Hola! jeje no hay mucho para decir mas ke ya kiero terminar esta historia ke falta poco!!! jeje ojala... no la termino mas bueno aka les dejo la continuacion del baile -.- nos vemos! y arriba ZUTARA ( Zuko y Katara en Avatar, los amo!!!) besos ciaooo!
Capitulo 15: el Baile (parte 2)
El Gran Salon precioso, tal vez no tan bien decorado como el Baile anterior, pero igual maravilloso. Los alumnos se acomodaban en las mesas redondas que rodeaban el salon. Muchos hablaban entusiasmados y otros… no tanto.
Ginny y Draco se soltaron de las manos y se fueron cada uno por su lado. El con Blaise y Nott, y ella con Luna, Alex y Denise.
-Donde andabas? – le pregunto Alex apenas la vio.- tu hermano te estaba buscando, parecia importante.
-No sabes que queria?-
-No tengo idea.- la castaña, entonces, se callo y Ginny no quiso seguirle hablando. Seguro estaba malhumorada porque:1- Denise se habia marchado con Harry, a hacer quien sabe que cosas, 2- Luna no podia bromear con ella, estaba con Neville y 3- Matthew se habia ido quien sabe donde.
En la comida todo anduvo mejor ya que los puntos 1 y 3 mejoraron. Las cuatro estaban un poco distanciadas y aunque eso no le gustaba nada a Ginny cuando pasaba, esta vez le dio un respiro. Al parecer a sus amigas no les interesaba saber quien era su pareja, por ahora.
Las luces bajaron de repente y todos soltaron uno de esos gritos de que algo importante justo pasa cuando todos estan callados, mezclado con risas. Dumbledore y la profesora McGonagall comenzaron a bailar graciosa pero a la vez elegantemente, a los que se les unieron varios profesores y alumnos.
La fiesta pronto cobro vida y la mayoria bailaba. Alex y Matthew hacian linda pareja y Denise y otras amigas se movian tan fiesteramente como siempre. Ron y Hermione habian salido por ahí. Se lo imagino y solo pudo sonreir, se merecian pasarla bien. Luna y Neville, ni asomo de ellos. Ella se habia sentado para esperar a Draco un rato cuando una mano le toco el hombro, sintiendo un no muy buen escalofrio.
-Harry!- se sorprendio Gin, mientras el morocho se sentaba a su lado. ¿Como se lo iba a sacar de encima antes de que llegara Draco?- y Denise¿Por qué no vas a bailar con ella?
-Estuvimos bailando un rato largo pero tenia ganas de bailar contigo tambien, no puedo esperar comprobar eso que dicen de que bailas tan bien como Den.- se hizo el desinteresado.- y tu pareja?
-Ya va a llegar, tenia que arreglar… algo, supongo.- miro disimuladamente a su alrededor y suspiro para sus adentros al no verlo aun. No queria ser egocéntrica (en ese momento), ni nada pero Harry la miraba… con esa mirada de que queria algo.
-Bueno, ya que los dos estamos solos, bailamos? –la bomba del ojiverde fue atomica. Sin duda algo no muy lindo se venia.
Ginny acepto, obviamente como se le responde a un amigo, y estuvieron bailando un rato. Entonces sin aviso, Harry se le acerco cada vez y no pudo evitar ponerse roja. Como salvarse de esa?! Hizo lo mas simple que podia y le corrio la cara.
Aun asi el morocho no se dio por vencido, pero disimulo un poco mas. Bailaron un rato y a pesar de las circunstancias, la pelirroja no pudo evitar pasarla bien. Se estaba divirtiendo pero se preguntaba donde estaria el idiota de Draco.
Mientras tanto en otra parte del Gran Salon, el trio mas sexy de Hogwarts charlaba animadamente aunque el rubio la pasaba bien, tambien tenia problemas para salir de entre sus amigos.
