CAPITULO VI "CELOS, BESOS, ENCUENTROS Y CACHETADAS"
-Mamá es mentira ¿verdad? –balbuceo Susan temerosa.
-No hija, esta fiesta ha sido organizada especialmente para celebrar su compromiso, que será anunciado dentro de unos minutos.
-¡No me pienso casar con ella! –anuncio Sirius tajantemente.
-Tú vas a hacer lo que te mandemos, Sirius –advirtió su padre con voz enérgica-. Eres un Black y tienes que cumplir tus obligaciones.
-Pero papá... –protesto, no iba a atar su vida al lado de la loca de March.
-Sin peros Sirius Black te casas y punto –termino su padre, y Sirius supo que era mejor callarse, después de todo cuando su padre mandaba algo era imposible desobedecer- Anthony y yo lo hemos acordado todo.
-Mamá porfa...
-No empieces Susan sabes que debes obedecer, además es lo mejor para ustedes. Sirius será un buen esposo –dijo Adrianne, la madre de Susan, mirando a Sirius cariñosamente- y tú serás una esposa dedicada y amorosa.
-¿¡Amorosa?! –grito Susan al borde de la histeria- ¿¡amorosa¿Con este canalla? Es la persona más engreída y arrogante que he conocido nunca.
-¿Quién es arrogante? Señorita machorra March –grito Sirius- tú eres una lucida y siempre estás de mandona sin mencionar que eres muy violenta.
-Él es un mujeriego –se quejo Susan.
-Puedo hacer lo que quiera, además las chicas me aman –se defendió Sirius sonriendo.
-Además es creído.
-Tú eres malhumorada.
-Tú eres un mentiroso.
-Jamás he mentido.
-Eres un tonto ¿y ustedes de que se ríen? –exclamo Susan enfadada al ver a los padres de ambos riéndose de ellos.
-Ay hijos –dijo felizmente la madre de Sirius- ustedes ya parecen casados.
-¡¿QUÉ!? –preguntaron al unísono.
-Bueno ya a callar –mando Anthony (el padre de Susan) que hasta ahora había estado calmado-. Ustedes se comprometen ahora y punto final a la discusión, ahora que si quisieran romper el compromiso... pueden hacerlo... pero sólo hasta que cumplan la mayoría de edad, es decir que tengan 17 años, ambos, que hallan salido de Hogwarts y claro que estén seguros de que quieren hacerlo, los dos.
-¡Claro que lo estaremos! –afirmaron ambos al unísono mirándose un poco más calmados.
-Bien, ahora tengo algunas condiciones para ambos –continuo Anthony-. Sirius tendrás que dejar tus romances, al menos hasta que se rompa el compromiso, trataras a mi hija con respeto y te comportaras como su prometido en todo momento –Sirius asintió- ¿Tengo tu palabra?
-Mi palabra de honor –dijo Sirius estrechándole la mano- es un pacto entre hombres.
-Gracias. Susan te portaras bien con Sirius, no tienes permitido tener romances, recuerda que estás comprometida, respetaras a tu prometido y le darás su lugar en todo momento.
-Esta bien padre –suspiro Susan resignada.
-Bien pueden retirase, en 10 minutos lo anunciaremos a los invitados –finalizo Anthony.
En seguida de que sus hijos salieron los escucharon discutiendo. Los 4 adultos sonrieron.
-Ya se quieren –susurro felizmente la madre Sirius- talvez no como enamorados pero les falta muy poco.
-Tienes razón Annie –murmuro Adrianne sonriendo- estoy segura que no aceptaran romper su compromiso.
-Esa canción me encanta –suspiro románticamente Bella.
-No sabia que te gustaban los vals –dijo Lily.
-Sólo ese, siempre he soñado bailarlo con el hombre de mi vida.
-¿Lupin?
-No seas tonta –dijo Bella sonrojándose.
-¡Mira esos chicos!... no te parecen... ¿familiares? –pregunto Lily.
-Si, ahora que lo dices se parecen a... ¡pero si son los merodeadores! –exclamo Bella.
-¡Arabella! –grito Remus feliz de verla.
-¿Qué hacen aquí? –pregunto James acercándose a ellas.
-Nos invitaron los March –contesto Lily sorprendida de encontrarse con James.
-Bella... ¿quieres bailar? –pregunto Remus.
-Claro –acepto ella sonriendo, para su suerte su vals aún no había terminado.
Se marcharon alegremente en dirección a la pista y comenzaron a bailar uno en brazos del otro.
-No sabía que supieras bailar valses Remus.
-Ni yo, es la primera vez que lo hago.
-Lo haces muy bien –lo halago mientras ponía su cabeza en su hombro y se dejaba llevar por la suave música.
-Y tú te ves muy bien... te ves preciosa Bella.
-Es una de tus frases de conquistador –pregunto Bella bromeando aunque estaba nerviosa.
-Talvez –sonrió Remus dulcemente- ¿No te gustaría ser conquistada por Remus Lupin, cielo?
-Déjame pensarlo –bromeo Bella feliz, aunque sabia que ya tenia la respuesta.
-Se ven muy bien juntos.
-Tienes razón Evans –sonrió James-. ¿Y tú no quieres bailar?
-Me encantaría, pero no hay con quien.
-Y yo estoy pintado ¿o qué? –pregunto James haciéndose el ofendido.
-¿Me estas invitando?
-¿Por qué no? –pregunto James sonriendo con elegancia.
-Es tonto responder una pregunta con otra pregunta –se quejo Lily-. ¿Lo sabías?
-Por que no lo discutimos mientras bailamos –propuso James.
-De acuerdo –sonrió Lily mientras tomaba la mano de James y comenzaban a bailar.
-¿Qué te pasa¿Por qué pones esa cara Evans?
-¡Me pisaste! Eres un tonto –exclamo Lily poniendo de nuevo una cara de dolor-. Ves, lo hiciste de nuevo.
-¡Perdóname la vida! Pero no se bailar esto, además quería hacerte pasar un buen momento por eso te invite.
-Me siento halagada pero… Gracias –murmuro ella recargando su cabeza en el hombro de James, a lo que este no pudo evitar sonreír.
-Me han abandonado –se quejo Peter mirando a su alrededor con tristeza- ¡Comida! –exclamo alegremente, dirigiéndose a una mesa.
-Eres un idiota.
-Tú eres violenta.
-Eso es mentira, Black.
-Claro que no –contesto Sirius esquivando un golpe de Susan.- Ves lo eres.
-Eres un insensible.
-¡Y tú eres fea, gritona, tonta y presumida! –grito Sirius hastiado de ella.
-¡Te odio¡Y odio mi destino! –chilló Susan con lagrimas en los ojos y mirándolo de forma muy poco agradable.
-Susan... –susurro Sirius, temeroso de haber ido demasiado lejos y un poco dolido- ¿Tanto te molesta ser mi prometida? –cuestiono poniéndose serio.
-¿Molestarme? Te odio, Black. Eres un tonto, no tienes sentimientos y nunca he conocido ser mas despreciable que tú –murmuro Susan lo bastante fuerte para que Sirius la oyera.
-¡Esta bien, muy bien¡Me alegra escucharlo! –farfullo Sirius molesto- Respetaremos el trato, pero quiero que quede claro que no siento nada por ti, ni siquiera amistad, eres una chiquilla tonta y antipática.
La canción termino y los chicos se acercaron a donde Peter estaba comiendo.
-¿Quieres algo de beber? –pregunto Remus a su compañera de baile.
-Está bien –contesto Bella- te acompaño.
Lily miro a James esperando a que él también se ofreciera a traerle una bebida pero este sólo la miro sin entender.
-¿Qué? –pregunto incomodo por la miradita de Evans.
-Quiero tomar algo.
-Que casualidad yo estaba pensando lo mismo, me traes algo de beber –pidió James sonriéndole con lo que él consideraba una sonrisa encantadora y persuasiva.
-Eres un grosero –murmuro Lily mientras iba hacia la mesa de las bebidas.
-¿Y ahora qué hice? –mascullo James molesto- ¡Mujeres! –se encamino hacia donde se había marchado Lily.
-¿Qué tienes Evans?
-¿Tus padres no te enseñaron modales? Deberías ser un poco más cortés y amable.
-Mhm hablando de mis padres ahí están. ¿No quieres conocerlos? –pregunto y sin esperar respuesta, la tomo de la muñeca y se acerco a una pareja con elegantes túnicas.
-¡James! Cariño –exclamo su madre, una mujer muy bella de cabellos castaños largos y ojos azules como los de James- te estábamos buscando.
-Hola mamá –James sonrió dulcemente- la fiesta esta muy aburrida no podría...
-No quiero bromas en esta ocasión –le dijo su padre sonriéndole, era un hombre muy parecido a James, con el mismo pelo revuelto y con gafas, a pesar de la edad seguía siendo muy apuesto- debes portarte bien ¿de acuerdo?
-Prometido –dijo James guiñándole un ojo.
