan serio como un matrimonio arreglado. Seguramente usted cree que me trajo el viejo panda," señaló con un pulgar hacia la habitación de huéspedes, "pero eso es un error, fui yo el que vino. Me encontré con que existía ese acuerdo, y que era uno que el viejo había realizado honorablemente. Mi propio honor me indica que le debo a esta relación una oportunidad, y eso es lo que voy a hacer. No se si resulte, pero sus tres bellas hijas merecen conocer al que podría ser su futuro esposo. Si ellas no sienten nada por mi, consideraré que mi honor está satisfecho y quedaré profundamente honrado en llamarlas mis amigas, y en que ellas me consideren un amigo. Si surge algo, creo que seré el hombre más feliz del planeta."

El primer impulso de Soun ante las palabras de Ranma había sido el de demandar que se cumpliera la promesa, hasta que el pensamiento de alguna de sus hijas viviendo una existencia miserable en un matrimonio fallido.

Claro que el haber observado a sus tres hijas bebiéndole el aliento a Ranma mientras el hablaba la noche anterior, lo tranquilizaba respecto a si sus hijas sentirían por el joven, la pelota, como decían, ahora estaba en el campo de las tres hermanas. Alguna iba a anotar con Ranma.

"Muy bien," Soun le dedicó una reverencia, "eres un joven honorable, y no ejerceré ninguna presión sobre ustedes, y agradezco que estés aquí."

"Gracias, señor Tendo, solamente le pediría que mantuviera a raya a mi padre, él desea esta unión, y no por las más puras de las intenciones. Tengo unos documentos que debería usted leer."

Y ambos entraron al cuarto de huéspedes.

(o/Oo/Oo)

Por el cerebro de tres muchachas pasó el mismo pensamiento: es para mí.

(o/Oo/Oo)

"¿Escuela?"

Siete meses atrás, la voz que hubiera emitido esa pregunta hubiera sido la de Ranma, pero como estaban las cosas ahora, el que preguntó era nada menos que Saotome Genma.

"Claro que si viejo," dijo Ranma, "vamos a estar aquí por un rato y no quiero que mis estudios se atrasen."

"¿De que hablas muchacho," rugió Genma, "¡debes quedarte y entrenar, la escuela es una distracción del Arte, necesito enderezarte de nuevo, para que dejes esas actitud de maric...!"

"PANDA NO BAKA," fue el coro de tres voces femeninas que acompañaron a tres mazos de madera que impactaron la cabeza del obeso artemarcialista. ¡PANDA ESTÚPIDO!

... Y Genma desapareció a través de piso de la estancia, chocando con violencia sobre el terreno debajo de la casa, formando un cráter de poca profundidad.

"¡Ranma-kun es un caballero y necesita estudiar," declaró vehementemente Kasumi.

"¿Cómo podría salir adelante en cualquier negocio si no va a la escuela," continuó Nabiki.

"¡Y es más hombre que usted, incluso cuando es una mujer," remató Akane.

Ranma las miró, enarcó una ceja y les sonrió.

"Muchas gracias," les dijo a las tres, inclinándose, e incrementando la potencia de su sonrisa. Las tres muchachas sintieron como si sus rodillas se les hubieran convertido de repente en flan, y se ruborizaron como un trío de remolachas.

Soun miró a través del agujero en el piso a su amigo que se estremecía en medio de su cráter personal con tres golpes en su cabeza que se inflamaban mientras los miraba. Inicialmente había pensado en reñir a sus hijas, pero ahora estaba pensándolo mejor.

Sigue así, viejo amigo, y tendré que preocuparme porque mis hijas no se ataquen físicamente al pelear por el muchacho, y soltó una risita; definitivamente voy a disfrutar mucho tu estancia con nosotros, Saotome-kun.

(o/Oo/Oo)

La mujer occidental de pelo largo, peinado en una trenza, desembarcó del tren que la había traído desde el centro de Tokio.