-Bueno señores, me voy llendo, creo que una dama me espera.- se despedia Draco cuando hablo el morocho, que por cierto estaba muy atractivo.
-Asi Dragon? Quien te espera, si se puede saber?- y una mirada picara llego al rubio platinado.
-No, no se puede saber y menos tu.- le dijo Draco sin descaro porque era medio cara dura.
-Vamos, no seas mal amigo, dinos quien es la que te trae tan nervioso desde que empezo la fiesta.- se intereso Nott.
-Oigan, sino me dejan salir ahora, no voy a poder ir por lo tanto no voy a estar con esta chica y entonces no tendre nada que contarles.- argumento que dejo atonito a sus amigos.- Hasta luego, señores.- se despidio rapidamente, no sabria como escapar de otra de las malditas preguntas del cinico de Nott.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
El castillo tenia un singular silencio después de salir de un lugar lleno de sonidos fuertes. Fuertemente encontrados. Caminaba con las manos en los bolsillos de su traje, despacio, tranquilo, no solo porque no queria apurarse sino tambien porque no sabia como empezar.
¿Cómo comenzar a semejante confesion? Después de tanto tiempo detrás de su sombra, deseando desde su aire hasta las baldosas que pisaba descuidadamente para llegar a clases. Los libros que apretaba contra su pecho, esos libros que el siempre quiso ser. Y ella caminaba con la cabeza un poco baja a su lado, en una noche estrellada.
Sonaban las campanadas del reloj mientras su cabeza retumbaba no solo por el sonido sino tambien por sus pensamientos. Èl usualmente leal, bueno y sin dudas valiente. Valiente en todos aquellos sentidos terrenales que casi nunca valen la pena, en realidad era medio valiente en eso. Su coraje interno era mas fuerte y ella solo lo sabia porque… asi era.
Los grillos tensaban el aire, como si tocaran sus arpas en el airen de hilos que tejian.
La miro con esos ojitos celestes tan lindos que tenia. Ella sacudio su melena marron con los delicados dedos de su mano. Para tener una mejor vision de aquel chico que le hacia querer ser mas linda cada dia, que le hacia desear poder mover las paredes con la magia que corria por sus venas. Por las venas que solo corrian por el. Todo giraba entorno a los dos.
-Hermione… tengo que decirte algo importante.- salieron unas palabras ya dichas por el lenguaje que son sus ojos con los suyos. No parecia su voz pero aun asi siguió ante su gesto de ya saber.
-Que cosa Ron?- fingio una sonrisa, mientras su corazon hacia mas ruido que todo el Gran Salon.
-Yo…-su sonrisa lo habia dejado sin razon unos momentos pero a la vez le dio mas valor para continuar con aquel discurso invisible en su cabeza? Mas bien en su corazon.- Yo, desde el primer dia que te vi, tuve… tuve la sensación de que algo me pasaba contigo.
¿Sonrojada? Era poco decir, estaba petrificadamente roja como tomate.
-Es decir, todavía me pasan cosas cosas con… contigo, Hermione y por mucho que lo intente que no puedo sacar de mi mente todas estas sensaciones.
¿Era posible? Si, lo era. El amor de su vida se le declaraba y ella ahí, sin poder decir nada. Confundiendo los pensamientos de Ron y extinguiendo su esperanza.
-Esta bien si no sientes lo mismo, lo entiendo… pero aun asi no podia seguir teniendolo conmigo.- se daba la vuelta Ron cuando una llamada a la esperanza le devolvio la vida.
-Espera!.- por fin pudo decir Hermione.- Yo, Ron, yo tambien estoy loca por ti y pensaba que jamas ibas a sentir lo mismo. Te quiero.
Te quiero, habian palabras mas unicas y simples a la vez?
