CAPITULO III "¿¡QUÉ CLASE DE CASTIGO ES ESE!?

Todos los de Gryffindor bajaron a desayunar en el acto, no querían que su jefa de casa se molestara aun mas y les bajara mas puntos, el espectáculo había sido muy gracioso, si todos lo admitían, pero el precio por pagar un rato de diversión se veía que iba a ser muy alto.

La mayoría de los estudiantes ya se habían enterado de la "bromita", después de todo ahí era Hogwarts y casi nada se podía ocultar.

Las tres chicas se encontraban muy nerviosas y deseaban que nunca se acabaran las clases, tenían miedo de que las expulsaran y todas temían lo que dirían en sus casas.

Arabella temía que su madre le recriminara ser como su padre y se pusiera a llorar como mártir, también que su padre la regañara terriblemente, pero mas temía la desilusión que le causaría a Philipe.

Susan sabia que si la expulsaban, sus padres la enviarían a otro lugar muy lejano a continuar sus estudios, seguramente a Beauxbatons (su familia era muy rica), claro después de un gran regaño y la desilusión de sus padres.

Lily casi podía escuchar las burlas de su hermana Petunia Evans

En ese momento bajaron los merodeadores limpios y con el mismo aspecto impecable de siempre, pero muy callados, McGonagall les había dicho que también quería hablar con ellos. Cuando entraron en el gran comedor cesaron los murmullos un instante, para después volver a oírse con más intensidad, procurando no hacer caso se sentaron alejados de Evans y compañía mientras planeaban la revancha.

Poco a poco todos se fueron marchando a sus clases y ellos también lo hicieron, después de todo era un día normal, acudieron a todas las clases mientras dirigían furtivas miradas de enojo a las tres chicas, así sin que nadie lo deseara llego la tarde y después de la ultima clase los 7 se presentaron en el despacho de la profesora McGonagall donde esta se encontraba mas calmada y con una expresión mas serena pero aun molesta en el rostro.

-Lo que han hecho –les dijo enfadada- ha sido una terrible vergüenza para la casa de Gryffindor y ahora quiero que me expliquen que es lo que paso.

-Pues lo que usted vio profesora –contesto Sirius con un tono molesto en su voz, estaba enfadado al igual que sus amigos por el gran ridículo que habían hecho, a lo largo del día habían tenido que soportar la burla de los de Slytherin y eso los había puesto de muy mal humor especialmente a Sirius- estas chicas quisieron pasarse de listas y nos hicieron una broma pero se extralimitaron y armaron un verdadero escándalo.

-Eso no es cierto profesora –contraataco Susan furiosa- ellos fueron los que empezaron, nosotras no hemos hecho mas que vengarnos, pero claro como este mundo es injusto a ellos no los va a castigar. Los 4 nos hicieron una "pequeña broma" el mismo día que llegamos para iniciar las clases y nosotras solo hemos tomado revancha.

-Si hablamos de revanchas -James había olvidado que estaban frente a la profesora McGonagall y se disponía a iniciar una gran pelea.- fue la nuestra y teníamos derecho a ella, el curso pasado un día justo antes de salir ustedes nos atormentaron con los cubiertos que se movían solos y mordían y...

-Y las jaulas en vez de camas en nuestra habitación ¿qué?

-Y la nuestra pintada de rosa y amarillo ¿qué?

-Y nuestro cabello pintado de colores ¿qué?

-Y nuestras túnicas de gala rosas ¿qué?

-Y nuest...

-¡Basta! –exigió la profesora McGonagall- ustedes no hacen mas que pelear ¡qué vergüenza! De hoy en adelante no quiero oír mas sobre bromas entre ustedes 7 ¿entienden? No me importa quien haga la broma pero si llega a mis oídos (y estén seguros de que llegara, ya que Peeves me informara) los 7 serán expulsados de esta honorable escuela. Quiero que por lo menos en sus últimos dos años haya paz entre ustedes ¿esta claro? Por ahora no serán expulsados pero a la próxima aténganse a las consecuencias. Sus castigos serán con Hagrid y el señor Filch, empezaran la próxima semana y además ayudaran a la profesora Betancour en lo que ella les indique y ahora quiero que se den la mano todos.