Rodeada de oficinistas, hombres y mujeres, ellos en sus trajes, y ellas en sus conjuntos de vestir, resaltaba como un dedo fracturado en una mano, por su estatura, la ropa entallada de uso rudo, las botas paramilitares, la chaqueta de piel, la mochila en su espalda y los anteojos polarizados de montura redonda.

Sacó una hoja impresa por computadora y consultó lo escrito; sonrió y se puso en camino.

(o/Oo/Oo)

Ranma, con Nabiki colgada de su brazo derecho y Akane sujetando firmemente su brazo izquierdo, inició su camino hacia la escuela Furinkan.

"Akane," Nabiki titubeó un poco; "¿qué vas a hacer con tus 'admiradores' y Kuno?"

"Tendré que lidiar con ellos como todos los días," Akane apretó los labios en un gesto de resolución.

"Hey, Akane," sonrió Ranma, "¿acaso eres la chica más popular de la escuela?"

"Ni siquiera lo pienses, Ranma-kun," el gesto de la Tendo más joven se volvió una máscara de furia, lo cual congeló la sonrisa del joven Saotome. Akane sintió como si se hubiera apagado el Sol, y se apresuró a explicar: "Existe un imbécil con mucho dinero que afirma que estoy enamorada de él, pero que soy demasiado tímida para confesarle mis verdaderos sentimientos, por lo que recurro a golpearlo hasta que me sangran los zapatos para demostrarle mi interés."

Ranma parpadeó, dos veces, y levantó una ceja, invitándola a continuar.

"Lo peor fue el principio de este año escolar, porque el muy estúpido se apropió del sistema de sonido de la escuela y declaró que cualquiera que quisiese salir conmigo, debería primero vencerme en combate..." Akane cambió su gesto de ira a uno de tristeza. "Me convirtió en una posesión, en un premio a ganar, y los integrantes de casi todos los clubes deportivos de la escuela empezaron a reunirse cada mañana para vencerme."

"¿Eso quiere decir que debes combatir contra una manada de pervertidos solamente para llegar al edificio de la escuela?" El gesto de Ranma era de una inconfundible incredulidad, al mismo tiempo que expresaba ira. Akane sintió que echaba a volar a través del azul de sus ojos, y solo atinó a asentir con la cabeza, atrapada por su mirada. Y entonces, cuando Ranma se volvió a mirar a Nabiki, sintió que aterrizaba de cabeza.

La mediana de las hermanas Tendo se sintió como un reo atrapado por un reflector en el momento del escape sobre el muro de la prisión: expuesta y vulnerable. ¿Cómo haces para hacerme sentir así, mi amor?

"¿Y no han hecho algo para tratar de detenerlo?" Dijo Ranma, inconscientemente atrapando la mirada de Nabiki.

"No ha servido de nada," La Tendo mediana trató de escapar de sus ojos, pero no pudo, entre otras cosas, porque realmente no quería escapar, "Kuno-bebé es hijo del director de la escuela, y los maestros se hacen de la vista gorda y no hacen nada porque quieren conservar sus empleos. La policía no puede hacer nada porque la familia Kuno soborna a muchos altos funcionarios, y cualquier acusación es desestimada como falsa o ignorada."

El rostro de Ranma se partió en una sonrisa divertida, mirando alternativamente a las hermanas. "¿Kuno-bebé?"

"Estamos en el mismo salón de clases," Nabiki ahora tenía problemas para respirar, esa sonrisa debería estar registrada como arma mortal, "le enfurece cuando lo llamo así."

"Se que no debería estar peleando en la escuela," intervino Akane, con problemas respiratorios semejantes a los de su hermana, y por las mismas razones, "pero todos los días me atacan, y me repulsa lo que podrían hacer conmigo si no peleo y gano."

Ranma abrió un poco más sus ojos, captando el sentido de las palabras de Akane: cualquiera que la venciera podría intentar violarla, e incluso a sus hermanas, seguro de que nadie podría hacer algo para evitarlo. Junto a él, Nabiki había llegando a las mismas conclusiones, y estaba empezando a sentirse enferma.