-James, cuantas veces te he dicho que te acomodes ese cabello –murmuro su madre vertiendo disimuladamente un poco del agua que tenia en su copa en la cabeza de James y aplacándole el cabello con las manos.
-¡Mamá no hagas eso! –reclamó James alejándose un poco de ella y escuchando la risa de Lily- Mamá, papá les presento a la señorita Lily Evans.
-Mucho gusto señores Potter –murmuro Lily un poco apenada.
-Mucho gusto hija –exclamo la madre de James dulcemente al tiempo que le tendía la mano- yo soy Amely Potter. ¿Eres la novia de James?
-¡No! –se apresuraron a negar ambos-. Sólo somos amigos.
-Entiendo –comento el padre de James sonriendo para si, se inclino y beso la mano de Lily, lo que causo que esta se sonrojara- yo soy Adalbert Potter.
La música paro en ese instante y las luces bajaron su intensidad para alumbrar la parte de enfrente del salón en donde estaban Sirius, Susan y los padres de ambos.
-Les agradezco mucho a todos que nos hallan honrado con su presencia –dijo Anthony elevando la voz- espero que la estén pasando de maravilla.
Hubo murmullos generales de asentimiento y Anthony sonrió.
-El motivo de esta gran fiesta –continuo Anthony – Es para anunciarles el grato acuerdo al que llegamos el señor Armand Black (gran amigo mío) y yo Anthony March, con respecto al futuro de nuestros dos hijos –Anthony calló y miro elocuentemente a Armand.
-Me complace informarles a todos –continuo Armand- que en esta hermosa noche del mes de diciembre comprometemos en matrimonio a nuestros hijos. Sirius Alexander Black y Susan Gabrielle March.
La sala entero vibro de aplausos cuando Armand termino y los chicos aplaudieron muy confusos al saber la noticia del futuro matrimonio de sus amigos.
-Me alegro de estar de vuelta en Hogwarts, ya no soportaba tanta estupidez, por todos lados. Mirara a donde mirara, me felicitaban por mi buena fortuna –se quejo Susan con cara de sufrimiento.
-No creo que te alegres tanto de estar de vuelta aquí, una vez que todos o mas bien todas regresen de vacaciones, te comerán viva por ser la prometida de Black –explico Arabella preocupada por su amiga.
-¡No me importa¡Yo no pedí ser su prometida!
-Y cuando vean la obra estoy segura que te echaran una maldición –completo Lily.
-¡La obra! –musito Susan preocupada-. Lo había olvidado con tanto ajetreo –tomo el libreto y se dispuso a salir de la sala común.
-¿A donde vas? –preguntaron sus amigas.
-Quede de verme con Snape en los jardines para ensayar nuestras escenas, son 2 o 3 y muy cortas pero él es muy torpe, las veo luego –se despidió Susan desapareciendo por el agujero del retrato.
-Ahora que lo recuerdo –murmuro Bella- yo también quede con Diggory para revisar que actuara apropiadamente en su canción.
-¿Diggory? -Pregunto Lily
-Si, sólo sale en esa escena pero me pidió que lo supervise mientras canta y actúa. Y ya que a mi me encanta este proyecto accedí.
-Veo que me quedare sola –suspiro Lily recostándose en el sofá- supongo que terminaré de aprenderme mis diálogos.
-Te veo al rato Lily.
-Bye, Bella –murmuro Lily mientras veía que el retrato de la señora gorda se abría para que su amiga saliera, escucho unas disculpas apresuradas y unas voces.
-Auch me dolió –se quejo James-. ¿Por qué tan solita Evans? –pregunto sonriente al ver a Lily.
-No te incumbe Potter, pero ¿De qué te quejabas?
-No te incumbe –contesto James echándose a reír al ver la cara que ponía Lily.
-Lo que pasa es que choco con Arabella¿me pregunto a donde iba tan apurada? -murmuro Remus.
-A ver a Amos Diggory –menciono Lily- va a ensayar con él una escena.
-¿Con ese? Si sólo es una pequeña escena no veo porque tiene que ir y además iba muy apurada a verse con él –discutió Remus.
-Bueno, Amos Diggory es muy guapo va en 6° grado y es muy amable, a muchas chicas les gusta –comento Lily distraída estudiando el libreto.
-Pero Evans... eso quiere decir que a Figg le gusta Diggory.
-No lo sé Potter, pero él le pidió ayuda y ella accedió, fue él quien la llamo a ella no ella a él.
-¿¡Eso quiere decir que a Diggory le gusta Bella!? –pregunto Remus exaltado.
-No lo sé –respondió Lily temerosa viendo la reacción de Remus- pero ella es muy bonita y simpática, no me sorprendería que... ¿a dónde va? –pregunto Lily viendo a Remus salir de la sala.
-Supongo que a buscar a Figg y a Diggory –respondió James encogiéndose de hombros.
-¿Piensas quedarte aquí?
-¿Por qué no?
-Ya te dije que es tonto responder una pregunta con otra pregunta.
-Pienso darte el honor de estar en compañía de James Alexander Potter.
-¡Que honor! –respondió Lily sarcástica-. No sabía que te llamabas Alexander. ¿Qué no es ese el segundo nombre de Black?
-Acertaste.
-¿Por qué tienen el mismo nombre?
-Nuestros padres son muy amigos y se prometieron que si algún día tenían hijos los comprometerían... pero, como te habrás dado cuenta, no me puedo casar con Sirius.
-¿Por qué él ya esta comprometido con Susan? –bromeo Lily riendo inocentemente.
-No seas tonta –dijo James mirando a Lily un poco airado.
-¡Oye!
-No me puedo casar con él porque los dos somos hombres, nuestros padres esperaban que alguno de nosotros fuera mujer, pero cuando vieron que no fue así decidieron ponernos el mismo nombre para compensar.
-Pensé que no ibas a venir March –farfullo Snape malhumorado al ver a Susan acercarse a él, estaba de pie en la nieve cerca del lago.
-Lo siento, pero es que con tantas cosas en la cabeza lo olvide.
-¡Ah si! –respondió Snape irónico-. Lo olvide, ahora eres la flamante prometida de Black, debes estar buscando tu ajuar de novia ¿no?
-Eres un tonto Snape –afirmo después de darle un golpe en la cabeza-. Por si no lo sabías fueron nuestros padres quienes lo decidieron, no nosotros, a mi Sirius no me agrada.
-¿El maravilloso Black no te gusta¡Pero si les gusta a todas las chicas! –escupió sarcásticamente Snape.
-Yo no soy como las demás chicas, Snape. Mejor vamos a ensayar.
-¡Maldición! –grito Sirius en voz alta, estaba sentado cerca de los invernaderos junto con Peter-. Mis padres arruinaron mi vida.
-Ahora no podrás ser mas un Don Juan, amigo –dijo pacientemente Peter.
-¡¿Qué harán las chicas sin mi?! La culpa de todo la tiene March.
-Por que no sigues como siempre –sugirió Peter- supongo que a March no le importaría.
-No Peter, di mi palabra de honor y jamás he dejado de cumplir mi palabra.
-Entonces no te queda más que ser un prometido devoto, no tienes otra salida amigo.
-Puedo aceptar la opción de romper el compromiso, bueno mas bien aceptaré la opción de romper el compromiso.
-¿Crees que ella acepte?
-Claro que sí. Nos odiamos, hubieras visto como se puso cuando sus padres se lo dijeron.
-Ya veo, entonces necesitas tener 17 años, aún te queda un buen tiempo para eso.
-Sí, ya lo se Colagusano.
-¿Qué harás entonces?
-Soportarla lo mejor que pueda.
-¿Cómo lo viste Arabella?
-Cantas muy bien Amos –aplaudió mirándolo.
-Gracias, tu actúas muy bien, me encanta la pasión que muestras cada vez que lo haces. Eres una chica que se entrega totalmente.
-Muchas gracias, Amos –Bella sonrió sonrojada- y dime a ti ¿qué te parece este proyecto?
-Bueno yo entre porque me seleccionaron para participar y para ser sincero al principio no me gusto mucho la idea, pero... después me comenzó a gustar aunque todavía me avergüenza un poco cantar frente a los demás.
-No veo porque, lo haces muy bien. De todas formas Black y Susan son los que más cantas, no te preocupes –lo animo sonriéndole.
-¿Y tu hermano? Lo recuerdo muy bien era un gran tipo –pregunto Amos.
-Philipe es un auror y en este momento para ser sincera... no se dónde está, ni cómo –musito Arabella con la mirada triste.
-Lo lamento –se disculpo Amos al ver que se había metido en asuntos que no le correspondían, Arabella reflejaba una mirada un poco triste y eso era lo último que él quería.
-No tiene importancia, gracias por preguntar por él –sonrió Bella.
En ese momento Amos se acerco a ella, quería brindarle un poco de apoyo, a él le parecía una joven muy agradable y hermosa. Le gustaba estar con ella. No se dio cuenta que sus zapatos estaban desabrochados y se tropezó con sus agujetas, por acto reflejo se sujeto a Bella y también la tiro. Si alguien hubiera visto la posición en la que cayeron hubiera jurado que acababan de besarse, Arabella había caído justo encima de Amos y su boca estaba a unos pocos centímetros de la boca de Diggory.