A los 7 no les quedo mas remedio que obedecer y se estrecharon las manos unos a otros con miradas de enojo, la profesora McGonagall quedo satisfecha y mando a todos a la sala común, ya había tenido suficiente de los alumnos del sexto curso por ese día.

En la sala común no había casi nadie, la mayoría había salido a disfrutar de la tarde otoñal y los pocos que quedaban no les pusieron mucha atención ya que estaban más ocupados con los deberes.

-Vamos a aclarar las cosas entre nosotros ¿les parece? –pidió James.

-Claro que nos parece Potter –contesto Lily en el mismo tono que el había empleado para dirigirse a ellas.- Primero no mas bromas.

-De acuerdo no queremos ser expulsados. -contesto Sirius- Segundo esto no quiere decir que seamos amigos.

-De acuerdo. –le contesto Susan como sino le importara.- Tercero trabajaremos en equipo en lo que nos pidan madame Betancour, Filch y Hagrid pero hasta ahí.

-Perfecto –repuso Remus –Cuarto a pesar de que trabajemos en equipo seremos los mismos de siempre, es decir si ustedes nos provocan les contestaremos como siempre.

-Opino lo mismo, nosotras haremos lo mismo con ustedes pero... –aclaro Arabella- las cosas no deben pasar de peleas, ya que si hacen cualquier cosa tengan por seguro que Peeves ira con el chisme a McGonagall y entonces nos expulsaran a los 7 y ustedes no vivirán para contarlo porque yo me encargare de matarlos a todos, lenta y dolorosamente.

-Nos queda claro y –termino Peter- Quinto punto ustedes no nos simpatizan.

Se miraron unos a otros bastante molestos y sellaron el pacto con la mirada cada quien subió a su respectiva habitación y 2 segundos después de que se habían marchado se oyeron cerrarse las puertas con dos tremendos golpes, que hicieron voltear a todos los alumnos que estaban ahí.

Estaba anocheciendo y la habitación de los chicos ya había sido limpiada por los elfos domésticos, todo estaba como antes excepto por un detalle: todos los merodeadores estaban en silencio, era muy raro verlos así, pero tenían sus razones, el tiempo había pasado y del coraje no habían bajado a cenar, por lo que ahora James que sentía mucha hambre y que había estado mirando por la ventana expreso su deseo de ir a comer algo, así que él y Sirius bajaron a las cocinas envueltos en la capa invisible de James, seguro que los buenos elfos les darían encantados algo de comer para que saciaran su voraz apetito.

-James –Sirius había roto el silencio que había reinado entre los dos- ¿que piensas?

-Que esas chicas fueron muy listas

-Tienes razón y ahora ¿que haremos?

-Nada Canuto

-¿Qué?

-Lo que has oído amigo mío, lo mejor es no hacer nada en su contra si nos expulsan en esta etapa tendremos que separarnos y terminar nuestros estudios en otra parte y eso no me gustaría además hemos dado nuestra palabra.

-Eso si, y yo jamás he incumplido mi palabra, un Black jamás a dejado de cumplir lo dicho.

-Debemos tratar al menos, de llevar en paz nuestros asuntos ya que supongo que no nos llevaremos bien con ellas ni en un millón de años.

-Estas en lo cierto Cornamenta.

Ambos sabían que lo que decían no era verdad ya que en el tren habían demostrado que se podían llevar mas o menos bien, con pequeñas discusiones pero bien. Lo único que necesitaban era poner un poco de su parte, pero en ese momento no lo veían así.

Ninguno de los alumnos de Gryffindor recrimino nada a Rita Skeeter por haber delatado a sus compañeras, ya que gracias a ella se habían librado del castigo y solo habían castigado a los directos implicados en la broma, sin embargo no dejaban de lamentarse por los 100 puntos perdidos ya que deseaban ganar la copa de las casas, a pesar de su deseo de ganar y de que los 100 puntos los habían perdido por culpa de Lily, Susan y Arabella nadie les dijo nada, ya que todos habían contribuido en cierta parte a perder los puntos y aun guardaban la esperanza de ganar la copa con la participación de James, Sirius y los demás del equipo, en el Quidditch.