El Analizador Táctico Mental de Ranma sopesó varias opciones acerca de la situación, proyectando varios escenarios, descartando algunos u ordenando los demás en orden de mejores probabilidades de triunfo. Lara-neechan le había enseñado que esa habilidad no necesariamente le era útil en batalla, sino en la vida diaria, para tomar decisiones importantes. Y le había enseñado que la violencia física era el último recurso.

"Akane," empezó Ranma nerviosamente, "¿existe algún chico en la escuela que te guste, alguien con quién quisieras salir?"

Akane negó vigorosamente con su cabeza. "Todos los chicos de la escuela son unos pervertidos," afirmó, tratando de ignorar la voz que resonaba en la parte trasera de su cráneo: eso dice la chica que tiene fantasías eróticas con ambos cuerpos de Ranma; "y unos imbéciles sin criterio, que siguen el liderazgo de un estúpido sin pensar en lo errados que puedan estar... Los odio."

"¿Y tu, Nabiki?"

La aludida se apresuró a negar de la misma manera que su hermana. "Ninguno vale la pena, y los que se acercan a mi, lo hacen con miedo."

Ranma asintió mientras tomaba un poco de agua fresca de un termo para vaciarla sobre su cabeza; había sido después de unos días que había logrado apreciar la broma de Hillary: 'chica instantánea, solo agregue agua'.

"¿Confían en mi?" Ranma les volvió a sonreír, y cualquier desconfianza que ellas pudieran tener hizo su maleta y se preparó a emigrar a pastos más verdes. "Necesito entonces que me expliquen algunas cosas para realizar lo que se me acaba de ocurrir..."

(o/Oo/Oo)

El teléfono celular de una de las principales ayudantes de Tendo Nabiki empezó a sonar. La muchacha se apresuró a contestar cuando vio el nombre que había escrito el identificador de llamadas en la pantalla.

"¿Si, jefa?"

"¿Cómo?"

"¿De verdad?"

"¿Cuál será la apuesta principal?"

"Muy bien, jefa."

La chica cortó la llamada y pasó varios minutos riéndose antes de ir a cumplir su misión.

(o/Oo/Oo)

Los integrantes de los clubes deportivos de la preparatoria Furinkan, mas el club de química, y agregándole alguno que otro alumno independiente que quería probar suerte (probablemente porque no conseguirían una cita con un mono en tutú, aunque se lo compraran al circo), se pusieron alertas al escuchar la bienamada voz de la adorable Tendo Akane, y la reconocible voz de su hermana Nabiki, junto con el cantarín soprano de una voz desconocida. Si cualquiera de ellos se hubiera concentrado más allá de lo que sus hormonas y su excesiva estupidez les decían, tal vez hubieran encontrado extraño que las hermanas Tendo se acercaran temprano, juntas y riéndose, ya que lo normal era que Nabiki llegara primero a establecer las apuestas, y su hermana menor llegara como un búfalo rabioso a embestirlos.

Pero no hoy.

Si sus cerebros, idiotizados por las hormonas, hubieran estado despejados, habrían captado que Akane no venía corriendo, sino que a un paso muy cómodo, pero solo vieron una cosa:

"¡Tendo Akane está aquí!" Exclamó uno, lo que sirvió como detonador para que todos echaran a correr hacia la puerta.

"¡Akane, no te acerques!" Gritó otro.

"¡Todos ellos quieren derrotarte!" Exclamó alguien más.

Entonces las tres adolescentes quedaron enmarcadas por el arco de la entrada principal, y la horda de pervertidos se detuvieron estupefactos a contemplar la escena:

"... Entonces primero pasaré por la oficina," estaba diciendo una pelirroja increíblemente hermosa.

"Muy bien, te veré después," dijo Nabiki, y procedió a abrazar a la pelirroja, besándola apasionadamente.

