Pequeños Traumas
Cáp. 8 Sueños Húmedos
Los hechos redactados y verificados en la averiguación previa 06/hp17-5/dr/ptr07 se da por sentada la relación que se ha establecido entre los miembros del colegio para el cuidado del infante Harry Potter, así como los pasos que se han seguido por parte del profesor de pociones y la prefecta de Gryffindor para descubrir los misterios de la Poción que suscito el cambio en el afectado.
Por parte del departamento de investigación a cargo no se ha podido llegar a una conclusión seria con respecto al alcance del "Efecto Peter Pan" sin embargo a partir de la investigación redactada en el diario de investigación de la señorita Hermione Granger y las aplicaciones que ella implemento en otras investigación, nuevas, diferentes y eficaces formulas para ayudar a la comunidad medica se han descubierto, sin duda con esta investigación se ha llegado a una era de esperanza medica y se ha dado un vertiginoso salto al futuro donde las enfermedades y padecimientos que aquejan a la humanidad pronto serán un mal recuerdo.
La investigación 007/2666/645046-bis 457 se encuentra en una etapa critica en su avance, dado que el actual departamento ha brindado poca respuesta se ha canalizado aun nuevo grupo investigador donde su principal objetivo es la captura del convicto Severus Snape, de quien se presume será la clave para esclarecer el misterio que encierra la regresión del héroe moderno Harry Potter.
Como se esperaba la custodia de las posesiones y demás bienes pertenecientes al dador de poder según el poder notarial en el volumen ciento cincuenta y cuatro (154) instrumento numero trece mil setecientos catorce (13714), registrado bajo la partida 118 foja 34 registrado en el libro 1 tomo 2 copias de la 46-61 del tomo 156 del libro 5 del registro publico de la propiedad y términos Mágicos. Se han conferido totalmente los poderes al apoderado en cuestión, sin embargo la validación ante el banco Mágico llevara un proceso de dos días hábiles.
Por solicitud del apoderado se ha expedido un certificado que avale al Señor Harry Potter y se registre simultáneamente en el registro civil con folio He/1981/Durs-01 con el nombre de Harry Evans, esto para que mientras dure el proceso de investigación el sujeto en cuestión no sea relacionado con el apellido Potter, esta información solo es del dominio de este departamento, del de registro civil y del ministro de magia, cualquier violación a esta investigación a si como la revelación de la identidad del sujeto mencionado, será merecedora de una sentencia sin juicio de 60 años y la privación de sus bienes materiales así como de la inminente destrucción de varita. Disposion establecida por el mismo ministro de magia como facultad según el articulo 65441-bis fracción VII de la ley de competencia Ministerial.
En un apartado de la investigación de anexa la condición de La enuresis nocturna, padecimiento que aquejara al infante Harry (Evans) Potter y Draco Malfoy, así como las medidas para solucionar dicho problema, así mismo este apartado incluye el procedimiento para la elección de la nueva residencia y las medidas que se emplearan en ella. También se detalla la interacción del infante con el entorno que le rodea y como su aceptación con los demás miembros a su cuidado.
Nunca en su vida según palabras del joven Weasley ir a comer a las cocinas había sido tan entretenido como instructivo, la compañía era muy buena tanto que incluso le permitió relajarse un poco y sonreír. Sin embargo para el acompañante del joven Weasley la compañía pese a ser la mas deseada es también según sus palabras, la tortura mas grande, puesto que las tímidas sonrisas del pelirrojo lo derretían como chocolate al sol.
Camino a las cocinas el pelirrojo no dejaba de pensar en la actitud de su ¿ex-novia¿amiga¿compañera? Decidió mejor nombrarla como siempre, Hermione, si la actitud de ella fue muy diferente, regularmente cuando peleaban o ella lo miraba triste o con furia, pero ahora la mirada carecía de cualquiera de esas emociones, al contrario eran fríos e indiferentes. Pensó que tal ves si hubiera tristeza o furia, el hubiera corrido a pedirle perdón, aun cuando la culpa no fue de el. Sin embargo esa actitud solo hizo que su corazón doliera aun más.
-no la entiendo- soltó de pronto el pelirrojo sorprendiendo a Zabini- de veras que no
-¿de que hablas Weasley?- pregunto curioso y ligeramente divertido el ojioro-¿es acaso de Granger?
-Si, es de ella- contesto decaído el chico- si me hubiera pedido una disculpa o si quiera si me hubiera insultado o algo así, yo habría corrido a sus brazos, y en vez de eso me hablo de esa manera tan fría, y solo para enfrentarme.