Así empezaron una nueva semana en la cual ayudaron al señor Filch en la limpieza, el había estado atosigándolos con el castigo de siempre: colgarlos de los pies con las cadenas de su despacho, los chicos lo tomaban como broma y se reían a expensas de Filch mientras las chicas los miraban reprobatoriamente, también odiaban a Filch pero no les gustaba que los muchachos torturaran al pobre viejo squib escondiéndole su escoba favorita o encerrando a la señora Norris en una caja que solo se podía abrir mediante la magia, y aunque al principio les había parecido divertido ahora les parecía detestable, afortunadamente no habían tenido que hablar durante el castigo con Filch y pensaban que eso había sido lo mejor, ya que todos mostraban que aun estaban enfadados pero sabían que el tiempo menguaría su enfado.

Llego de nuevo el lunes y su coraje parecía haber disminuido un poco, ya casi se les había pasado y después de sus clases cuando ya estaba anocheciendo fueron a reunirse con Hagrid afuera de su cabaña.

-Bien muchachos –exclamo con una gran sonrisa- si que la han hecho ahora, la profesora McGonagall estaba bastante enojada cuando me pidió que ustedes cumplieran su castigo conmigo y –sonrió- lo que les espera con la profesora Betancour no se queda atrás.

-¿Que será lo que ella nos pondrá a hacer?, Tu sabes algo ¿verdad Hagrid? –pregunto James con el tono que siempre usaba para sacarle las cosas que ocultaba.

-Lo siento James pero no puedo revelarte nada.

-Pero tu lo sabes ¿verdad Hagrid?, después de todo Dumbledore confía mucho en ti y debe haberte comentado algo, eres la persona en quien mas confía ¿o no? –inquirió Sirius siguiéndole la corriente a James y utilizando el mismo tono que él, después de todo estaban tan acostumbrados a sacarle cosas secretas a Hagrid que casi lo consideraban como un deporte.

-Bueno –rió un poco y se irguió orgulloso- Dumbledore confía en mí y me cuenta algunas cosas.

-¡No seas modesto Hagrid! –añadió Remus usando el mismo tono que los otros dos–Dumbledore confía ciegamente en ti y de seguro te contó lo que planea hacer la profesora Betancour ¿no¿Es algo que tiene que ver con los muggles?

-Bueno si, ya saben que la profesora Betancour adora a los muggles y sus proyectos siempre tienen que ver con los muggles, de hecho ahora planea hacer una especie de historia una... ¡obra de teatro! –dijo Hagrid, que había recordado el nombre de la cosa muggle que la profesora planeaba y que además había caído inocentemente en la trampa de los chicos.

-¿Obra? -pregunto Sirius- ¡ah! Ya recuerdo que es eso, entonces... –se podía leer una leve nota de miedo en su voz- nos va a poner a hacer una ¡obra¿Acaso esta loca?

-No debí haber dicho eso, eso no lo tenían que saber aún ¡olviden lo que dije¡Olvídenlo!

-No tiene importancia Hagrid –lo animo James, con un tono de que la cosa no tenia importancia- después de todo tarde o temprano nos íbamos a enterar ¿no?

-Bueno eso si pero... no debían saberlo por mi chicos.

Las chicas miraban sorprendidas la facilidad con la que le habían sacado a Hagrid la información, parecía como si ya tuvieran mucha practica, y eso hizo que se molestaran un poco, no tenían derecho a aprovecharse de la inocencia de Hagrid, bueno claro considerando que Hagrid fuera un inocente, ya que por lo menos ellas conocían su afición por los monstruos o las "criaturas interesantes" como el las llamaba.

-Bueno, prometan que no dirán nada, y ahora será mejor que comencemos con su castigo. Como todos ustedes saben El Señor Tenebroso consigue mas aliados día con día y se hace mas fuerte con forme pasan las horas, si bien es cierto que le teme a Dumbledore y que no se atreve a pisar Hogwarts eso no quiere decir que no se atreva a acercarse a los alrededores, nuestro deber consiste en revisar el bosque prohibido para ver si hay algo sospechoso o todo anda normal.

