Este capitulo esta dedicado a mikatsuki, gracias por tan bello comentario fue toda una inspiracion leerlo.
Pequeños Traumas
Cáp. 11 Codependencia
En lo suscrito en el oficio 06/hp17-5/dr/ptr10 se extrae en cierta medida gracias a los métodos lineales y cognoscitivos que el infante Harry Potter a desplazado parte de su personalidad fragmentándola en líneas de tiempo emocional, como resultado de su traumática experiencia, las implicaciones morales que de esto deriva son el comportamiento altamente adictivo a una persona, Draco Malfoy actual guardián del pequeño, aun cuando legalmente y suscrito en el registro mágico la figura y poderes que derivan de la contractualidad jurídica recaen en la persona de Ronald Weasley.
El oficio anterior identifica el lugar de residencia en los suburbios del mundo Muggle lo cual restringe la actividad de cobertura por parte del departamento a cargo de la investigación, se ha optado por ubicar una base de operaciones en las inmediaciones para facilitar el seguimiento de los hechos. Así mismo se ha procedido a investigar a los colindantes a la residencia llámese vecinos a los sujetos de escrutinio, para de esta forma minimizar el daño colateral que pudiera existir.
Al costado derecho actualmente se esta mudando la familia Greenpand conformada por un padre, una madre y un hijo, las edades son de 44 años en el caso de Jeremi Greenpand, 36 años en la señora Grace Greenpand y 12 años para Matthew Greenpand; al costado Izquierdo vive la octogenaria Susan Duart viuda y asistida por la señorita Marie Virgts doncella de tiempo completo.
Esas son las colindancias mas próximas a la residencia Evans, nombrada así por el albacea de los bienes del infante Harry Potter, las extensiones territoriales y las medidas de protección empleada por el claustro de profesores del colegio de Magia y Hechicería obstaculizan en cierta medida la vigilancia de este departamento investigador, se planeaba infiltrar a un miembro de este destacamento pero y en virtud de quien resulta es el guardián del infante ha restringido el acceso a la residencia minimizando de esta forma las personas que entran en contacto directo con el infante, se ha negado el empleo de servidumbre y elfos domésticos, las actividades de limpieza, aseo y preparación de los alimentos será turnada entre los miembros que vivieran en la residencia.
Dentro de la casa, la habitación principal que colinda con el patio delantero se ha proporcionado a Draco Malfoy, mientras que la trasera a Ronald Weasley, la habitación infantil por obviedad a Harry Potter y la de visitas proporcionada a Blaise Zabini a petición del albacea, mientras que el Ático fue acondicionado por Pansy Parkinson para cuando ella llegara de visita. En contra parte en el sótano se ha instalado un pequeño laboratorio para las pruebas finales de la formula PP.
La vida estudiantil seguirá de la siguiente manera, Pansy Parkinson quien no tuvo la necesidad de abandonar la vida escolar por la guerra seguirá en el colegio visitando constantemente a Harry, Hermione Granger por razones de investigación no puede dejar las instalaciones hasta que las pruebas peligrosas finalicen y por ello mismo seguirá con el programa de aprendizaje piloto para regularizarse, mientras que a Blaise Zabini y Ronald Weasley se les ha otorgado un giratiempo para seguir con el plan académico y al finalizar el día gracias a un Traslador volverán a la residencia Evans, como se preveía Draco Malfoy ha solicitado que el material didáctico y de estudio le sean proporcionados para que de manera autodidacta prosiga con sus estudios sometiéndose a las pruebas del colegio para obtener su certificado y de esta manera prestar mayor atención al infante.
Así que para Harry la vida no podría ser más generosa, de hecho sentía que si se atrevía a soñar con algo mas seria castigado por codicioso y en su infantil manera de pensar su mundo y sobre todo su vida estaba correctamente al fin. Para el no había necesidad de pedir o desear algo mas, tenia una gran casa, tenia ropa, ropa nueva y a su medida, tenia comida y mucha, tenia amigos que se preocupaban por el, pero sobre todas las cosas tenia a un ángel que lo cuidaba y quería mucho¿así que? Solo alguien muy tonto pediría más a la vida.
Para Draco Malfoy la vida al fin estaba saliendo bien, había perdido muchas cosas algunas por su terquedad, otras por la fuerza y si, al final también por el cariño de un niño perdió su rencor, su odio y sobre todo la tristeza que lo consumía; hace quizás algunos meses atrás habría deseado tantas cosas como estrellas tiene el cielo, pero ahora estaba satisfecho, no cambiaria nada de lo que ahora tiene, tal vez no la lujosa y terriblemente enorme mansión, ni las mas sofisticadas ropas o las mas exquisitas de las comidas lo habrían satisfecho como el hogar en el que ahora es parte, y lo mejor de todo es que ahora sabe lo que es sentirse necesitado y amado de verdad con la inocencia de un infantil corazón donde tu eres el superhéroe, el ejemplo a seguir pero sobre todo la persona mas importante de su vida.
Día y noche en la mansión Evans, se podía sentir un ambiente de dicha, Harry reía todo el tiempo corriendo y jugando con su ángel; al principio fue muy difícil para Draco hacer que Harry se durmiera en su cuarto, finalmente después de una semana muy difícil donde el pequeño se despertaba con violentos gritos y la cama mojada opto porque el pequeño durmiera con el en su recamara, la magia de estar con su ángel era asombrosa, tan luego se acostaba sobre él los mas maravilloso sueños llegaban, sin duda para Harry eso era la magia de un ángel, la mejor de las magias. Lo mas importante de esto es que después de aquel incidente en el que el rubio se dejo llevar por la ternura del niño no volvió a repetirse ya que aun cuando el pequeño se mostraba en ocasiones demasiado cariñoso el simplemente le daba un pequeño y casto beso en los labios y el pequeño se conformaba y se olvidaba de todo lo demás, esto se convirtió en un intimo ritual tanto al acostarse a dormir como al despertarse con "el besito de los buenos días" en palabras del pequeño.
Por las mañanas Ron preparaba el desayuno, un plato de cereal, fruta y un licuado de chocolate bien frió y espumoso, en las tardes y gracias al libro de recetas que la enfermera del colegio le obsequio al rubio preparaba fáciles y nutritivos alimentos para el pequeño, en las noches era fiesta ya que Blaise preparaba la cena y "no has comido nada delicioso en tu vida hasta que haya probado un platillo de Zabini" en palabras del pelirrojo. Harry al ser un niño en crecimiento dormía de diez a once horas lo que ayudaba mucho a los jóvenes, Draco preparaba cada día bajo estricto orden, planificaba los juegos, la comida, el horario del baño y el esparcimiento, al pequeño le gustaba mucho dibujar y mas cuando su ángel lo alababa por sus hermosos dibujos. Por las noches después de cenar y quedar realmente satisfechos el rubio le contaba historias antes de dormir.
A Harry le gustaban mucho las historias, en especial en donde el héroe era un chico de cabellos negros y ojos verdes que curiosamente se llamaba igual que el, se había emocionado con la historia donde el héroe buscaba proteger una piedra que daría la vida eterna a una sombra del mal, o cuando el descubrió que hablaba un idioma mágico el de las serpientes y desde entonces cada vez que podía buscaba en el jardín alguna serpiente para ver si el también podía hablar con ella, para su mala suerte nunca encontró ninguna y jamás lo haría, al menos no en ese jardín ya que Draco era muy quisquilloso con la limpieza del jardín.
