Do be do be do do do oh
Do be do be do do do oh
Do be do be do do do oh
Do be do be do do do oh
I used to be a lunatic from the gracious days
Solían enloquecerme los días agraciados
I used to feel woebegone and so restless nights
Solía sentirme deprimida e insomne en las noches
My aching heart would bleed for you to see
Mi dolorido corazón sangraría para que tu vieras
(1)
Oh, but now
Oh, pero ahora
I don't find myself bouncing home
No me encuentro volviendo a casa
Whistling buttonhole tunes to make me cry
Silbando tonadas aburridas que me hagan llorar
No more I love you's
No más "te amo"
The language is leaving me
El lenguaje me abandona
No more I love you's changes are shifting
No más "te amo", los cambios están desplazando
Outside the words
Las palabras
The lover speaks about the monsters
El amante habla de los monstruos
I used to have demons in my room at night
Solía tener monstruos en mi cuarto en la noche
Desire, despair, desire
Deseo, desesperación, deseo
So many monsters
Tantos monstruos
(rpt 1) (repite 1)
(2)
No more I love you's
No más "te amo"
The language is leaving me
El lenguaje me abandona
No more I love you's
No más "te amo"
The language is leaving me in silence
El lenguaje me deja en silencio
No more I love you's
No más "te amo"
Changes are shifting outside the words
Los cambios están desplazando las palabras
And people are being real crazy
Y la gente está volviéndose loca realmente
And you know what mommy?
¿Y sabes qué, mamita?
Everybody was being real crazy
Todos están volviéndose realmente locos
And the monsters are crazy
Y los monstruos están locos
There are monsters outside
Hay monstruos allá afuera
(rpt 2, 2,...) (repite 2, 2,...)
Do be do be do do do oh
Do be do be do do do oh
Outside the words
Desplazando las palabras
No more "I love you's"
- Annie Lennox
Descargo legal: no poseo ni afirmo poseer ningún derecho sobre los personajes cuyos derechos están registrados. Si aparece un personaje que sea de mi propia imaginación, tampoco reclamo ningún derecho sobre él, ya que esta obra es acerca de rendirles un homenaje a los creadores, sin intención de obtener ganancia alguna. Solamente es por diversión. De las letras de las canciones usadas al iniciar algún capítulo, tampoco poseo ningún derecho, y su reproducción no obedece a ningún intento de obtener ganancias.
Chino
" japonés "
— Inglés —
# Letreros de cualquier tipo #
Gente pensando
efecto de sonido
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Mujeres Peligrosas
Fanfiction.
Por gatodepatasblancas
5.- Interludio: Historias de medianoche.
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Risitas.
Saotome Genma odiaba cuando oía a una mujer soltar esas risitas.
Odiaba particularmente que Ranma se riera de esa manera.
Odiaba verlo convertido en mujer.
Odiaba el tono culto de voz que había estado utilizando para hablar desde que había conocido a la mujer gaijin.
Peor aún, le daba miedo.
Ranma emitiendo risitas no solo le parecía femenino, una clara violación del contrato, sino que le hacía recordar a Nodoka.
Ranma convertido en mujer le recordaba a una Nodoka adolescente.
Ranma con esa voz culta le recordaba a Nodoka.
Y recordaba que Nodoka le daba miedo.
Pero Ranma no le daba miedo¡no señor, sobre todo si estaba en su forma normal, pero en ese momento, le daba miedo
Era como ver a su esposa en pequeño.
Cómo Genma se las había arreglado para no ver el parecido entre el Ranma masculino y Nodoka era una clara muestra de la capacidad humana del autoengaño. La trasformación solo acentuaba el parecido.
Risitas.
Después de que Genma había terminado de dar de alaridos, su sistema nervioso se había sobrecargado y se había desmayado. Aparentemente, en ese lapso, Ranma se había transformado. El que Nodoka no hubiera demandado que se cumpliera el contrato del seppuku, le parecía un milagro al obeso artemarcialista.
Lo que estaba irritando sus nervios eran las risitas.
Las risitas no son masculinas.
Pero en ese momento, Ranma no lo era tampoco.
"Deja de sudar, viejo," Ranma se volvió a mirar a su padre.