-Herms, es… es enserio?.- se revolvio el pelo con las manos, exitado ante la perspectiva de una vida con ella, con su bandera, con su sol, con su todo lo cursi! Ella asintio aun sonrojada. El se acerco lento a ella, levantandole la cara para mirarla a aquellos hermosos ojos que amaba desde siempre. Cerro los suyos el tiempo en que conquistaba su boca y se invadian mutuamente con la lengua, saboreando esa primera vez, ese beso.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Empujones y patadas en los talones era lo unico que sentia Draco mientras iba en camino hacia la pelirroja. Mientras mas seguia, mas pensaba que jamas llegaria. Y por alguna extraña razon tenia que llegar rapido, sin razon alguna su corazon le decia que si no llegaba alguna historia muy similar continuaria su mismo curso. El poder mismo continuaria con lo que habia empezado hacia ya miles de años atrás.
Caminaba apuradamente, tratando de no despeinarse demasiado, ese trabajo era para Ginny. Entonces, de repente, sin previo aviso, el rubio choca con alguien que no queria ver para nada en ese momento. Pansy y su club de fans! Justo y solamente a el le pasaban estas cosas.
-Draco, Drakin! Que gusto encontrarte!- hablo la voz chillona de Parkinson, que le destruia los oidos. Ni hablar de ese pedazo de tela que le cubria el cuerpo. No dejaba nada a la imaginación…
-Parkinson, lastima que yo no pueda decir lo mismo.- era una expresión destructiva que noto en seguida por sus ojos. ¿Qué podia decir? El era asi.
-Por que me tratas asi, dragoncito?- le dijo con los ojos "llorosos" y una trompa que dejaba ver claramente sus intenciones poco santas.- Tal vez si me acompañases unas horas a mi habitación, podriamos pasarla muy… bien.- Le dijo mientras acariciaba su corbata, con experiencia.
-Tal vez si…- le dijo su lado seductor.- pero ahora no y creo que… nunca jamas!- salto su verdadero yo.- Dejame en paz, Parkinson.- esta vez de forma fria. La morocha no insistio mas y se fue con paso ofendido. Ya se le pasaria, ayudada por otro chico, seguramente.
Draco camino galantemente, como le habian enseñado, hacia la mesa de las bebidas. Tenia sed y quizas encontraria mas rapido a Ginny. Después de diez segundos hubiera deseado no decir eso. La vio justo cuando Harry estaba a punto de tirarsele encima. No pudo mas que atragantarse con la gaseosa y… enfadarse sobre manera. ¿Qué hacia ese estupido de San Potter bailando con SU Ginny?
-Harry, ejem, no, solo somos amigos, esta bien?- se lo dijo solamente de una buena forma porque era un amigo muy querido para ella y respetaba su pasado obsesivo por el. El morocho de ojos verdes, miro el suelo con un poco de decepcion pero se le paso rapido y entendio el mensaje de Ginny y se dio cuenta de su suerte, la loca pelirroja pudo haberle hecho algo peor.
El morocho solo se despeino un poco mas su desastrosa cabellera y se fue con un saludo de mano. Entonces Ginny saco su sonrisita hipócrita y empezo a tocarse la muñeca con fuerza. El estupido brazalete habia empezado a quemar y se arrepintió de haberlo traido. Varias veces antes se habia ardido pero esta vez habia sido especialmente dolorosa. Por suerte no sabia que otro alguien lo sentia, unos 5 metros detrás de ella.
Pasaron unos minutos entre que la pelirroja se sentaba y el Dragon decidia si acercarse o no. Cuando la pequeña pelirroja sufrio un debil desmayo o un asomo de pasado que luego no recordaria.
Flash Back
La ceremonia de coronación del principe era un evento muy importante, en que todos los reinos de la region eran invitados, excepto el de la Faraona Nubia, de Faghetammetet. Muchas doncellas estaban alli, esperando ser del agrado del que a partir de aquella noche seria el nuevo faraon de Bacret Sirdk.
Mientras en los comienzos de los jardines reales del palacio de aquel reino, una reina enemiga que estaba por llevar acabo un plan que habia planeado desde hacia meses. Su amigo mas leal, la acompañaba en ese momento de disfraces, que ademas era un gran mago, como ella.
