Capitulo 26: La ultima carta
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El día amaneció nublado. Las nubes negras daban la impresión de que la acumulación de agua había llegado al tope y era hora de desagotar todo aquello acumulado en una gran tormenta. Ese día había amanecido justamente como debían de suceder las cosas. Una batalla que no sabían que vendría. Esa tan solo era una misión de rescate pero los eventos futuros querrían que fuese algo mas, mas allá de lo que pensaban. Ese día, a esa hora de la mañana ellos solo pensaban que simplemente la sacarían de donde estaba.
Un joven rubio de ojos grises como el acero miraba todo con aire gélido y muy serio. Ese era el día. Irían por su pelirroja. Habían pasado más tiempo sin verse pero las condiciones eran distintas. Ella había sido capturada por el enemigo, un enemigo que el prometio que jamas la tocaria. Su razón para alejarse de ella se habai hecho añicos y ahora no le quedaba mas que arriesgarse a algo peligroso. Como si le importara… miraba despectivamente a Harry dando y re-dando las instrucciones de la mision. Bufo un poco molesto, moviendo sus cabellos. Ya habian repetido y replanteado esas estupidas reglas una y otra vez noches anteriores.
Eran muchos para un simple mision de rescate pero esta era especial. No solo por tratarse de Ginny ni por el hecho de que Dumbledore los acompañaria, sino tambien por el hecho de que tratarian de infiltrarse en la base general de Voldemort. Un palacio ubicado a unos kilómetros de la frontera con Escocia. Un territorio con mucha neblina y varios pantanos peligrosos. Perfecto para un tipo como Voldemort, decia el. Vio a las amigas de su novia ir y venir, de aquí para alla, estaban muy nerviosas. Al final una de las tres habai tenido que quedarse, por la remota posibilidad de que la pelirroja pudiese escapar y regresar a aquella sombria casa. La castaña flaca y alta no dejaba de quejarse de su suerte mientras la rubia y la morocha no hacian mas que empeorar su mal humor. Se rio por dentro. Después de todo solo tenian quince años.
-Malfoy, estas listo?.-le pregunto el chico de las gafas. Se dio cuenta de que habai estado demasiado tiempo en las nubes ya que todas las miradas eran dirigidas a su persona.
-Si.-contesto cortante. Se sintio un estupido pero ya estaba hecho. Ahora se preocupaba en odiar a los malditos que desde el primer dia en aquella casa no habian hecho mas que cuchichear sobre su romance con la pequeña Weasley.
-Nos vamos entonces.-sentencio Potter.
Camino determinado a la puerta y estuvo a punto de abrirla cuando sintio que nadie lo seguia. Se dio media vuelta para encontrarse con una escena muy conmovedora. Todas las personas que iban en la mision se habian detenido para saludar, despedirse y abrazarse con los que se quedaban. Sabían que muchos no volverían. Quiso enfadarse. Quiso ponerse furioso por la gran cantidad de tiempo que estaban perdiendo y en que los cuales su rojita podia estar recibiendo quien sabe que tipos de torturas. Quiso pero no pudo. Los sintomas de la guerra estaban frente a sus ojos.
Uno de los aurores que iba con el se despedia de su entera familia, la cual habia llegado por la mañana. El hombre sostenia a un bebe en brazos y abrazaba con fuerza a una mujer de unos treinta años y a un niño pequeño. Vio tambien a las amigas de Ginny que momentos antes habian estado peliandose, ahora estaban unidas en un enorme abrazo y lagrimas que salian de las tres. Vio al trio dorado de Hogwarts junto a los hermanos mayores de Ginny (Bill, Charlie y los gemelos) despiendose de los padres de la pelirroja. Esa fue la escena que mas observo de todas. Le hubiese gustado que su madre estuviese alli.
-Ve, despidete de ellos.-le dijo una voz a sus espaldas que lo tomo completamente por sorpresa. Su ex director de escuela lo miraba sereno.
-Esta bien.-trato de sonar como si obedeciese a una orden pero no pudo. Solo inclino la cabeza.