-Lo siento Arabella –se disculpo Amos muy apenado.
-No importa –dijo Bella también avergonzada.
Se incorporaron un poco y se miraron a los ojos, después de verse unos instantes comenzaron a reír fuertemente.
-¡Arabella! –grito Remus interrumpiéndolos y ayudando a Bella a ponerse de pie- ¿Qué te paso?
-Bueno Amos y yo nos caímos –explico Bella sin notar las miradas que Remus y Amos se lanzaban mutuamente.
-Muchas gracias Arabella –dijo Amos- espero que nos volvamos a reunir para ensayar.
-Claro, Amos, cuando quieras –contesto Bella sonriendo.
-Nos vemos Bella.
-Nos vemos –Bella se despidió de él después se volteo hacia Remus- ¿Me buscabas Remus?
-Bueno yo...
-Es hora de comer ¿qué te parece si vamos? –pidió Arabella.
-Claro –dijo él ofreciéndole su brazo, que ella acepto, la miro y se alegro de que ya no estuviera cerca de Diggory.
-No sabia que Lupin estaba interesado en Arabella –pensaba Amos mientras caminaba-. En fin, la decisión será de ella, pero no me rendiré sin pelear, se que tengo oportunidad.
-Ya te dije que así no es, Snape –dijo Susan molesta.- No pongas esa cara.
-Lo siento March pero no me gusta que me agarren el pelo.
-Pues te aguantas.
-Discúlpeme señora Black. Auch eso dolió -se quejo Severus sobándose un golpe.
-Ya te dije que no me gusta Sirius –aclaro Susan molesta- no soy como las demás.
-Entonces… ¿por qué lo llamas por su nombre?
-Nuestros padres nos obligaron a llamarnos así. Además no me voy a casar con él.
-¿Ah, no¿Y cómo le vas a hacer?
-Podemos romper el compromiso cuando los dos tengamos 17 años –respondió Susan preguntándose por qué le contaba eso a Snape.
-Pero por lo mientras eres su prometida.
-No me lo recuerdes.
-Creo que eres sincera y no te gusta, pero pensé que te gustaba muy en el fondo.
-No, no me gusta y ya entiéndelo.
-Tú, Evans y Figg siempre están discutiendo con los merodeadores.
-A propósito de Lily… ¿ella te gustaba no? –pregunto Susan curiosa.
-Gustaba, tú lo has dicho, pero ya me di cuenta que no es para mí –dijo Severus, que no se explicaba porque se estaba abriendo con Susan-. Ya llegará la mujer para mí.
-Me gustaría decir lo mismo, claro con un hombre –Susan sonrió, ya no estaba molesta y encontraba a Snape ¿agradable?– pero en caso de no poder romper el compromiso mi vida se arruinaría, además que soy exigente con los hombres.
-¿Cómo te gustan? –pregunto Snape interesado- supongo que muy guapos ¿no? –después de todo March era muy guapa y debía preferir hombres igual, dedujo Snape.
-Pues si son lindos, atentos y me tratan bien, me conformo. Claro que si son guapos no me opongo –Susan rió- y lo más importante es que el chico en cuestión... me quiera. ¿Y a ti como te gustan las mujeres?
-Me gusta que me comprendan, a veces soy muy malhumorado y necesito la comprensión... creo que eso es todo –respondió Snape que escuchaba pasos.
-¡Susan¿Qué haces aquí con este?
-No eres mi papá, Sirius –respondió Susan-. Además puedo estar con quien quiera.
-Lo que digas, vámonos –dijo ignorando su respuesta y sujetándola de la muñeca.
-No me pienso ir contigo.
-Ya es hora de comer Susan –le recordó Sirius- la comida no se aparecerá aquí.
-¡Ya suéltala ella no quiere ir contigo! –grito Snape aventando a Sirius.
-No te metas Snapy ella es mi prometida –grito Sirius también empujando a Snape y soltando a Susan.
-Eso no te da derechos sobre mi Sirius. Déjame en paz.
-Eres una antipática Sus... –pero Sirius no continuo porque Susan lo calló con una cachetada y se marcho con Snape.
-¿Qué hice ahora? –grito Sirius pateando una piedra-. Sólo intentaba ser amable.
-Pues creo que te fallo amigo, ella se fue con Snape –dijo Peter señalando a la pareja que se dirigía al castillo.
-Snape es un idiota –mascullo Sirius mirando en dirección al castillo.
-Evans –jadeo James cansado- ya no puedo más.
-Pero qué estas diciendo –regaño Lily- tienes que aprender a bailar Rock and Roll súper bien, para la obra. Además tú fuiste quien me pidió que te enseñara –le recordó mirando como su pareja se había dejado caer sobre un cómodo sillón.
-Pero es que es difícil –se quejo James.
-Levántate y vamos a seguir –mando Lily mientras lo jalaba de un brazo, James se aferraba al sillón de la sala común, que estaba desierta.
-¿Qué te parece si mejor ensayamos la escena del auto?
-Ya te dije que no –respondió Lily sonrojada-. Vamos a seguir bailando.
-Es hora de comer.
-Eres un glotón Potter, me sorprende que no estés gordo.
-Puedo comer lo que quiera y no engordar pero... no puedo decir lo mismo de otros –miro disimuladamente a Lily y sonrió.
-¿¡Insinúas que estoy gorda?! –grito Lily enojada.
-Sólo digo que cuando te cargue al bailar no eras nada ligera.
-¡Potter! –grito Lily persiguiéndolo por toda la torre-. Me las pagarás –lo malo del asunto es que James era muy rápido y no podía alcanzarlo.
-¡Atrápame si puedes! –grito James volteando por un instante, al seguir corriendo se tropezó con un sillón y cayó de bruces al suelo.
-¡Te atrape! –grito Lily jalando el cuello de la túnica de James para que se levantara-. Te advertí que me las pagarías.
-¿Puedo pedir un último deseo?
-Está bien, para que veas que soy una gran chica –Lily sonrió condescendiente.
-Mi último deseo es...
-¿Es? –pregunto Lily impaciente por asesinarlo.
-Darle... un... beso a la chica mas bonita de Gryffindor, es decir besarte Evans, porque eres tan maravillosa que he caído rendido a tus pies. –James logro su cometido Lily había aflojado la fuerza de su mano, con la que lo sujetaba, al oír sus palabras. James sin demora se soltó y siguió corriendo por la torre mientras escuchaba a Lily gritar.
-¡Me las vas a pagar Potter!
El ensayo terminó, faltaban muy pocos días para la presentación de la obra y casi todos habían perfeccionado su papel, incluso los de Slytherin que habían sido amenazados por la profesora McGonagall.
-Magnifico chicos –exclamo emocionada Madame Betancour- sólo les falta afinar un poco el baile y también lo del canto, pero en lo referente a la actuación ya lo hacen muy bien. Aunque me gustaría que fuera de estos ensayos practiquen su papel, para que así les salga perfecto.
-¿En serio? –preguntaba Amos.
-Sí, tú no te preocupes.
-Muchas gracias Arabella, pensé que Madame Betancour me iba a vestir de ángel –murmuro horrorizado y agradecido porque bella había hablado con la profesora.
-Te verías gracioso –Bella rió divertida-. Ahora sólo te pondrá una aureola en la cabeza.
-Te debo una.
-No le tomes importancia, lo hice con mucho gusto, eres mi amigo ¿no? y para eso están los amigos.
-Gracias Bella pero no olvidaré esto nunca, me has salvado de un gran ridículo –Amos sonrió, en verdad que le gustaba esa chica- ¿Qué te parece si te invito algo en las Tres Escobas cuando vayamos a Hogsmeade? Digo, como pago del favor –añadió inocentemente.
-Me encantaría –acepto Bella-. La salida a Hogsmeade es este sábado, Dumbledore nos dio permiso como compensación por no haber salido de vacaciones.
-Me parece perfecto, entonces... es una promesa.
-Sí, extiende tu dedo meñique –Amos extendió su dedo confundido y miro como Bella entrecruzaba su dedo meñique con el de él- esta es la forma muggle de prometer algo –explico Bella- ahora esto es una promesa.
Amos río, en verdad que Bella sabía mucho sobre muggles y era una chica encantadora, estaba decidido a conquistarla aunque tuviera que pasar sobre Lupin, que por cierto en ese momento los miraba muy molesto.
-Espero que se envenene con la cena –murmuro Remus a James.
-No sabia que fueras tan celoso Lunático –bromeo James.
-¡¿Yo¡¿Celoso YO!? No me hagas reír James.
-Entonces por qué te molesta que Figg este con Diggory.
-No es que me moleste… es sólo que Arabella es muy inocente y que tal si ese tipo se quiere propasar con ella.
-¿Diggory? Claro que no, es uno de los tipos más honestos que he conocido, después de ustedes, claro –dijo James- En el Quidditch siempre juega limpio y sin trucos.