-¿El bosque prohibido? –pregunto Susan temerosa de lo que pudiera encontrar

-¿Tienes miedo March? –le pregunto Sirius dispuesto a hacerla enojar, a pesar de haberse repuesto ya de la broma aun estaba un poco molesto, con ella especialmente, porque su pelo había sido pintado de rojo, y sabia que eso nadie mas lo había planeado mas que Susan.

-Claro que no Black solo preguntaba por tener información.

-Si claro, ya puedo oír tus gritos ¡Sirius tengo miedo¡Sirius ayúdame!

-No sueñes Black, antes prefiero morir descuartizada a pedirte ayuda.

-Chicos ya basta esto es un castigo y deben cumplirlo. Lo siento. Pero no hay nada que temer, ustedes ya son alumnos de sexto y ya están bien preparados para lo que enfrentaran en el bosque. Y ahora debemos separarnos para cubrir un área mas amplia. Sirius ve con Susan y traten de no matarse uno a otro por favor. Remus ve con Arabella, James ve con Lily y Peter ira conmigo y Fang, traten de no matarse unos a otros y si ven algo manden chispas doradas hacia el cielo para saber su ubicación y los demás acudiremos enseguida, bueno ahora vámonos. –mando Hagrid, el se fue con Peter porque bien sabia que no era un muchacho muy valiente, no temía por los otros porque sabia que si algo pasaba James y los demás sabrían cuidar de las chicas, a pesar de no llevarse bien no eran tan mezquinos para verlas en un aprieto y no ayudarlas.

Todos se separaron con su respectiva pareja y se fueron por caminos distintos, estaban muy pendientes de lo que pudieran ver y escuchar, sabían que El Señor Tenebroso había adquirido muchísimo poder pero nunca habían pensado que intentara acercarse a Hogwarts, la verdad es que a los muchachos les parecía que esa guerra era parte de otro mundo que nada tenia que ver con Hogwarts, así que entraron con un poco de temor al bosque.

-Figg ¿estas bien? –la veía un poco pálida y asustada

-Si, no soy tan cobarde como piensas –le contesto en un tono no muy agradable y como si Remus la hubiera ofendido gravemente.

-No es para que te molestes solo fue una pregunta.

-Te agradecería que dejaras de preguntar cosas tontas

-Potter ¿oíste eso?

-Si, no te preocupes, guardemos silencio –dijo James mientras acercaba a Lily hacia a el para protegerla en caso de que algo apareciera de repente.

-Son como ¿pasos? –pregunto ruborizada, porque la mano de James estaba en su cintura.

-¡Shh guarda silencio Evans!

-¡March¡No camines tan rápido!

-¿Tienes miedo de estar solito? –pregunto burlesca

-Deja de decir cosas tontas, se que no te agrada esta situación a mi tampoco, pero es mejor que estemos juntos.

-¿Por qué? Se defenderme sola.

-¡Ay¡Eres imposible¡Detente! –le dijo mientras la tomaba fuertemente de la muñeca a lo que ella volteo a verlo sorprendida- March este bosque es mas peligroso de lo que crees, hay criaturas que ni te imaginas, sospecho que hay hasta Lethifolds así que por una vez en tu vida hazme caso.

-Esta bien –murmuro sorprendida por la seriedad con la que él le había hablado y dispuesta a hacerle caso- ¿podrías soltarme la mano?

-Evans, se acerca, míralo a los ojos y trata de no parpadear entiendes.

-¿Que es eso?

-Un hipogrifo. Talvez parezca bonito pero si lo molestas te puede descuartizar en menos de 10 segundos. En cuanto dirija su mirada hacia ti míralo directamente a los ojos.

-Figg¿por qué estas molesta?

-¿Porque preguntas tanto?

-No deberíamos pelear, en este bosque hay muchas criaturas peligrosas y es mejor estar unidos que...

-¿Cómo que? –Pregunto burlesca- ¿Cómo hombres lobo? –Remus palideció- Me se cuidar sola Lupin no necesito de nadie.