-Escucha Yamil, no olvides ninguna fase de la mision, los quiero aquí de vuelta a las tres de la madrugada en punto.- le dijo muy duramente.
-Ya lo se Nubia, pero dime por que te expones a semejante peligro?.- le pregunto con preocupación.- Por que no mandas a cualquier otro espia?
-Porque soy la mejor.- salto su altaneria.- y ademas quiero ver al pequeño principe.- rio sarcásticamente.
-Hay Nubia, un dia de estos te vas a matar haciendo estas locuras.- dijo el aguafiestas de Yamil.
-No te amargues por no poder entrar en una gran fiesta de coronación como esta.- se burlo Nubia.- Ahora dime si me veo presentable.
En realidad ella era bastante alta, con largo cabello negro rojizo y ojos de noche y de cuerpo curvilineo. Pero ahora era mediana, con cabello marron corto y enrulado y ojos verdes. Su cuerpo estaba igual y nada mas habia cambiado. Decia que queria impresionar a los invitados.
-Esplendida pero no olvides tu nueva identidad, ahora eres…- hablo en vano Yamil porque Nubia lo empujo al compartimiento de su carruaje y este comenzo a acercarse a la entrada del palacio. Al bajarse del carruaje hasta los guardias no pudieron evitar desviar la mirada y eso a ella le encantaba.
Su vestido rosa a penas tocaba el suelo al igual que el aire sus hombros descubiertos y un velo cubria de su nariz al menton. Una fragancia de manantial despertaba la envidia de las demas damas de la nobleza que se encontraban alli. El guardia muy rigido casi titubea al preguntarle su nombre.
-Nombre e invitacion por favor.
-Alluen Jusierthf del Reino de Olagash.- y le entrego su invitacion, robada por supuesto.- Soy la escriba de la reina y vengo en su representación, lo tiene detallado.
-Todo en orden, puede pasar.- y el guardia le abrio la entrada.
A pesar de todos los bailes, celebraciones, ceremonias y otras tantas ocasiones festivas, no pudo evitar admitir y quedar deslumbrada por lo ostentosa de la ceremonia de sus enemigos. El salon principal del palacio estaba espectacular y los invitados eran todos respetables y claramente falsas personas. Lo mejor de lo peor.
Siguió con su actuación y sus caminatas y charlas hipócritas entre las personas que estaban alli. Al parecer todavía faltaban unas horas para la coronación. Horas que pasaron largamente y Nubia ya estaba por dejarlo todo, se hayaba muy aburrida.
Se dio vuelta para intentar escapar de los aristócratas cuando justo ve a un cretino aprovechandose de su innegable hermosura, con unas entregadas jóvenes. Tal vez se podria divertir con aquel idiota. Malvada .Camino sensual como debia y se acerco a la ronda que se habia formado alrededor del joven. Sonrio al ver lo que parecia ser una historia muy emocionante.
-…entonces me dirigi rapidamente hacia la ciudad de Umma que como sabran queda a unas pocas horas de aquí, donde encontre una salamandra magica…- decia el muchacho, un egocéntrico.
-Si me disculpas la interrupcion.- salio del fondo Nubia con todos los ojos sobre ella, en especial del muchacho.- Creo que esta equivocado, Umma queda a un dia por lo menos de aquí y las salamandras no viven en ciudades y mucho menos las magicas se encuentran asi porque si.
-Como te atreves a desafiar mi palabra? Tu… mujer cual nombre desconozco.- se levanto furioso el muchacho, no tan muchacho ahora porque le sacaba media cabeza. Viendose humillado publicamente por esa linda joven.
-Sere mujer pero tu quien eres?.- le dijo con el peor tono irrespetuoso que pudo. De repente los murmullos de las muchachas de entre los cuales pudo sacar que él era…
-Yo soy el principe Tasman Libanet.- la miro con superioridad esperando que se tirara a sus pies suplicando perdon. Pero no sabia que en ella su nombre pasaba como el viento.