En las historias había un personaje que Harry quería mucho el anciano director, cuando su ángel hablaba de aquel anciano hombre lleno de sabiduría y poder Harry sentía que algo en su corazón crecía, el valor y sobre todo el agradecimiento con el mundo, a través de ese anciano personaje Draco siempre le enseñaba muchas cosas, la rectitud y sobre todo la madures de comprender que las cosas pasan por alguna razón y que somos nosotros el resultado de nuestras decisiones. Lo que mas le gustaba a Harry del Harry de los cuentos era que podía volar, y era el mejor al hacerlo. El pequeño se emocionaba cuando Draco le hablaba de la novia del héroe una hermosa pero aguerrida rubia de ojos grises (claro el también se contaba sus propias historias) y que amaba con todo el corazón al chico de ojos verdes, así que Harry el pequeño cambiaba en su mente a la chica por un chico rubio de ojos grises y soñaba con que algún día el crecería lo suficiente para que Draco lo amara como la chica amaba al héroe.
Para Draco el día realmente no comenzaba hasta que el pequeño se despertaba, y en el lapsos perdido del tiempo estudiaba todo lo que podía, por suerte no era un negado en los estudios y la disciplina que empleaba para ellos era estricta lo único que realmente podría agradecer sin hundirse en la depresión a sus padres.
Así pasaron los días, y pronto las semanas, Pansy hacia todo lo posible por ver al pequeño al menos tres veces a la semana, y siempre llevando juguetes, dulces y ropa, así pronto el pequeño podría cambiarse diario e incluso tres veces al día y nunca repetiría la misma ropa. Fue hasta que Ron le amenazo con prohibirle la entrada si no se moderaba con la ropa que le compraba al pequeño porque después de todo a el le tocaba lavarla. Hermione solo llegaba los fines de semana, y ella llevaba libros infantiles y para el cuidado de los mismo, Poco a poco la castaña entablaba platica con el rubio con el pretexto de saber como estaba el pequeño, pronto la chica descubrió lo expresivo que podría ser a aquel pálido y frió chico, sus ojos se llenaba de emoción cuando le contaba como el pequeño se había trepado a un árbol o cuando le enseño a nadar, era la mirada mas llena de orgullo que jamás había visto ni siquiera en sus padres. Así que finalmente y en contra de todas sus creencias la chica acepto que Ron había tenido razón después de todo y contrario a lo que pensaría cualquiera eso no fue suficiente para ella y también tuvo que admitir que Parkinson nuevamente veía mas allá que ella misma.
Anexo al pasado memorias de Hermione Granger:
Era un martes por la mañana, la temperatura era realmente fría y las mazmorras siempre tienen ese clima tan desesperante que no solo enfrían en cuerpo, también la mente y eso era lo que ella necesitaba, mantener la mente fría y objetiva, la formula a pesar de haber obtenido el original era realmente difícil de seguir, para uno solo de los ingredientes en ocasiones se necesitaba de otras formulas, era como un diagrama de árbol, donde las raíces que lo componen se mezclan entre si creando posibilidades infinitas. En pocas palabras un verdadero reto o el reto más grande al que jamás ella se enfrentaría.
Pero su aparente calma y tranquilidad se vio interrumpida por la abrupta llegada de un torbellino de rubios cabellos, Pansy Parkinson nuevamente como ya se estaba haciendo una desesperante costumbre había llegado con su termo de chocolate caliente, la chica le había cogido un interés muy particular a la castaña, y no dudaba ni un momento en entablar una charla.
- Granger – dijo la chica sonriendo – te traje un poco de chocolate
- Gracias Parkinson – hablo la chica en tono serio – ahora ya puedes irte
- Que cruel eres – prosiguió la rubia fingiendo dolor de pecho – una que se levanta tan temprano y va hasta las cocinas con esos elfos fuera de moda para traerte un poco de chocolate¿te he hecho algo malo para que me trates así?
- No otra vez Parkinson – repuso la castaña – no es nada personal, es solo que realmente no tengo tiempo para perder, esto es muy complicado
- Pero te gusta ¿no?- dijo la chica al tiempo que servia el chocolate – eso es bueno, encontrar algo que nos guste y no dejarlo por otras influencias, si algo nos gusta es mas divertido todo, el tiempo vuela y la satisfacción es enorme
- Exacto – respondió extrañada la chica – en verdad esto es fascinante, descubrir los misterios que encierra esta formula
- Mi abuelo siempre decía – hablo la chica con una seriedad abrumadora – que hay que estudiar para vivir, no vivir para estudiar. Pero bueno no todos somos iguales, pero Granger hay otras cosas en la vida que son igual de fascinantes
- No para mi – debatió la chica – es difícil de explicar, saber que tengo todas las respuestas, hacer lo que pocos pueden, demostrar que no es necesario ser de la elite si se tiene la perseverancia y las ganas de triunfar, controlar mi destino.
- Si, en verdad eres una controladora – sonrió la rubia enigmática – ¿y el amor donde queda en tus ecuaciones?
- Eso es algo que no discutiré contigo – se defendió la castaña – es muy personal
- Bueno si no sabes no hay problema – pico la rubia burlona – es natural o mas bien esta en tu naturaleza
- ¿Qué estas insinuando? – pregunto la castaña molesta por no saber de que hablaba la rubia - ¿es por que no soy de sangre pura?
- Jajaja, no para nada – respondió la chica ofendida – la sangre es roja, el cielo es azul la moda es moda, la pureza es tan subjetiva realmente, pero no es por eso que lo digo, tu naturaleza es tu personalidad, eres una chica fuerte, orgullosa, valiente pero también controladora, tratas de tener todo en tus manos y eso irremediablemente te aislara de todos, te has puesto a pensar lo que realmente sientes por Ron
- Eso esta fuera de discusión – alzo la voz amenazadora – lo que yo sienta o deje de sentir por alguien solo me interesa a mi
- ¿lo amas? – pregunto la rubia mas inocente que un ángel
- pues yo… lo quiero – respondió Hermione confusa – siempre me apoya, le debo tanto, su amistad, su cariño
- pero no lo amas – concluyo la rubia
- yo no dije eso – alego la castaña – claro que lo amo
- te equivocas – rebatió Pansy – cuando amas a alguien no piensas, lo dices, lo gritas, si lo amo con locura, cada segundo lejos es una agonía, no podría vivir sin el, le amo mas que la ciencia, mas que la magia, mas si se que estoy equivocada.
- Yo…yo… -quiso defenderse la castaña pero por primera vez tuvo que reconocer ante si misma que no tenia nada con que defenderse.
- Lo ves – afirmo la rubia – puede que si lo ames, pero no como se supone que debe ser, en la vida hay muchos tipos diferentes de amor, eres una chica lista y descubrirás lo que realmente sientes
- ¿Por qué me dices todo esto? – pregunto la castaña derrotada
- porque a pesar de que Draco – respondió la rubia orgullosa – ha demostrado haber sido la mejor opción, no te has reconciliado con Ron y porque probablemente eso para ti aun no sea suficiente motivo para hacerlo; pero sobre todo Granger es porque me agradas y Ron también merece saber lo que realmente sientes por el.