-Talvez eso aparenta, pero... quizás es un lobo disfrazado de oveja. Además a Bella no le agrada.
-¿Ella te lo dijo?
-No, pero se nota a simple vista.
-Claro Remus –dijo James sonriendo con sarcasmo y mirando como su amigo se enojaba cada vez más- a Figg no le agrada Diggory que según muchas chicas es muy atractivo, lindo, tierno, educado, caballeroso y no sé que mas tonterías que le gustan a las mujeres. No le agrada, por eso esta tan pegada a él ¿no?... ¿Remus? –murmuro al no sentir a su amigo cerca, lo vio encaminándose hacia la pareja Figg-Diggory–. Lo sabia, nunca te equivocas mi buen James –se alabo a si mismo.
-Arabella –dijo Remus tomándola de la mano- es hora de cenar.
-Si Remus, ya voy.
-Te veo el sábado Arabella.
-Si Amos, es una promesa –contesto Bella guiñándole un ojo y sonriendo mientras se alejaba con Remus.
-¿Te veo el sábado¿Es una promesa? –repitió Remus mirando a Bella interrogativamente.
-¿Eh¡Ah! Es que prometió invitarme algo en Hogsmeade –aclaro estudiando la expresión de Remus.
-Arabella no me gusta que pases tanto tiempo con él –opino sin andarse por las ramas, para él las intenciones de Amos eran muy claras.
-No le veo nada de malo, es un buen chico y muy agradable.
-Talvez, pero no me gusta –continuo Remus enfurruñado
-Remus –dijo ella deteniéndose y soltándose de la mano de Remus- somos amigos pero eso no te da derecho a decirme que hacer ¿está bien?
Remus suspiro molesto y miro la chica.
-Está bien Bella, pero cuídate, no me gustaría que te pasará algo o que te llevaras una desilusión, no quiero verte molesta o deprimida ¿está bien?
-No te preocupes Remus –contesto Arabella tomándole la mano nuevamente y sonriendo para si misma. ¿Acaso estaba celoso?
-Evans ya me canse de cargar esto –chillo James con voz ahogada, su cara se escondía detrás de varias cajas bastante pesadas que llevaba en los brazos.
-Pues te aguantas Potter.
-¡Tú tienes la culpa¿Para qué aceptaste llevar todas estas cosas a las mazmorras?
-Me lo pidió Madame Betancour, no podía negarme.
-Y me pregunto... ¿Por qué fui yo el afortunado en ayudarte a cargar todo esto? –se quejo James.
-Me las debías por decir que estaba gorda.
-Pero si es la verdad -murmuro James detrás de las cajas.
-¿Otra vez vas a empezar con eso? –Lily hablo en voz alta y el eco le devolvió sus palabras, estaban en las mazmorras, en una zona donde casi nadie bajaba.
-¿Es en esta aula Evans?
-Sí –Lily suspiro dejando los paquetes en las mesas que había- por fin, ya me había cansado.
La puerta se cerro con un fuerte golpe que el eco multiplico y Lily grito por el susto mientras ella y James escuchaban risas y una voz que arrastraba felizmente las palabras.
-Aquí se quedan –rió Lucius Malfoy- Espero que alguien encuentre sus huesos.
-¡Déjanos salir Malfoy! –ordeno James con furia- o de lo contrario...
-O de lo contrario ¿qué?, no me puedes hacer nada estando ahí adentro –se burlo Malfoy con gusto.
-Alohomora –se oyó la voz de Lily tratando de abrir la puerta- ¡No funciona!
-Así es, tiene un hechizo imposibilitador y sea cual sea el hechizo que lances, la puerta no se abrirá. –Malfoy rió con estrépito- Por cierto las ventanas también tiene ese hechizo y la puerta sólo se puede abrir por fuera y como nadie baja a estos salones ¡No saldrán jamás!
-¡Malfoy te exijo que abras la puerta! –grito James furioso.
-No estas en posición de exigir nada Potter, y como tanto te gusta estar con la Sangre Sucia te hice el favor de encerrarte con ella. ¡Agradécemelo! –su voz se oía cada vez más lejana, señal inequívoca de que ya se estaba marchando.
-¡Malfoy¡Malfoy¡Malfoy! –grito James- ¡Me las pagaras! –aporreo la puerta.
-Cálmate Potter, con eso no conseguirás que la puerta se abra.
-Estamos encerrados y no podremos salir a cenar y... ¡tengo mucha hambre!
-Ahora que lo dices yo también tengo hambre, ese Malfoy es un idiota. ¿Ahora qué haremos?
-Pues esperar a que tus amigas o mis amigos nos extrañen y nos busquen –sugirió James.
-¿Así como así?
-Claro, ya veras que los merodeadores nos encontraran en menos de lo que te imaginas –respondió James pensando en el Mapa del Merodeador- sólo espero que nos extrañen pronto. Oye, eres una mujer no podrías aparecer un banquete o algo para comer.
-No he aprendido a hacer eso Potter, se supone que eso se aprende cuando –se sonrojo- una ya esta casada y con hijos.
-Y si me caso contigo y tenemos un hijo ¿aparecerías algo de comer? –pidió James hambriento.
-Creo que ya estas delirando Potter y eso... empieza a asustarme.
-Sirius, Sirius ¿podrías dejar de comer así? –murmuro Remus apenado porque todos los miraban, en especial miraban la forma en la que Sirius comía velozmente y literalmente atascándose.
-Nhom mpuhedfo –Sirius trago- No puedo Lunático porque cuando me enojo me da hambre –explico mientras veía a Susan que reía con Bella.
-Me pregunto de que se ríen –mascullo Peter mirando a las chicas.
-Cosas de chicas –contesto Remus sonriendo al mirarlas, estaban unos asientos alejadas de ellos.
-¿Cómo te la has pasado con Diggory? –pregunto Susan.
-Muy bien, es un gran chico, el sábado me invito a tomar algo en Hogsmeade.
-¿Mañana?
-Si –Bella sonrió- es muy atento y simpático, no pensé que fuera así.
-¿Te agrada más que Lupin? Últimamente anda muy pegado a ti.
-Bueno... son muy diferentes pero el que me gusta es Remus, Amos sólo es un buen amigo.
-Mhm ya veo y... ¿No le has preguntado a Lupin si le gustas?
-¡SUSAN! –grito Arabella y todos los del comedor voltearon a verla incluidos los merodeadores-. ¡Dios mío¿¡Cómo se te ocurre preguntarme eso!? –reclamo Arabella bajando la voz.
-No tiene nada de malo –contesto Susan guiñándole un ojo- como veo que vas, creo que si le gustas. Además lógicamente no se lo vas a preguntar directamente, seria algo así como¿Qué chica te gusta? Y se lo preguntas muy inocentemente.
-Baja la voz –pidió Bella- mejor cuéntame ¿cómo vas con Black?
-Ni me hables de ese, es un tonto.
-Pues talvez te gusten los hombres como él.
-Ni loca, primero muerta antes de casarme con él.
-Eso era lo que yo decía con mi tonto y ahora veme –suspiro Arabella- ahora que lo pienso andas muy pegada a Snape.
-Severus, sólo es un buen amigo.
-Creo que a Black no le gusta que pases el tiempo con él, hace rato lo vi muy disgustado.
-Sirius es un idiota, ya te lo dije. ¿Quién es? –pregunto al sentir que alguien le tapaba los ojos.
-No deberías hablar mal de las personas que no están presentes –dijo Sirius con tono molesto.
-Suéltame –pidió Susan pacientemente-. ¿Ya acabaste de comer? Te vi y comías de todo lo que estaba a tu alcance.
-Eso no te incumbe, sólo venia a decirte que mañana ensayamos tú y yo en los jardines ¿Está bien?
-Lo que digas mi general –murmuro Susan, por instinto supo que en ese no era un buen momento para negarse y molestarlo, Sirius estaba muy enojado.
-Las vemos luego chicas –se despidió Remus.
-¿Viste como te vio? Yo que tú si le preguntaba Bella –sonrió Susan.
-Lo pensaré, pero ya déjame en paz. Mejor ve a atender a tu prometido, Señora Black.
-¡Arabella! Ya te dije que no pienso casarme con él.
-Susan, pues como lo mirabas cuando se iba... yo creo que sí.
-¡TENGO HAMBRE¡EVANS, MORIRÉ! –grito James dramáticamente.
-¡Que pesar para la humanidad!
-¿No traes algo para comer?
-¡Ah! Ahora que recuerdo recibí un paquete de mi mamá esta mañana y aún lo traigo –busco en las bolsas de su túnica- ¡Aquí esta¡Lo sabía! Son galletas navideñas ¿quieres?
-Te debo la vida Evans –contesto James tomando la bolsa que Lily le extendía- Vamos a comer.
-De menos ahora no me estarás molestando con tu hambre –dijo Lily tomando una galleta.
-Y dime –dijo James comiendo una galleta con forma de muñeco- ¿con quien vives?
-Con mis padres y mi hermana mayor.
-Yo no tengo hermanos soy hijo único... pero nunca me sentí solo siempre he tenido a Sirius, que es como mi hermano. ¿Cómo se llama tu hermana?