-Bueno, tal vez quería darte un poco de espacio- cavilo Blaise- siempre es mejor hablar cuando las cosas están un poco mas frías
-Puede ser- reconoció el pecoso- pero siento como si no le importara
-Suele pasar- aconsejo el chico de ébano- ha de creer que si habla contigo ahora puede resultar peor
-Eso indica que no me conoce- farfullo el pelirrojo- porque si así fuera sabría que ya no soy tan alocado
-Jajaja- rió el ojioro- no me burlo, pero es que se muy bien lo difícil que puedes llegar a ser
-No, ya no- reconoció el pecoso- antes igual y si, incluso a estas horas ya tendrías mi puño en tu boca
-Puede ser- admitió Blaise- pero yo no se o no lo sabia, es igual en este caso, no podemos pedir que nos crean siempre que ya cambiamos, deben verlo por sus propios ojos y en cuanto a conocernos, pues bien dudo que difícilmente en el mundo exista una persona que conozca a otra como así mismo, es mas dudo que alguien llegue a conocerse a si mismo, para exigir que alguien nos conozca debemos conocernos nosotros primero. Tú tal vez ya no seas tan alocado, pero la fama es la fama.
-¿sabes?- sonrió el pecoso- no sabia que fueras tan profundo, creo que tienes razón, yo por ejemplo creía que la conocía y ya sabes lo que paso.
-Exacto- felicito el ojioro turbado por la sonrisa del pelirrojo- seguramente más a delante tendrán el espacio y el tiempo para hablar, solo no permitas que tu razón para actuar sea pisoteada o de seguro siempre será así en el futuro.
-Gracias- sonrió mas abiertamente el pecoso- sabes mucho sobre esto
-No, lo que se es porque me gusta la literatura- reconoció el chico- a demás yo también se lo difícil que es querer algo y no poder tenerlo, se lo duro que resulta contener las ganas de abrazar a alguien, de probar sus labios y lo doloroso que resulta que ese alguien ni siquiera te note.
-No te creo- bromeo el chico- ¿es en serio? Pero tú eres, Blaise Zabini, me resulta imposible de creer que nadie te note.
-Irónico ¿verdad?- sonrió el ojioro- pero siempre es así, creo, la persona que queremos quiere a alguien más, o es solo una desastrosa elección.
-No te preocupes- consoló el pecoso- estoy seguro que tarde o temprano se dará cuenta y entonces todo será genial.
-Si, yo también lo quiero creer- sonrió abiertamente el chico- se que mientras este vivo, tengo la oportunidad de lograrlo, tal vez sea la mas pequeña del mundo, pero ahí esta.
-Así se habla- aplaudió el pelirrojo- me hubiera gustado mucho que hubieras sido un Gryffindor, entonces desde hace mucho habríamos hecho muy buena amistad
-No puedo competir con Potter- reconoció algo sorprendido el chico de ébano- son como hermanos
-Claro- aclaro el pecoso- pero, mi corazón es muy grande y mi familia es muy numerosa.
-No lo dudo- concedió el ojioro- mira ya llegamos a las cocinas.
-Excelente muero de hambre- agradeció a merlín el pelirrojo
-Creo que eso es siempre- burlo el ojioro.
El camino a los baños en la mañana es un trayecto muy largo, claro esto es porque hay que evadir a los alumnos y tomar el camino que rodea, aun cuando la capa de invisibilidad los protege de miradas indiscretas, ninguna precaución esta de mas al menos no para Draco Malfoy, quien últimamente ha desarrollado un instinto de sobreprotección con el ser que lleva en sus brazos, ligeramente húmedo, cuyo peso en vez de resultar un carga, representa una oportunidad de ser diferente, el pequeño rostro enterrado en su cuello, con la piel suave y tersa, ligeramente fría y la respiración calida, solo hacen que el trayecto se reduzca y la sensación que florece en el, como una descarga que eriza su pálida piel recorra sin freno y velocidad de vértigo lo envuelvan.
Para Harry la vida no podría ser mejor, estaba mas feliz de lo que nunca en su corta vida lo había hecho, no es solo por todos aquellos que lo cuidan o por las deliciosas comidas, por una cama blandita y calida, si no porque estaba con el ser mas maravilloso que nunca hubiera creído que existía, tenia un ángel, el mas hermoso y mas amable, el que lo cuidaba y protegía, y estaba tan seguro de ello que si alguien le preguntara ¿Cuál era su lugar favorito?, el respondería los brazos de Draco.
Cuando llegaron por fin al baño, Harry se sintió un poco triste por abandonar el regazo de su ángel, pese a que el trayecto había sido largo, para el pequeño resulto muy corto incluso para el mismo Draco, sin embargo debía limpiar al pequeño, antes de la cita con Weasley, esta vez solo fue Harry el que se baño, aun cuando este le puso la carita mas descorazonada que el rubio había visto, al menos de manera intencional en el rostro del pequeño, estuvo a punto de ceder y bañarse con el, pero su sentido responsable había regresado de las vacaciones impuestas por la sonrisa del pequeño, y con mas energía que nunca se mostró serio para bañar al niño.
Pese a que se sintió decepcionado por no poder bañarse con Draco, el niño disfruto del baño y los cuidados del rubio, le encantaba sentir las manos suaves y ágiles del rubio en su tersa piel, el puro contacto hacia que su estomago girase a todas partes, cuando el rubio frotaba sus piernitas sentía deliciosas cosquillas que lo hacían suspirar, los dedos juguetones recorriendo su espalda erizaban sus infantiles bellos, lo que mas le gustaba era el masaje que hacia en su cabello, le transmitían tanta paz y confianza que casi siempre lo adormecían en un medio sueño de placer y dicha.