-Deberías tener mas conciencia de lo que dices –dijo fríamente- Hoy no es luna llena y por lo tanto no hay, pero son muy peligrosos y tienen instintos asesinos, te lo aseguro.

Arabella quedo sorprendida nunca había oído hablar a Remus con tanta frialdad en su voz y nunca le había visto en sus ojos esa mirada tan dura, a pesar de no llevarse muy bien siempre había visto a Remus como un chico cortes y amigable, talvez un poco insoportable pero buena persona y ahora parecía muy molesto y tenia una mirada amenazante, se sintió mal por haber sido la causante y por estar peleando con el, después de todo ambos estaban recibiendo su castigo y no era su obligación hacerlo aun mas desagradable.

-Lo siento –musito temerosa al verlo a los ojos una vez mas- no quería que te enojaras.

-¿En serio piensas que hay Lethifolds?

-No lo dudaría, nunca he visto uno, mas que en los libros, pero no me gustaría verlo de verdad. Pero no te preocupes vienes conmigo.

-Que gran consuelo –exclamo irónica

-Parece que no hay nada por aquí, March regresemos.

-¡Black! -grito

-Haz lo mismo que yo haga y el no te hará daño –susurro James mientras miraba al hipogrifo a los ojos y a continuación se inclinaba, el hipogrifo se inclino notablemente ante James y después volteo a ver a Lily, que hizo lo mismo que James.

-¿Es todo? –pregunto asustada mientras veía al hipogrifo inclinarse.

-Si, hagámosle unas cuantas caricias y se retirara.

-Esta bien –acepto, dándole con miedo una palmadita al hipogrifo.

Se sorprendió, nunca pensó que Figg le dijera lo siento se sintió culpable, la chica no tenia la culpa de su problema con la luna.

-No te preocupes, yo también lo siento, lo mejor será que nos calmemos un poco.

-Si, -lo miro, la verdad es que se veía muy atractivo bajo la luz de la luna, recordó lo que había pasado en el tren y se sonrojo por sus pensamientos, el chico era su enemigo no su novio, pensó rápidamente en un tema de conversación pero el se le adelanto.

-¿Qué te parece eso de la obra?

-Mmm es un proyecto interesante pero –recordó- ustedes son tremendos¿cómo pudieron sacarle esa información al pobre de Hagrid?

-Tácticas de expertos –rió un poco al ver la cara de Arabella- Hagrid ya esta acostumbrado a que le saquemos las cosas.

-¿Por qué gritas mujer? –gruño Sirius.

-¿Qué es eso que se ve ahí?

-¿Dónde? –se acerco sigilosamente apartando a Susan y alzando la varita para ver mejor- Es solo una araña de buen tamaño.

-Odio las arañas Araña exumos –grito apuntando la varita hacia la araña que por lo menos tenia 30 cm de altura y que tras el conjuro de Susan había salido huyendo.

-Eres muy violenta ¿lo sabias?, era solo una pobre araña.

-Tu no lo sabes ¿que tal si era una Acromántula en crecimiento?

-Ahora que lo dices, si parecía una pero... –pensó- si hay una debe haber más y a mi tampoco me gustan mucho.

-Era un gran hipogrifo ¿no crees? –pregunto James mientras caminaban hacia afuera del bosque.

-Si tu lo dices.

-¿No te gusto?

-Gustar no es la palabra adecuada, aunque admito que tenía un lindo plumaje. –contesto Lily un poco asustada al recordar a la criatura.

-Tuvimos suerte de que fuera un hipogrifo y no otra cosa. -dijo James.

-Me alegro de salir ya de este lugar, supongo que ya es muy tarde.

-Casi son las 12, debemos ir hacia la cabaña de Hagrid ahí quedamos de vernos con los demás.

-Espero que estén bien –deseó Lily mientras se preocupaba al pensar en los otros.

-Nunca creí que "Black el valiente" le tuviera miedo a las arañas.

-Yo tampoco creí que "March la machorra" también les tuviera miedo.

-No eres agradable

-Ni tú.

-¿Qué es ese ruido?