-Petunia, ella es muggle y tiene un novio horrible.
-¿Cómo es él? –pregunto James con la boca embarrada de chocolate.
-Es muy grande, quiero decir alto y robusto, además que no es atractivo pero creo que a Petunia le gustaría casarse con él.
-El gusto se rompe en géneros, pero no te preocupes tu hermana te seguirá queriendo aunque se case con ese tipo.
-No lo creo... Petunia no es así. La verdad es que es una chica que odia la magia y además siempre me molesta... no me quiere por ser bruja.
-En el fondo no es así, estoy seguro.
-Gracias Potter –Lily sonrió, James no era tan desagradable como había pensado, volteo a verlo, estaba tomando la última galleta de la bolsa.
-¿La quieres? –preguntó James al ver que Lily lo veía, ella negó con la cabeza y James partió la galleta en dos y le tendió una mitad que ella comió sonriente- Gracias por compartir tus galletas conmigo, felicita a tu madre por mi ¿quieres?, estaban deliciosas.
-Potter tienes la boca llena de chocolate pareces un niño pequeño –Lily sonrió divertida y saco un pañuelo con el que comenzó a limpiarle la boca a James, que la miraba con intensidad.
Sus ojos se encontraron y se miraron, los segundos parecieron eternos pero sólo fueron un par de instantes.
James tomo su barbilla y la acerco lentamente a él, ella no puso resistencia y cerro los ojos, no entendía porque sentía la necesidad de ser besada por James Potter ¿en verdad quería ser besada por él? James por su parte no podía detenerse, simplemente no podía hacerlo, su cuerpo le pedía a gritos que continuara y pensaba obedecerlo. Finalmente sus labios se unieron en un dulce y apasionado beso, Lily puso sus manos alrededor del cuello de James y empezó a alborotar más su cabello mientras que James la abrazo con fuerza tratando de no perderla. El aire se hizo necesario y tuvieron que separase. Ninguno de los dos se atrevió a mirar a los ojos del otro. Y se quedaron guardando un incomodo silencio por algunos minutos que parecieron una eternidad.
-¿Qué paso? –pregunto Lily.
-Creo que nos besamos, lo que no entiendo es por qué.
-Creo que nos dejamos llevar
-Si, estar encerrado te trastorna mucho –dijo James.
-Lo mejor es que no contemos nada de esto, especialmente tú.
-¿Insinúas que soy chismoso? –repuso ofendido.
-Comunicador es una mejor palabra –opino Lily.
-Si yo soy "comunicador" tu eres "obesa"
-¡¿Qué dijiste?! –grito Lily irritada.
-Nada –dijo James con miedo- ¿A que hora pensaran encontrarnos?
-No lo sé, pero espero que pronto.
-¿Es desagradable estar conmigo? –pregunto James.
-No. ¿Cómo crees? Es el mejor honor que he tenido nunca –respondió sarcástica.
-Deberíamos hacer algo de provecho en lo que estamos aquí.
-¿Cómo que? –pregunto Lily aburrida.
-¿Ensayamos la escena del auto?
-Ya te dije que NO –grito Lily avergonzada- ¿Por qué eres tan mujeriego?
-¿YO? Mujeriego ¿¡YO!? –pregunto James fingiendo estar muy ofendido-. Sólo soy amigable.
-Si claro, amigable con todas las chicas que se cruzan por tu camino.
-Corrección sólo con las que me gustan y eso te incluye –dijo James para ver que efecto tenían sus palabras.
-No dices más que boberías.
-¿Por qué no nos casamos?
-Porque estas loco.
-Bien, entonces platiquemos.
-¿De qué? –pregunto Lily.
-De nuestro futuro.
-No me voy a casar contigo.
-Eso decía Sirius de Susan y ya vez.
-No creo que Susan lo acepte.
-Yo tampoco creo que Sirius la acepte –James imitó a Lily tan perfecto que ella lo miro fingiéndose ofendida.
-Mmm
-¿Estás aburrida?
-¿Tú que crees?
-Es tonto contestar una pregunta con otra pregunta.
-No repitas mis palabras –demandó Lily.
-No repitas mis palabras –la imito James de nuevo.
-¡James!
-Me dijiste por mi nombre –se asombro James.
-Estaba enfadada, lo siento.
-No me molesta, puedes decirme así si quieres –James sonrió.
-¿Han visto a Lily? –pregunto Susan a los merodeadores.
-No. ¿Ustedes han visto a James? –contesto Remus.
-No, me pregunto donde estarán –dijo Bella.
-Talvez están en un aula vacía ensayando la escena del auto –sugirió Peter.
-Lily no es de esas –la defendió Susan- no digas tonterías.
-Pero talvez sucumbió ante los encantos de Potter –dijo Sirius, que había fingido estar dormido.
-¿No estabas dormido? –pregunto Susan.
-No mi amor, estaba escuchando tu dulce voz, que me despertó.
-No me digas así –exigió Susan.
-¿Entonces cómo mi amor? Tu padre me dijo que te tratara como mi prometida y eso hago.
-Me llamo Susan S-U-S-A-N –deletreo.
-Mi amor M-I—A-M-O-R
-Odioso
-Mi amor
-Tonto
-Mi vida
-¡Basta!
-Mi cielo
-Ya dejen de pelear –pidió Bella.
-Arabella tiene razón –dijo Remus- nuestra prioridad es encontrar a James y a Evans.
-No te preocupes Remus –dijo Sirius tranquilo- Nosotros tenemos una forma muy fácil de saber donde esta James (claro si esta en la escuela). ¿La recuerdas merodeador?
-Claro¿Cómo olvidarla merodeador? –contesto Remus.
-¿Cuál es? –preguntaron Bella, Susan y Peter al mismo tiempo.
-¿Qué tan tonto eres merodeador? –pregunto Sirius a Peter dándole una pista.
-¡Ah, esa forma!
-¿De qué hablan? –preguntaron las chicas.
-De nada -contesto Sirius- voy a revisarlo y así sabré donde esta James.
-¡Espera Sirius! –grito Susan siguiéndolo a su habitación-. Dime de que hablas.
-No te incumbe –contesto Sirius entrando a la habitación que se medio ilumino cuando ellos entraron- no eres mi mamá.
-Soy tu prometida.
-Eso no tiene que ver –dijo Sirius buscando algo en el baúl de James- ¡Aquí estás!
-¿La capa invisible de James¿Eso te ayudara a encontrarlo?
-No, pero me ayudara a salir para buscarlo.
-Yo quiero ir.
-No, tú te quedas aquí.
-Mi amiga también esta desaparecida.
-Mi amigo también lo esta y yo voy a ir a buscarlo solo.
-Quiero ir.
-Entonces ve por tu lado –sugirió Sirius mientras sacaba un pergamino de un cajón- ¡Muy bien, ahora sabré dónde esta James!
-¿Qué es eso?
-No te incumbe mi amor
-Deja de decirme así, además entre las parejas no debe haber secretos –añadió Susan con una voz melosa y cursi para ver si lo convencía.
-Tú los tienes conmigo y yo no me quejo.
-Yo no tengo secretos contigo
-¡Claro que si!
-¿Cuál? Haber, dime.
-¿¡Qué eres de Snape!? –pregunto Sirius en tono retador y en voz alta.
-¿¡En serio te gustaría trabajar en el ministerio?!
-Claro¿Qué le ves de malo? –pregunto Lily dudosa.
-Es aburrido.
-Mmm talvez si, sino me gustaría ser aurora.
-Eso suena bien –afirmo James más convencido.
-¿No te gustaría ser auror?
-Se ve que es una carrera interesante pero yo ya tengo mi futuro planeado, seré un gran… -James guardo silencio para provocar emoción.
-¿Serás un gran…? –pregunto Lily impaciente por escuchar la respuesta.
-¡Jugador de Quidditch¡Seré el numero 1!
-Debí imaginármelo –confeso Lily- aunque talvez esa profesión te vaya bien.
-¡Claro! Me encanta el Quidditch y mi mayor anhelo es ser jugador profesional. Ya verás, haré que Inglaterra gane todos los mundiales –James hablaba con tanta pasión que Lily se contagio, ya lo imaginaba montado en su escoba con su uniforme de Inglaterra y persiguiendo la snitch a toda velocidad.
-Suena bien, serás muy famoso y entonces serás más presumido que ahora.
-¿Yo presumido?
-¡Claro que no! El señor soy el mejor, el numero 1 Potter, no es presumido.
-Me hieres Evans –comento James ocultando su mirada y bajando la cabeza.
-Lo siento –se disculpo Lily sinceramente y temerosa de haberlo ofendido en serio, al ver que James seguía en silencio se acerco a él.
James tenia la cabeza agachada fingiendo estar muy triste cuando sintió que Lily se acerco a él, alzo la cabeza y grito fuertemente.
-AAHHH -grito James
-¡AAAAHHHHH! –grito Lily asustada, James comenzó a reírse al ver su cara y Lily le dio un golpecito en la cabeza.