Dio unos pasos, cruzo el salon y llego a donde ellos estaban. El pelirrojo del cabello largo lo miro con extrañeza y el que tenia quemaduras subio los hombros despreocupado. Se acerco al señor y la señora Weasley con seriedad y firmeza. No debia desplomarse en esos momentos. El era un Malfoy por sobre todas las demas cosas. Miro de reojo a unos gemelos molestos. Seguramente por su "atrevimiento". Tambien miro a Ron, con quien habai entablado buenas conversaciones en los ultimos tiempos, a Granger, una persona que habia conocido como mas que una sabelotodo y a Potter, alguien respetable.
-Señor y Señora Weasley, les prometo que hare todo lo que pueda para traer a Ginebra de vuelta.-no podia sentirse mas idiota.
De repente unos brazos calidos y reconfortantes lo rodearon y apretujaron en su pecho de madre cariñosa. La señora Weasley acababa de darle uno de sus abrazos de mama oso reservados unicamente a su… familia. El se sintio, por unos momentos, muy feliz. Era como sentir aquel olor a hogar de su pelirroja de nuevo, sentirla a traves de su madre. Cerro los ojos y tambien la abrazo para sorpresa de todos. La solto al recordar el tiempo que estaban perdiendo por su culpa. La señora lo beso en la mejilla y se ruborizo un poco.
-Sabemos que lo haras.-estiro su mano frente a el.
-Adios.-estrecho la mano del señor Weasley con la suya, como sellando algo que no se romperia jamas. O por lo menos eso sintio.
Dio la vuelta y poco a poco todas las personas de la mision fueron saliendo de la casa hacia la oscuridad completa de la calle. El artefacto que usaba Dumbledore para quitarle las luces a los faroles era verdaderamente sorprendente. El, junto con el trio dorado, Lupin y otros aurores mas irian en el primer traslador que tenia forma de bota vieja mientras que los hermanos de la pelirroja y Dumbledore, que estaban en el segundo grupo, tomarian el que tenia forma de copa rota. No le agradaban los viajes en los trasladores pero era la forma mas rapida y sigilosa de llegar. El tiron en la cintura se hizo sentir en un segundo pero estaba algo acostumbrado a eso por lo cual no perdio el equilibrio como otros. Se preguntaba cuan efectivos serian esas personas que lo acompañaban en una batalla de verdad. Por supuesto que habian habido varias pero ninguna se compararia con la que vendria.
Una luz blanca muy leve y a unos pocos metros a la izquierda de ellos aparecio. El segundo grupo ya estaba aquí. Se reunieron todos bajo el tronco de un gran y antiguo roble caido. En cualquier ocasión normal le hubiese dado asco el lodo y los insectos que se encontraban en el pantano pero hacia tiempo que la mugre le acompañaba. Susurraron lo obvio y se aseguraron de estar listo. Diablos, cuanto le enfadaba seguir perdiendo tiempo.
Listo. Todo estaba listo. El segundo equipo tendria la tarea de despejarles el camino a los del primer equipo asi podrian infiltrarse en el castillo sin hacer mucho ruido. Los hermanos Weasley y Dumbledore encabezaron la partida. Salieron por unos minutos en los que escucharon unos casi inaudibles gritos y vieron unos destellos de varitas por varios lugares. Al volver, por suerte, el grupo estaba completo. Le molesto que los gemelos pensaran en aquello como si fuese un juego de video. ¡Que era la vida real santo cielo!.
-Ahora nosotros.-dijo el rubio para sorpresa de muchos de su equipo quienes se habian relajado por el pequeño éxito de sus compañeros.
El morocho de ojos verdes asintio con la cabeza y siguió al joven Malfoy, quien no podia seguir reprimiendo su ansiedad por mas tiempo. Era hora de sacarla de alli. Recordo la vez en que los mortifagos habian penetrado en Hogwarts. Le daba miedo lo que su propia varita y desenfreno pudiesen hacer. El no habia querido ni queria matar a nadie. No, ese no era el. Pero aquella vez… el y Ginebra habian escapado de sus limites; habian actuado siendo otras personas. Ahora preferia entrar solo. Si iba a matar a alguien que solo fuese en enemigo.