"¡Muchacho tonto!" Gruño Genma, "¿por que sigues siendo una mujer?" Lágrimas tan falsas como el llanto de un cocodrilo se desparramaron por sus mejillas; "¿qué hice para merecer un hijo tan despreciable¿qué va a decir tu madre?"
"Genma," la voz culta de Nodoka le provocó unos visibles escalofríos al obeso hombre-panda; "¿estas diciendo que aún teniendo un cuerpo femenino, mi hijo no es masculino?"
Genma volvió a desmayarse.
(o/Oo/Oo)
Uno por uno, los adolescentes desfilaron rumbo a sus respectivas habitaciones, para recuperar fuerzas y afrontar el día siguiente.
"¿Ranma-kun?" Kasumi estaba frotando nerviosamente sus manos. Akane y Nabiki ya habían entrado a sus cuartos, y solo estaba ella y la joven pelirroja.
"¿Si, Kasumi?" La (en ese momento) hija Saotome se volvió a mirar a la mayor de las hermanas Tendo, sonriéndole.
Por un breve instante, Kasumi sintió como si la hubieran iluminado con un reflector, recibiendo la calidez de esa sonrisa. Una vocecita en algún lugar en la parte trasera de su cerebro estaba aullando ¡no deberías tener esos pensamientos hacia otra mujer, no es propio!, pero se oía muy lejos... como desde la órbita de Plutón.
"Gracias por haber ayudado a mis hermanas en la escuela."
"Me alegra haber podido ayudar." La sonrisa se intensificó, haciendo sentir a Kasumi como si le estuvieran abrazando con un dulce fuego.
"Y además," Kasumi estaba ahora enrojeciendo de las mejillas, pero no de pena, "recuerdo que comentaste que mis hermanas, como parte de tu idea para sacar de balance a los muchachos pervertidos y a Kuno, te besaron."
"Si, así es," Ranma frunció el seño en desconcierto, "tus hermanas fueron muy convincentes, por un momento sentí que de veras me estaban besando."
Las cabezas de Nabiki y Akane asomaron por las puertas de sus respectivos cuartos.
"Yo estaba besándote," afirmó Nabiki.
"Yo también," añadió Akane.
Ranma miró a las jóvenes Tendo con los ojos muy abiertos.
"¿No dijeron ustedes que no tenía ese tipo de preferencias sexuales?" dijo la joven de la trenza.
Entonces Kasumi, desafiando cualquier idea preconcebida que se tuviera sobre ella, y actuando en una forma completamente diferente a lo acostumbrado, se acercó a Ranma, la envolvió en un estrecho abrazo y procedió a darle un beso apasionado.
"Esto es lo justo," dijo Kasumi cuando terminó el beso, "creo que todas debemos tener las mismas oportunidades contigo, Ranma-kun, y eso incluye los besos y las citas románticas."
"¡Oh, cielos!" Ranma tuvo que apoyarse en la pared para que sus agitadas piernas no le fallaran. "¿Quieren decir que las tres están interesadas en mi?" Se sostuvo los senos con ambas manos. "¿Incluso en mi cuerpo femenino?"
Entonces vio que las tres hermanas tenían la vista fija en su pecho, y estaban humedeciéndose los labios con la lengua, o más bien estaban relamiéndose la boca como si estuvieran a punto de atacar su postre favorito, con una expresión de absoluta fascinación en sus rostros.
Ranma movió su torso de un lado al otro.
Las cabezas de las hermanas Tendo se movieron como si estuvieran presenciando un partido de tenis.
La pelirroja hizo la prueba de dar un par de saltitos.
Las tres hermanas movieron sus cabezas de arriba abajo como gatitos fascinados con una bola de estambre.
Ranma se miró los senos.
No es que se viera o se notara nada. Bryce, el genio residente de la mansión Croft había recogido el reto de diseñarle ropa a Ranma que le quedara cómoda en sus dos formas, considerando que había una diferencia de 10 centímetros de estatura y de varios kilos de peso entre ambas. La ropa de tejido elástico había sido la solución obvia, y un dispositivo inteligente en las botas que llenaba con aire unas bolsas dentro del calzado, lo cual ajustaba sus pequeños pies femeninos, y se desinflaban para sus pies masculinos. En el área del pecho había un tejido que al cambiar la forma de su cuerpo, se ajustaba como si fuera un sostén, impidiendo que se notara cuando... tenía frío.
