Regalo solo porque hoy hay maraton de Naruto - jiji... besos disfruten.. aunque este lemmon no quedo como keria... Bue, se hace lo que se puede... Nos vemos al final del capitulo!


Capitulo 21: por primera vez

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-No te vayas… quedate conmigo.- le susurro sensual y en forma de suplica. ¿Qué… que debia hacer?

Sus ojos avellana iban de los ojos del rubio a sus labios palidos en un tic nervioso. ¿Qué hacia¿Qué debia hacer? No podia quedarse, no solo porque fuese tarde, sino porque sentia que si esa vez caia, caeria para siempre. Temia no poder detener todo aquel mar de instintos e impulsos animales que nacian dentro de ella cuando él la tocaba. Ya se imaginaba como sucumbiria a la tentacion y… esta vez caeria.

-Por favor…- y la mirada de Draco paralizo a la pelirroja. Era inevitable. Recordo aquella tarde tan ardiente en el Bosque Prohibido y no pudo mas que morderse el labio inferior. Hacia mucho tiempo que queria volver a esos roces pervertidos. Tal vez si…

Pero su tiempo de duda habia expirado en el mismo momento en que Draco acorto la poca distancia que los separaba con un beso. Un beso tan pasional que la hizo soltar un debil gemido. Debil pero suficiente para encender el animal interno del huron albino. Desesperadamente fue bajando al cuello de la pelirroja y la intensidad de los besos aumentaba a cada caricia.

Ginny, poseida por sus instintos, acariciaba a sus anchas la espalda del rubio, tratando de contar las arrugas de su uniforme, un uniforme que estorbaba bastante. Sintio como suavemente Draco la elevaba del suelo para depositarla en la cama. Pero rapidamente volviendo a los besos.

-Ginebra…- solto el rubio, excitando sobremanera a la pelirroja que con desesperación saco de su camino la camisa del joven. Él en su camino hacia el pecado se encontro con la delicada piel de su pierna y no pudo evitar tocarla, degustarse con el tacto, intentando grabarla en su memoria.

La pelirroja se abrio camino en el pecho palido de su novio, besandolo a su paso, llegando a lugares que jamas se habia atrevido a imaginar de la sola pena. Habia deseado hacerlo desde hacia ya tanto. Todo aquel momento era magico y soñaba con que no terminase jamas. Pero mientras ella lo besaba mas alla, sus mano seguian su propio camino a traves del cuerpo del chico.

Mas gemidos, mas sudor, mas besos con deseo. Ginny sentia a Draco sobre ella y en unos instantes que parecio el mundo detenerse en todos sus sentidos, se volvieron uno. Creyeron oir sus voces gritando de placer desde el cielo pero solo se concentraron en el momento, llevados por la pasion y la lujuria.

Esa noche, Ginny perdio la virginidad a manos de Draco. Ambos agotados bajo la luz de una luna, tan excitada como ellos antes, se miraron a los ojos y sonrieron con dulzura. Después de eso, el rubio tomo la cintura de la chica desde atrás, abranzandola con delicadeza y ella se acurruco en el pecho de novio, quedandose dormida.

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El viento movia las cortinas del cuarto secreto de los Black, dejando pasar los rayos del sol hacia una escena muy romantica. El cabello de la pelirroja se desparramaba por toda la almohada y Draco la tomaba fuertemente por la cintura, como cuando se quedaron dormidos. En sus bocas se esbozaba una pequeña sonrisa, recordando los sucesos de la noche anterior.

-Draco-dijo somnolienta, pero sabiendo que no podria volver a dormirse porque el maldito del sol le habia arruinado su magnifico sueño.

-Mmm…- fue la respuesta de un Draco mas dormido que ella.

-Que hora es?- se comenzo a asustar Ginny, al ver por la ventana como el sol se alzaba en el cielo.

-Dejame ver.- el rubio solto a la pelirroja para voltearse ya alcanzar el reloj de la mesita al borde de la cama.- Las nueve y treinta.

-Las nueve y treinta? Ah, esta bien, volvamos a dormir.- dijo Ginny acurrucandose en su novio, cuando abrio los ojos de repente. Casi dandole un ataque, los dos se levantaron de la cama de un salto.