"¡Urk!" Los integrantes de la Horda Pervertida sintieron que sus pocas neuronas todavía consientes apagaban la luz y se retiraran a descansar.

Nabiki se alejó rumbo al edificio, ignorando a los imbéciles pervertidos.

"Espero que te toque en mi salón de clase," dijo Akane, que abrazó también a la pelirroja y la besó con pasión, antes de dirigirse a su propia aula, pasando entre la muchedumbre, ignorándola.

La pelirroja suspiró y se alejó rumbo a las oficinas, balanceando juguetonamente la mochila con sus libros y cuadernos, sin poner la más mínima atención a los muchachos reunidos.

"¡Qué infamia es esta?" Aulló alguien junto a un árbol, mientras el dueño de la voz corría para interceptar a la pelirroja.

"¿Cómo dice?" La voz soprano era cultivada, con la entonación de una joven dama de clase social alta, educada tal vez en el extranjero.

"¿Quién sois?" Le apuntó a la cara con un bokken.

La joven enarcó una ceja, mirándolo como si no valiese la pena contestar.

"¡Ah!" Exclamó el muchacho; más o menos de la edad de Nabiki, con porte orgulloso, gesto aristocrático, vestido a la usanza antigua, con ropas de samurai, y el brillo de la más absoluta locura en los ojos; "¡pero es la costumbre presentarse primero¡Bien, me presentaré!"

"No tengo toda la mañana," dijo la culta voz, "termine su asunto para que pueda ir a la oficina de la escuela."

"Er..." el muchacho obviamente no estaba acostumbrado a ver un fastidio tan explicito, pero conforme hablaba fue tomando fuerza y seguridad, reconfortado en el sonido de su propia voz; "mi nombre es condiscípulo superior Kuno, segundo año, grupo E, capitán del club de kendo, invicta estrella ascendente en el mundo de la espada en las preparatorias, pero mis pares me llaman el Trueno Azul del la preparatoria Furinkan..." adoptó una pose 'heroica' con su espada de madera apuntando al cielo, y aquí hubo el ruido de un trueno, pero por más que Ranma se esforzó, no pudo ver el color azul en el sonido.

"¿Ya terminó?" Otra vez la voz culta, con un dejo de impaciencia.

"Er... ¿Si?"

"Bueno, soy Saotome Ranko," la chica sonaba aburrida, "vivo en el dojo Tendo, mi hermano y yo estamos explorando una relación sentimental con las hermanas Tendo, con el objetivo de unir las escuelas Tendo y Saotome de artes marciales Todo se Vale. Yo me he enfocado en Nabiki y Akane porque ellas, a causa de un pervertido imbécil, cuyo nombre se negaron a darme porque le repugna pronunciarlo, y de una banda de pervertidos, han decidido convertirse en lesbianas, como yo, antes que permitir que dichos pervertidos puedan poner un dedo sobre ellas."

"¿Q-q-qué?" El pervertido..., es decir, el imbécil..., o más bien, Kuno, sintió que el mundo giraba a su alrededor.

"Condiscípulo superior Kuno," continuó la llamada Saotome Ranko, apuntando con un dedo índice en su frente, "usted parece un muchacho de valía, por lo que le ruego, si sabe el nombre del pervertido que obligó a dos hermosas mujeres a renunciar por la fuerza y por su estupidez, a los hombres, castíguelo. Buen día."

Y la pelirroja rodeó al Trueno Azul, dirigiéndose a las oficinas de la escuela..., haciendo una escala rápida al baño para usar el agua caliente de uno de sus termos.

Desconcertados, los integrantes de la Horda Pervertida se miraron entre si, avergonzados, y se desbandaron para dirigirse a sus propios salones de clase.

(o/Oo/Oo)

La carcajada de todas las mujeres de la preparatoria Furinkan fue atronadora.