Bryce es un genio.
Miró a las muchachas ante ella y chasqueó sus dedos ante sus caras; ellas parpadearon y parecieron salir de un trance hipnótico.
"Eh," dijo Nabiki, con el gesto de una niña atrapada con la mano dentro de la bolsa de las galletas, "bueno, yo..."
Kasumi había tenido el mismo gesto que su hermana menor, pero se había recuperado más rápido. "Ranma-kun, dijiste que querías conocernos, darle una oportunidad a este acuerdo matrimonial entre nuestras familias."
"Si," asintió la joven Saotome, "porque fue el único que el panda idiota hizo en una forma honorable."
"No puedo hablar por mis hermanas," Kasumi se encogió de hombros, "pero encuentro que tu, sin importar el cuerpo, eres una persona a la que vale la pena conocer, y que es tan especial, que es muy fácil enamorarse. No tengo interés de tipo sexual hacia otras mujeres, pero contigo..., no se, creo que es el hecho de que seas tu, lo que me atrae."
Nabiki y Akane tuvieron el mismo pensamiento, al mismo tiempo.
Oh no, hermanita mayor, esos puntos los habíamos anotado nosotros primero...
Y como una sola, se adelantaron para tomar las manos de la pelirroja.
"Es cierto, Ranma-kun," dijo Akane, "eres especial, y queremos conocerte, y que nos conozcas."
Nabiki se limitó a asentir vigorosamente, mientras entrelazaba sus dedos con los de Ranma, dándole un afectuoso apretón. Le maravilló que, a pesar de que sus pequeñas manos estaban maltratadas y llenas de callosidades propias de una artista marcial, eran delicadas y elegantes. Una katana, elegante, y suave, pero un arma mortal de necesidad.
La sonrisa en el rostro de Ranma acarició los espíritus de las hermanas Tendo, y en ese instante comprendieron que había acertado con la pelirroja. Por los relatos que habían escuchado durante toda la tarde y parte de la noche, la constante había sido la soledad de Ranma, su deseo de ser aceptado (aceptada... o como sea) por quien era, no por lo que era, que se le quisiera por ser Saotome Ranma, artista marcial, aprendiz de arqueólogo, una persona, no un hombre o una mujer, sino una persona.
"Muy bien, chicas," los ojos de Ranma chispeaban, y las tres hermanas se sintieron fascinadas por los azulados destellos, "vamos a planear algo para este fin de semana¿les parece bien?" Las vio asentir. "Entonces vamos a dormir."
Y para encanto de las tres hermanas, les deseó buenas noches con sendos besos en sus mejillas.
(o/Oo/Oo)
La cabeza de Tendo Soun asomó desde el interior de su habitación. Vio que el pasillo de la planta superior estaba despejado, y se dirigió hacia las escaleras mientras hacía un movimiento muy propio de un jugador de fútbol americano que acaba de realizar una intercepción en la yarda tres de su lado de la cancha y ha atravesado todo el largo del terreno de juego hasta realizar una anotación.
(o/Oo/Oo)
"Saotome-san," la mujer occidental se arrodilló delante de la madre de Ranma, asumiendo una correcta posición, sentándose sobre sus tobillos. El mensaje de respeto era claro y Nodoka se le agradeció con una inclinación de cabeza.
"¿Si, Croft-san?"
"Por favor, Ranma es como un hermano para mi, es justo que me llame Lara."
Nodoka sonrió. La señorita Croft era ciertamente una mujer poco convencional, con su ropa casi masculina que acentuaba muy bien su cuerpo femenino, el modo de hablar casi irreverente envuelto en un tono culto, educado. Contrastes. Como su hijo. Ying y yang. Hombre y mujer, un ser humano completo, y sin embargo en busca de su otra mitad.
Nodoka suspiró y miró hacia las escaleras, por donde su hijo-convertido-en-hija había subido, para irse a dormir, ya que mañana (o más bien hoy, corrigió, mirando el reloj) era día de escuela. Luego miró hacia donde su esposo yacía, totalmente sin sentido, desmayado de miedo.
¿Que pasó contigo, querido esposo?