Una vez que termino el baño, para desconsuelo del pequeño, el rubio seco el sonrosado cuerpo, y no pudo reprimir un instinto de abrazar ese indefenso ser, tan hermoso en todo su esplendor, el pequeño se aferro al cuerpo calido y fuerte que lo sostenía, con mucho valor el niño froto sus labios contra las mejillas pálidas y frías, la sensación golpeo con fuerza al rubio quien, con una fuerza de voluntad de hierro, se separo gentilmente del niño, sonriéndole agradecido por el gesto.
Karen la vendedora, la había dicho que la ropa que había comprado se adaptaba al niño según la edad, era una de las cualidades de la ropa mágica moderna, pero solamente funcionaba con la edad, al ser ropa de buena costura las reducciones o ampliaciones no funcionaban, una medida de los diseñadores y tiendas departamentales para forzar a los clientes a comprar ropa y no alterar la que ya tienen. Por suerte Draco sabia la edad que en esos momentos Harry tenia, y el frenesí compulsivo valieron la pena, toda la ropa que había visto era de buena costura y estilo elegante, sin olvidar la practicidad, para ese día decidió ponerle el conjunto azul que venia con un lindo gorrito con un hermosos globos bordados en el frente.
Para Harry que nunca había usado ropa específicamente para el, esa ropa era la mas hermosa que hubiera visto, incluso tenia miedo de ponérsela, el sabia que era un poco torpe y solía tropezarse con demasiada facilidad, se ensuciaba muy rápido y siempre terminaba golpeándose con algo, y rompiendo la ropa. En verdad le gustaba la ropa, pero era demasiado nueva para el, las dudas comenzaron a rondar su infantil mente¿y si la ensuciaba y se enojaba a Draco¿si por romperla Draco ya no lo quería¿y si después de ponérsela y no le queda Draco ya no trae nada¿eso es un globo¿y si no era para el?- A lo mejor era para otro niño, un niño bueno y bonito, no como el-, el pequeño estaba abrumado por la cuestión, era algo difícil para el, siempre le habían dado la ropa que ya no quedaba a su primo, Tío Vernon decía - que era un desperdicio gastar ropa nueva en el-, así que toda su vida llevo esas palabras como una verdad, y ahora esa hermosa ropa azul lo hacia sentir, feliz, especial y muy temeroso.
Para Draco que poco a poco comenzaba a familiarizarse con las expresiones del pequeño, no paso por desapercibida la reacción del niño, quien veía la ropa como una fina figurita de cristal, hermosa pero con mucho miedo de tocarla por romperla. La ágil mente del rubio comenzó a trabajar¿podría ser que nunca ha tenido ropa como esta¿ropa nueva?, Imposible se dijo a si mismo, se negaba a creer eso.
- ¿Qué pasa peque?- pregunto el rubio- ¿no te gusta la ropa?
-es muy Herrr...mosa- contesto el niño- y se ve tan linda
-que bueno que te guste- agradeció el rubio- no sabia si tu gustaría o no
-me gusta mucho- dijo el niño con verdadero entusiasmo- ¿Para quién es?
-Pues es para ti- contesto el rubio divertido- tontito¿a caso ves a otro niño aquí?
-De verdad- contesto el pequeño con alegría desbordante- ¿para mi¿en serio?
-Claro- respondió el rubio intranquilo- ¿pues para quien creías que era?
-No se… quizás para otro niño- declaro Harry- un niño bueno y bonito
-Pues entonces es claro que es para ti- dijo el rubio con cariño- tú eres el niño más bueno y bonito que he conocido Harry.
-Dra…co- hablo el niño con su voz quebrada y pequeñas lagrimas en sus hermosos ojos verdes- te quiero mucho, eres… tan bueno conmigo…
-Tranquilo peque- conforto el rubio con un calido abrazo- tranquilo mi niño.
La ropa era linda, fue la primera impresión del rubio, pero puesta en la delgada figura del niño, era hermosa, Harry lucia tan tierno y bello en ese conjunto de camisa azul de manga cortas y el short era corto dejando ver las tiernas piernitas, el gorrito le daba un toque ingenuo y alegre, sin lugar a dudas fue una buena elección, Harry estaba algo tímido con la ropa, le quedaba tan bien que se sentía extraño, casi siempre tenia que amarrarla o agarrarla para que no se le cayera, era una sensación diferente, y Draco le veía tan fijamente que hacia que su corazoncito latiera tan rápido que sentía que saldría corriendo y nunca lo alcanzaría. Finalmente el rubio llevo al pequeño al enorme espejo que estaba cerca de los vestidores y cuando el pequeño se vio, no se reconocía, ese niño que el vio era tan bonito como un príncipe, incluso movía las manos como el, Harry se sentía que era como un sueño, incluso se pellizco la mano derecha para despertar, pero el niño de ojos verdes lo seguía viendo, fue entonces que se dio cuenta, que ese niño era el, ese niño era Harry Potter.
