La Los Clones del Infierno
Capítulo 5:
Confusiones
- Naruto… - Dijo Hinata tímidamente como siempre – Yo… Yo no sé qué acabo de hacer
- Lo correcto. – Respondió el – Tu… ¿Me amas?
La Hyuga no se atrevió a mirarle los ojos, pero de igual manera contestó
- No puedo negarte… Que te he amado…
En ese momento Naruto se emocionó, pero guardó silencio
- Sin embargo… - Continuó Hinata – Tú sabes que yo y Kiba tenemos algo… Quizá, necesite tiempo…
Naruto entendió, algo entristecido… Pero por lo menos había besado esos labios que tanto contemplaba siempre… Entonces mientras recapacitaba sobre las palabras de Hinata, ella por su parte se fue muy confundida con sus sentimientos
- ¡¿Qué dices?! ¡¿Por qué!? ¿¡Qué pasó conmigo!? – Exclamó Shikamaru muy exaltado al oír las palabras de Shino
- Tranquilo – Interrumpió Shino – le diremos lo que en verdad pasó
- Yo iré a hablar con ella ahora mismo – Dijo Shikamaru muy decidido casi empujando a Shino, pero este lo detuvo
- ¿Estás loco? – Le dijo – Ino está muy grave físicamente y su estado emocional tampoco es el mejor para que le vayas a hablar tu.
- ¿A qué te refieres? – Preguntó Shikamaru más o menos enojado
- Ino está… En un trauma
- ¿¡Qué!? – Gritó Shikamaru - ¿¡Cómo me dices eso!? ¡Es mi novia, la voy a ayudar como sea! Y además…
- ¿No entiendes? – Interrumpió Shino – Ella está traumada en especial contigo, ya oíste a Naruto, algo raro está pasando en Konoha y es muy probable que alguien se haya hecho pasar por ti… Ino podría reaccionar muy mal.
Shikamaru bajó la cabeza y se quedó en las palabras de Shino…
- Está bien… - Respondió finalmente no muy contento…
- Bien, ahora vayamos a hacer nuestra vigilancia… No debemos permitir que se hagan pasar por más personas.
Shikamaru asintió de mala gana y ambos se separaron para irse a distintos sectores de Konoha.
Por otra parte…
- ¿Cómo vas con Ino? – Preguntó Kiba entrando en la habitación de Hinata, en donde se encontraba Hanabi e Ino que dormía…
- Va bien, ahora está tranquila… - Le respondió Hanabi sin siquiera mirarlo – No creo que Sakura vaya mejor… ¿No?
- A decir verdad no – Dijo Kiba algo triste, pero Hanabi seguía con los ojos fijos en la rubia… - Pero… ¿Tu crees que ambas mejoren?
- Es probable…
Kiba se sentó junto a la pequeña Hyuga y ella seguía mirando a Ino
- Qué dedicada es – Pensó Kiba muy sorprendido – No se ha movido de ahí desde que su padre le ordenó que cuidara de Ino… Aunque debo admitir que este silencio es algo incomodo, no sé… Hanabi no dice nada.
- Se ha movido – Dijo Hanabi interrumpiendo los pensamientos de Kiba, este al oír las palabras de ella fijó sus ojos en Ino, la cual lentamente comenzaba a abrir los ojos.
- Quisiera saber… Yo… - Pero finalmente Ino no pudo decir nada, volvió a dormirse…
- ¿Qué crees que le pasó? – Preguntó Kiba
- Algo la inquieta… Estoy segura
- ¿Si? ¿Cómo que?
- No lo sé… - Contestó Hanabi al momento que se levantaba, luego se fue dirigiendo a la puerta
- ¿A dónde vas? – Preguntó Kiba algo extrañado
- A ver a Sakura… - Respondió Hanabi sin voltear y luego cerró la puerta.