(o/Oo/Oo)

"... Y las hermanas Tendo, cansadas de Kuno," decía una de las muchachas en el baño de mujeres del tercer piso, "aprovechando que es un imbécil, y que los demás no piensan con la cabeza correcta, decidieron representar el papel de lesbianas, porque incluso el resto de los muchachos de la escuela les parecen despreciables, y esperan encontrar mejores prospectos en la universidad..."

Y el rumor siguió su curso, con las variaciones previstas: que realmente las hermanas Tendo habían renunciado a los hombres, o que habían sido seducidas por la irresistible belleza de pelo rojo.

(o/Oo/Oo)

Nabiki enarcó una ceja, mirando la frente de Kuno, recurriendo a toda su fuerza de voluntad para no estallar en risas histéricas.

"¿Y dices que no recuerdas como apareció eso en tu frente?"

Kuno volvió a mirar en el espejo que había sacado de algún lugar de su mochila; en su frente había una serie de moretones que decían 'BUFÓN'. Meneó la cabeza para contestarle a Nabiki, mirándola con aprehensión.

"Tendo Nabiki," Kuno miraba hacia las ventanas, hacia las bancas, a la puerta, al pizarrón, a cualquier lado excepto hacia ella; "la hermosa Saotome Ranko me confió que un miserable perro os ha contaminado a vos y a la bella Akane, haciéndoos renunciar al placer que solo un hombre puede dar; ¿conocéis su nombre?"

Nabiki parpadeó, dos veces. Hablando de estar alejado de la realidad.

"Conozco a dicha persona, Kuno-bebé, esa información te costará 10,000 yenes." Nabiki extendió la mano.

Kuno la miró como si pretendiera discutir o regatear, pero el brillo acerado en los ojos de la mediana de las Tendo lo hizo pensar mejor, así que sacó su billetera y depositó varios billetes en la mano de ella.

"Muy bien," Nabiki contó el dinero rápidamente y se lo guardó. "Primero que nada, durante este fin de semana nos enteramos de un pacto de honor entre los clanes Saotome y Tendo, para unir mediante matrimonio las dos escuelas de artes marciales Todo se Vale, para crear una sola, más poderosa en total. Saotome Ranko y Saotome Ranma son los herederos de su escuela, y por ese pacto, deben casarse con alguna de nosotras. Por intervención del imbécil por el que me preguntas, Akane y yo hemos decidido intentar una relación lésbica, porque nos hemos convencido que los hombres, excepto el hermano de nuestra prometida, que ha demostrado más honor y hombría que toda Furinkan junta, no valen la pena."

"¿Y quien es este hombre, mujer?" Aulló Kuno.

"El que nos ha hecho renunciar a los hombres es Kuno Tatewaki, que por cierto, ahora lleva en la frente el nombre por el que se le conocerá de ahora en adelante: 'BUFÓN'."

Ahora fue el turno de Kuno para parpadear.

"Ah, por cierto," siguió Nabiki, "ya no habrá venta de fotos de mi hermana."

La entrada del profesor al aula 2-E cortó la réplica que hubiera podido salir de la boca del... 'Bufón'.

(o/Oo/Oo)

Ranma, en forma masculina, entró al salón de clases 1-F con una nota en la mano.

"Gomen nasai."Hizo una leve reverencia al profesor. Perdóneme usted. "La oficina del subdirector me envió a este salón."

"Adelante." El profesor correspondió con su propia reverencia. Que muchacho tan bien educado.

El joven de la trenza se acercó y le entregó la nota. El profesor la leyó y se volvió hacia los estudiantes.

"Atención, alumnos," alzó la voz, "tenemos un nuevo condiscípulo, su nombre es Saotome Ranma."

Una oleada de murmullos.

"Saotome-san," el profesor le sonrió amablemente, había un cierto porte en el joven que insinuaba distinción; "díganos algo de usted."

"Hai, sensei," Ranma le hizo otra leve reverencia al maestro y se volvió hacia sus futuros condiscípulos. Si, profesor. "Mi nombre es Saotome Ranma, heredero de la Escuela Saotome de Artes Marciales Todo Se Vale. Acabo de terminar un viaje de entrenamiento de 10 años, por todo Japón y China, he pasado por la última fase del viaje en Inglaterra, donde también hice trabajo escolar que la dirección validó para admitirme en este grupo. En este momento me hospedo en el dojo Tendo."