Luego miró a la mujer inglesa. Cuando Lady Croft había llamado a su puerta pidiendo hablar con ella, y luego le había mostrado lo que Genma había hecho, el contrato del seppuku había perdido su importancia, del mismo modo que habían dejado de importar esos sueños de un 'hombre entre hombres'. La señorita Croft ciertamente había hecho sonar eso como una relación homosexual, y había abatido todos y cada uno de los razonamientos de Nodoka acerca de lo que significaba ser un hombre, dejándola con lo único que de veras tenía importancia: el amor.
Lara le mostró que Ranma era un joven de honor, decidido a defender al indefenso, cuya palabra de honor era casi un contrato firmado, gentil y amable, íntegro. Cómo era que el joven había adquirido esos rasgos teniendo como modelo a Genma era un misterio de la naturaleza, o un tributo a la inteligencia del joven Saotome, que reconoció la sabiduría de los maestros de todo el Japón y China con los que había estudiado técnicas de artes marciales, y uno comprendía que Ranma había aprendido mucho más que la manera de tirar golpes.
Nodoka también había visto el parecido: Ranma, como mujer, era ciertamente la hija de Saotome Nodoka, y ella había quedado prendada de la bella muchacha, del mismo modo que amaba a su hijo. Dos hijos en uno.
Y ciertamente que Ranma, como chica, era una joven de tiempo completo, bueno, una joven lesbiana, pero una joven de cuerpo, si bien no de mente, porque eso no cambiaba. Nodoka había visto la transformación, y había observado que los ojos eran los mismos, mostrando que era el mismo espíritu con diferente envase.
"¿En qué puedo ayudarla, Lara-san?"
"Es algo que no he discutido con Ranma," Lara frunció los labios, "cuando estuvo conmigo en Inglaterra," notó la mirada apreciativa de la matriarca Saotome, "hice que unos médicos amigos míos, lo revisaran, en sus dos formas."
"¿Hay algo malo con mi hijo... hija... lo que sea?"
"No malo en si", Lara hizo una mueca; "al principio, Ranma no quería hablar de su vida durante el viaje de entrenamiento, pero cuando los doctores dijeron que a pesar de su excelente condición física, y de que Ranma casi es puro músculo, estaba superando una etapa de desnutrición."
"¿Desnutrición?" Casi se pudieron escuchar los PIKU-PIKU de Nodoka al parpadear desconcertada, sus ojos cayeron sobre la abundante y blanda grasa que adornaba el vientre de Genma.
"Ranma me confesó que su padre convertía todo en entrenamiento, incluso la hora de comer. Ranma, hasta que cumplió 9 años, tenía que cazar a escondidas de su padre para no morir de hambre."
Afuera, la noche se había nublado, y las primeras gotas de lluvia empezaron a caer. Cuando cayó un relámpago, Lara pudo jurar que los ojos de la madre de Ranma estaban emitiendo chispas eléctricas. El trueno reverberó a la distancia, confundiéndose con el gruñido que salió de la garganta de Nodoka.
"¡GENMA!" Y casi hubo un chasquido de mandíbulas de lobo al final de la palabra.
Como si hubiera sido el monstruo de Frankenstein al momento de recibir el chispazo eléctrico, Saotome Genma se incorporó, recobrando la conciencia.
"¿Llamaste, No-chan?" dijo humildemente.
"¿Por qué nuestro hijo pasó hambre en su infancia?" Si un dragón hubiera resoplado frente a su cara, Genma no hubiera podido ponerse más pálido.
"¿Cómo sabes eso?"
"Ranma tiene todas las características de mi familia, y ninguno de mis parientes ha medido menos de 1 metro con 75 desde su adolescencia... Y hay algo llamado medicina moderna, tu estúpido, y un examen muestra que está atrasado en su desarrollo."
"El camino de un artista marcial está plagado de peligros," las dos mujeres casi pudieron ver al obeso hombre-panda recuperar el valor, como si el hablar de un tema que dominaba le diera autoridad.
"¿Y como va a ser el mejor artista marcial de su generación si no desarrolla todo su potencial?" El rugido de una leona en la garganta de Nodoka. "Pero, como siempre, pensaste solo en ti, mientras tu engordabas como cerdo, nuestro hijo sufría desnutrición."