Fin del anexo memoria Hermione Granger
Por ahora la vida de esa extraña familia forjada por la necesidad de proteger a un ser lleno de inocencia y ternura, poco a poco comenzaba a forjar nuevos y fuertes lazos entre ellos, sus presencias dejaron de ser tolerantes por circunstancias a agradables compañías, sobre todo para Blaise y Ron quienes pasaban la mayor parte del tiempo juntos, lo jodida de la situación era cuando Pansy – loca – Parkinson llegaba y robaba toda la atención del chico de ojos dorados, ponía de mal humor al pelirrojo y era tan evidente incluso para el risueño Harry que en mas de una ocasión le dijo – Pansy es muy buena, pero Blaise te prefiere a ti – cuando el pequeño decía eso Ron sonreía tan ampliamente que deslumbraba incluso al rubio que siempre tenia un ojo sobre el niño.
Draco seguía siendo frió para algunas cosas y actitudes, eso era imposible de cambiar, sin embargo cuando el pequeño estaba ahí, era tan diferente su actitud, no es que de un momento a otro saltara y sonriera como un idiota, su pose era altiva pero no arrogante, su mirada era intensa pero extrañamente calida, su rostro brillaba aun mas, pero sobre todo la calidez de su voz embriagaba al pequeño de un calor tan fuerte que muchas veces el niño pensaba que tanto amor lo haría explotar de felicidad.
Al principio del segundo mes, la familia Greenpand los vecinos de a lado, hicieron la correspondiente presentación como se estila en los suburbios, la señora Grace Greenpand una mujer común, no destacaba ni en belleza, ni mucho menos en inteligencia, el señor Jeremi Greenpand no era la excepción, una persona sencilla y simple, pero lo mas intrigante en opinión del rubio platinado era Matthew Greenpand, los Greenpand el padre y la madre eran de cabellos castaños oscuros y ojos cafés, pero el pequeño Matt era ligeramente pelirrojo de ojos azul celeste.
Como la regla lo exige no tuvieron otra opción que invitarles una taza de te a sus amables vecinos, las charlas eran tan banales y aburridas pero así lo exigía el protocolo y si hay algo que Draco Malfoy no tolera es que no se respete la etiqueta.
El pequeño Harry se encontraba en su siesta de la tarde y por ello el rubio no tuvo inconveniente de dejar pasar a la familia vecina, claro no sin antes realizar una serie de encantamientos de seguridad – solo por si acaso – sin que ellos se dieran cuenta.
La señora Greenpand elogio la casa, maravillada de los acabados modernos y elegantes, el señor Greenpand solo asentía con la cabeza quizás sintiéndose de pronto apenado por su mediocridad.
- es una hermosa casa – dijo la señora envidiándola – hojala algún día tenga una igual de hermosa
- ya hablamos de eso querida – defendió el marido – con el tiempo así será.
- Bueno, la verdad es que contamos con mucha suerte – intervino el rubio – la casa no era tan hermosa realmente, necesitaba algunas reparaciones por eso fue muy barata.
- Un excelente trato – intervino el pequeño Matt – si se cuenta con los medios
- Matt querido – sanciono la mujer – no es de buena educación que intervengas en platicas de los mayores.
- Lo siento madre – dijo el pequeño muy apenado – no era mi intención
- Al contrario – defendió el rubio reflejándose por un segundo – es bueno que opine, creo que de lo contrario se aburriría mucho entre adultos.
- Esta bien – concedió la mujer - ¿por cierto y sus padres joven?
- La verdad es que esta casa es de un amigo – respondió el rubio muy serio – vivo aquí con unos amigos.
- Me pareció ver a un niño pequeño el otro día – siguió la mujer – no me diga que es su hijo, es muy joven para eso no cree
- Cuido de el – contesto el rubio tajante – y en cuanto a lo joven, déjeme decirle que hay personas que aparentan menos edad de la que realmente tienen, señora
- Muy cierto – secundo el niño - ¿verdad madre?
- Cla…claro querido – respondió la mujer visiblemente turbada – bueno creo que hora de que nos retiremos aun tenemos cosas que hacer.
- Ah, ese debe ser el niño del que cuida – señalo el joven Matth al pequeño de cabellos negros que bajaba de las escaleras con un oso de peluche albino – es muy lindo
- El rubio se congelo, no esperaba que la plática durara demasiado, o bien que el pequeño se despertara tan rápido, le atemorizaba la reacción del niño ante tanta gente desconocida y antes de que pudiera actuar, el joven Greenpand ya se encontraba frente al pequeño Harry presentándose
- Hola – saludo el pelirrojo – me llamo Matth
- Ho…hola – respondió el niño – yo me llamo Harry
- Me gusta tu nombre – adulo Matth – ¿te gustaría ser mi amigo?
- Yo… tu amigo – dijo incrédulo el niño quien jamás había tenido uno - ¿puedo?
- Yo pregunte primero – rebatió el pelirrojo sonriendo dulcemente – si tu quieres
- Si… seamos amigos – convino el niño tan alegre que el pecho de Matth salto – me gustaría mucho.
Harry estaba que brincaba de contento, tenia un amigo a demás era como el un niño, no es que tuviera nada contra los adultos pero de momento lo hacían sentir mal, los Ángeles son Ángeles así que no cuentan ni como adultos, ni como amigos, bueno tal vez Draco y Ron si sean como amigos pero son Ángeles después de todo.
Tan emocionado estaba el pequeño que tomo de la mano al sorprendido Matth para llevarlo a su cuarto y enseñarle todas las cosas bonitas que los Ángeles le daban. Draco quien jamás sintió su posición peligrar hasta ahora, no pudo reprimir la mirada dura hacia Matth quien casi se hecha a correr en dirección contraria, pero solo fue por un momento y Draco pudo apreciar una mirada de desafió en los celestes ojos al segundo siguiente.
- Madre – llamo el chico – ¿puedo jugar con Harry?
- Por mi no hay problema – contesto la mujer un tanto atemorizada – pero… eso es decisión del joven Malfoy
- Draco… - dijo el niño – verdad que puede jugar conmigo
- Claro peque – respondió el rubio contrariado, no era justo que el niño estuviera sin amigos – pero no hagan travesuras
- Es usted muy amable – concedió Matth ufano – joven Malfoy
- Muchas gracias – dijo la mujer ligeramente aliviada – podría pedirle si no es mucha molestia que Matth cene aquí, vera es que no me ha dado tiempo de hacer la cena y no me gusta que coma comida rápida.
- Bueno… - metido el rubio pero al ver la mirada esperanzada de Harry nuevamente se rindió – esta bien, no supondrá ninguna molestia.
- Excelente – suspiro la mujer – bien, entonces pasaremos por el más al rato, y nuevamente muchas gracias por su amabilidad.
- Para eso son los vecinos – respondió Draco con toda etiqueta – un placer.
Matth sonrió malicioso al ver como el altivo rubio se doblegaba a la mirada de un niño, estaba seguro que todo ello tenia algo más profundo. El rubio sabia que se había doblegado cuando vio la sonrisa ancha del pequeño pelirrojo pero eso no decía que estaba vencido.
Draco no dejo ni un solo momento que Matth estuviera solo con el niño, había algo en ese chico que simplemente lo incomodaba. Harry por su parte estaba encantado con el pelirrojo de ojos celeste, hacia mas emocionantes los juegos y había algo en ese chico que lo atraía.
Esa misma tarde Pansy Parkinson hizo su entrada, un día antes de lo habitual, apareciéndose justo detrás del pobre Matth que brinco casi dos metros del susto cuando la rubia le toco el hombro. Lo cual hizo que el rubio amara mas a la chica y claro Harry se desternillara de risa por lo chistoso que se veía Matth.
