Capitulo 19: un encuentro con el pasado.
"De vuelta a la escuela" penso cansada. Tantos cambios de pronto: los libros, las tareas, sus amigos, la noticia de que Draco ya era mortifago. Caminaba hacia la habitación de las chicas de quinto cuando vio que habia mucha gente alrededor del tablero de anuncios. Se acerco, a los empujones y lo que leyo fue la gota que rebalso el vaso.
-No!-grito como loca que era.- ¡esto es el colmo!-su enojo hizo que algunos la mirasen y otros se alejaron rapidamente.- NO PUEDE SER! CAMBIARON LA FECHA DEL TORNEO, AY DIOS!- tomo una silla y la destrozo contra el muro haciendola añicos. Que imaginación. No lo hizo pero dejo bastantes moco murciélagos en la Sala Comun para largo rato.
Esa fecha aun asi llego y ella caminaba ahora tranquila por los pasillos de Hogwarts. Con su aire tan despreocupado y su cabeza ante su ego altanero, que pocos hubieran imaginado lo nerviosa que estaba. Debia jugar la final del torneo de arqueria en unos minutos y a pesar de que se tenia confianza, aun asi estaba con mucho nervio.
Llego demasiado temprano al lugar acordado y obviamente no habia ningun estudiante sentado en las gradas. Eran gradas magicas comunes, se agrandaban si Dumbledore asi lo queria; aunque eso nunca pasaba. El quidditch era el unico deporte que congregaba a casi todo el alumnado de la escuela.
Miro a ver si encontraba a alguien pero ni sus amigas ni el trio dorado aun estaban alli y dudaba que fuesen a llegar temprano. Se metio en la tienda de Gryffindor y comprobo que tampoco estaban sus otros cuatro compañeros: Colin y Dennis Creevey, Nicholas Hattaway de segundo y Michelle Ciccone, la capitana del equipo. Seguramente estaban todos durmiendo demas como amuleto de buena suerte, una kabala.
-Kabala que nunca cumpli.- se dijo la pelirroja mientras pulia su nuevo equipo de arqueria, objeto de muchas preguntas sobre su procedencia pero ninguna respuesta. Pero no pensaba en eso ahora, pensaba en su competencia y como dependia el hecho de que ella lo hiciese perfecto para ganar.
No era modesta ni empezaria en ese momento asi que decia la verdad. Era la mejor de todos, no lo podian negar. Y por ello le habian asignado las pruebas mas difíciles y decisivas. Mientras que el resto las tenia el equipo, que, bueno… tenia sus buenas y sus malas. Solo pensaba en ganar, quedar en segundo lugar no valia, era demasiado competitiva para ello.
-Siguele sacando brillo y te quedaras sin arco.- la sorprendio la voz de Draco.- deberias cuidar mejor tus regalos, Weasley.
-Tal vez siga tu consejo… Malfoy.- se le acerco, segura de si como era.- no como otros que manchan sus regalos con mostaza sin siquiera un mes de uso, que irresponsables, no?
-Nunca me lo perdonaras, cierto?-se saco su mascara al notar que estaban solos pero ella seguia con los ojos con furia.- supongo que no te importa saber que le saque la mancha yo mismo.
-Mira Malfoy, me importa un bledo si aprendiste a usar un jabon y un cepillo, no estoy de humor, asi que vete.- si juegas con fuego…
-Asi?-siguio él.- mira que no tengo las mas minimas ganas de irme aun.- se le acerco peligrosamente. …Te vas a quemar.
-Vamos huron, vete que me distraes.- siguió jugando, sabiendo de su cercania y no alejandose de él.
Puso sus manos en su pequeña cintura y le dijo muy cerca de su oido.- sabes algo? Voy a besarte y te ordeno… que no te distraigas. Seguido vino el beso provocado, aquel que se da con todas las ganas soportadas y, aquel que un rubio pervertido usa con su novia pelirroja, aun mas pervertida que él. Duro poco para ellos pero al tiempo le parecio que ya era hora de que se escuchasen los pasos del alumnado de Hogwarts.
-Me voy.- dijo encaminandose rapido hacia la salida trasera de la tienda.- no quiero, ejem, distraerte.
-Maldito huron…- fue lo ultimo que oyo el rubio antes de dirigirse a las gradas con una sonrisa cinica en su rostro. Pero con la mirada mas feliz de todas.