"Pero, No-chan", insistió Genma, como si se estuviera explicando a un iliterato, "tu no sabes nada de entrenamiento..."
"Pero yo si", intervino Lady Croft, "tal vez no se dio cuenta, señor Saotome, pero Ranma creció diez centímetros en estos siete meses, y su forma femenina creció quince. Los nutriólogos que consulté me dijeron que el daño se había prolongado por mucho tiempo, y que nunca crecería más allá de 1.67 de altura (1)."
"¡GENMA!" El ladrido de un mastín hembra protegiendo sus cachorros.
Y Saotome Genma, maestro de artes marciales, perdió el control de sus esfínteres y se desplomó sin sentido de nuevo.
Soun entró a la estancia a tiempo de presenciar el último enfrentamiento del matrimonio Saotome. Meneando la cabeza, se aprestó a la tarea de llevar a su amigo al baño y luego limpiar el piso.
Oh, viejo amigo, todo se paga, y mientras que algunos hemos despertado, tu insistes en seguir ignorando las señales.
Si alguien hubiera visto que Soun llevaba a Genma remolcando de un pie, sin fijarse si la cabeza del calvo artista marcial rebotaba sobre escalones y dinteles de las puertas, él hubiera dicho que no podía cargar a su amigo porque estaba demasiado pesado.
Y no, el hecho de que sus tres niñas estaban activamente cortejando a Ranma, y Genma hubiera maltratado al muchacho no tenía nada que ver, no señor.
Aunque seguramente las referidas niñas hubieran aplaudido.
(o/Oo/Oo)
Kasumi miró hacia el techo de su habitación, la sensación de los labios de Ranma todavía fresca en su boca.
¿Cómo no amar a una persona que se preocupa por ti incluso si no existe una relación más intima?
La referencia de Ranma hacia la escuela de medicina había estado dando vueltas dentro de su cabeza.
¿Quería estudiar?
¡Dioses, si!
El ir a pedir libros con el quiropráctico local no era un pretexto para verlo, sino que realmente le interesaban esos textos. Las galletas y bocadillos de cortesía eran solo eso: cortesía. Nadie recordaba que cuando consultaba libros de la biblioteca local, le llevaba galletas a la encargada.
Además, con el doctor Tofuu no tenía que preocuparse por la fecha de entrega.
Ante la insinuación de una de las vecinas, de que el doctor estaba enamorado de ella, Kasumi había fijado su atención en Ono Tofuu, y se había encontrado con un hombre tan temeroso de sus propios sentimientos que, antes de poder aceptarlos, se dejaba atrapar por una casi histeria.
Comparado con Ranma, el doctor Ono resultaba casi infantil, a pesar que Ranma era menor de edad y el médico tenía casi 30.
Si alguna vez lo consideró (ella no recordaba haberlo hecho), Kasumi ya lo había descartado. Ahora estaba cortejando a un joven maduro y lleno de afecto, al que le importaba ella como persona, y pensaba en su futuro.
Y quiero que él esté orgulloso de mi.
Con ese pensamiento, se fue a dormir, planeando la visita a la universidad.
(o/Oo/Oo)
Nabiki apagó la luz de su habitación, pero no se acostó. En penumbras, se dirigió a la ventana y contempló al distrito de Nerima, el cielo nublado y lluvioso iluminado por el alumbrado público y los ocasionales relámpagos.
¿En qué momento empecé a perderme a mi misma?
Recordó una época, donde ella y sus dos hermanas eran inseparables...
¿Desde que éramos niñas¿Qué sucedió?
Lo único que recordaba era la muerte de su madre, desde ese evento, todo había ido cuesta abajo en su familia, todos lidiando con la pérdida lo mejor que podían, Kasumi asumiendo el papel de la ama de casa, Akane tomó el papel de la artista marcial, defensora del dojo, su padre perdido en su depresión y su dolor, y Nabiki...
Nabiki tomó el papel de la mercenaria que llevaba dinero a la casa sin importar los medios ni quien saliese herido.
En la plática con Akane y Ranma esa mañana, se dio cuenta de que sus acciones estaban lastimando a su hermana menor, y potencialmente, podía haber atraído una amenaza sobre su hogar... La amenaza llamada Kuno Tatewaki, que un día, llevado por sus fantasías del medioevo japonés, podía decidir que como señor de esas tierras, era su derecho tomar a Akane, por la fuerza, y después continuar con las otras dos hermanas Tendo, pretendiendo 'pagar' por ellas con oro a su padre.