-Eres un tonto.
-Lo siento –dijo James aun riéndose- debiste ver tu cara.
-Pensé que estabas triste, pero eres un tonto.
-Lo siento
-Jamás volveré a confiar en ti James Potter
-Me parece muy sabio de tu parte. Vamos, no te molestes, si te enojas será peor aun, debemos estar aquí largo tiempo.
-Me pregunto cuándo nos sacaran de aquí –se lamento Lily.
-¿Crees que todavía estén peleándose, Remus? –pregunto Bella preocupada.
-Talvez, conociendo a Sirius supongo que si.
-¡No tengo nada que ver con él, es sólo un amigo! –gritaba Susan, siguiendo a Sirius.
-¡No te creo! –Sirius gritaba bajando de los dormitorios con la capa de James bajo un brazo y el mapa del merodeador en la mano.
-¡No eres nadie para decirme a quien hablarle!
-¡Soy tu prometido¡Y tu padre dijo que debíamos respetarnos!
-¡Lo que te molesta es que me lleve mejor con Severus que contigo!
-¡A mi no me importa lo que hagas! Remus ya estoy aquí, toma –dijo Sirius poniendo fin a la discusión con Susan y entregándole el mapa a Remus-. No lo revise arriba porque mi dulce amor no dejaba de molestarme.
-¡Sirius eres un tonto y ya no me digas así!
-Si, si, si –Sirius fingió ignorarla- ¿Remus y ahora qué hacemos?
-Pues revisarlo –contesto Remus como si fuera lógico.
-¿Con ellas aquí? –pregunto Peter desconfiado.
Remus las miro evaluadoramente y después miro a Sirius quien asintió molesto.
-Si, con ellas aquí –dijo Remus- pero antes… chicas –dijo bajando la voz, a pesar de que en esos momentos no había nadie en la sala común- deben prometer que nunca revelaran este secreto.
-Prométanlo –exigió Sirius en tono autoritario.
-Está bien, lo prometo –dijo Arabella observando a Remus, la verdad no sabía ni a que se referían, pero confiaba totalmente en él.
-Yo también lo prometo –murmuro Susan, aún estaba molesta, pero deseaba encontrar a Lily, y claro que iría a buscarla y ni Sirius ni nadie se lo impediría.
-Bueno –dijo Remus complacido. Desplegó el pergamino que minutos antes le había entregado Sirius-. Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas –toco con su varita el pergamino.
Inmediatamente en el punto donde Remus había tocado el pergamino empezaron a aparecer letras que anunciaban que el Señor Lunático, Colagusano, Canuto y Cornamenta presentaban el Mapa del Merodeador. Un mapa de Hogwarts se desplegó ante sus ojos, mostraba el castillo en su totalidad y con puntitos negros señalaba donde se encontraba cada persona en el castillo, como eran vacaciones había muy pocas personas en el castillo, las chicas miraron asombradas que en la sala común de Gryffindor aparecían 5 puntos con sus respectivos nombres.
-¿Sorprendidas? –pregunto Sirius mirando entretenidamente sus caras-. No las culpo esto es en verdad fantástico.
-¿El Mapa del Merodeador? –pregunto Susan-. Significa… ¿Qué ustedes lo hicieron?
-Claro, somos muy inteligentes ¿no? –pregunto Remus con aire de superioridad.
-¿Cómo lo hicieron? –pregunto Bella.
-Tácticas de expertos –contesto Peter dándose aires.
-Lo que menos importa ahora es como lo hicimos, lo importante es encontrar a Evans y a James –termino Sirius mirando el mapa detenidamente.
-¡Tijeras! Perdiste, Tijeras cortan papel –decía James emocionado- Muy bien, qué te preguntaré.
-No es justo, me has ganado 5 veces seguidas, apuesto a que estas haciendo trampa.
-Nunca hago trampa –dijo James con voz seria-. Soy un caballero, te vencí limpiamente, admite tu derrota Evans.
-¡Ay, esta bien! –contesto Lily tratando de parecer molesta, aunque no lo estaba, en realidad se la estaba pasando bien, le gustaba estar ahí con James pasando el rato- ¿Qué quieres saber?
-¿Quién es la persona que más quieres en este mundo? –pregunto James curioso.
-Mmm –Lily lo pensó, recapacitando se daba cuenta de que no podía poner a una persona en ese lugar tan importante- No existe, no hay una persona que pueda ocupar ese lugar tan importante.
-¿No me estas mintiendo?
-No, la verdad es que quiero mucho a mis padres y a mis amigas, pero ninguno de ellos es la persona que más quiero en este mundo –dijo Lily tímidamente.
-Ya veo –James sonrió, él tampoco tenia una persona importante en su vida, naturalmente quería mucho a sus amigos y a Sirius lo consideraba su hermano pero no era lo mismo- Espero que lo encuentres algún día Lily –sonrió de una forma muy dulce, Lily nunca lo había visto sonreír así-. Lo siento no debí…
-No te preocupes, puedes llamarme así y… Gracias, te prometo que cuando lo encuentre contestaré a tu pregunta –Lily sonrió también, ya no le importaba si no la encontraban pronto sus amigos, estar ahí se sentía muy bien, aunque empezaba a hacer un poco de frió.
-¿Tienes frió? –pregunto James.
-Un poco, las mazmorras no son precisamente el lugar mas calido de Hogwarts.
James sonrió y le coloco a Lily su capa para abrigarla, después la abrazo, no pretendía asustarla solo confortarla, Lily por su parte estaba muy cómoda y no protesto. Los brazos de James eran muy protectores y ella cabía a la perfección en ellos, como si estuvieran hechos a su medida, la verdad es que James era muy guapo y cuando quería, sólo cuando quería… era encantador, se sonrojo por sus pensamientos y James lo noto pero no dijo nada, lo único que quería en esos momentos era quedarse allí abrazando a su pelirroja.
-¿Qué estarán haciendo en las mazmorras? -pregunto Remus preocupado- debe estar helando en ese lugar.
-Espero que estén bien –murmuro Bella.
-Oigan –pregunto Peter-. ¿Vamos por ellos o creen que si vamos los interrumpamos en algo?
-Yo creo –dijo Sirius firmemente- que han de estar en algún problema de lo contrario ya habrían subido, ya es muy tarde.
-Vamos a buscarlos –sugirió Susan con voz decidida-. Yo iré contigo Sirius.
-Ya te dije que tú te quedas aquí mi amor –mando Sirius.
-Tú no me mandas, voy a ir contigo te guste o no.
-Haz lo que quieras –contesto Sirius cediendo al fin, a lo que Susan sonrió.
En las mazmorras la temperatura había bajado mucho, además de que era invierno y algunas antorchas se habían apagado, por lo que se sentía mas frío, James sospechaba que otra vez había empezado a nevar. Lily se había quedado dormida en sus y él estaba medio dormido también, pero a la media luz observaba a Lily fijamente, era curioso pensar que 5 años habían estado peleándose y ni siquiera se habían llegado a odiar, o al menos él no la odiaba a ella. Lily sonrió, estaba teniendo un sueño muy placentero y James la miro, sin que ella se percatara le dio un suave beso en la frente dispuesto a velarla toda la noche, era una chica muy dulce cuando dormía.
-Shh, no hagas ruido –murmuro Sirius a Susan, iban caminando por un pasillo bajo la capa de James- Filch pasará por aquí en cualquier momento.
Justo cuando Sirius había terminado de hablar apareció Filch que venia de otro pasillo y se detuvo al lado de ellos olfateando.
-Mmm huele muy rico –murmuro para si mismo, a lo que Susan se tapo la boca, de seguro era su perfume lo que había olido- es por aquí –murmuro olfateando cerca de donde estaba Susan.
Sirius comprendió todo en un instante y muy lentamente tomo a Susan de la cintura y empezó a caminar hacia el final del pasillo, sin hacer ruido. Al fin se encontraron fuera del alcance de Filch y cerca de las mazmorras.
-Mi amor, sólo me traes problemas –se lamento Sirius.
-Oye, yo no sabia que iba a oler mi perfume, créeme que para mi tampoco fue una gran experiencia que Filch estuviera a punto de pillarnos.
-Como sea, recuérdame la próxima vez dejarte en casa cuidando de Sirius Jr y Susan Jr.
-¡Que no me voy a casar contigo! –reitero Susan-. Y a propósito deberías ser un poco más inventivo con los nombres.
-No le pienso poner a mi hijo como tu madre, ni como tu padre, ni como tu abuela, ni como tu abuelo, ni como tu prima, ni como tu hermana, ni como…
-Ya deja de decir tonterías¿es en esa mazmorra?
-Si, ahí indica el mapa que están –contesto Sirius revisando el mapa.
James estaba ya a punto de dormirse cuando escucho un ruido en la puerta, despertó a Lily y ambos se escondieron detrás del escritorio. La puerta se abrió.
-¿Lily, Potter, están ahí?