Las personas no tardaron en llegar y se cambiaron rapido. Ginny rezaba porque a sus amigos no les traicionaran los nervios y ganaran. Michelle dio sus pesimas instrucciones, que fueron "repartidas" por Ginny. El equipo estaba agradecido de que la pelirroja Weasley seria la capitana el año proximo.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Plegarias no escuchadas son plegarias abandonadas.
La pelirroja estaba reunida con Alex, Denise y el trio dorado en la Salon Comun. Estaban alrededor de una fogosa hoguera y ella con un trofeo en la mano, pero no con una sonrisa en el rostro.
-Vamos Ginny, estuviste excelente.- trato de alegrarla Harry.
-Merecian ganar.- dijo Alex.
-No es cierto.-metio la pata, Ron, con su increíble sentido del tacto. Y todos, en especial Hermione, casi lo fulminan con la mirada.- Pero tu te ganaste ese trofeo.
-Por Merlin Ronald!.- estallo Hermione.- sera que alguna vez vas a ver mas alla de las acciones?
-Esta bien chicos, no peleen.- los calmo una extraña pelirroja.- Me parece que mejor… mejor me voy, nos vemos.- con el trofeo en la mano, se encamino por los pasillos del castillo.
En realidad, si fuese una ocasión normal, tal vez seguiria en la Sala Comun con sus amigos. Insultando a los de Ravenclaw, revisando lanzamientos (en especial los espectaculares de Ginny) y criticando la mala jugada de Dennis frente a esa veela disfrazada de chica de Irma Roberts. Pero esa no era una ocasión especial.
Si habia hecho lanzamientos espectaculares y se habia ganado en justa ley aquel trofeo que tenia en las manos. Pero lo mas extraño era la forma como habia jugado: apresurado, simple, monotomo! Como si tuviera algo mas importante que hacer.
-Que me pasa?- se pregunto mientras su pies la llevaban quien sabe a donde. Ni siquiera se habia dejado consolar por Draco y eso era mucho. Stop! Exactamente a donde estaba llendo?
Camino hasta una puerta camuflada en el lado sudeste del castillo. Con varita en mano y su trofeo en el bosillo, lista para defenderse de… de… ¿de un cofre viejo? No puedo contener una risotada sarcastica. Entonces un portazo la hizo reaccionar y querer escapar. -Oh, perfecto, voy a quedarme como estatua, en esta porqueria de lugar, con mi nuevo amigo! El cofre mas viejo de Inglaterra.- fue su unica respuesta a semejante situación.
"Ginebra, abre el cofre…" salio una tenebrosa voz de… ¿del cofre?
-Hola? Alguien aquí? Si esto es una broma, no es nada gracioso.-dijo empezando a sentir el miedo correr dentro de ella.
"Se acaba el tiempo, abre el cofre Ginebra, abrelo…"
Confirmada. Estaba MUY asustada¿Qué no sabian esos desgraciados que ya habia tenido una horrible experiencia con cosas inanimadas parlantes?
"Por favor, es importante, abre el cofre"
-No… no quiero, no lo hare!- lagrimas gruesas intentaban salir de sus ojos. "¿Por qué¿Por qué a mi¿Por qué una cosa?! No podia ser nunca un animal o algo vivo".
"Decide rapido, decide Ginebra…" la voz se extinguio y a pesar de todo, con el valor de su casa, se lanzo sobre el cofre y lo abrio.
Una luz cegadora le impidio ver por unos segundos pero luego pudo distinguir la imagen, como si fuese un fantasma, de una mujer alta de tez oscura, cabello corto oscuro como sus ojos y ¿facciones egipcias¿seria quien creia que podia ser?
-Al fin nos encontramos Ginebra Weasley.- le dijo con una voz completamente diferente, una voz suave, casi santa.
-Eres… eres Nubia, verdad?.- recobro su compostura luego de tragar una gran cantidad de saliva.
-Asi es y debo enseñarte algo verdaderamente importante. Imagino que traes el brazalete, no?
-Si.- su forma de hablar la confundia. Ya no estaba mas asustada pero ¿debia confiar en ella¿Qué pasaria¿Qué le haria? Bueno algo era seguro, no lo averiguaria alli parada.
-Muy bien, por favor toma mi mano, se hace tarde.- le dijo y obedecio silenciosa, aun con aquellas preguntas rondando a la pelirroja, hasta que…
…de repente se hallo fuera del cuarto, de Inglaterra, de su tiempo, pero nadie parecia notarlas y eso que se hayaban en el medio de una gran multitud. Reconocio rapidamente donde se hayaba¡en Egipto!