Draco miraba curioso los actos del niño, tal pareciera que Harry no se creía que ese niño era el, era tan tierno verlo juzgándose a si mismo en el espejo, y luego los enormes ojos abriéndose en franca sorpresa hicieron que una sonrisa pura brotara de sus finos labios, luego Harry lo jalo de la mano para que se acercaran juntos al espejo, para el pequeño fue como ver una fotografía juntos, su hermoso ángel con una implica sonrisa mostrando sus blancos dientes y un pequeño niño de ojos verdes con la alegría impresa en cada poro.
Hubo algo que el siempre previsor Draco Malfoy olvido en sus compulsivas compras, los zapatos para ese conjunto, pero inesperadamente a un lado del espejo un par de zapatos aparecieron, de color negro y chocolate, del tipo náutico, delicadamente hecho y con las letras gravadas "H" en la lengüeta derecha y "P" en la izquierda, un par de zapatos que Draco no había comprado y que se veían de muy buena calidad y por que no decirlo de un buen gusto, la respuesta estaba en la nota que venia dentro del zapato derecho y decía así:
-Draco Cariño, como se que eres un poco despistado para comprar, me he tomado la molestia, que en realidad no es molestia porque me encanta comprar cosas adorables y cuando vi estos zapatos en el catalogo que me llego hace una semana, porque para variar el correo es muy lento, debió de haber llegado hace dos semana, pero bueno que podemos hacer con la clase de servicio que dan hoy en día, y vi los zapatos y ahora al pequeñín los pedí lo mas pronto posible con carácter de urgente o no les volvía a comprar y como soy muy buena clienta rápidamente llego ayer en la noche, a si que espero que le gusten al pequeñín, son auto ajustable según la edad, si no me equivoco debe tener cinco años recién cumplidos, y me imagino que no pensaste en unos zapatos para cada ropa, es imprescindible que los zapatos combinen con la ropa….
La carta era mas extensa pero por salud mental el rubio decidió saltar hasta el remitente, puesto que ya adivinaba de quien se trataba.
Atentamente
Pansy
Ángel hermoso de la moda.
El rubio estaba muy agradecido con su atolondrada amiga, esos zapatos eran exquisitos y de apariencia cómoda, los tomo con cuidado y llevo al niño a un banco donde el se postro delante del pequeño y con una amabilidad de seda tomo uno de sus pies y lo vistió con una cómodas calcetas de algodón, seguido del fino calzado, es de esperar que el pequeño estaba sumamente sorprendido, ropa y zapatos nuevos, era como si de golpe las navidades donde toda la familia Dursley estrenaba ropa y calzado menos el, llegaran por fin a su vida, Tom North siempre se burlaba porque el nunca estrenaba ropa, pero ahora hasta el se callaría al ver esa ropa tan hermosa y elegante.
El pequeño rostro era como un poema a la alegría y felicidad, sus ojos verdes mostraban la esperanza que simbolizan, la amplia sonrisa era la delicada flor que se abre sin restricciones a la primavera y el sentimiento de amor y agradecimiento crecía como el amanecer, lento, hermoso e imparable.
Una vez listo de pie a cabezas el niño abrazo al rubio con fuerza y hundía su protegida cabeza en el rubio como queriendo fundirse con el, el pálido chico froto con amor las sonrosadas mejillas, en el instante en que Ron Weasley y su ahora ángel custodio Blaise Zabini entraron en los baños, rápidamente el rubio detuvo la suave caricia como sintiéndose culpable de sentir algo mas que responsabilidad y culpa con el pequeño, el niño sintió la rigidez y el cese de cariño, algo a lo que rápidamente se estaba haciendo adicto, y supo que algo importante pasaba, detuvo su intento de fundición y dio media vuelta, enfrentando al responsable de su frustrado intento de ser uno con su querido y amado ángel.
-esta es la escena mas conmovedora que he visto- declaro el pecoso con una enorme sonrisa cómplice- veo que ahora se llevan mas que mejor
-¿Quién ese niño que esta contigo Draco?- pregunto el ojioro irónico- ¿Dónde dejaste al pequeño?
-Ángel…que no es de chocolate- hablo el niño valientemente- yo… soy Harry
-¿en serio?- dijo el chico alegremente- te había confundido, te ves genial
-Blaise no te has presentado como es debido ante Harry- aclaro el rubio con una mirada furiosa por la ironía del chico- y como ves la ironía no sirve en un niño
-Tienes razón- confirmo el chico- pero en verdad que es un pequeño hermoso ¿o no Weasley?
-Sin duda alguna- sentencio el pelirrojo acercándose a Harry- ¿Cómo has estado pequeño¿Malfoy te cuida bien?
-Soy muy feliz señor- contesto el niño sinceramente- me cuida y mire, me dio esta ropa, yo nunca había tenido ropa nueva y tan bonita como esta, me da miedo… que se rompa o que ensucie, pero la cuidare como mi tesor…ro.
-¿nunca habías tenido ropa nueva?- pregunto muy sorprendido el ojioro- Ho disculpa, Draco tiene razón no nos hemos presentado como es debido, mi nombre es Blaise Zabini, mi deber es ayudar al arcángel Weasley, en cantado de conocerte pequeño
-Yo… soy Harry… Harry Potter- declaro el pequeño- yo… también ayudo a Draco y lo cuido, lo quiero mucho ¿sabes?