- buenas tardes – saludo la chica a Harry y Draco – y buenas Tardes joven saltarín
- buenas tardes – respondió el chico sintiéndose enrojecer de furia – señora
- ¡señora! – dijo la chica burlona – claro a tu edad eso debe parecer, sin embargo soy señorita y no me veas así Draco, pero puedes llamarme señorita Parkinson y yo te llamare….
- Matth – termino el chico – puede llamarme Matth
- Supongo que hay que seguir la etiqueta¿verdad Draco? – pregunto la rubia hastiada – es un placer conocerte Matth
- El placer es mío – devolvió nada convencido el chico – señorita Parkinson
La rubia sonrió con suficiencia, y llamo al rubio a la cocina, para que le explicara porque ese renacuajo pelirrojo estaba con Harry.
- niño odioso – dijo la chica apenas entro a la cocina – me enferma
- Pansy – amonesto el rubio – es cierto que es… odioso, pero es el nuevo amiguito de Harry y sabes que si Harry así lo desea
- No puedes oponerte – termino la chica – en verdad que incluso a mi me sorprende lo fácil que te maneja el pequeño
- No, no me maneja – contesto indignado el rubio – solo trato de hacerle una mejor vida
- Si lo que digas – concluyo la chica – pero ¿como es que ese niño esta en esta casa, y peor aun con Harry?
- Son los vecinos – explico el rubio – no pude negarme, Harry estaba muy contento de conocer a Matth y si Harry….
- Y si Harry lo quiere, Harry lo tiene – completo la chica – no te cuestiono porque lo mimes y quieras hacerle una infancia muy especial, pero debes tener cuidado con la gente que entra en contacto con el, a demás no es bueno consentir demasiado aun niño, tienes suerte de que Harry no sea… como nosotros
- Por eso es mi favorito – dijo Ron que entraba por a la cocina - ¿sabían que hay un niño jugando con Harry?
- Y uno muy guapo – soltó Blaise – tu posición peligra Draco
- ¿Qué le ves de guapo? – pregunto la rubia extrañada – ah… que estupida pregunta
- si, Blaise – de volvió el veneno el rubio – ¿porque es pelirrojo y ojos azules?
- A poco soy tan transparente – dijo burlón esperando ocultar su vergüenza – son mejores amigos que los rubios
- Bueno… explica – presiono el pelirrojo tan colorado que brillaba - ¿Por qué esta ese niño con Harry?
- Es su compañero de juegos – dijo la rubia cambiando el ambiente – y protestes o no Blaise a mi no me gusta para nada, es odioso
- ¿Por qué es pelirrojo? – pregunto dolido el Arcángel – y pecoso
- no, no… no quise decir eso – se disculpo la chica – no es por eso, hay algo que me desagrada, no niego que cuando crezca si es que lo hace, será muy atractivo
- gracias – sonrió el pelirrojo por el velado cumplido – a lo mejor yo creceré algún día
- no es necesario – dijo sin pensar el ojioro - …. Es decir… que romperías el techo… eso… serias un gigante
- ustedes me marean – bromeo el rubio – en fin. Debo ir a vigilar a ese, Blaise para la cena agrega un platillo mas ya que ese se quedara a cenar también
- que sean dos – dijo la rubia – Granger también viene a cenar.
- Será un largo día – suspiro el rubio y salio de la cocina - ¡Merlín dame fuerzas!
Antes de la cena Hermione Granger accedió a la residencia, un tanto inquieta, los últimos resultados de los experimentos hechos con la formula PP no eran muy alentadores, tenia que informar de ellos a Ron pero sobre todo al rubio.
Como era costumbre Hermione apareció en el sótano donde esta el pequeño laboratorio, subió las escaleras y se sorprendió al escuchar una voz desconocida platicando con Harry.
-¿oye Harry, de donde salieron los otros? – pregunto la voz desconocida – no vi que entraran por la puerta
-es que son Ángeles – respondió el niño tan seguro como el sol sale en las mañanas – no necesitan puertas
-¿en serio son Ángeles?- se pregunto la voz – puede ser todos son muy guapos, si ellos son Ángeles ¿tu que eres?
-¿yo… supongo que un suertudo?- contesto el niño un tanto dudoso – yo… tengo una tía, un tío y un primo, pero ellos no me quieren… no los culpo… yo no soy bonito… ni listo… soy tonto… pero… pero los ángeles me cuidan y me quieren a pesar de todo eso… creo que a ellos no les importa tanto eso… y yo los quiero mucho a todos… y Draco es el mejor… yo lo quiero tanto que si algún día se va me moriría de tristeza… pero el me prometió que estaría conmigo siempre.
-Lo quieres mucho – afirmo la voz afectada – bueno si ellos son Ángeles, yo soy un mago
-¿un mago? – pregunto el niño - ¿haces magia?
-Bueno, se me algunos trucos – dijo la voz – ¿quieres que enseñe?
-Siii… me gusta la magia – contesto el pequeño – Ron aparece chocolates
-Bueno yo no soy como el, pero aquí voy – dijo la voz - ¿ya viste?
-Yo… ¿tenia una moneda en el oído? – pregunto el niño contrariado – pero si me baño diario
-Jajajaja – rió la voz – es magia, mira también en la nariz
En ese momento Hermione salio del sótano, para ver al supuesto mago encontrándose con un chico de cabellos ligeramente rojizos y ojos celestes como el cielo abierto de otoño, un niño de quizás doce años, muy lindo, ligeramente pecoso y una sonrisa tan radiante que encanta. La verdad es que la joven quedo impactada por la belleza adolescente del chico y el brillo de inteligencia en esos ojos.
Apenas la vio Harry y corrió a saludarla, le gustaba la mami de los Ángeles, podría parecer que en ocasiones era muy dura como una tabla, pero ella le enseñaba tantas cosas sobre el mundo, a demás desde que los defendió supo que podía confiar en ella para todo.
La chica saludo al pequeño con un beso en la frente como se estaba haciendo costumbre e inmediatamente después se presento con el niño invitado de Harry, no cuestiono absolutamente su presencia ni Harry ni a Matth, sin embargo el pelirrojo quedo sumamente fascinado con la joven castaña, era simplemente hermosa, sus ojos grandes y llenos de conocimientos y tenia un aura que simplemente lo tenia encantado.
Cuando la chica se despidió y salio rumbo a la cocina, el joven Matth no pudo dejar de confesarle al pequeño Harry – ella si que es un ángel – a lo que el niño simplemente sonrió complacido y la chica que alcanzo a oírlo sintió sus mejillas enrojecer.
Sea cual fuere la razón, Blaise Zabini se esforzó realmente en la preparación de la cena, tal vez para cautivar al invitado de cabellos rojos, o simplemente porque Ron la había dicho que su comida realmente era de las mejores.
La cena transcurrió casi como siempre, sin embargo nadie pudo dejar de notar los excelente modales de Matth, incluso Draco tuvo que reconocer que su instructor de etiqueta y modales estaría rojo de vergüenza comparándose con los modales del adolescente. Ron al ver la manera tan elegante y fina del joven decidió sacar la educación Weasley después de todo por nada eran una de las familias mas antiguas, Pansy simplemente se dedico ha realizar pequeños hechizos que molestaran a Matth como la crema muy fría en un momento y al siguiente hirviendo y detalle simples que hicieron que en mas de una ocasión le lloraran los ojos.
