Capitulo 18: Esa flor gris y la tragica calavera.
Las vacaciones estaban por terminar y su corazon estaba volviendo a sus latidos originales por fin. Se acosto relajada sobre su cama con algunas golosinas en el borde. Hermione inspeccionaba por centesima vez la colección de discos de Ginny, de los cuales, solo pocos eran del reino magico y la mayoria muggles. Eran muchos mas baratos, y la musica seguia siendo magica. Hacia un frio de perros afuera y se quedarian todo el dia adentro, o por lo menos la pelirroja.
-Ginny pareces un oso, deja de hibernar!- la reprochaba su amiga todos los años. Coloco un disco en el equipo de la pelirroja y empezo a leer uno de los tantos libros de Ginny, que se encontraban en todos lados.- ¿Cuando piensas organizar tus libros?
Otro reproche, otra risa.- Nunca.- respuesta arrogante. ¿Para que organizarlos? Con solo leerlos una vez ya entraban en su memoria. Una memoria muy selectiva, que por ahora solo queria pensar. Las palabras de la castaña no ocupaban la cabeza de Ginny en ese momento, era hora de pensar. De analizar ese asunto.
Herms era su amiga mas confiable; podia contarle un secreto, que a pesar de los años, ella seguia guardando como perro fiel. Al principio habia descartado la idea por completo, pero ahora… no podia continuar tal cual secreto de estado. Era necesario un cambio de planes.
Suspiro profundamente. La situación era difícil. ¿Qué diria¿Cómo lo tomaria? Descubrir que una de tus amigas mas cercanas sale con tu enemigo, futuro asesino, no era la mejor de las noticias. Pero estaba segura de que ella comprenderia. Tal vez la retaria pero su corazon de oro… ¿la entenderia?
-Hermione… tengo que decirte algo.- suspiro de nuevo.
-Espera a que te acabe la historia.- al parecer la castaña no habia visto los ojos de la pelirroja y como esta apretaba con fuerza su gusanito de peluche.- entonces Malfoy toma la recordadora de Neville, monta su escoba y la lanza hasta el muro del segundo pabellón. Si no hubiera sido por Harry… ¡Ese maldito de Malfoy! Ya nos las pagara todas.- levanto el puño en señal de venganza al estilo Ron. Ginny, que no podia creer esa actitud de parte de su amiga, la miraba con la boca abierta.- y que querias decirme?
-Nada.- trago saliva. No, su secreto aun debia ser de Estado.
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Era tarde, el cielo ya ocultaba su vida del dia para darle paso a otros colores. Rosa, dorado, naranja, negro, que bello era aquel atardecer. Las luces tenues del sol acariciaban su rojiza cabellera. A pesar de su extraño miedo a las alturas, podia subirse a una arbol y sentir, aunque fuese un momento, que volaba. Volaba por sobre todo y se iba, se iba lejos para ya no volver. Ojala no volver.
¿Quién lo mandaba a el? a ver¿quien? Pensaba a su paso junto con otras palabras mas groseras. ¿No podrian haber dejado la pocion para otro dia? No, porque solo a su chiflada madre se le ocurria mandarlo a buscar una estupida flor en pleno invierno. Y aunque no solo era por eso, era mucho mas lindo culpar a su madre, que culpar al tiempo. El tiempo no se enojaria con sus quejas, ni le reprocharia el no haber llevado su gorro. El tiempo solo pasaba.
"Busca una flor negra como la noche. No sera muy difícil ya que solo crece en invierno." Muy bien, seguia caminando, hacia mucho que estaba caminando y hacia mas que habia aparecido en la otra parte de Inglaterra. -No sera muy difícil- se burlo el rubio. Del frio iba a quedar mas palido de lo que ya era. Entonces la vio, la maldita flor estaba en el medio de un estanque congelado. Rio sarcastico y se dirigio hacia ella, cuando…
-Quien anda ahí?- grito Ginny bajandose del arbol y dirigiéndose al lugar por donde habia provenido el grito. Tomo su varia y corrio hacia el estanque, podia ser alguien atacado por un bicho raro, o peor aun ¡un mortifago! Pero grande fue su sorpresa al solo encontrar a…
-¿Draco?- "… a un rubio tonto, atrapado en el estanque" y no pudo evitar reirse a carcajadas, haciendolo enfurecer.