-Se ve- confirmo el chico de ébano- y también se nota que el te quiere mucho, mas de lo que tu piensa pequeño.
La expresión del niño se hizo mas grande si cabe, su ángel también lo quería, y mucho, sin lugar a dudas la navidad al fin había llegado para el. El rubio por su parte solo pudo enrojecer hasta las orejas, ni aun cuando trato de intimidar al ojioro con su mirada patentada pudo sostener su mirada, el calor de las orejas lo distraía, el pelirrojo sabiamente sonrió y se acerco al pálido chico con confianza.
-¿lo que Zabini dijo?- pregunto sin emoción alguna el pelirrojo- ¿hay algo mas que el deber?
-Yo… no responderé a esa pregunta- contesto el rubio en un suave murmullo- aun
-De acuerdo- concedió el pecoso bajando aun mas la voz- pero déjame decirte que una vez que conoces a Harry, tal como es, solo puedes amarlo
-Empiezo a entenderlo- confeso el rubio- y a creerlo
-Bien, otro asunto- dijo el pelirrojo subiendo la voz- ¿Qué sucedió ayer?
-Bueno… veraz- comenzó a explicar el pálido chico- estaba por bañar a Harry y debido a un descuido por mi parte lo presione para bañarse, fue un error en ese momento, tuvo una regresión, pero por fortuna pude resolverlo, ahora ya no tiene temor a bañarse y que lo vean desnudo, bueno al menos no conmigo.
-Si, algo así supuse- declaro el pecoso- debes tener mas cuidado con el, Harry siempre ha sido muy reservado con su intimidad, y a menos que no le preguntes o descubras algo, el no dirá nada.
-Lo tendré en cuenta- acepto el rubio- me gustaría llevarlo a su nuevo cuarto, si no tienes inconveniente
-Claro, por favor recógelo – indico Ron- y ocúltalo con la capa, Zabini te llevara a la habitación, ya que si yo te llevo, seria muy sospechoso.
-Bien- finalizo el pálido chico- Blaise ¿nos vamos?
El rubio tomo con mucho cuidado al niño y lo envolvió en la capa, donde desaprecio de la vista de los presentes, Harry se encontraba apoyado en los fuertes brazos del rubio y se maravillo de que su reflejo desapareció del espejo, aun que pensó que era una lastima que nadie mas viera la bonita ropa, pero claro esta que se encontraba en su lugar favorito y ese pensamiento se esfumo al sentir el calor del rubio.
Blaise comenzó a caminar y coloco un hechizo ilusorio, para que pareciera que Draco llevaba libros en los brazos, de lo contrario seria muy sospechoso que llevara los brazos en posición de carga y sin carga. El ojioro comenzó a pensar lo que Harry le había dicho cuando Draco y Ron platicaban, era claro que el niño, el famoso niño que vivió había sufrido no solo ataque físico, también psicológico, creciendo en un mundo donde era menos que una mascota, donde los pequeños placeres que hacen una infancia feliz le fueron negado, y aun así, el Harry Potter adulto era sin lugar a dudas un ser noble y agradecido con la vida. Eso es era justo lo que su amigo necesitaba, conocer la naturaleza de Harry, comprender a través de sus vivencias en su niñez, las cosas de las que careció y las cosas que valoro, así Draco comprenderá que es uno quien elige como ser, no lo que puede ser.
Cuando llegaron a la habitación que habían destinado al pequeño, una sorpresa los esperaba, la habitación era muy bonita, tenia un recibidor redondo, en su circunferencia se hallaban tres puertas, dos contiguas y una al extremo opuesto, claro sin contar con la puerta de entrada, la decoración era rojo con plata, la alfombra roja cubría toda la circunferencia y una gran chimenea salía de de la pared, dando un agradable calor y las ramas de cedro al quemarse esparcían un aroma suave y relajante, habían tres largos sillones y un sillón individual alrededor de una mesa redonda en el centro del recibidor, dejando un espacio para contemplar la chimenea y otro para ver la entrada, en el sillón individual se encontraba sentada placidamente la chica mas inteligente de los últimos años y la mejor amiga del héroe mágico, Hermione Granger, a su derecha ligeramente recostada como una diva de los años 50 del mundo Muggle, Pansy Parkinson, quien se encontraba ligeramente aburrida por la seriedad de la castaña, lo único interesante según Pansy era el cabello alborotado y castaño luminoso, la tentaban a poner sus dotes de estilista en acción, sin embargo la adusta mirada de la chica la hacían recapacitar.
Cuando los chicos entraron no pudieron reprimir su sorpresa al encontrar a las chicas sentadas en silencio y al parecer en calma, la rubia rápidamente se puso de pie y avanzo rápido en dirección a Harry, el pálido chico instintivamente aferro mas al niño contra si, en un acto de proteccionismo un poco exagerado a razón de la rubia, sin embargo esta no se dejo amilanar por la reacción y destapo al niño para ver como estaba vestido, ya que la molesta capa solo distorsionaba su visión y no podía apreciar en todo su esplendor al encantador niño.