Al termino de la cena, pasaron unos minutos donde el joven Matth era bombardeado por preguntas de todas partes, incluso de Harry quien preguntaba - ¿vas a venir mañana? – y detalles sobre su vida, lo curioso era que cuando Hermione preguntaba, el joven Matth tartamudeaba y enrojecía tan violentamente que opacaba el cabello encendido de Ron, para suerte del adolescente sus padres llegaron a recogerlo y suspiro aliviado despidiéndose de los presentes con mucha educación.
Después del aseo del niño y los preparativos para que fuera a dormir, los jóvenes comenzaron a platicar sobre el extraño invitado.
-ese niño no me agrada – dijo la rubia dispuesta a mostrar su desagrado – es raro
-yo creo que es un niño que trata de comportarse como un adulto – dijo el pelirrojo pensativo – es obvio que quiere crecer
-mas bien – hablo Hermione – a mi me da la impresión de que es como un adulto que fingiera ser niño
-¿Qué dices? – pregunto Blaise interesado provocando que esa espina se enterrara mas en el pecho del pelirrojo – no entendí bien
-mira – dijo la chica contenta siempre de tener audiencia – sus perfectos modales para cenar, no creo siquiera que Malfoy haciendo intencionalmente fuera tan impecable, las palabras que emplea no son domingueras como lo haría un niño, ni siquiera un adulto las emplea con frecuencia a menos que sea habitual, la forma en que mira, calculadora, escrutadora y burlona.
-No creo que eso sea motivo suficiente – cuestiono el pelirrojo a la castaña sin ser conciente que por primera vez en tiempo hablaban sin resentimientos – solo por eso, tal vez sea un niño muy inteligente como tu, recuerdo que siempre usabas palabras y términos que aun sigo buscando en el diccionario, y bueno de modales, puede que su familia los inculque con mano de hierro.
-Podría ser – reconoció la castaña sonriendo – pero como explicas las mirada
-Bueno yo diría que le gustaste – fastidio la rubia – pero eso no es pedofilia
-¡cállate! – chillo Hermione sonriendo no por la broma en si, era por el ambiente – pero puedo espera a que crezca
-sin embargo – dijo sombría la chica rubia – debemos tener cuidado con los muggles, aun no entiendo, había un hechizo para evitar que se acercaran
-si yo mismo lo puse – señalo el ojioro – y lo he revisado y sigue intacto, pero sentí que la protección de antimagos fue golpeada, nada de gravedad pero indica que alguien quiso interferir con ella
-sugieres que sea una familia de magos – indico el pelirrojo – no sentí nada especial en ellos
-yo tampoco – confeso la castaña – cuando llego su familia no sentí nada fuera de lo normal, tal vez un poco de prisa en la señora pero fue todo.
-Ni yo – secundo el ojioro – pero confieso que si es extraña esta situación
-¿saben lo que tenia Harry en su mano? – pregunto el rubio bajando las escaleras - ¿nunca adivinaran?
-Una moneda – respondió la castaña
-¿Cómo supiste? – pregunto el rubio extrañado
-simple – contesto la castaña – cuando llegue estaba con Matth, y según pude escuchar estaba haciendo trucos de magia, y de los mas simples esta sacar una monea detrás de la oreja de otros.
-Eso explicaría la razón por la que Harry – dijo el rubio comprendiendo – se baño con tanto esmero el día de hoy, pero no explica porque la moneda es un galeón de oro
-¿un galeón? – soltaron todos al mismo tiempo
-si, la moneda oficial del mundo mágico – siguió el rubio – es probable que ese niño sepa mas de lo que creemos
-un espía – dijo Ron molesto – eso no es posible
-yo tampoco lo creo – dijo la rubia – las alarma hubieran sonado y habría muerto en el acto
-yo nunca aprobé ese hechizo – dijo la castaña horrorizada – no es humano
-pues ni modo – contesto Draco – mientras se trate de la seguridad de Harry realmente no me importa que medios se usen.
-¿Pero como resolvemos esto? – pregunto Blaise – debemos hacer algo
-Por lo pronto no creo que mucho – dijo Ron pensando – es probable que ese chico a penas esta manifestando magia, es decir que no sepa que realmente es un mago, su familia ciertamente no lo es y pues tampoco seria extraño que en una familia de muggles naciera un mago. La moneda obviamente la tomó con magia aunque es difícil decir eso con certeza los galeones son hechos con oro mágico.
-Tendremos que vigilarlo – apunto Blaise – ahora que es amigo de Harry será imposible tenerlo lejos de aquí sin levantar sospechas, lo más que podemos hacer será vigilarlo.
-Son unos tontos – dijo la rubia – solo denme dos minutos con el y su familia, les aseguro que dejarían de ser un problema
-Parkinson – sanciono la castaña – no podemos darnos el lujo de hacer un escándalo podrías exponer a Harry
-Pues no se hizo un escándalo cuando me encargue de sus tíos – sonrió la rubia orgullosa de sus actos – ni tu te habías enterado
-¿Qué les hiciste? – pregunto temerosa la castaña – espero que no una locura, lo quieras o no son la familia de Harry
-tranquila – demérito la chica – ni mutile, ni mate, ni desmembré, ni cualquier salvajada que se te ocurra, solo les di un pequeño escarmiento y un cambio de personalidad, ha y bueno esterilice la mala semilla
-¿Qué hiciste que? – pregunto la castaña muy enojada – espero que sea una broma
-lo es… lo es – corrigió la rubia arrepentida – solo bromeaba, no seria capaz de nada de eso
-eso espero – se tranquilizo la chica sin notar el guiño que la rubia le hizo a Draco confirmando que nada fue broma – por el bien de Harry
La casa de los Greenpand era una casa modesta, tanto en arquitectura como en su amueblado, sin embargo eso no decía que no contaban con los avances que la tecnología podía ofrecer, cuando llegaron la madre y el hijo el ambiente de casa se hizo opresivo, la mujer temblaba de autentico miedo cuando los ojos celestes se posaron sobre su humanidad, tenia mucho pánico ante la reacción de Matth.
-hoy lo pase realmente bien madre – dijo el chico altivamente – no debiste cuestionar sobre la existencia de Harry Potter
-yo… yo…- titubeo la mujer – lo siento… solo quería ayudar
-madre – dijo el chico burlonamente – tu solo limitate a representar tu papel como se te ha indicado, de lo demás me encargo yo
-pero…- quiso recriminar la mujer – es un niño… un pequeño…
-todos los son – interrumpió el joven con una mirada tan fría que congelo a la mujer – incluso tu también lo eras, una niña perdida que tuvo la desgracia de crecer. Sin embargo este niño es único, nunca crecerá será niño por siempre y será mío.
Mientras en la residencia Evans, las discusiones seguían, el tema de Matth había sido relegado aun segundo plano y ahora hablarían sobre lo que realmente era importante – Harry – según los resultado que obtuvo Hermione no eran nada alentadores, hasta donde había podido avanzar la formula tiene como base un veneno que drena la capacidad del individuo de crecer, esto aunado con los factores mismo que recién descubrió, y las pruebas realizadas a diversos animales, el resultado sigue siendo el mismo, cada animal al cual se le aplico una dosis de la formula experimento un rejuvenecimiento instantáneo según el animal y su periodo de vida promedio, sin embargo los resultados eran los mismo al cabo de unas semana o días dependiendo el espécimen morían. Los que mas demoraban eran los animales mágicos, la poción o veneno como denomino Draco, tardaban mas en hacer efecto porque la magia del espécimen aletargaba el proceso, pero era inevitable que llegaran a fallecer.