-LAS NUEVE TREINTA!!!- gritaron los dos al mismo tiempo. Buscando sus ropas desparramadas por la habitación a gran velocidad. Habian sido unos necios! Era viernes, dia de escuela, y si alguno de los no aparecia en una clase, las sospechas serian mas que evidentes.

A pesar de los problemas y el posible hecho de ser descubiertos, el rubio se detuvo y comenzo a admirar el cuerpo desnudo de la pelirroja sin disimulo alguno. Sin duda se veia mucho mejor sin ropa. "Desnuda, que no habra un ingenuo que vista a una flor, seria como taparle la hermosura" tarareo en su mente una cancion que iba perfecta con la situación.

-Vamos Draco date prisa.- le espeto la pelirroja ya casi lista, mientras peinaba su cabello en una coleta de caballo.

-Que linda eres.- dijo aun hipnotizado por los encantos de la chica. Ella solo se sonrojo y tomo su mochila. Se acerco al rubio, sentandose en sus rodilla. Él solo se sorprendio porque no era una actitud comun en ella y menos aun tomarlo por el cabello y besarlo con tanto ímpetu.

-Hasta la vista, huroncito.- se despidio desde la entrada y atravesando el cuadro, dejando a un estupefacto Draco.

Una vez en los pasillos, la pelirroja esbozo una sonrisa de superioridad en su rostro, delatando lo feliz que estaba. Le habian arrebatado lo mas puro que tenia y nadie mas y nadie menos, que el amor de su vida. Si, eran puras cursilerias pero no queria contenerse. Queria cantarselo a los cuatro viento y ya nada le importaba la guerra, su familia, nada.

Siguió sonriendo. Ayer era una niña y ahora, Draco le habia regalado a la mujer. Corrio de prisa hacia su clase Pociones de los viernes por la mañana. Era una verdadera molestia pero no parecia importarle. Menos se intereso cuando Snape la ridiculizo por su familia, como siempre, ni por los 20 puntos que les resto por su llegada tarde.

Ginny tomo asiento junto con Alex que la miro con sorpresa al encontrarla. La castaña no habia visto a su amiga desde ayer, cuando noto su ausencia en la cena. Tampoco habia aparecido en toda la noche o por lo menos hasta las 3 de la mañana cuando ella y Denise habian decidido irse a dormir.

-Ginny¿Dónde estuviste todo la noche?- le pregunto preocupada.

-Eh… yo…- balbuceo sin una respuesta. No tenia nada en mente. Habia estado demasiado ocupada sintiendose dichosa que no habia considerado las consecuencias de toda esa larga ausencia.

-No fuiste a cenar, ni a desayunar, ni siquiera dormiste en nuestro cuarto!- saco a relucir la verdad Alex, con el ceño fruncido porque su amiga solo miraba abajo, repentinamente interesada en sus zapatos.-puedes decirmelo mas tarde, si quieres, pero tu hermano te va a asesinar!

-Oh, no! Ronald.- dijo con los ojos como platos. No podia decirles que habia estado con Draco, obvio. Pero tampoco que habia perdido la virginidad. Bueno, no por ahora a sus amigas pero a Ron seria imposible explicarselo.

-Y que es ese olor?-se acerco olfateando hacia la pelirroja.- es colonia… ¿para hombres?- los ojos de Alex se abrieron junto con su boca en un No muy exagerado.

-Calmate Alex.- logro articular.- ahora… ahora no puedo contartelo pero prometeme que no le diras nada a Ron, por favor.

Y fue ese "por favor" lo que salvo mas que nada a la pelirroja. Alex no podia creer que esas dos palabras habian salido de la boca de su orgullosa Ginny. Busco en su mochila un buen rato hasta que por fin encontro lo que necesitaban.

-Toma, pontelo.- le dijo, entregandole un perfume muy fuerte que usaba en casos extremos. La pelirroja se lo puso pero nos in descomponerse. ¿Para que rayos un perfume tan fuerte? Ni que le hubiese quedado tanto olor a Draco en la ropa o en la piel.- Lo siento pero esa era una colonia Calvin Clain, la hubieran olido a kilómetros de distancia.