Los rostros de las chicas se tornaron soñadores y sorprendidos, la belleza y pureza que manaba del niño era simplemente cautivadora, ese trajecito realzaba la apariencia adorable y tierna de Harry, Hermione aun en contra de lo que últimamente había decidido, no pudo menos que emocionarse al ver a su querido amigo tan tierno y alegre, porque nunca en el tiempo que llevaba de conocerlo, lo había visto con esa radiante sonrisa y felicidad que salía por los poros. Las dos chicas se quedaron en silencio contemplando a ese lindo querubín, algo que Harry no tomo como buena señal, al menos no en la rubia que siempre hablaba y hablaba, y eso era algo que Harry le encantaba ver como Pansy podía hablar de todo y tan alegre.
-Draco ¿Quién es este guapo príncipe?- pregunto la rubia solemnemente- y ¿Dónde quedo el pequeño Harry?
-Yo… soy Harry- contesto el niño alegre – ¿no me reconoces Pansy?
-Cielos, es cierto- admitió la rubia- eres tu Harry¿no sabia que eras un Príncipe?
-Yo tampoco- secundo la castaña con una reverencia- ¿desea algo príncipe?
-Draco- llamo el niño algo incomodo- diles que no soy un príncipe, solo soy Harry
-Chicas- dijo el rubio- no incomoden a Harry, ya todos sabemos que es un príncipe
-No… soy un príncipe- hablo el pequeño ligeramente molesto- no soy un príncipe
-¿Por qué dices eso?- pregunto la castaña seriamente- ¿quien dice que no lo eres?
-Pues… nadie- trato de explicar el pequeño- pero yo se que no lo soy
-Bueno si no quieres serlo- concedió la castaña- no lo eres, pero te digo algo, para nosotros eres un príncipe, no importa si tienes o no dinero, no importa si eres bajito o alto, si te falta un diente o no, nosotros vemos en ti la nobleza y un gran corazón, a demás de que te ves sumamente guapo.
-¿de veras crees eso?- pregunto el niño emocionado- si tu la mami de los Ángeles lo dice, debe ser cierto¿verdad Draco?
-Verdad- contesto el rubio con una franca sonrisa que derritió al niño- bueno vamos a sentarnos un poco y tomar un te
-Excelente- concedió la rubia emocionada con la expectativa de ver al niño mas de cerca- me gustan tus zapatos Harry, se ve que son elegantes y de clase, sin decir lo costosísimos que se ven, casi una fortuna diría yo
-Basta Pansy- callo el rubio el rubio seriamente a su amiga- Harry no temas usar los zapatos, camina con ellos como si nada, los zapatos son solo eso, zapatos y sirven para que uno no se lastime cuando camine.
-Si, pero… pero los cuidare mucho- dijo el niño agradecido con los Ángeles por ser tan buenos con el- gracias por ser tan buenos conmigo.
-¿Parkinson estas bien?- pregunto la castaña al ver a la rubia conteniendo las lagrimas-¿Qué pasa?
-Harry- dijo la chica abrazando con fuerza el niño- eres tan bueno, y tan listo, cuando crezcas me voy a casar contigo.
-Pero… yo me quiero casar con Draco- declaro el niño sinceramente- ¿puedo?
-Malfoy- rugió la castaña- ¿Qué cosas le estas metiendo a Harry en la cabeza?
-Lo juro Granger- contesto el rubio mas pálido de lo normal- yo no le he dicho nada¿Blaise que le dijiste?
-Vamos Draco, no dije nada malo- respondió el ojioro- el me pregunto si tenias novia, yo le dije que no y el solito tomo la decisión, es obvio que es un Gryffindor, siempre dice lo que piensa.
-Harry- invito la castaña al niño a sentarse aun lado de ella- siéntate¿sabes lo que acabas de decir?
-Si… bueno eso creo - dijo el niño triste por la reacción de los Ángeles- ¿es malo?
-No... – titubeo la castaña- no, no es malo, solo que nos sorprende que pienses eso
-Es que la señora Spencer- comenzó a explicar el pequeño- me dijo que algún día conocería a la persona mas maravillosa del mundo, que con solo su sonrisa yo sonreiría, que con su presencia yo seria feliz, y después me casaría con ella. Pero ya la encontré.
-La señora Specer debió ser muy buena contigo Harry- comprendió la castaña- y todo lo que te dijo es cierto, solo que aun estas muy pequeño para pensar en eso, por ahora solo diviértete, juega y aprende.
-Pero… pero…- quiso objetar el niño- bueno, si tu lo dices
El rostro triste del niño apago por completo el animo de los presentes, a Draco se le partió el corazón verlo tan apagado, cuando últimamente sonreía con facilidad y con entusiasmo, se acerco al niño y le sonrió desde el fondo de su corazón, agradecido por la inocencia con la que entregaba sus sentimientos, el niño sonrió nuevamente al ver a su querido ángel tan contento con el, de pronto todo el mundo fue a otro plano, solo ellos dos estaban, Draco se sentía tan feliz de saber que alguien lo quería, y Harry se sentía tan feliz de querer a alguien, todo era tan perfecto y mágico.