Esta información fue un duro golpe para Draco y los demás, las esperanzas se estaban diluyendo tan rápido que era depresivo. Las reacciones fueron descorazonadas, Ron Weasley no supo en que momento se aferro al cuerpo de Blaise y se dejo llevar por el dolor de que en poco tiempo su amigo, su camarada, su hermano moriría.
Pansy trato de conservar la calma, sin embargo no pudo evitar derramar lagrimas por el pequeño que dormía arriba, era tan injusta la vida, Harry había sido objeto de las vejaciones de su familia, condenado a una niñez vacía de amor y cuidado, luego lanzado aun mundo que requería de su ayuda sin antes haberle dado algo, y sin embargo lucho con todas sus fuerzas por un futuro mejor para todo.
Pero quien estaba destrozado era el rubio platinado, después de todo que Harry sufriera ese destino era su culpa, si no hubiera lanzado a Harry contra el estante, si no hubiera guardado ese rencor contra el – Maldición – si no hubiera simplemente nacido nada malo le hubiera pasado, todo era su maldita culpa, por culpa de su odio enfermizo había condenado aun ser completamente inocente, le dolía mas aun ahora, el pequeño era tan tierno y dulce con el, era tan adorable y cariñoso, había conservado la esperanza de que si Harry crecía de nuevo, tal vez quien sabe, tal vez serian amigos. Pero ahora eso era un imposible Harry estaba condenado y fue su mano la que lo hizo.
Hermione se encontraba abrumada, el dolor en la mirada del rubio traspasaba todas sus defensas como un cuchillo caliente a una barra de mantequilla, el dolor era palpable y calaba hasta el alma, sufría por su amigo era, su amigo, la inspiración para salir adelante y triunfar, pero no se rendiría, ella sabia que si era un veneno era probable que existiera un antídoto, una forma de neutralizarlo y salvarlo. Así que mas decidida les dijo – se que todo esto es difícil para todos, pero no perdamos la esperanza, estoy segura que encontrare una cura, Harry es fuerte siempre lo ha sido confiemos en que lo sigue siendo – era su deber mantenerse fría y no dejarse llevar por el dolor que la arrastraba a las profundidades de la angustia, ella era fuerte muy fuerte, pero Draco quien apenas comienza a entender el amor, era mas indefenso que un niño pequeño.
Conmovida por las lagrimas del rubio los jóvenes trataron de consolarlo, de brindarle apoyo incluso Hermione lo atrajo a su regazo y consoló, sabia que eso pasaría, que cuando les dijera eso a todos todo cambiaria.
Abatidos, los jóvenes subieron a sus habitaciones, Ron estaba realmente confundido, era doloroso saber lo de Harry, pero era angustiante darse cuenta que cuando abrazo a Blaise se sintió tan protegido y consolado, nunca antes se había sentido así con alguien, tal vez solo con su madre, pero esto era completamente diferente, quizás esa curiosidad o necesidad de obtener una respuesta fue la que lo orillo a hacer algo que jamás hubiera pensado nunca.
Para Draco todo era un calvario, cuando entro en la habitación y vio el pequeño bulto moviéndose inquieto dentro de su sueño, todo se hizo tan real, tan duro y crudo. La inocencia de aquel pequeño ser pronto dejaría este mundo, nunca mas vería sus alegres ojos, ni escucharía su melodiosa risa por todos lados, los – Draco te quiero mucho – se callarían para siempre – estaremos juntos por siempre – cada palabra, cada recuerdo desgarraban su corazón, su alma y su conciencia. El y solo él era culpable del horrible destino que esperaba por Harry, su estupidez, su odio y su soberbia siempre le habían traído problemas, pero esta era quizás la evidencia mas clara de sus actos.
Harry confiaba plenamente en el. Y le fallo miserablemente, prometió que lo cuidaría por siempre – si hay alguien de verdad en el cielo, por favor ayudarle, toma mi vida y sálvalo – imploro con la voz rota de dolor, el caudal de sus lagrimas no tenían fin, era el dolor que desgarraba su existencia.
El pequeño comenzó a moverse desesperado en su sueño, eso distrajo al rubio quien corrió a su lado, y cuando apenas puso su mano en la frente del pequeño, los movimientos cesaron, una sonrisa calida y llena de ternura se formo en sus labios, tanto era el amor que el pequeño le tenia que son solo tocarlo lo hacia sentir seguro y a salvo. El rubio abrazo con fuerza al pequeño sintiendo que se moría en ese instante, sintiendo que se partía de dolor y angustia, las lagrimas corrieron sin obstáculos por aquellos orbes grises empañados de sufrimiento.
La humedad, despertó al pequeño que dormía entre los brazos de su ángel, estaba sufriendo, su hermoso rostro estaba bañado en lagrimas plateadas a la luz de la luna, y Harry se enamoro aun mas de la visión, sin embargo sentía un dolor en su pecho al verlo sufriendo, su querido ángel lloraba de dolor, tenia ganas de llorar de solo verlo así, pero debía ser fuerte por su ángel, tenia que protegerlo del dolor, una vez fallo en evitar que su ángel sufriera, pero esta vez, esta vez el seria quien lo cuidara.
Harry extendió sus manitas pequeñas y tibias al rostro del rubio que se sobresalto al sentir el calido contacto en su frió rostro, el pequeño sonreía sereno y limpio las lagrimas de su amado rubio, Draco se estremeció hasta lo mas recóndito de su alma por la ternura del pequeño ángel, porque para el rubio Harry era el verdadero Ángel, un ser lleno de inocencia y amor, sintió los calidos labios del pequeño besando su rostro tratando quizás de curarlo con sus besos. Y lo comprendió, tenia que ser fuerte por el niño, tenia que enfrentarse al dolor y la angustia, Hermione dijo que había una posibilidad y debía aferrarse a ella. Por qué seria una verdadera injusticia que alguien como Harry dejara el mundo
El pequeño obligo al rubio a recostarse en la cama, donde sus besos siguieron regándose por su rostro, mientras tanto comenzó a desabotonar la camisa y descendió en pequeños besos por el amplio pecho del rubio, donde se recostó y escuchaba los latidos de su ángel en armonía con los suyos propios, se aferro fuerte al rubio brindarle su calor y su amor, mientras Draco acariciaba sus negros cabellos en el clásico – piojito – que tanto le gustaba al pequeño, y entre caricias tiernas ambos cayeron en un sueño tranquilo.
Dicen que la curiosidad mato al gato, dicen que es bueno ser curioso para descubrir y acallar aquello que nos inquieta, pero también dicen que el veneno esta en la dosis que se administra¿entonces como ser curioso y no morir en el intento? Si respondes a esa pregunta te hundirás en la curiosidad. Y Ron Weasley esta apunto de hundirse en las profundidades de una piel de ébano y ojos dorados.
Nunca antes Hermione Granger se había quedado a dormir en la casa de – Draco – la residencia Evans, era innecesario según su practicidad preparar una habitación para ella, a si que ¿Dónde dormiría¿con su antiguo novio¿su "amiga" Pansy? O ¿el seductor Blaise Zabini? La ultima era un idea realmente apetecible, pero como dama y mas aun con demasiados testigos la idea en si carecía de practicidad, ir con Pansy seria algo así como el suicidio masivo de sus amadas neuronas, y ni hablar del ex – novio aunque la situación pareciera un poco mas relajada era el momento de aclarar las cosas, de finalmente reconocer los hechos.