-Esta bien, gracias Alex.- y otra vez la castaña casi se desmaya. Otra de las palabras que pensaba que Ginny no conocia y jamas usaria en su vocabulario. ¿Qué le estaba pasando a su amiga? Por primera vez parecia actuar según sus impulsos y eso era para preocuparse.

Las horas y las clases pasaron mas rapido de lo que le hubiese gustado ya que pareciese que ni todo el tiempo al vacio en Historia de la Magia, le alcanzaban para seguir recordando la noche anterior con su linda rojita.

El rubio entro al Gran Salon un poco menos elegante que todos los dias y con una sonrisa de oreja a oreja. Algunos alumnos de Slytherin lo miraban aterrados porque no creian que eso fuese una buena señal. Hasta Blaise y Nott tenian en el rostro un semblante de preocupación, no se habian tragado del todo ese cuento de que habia sido una de sus noches.

-Hola? Hogwarts llamando a Draco.- se burlo el moreno pasando su palma delante del rostro del rubio albino.

-No seas idiota.- gruño molesto. Odiaba que se burlasen de él entonces noto como no se habia controlado para nada y trago saliva por su estupidez. Rapidamente volvio con fria mascara, aunque en realidad no tan fria porque se hayaba con sus amigos.

-Y Draco? No nos piensan decir quien es esa veela que te hipnotizo ayer? Un jueves por la noche?- inquirio, siempre metido, Nott.

-No.-respondio frio como tempano de hielo.- ademas seria demasiado para ustedes.

-Vamos Draco, no seas loco.- se recosto en su asiento Blaise.-Es tradición.

-No tendra algo que ver con la tal chica Weasley?-pregunto Nott con esa mirada perturbadora que tenia.

Justo en ese momento el huron tomada jugo pero en vez de escupirlo todo sobre la cara de su amigo se contuvo como Malfoy que era. Lo unico que hizo Draco fue abrir los ojos y clavarlos en la mirada de Nott, para hacerle entender que se olvidara de Ginebra. No queria ninguna sospecha del asunto.

-Se llama Ginebra Weasley.-dijo muy sereno mientras a Blaise se le caia la madibula y Nott abria los ojos de sorpresa.- y ya se bastante información sobre ella como para considerarme su amigo.-agrego aun mas tranquilo.

-Como puedes ser su amigo si ni siquiera la saludas en los pasillos?- le aspeto Blaise, desconfiando un poco.

-Por favor Blaise! Piensa antes de hablar.-el rubio solo levantando una ceja.- su familia y amigos me odian demasiado como para que nos saludemos en pleno pasillo principal. No, somos amigos "secretos".- agrego con un gesto con las manos.

-Y hablando de Weasley, miren quien entra.- dijo Nott, fingiendo que le creia Draco, pero por dentro estaba lleno de sospechas.

En efecto, la joven pelirroja entraba por la puerta con su grupo de amigas rodeandola, reían y conversaban animadamente. Entonces, de entre toda esa multitud, ella lo miro y le sonrio. El le correspondio pero con la mirada, demasiada gente. Ella solo se sento en su mesa, y se coloco una flor en el cabello, despreocupada de la vida.

Todo iba bien. Sus amigas se reunieron en un circulo muy cerrado y exclusivo alrededor de la pelirroja que por fin habia decidido hablar. No diria mas que una pequeña frase, despues que ella sacasen sus propias conclusiones. Era lindo que fuese un secreto, que en parte era, pero mejor aun era un misterio.

-Bueno, Ginny, ya cuentanos.-dijo Denise con su oscuro cabello sobre su rostro, intrigado.

-Vamos Ginny vamos! Dilo.- Luna no podia ocultar su histeria. La unica que estaba mas o menos calmada era Alex, pero esperaba que su amiga soltase mas detalles.

-Esta bien, yo…-suspiro la pelirroja dejando a su publico comiendose las uñas.- pase la noche con un chico, satisfechas?