- Genial – Pensó Kiba con sarcasmo – Si, admito que es dedicada, pero ¿Tiene que ser tan solitaria? Y para colmo me he quedado con está rubia hueca…
Kiba miró a Ino que dormía, el de verdad estaba muy aburrido, pero todo eso cambió cuando por la ventana entró algo que hizo que el vidrio se rompiera en millones de pedazos.
- ¡Maldición! – Gritó Kiba cuando el vidrió reventó y al instante cubrió a Ino.
Pero al hacer eso no pudo ver cuando alguien entró a la casa de los Hyuga, aunque si lo percibió…
- ¿Quién está ahí? – Dijo al levantarse, pero no vio a nadie y los más extraño era que no había sentido el ruido de la puerta abrirse… Se quedó en total silencio hasta que sintió ruidos provenientes de la habitación de al lado, la habitación en donde se encontraba Hanabi y Sakura.
Kiba salió de la habitación rápidamente y se dirigió al lugar de donde provenía el ruido, al llegar se encontró con la sorpresa de que no había nadie, se quedó mirando por la habitación, solo se encontraba Sakura…
- ¿Qué pasó con Hanabi? – se preguntó, pero al instante otro gran ruido se oyó cerca. Provenía de afuera.
Sin dudarlo, Kiba corrió hasta afuera y lo primero que vio fue a Hanabi lanzando tres kunai hacía… ¿¡Shikamaru!?
- ¿¡Qué Rayos!? – Dijo Kiba exaltado
- Kiba, ¡Debes irte de aquí! ¡Llévate a Sakura y a Ino! – Le dijo Hanabi mientras seguía en una constante batalla contra a Shikamaru
- ¡No! – Respondió Kiba - ¡El no es alguien normal! ¡No es el real Shikamaru! ¡Podría ser peligroso!
- ¡Que te vayas!
- Ni loco… - Dijo en voz baja Kiba y se lanzó sobre su contrincante - ¿Quién eres? – Le preguntó muy irritado mientras sostenía un kunai cerca de su cuello
- ¡Te dije que te vayas! – Le gritó Hanabi, parecía molesta
Justo en ese momento Shikamaru empujó muy lejos a Kiba y luego lo golpeó tres veces
- Le hubieras hecho caso a la niña – Le dijo cuando Inuzuka ya estaba en el suelo casi retorciéndose de dolor. Ese ser tenía una fuerza extraordinaria.
Hanabi no dudó ni dos segundos en lanzarle un kunai, pues estaba desprevenido, pero sorprendentemente sus pensamientos fueron erróneos, ese Shikamaru desapareció rápidamente y apareció detrás de ella, sin recibir el arma en su cuello, como ella hubiera deseado que fuera.
- Es tu turno ahora – Le dijo antes de tomarla del cuello, Hanabi estaba tan sorprendida que no pudo defenderse de él
- Ve por última vez tu mundo… - Le dijo Shikamaru mientras, poco a poco, la asfixiaba…
- ¡No me digas que te olvidaste de mi! – Le gritó Kiba mientras corría hacía él mostrando sus garras
Hubo un gran choque y Kiba ya estaba peleando de nuevo contra Shikamaru
- Gracias a dios… - Dijo Hanabi en voz baja mientras se tocaba el cuello, pero al levantar la mirada su expresión cambió completamente, pero de cierta forma era bueno para ella, aunque demasiado brutal, no era lindo ver la mano de Kiba atravesando el cuerpo de Shikamaru.
- Su sangre es… ¡¿Negra?! – Dijo Hanabi muy sorprendida
Un sordo gritó se oyó de la boca de Shikamaru y entonces desapareció en una nube negra que también se desvaneció en el aire, sin dejar ni un solo rastro de el, ni siquiera su negra sangre.
- Qué extraño… - Dijo Kiba y luego miró su mano, no quería que tuviera algo extraño
Kiba & Hanabi se quedaron en silencio, sin decir nada se miraron unos segundos, muy confundidos, no podían explicarse lo sucedido, no sabían si ese ser estaba vivo o muerto, no tenían idea de si había más como ellos… O si lo que pasó era el fin o el comienzo de la batalla.