Aturdiendola, retumbaron detrás de Ginny, las poderosas trompetas y una mujer, al parecer muy importante, se levanto desde lo alto de lo que parecia un palacio majestuoso. Era Nubia en vida. Miro a la Nubia que tenia en frente y la vio demasiado seria y con los labios fuertemente apretados. Parecia contener algunas lagrimas.
La Nubia de verdad dijo algunas palabras a la multitud en un idioma extraño y luego se retiro, muy solemne. El tiempo parecio volar entre pasillos reales y personas borrosas, cuando de repente se vio siguiendo a la Nubia del cofre hacia una habitación. Una habitación real, esplendorosa y repleta de oro.
La Nubia de verdad colocaba algunos objetos en un bolso viejo y raido, completamente fuera de lugar. Habia cambiado su aspecto y ahora solo parecia una sirvienta comun y corriente. Una sirvienta muy nerviosa.
-Por que estabas tan perturbada?-le pregunto la pelirroja.
-Espera y veras.- fue la enigmatica respuesta. Ese tipo de respuesta que sacaban de sus casillas a la pelirroja.
Siguieron a la Nubia verdadera hacia la parte trasera del palacio o eso creyo Ginny. La esperaban unos cocheros y un discreto carruaje. Se metieron dentro con ella y viajaron durante un largo tiempo hasta que se detuvieron en un valle. Y fue ahí donde la pelirroja comenzo a sospechar lo que seguia.
En efecto un grupo de bandidos, los asaltaron y en una horrenda escena, los mataron a todos. Fue cruel y sanguinario, la reina habia luchado con ahinco hasta el final, las ganas de vivir brillaban en sus ojos pero no fue suficiente. La ultima escena fue el brazo caido de la reina Nubia sobre la tierra, con el ¡brazalete!
-Que paso? Por que estamos de vuelta aquí?- le reclamo Ginny a la Nubia fantasma, ya que por unos instantes habia cerrado los ojos y habian vuelto a aquel cuarto.
-Por que fue lo ultimo que pude grabar en el brazalete antes de morir.- respondio siempre seria.- esto que vez es solo un fantasma temporal de mi y has sido atraida hasta aquí por el poder del brazalete que llevas.
-Pero… este brazalete ¿Por qué es tan importante?-
-Es la fuente de un poder indescriptible que Tasman y yo teniamos.- al recordar a su gran amor los ojos de Nubia volvian querer llorar.
-Espera no querras decir que…- Nubia solo asintio.- quieres decir que este es el poder que aquel mago oscuro, Shemet, les quiso arrebatar, cierto?
-Asi es y he venido hasta aquí que eso que me ocurrio hace tanto tiempo puede volver a sucederte a ti y la prueba mas ferviente de eso es el brazalete que llevas puesto.
-Entonces… el otro brazalete… Tasman tenia uno, entonces alguien mas lo tiene ahora.
-Debes encontrar a esa persona.- la miro a los ojos con una expresión de suplica muy triste.- Rapido.
-Dame una pista... algo, por favor.
-Solo puedo decirte que se encuentra en quien menos crees.- dijo antes de que unas estelas de luz atravesaran su espectro.- No puedo permanecer mas tiempo aquí. Destruye el cofre y vete.
-No puedo destruirlo.- la miro aun atontada por tanta información.- es tu unico paso a mi mundo.
"Hazlo Ginebra, hazlo…" –la tenebrosa voz volvio desde el cofre que no paraba de agitarse.- "Por favor"
Entonces, no lo penso mas, tomo su varita y con hechizo el cofre se hizo añicos. Gruesas gotas recorrieron su rostro pero las seco rapidamente con la manga de su capa, miro la hora y se asombro de la tarde que era. Asi que guardo su varita y salio corriendo de aquel lugar, no sin antes jurarle a Nubia que buscaria el brazalete de Tasman.
La pelirroja corria por los pasillos, esquivando a prefectos y profesores. No queria ser la causante de 50 punto menos para Gryffindor. Pero entonces justo cuando pensaba que estaba a salvo se encontro con el profesor mas odiado de todos.
-Vaya, vaya, señorita Weasley, que hace vagando por los pasillos tan tarde?- le pregunto el grasiento-cara de serpiente-Snape. Siempre metiendose en lo que no debia.