-Hay! Entonces… -puso sus manos en su boca, muy sarcásticamente.- menos me disculpare, como futuro rey esa no es una buena conducta, no cree?
Estaba a punto de agarrarla el mismo y luego llamar a los guardias cuando se oyo la voz de su padre llamandolo y cuando volvio a ver por donde se habia ido la descarada, esta ya habia desaparecido, dejandolo con una extraña sensación.
Se habia salvado por muy poco de que no la matasen. ¡Ella y su estupida terquedad! Yamil tenia razon sino se serenaba terminaria muerta uno de estos dias; pero, no seria esa noche. Se sento en un agradable y solitario sillon y miro la ceremonia con atentos ojos. Tenia una excelente memoria y solo tomaba apuntes entre una tela especial que habian puesto entre su vestido.
El resto de lo que le quedaba de la velada se la paso bailando con lindos idiotas, lo mas lamentable del reino. Aprovecho a comer algunos de los manjares que en casa no se podian comer porque simplemente, no habia. Pero ya siendo la una y media mas o menos de la madrugada se empezo a aburrir de la aristocracia.
Salio a pasear por los jardines del palacio, como si fuese su casa, conciente de que no lo era. Siguió unos metros hasta que escucho unos pasos muy poco disimulados detrás de ella. Solo pudo darse vuelta para encontrarse vulnerable ante lo peor, el principe.
-Su alteza, que lo trae por los jardines? No deberia estar adentro con los demas invitados?.- lo trato de engañar inútilmente.
-Eso mismo se te podria preguntar a ti, sin embargo solo quiero saber una cosa. ¿Cuál es tu nombre?
-Soy Alluen Jusierthf, escriba de la reina de Olagash, que me ha enviado aquí en su representación, su alteza.
-No tienes que ser tan formal, antes no lo fuiste.- se acerco peligrosamente Tasman, aunque eso no inmuto a Nubia.
-Veo que no te engaño, que quieres?
-Que quieres tu, reina Nubia? Te descubri aunque no lo creas.
-Es facil encontrar a alguien que quiere ser encontrado, no te vanaglories tanto. Asi que si me disculpas, me retiro, mi no rey Tasman.- se alejaba cuando el le cerro el paso.
-Quiero verte de nuevo y se que quieres lo mismo.- levanto una ceja junto con ella.
-No salgo con mis enemigos, menos si son tan mentirosos como tu¿como podria confiar en alguien como tu?-
-Ten fe mi falsa Luz de Luna.- y se besaron.
Fin del Flash Back
Cuando por fin se dio cuenta del tiempo que perdia, Draco se dirigio galantemente, ardiendo por dentro, hacia ella. Lo vio y sonrio feliz. El le tendio la mano tambien sonriendo y Ginny acepto. Caminaron hasta cierto punto del Gran Salon y acostumbrandose, empezaron a bailar. No habia mucha luz y nadie los reconoceria, según Ginny, cosa que era mas o menos cierta.
Draco era buen bailarin y la musica era genial. Esta vez no habia una banda, sino un DJ, bastante apuesto. Entonces, sin decir nada, la tomo de la mano y se fueron del Gran Salon. Lo siguió hasta las orillas del Lago que no quedaba muy lejos y donde se escuchaba bastante bien.
Sorpresivamente, el rubio la miro con ojitos dulces y le dijo como todo un caballero:
-Me concederia el honor de bailar conmigo, mi lady?
Gin rio bajito y respondio: Si, señor.
La musica lenta se hizo escuchar.
-.--.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Espeor ke les haya gustado y se me pueden decir pagina con imagenes Zutara se los agradeceria...!!!
ah! no olviden dejar un review ke ayuda mucho!!!!
...Luz Malfoy...