Un ruido como algo que explotaba saco los saco de su mundo perfecto, solo para ver que ya habían servido el té y las galletas y todos los observaban divertidos incluso la misma Hermione. Aun que Pansy estaba ligeramente ofendida por haber sido rechazada tan brutalmente, pero la sonrisa del niño borro cualquier daño en su orgullo, de todas formas sabía que Harry era para Draco.
El transcurso del día, charlaron un poco con el niño, habituándolo a estar rodeado y le hicieron un espectáculo con magia y encantos para entretenerlo excepto Hermione que se fue después de un rato, porque seguía con la investigación con el profesor de pociones y al parecer había encontrado una pista muy buena. Comieron ahí mismo y Ron se unió en la comida, no pudo evitar atragantarse cuando Blaise le dijo discretamente lo que Harry había dicho de casarse con Draco. Cosa que causo mucha gracia entre los presentes incluido Harry que estaba de por si sorprendido de ver comer al Arangel, así que pensó que por eso estaba tan grande, si el quería ser igual de grande para cuidar a Draco debía comer mas, pero no tanto o se podía ahogar como el arangel.
La tarde llego rápidamente para todos, poco a poco se fueron marchando, primero la rubia que tenia cosas que hacer con un catalogo de modas, después Blaise que debía hacer los trabajos atrasados y finalmente Ron, quien antes de marcharse le indico que el día siguiente no estaría en el castillo, que iría con Blaise a ver casas para el traslado, así que le encargaba que no hiciera enojar a Hermione, sabia que si ella se ponía seria en cuestiones de reglas y leyes, podría encontrar alguna forma de revocar la custodia o hacer mas difícil todo. Antes de irse hablo en secreto con Harry y el rostro del pequeño se ilumino como un faro de dicha.
El rubio estaba algo molesto, Weasley había conseguido que Harry estuviera muy contento en el transcurso de la tarde, no es que le molestara que el niño fuera feliz, es que se había habituado a ser él el causante de la alegría del niño que se sentía desplazado, el pequeño jugo toda la tarde con arcilla mágica que Hermione le había hecho para el, un hechizo simple de unificación y elasticidad en la maza, Harry creaba pequeñas figuras, como espadas, perritos, patos, caballos y criaturas que solo existían su mente infantil.
Cuando la noche llego, Draco llevo al niño a una de las puertas donde estaba el dormitorio, la habitación era igualmente circular, había dos camas un poco separadas, una de tamaño individual y la otra matrimonial, la habitación contaba con un ropero enorme de cedro, donde la mayoría de la ropa del rubio ya estaba instalada, de igual forma la ropa que había comprado para el niño, aun costado había una mesa con un espejo grabado en plata, la habitación contaba con una gran ventana cubierta de finas cortinas de encaje y lino, la luz de la luna reposaba en la cama individual. Las camas eras suaves y mullidas vestidas de rodapié rojo, sabanas de seda blancas y un edredón color verde que hacia juego con las cortinas, las almohadas de pluma de ganso estaban protegidas por fundas blancas de algodón. También contaba con una pequeña chimenea justo a la mitad para calentar ambas camas.
El rubio deposito al niño en la cama y comenzó a desvestirlo para ponerle una cómoda pijama de algodón con dibujo de estrellas, lunas y soles. Harry después de cenar sintió el sueño apoderarse de el, últimamente comía las tres veces al día y Ron le mandaba chocolates como postre en todas las comidas, el pequeño se sentía muy satisfecho y pleno con los cuidados, adormilado se dejo cambiar la ropa y fue arropado en la cama con mucha delicadeza y ternura por el rubio, el sueño finalmente lo venció y al calor de la chimenea y del casto beso que el rubio coloco en su frente se adentro en las profundidades del subconsciente.
Draco mudo sus ropas y se coloco su ropa para dormir que consistía en un pijama de bóxer tipo biker y una playera sin mangas de algodón, se recostó de lado en la mullida cama y contemplo a la luz de la luna el perfil del pequeño, la pálida luz cubría al pequeño protegiéndolo de la oscuridad de la noche y de la vida, la infantil figura dormía apacible en el lecho y el sueño poco a poco venció al rubio que al fin podía descansar en un lugar cómodo y la noche anterior había sido muy agotadora.