-Eh… bueno, es que yo estaba…- balbuceo. "Rayos", no tenia una excusa preparaba ni podia hacer que ninguna se le ocurriera. Estaba vez si que no se salvaria.
-Al parecer no tiene una buena excusa.- se puso la cara roja de coraje al ver esa odiosa sonrisa burlona en la cara de su profesor.- Bueno… veamos cuantos puntos le restare… ¿50 tal vez? O mejor aun 70.
Entonces de la nada, vieron acercarse una luz corriendo desde muy lejos. Al principio no lo distinguio pero luego pudo ver que esa luz era nada mas y nada menos que Draco. El rubio habia visto como corria la pelirroja y por suerte la habia seguido. Y mientras Snape hablaba, se le habia ocurrido una gran mentira.
-Profesor, muchas gracias por haberla encontrado.-dijo con esa voz tan fria que usaba delante de todos.
-Podria explicarme lo que pasa aquí, Malfoy?- le pregunto de una forma mucho mas respetuosa y amigable que cuando le habia hablado a Ginny.
-Si, señor.- tomo aire el rubio.- vera, usted sabe como yo, que los Weasley son tan pobres que harian cualquier cosa por dinero.- Ginny casi lo mato y destapaba todo cuando Draco le piso el pie.
-Continue.- le pidio amable Snape, sonriendo con las palabras de Draco.
-Bueno, he querido probar una serie de experimentos pero experimentarlos en mi mismo seria un innesario sufrimiento.- que bien que actuaba este chico deberia hacer teatro.- entonces le pregunte a esta chica, Weasley obviamente, sino le gustaria ser mi conejillo de indias por una cierta suma de dinero. Por supuesto que acepto desesperadamente.
-Esta bien, le creo… ¿pero expliqueme como llego esta joven a correr por los pasillos?- Snape estaba satisfecho pero disfrutaba viendo como Ginny se ponia cada vez mas roja y furiosa.
-Ah! Eso paso ya que estaba probando una pocion para hacerse mas veloz entonces olvide cerrar la puerta con llave y salio corriendo del salon a una velocidad increíble y no pude alcanzarla hasta que paro un poco el efecto. Gracias que usted la encontro. Disculpe fue una falta mia, no volverá a suceder se lo prometo.
-No tiene porque disculparse, señor Malfoy.- sacudio su mano Snape.- esta claro que fue un accidente, a cualquiera le podria suceder. Por favor continue con sus experimentos, yo me retiro.- y sigilosamente como una serpiente se fue.
-Asi que conejillo de indias, eh?- lo ataco furiosa la pelirroja. ¡La habia dejado en total ridiculo! Lo mataria…
-Tranquila, tranquila, que preferias? Que te castigaran?- fue su respuesta con una ceja levantada y tomadola de las manos.
Ginny hipnotizada no pudo mas que mirarle las muñecas. Suspiro aliviada al comprobar que Draco no tenia el otro brazalete. El enojo se le habia pasado "mágicamente" cuando sintio su piel contra la suya. De sorpresa, él la estrecho contra su pecho, abrazandola tiernamente. La pelirroja no podia hacer mas que soñar y embriagarse con la rica colonia de su novio.
Novio y Draco eran dos palabras que iban muy bien juntas. Levanto la cabeza para mirarlo pero el rubio solo tenia la mirada perdida en el horizonte de la noche. Realmente lo amaba y le encantaba poder confesárselo. Él la sorprendio observándolo y sonrio, ella por su parte solo se sonrojo y también sonrio. Entonces otra vez tomándola por sorpresa, la beso con mucho cariño. Ella le correspondio pero su cara se habia puesto mas roja que su cabello.
-Adoro cuando te sonrojas.- y otra sonrisa salio del rubio. Queria hacerle creer que todo estaba bien y ella solo le creia para no herirlo. Eran unos minutos de escape de la realidad. Abrazo con fuerza a Draco y este se sorprendio un poco pero la volvio a abrazar. Miro la luna y por fin escapo.
-
-
-
-
Hola! si... soy quien mas? bueno les traigo un nuevo capitulo de esta hiper larga historia historia!!! jeje... les aviso que son 25 capitulo asiq ue sino quieren leer mas les aviso que paren aca jeje... aunke ya llegaorn demasiado lejos para abandonar, no?. bueno... besos ciao!
I LoVe Sasuke x Hinata... do you love them too?
...Luz Malfoy...