En efecto, el rubio habia conseguido la flor y tambien habia conseguido un baño de agua helada en un estanque no-congelado. Por suerte no se le congelaron las ideas para guardar la flor en un compartimiento de su saco rapidamente.
-No te quedes ahí parada, ayudame!-
-Pero ¿Qué haces aca? No es que no quiera verte ni mucho menos pero…- pregunto Ginny una vez que Draco estuvo fuera del agua.
-Tenia que hablar contigo, es importante.- era en parte metira pero aun no podia decirle la verdadera razon de su localizacion exacta.
-Esta bien hablaremos… pero mirate! Estas mojado de pies a cabeza.- era cierto, ademas de que temblaba como loco.- mejor vamos a mi casa y me cuentas todo alli, bien?
-Que? Estas loca. No, no y no. Definitivamente nos quedamos aca.- se puso firme el rubio.
-Yo digo que vamos a mi casa y punto final, asi que vamos.- se impuso el temperamento de la pelirroja y empezaron a caminar. Al llegar Draco tuvo una corta vision de esa destartalada y humilde pero "hermosa" casa. Pudo imaginar los años infantiles de una feliz Ginebra, con tanto cariño, sin fingir. Solo aquella inocencia.
Corrieron hacia la entrada de atrás. Según los horarios de su madre, debian de estar en el salon o la cocina, todos juntos, cenando o tomando alguna taza de chocolate caliente junto al fuego. Asi que si se apresuraban tal vez no la verian a ella y asi lo guiaria a su habitación donde estaria seguro. Todos los riesgos eran seguros pero igual se arriesgo. Parecia que nadie venia cuando de repente oyeron unos pasos del pasillo.
-Debajo de la mesa.- susurro él y agazapados, rezaban porque el idito que pasaba fuera muy distraido. Harry pasaba con unas tazas y una tetera hacia el living. Bingo! No se habia equivocado! Lo agarro del brazo y corrieron hacia las escaleras cuando de repente oyeron la voz de Ron bajando los escalones. Pegados a la pared lo vieron pasar y después de un esfuerzo sobre humano lograron llegar a la habitación de la pelirroja.
-Estuvo cerca, eh?- bromeo ella y el la miro con odio, se habian salvado con mucha suerte.- bueno, esta es mi alcoba, sinceramente, la mejor de la casa.-rio nerviosa. Habian entrado muchos chicos a su cuarto pero nunca uno solo, que le gustaba ademas y en la noche a escondidas. ¡Que excitante!
Observo con detenimiento, como usualmente hacia, el cuarto. Habia una cama con dosel y con un gusanito de peluche encima, una repisa llena de cosas de chicas, peluches, una comoda con libros y revistas y un equipo de musica encima, una colección de cds en el suelo, mas libros desparramados y con ropero viejo y gastado lleno de ropa. Tambien estaba el infantable Leonardo Di Caprio con Kate Winslet en "Titanic" y demas posters de chicas, denomino Draco acostumbrado a su sobriedad y simplicidad en decoración.
-Que te parece?- trato de no sonar muy expectante aunque el rubio lo noto.
-Que te puedo decir? Es la mejor alcoba de una chica que haya visto.- sonrio con dulzura.
-Eso esperaba, sino dormirias afuera.- dijo riendo y haciendo poner a Draco su cara de corderito degollado que tanto le gustaba, se dio vuelta y se sento en su cama cuando trago saliva.- Eh… Draco, que haces?- el rubio se sacaba su camisa dejando ver su piel blanca y… musculosamente sexy! "trata de no babear, Ginny por favor, controlate!" le gritaba su conciencia.