Sin precisar la hora, en el sueño del rubio un ruido llegaba hasta el, un sollozo triste y casi ahogado, al principio su mente no hilaba la situación, pero el sollozo constante, lo alentaron a abrir los ojos, la cama de Harry estaba desecha y el pequeño se encontraba en la alfombra sentado aferrándose las rodillas contra su pecho, las lagrimas eran iluminadas por la luna, la tristeza y el miedo estaban impresa en cada molécula del agua salada de sus lagrimas, rápidamente el rubio se levanto de la cama y se acerco al niño, cuando vio la cama supo lo que había pasado, Harry había mojado la cama, el pequeño no encontraba valor para ver a su ángel, se sentía culpable por mojar la enorme cama y mas aun por mojar la ropa que Draco le había puesto, cuando el rubio acerco su mano a el, cerro los ojos por instinto, cuando mojaba la cama y Tío Vernon se daba cuenta, lo abofeteaba por ser un inútil, sabia que era su culpa, si Draco lo golpeaba tenia derecho a hacerlo, pero si lo hacia seria algo mucho mas doloroso de lo que el hombre malo le había hecho, sus lagrimas y su llanto explotaron antes del contacto, esperando el golpe que nunca llego, la mano fina del rubio se poso con ternura en su mejilla, la caricia fue lenta y comprensiva.
La mano que debió abofetearlo lo acariciaba, el golpe que merecía por se inútil se torno en una caricia suave y protectora, estaba triste por mojar la cama, pero estaba feliz también porque Draco siempre lo trataba bien sin importar las cosas malas que hiciera, estaba decepcionado consigo mismo por fallarle a su ángel, quien siempre lo cuida y le da tesoros, no merecía el cariño del ángel, pero el quería mucho a Draco y trataría de no ser mas un inútil y tonto niño moja camas.
-tranquilo Harry- llamo el rubio- no llores, los accidentes pasan, ven vamos a asearte
-lo… siento Draco- se disculpo el niño con voz llorosa- no se que pasa… no puedo…
-Harry- dijo el pálido chico – ya no llores, todo tiene solución, vamos a cambiarte
El niño no pronuncio palabras cuando el rubio lo aseo con una toalla húmeda y le cambio la ropa, se sentía muy desdichado por mojar la cama, pero no fue su idea, había algo en su sueño que lo asustaba mucho, unos ojos rojos y el hombre malo. Cuando despertó ya estaba mojado, quiso ponerle papel al colchón como hacia Tía Petunia para volverse a acostar pero no había en el cuarto y le daba mucho miedo salir solo.
Una vez que Harry estuvo limpio y cambiado de nuevo, el rubio lo levanto y lo llevo de nuevo a la habitación, Harry pensó que lo acostaría de nuevo en la cama mojada, pero para su sorpresa el rubio lo llevo hasta su propia cama, donde lo acomodo y volvió a arropar ante el rostro sorprendido del pequeño. Luego el rubio se acostó a su lado y se metió en las sabanas, donde abrazo al niño con sus fuertes brazos y lo acerco más a su firme pecho.
Siempre que Harry tenía cerca a su ángel, se sentía protegido y sus brazos y pecho eran su lugar favorito en el mundo, y ni ahí los ojos rojos lo podían alcanzar, el pequeño nuevamente se durmió, pero ahora con la certeza de que estando con su ángel, nada malo le pasaría, y Draco descanso aun mas teniendo al niño en sus brazos, sintiendo la tersa piel de sus piernas enredándose en las suyas, disfrutando de la reparación calida del niño en su pecho, sin saber que el mismo se hacia adicto al niño; sintiéndose pleno de saber que alguien lo necesita y lo quiere.
La mañana llego con excesiva rapidez para un chico de ébano quien casi no pudo dormir por la expectativa de compartir un día completo con su Arcángel de rojos cabellos, la frase Arcángel de Harry la tomo como suya, era el mejor apelativo que nadie hubiera pensado para el pecoso que tanto amaba, y todo estaba saliendo muy bien, poco a poco se estaba ganado la confianza y el aprecio de Ron, y quizás algún día se de cuenta y todo sea genial como él mismo había dicho.
Continuara
Apendice de Pequeños Traumas
Enuresis:
Es la emisión incontrolada e involuntaria de orina durante el sueño en niños a partir de 5 años (edad en que se considera que el niño debería controlar sus esfínteres) y se descontrola por eventos del orden psicológicos tales como:
a) Inapropiado ambiente familiar, dado por familias disfuncionales, no operativas, con un manejo inadecuado del binomio autoridad/afecto, y el uso indiscriminado del castigo.
b) Alteraciones emocionales del niño, que incluyen baja autoestima, inseguridad afectiva, altos niveles de ansiedad, miedos y fobias, celos por la llegada de un hermanito, la llegada de otra figura parental (en caso de padres o madres sustitutos) y la violación
c) Regresiones del desarrollo, significa volver a estados anteriores del desarrollo, por motivos de un impacto emocional (divorcio o separación de los padres, cambio de colegio o de vivienda), o una pérdida importante para él (padres, amigos, mascota, etc.)
saludos:
Nuevamente aqui molestando, para variar disculpen la tardanza, como sea a partir de ahora la historia se movera mas rapido ya que segun yo se han planteado las bases necesarias para explicar las relaciones de los individuos.
Ahora que para actualizar, seguire esforzandome por al menos sacar un capitulo al mes, y es que la verdad dicho sea de paso he tenido mucho trabajo, pero bueno gracias a eso me pude dar mi regalo de navidad y fue "UN AUTO", si uno coche nuevo y ahora hay que presumirlo.
Bueno nos vemos en el siguiente capitulo y espero que sea de su agrado.
lios hijo del caos