-¿Tienes miedo March?

-Estoy hablando en serio, se escucha por allá -señalo un árbol.

Ambos voltearon en dirección hacia el árbol y alzaron las varitas. Lo que vieron los dejo helados.

-¿Qué crees que nos ponga a hacer? –pregunto Remus mientras se dirigían a la salida del bosque.

-Supongo que a ayudarle con la escenografía y la utilería ¿no?

-Te encantan los muggles ¿verdad?

-Si, me gustan mucho.

-Que bien, bueno mientras no nos ponga a actuar.

-¿Por qué¿Le temes al escenario Lupin?

-No pienso decirte.

-Dime

-No

-Dime

-No

-Dime

-Te digo con una condición

-¿Cuál?

Sirius se quedo sorprendido, pero no tanto como Susan que se había quedado paralizada, enfrente de ellos había por lo menos 50 arañas de un metro de altura.

-¡¡Susan!! –grito para hacerla reaccionar al tiempo que le tomaba la mano.

-Ti-Ti-Tienes alguna solución para este problema –tartamudeo Susan

-Si una –Sirius le sonrió.

-¿Cuál?

-¡¡CORRER!! –grito mientras la agarraba mas firmemente de la mano.

Y ambos tomados de la mano se alejaron corriendo lo mas rápido que podían, lamentaban haberse internado tanto en el bosque, ya que no habían puesto atención mientras iban discutiendo. Podían oír los chasquidos de las pinzas tras ellos y oyeron también una voz ronca y fría que decía:

-Si son acromántulas -jadeo Susan- pueden hablar, te lo dije.

-Preciosa¿qué tal si corres mas rápido? luego nos preocupamos porque son –sugirió Sirius exaltado de pronto sintió como le soltaban la mano, volteo hacia atrás y vio a Susan que se había caído, la levanto como pudo y la ayudo a correr.

-Sirius me lastimas, me torcí el pie.

-Que te importa más ¿un pie torcido o tu vida? -vio en la chica una expresión de dolor por el esfuerzo que hacia al correr y sin pensarlo la subió a su espalda.

-¿Dónde estaban? Ya estaba preocupado por ustedes.

-Lo sentimos Hagrid pero Lily y yo encontramos un hipogrifo y...

-¿Un hipogrifo?- pregunto Hagrid con interés.

-Si era muy hermoso y...

-¡Que maravilla! Supongo que solo vieron un hipogrifo ¿verdad?

-Si solo eso. ¿Cómo les fue a ustedes? –cuestiono James.

-Pues tu amigo Peter y yo no vimos nada fuera de lo normal –bajo un poco la voz- solo que el se asusto un par de veces.

-Hagrid ¿y mis amigas?

-No han vuelto Lily, pero no te preocupes no he visto chispas doradas, espero que estén bien.

-Que me des un beso.

-¿¡Que!?

-Ya oíste.

-Estas loco Lupin, no pienso hacerlo.

-¿Qué tiene de malo? Ya nos hemos besado en el tren.

-Era un juego y... –se sonrojo- no me gustaría besarte en este lugar, quiero decir –añadió al ver la mirada de Remus- ni a ti ni a nadie.

-Bueno, esta bien cielo –la miro, no sabia que le pasaba, desde ese beso no hacia mas que pensar en ella- pero entonces ¿qué tal si me llamas Remus y yo a ti Arabella? Después de todo nos conocemos desde hace 6 años.

-Esta bien, Remus, y bien ¿te dan miedo los escenarios? -dijo sonriendo, por alguna extraña razón la ponía muy feliz decirle Remus, si, sonaba muy bien, mucho mejor que Lupin.

-Mucho, me daría vergüenza actuar frente a la gente, no te rías¿a poco a ti si te gustaría?

-Supongo que si, además aunque no nos guste si es un castigo y nos ponen a actuar debemos hacerlo.

-Gracias por animarme Arabella.

-Por nada –sonrió- ahí están todos.

-¿Están bien Remus? -pregunto Hagrid mientras se acercaban a ellos.

-Si Hagrid no te preocupes estamos bien.

-No vieron nada raro.