"Muy bien, Saotome-san; ya que conoce a la señorita Tendo, puede tomar el asiento que está a su lado."

"Gracias, sensei."

Akane le sonrió calidamente cuando se sentó.

(o/Oo/Oo)

"¡Mentiras!" Kuno estaba apretando los puños con tanta fuerza que los nudillos se le estaban poniendo blancos.

"Cree lo que quieras, Kuno-bebé," Nabiki le dirigió su famosa sonrisa de tiburón al ataque, "pero nuestro clan está obligado por honor a cumplir el pacto, y tu, con tus ideas de estúpido nos has empujado a realizarlos con los gemelos Saotome, el hombre y la mujer."

"¡Saotome¡Él lo hizo, él fue el que las obligó a recrearse con las de su propio genero...!"

"No Kuno," el tono de voz de Nabiki tomo un cariz amenazador, "fuiste tu."

"¡Lo prohíbo!" Kuno ya no estaba escuchando más que a la voz de su propia idiotez. Se levantó y salió corriendo de salón de clases.

"Kami-sama, Ranma tenía razón," murmuró Nabiki.

(o/Oo/Oo)

El pie descalzo abrió la puerta del aula de una patada, y Kuno, con su vestimenta de samurai antiguo, blandiendo su bokken, entró embistiendo como toro en cristalería.

"¡Nunca Saotome Ranma!" Aulló.

"¡Kuno-san!" Gritó a su vez el profesor en tono autoritario; "¡Compórtese y vuelva a su aula, aquí estamos en hora de clase!"

"¡Silencio, villano, que la justicia no conoce de tiempos!" Kuno alzó el bokken con intención de golpear al profesor.

"¿Sensei?" La culta voz en barítono resultó extrañamente conocida para Tatewaki.

"¿Si, Saotome-san?" Por alguna extraña razón, el profesor se sintió respaldado por el joven de la trenza.

"Antes de que este dizque-samurai lastime a alguien¿me permite hacerme cargo?"

"Tiene usted mi permiso, Saotome-san"

"Arigato, sensei." Ranma se puso de pie. Gracias, profesor. "Condiscípulo superior Kuno, este no es el lugar para iniciar una confrontación, sígame." Ranma salió del salón de clase, seguido del kendoista.

Las voces se oyeron muy claras desde el pasillo.

"¡Perro Saotome...!" empezó a decir Kuno.

"Mi nombre es Saotome Ranma, y Lara-neechan me enseñó el Temible Cascanueces del Juicio Final, reservado para aquellos que traicionan el bushido (1), porque carecen de honor."

"¿Huh?"

Hubo un sonido como un objeto cortando el aire a gran velocidad, el inconfundible sonido de un crujido, y la voz de Kuno, chillando varias octavas más arriba, llegando al tono de una soprano.

"Eso debió doler," murmuró el profesor cuando Ranma volvió a entrar.

"Claro que no, sensei," sonrió el joven artemarcialista, "siempre lo hago con cuidado para no lastimarme, además uso guantes." Y mostró sus manos.

Afuera, en un tono de voz que parecía el chillido de un perrito pateado, Kuno lloriqueó.

(o/Oo/Oo)

Los tres adolescentes reían animadamente al volver a la casa Tendo.

"¡Bienvenidos!" La voz de Kasumi los recibió alegremente. "¿Tuvieron un buen día en la escuela?"

Mientras sus dos hermanas asentían alegremente, Ranma la miró intensamente.

"Tuvimos una plática en camino a la escuela," dijo, "y me enteré de algo que me molesta..."

La mayor de las hermanas Tendo se quedó ahí, paralizada por esos azules ojos, como un pajarillo delante de un gato, hipnotizada.