-Estoy empapado, prestame esa remera y pantalones que estan sobre la silla, por favor- se los alcanzo y se dio vuelta, naturalemente. Su cara estaba tan roja como su cabello y su brazalete brillaba tanto como su curiosidad. Se dio vuelta un poquitito y casi se cae de cabeza. Ahí estaba el Dios sex simbol de la escuela, Draco Malfoy cambiandose ¡En su habitación! Y tal cual se lo habia imaginado, en boxers! Muy babosa con la boca abierta.
-Te gusta lo que ves pelirroja?- casi le da un ataque cuando Draco la saco de sus fantasias sexuales con una cara de pervertido divertido.
-Callate o te van a descubrir.- fue su unica defensa.
Draco se cambio y espero a que regresara Ginny de su acto de "disimulación" en el salon. Reviso un poco las cosa, era un mal habito que su madre nunca le habia logrado sacar. Tambien observo el regalo que habia guardado en su saco mágico (como el de Hagrid en el primer libro) antes de salir en busca de la flor y de decirle la verdad.
-Por Merlin! De donde sacaste eso?- le dijo desde la puerta, sorprendiendolo.
-Feliz Navidad.- le dijo un poco abrumado por lo que le revelaria a continuación pero ella parecia hipnotizada por el regalo. Un arco, unas flechas y un estuche, nuevos, carisimos y de plata pura de las montaña de Sudamerica! Lo mejor y lo mas exclusivo del mercado. Los habia amado desde el dia en que los vio en un catalogo el año pasado pero jamas… y ahora los tenia!
-Draco, es el mejor regalo de todos los tiempos, gracias, gracias, gracias.- lo abrazo efusivamente, sabia lo que significaban para ella.
Entonces ella se acordo de que también le habia hecho un regalo, asi que guardo su nuevo arco y le mostro su presente.- se que no es Armani n mucho menos pero te juro que parendia tejer solo para hacerla.- Era una bufanda roja y negra, con las inicales D. M en verde custodiadas por un bellisimo dragón. Por supuesto no era fina ni elegante pero estaba hecha con amor, el amor mas dulce que haya conocido. El de ella.
-Es muy bonita, gra… gracias.- la tomo de los hombros y la beso como para que dejase de hablar.- pero debo decirte porque vine.
-Esta bien, dime.- dijo como anestesiada por aquel beso.
-Bueno, es que… paso hace poco, mira… bueno… la cosa es que…- "¡mierda¿Por qué me cuesta tanto decir esto?".
-La cosa es que creo que deberias de soltarlo de una vez.- que linda Ginny, siempre tan compresiva.
-Soy… soy mortifago.-
Sintio que caia pero se contuvo. Con la mirada le pidio la prueba, la evidencia del crimen. El se descubrio el brazo y mostro una calavera con una serpiente rondando dentro. Cerro los ojos con fuerza, como queriendo sacarse de la cabeza ese mal sueño. Un muy mal sueño. Penso, penso en el, otra persona mas que esperaba algo de ella, en este caso esperaba comprensión. A su silencio, el abrio la boca, tenia miedo, mucho miedo. Desde hacia años
que no sentia un temor parecido. Tenia miedo de perder algo que amaba.
-No pude evitarlo, fue…
-Shhh…- le tapo la boca con un dedo.- no te preocupes… te sigo amando igual. Eso si no hagas un drama de novela porque ahí si me voy a enojar.- dio una risita de circunstancias.
Entonces la beso con fuerza, en señal de agradecimiento, y ella obviamente le correspondio. Esta vez no iba a analizarlo tanto. La levanto del suelo y la llevo a la cama. La luna que queria curiosear se colaba por los espacios vacios que dejaban las cortinas. Bajo a su cuello, intensificando el beso. Ginny aceptaba las marcas ahí pero no estaba lista para sentir la mano de el abriendose paso en su pierna y a su parte mas privada. Y queria que siguiera asi de privada.
Carraspeo.- Draco.- y este la miro.- No… no.-dijo firme.
-Esta bien.- no reprocho ni nada, si se quejaba quiza se comia un golpe de la chica y le iba a doler. Solo se acosto a su lado y lo ultimo que la escucho decir fue: "estas noches me dan mucho frio". La abrazo bien fuerte y cerro los ojos.