Corrieron y alargaron un poco el camino que les habian dejado los del segundo grupo. Tenian que ser precavidos ya que el efecto sorpresa era su arma fundamental. Daban unos pasos y se escondian detrás de alguna roca, uno por uno. Draco fue el primero en llegar a la galeria y entrada del palacio. Mantenia una actitud tan callada y siniestra que pudo notar el miedo en los ojos de sus compañeros. "Miedosos" penso pero en el interior se sentia mal. Si, debio haber venido solo. Pero entonces, de repente, unos gritos, ordenes y voces se escucharon de dentro del palacio. El chico de ojos grises se desconcerto. ¿Qué estaba sucediendo alli adentro?. Tuvieron que hacer un cambio de planes y entrar rapidamente por la puerta. Supuso que el segundo equipo se habria dado cuenta y buscaria refuerzos. Alguien habia empezado la batalla final.
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Sin saberlo, unas horas antes, ese alguien habia estado llevando a cabo su propio plan de escape. Ginebra no habia dormido cuando una idea de le cruzo por la cabeza. Una forma de escapar se le habia venido a la cabeza. Agradecio el haber visto tantas películas de aventura con los gemelos. Faltaban unos pocos minutos para que les trajesen la cena y debia actuar rapido. Arreglo su ropa para que no le molestase. Estaba segura de que esto iba a resultar ya que sino se equivocada ese dia la comida seria traida por un chico, un niño. Era agradable y hasta a veces le hablaba unas palabras cuando le traia la comida por las noches.
-Señora Malfoy despierte, vamos despierte.-sacudio con fuerza a la mujer que dormia profundamente en la improvisada cama que le habia hecho en su primer dia en el calabozo.
-Que pasa? Por que no me dejas dormir Weasley?-pregunto enderezandose con un bostezo.
-Hoy nos largamos de aquí.-le señalo con una sonrisa amplia la puerta.
-Pero que? Que diablos dices niña?-
-Creame, nos iremos hoy o muero en el intento.-
Tomo una de las puntiagudas rocas y se hizo un tajo en el brazo derecho. No era muy profundo pero lo suficiente como para que saliese sangre. La albina la miraba sorprendida por esa estupidez que acababa de cometer. No tenia idea de lo que planeaba hacer la chica pero le daba igual. Si ella decia que iban a irse alli, tal vez saldrian. Habia aprendido que la determinación de la joven era infinita y era imposible querer ganar una pelea con su terquedad. Hizo lo que le ordeno y se escondio detrás de la puerta. La pelirroja le dijo que a la menor oportunidad de salir se fuese y siguiese el pasillo derecho y doblase a la izquierda a al primera. Según sus calculos esa era un camino poco transitado para asi poder escapar.
La vio agacharse y fijarse por las sombras debajo de la puerta si alguien venia. La mujer mayor quiso hacerle una pregunta pero la callo. Ginebra estaba segura de que el niño ya vendria. Definitivamente habia visto demasiadas películas. Unos pasos se escucharon y unos dedos pequeños golpearon la puerta para confirmar su arribo. Ginny miro con superioridad a su suegra que estaba pasmada por la certeza de la chica. La puerta se abrio lo de siempre para dejar pasar los alimentos. Esa era su oportunidad.
-Rick… Rick…-dijo de una forma moribunda muy bien actuada. Ganaria millones en Hollywood.
-Hola Ginny como estas?-la saludo alegre el niño.
-Ayudame Rick, por favor.-dejo escapar una toz falsa totalmente convincente.
-Que sucede Ginny? Otra vez hay un insecto en tu vaso?-replico divertido el muchacho cuando lo que vio lo horrorizo.