James y Lily salieron de detrás del escritorio y explicaron a grandes rasgos lo que había pasado, los cuatro, no sin muchos problemas, volvieron a la sala común para dormir un poco antes de que amaneciera, aunque tanto James como Lily tardaron un rato en caer en brazos de Morfeo.
Al día siguiente había salida a Hogsmeade. Arabella tenia una cita con Amos, Remus había decidido quedarse en el castillo a ensayar sus líneas, Susan y Sirius pensaban practicar sus escenas, las canciones y sus bailes y James, Lily y Peter pensaban ir un rato a Hogsmeade a tomar algo para después regresar a ensayar sus líneas, la obra sería el próximo Lunes, la Navidad ya había pasado y daba paso al Año Nuevo y con este a la obra de Vaselina.
-Lo tienes que decir como si realmente estuvieras enamorado de mí y muy celoso de mi relación con Severus –mandaba Susan a Sirius, en los jardines a la orilla del lago, estaban sentados sobre una manta cerca de unos arbustos con una vista perfecta del brillante y congelado lago, no hacía frío y el sol invernal brillaba sobre sus cabezas.
-No es fácil decirlo teniendo enfrente a una joven tan poco atractiva –murmuro Sirius.
-Oye –se quejo Susan dándole un golpecito a Sirius en la cabeza- yo si soy atractiva, tonto.
-Esta bien, mi amor, pero no dejas tu manía de ser violenta.
-Mejor vamos a ensayar, antes de que te asesine.
-De acuerdo, pero otra escena –pidió Sirius.
-Quiero tomar una cerveza de mantequilla –se quejo Lily- tengo mucha sed.
-Me parece bien, pero James invita –sugirió Peter.
-¡Oigan¿Por qué se ponen los dos en mi contra? No tengo tanto dinero como creen, además acaba de pasar navidad... miren ahí esta Figg –James señalo a una pareja que iba platicando y bajando la calle empedrada y cubierta de nieve.
-Se ve muy feliz –dijo Lily muy contenta por su amiga- Me alegro mucho por Bella, se ve que esta muy a gusto con Diggory.
-Pobre Remus... ¿Me pregunto que estará haciendo? –murmuro Peter.
-¡Diablos, no logro concentrarme! –grito Remus.
Estaba solo en su habitación y en la torre, todos los que se habían quedado de Gryffindor salieron a aprovechar el penúltimo día del año.
La verdad no sabía que le pasaba, pero no conseguía estar tranquilo. Sólo podía pensar en lo que estaría pasando en Hogsmeade entre Arabella Figg y Amos Diggory, sabía que a Amos le gustaba Bella, ya que él se lo había dicho con la mirada y con su actitud, también sabía que Amos no era un chico que se rendía fácilmente y que comúnmente lograba sus objetivos, eso era precisamente lo que le preocupaba. ¿Qué tal si Amos lograba enamorar a Arabella¿Qué tal si en ese mismo instante se estaban besando en algún lugar de Hogsmeade¿Qué tal si se casaban? NO, eso ya era muy extremoso, en realidad si sabía lo que le pasaba, aunque nunca lo admitiría, la verdad es que él, estaba celoso.
Severus estaba caminando por la orilla del lago, sus amigos habían ido a Hogsmeade, pero él había preferido esperar en el castillo. No tenía ganas de ir a pasear, prefería estar ahí sin hacer nada y sin que nadie lo molestara, aunque tampoco hubiera rechazado la compañía de su amiga, Susan March.
En la orilla del lago se distinguía una pareja, el chico trataba de besar a la chica a la fuerza, ella se resistía, lo cacheteaba y después se marchaba muy indignada, el chico se quedo solo murmurando una especie de canción. De pronto distinguió a la chica, era Susan, entonces también distinguió al chico, que era Black, se sintió terriblemente irritado. Black por muy prometido de Susan que fuera no tenia derecho a obligarla a besarlo, era un canalla, se acerco rápidamente.
-¡¿Qué diablos te pasa Black?! –grito empujando a Sirius con todas sus fuerzas, no obstante no logro derribarlo aunque si se tambaleo.
-¡¿A mi¡¿Qué te pasa a ti?! –grito Sirius muy molesto, Snape había venido a provocarlo y ya se estaba hartando de él, le dio un golpe en el estomago y Snape se doblo del dolor.
-¿Qué les pasa chicos? –grito Susan alarmada al ver que sus amigos peleaban- ¿Severus estás bien¿Por qué pelan?
-¿Qué si él esta bien? –pregunto Sirius furioso- Él vino a buscar pelea, él tiene la culpa de lo que le paso y todavía le preguntas si está bien, rayos Susan.
-¡Tú tienes la culpa por besar a Susan a la fuerza!
-Yo no la bese a la fuerza idiota, estábamos ensayando la obra –contesto Sirius, que había entendido el coraje de Snape, estaba celoso porque había besado a Susan… entonces a Snape también le gustaba ella, Sirius comprendió todo.
-Sirius tiene razón Severus, sólo ensayamos la escena del auto cinema, pero muchas gracias por haber venido a ayudarme y por preocuparte por mi –Susan sonrió, Severus le caía muy bien y era un gran tipo en su opinión.
-No es nada, después de todo somos amigos –Severus también sonrió mientras se sobaba el estomago donde Black lo había golpeado- Te veo después Susan –se despidió y camino hacia el castillo, muy pensativo, se había dejado llevar por sus impulsos y talvez Black se había dado cuenta de su secreto.
-Delicioso –afirmo Lily, tomando su bebida- ¿Nos invitas otra, James?
-Pues ya que –murmuro James revisando su cartera, aún tenía que comprar algunas cosas en Zonko- Peter ve por ellas ¿no? Yo fui por estas.
-Bueno, pero yo quiero probar el whisky de fuego. ¿Compramos uno, no?
-¿Estás loco? –se exalto Lily- Rosmerta jamás te venderá eso, además apenas vas en 6° grado, tienes 16 años, mejor confórmate con una cerveza de mantequilla –Lily vio como se marchaba- Tu amigo esta loco, James.
-Talvez tienes un poco de razón… pero aún así es mi amigo y se que jamás me traicionara, tanto él como Remus y Sirius darían su vida por mi, al igual que yo por ellos, son los mejores amigos que puedas imaginar –afirmo James sin dudar, tomando el último sorbo que quedaba en su vaso.
-Te comprendo, aunque no lo creas, y lo hago porque siento lo mismo con Susan y Arabella, son las mejores y tengo mucha suerte de haberlas encontrado.
-Aunque siempre nos peleamos Lily, creo que somos un poco parecidos¿no lo crees?
-Un poco –acepto mientras veía que Peter regresaba con la siguiente ronda de cervezas estaba contenta por tener algo en común con James.
El ocaso baño de luz dorada todo el castillo y suavizo la nieve, Sirius y Susan lo apreciaban desde el lago, mientras que Remus lo apreciaba desde su habitación, observando también como los estudiantes regresaban al castillo. Entre todos distinguió a sus amigos y también distinguió a una pareja que conocía muy bien, ambos iban charlando animadamente. A pesar de todo había decidido no comentar nada respecto a ese tema, no debía meterse en la vida de Arabella, eso sería muy injusto.
Al día siguiente todos estaban más nerviosos, dieron 3 ensayos generales, hasta que finalmente la obra les quedo perfecta. El día siguiente no podrían ensayar porque asistirían a clases y la obra se presentaría en la noche a la hora de la cena. Pero darían su mejor esfuerzo, hasta los de Slytherin estaban dispuesto a hacerlo bien, después de todo le habían invertido mucho tiempo, el ensayo termino y todos se retiraron a descansar.
-Entiendo perfectamente Dumbledore –decía un chico de cabello castaño oscuro y ojos gris verdoso, tenia la piel clara, era alto, muy guapo y parecía tener unos 20 o 19 años de edad, además en sus ojos se veía un intenso deseo de vivir a toda costa.
-Como veras es muy difícil saber quién se ha pasado al otro lado, todos actúan como si le temieran, aunque no dudo que muchos en secreto le sirvan, en el ministerio debe tener un gran número de espías –Dumbledore mostraba gran vitalidad mientras observaba al joven auror que tenía delante de él.
-Esto se nos esta saliendo de las manos –murmuro el auror.
-En realidad –continuo Dumbledore con calma- se nos salio de las manos desde hace mucho tiempo, casi 13 años, pero hace 6 todo empezó a cobrar importancia, aunque los estudiantes están muy seguros aquí.
-De eso no tengo ninguna duda. Aún recuerdo los buenos momentos que pase aquí y mi hermana también los pasa, lo sé porque me lo ha contado.
-Estoy seguro de ello, Philipe –concordó Dumbledore, feliz de que el auror hubiera pasado a otro tema, en realidad era muy joven y aunque era un excelente auror, a Dumbledore no le agradaba que nadie arriesgara su vida en manos de Voldemort- ¿No te gustaría ver la obra en la que participara Arabella? Es mañana por la noche y si quieres puedes quedarte esta noche, no creo que los del Ministerio se enojen, de todas formas tu plan empezara dentro de un mes y tienes que reponer esa herida.