Los rayos del sol entraron por la ventana al dia siguiente y con mucha pereza, se despertaron. Se miraron a los ojos. Draco le acaricio un mechon rebelde que le caia sobre su rostro y Ginny solo pudo reir, que cinica. El rubio la miro con cara de seductor y solo logro hacerla reir mas. Entonces el también empezo a reir. Volvieron a cruzar sus miradas y se levantaron.
Tuvieron cuidado de no hacer mucho ruido mientras se cambiaban pero fue casi imposible. Entre las bromas de Ginny y la sed de venganza de Draco terminaron corriendo por las escaleras hacia la cocina. No habia nadie porque recien amanecia y su madre casi siempre se levantaba una hora después para el desayuno. Pero este desayuno fue especial. Ellos dos solos y nadie mas. Jugaron un poco mas y salieron al crudo invierno que habia en el exterior.
Entonces, ahí, en patio de la Madriguera se sintieron por primera vez libres de amarse frente a un publico que aun no estaba alli. Se besaron junto al arbol mas grande la casa y caminaron de la mano, guardando ese momento en lo mas profundo de su ser. Siguieron hasta llegar al bosque, donde al llegar al estanque, se congelo el momento.
-Bueno, aquí nos despedimos.- dijo el rubio sin querer irse jamas de su lado, pero su madre debia de estar muy preocupada como para postergar mas su llegada.
-No, nos vemos en la escuela dentro de poco.-le sonrio con calor ella pero luego agachó la cabeza.
-Que sucede Ginebra?-le pregunto preocupado.
-Sabes que nada sera igual ahora, verdad?- ahora el se escondio de sus ojos marrones.- Yo soy de la Orden y tu… tu eres un mortifago. ¿Qué pasara cuando nos encontremos en batalla? Es decir, no creo que pueda hacerte algun daño, no…
-Ni siquiera lo pienses pelirroja.- dijo serio y firme.- si eso llegara a pasar ten por hecho, que seria imposible hacerte daño porque…- se acerco a su rostro y la miro con ternura.- porque te amo, comadreja.
Lo miro con una sonrisa de sorpresa.- Yo también te amo, huron.- poso sus manos alrededor de su cuello y lo beso lento y conciso, separandose antes de que él abriese los ojos.- Nos vemos.- le dijo dejandolo perplejo y camino rapidamente hacia su casa. Luego se dio vuelta pero el ya no estaba alli asi que siguió su camino. Se lo habia buscado, si alguien seria el rudo en esa relacion, habia decidido ser ella; por mucho que le costase.
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Llego con una extraña sonrisa en el rostro. Tarareando una cancion de alguna película romantica en la que extrañamente el final era feliz. Daba vueltas y vueltas y no dejaba de sonreir. Corrio a su cuarto dispuesta a escribirlo todo en su diario cuando se encontro con todos desayunando en la cocina. Con todos se referia a sus padres, Ron, Hermione y Harry, que la miraban como diciendo "¿Qué estabas haciendo?"
-Hola.- saludo alegremente mientras seguia su camino feliz como una lombriz. Dejando en la cocina a todos perplejos con su conducta. En todas las vacaciones habia hibernado como oso y movido menos que un perezoso y de repente el peor dia de todo el invierno, entraba por la cocina dando saltos con una cara de feliz cumpleaños fuera de este mundo. Algo estaba sucediendo. La sra. Weasley no se preocupo y solo sonrio y su marido siguió leyendo "El Profeta" con una sonrisa picara. Mientras el trio dorado se encontraba totalmente confundido. La pelirroja… ¿enamorada?
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Hola! jeje he vuelto, despues de solo 2 dias jeje.. nada! estoy publicando esta historia todo rapido porke empiezan las clases por ak y no me va a kedar tiempo paar publicar todas mis otras ideas!!! no!!!! re feo jeje... estoy re pegada al anime ultimamente baka! jojo amo esa palabra... bue... dedicado al uniko review del capitulo pasado, besos ciao!
...Luz Malfoy...