-No

-Lily ¿Susan no ha vuelto?

-No Bella, espero que este bien.

-Esta con Sirius claro que esta bien –dijo una despreocupada voz.

-De eso me preocupo Potter, que tal si ambos están muertos.

-Eres muy exagerada Evans tu y yo estuvimos juntos y aun vivimos ¿no?

-Es cierto Lily, yo estuve con Remus y estamos bien.

-Black, gracias.

-Agradéceme cuando estemos a salvo.

-Ahí vienen ¡CORRE!

-March me estas ahogando, no me dejas respirar.

-Lo siento.

Corrieron un poco más y llegaron a la cabaña de Hagrid.

-¿Qué les paso? -pregunto Remus al verlos tan agitados.

-Unas... –jadeo Sirius- horrendas... arañas... nos persiguieron... eran... ENORMES.

-¿Susan estas bien? –pregunto Arabella.

-Si, estoy bien, Sirius, digo Black –se corrigió rápidamente- me cargo porque me torcí el pie. Creo que las que nos perseguían era acromántulas.

-¿Acromántulas? –pregunto Hagrid, nervioso y sorprendido pensando en su "mascota" acromántula, Aragog.

-Si, tenían 8 ojos y podían hablar.

-Lo mejor será que todos regresen al castillo y se vayan a dormir, ya es muy tarde y deben dormir mañana tienen clases, Susan te recomiendo que vallas a la enfermería. –mando Hagrid rápidamente.

-Gracias Hagrid, iré.

Entraron al vestíbulo aun comentando sobre las acromántulas, Sirius seguía cargando a Susan

-¿Por qué Hagrid se habrá puesto nervioso? -comento Remus

-Talvez era la emoción de conocer a un nuevo "amigo" de 6 patas

-No lo creo James, se veía más nervioso que eso.

-Exageras Remus.

-Yo llevare a March a la enfermería, ustedes pueden irse a dormir.

-¿Seguro Black?

-Si. Ya es muy tarde y no creo que tu la aguantes Evans.

-¿Qué te pasa? Ni que estuviera tan gorda –se quejo Susan desde la espalda de Sirius.

-Buenas noches.

-Adiós.

Sirius camino rumbo a la enfermería.

-¿Qué pretendes Black¿Secuestrarme? –bromeo

-Talvez

-Si lo haces gritare.

-Todos están dormidos.

-¿Y a donde me llevarías?

-Eres el rehén, no debes saberlo.

-Uy que miedo me das, oye...

-¿Qué?

-Gracias –susurro.

-Por nada –Sirius le sonrió

En ese momento Madame Pomfrey les abrió la enfermería, y Sirius dejo a Susan sobre una cama con mucha delicadeza, mientras Madame Pomfrey buscaba una pomada para las torceduras.

-¿Puede esperarla señor Black? Solo le pondré la pomada y estará como nueva.

-Por supuesto.

La enfermera curo el pie de Susan y Sirius la ayudo a llegar hasta su recamara pese a que ya estaba bien. Todo el camino fueron en silencio y cuando llegaron a sus cuartos encontraron a sus amigos profundamente dormidos.

A la mañana siguiente durante el descanso fueron citados por la profesora McGonagall, era obvio que su castigo con Hagrid había terminado y que ahora les daría instrucciones para su castigo con madame Betancour. Entraron silenciosamente al despacho de McGonagall y ahí se encontraron con la profesora Betancour rebosante de alegría.

-Buenos días jóvenes –dijo McGonagall- como recordaran les dije que parte de su castigo consistía en ayudar a madame Betancour en lo que ella les pidiera así que ella les explicara en que quiere que la ayuden –termino con una sonrisa cosa que a todos se les hizo muy raro ¿acaso le causaba gracia lo que les esperaba con la profesora Betancour?

-Profesora –empezó Sirius- no podríamos dejarlo así ya hemos tenido bastante con Hagrid y el señor Filch y pienso que...

-Lo siento Black pero es un castigo y el castigo no se acaba cuando tu quieres, hicieron algo mal y ahora deben pagar por ello. Y ahora haga favor de no interrumpir a la profesora, Trinity –añadió McGonagall dirigiéndose a madame Betancour- puedes empezar.