-Esto no es nada –dijo Philipe contento ante la posibilidad de pasar una noche en Hogwarts- Dumbledore acepto su proposición, ahora me gustaría ver a mi hermana.
-Claro Philipe, si te diriges a la torre de Gryffindor estoy seguro que la encontrarás y si deseas –añadió con una sonrisa- puedes pasar la noche con tus amigos los señores Potter, Black y Lupin, estoy seguro que a ellos les encantará, por cierto la contraseña es rosecose
-Gracias Dumbledore –Philipe abrió la puerta y tomo un pequeño baúl- te veré mañana y puliremos el plan.
-Buenas noches, descansa bien –Dumbledore lo escucho irse, era un muchacho muy valiente y optimista, siempre veía el lado bueno de las cosas, le convendrían un par de días de distracción para lo que se le avecinaba.
Los merodeadores y las chicas estaban en la sala común, los demás estudiantes ya habían regresado y había mucho barullo en la sala común, sentados cerca del fuego charlaban sobre la obra y sobre el compromiso de Sirius y Susan.
-¿En serio no se piensan casar? –pregunto Remus- ¿Van a desobedecer a sus padres?
-No es desobediencia, ellos nos dieron esa oportunidad –aclaro Susan.
-Yo si me caso –afirmo Sirius con el propósito de hacer rabiar a Susan-. Tú sólo pon fecha mi amor y cómprate un lindo ajuar de novia.
Todos rieron menos Susan, a ella no le agradaba la idea de compartir su vida con Sirius, o eso decía en ese momento, aunque muy en el fondo ni ella conocía la respuesta a la pregunta ¿Te quieres casar con Sirius Black?
-No bromees, no pienso casarme contigo, no lo haría nunca, romperemos el compromiso.
-Has olvidado mi amor que una de las condiciones es que los 2 estemos de acuerdo en romper el compromiso.
-Y los dos lo estamos, ya deja de bromear –pidió ella temerosa de que él hablará en serio.
-No bromeo, has lo que quieras, mientras te cases conmigo –rió Sirius guiñándole un ojo mientras esquivaba un libro que Susan le había lanzado.
La puerta de la sala se abrió, seguramente era un estudiante más, Arabella volteo a ver quien había entrado y abrió los ojos sorprendida.
-¡PHILIPE! –exclamó Arabella con emoción en la voz, su hermano la abrazo y algunos Gryffindor los miraron, Arabella no pudo retener un par de lagrimas.
-Te extrañe mucho pequeña –dijo Philipe mientras le acariciaba el cabello- me alegra que estés bien.
-Yo te extrañe más -afirmo Bella abrazándolo con fuerza- estoy muy feliz de verte aquí.
Se separaron y Philipe saludo a los merodeadores y a las chicas, se sentía muy bien y muy tranquilo de estar en Hogwarts y notaba algo nuevo en su hermana menor. Charlo animadamente con todos y cuando les anuncio que pensaba quedarse una noche en Hogwarts y ver al día siguiente la obra todos se sintieron muy contentos, Philipe era un gran chico y a pesar de llevarles algunos años de edad no era nada serio ni amargado, al contrario mostraba una gran pasión por la vida.
Arabella y su hermano platicaron en privado, discutieron la situación de sus padres y acordaron que al final del año, en vacaciones, si Philipe estaba en casa, ambos tratarían de arreglar el problema de sus padres. De nuevo Philipe le infundía ánimos a Bella, quien se sentía extremadamente feliz de tener ahí a su hermano mayor.
Los chicos felices por el regreso del Merodeador honorario propusieron hacer una pequeña reunión en su cuarto y por eso Philipe y Remus bajaron a las cocinas por comida, mientras los demás planeaban la mejor forma de entretener a Pevees un buen rato, para que no los delatara.
-Remus quería hablar contigo –dijo Philipe que sostenía la capa invisible.
-Claro, tu di lo que tengas que decir Philipe –contesto Remus, la verdad es que ya se lo venia venir, era raro que Philipe hubiera querido bajar a las cocinas con él y no quedarse con su hermana.
-He notado que te gusta mi hermana, Arabella.
-A ti no te lo puedo ocultar, en primera por nuestra amistad y en segunda por que es tu hermana –Remus sonrió con nostalgia-. No pude evitarlo, durante 5 años nos la pasamos peleando y yo la cortejaba en broma, pero… ahora es distinto, lo que siento por tu hermana no es un juego.
-Lo sé, lo vi en tu mirada –aseguro Philipe satisfecho, estaba seguro de Remus cuidaría de Bella en su ausencia y él sabía que nadie era mejor que Remus para su hermana.
-¿Estás enojado?
-Por supuesto que no –Philipe sonrió, siempre había pensado que su hermana y Remus hacían buena pareja- me alegra mucho que ahora ya se lleven mejor, además se que ella te quiere y se preocupa por ti, se ven muy bien juntos y yo como su hermano mayor te doy mi total aprobación con una ligera condición.
-¿Cuál? –pregunto Remus curioso, rascando una pera de un cuadro de frutas.
-Que la respetes y que la quieras –contesto Philipe mirando a Remus a los ojos, como sellando una promesa de hombre a hombre.
-No hace falta decirlo, yo la respeto y la quiero demasiado.
-Gracias Remus –contesto Philipe mientras cargaba la comida que los elfos le ofrecían- se que puedo confiar en ti y quiero pedirte un gran favor.
-Dime, haré lo posible por ayudarte –contesto Remus mientras acomodaba la capa invisible sobre ellos y cargaba unas botellas de cerveza de mantequilla.
-Remus por favor cuida a Arabella, se que aparenta ser una niña muy fuerte y se que trata de serlo, pero… es una niña normal que también llora y se siente triste. Yo pronto me voy a ir a una misión muy importante y no me gustaría que Arabella se quedara sola, se que puedo confiar en ti.
-No te preocupes Philipe, te lo prometo –dijo Remus-. Cuídate mucho, no arriesgues tu vida.
-Descuida yo estaré bien, cuñado –bromeo Philipe subiendo la escalera al cuarto de los chicos.
Esa noche comieron muy bien y se acostaron muy tarde a pesar de que al día siguiente tenían clases, Philipe acostó a su hermana y luego se quedo observándola un rato mientras dormía, era la persona que mas quería en el mundo, salio sin hacer ruido para no despertar a las chicas y entro a la habitación de los merodeadores, todos ya estaban dormidos y había una cama para él, había tenido un viaje muy largo y en cuanto su cabeza toco la almohada se quedo profundamente dormido con una expresión tranquila en el rostro.
Todos corrían nerviosos y emocionados a la vez, en el desayuno el profesor Dumbledore les había anunciado que habría una obra y un baile a la hora de la cena. Todos los alumnos tenían curiosidad sobre lo qué era una obra, así que estaban emocionados y muy intrigados. Esto ocasiono que los actores se pusieran muy nerviosos, se había montado un gran escenario en el gran comedor y los actores se encontraban en los camerino que había detrás del escenario arreglándose. Todos los vestuarios estaban listos, las chicas se maquillaban y peinaban apresuradamente, la profesora Betancourt trataba de peinar a James con una poción anaranjada y los que ya estaban listos daban un repaso final a sus diálogos. Podían oír como los demás estudiantes tomaban sus lugares frente al escenario haciendo mucho alboroto, Philipe les deseo suerte y fue a tomar su lugar junto a Dumbledore, finalmente todo estaba listo.
Algunas luces se apagaron y la profesora Betancourt salio a dar una breve explicación sobre lo que era una obra de teatro y presento la obra de Vaselina. Las luces se apagaron totalmente y el telón se abrió, todos estaban expectantes.
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¡Uff! Por fin termine este capitulo, me gusto mucho escribirlo, aunque esta más largo que los demás, espero que también les guste ustedes. Por favor no olviden sus comentarios ¿Les gusto, no les gusto¿Qué opinan de él¿Cómo les cayo Philipe? Porfas espero sus comentarios, neta que no saben como me animan.
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Dedico este capitulo muy especialmente a las personas que han leído este fic, pero aún más a las que se tomaron la enorme molestia de dejarme sus valiosísimos comentarios, neta que no saben cuanto me animan a seguir, soy muy feliz de saber que les gusta mi trabajo, aprecio mucho sus críticas pues deseo mejorar, por fa síganme escribiendo sus opiniones.
Gracias especialmente a:
Maxie2, Elsa, Gin Malfoy, oOAleblackmoonOo, Bea, Isa, Lily E. of Potter, Kagome-Lamister, LilyB, LilyChan, Annie Malfoy, Marcia, Roxy, Camila, GuadaPotter, BarbaraPotter, Lily Evans, Isi, Cofre, Gresne2mil4, Emmacarboni, Gabyoscura, Cesarhp, Debypotter, GalaPotter, Florita, Aannddrreea, Lucy, Mafersitadan, JoicePotter, LunaGranger, Swe.
MUCHISMAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS AMIGOS -
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Pd.- Pórtense mal - ¿O bien? ¬¬ NO Mejor mal -
Capitulo Editado