Decidida la chica, llamo a la puerta del pelirrojo quien al verla no pudo ocultar la sorpresa por tan repentina presencia y con ese hecho pudo claramente adivinar que finalmente Hermione estaba lista para hablar y tuvo que reconocer que no se sintió particularmente feliz.
La observo entrar en la habitación del pecoso y quiso morir, sabia que finalmente el sueño había terminado, era el momento en que la ilusión que lleno su corazón se desvaneciera para siempre, que la dulce miel de esta aventura finalmente se amargara. Reprimir las lágrimas era imposible, por no decir insano para alguien como él quien al paso del tiempo acumulo presas de dolor y llanto, el dique finalmente se venció y las aguas saladas llenas de sufrimiento se desbordaron por sus dorados ojos.
Dentro de esas lagrimas la sonrisa de la derrota y el dolor se formo en su rostro, nada tenia que ser diferente ahora, era un sueño mas que se rompía en su frágil mundo de fantasías, los hermosos sueños de un padre que lo amaba con el corazón y lo cuidaba de todo daño, que las marcas en su piel solo eran pintura que no duelen y no lo avergüenzan, que las palizas que recibió nunca existieron y su padre lo abrazaba con ternura y amor, sueños donde era feliz sin sombra de dolor tatuada en su piel. Ahora el mas hermoso de los sueños que pudo haber forjado su frágil corazón se ha despedazado por completo desgarrándolo, sabiendo que solo el mismo es el culpable de su dolor, pues desde un principio supo que ese sueño era imposible, sin embargo continuo alimentándolo de sonrisas pecosas, de la ronca voz pelirroja, de miradas azules llenas de franqueza.
Siempre era así, aquello que mas quería era aquello jamás tendría, tal vez era que aun conservara la inocencia de su niñez creyendo que si cierras los ojos todo se compondrá, o era tal vez algún trauma que lo incitaba a proferirse castigos en su alma por su color de piel, lo que sea era realmente doloroso. No era solo un deseo mas que se perdía, era un amor que nunca llegara a florecer, si antes le gustaba y sentía atracción, el convivir tan cercanos y fraternos, solo había hecho que esa ilusión creciera día a día con tanta fuerza que lo consumía, lo había perdido, patéticamente lo había perdido mucho antes siquiera de comenzar y eso posiblemente sea lo único que lo salvaba de la locura del sufrimiento.
Entro en su habitación, debería sentirse satisfecho, feliz, alegre o al menos algo emocionado, sin embargo algo había pasado en el tiempo que no estuvieron juntos, algo definitivamente había cambiado; tantas cosas habían ocurrido en el transcurso del día y aun faltaba el broche de oro, valentía era lo ultimo que le quedaba pero la usaría toda si era necesario para descubrir el porque de su desasosiego que le hacia un dolor en el pecho.
-hola – dijo la castaña casual – tanto tiempo
-hola – respondió el chico en tono similar – si, ha pasado algo de tiempo
-¿Cómo estas? – pregunto la chica interesada - ¿Cómo has estado?
-Supongo que bien – respondió el pelirrojo sorprendido de su respuesta – he tenido ayuda para no pasarlo mal ¿y tu?
-Lo supongo – acepto la castaña – podría decirse que yo también la he tenido, sin embargo ¿Qué puedo decir? La ayuda frívola no es tan confortante si es acosadora
-Si, Parkinson es realmente especial – convino el pecoso – sin embargo puede ser realmente confiable
-Ya lo creo – acepto la chica sonriendo – no te dejes engañar realmente es muy confiable y muy perceptiva. Gracias a ella me he dado cuenta de algo muy importante
-¿así, que es? – cuestiono el chico - ¿Qué es lo que ella descubrió en ti?
-Que te quiero – respondió la chica aliviada – realmente te quiero mucho
-¿en serio? – cuestiono el chico sintiendo extrañamente decepción
-si – contesto la chica ahora en tono serio – eres una gran persona, un gran amigo y confidente… pero… pero… te quiero mucho de esa manera, no se si me explico yo a penas lo acabo de comprender, eres grandioso en serio que si…
-No sigas - la detuvo el chico – yo creí que seria feliz en cuanto tu dijeras esas palabras, pero extrañamente….
-No es suficiente ¿verdad? – prosiguió la chica – yo siento lo mismo, algo ha cambiado en mi y en ti.
-¿no comprendo? – cuestiono el pelirrojo extrañado – ciertamente creo que ya no es suficiente, por eso hemos cambiado, hemos crecido mucho mas, pero tu siempre no importa como ni porque tu siempre serás mi amiga, la mejor
-lo mismo digo Ron – dijo la chica abrazando al pelirrojo – no quería perder a ninguno de ustedes, tal vez confundimos la amistad con el amor, porque son tan parecidos o solo quisimos
-estar juntos por siempre – concluyo el pelirrojo – y lo estaremos siempre, pero será de otra manera, sin sentir que debemos tener la razón siempre o que debemos estar de acuerdo siempre sin sentir que nos traicionamos.
-Soy feliz – dijo la chica – mi familia volverá a estar completa
-Nuestra familia – imito el pelirrojo – solo es cuestión de que encuentres la cura para Harry
-Lo juro – afirmo la chica con la convicción de que todo saldrá bien – volveremos a estar juntos
-Lo se – apunto el chico – confió plenamente en que así será.
Estuvieron largamente abrazados, disfrutando de la compañía mutua, el peso que ambos habían soportado finalmente desapareció, eran amigos otra vez como desde un principio debió ser, sin embargo esta amistad es mas fuerte pues la experiencia los puso a prueba y la superaron.
Pese a todo, era ligeramente complicado compartir la habitación, Ron siendo un caballero desde que conoció a Blaise, pues casi siempre era un patán, decidió que la chica durmiera en su habitación, ella necesitaba descansar el futuro de Harry estaba en sus manos, todo lo que el pudiera hacer por Harry ya lo había hecho, solo le restaba esperar y rogar porque todo saliera bien.
Ahora era el quien buscaba un lugar donde dormir¿tal vez el sillón de la sala¿El diván del estudio¿El camastro de la terraza? O ¿Blaise, estaría dispuesto a hospedarlo por una noche? Era una buena estrategia para descubrir algo que lo eludía.
Ya que el solo pensar en Blaise irremediablemente una sonrisa se formaba en su rostro, si no hubiera sido por su ayuda todo hubiera sido desastroso, fue quien le tendió la mano y le enseño tantas cosas del mundo, no es que impusiera sus pensamientos y lograra que los recuerdos de Hermione desaparecieran, ni que lo distrajera para olvidarla fue lo contrario lo apoyo para enfrentar la realidad y eso irremediablemente lo hacia merecedor de un sitio muy especial en su corazón.
Su corazón estaba a punto de estallar, sentía que el cuerpo se estremecía con cada latido, se encontraba frente a la puerta de Blaise y estaba emocionado sin saber porque, tomo un gran respiro y toco levemente la puerta, no recibió respuesta así que intento otra vez con un poco mas de fuerza y ritmo, pero aun cuando las luces estaban encendidas no hubo respuesta, apoyo su oído en la superficie de madera para tratar de escuchar si había algún movimiento, solo pudo percibir un leve sollozo, preocupado llamo nuevamente ahora con mas fuerza y urgencia, finalmente la puerta comenzó a abrirse lentamente mostrando el atractivo rostro de piel oscura ligeramente enrojecido y con trazos de lagrimas en sus mejillas, la visión era dulce y cargada de un sentimiento que lo instaba a abrazarlo, a confortarlo como el lo había hecho con el.