-QUE? No nos diras nada mas?!- se abalanzo sobre la pelirroja, Denise y Alex, mientras Luna miraba al cielo y dijo algo que calmo a sus otras dos amigas. -De que serviria que dijiese algo mas?-les pregunto la rubia, dejandolas estupefactas con su madura pregunta.-es obvio que lo hicieron. -Si… bueno pero queremos saber quien!- le espeto Denise a la pelirroja que ahora cepillaba su cabello con los dedos, con la mirada altanera meno la cabeza en señal de que no diria ni una sola palabras mas cuando entonces… -Si, hermanita.- una voz detrás suyo la hizo estremecerse.-Todos queremos saber quien es el muchacho.- La cara de Ron solo mostraba ira comprimida y una sonrisa cinica surcaba su rostro, asustandola. Pero la pelirroja solo lo miro con firmeza para contestarle con su temperamento a punto de ebullir. Se planto delante de su pelirrojo hermano, y lo miro a los ojos unos segundos, arrogantemente, detrás de él se encontraban Hermione y Harry con la misma mirada inquisidora. "Ilusos" pensaba la "dulce" Ginny.

-Solo dije que pase la noche con un chico, de ahí que saquen sus propias conclusiones.- volvio a sentarse y sin mirar a nadie, trato de seguir comiendo, esperando el siguiente ataque de Ron.

-Por favor, Ginny, es obvio que tuvieron sexo.- dijo sin pena alguna. La pelirroja solo se sorprendio pero sin demostrarlo. Su hermano debia estar realmente furioso o ¿decepcionado?

-Que mal pensado eres Ron.- se quejo, revolviendo su plato.- Acaso no confias en mi?

-Confiaba.-dijo firme pero algo en su voz delataba que algo mas ocurria.

-Triste, muy triste.- meneo la cabeza Ginny, tomando su mochila.-realmente piensas que yo pude pasar la noche con un chico? Por favor Ronnie! Pensaba contarte la verdad pero si asi confias en mi, yo no deberia confiar en ti. Y me siento una idiota por hacerlo.

Sin echarle una ultima mirada la pelirroja se fue del Gran Salon, cerrando los ojos por lo que acababa de hacer. Lo habia herido y mucho pero era el precio a pagar por su relacion con Draco. Dolor, sufrimiento. Su familia pagaria su traicion y ella ahí, jugando. Volvio a cerrar los ojos y suspiro. Un suspiro, algo que no habia manchado de mentiras aun.

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Mientras tanto en otra parte de Inglaterra, una joven mujer investigaba con mucho ahinco los ultimos descubrimientos que habia hecho. Desde que Draco le habia relatado lo del poder capaz de destruir al Lord, no habia descansado ni un solo dia para descubrir la verdad. -Y el ultimo ingrediente.- dijo Narcisa Malfoy, dejando caer una flor negra en un caldero de plata, que burbujeaba mucho. De repente, haciendola alejarse de la pocion, una nube de tonos azules se alzo sobre ella, mostradole lo que tanto habia buscado. Pero la verdad la dejo muda. Los brazaletes, Egipto, un poder mas alla de la muerte, Draco, una muchacha pelirroja. No entendio mucho pero su instinto maternal le indicaba que debia dirigirse hacia su hijo de inmediato.

Un trueno azoto el techo y la puerta se abrio de golpe. De ella entraron en la mansión una sombras encapuchadas, lideradas por la que parecia la sombra de una mujer morena. Bellatrix Lestrange amordazo y ato a su hermana mediante unos hechizos dejandola indefensa.

-La mato señora?-pregunto una de las sombras.

-No, todavía no.-dijo cruel Bellatrix.- nos sera util mas adelante. Llevensela.-mando a unas sombras que con sus varitas hicieron levitar el cuerpo inerte de Narcisa. La albina mujer miro horrorizada a su hermana. ¿Por qué hermana¿Por qué? Pedian a gritos una respuesta sus ojos llorosos.

La morena solo solto una risotada que retumbo por todos los rincones. Fue alli que Narcisa descubrio que esa mujer no era su hermana. Era una marioneta, otra de las tantas de ese maldito hechizo Imperius. Con lagrimas derramadas en su rostro, las figuras encapuchadas y Bellatrix se desvanecieron en la noche y su tormenta.

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Jiji... cualquier cosa! que le habra pasado a Narcisa? chan! descrubranlo en una proxima entrega... mechi te lo dedico a vos! jeje... al fin falta poco para terminar este fic!!!...

...Luz Malfoy...