"Tus hermanas ya son lo bastante maduras para ayudar en la casa," continuó él, "y tu padre debería empezar a enseñar en el dojo para generar ingresos monetarios."

"¿Si?" Kasumi no podía apartar la vista, o más bien no quería.

"Yo voy a aportar un ingreso por mi estancia aquí," Ranma le sonrió.

"¿Si?" Kasumi centró su atención en los labios de él, con una necesidad que surgía de muy dentro de ella.

"Nabiki dice que te interesa la medicina, así que vas a iniciar cursos en la universidad."

"¿Ahá?" Kasumi no podía apartar su atención de él, por lo que no notó que sus hermanas le estaban dirigiendo miradas enojadas, llenas de celos.

Un pitido electrónico proveniente de la cintura de Ranma irrumpió sorpresivamente, las tras hermanas parpadearon desconcertadas. El joven Saotome sacó un celular, que era el que estaba emitiendo el sonido, consultó el mensaje que estaba en la pantalla y sonrió.

"Kasumi¿te puedo pedir un favor?" dijo él.

(o/Oo/Oo)

Soun y Genma estaban frente e frente, mirándose con ferocidad a los ojos, sin intención de retroceder en su inminente batalla.

"Tu turno, Saotome-kun."

"Tu última jugada, Tendo-kun."

Rápidamente fijaron su vista en el tablero que estaba entre ellos, sin perder detalle, porque el ataque iniciaría con una técnica de distracción.

Kasumi pasó junto a ellos con una expresión preocupada.

Cinco minutos más tarde, sin haberse podido distraer la vista del tablero, captaron a Kasumi otra vez, de vuelta, deteniéndose junto a ellos.

"Padre, señor Saotome," la voz de la hija mayor Tendo, aunque suave y educada, tenía un tono que demandaba atención, sin darse cuenta, ambos adultos apartaron su vista del tablero de juego y la miraron; "necesito su ayuda, los futones del cuarto de huéspedes, por una razón que desconozco, están llenos pelos de animal, y huelen a alcohol," Kasumi notó que la frente de Genma empezaba a perlarse de sudor nervioso, "es necesario limpiarlos y airearlos, pero entonces debo bajar otros futones del ático."

Soun miró a su hija, y le pareció que por primera vez la veía bien, que tenía ante si a la brillante jovencita que había sido al primera en su clase y en su generación, la misma que había sido una traviesa tremenda, y había sido la primera alegría de su hogar, antes de que nacieran Nabiki y Akane. Pero sobre todo, vio la máscara, vio a través de la máscara y vio que la máscara se estaba desintegrando.

El patriarca Tendo miró a su amigo, que sudaba sin poder apartar la mirada de Kasumi, arregló el tablero de juego para quedar en una posición vencedora y dio dos palmadas.

"Claro que si, hija," Soun sonrió; "vamos Saotome-kun, Debemos ayudar, como los hombres crecidos que somos."

"Ah, si, Tendo-kun, claro que si."

Veinte minutos más tarde, y 65 maldiciones hacia lo estrecho del acceso al ático después, ambos hombres estaban de vuelta junto a su tablero...

... Para encontrarlo reordenado en la posición de inicio de juego. Ambos se miraron consternados, sabiendo que tenía que volver a empezar.

"Perdóneme, Señor Tendo," dijo la voz de Ranma, desde el jardín, a través de las puertas corredizas; "pasé por aquí y distraídamente tiré su juego, vi que estaba usted ganando, discúlpeme."

Genma exhaló un suspiro de alivio; ¡salvado!

"Está bien, Ranma-kun," Soun vio una sonrisa extraña en el rostro de su futuro yerno, algo parecido a Nabiki cuando se prepara a ejecutar una complicada y pesada broma; "siempre podemos jugar otra partida."

"Gracias, señor Tendo," Ranma pareció listo para hincar el primer paso de su broma, "por cierto, una persona muy estimada para mi acaba de llegar, y quisiera presentársela."