La mano de Ginny se habia metido por la abertura de la puerta y daba a la vision una escena horripilante. El niño estaba aterrorizado. Debia hacer algo o la unica amiga que habia logrado hacer en todo aquel palacio de seres despiadados (el no era el caso) moriria. Por dios, la sangre que le chorreaba por el brazo era demasiada para ser un corte normal. Cualquiera de sus compañeros la hubiese dejado desangrarse alli pero el no podia. Simplemente era inhumano dejarla asi. Abrio un poco mas la puerta y la pelirroja sonrio cinica. Si habia caido en su trampa.
De un tiron logro meter al pequeño en el calabozo. Le arrebato la varita de la mano en un movimiento rapido y agil. Ya en el pasillo estaban ella y la señora Malfoy, la cual estaba sorprendida de que aquel truco barato haya funcionado. Dejo la puerta abierta aun y miro a Rick, quien la miraba aterrorizado por el peligro que pensaba que corria. Con su varita ella lo apuntaba y su mirada dura lo perforaba. Estaba aterrado.
-Escucha Rick, no te muevas y escucha lo que voy a decirte.-lo tomo por los hombros obligandolo a mirarla.-espera un tiempo aquí hasta que no nos veas en el pasillo. Sal con los platos en mano y finge que nos estabas por servir la comida. Si todo sale bien culparan a alguien mas y tu quedaras absuelto, entendiste?
-S-si, si.-tartamudeo el pobre chico.
-Bien.-miro a Narcisa que la miraba apurada.-Adios Rick.
Con una seña de cabeza, Ginny dejo entreabierta la puerta, confiando en que el miedo del chico lo mantendría ocupado un rato. Ambas comenzaron a correr por el pasillo. Debian seguir derecho y doblar a la izquierda. Bueno, algo asi. No estaba muy segura pero le habia apostado todo a la izquierda. Estaban en desventaja ya que Narcisa tenia muchas heridas que a penas podia mantenerse en pie y a ella le empezaba a ganar el sueño y el cansancio. Ademas de que solo tenian una varita. Llegaron a la interseccion y doblaron.
Error. Debieron haber doblado a la derecha. Unos mortifagos y lo que creyo un hombre lobo iban caminando por ese pasillo con toda la tranquilidad del mundo hasta que las vieron. Pudo ver a su compañera entrada en panico. No podia dejarse caer ahora, lucharia aunque llevase las de perder. No supo como pero en un abrir y cerrar de ojos (ademas de unos movimientos que le recordaron a aquella vez en el castillo) los hombres quedaron en el suelo, gruñendo de dolor. Desvio pronto la mirada de Narcisa y se dio media vuelta para seguir por el de la derecha.
Nuevamente un error. Que demonios¿por donde debia ir? Se escondieron y escabulleron de varios por que comenzar a matar a lo loco no era lo que la pelirroja queria. Unas habitaciones vacias, unos cuadros chillones y ordenes de personas la hicieron tropezarse mas de una vez. Siguieron corriendo hasta que llegaron a una gran puerta. Según lo que le habia dicho Narcisa habia dos grandes puertas en ese palacio. Una era la entrada y la otra la puerta principal hacia la camara secreta de Voldemort, donde se llevaban a cabo lso planes y demas cosas maleficas.
Se miraron asustadas. Miraron el fondo del pasillo y vieron venir unas luces y oir unos pasos acelerados. Las perseguian y no tenian mucho tiempo. Bien, se arriesgarian. La pelirroja tomo el picaporte y lo empujo con todas sus fuerzas. Era muy grande y pesada, maldición. Narcisa comenzo a ayudarla y lo lograron. Se encontraron con una escena que las reconforto. El pantano, la salida, el cielo nocturno se abrian frente a sus ojos. Sonrieron por la felicidad de volver a ser libres pero rapidamente tuvieron que volver a reaccionar. Las perseguian y debian escapar. Doblaron una esquina y vieron pasar a unas personas.
-Nos hemos salvado.-dijo la rubia con un suspiro de alivio.