La vida era en ocasiones tan irónica que apestaba, no es que Ron Weasley sea la razón de su sufrimiento mas bien el seria la razón de su felicidad pero era un felicidad vedada para el, y sin embargo ahí estaba frente a el, mostrando preocupación por su estado, su rubia amiga se lo había dicho "compasión" y aun cuando quiso negar esa verdad ahora le escupe en la cara su realidad. Si la vida puede ser tan desgraciada en ocasiones.
Realmente no pensó que el pelirrojo apareciera de repente, creyó que su amiga que leía la mente y el corazón había escuchado su lamento y como era de esperar estaría ahí para consolarlo como siempre, la ultima persona que desearía ver en ese preciso momento estaba en su puerta y siendo objetivos era un golpe maestro del destino, y cuando sientes que el destino te gasta una broma solo nos queda reír, reír por no llorar.
Sin darse cuenta ya había entrado en la habitación y había cerrado la puerta detrás de si, sentía el dolor del chico de ojos dorados como suyos, esos destellantes ojos ahora nublados por el dolor reflejaban una tristeza infinita y contagiosa, cuando mas lo necesito Blaise estuvo ahí, ahora era el momento de devolver la atención.
-¿Blaise que pasa? – pregunto el pecoso angustiado - ¿puedo ayudarte en algo?
-No, lo cierto es que nadie puede ayudarme – respondió el chico con la voz quebrada – solo necesito estar solo, ya pasara no te preocupes
-Estás loco – debatió el pelirrojo - ¿Cómo quieres que no me preocupe? Somos amigos, los amigos están ahí cuando estamos felices, cuando estamos tristes y cuando el dolor nos quiere ahogar.
-Vete – suplico el chico – por favor vete
-Aguarda – insistió el pelirrojo – ¿no entendiste lo que te dije?
-Lo entiendo y lo agradezco – respondió el ojioro – solo somos amigos y ¿ creo que resolviste tu problema con Granger? Ya no me necesitas
-Si, ahora todo está bien – respondió el pecoso angustiado – pero aun así no quiero que dejemos de ser amigos, necesito de tu amistad.
-Sin embargo – respondió el chico lleno de amargura – tu lugar no es aquí, debes estar con Granger, solo olvídame por un momento, quiero y necesito estar solo.
-¡NO! – grito el chico sintiendo un terrible dolor en el pecho – cuando mas necesite de alguien tu estuviste ahí, no puedo hacerme el olvidadizo ahora es obvio que sufres, por favor déjame ayudarte.
-No tiene caso – dijo llorando el chico – ya nada tiene caso, todo es mi culpa yo soy la causa de mi dolor, por haber nacido
-¡TONTO! – abrazo el pecoso al chico de piel de ébano – nunca digas eso, tu no tienes la culpa de nada, jamás pienses eso eres una maravillosa persona y un excelente ser humano, tu padre fue el te fallo, no tu…
-ya basta – rogó el chico hundido en el abrazo del pelirrojo – no digas mas, las cicatrices hablan por si mismas.
-Tranquilo Blaise – consoló el pelirrojo apretando mas al chico a su pecho – ya veraz como todo será diferente cuando salga el sol.
-No lo creo – dijo el ojioro hundiéndose aun mas en fuerte pecho, aspirando ese aroma una ultima vez – nada cambiara para mi
-Vamos, mejor descansa – propuso el pecoso llevándolo a la cama – yo cuidare de ti esta noche, nada malo pasara confía en mi.
Estaba tan cansado y destrozado que ya no tenia fuerzas para oponerse a nada, había llorado lo que en su vida nunca lo había hecho, aun cuando su padre le golpeaba no dejaba que las lagrimas salieran, no era por no quererse mostrar débil ni falto de valor o fuerza, era porque si lo hacia su padre se sentiría mas culpable cuando recuperara la razón, porque ese es el tipo de persona que es Blaise Zabini cuando ama, lo hace en serio y de corazón, siempre pendiente de los sentimiento de las personas que quiere, callando su dolor para no herir a otros.
Se dejo conducir en la amplia y mullida cama, aun en los brazos de su demonio de cabellos de fuego, quien lo sumerge aun mas en la desesperación y sufrimiento, y contra toda lógica del sufrimiento en ningún momento se separo de el, si bien esta era una realidad muy angustiante al menos por un rato lo tendría en sus brazos, una primera y ultima vez, ya que a pesar de lo que signifique, ha decidido abandonar para siempre ese sueño de amor.
A pesar de ser solo amigos y del sufrimiento marcado en el rostro Blaise, no podía dejar de estremecerse con el contacto de sus pieles, el calor de su cuerpo, el aroma de sus cabellos, la perfección de su rostro y la humanidad que lo enternecía. Era difícil de explicar sentía que estallaría en cualquier momento y aun así lo deseaba, quería que pasara era un sentimiento tan violento como dulce¿quien era Blaise¿Un ángel¿Un ser humano¿Por que despertaba esos sentimientos en su corazón?; finalmente el ojioro agotado se dejo llevar por Morfeo al mundo del sueño, y Ron pudo apreciar detenidamente su rostro.
La adrenalina lo golpeaba con fuerza, no controlaba su cuerpo sus manos se movían solas por la suave piel del chico de ébano y era tan agradable al tacto, piel suave y perfecta, labios enrojecidos por el llanto, suaves y tentadores, seria hipócrita decir que trato de resistir el tocarlos, saborearlos, desearlos pues mas tardo en asimilarlo que sentirlos contra los suyos propios y fue como si su mundo se llenara de colores y la miel supiera amarga al comparase con la dulzura de esos labios. Solo fue sentirlos sin profundizar y aun así lo supo en ese momento, que Blaise con un solo toque puede derretirlo y lejos de asustarse lo anhelo de corazón.
Ella sintió el dolor de su amigo, pero era hora que aprendiera por si mismo que el dolor es una parte inherente del crecimiento, las desgarradoras suplicas de su rubio amigo llegaban a su corazón, sufría mucho por el y por Harry, pero lamentablemente no estaba en sus manos hacer que dejaran de sufrir. Solo le quedaba rezar con fuerza y esperanza que todo al final saldría bien.
Su querido amigo, tal vez su más amado amigo también sufría los estragos del amor. El hermoso chico de ojos dorados y corazón tan puro como plata se desgarraba en dolor, ella lo sabe bien que no hay inocencia mas hermosa que la que esta en ese corazón, quien ama de corazón sin pedir ser amado de vuelta esta sufriendo porque el egoísmo esta creciendo en su corazón, sabe que ya no es suficiente solo amar sin ser amado, y finalmente desea ser amado también¿no es acaso la razón de vivir, amar y ser amado? Blaise no lo sabe pero eso no es ser egoísta eso es ser humano.
Se sentía muy desdichada, ella se prometió cuidarlo y protegerlos, pero sabe que no puede protegerlos de ellos mismos, no sin dañarlos y antes de que eso pase el infierno se congelaría una vez más.
continuara...
saludos:
una vez mas estoy aqui, quiero agradecerles a todas aquellas que han leido esta historia, le agradesco aun mas a quellos que se toman la molestia de comentar, aun no se como responder los comentarios personalmente sin hacer enorme este capitulo. prometo que intentare hacerlo mejor la proxima vez.
lamento mucho la demora de este capitulo y espero pronto subir el siguiente capitulo. gracias por leer
Lios hijo del caos