En ese instante decidió que ya no iba a continuar alimentando las fantasías del enloquecido kendoista.
Lo que le más le había dolido era la mirada reprobatoria en los ojos de Ranma. Y juró redimirse.
¿Es por esto que la gente dice que el amor te hace verte como eres realmente?
Antes de que el sueño se apoderara de ella, evocó los azules ojos de Ranma, percibiendo como la miraban, y deseó que la mirasen con amor.
El día siguiente iba a ser de cambios.
(o/Oo/Oo)
Akane miró la lámpara que colgaba en el centro de su habitación.
¿Por qué es casi una sensación dolorosa?
La simple evocación del rostro de Ranma, el femenino o el masculino, bastaba para hacerla estremecerse.
Durante mucho tiempo había estado enojada. Mortalmente enfurecida.
Al mirarse a través de esos azules ojos, vio a una niña, no a una mujer, sino a una mocosa consentida, que estaba enfurecida consigo misma, buscando con quién desquitarse. Esa mirada celeste le había revelado que ella no era la culpable de que su madre se hubiera ido..., que su familia no la odiaba por haberse portado mal y haber hecho que mamá se marchara.
Era liberador, y al mismo tiempo le daba miedo.
Por primera vez en muchos años, Tendo Akane no estaba llena de ira o de odio.
Estaba llena de amor.
(o/Oo/Oo)
La figura se movió por sobre la arena del la playa.
A esas horas de la madrugada, debía estar durmiendo, pero había experimentado una gran inquietud, como si las cosas estuvieran a punto de concretarse.
Se internó en el agua hasta que le llegó a las rodillas. Ahí empezó su kata.
Las olas del mar crecieron de pronto, como respondiendo a su desafío, avanzando y retrocediendo, al compás inaudible de su combate.
Quería creer que su inquietud obedecía a que se acercaba a su presa, pero faltaba algo, algo vital.
Reanudó el combate con el mar, convenciéndose de que todo se aclararía a su debido tiempo.
Es la hora de mi venganza.
Las olas se calmaron en cuanto se terminó la kata. Le hizo una reverencia al océano, agradeciéndole el honor de haberle permitido entrenar con él.
Se dio la vuelta para regresar a ala playa...
...Y una última ola le cayó encima.
Escupiendo arena y agua salada, lanzó un juramento.
"¡Maldición, esto es culpa tuya, Saotome!"
(o/Oo/Oo)
Un pie delante del otro.
La venganza no conocía de tiempos ni espacios.
Un pie delante del otro.
Lo que importaba era avanzar, en busca de su venganza.
(o/Oo/Oo)
Xian Puu se acostó tarde, inquieta por las responsabilidades que ahora tenía.
Por obra y gracia del Cristal de la Sabiduría, iba a iniciar una Búsqueda Espiritual, junto a su buen amigo Ranma.
Se lamentó de que su bisabuela hubiera colocado al joven Saotome exento del beso de matrimonio. Incluso si él la derrotaba en una práctica, ella no podía perseguirlo como material de apareamiento.
Pero era divertido estar con él, como amigo, le había permitido, como nunca antes en su vida, divertirse, platicar, incluso haraganear tranquilamente.
En principio, ella, como heredera de Ku Long, su destino era ser una futura matriarca de las amazonas. Con la profecía, ahora iba a ser 'La' Matriarca de la Nueva Tribu de las Amazonas, en otro país.
Se dio la vuelta en su cama, y se concentró.
Fluir, como el agua alrededor de una roca en el río. Tarde o temprano, la roca es barrida, y el agua permanece.
Fluir.
(o/Oo/Oo)
(1) El ser humano, en promedio, puede seguir creciendo hasta aproximadamente los 26 años de edad, que es cuando el esqueleto ha terminado de calcificarse. Una mala alimentación puede ocasionar que el proceso se frene, ya que el cuerpo emplea la energía en seguir funcionando más que en desarrollarse, incluso, la falta de desarrollo ahorra energía, dado que es más factible mantener funcionando un cuerpo pequeño que uno grande.