Pero no recibio respuesta. Habian doblado, si, habian escapado de sus perseguidores, si pero ante sus ojos ahora habia una nueva escena. Una batalla feroz se estaba llevando a cabo. Ginny vio a varios miembros de la Orden en ella, peliando valientemente. Descubrio a Harry junto a Lupin unos arboles mas alla. Vio a sus hermanos y a Hermione luchando a pocos metros de alli. Entonces fue que lo vio. Alli estaba el, saliendo del tremendo palacio, mandando hechizos a diestra y siniestra. Estaba furioso. Rio por la idea de que estuviese furioso por no haberla encontrado. El buscandola y ella escapando sola.
Llevo su mano al pecho y su brazalete la ilumino. La señora Malfoy lo noto pero no tuvo tiempo de reaccionar. La pelirroja ya corria como loca hacia su amado. Sentia que no se llegaba mas, los pasos eran eternos hasta sus brazos y eso la enfurecia. Corrio y corrio mas aun asi el no habia visto todavía.
-Draco.-grito con todas sus fuerzas.
El joven se dio vuelta preguntandose quien demonios era. Sus ojos se llenaron de felicidad. Ahí a tan poco estaba ella corriendo por la galeria con lagrimas saliendo de sus ojos y cayendo en el suelo. Dejo de hacer lo que estaba haciendo unos segundos. Abio los brazos al igual que ella y la recibio en un fuerte abrazo. Hundio su rostro en su cabello como el fuego y se dejo embriagar por su perfume personal. El mundo se detuvo en ellos. Ella lloraba en su hombro y cuello rebosando de felicidad. Al fin estaban juntos. Vio a muchos dejar de peliar pero observar aquella escena tan peculiar en medio de semejante batalla. Mas aun si eran ellos dos. Un Malfoy y una Weasley. Se separaron unos escasos centímetros solo para comprobar sus ojos. Ambos se envolvieron en un beso con furia que dejo con la boca abierta a los que aun no estaban enterados de su romance. Fue entonces que una voz se hizo escuchar.
-Oh, pero que escena mas conmovedora.-se escucho decir al señor de las tinieblas. Al creador del terror magico, al malvado asesino de inocentes, al innombrable. Asi dijo Voldemort.
La pelea que antes se habia detenido unos segundo y que habai vuelto a reanudarse se detuvo completamente. Se acerco a la pareja tan rapido que a penas pudieron verlo. Los separo con fuerza y los tomo por la muñeca. Mas bien precisamente por un brazalete identico que los dos llevaban. Dumbledore que estaba junto con el trio dorado palidecio de pronto. Harry lo noto y supuso que eso era malo… muy malo. Asi que al fin Voldemort habia logrado conseguir su magia prohibida. El morocho y los demas se adentraron sigilosos hasta la primera fila del espectáculo. Nadie sabia lo que estaba por suceder a continuación.
-Maldicion.-se sacudio el rubio enfadando al mago que lo sostenia. Este le dio un golpe en la nuca que lo dejo paralizado.
-Draco.-solto con desesperacion la pequeña Weasley. Jamas pudo pensar que iba a decir las cosas que tanto criticaba por televisión.
-Al fin… el poder absoluto de los reyes egipcio es mio.-rio malvadamente luego de aquellas palabras.
A Ginny se le dilataron las pupilas y se quedo sin aire. "No…" susurro su mente. No habia podido… no habia podido hacer lo tanto Nubia como Tasman habian temido que pasase y por lo cual lo habian sacrificado todo. Estaba aterrada y avergonzada. ¿Cómo demonios iba a saber que el oro brazalete lo tenia el¿Por qué el? De pronto las palabras del hombro de Egipto le llegaron como un golpe bien dado. Ellos eran… ellos eran dos corazones solitarios que se habian encontrado el uno al otro. Quiso llorar pero ya era tarde para eso. No sabia que hacer… que… que debia hacer? Como evitar lo inevitable? Ahora Voldemort obtendría sus poderes y los usaria para matarlos a todos. Y ellos eran los culpables. Se sentia tan miserable.