-Gracias Minerva –contesto sonriente Betancour, todos notaron que hablaba con una intensa emoción en sus palabras y que no cabía en si de la felicidad y el entusiasmo- bueno chicos ustedes me ayudaran a montar una... ¡OBRA DE TEATRO! Ustedes serán unos actores grandiosos y...

-¿Actuar? –La corto Remus- pero...

-Claro señor Lupin ¿para que otra cosa los necesitaría? –exclamo en su mismo tono entusiasta.

-Yo pensé que nosotros solo la ayudaríamos con... –pero Remus se callo cuando James le dio un codazo y le susurro .

-¿Qué? –pregunto confusa madame Betancour.

-Nada, nada lo siento. Si, actuar, genial –se disculpo fingiendo un tono entusiasta.

-Bien –continuo la profesora sonriente- bueno ustedes actuaran una obra, el director a dado permiso y la presentaremos el 1° de Enero así que debemos apurarnos, ya tengo decidida la obra aunque aun no tengo decididos los papeles de cada quien, los jefes de casa ya han seleccionado a 15 alumnos de cada casa así que los veré esta tarde en mi salón para decidir los papeles y para que conozcan a los demás compañeros con los que trabajaran. Los veo en la tarde debo ultimar detalles con la profesora McGonagall pueden retirase –les dijo sonriente.

Salieron juntos al jardín y se detuvieron cerca del lago a la sombra de un gran árbol habían hecho el trayecto en silencio pero en cuanto llegaron a su destino estallaron en comentarios.

-Creo que ha perdido la razón –dijo muy seriamente James.

-Te apoyo, esta loca de remate –exclamo Sirius.

-No tienen porque exaltarse de esa manera –se enfado Susan- desde anoche lo sabían o ¿no?

-Si March pero saberlo es una cosa y que te lo confirmen en tu cara es otra, además yo pensé que solo la ayudaríamos con la utilería, el escenario y todo eso. –le contesto Sirius.

-¿¡Actuar?! –Susurro Remus pasmado- ¿¡Actuar?! Odio el escenario.

-Vamos –los animo Lily- será divertido y además...

-Lily tu lo dices porque ya lo has hecho –comento Susan- pero nosotros... ¡en la vida hemos actuado!

-Opino igual que Lily –dijo Arabella mientras se quitaba la capa y la depositaba en el suelo- será una experiencia divertida, además nos servirá para experimentar cosas nuevas.

-Pero-pero –tartamudeo Peter- nos vera toda la escuela y nos harán burla.

-Nos harán burla solo si lo hacemos mal –murmuro Lily molesta- pero yo por mi parte pienso hacerlo muy bien.

-A todo esto Evans ¿por qué tu y tus amigas nos siguieron hasta este lugar?

-Tu y tus amigos nos siguieron a nosotras Potter pero ¿sabes? Me revienta estar aquí contigo así que ya nos vamos. Adiós.

Y diciendo esto las tres chicas se marcharon hacia la escuela dejando a los merodeadores solos con sus lamentos.

-Pero ¿qué dije¿por qué se molesto? –mascullo James enojado- ¡Mujeres!

-Yo me niego –susurró Sirius- me niego a hacer el ridículo ¿y nuestra reputación?

-Opino lo mismo –lo apoyo Peter- no quiero, además pienso que Madame Betancour a perdido la razón.

-No nos queda mas que hacerlo –se lamento James- es nuestro castigo y McGonagall nos matara sino lo hacemos. Tu que opinas Remus –pregunto al verlo callado y distante.

-Yo –contesto Remus- solo tengo una pregunta.

-¿Cuál?

-¿¡Que clase de castigo es este!?

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¡Hola!

Ojalá estén disfrutando este fic, de ésta linda y peculiar pareja n.n

Dedico el capitulo a todas las personas que están leyendo y en especial a

Mariandre carolina, Kalista Walter, Verónica y La heredera a las que agradezco sus comentarios y críticas n.n

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Portense mal - ¿o bien? ¬¬ NO Mejor mal 0

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