Soun asintió, y ambos hombres siguieron a Ranma al comedor, donde ya estaban sentadas las tres hermanas Tendo.

Los dos adultos ocuparon sus lugares designados: Soun a la cabecera y Genma junto a él.

"Estimados anfitriones," Ranma se inclinó ante los Tendo, "tengo el placer de presentarles a Lara-neechan, que ha sido mi maestra en el temible arte de conocerme a mi mismo, y en tomar las riendas de mi vida," y con una mano señaló a la mujer alta y distinguida que entraba en ese momento.

"Buenas tardes," saludó la recién llegada con una sonrisa.

Ranma se adelantó y se saludaron con un beso en la mejilla.

La reacción de las hermanas Tendo fue inicialmente de celos, hasta que notaron el afecto casi filial que existía entre la mujer occidental y Ranma, luego de curiosidad, esa era Lara-neechan, a quién Ranma consideraba una hermana mayor, y que había estado entrenando a Ranma en la tarea más difícil de todas.

Kasumi, Nabiki y Akane tuvieron el mismo pensamiento: Yo la conozco de algún lado...

Lara les hizo una reverencia.

"Mi nombre es Lara Croft, y es un placer conocerles."

"Oh, cielos," exclamó Kasumi.

"Nabiki," exclamó Akane, "¿no es la inglesa a quien tu...?"

Pero Nabiki ya estaba sobre sus pies, y cruzaba la habitación casi de un salto.

"¡Lady Croft!" Nabiki se inclinó ante Lara, luego sacó una libreta de un bolsillo de sus pantalones y un bolígrafo; "soy una admiradora suya¿me puede dar su autógrafo?"

Lara le sonrió de buena gana.

Esa gente le estaba empezando a gustar.

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Genma frunció los labios, había estado casi seguro que esa peste gaijin se había quedado en China, y aquí estaba, lista para arruinar sus planes de retiro.

La miró de reojo mientras ella hablaba con las hijas de Tendo, el caso es que también le daba miedo.

Al Saotome mayor le daban miedo muchas cosas, como el maestro, o tener que trabajar... y esa mujer.

Técnicas prohibidas Saotome o no, estaba seguro de que si la atacaba, ella bañaría el sitio de balas hasta dejarlo como colador. Por muy maestro de artes marciales que fuera, Genma todavía desconocía como detener una bala.

Genma se concentró en ignorarla, después de haber pasado casi siete meses en la aldea de las amazonas, no tenía ganas de recordar que lo habían tratado como si él fuera una esposa japonesa tradicional. Se estremeció.

Un delicioso aroma se filtró desde la cocina.

Ahh, la hija mayor de Tendo-kun es una maravilla en la cocina, y conoce su lugar también, no como esas amazonas o la mujer inglesa...

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Ranma notó que su padre estaba ignorando a Lara, mientras miraba atentamente la mesa del comedor, esperando las delicias culinarias de Kasumi...

... Tan concentrado en no mirar a Lara que no había reparado en que la mayor de las hermanas Tendo estaba también sentada a la mesa.

De la cocina salió otra persona, sosteniendo unos recipientes de donde se escapaban deliciosos aromas.

Ranma la miró intensamente, y la persona lo miró con la misma intensidad, sonriéndole antes de depositar las ollas en la mesa, sentándose a su lado.

Genma alzó la cabeza, sosteniendo su plato para que se lo llenaran de comida, y vio directamente a la persona sentada junto a Ranma.

La voz de su padre era de un tono bastante grave, por lo que le resultó muy extraño oír su alarido en un tono tan agudo, y sobre todo, tan sostenido.

Ranma y la persona recién llegada se abrazaron.

"No sabes como te he extrañado," murmuró el joven artemarcialista.

"Y yo a ti," dijo, con todo el amor contenido por muchos años, Saotome Nodoka.

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(1) Bushido, o 'el camino del guerrero', cuyos principios son Rectitud, Coraje, Benevolencia, Respeto, Honestidad, Honor y Lealtad.