Se dejo caer. Era el fin. Voldemort ya estaba diciendo las palabras. Una luz azul se encendio en ella y Draco. Un poder infinito comenzo a recorrer sus venas. Era algo que no podia soportar. Era muy fuerte y doloroso. Estaba en shock e inconsciente a la vez. Abrio la boca peor ningun sonido salio de ella. Vio como las personas alli reunidas se alejaban. Vio a su hermano queriendo agarrarla y a Hermione deteniendole. Las lagrimas ya no le salian porque se estaba convirtiendo poco a poco en energia pura. Su cuerpo y el de Draco se volvian cada vez mas una luz azul y dejaban de ser solidos. No habai nada que pudiese hacer. Estaba a punto de cerrara los ojos y rendirse cuando algo paso.
Una especie de rayo cayo frente a ellos tres y choco contra ella. Era Nubia, lo sabia. Se habia metido en ella para decirle que habia algo que pudiese hacer. Si, lo habia. Sonrio. Dejo que la magia la llenase en el cuerpo de Voldemort. Poco a poco, ella y el fueron quitandole su poder, su fuerza, su magia. El hombre se dio cuenta de eso e intento escapar pero era demasiado tarde. El hombre de las tinieblas cayo rendido en suelo mirandose las manos ya que sabia que habai perdido su poder. Ginny ya no era Ginny. Ambos ahora eran unos cuerpos flotando hechos por una luz azul. Parecian dioses.
-Matalo Harry Potter.-dijeron al unisono los dos cuerpos, señalando al Voldemort.
Harry abrio la boca para protestar, para pedir una explicación, algo. Pero la mirada de los espiritus en los cuerpos de sus amigos lo hizo inclinar la cabeza ante la orden. Se acerco a Voldemort con paso firme y lo miro duramente. Dijo el hechizo y un cuerpo ya sin vida golpeo el suelo con fuerza.
La luz cegadora les impidio ver por unos momentos. Comenzo a llover y las gotas comenzaron a mojar su cabello. Se vio tirada en suelo con la cabeza mirando hacia Draco. Este no despertaba aun. Sonrio por tenerlo al lado pero pasaba el rato y el aun no despertaba. Se desespero y la lluvia siguia cayendo pero con mas fiereza. No, no ahora. El no podia estar… estar…. El tan solo pensarlo la puso mal. Empezó a llorar sobre el.
-Ginebra…-susurro agotado el rubio.-no me dejas respirar.
-Idiota-golpeo su pecho bromeando.
Ya no eran un chiste, ni una broma pesada. Ellos eran ellos. Estaban juntos y vivos y por sobre todo se amaban. Ajenos a que alrededor de ellos los aurores se encargaban de encarcelar a los seguidores del fallecido Voldemort que no habian escapado, ajenos de sus familias, ajenos de sus miradas, ajenos del mundo. ¿Cuándo hubo otro mundo para ellos? Se pusieron ambos de pie y acompañados por el trio dorado, los hermanos Weasley, otros mas de la Orden del Fenix y la señora Malfoy, volvieron a casa.
Caminaban de la mano por la casa. Estaban tan enamorados que hasta podia sentirse. Rieron por lo que provocaban en muchos. Se sentaron junto a la ventana y miraron la tarde esplendida que habia afuera. La pelirroja lo desafio, el acepto el desafio. Unas corridas y unas risitas tontas se escucharon por Grimmauld Place, al igual que un jarron roto.
-Que fue eso?-pregunto Luna a la señora Weasley, mientras tomaban te en la cocina.
-Ginny y Draco haciendo de las suyas.-sonrio sin inmutarse para nada.
La rubia se asomo por la ventana y sonrio feliz por su amiga. Una pelirroja media loca y un rubio paranocio corrian por la acera y la calle del barrio donde se hallaba la casa. Tomados de la mano se perdieron en el atardecer. Un beso, una caricia y… fin.
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Ok... termino este fic... se acabo todo... me entusiasme con lso ultimos capitulos, estuve inspirada pero aun asi el final esta bastante chango no??? jaja vbueno ya me daran su opinion... tal vez haga un nuevo draco/ginny pero falta paar eso... primero a terminar lo ke ya emepce... les deseo lso mejor a los ke leyeron este y... hasta la proxima!!!
Besos ciao!
...Luz Malfoy...
