Ojos grises (Neville) (19/20)

Clasificación R

Parejas Neville/Blaise

Disclaimer Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.

------------------------------

Capítulo XIX. La Noticia del Año

Sirius entró a la sala de espera y todos lanzaron una exclamación de júbilo cuando les dijo que Víktor quería verlos. Los llevó a la habitación privada del millonario, pero no los dejó entrar de inmediato.

-Les advierto que si no se comportan con propiedad, los sacaré sin miramientos del cuarto –les advirtió el médico con expresión seria, pero sus ojos azules brillaban de alegría.

-¡Oh, Sirius¡No exageres¿Qué tan mal podríamos portarnos? –dijo Draco sonriendo y entró corriendo al cuarto junto con Harry.

Oliver no pudo evitar reír cuando el búlgaro soltó un grito de espanto porque los dos muchachos fingieron que le saltarían encima.

-¡Pero sí serán brutos! –dijo Cedric enojado y los alejó de la cama con brusquedad para luego envolver entre sus brazos a un todavía asustado Víktor–. ¡No ven que pueden lastimarlo!

-¡No seas exagerado, Cedric! –le dijo Harry riendo a pierna suelta–. ¡Lo único que queremos es que se dé cuenta que estamos muy contentos porque ya está mejor! –y fingió un nuevo salto que logró que el búlgaro volviera a gritar.

-¡Voy a matarte si vuelves a hacer eso, Harry Potter! –le gritó Cedric, pero ya no estaba molesto.

¿Y cómo podría estarlo si su corazón saltaba de alegría? Había vivido casi 24 horas de terror al pensar que podría perder al amor de su vida, pero ahora se sentía vivo de nuevo. El corazón se le partió cuando vio a Víktor tan demacrado y tan delgado, pero Sirius volvió a decirle que no se preocupara, que lucía peor de lo que estaba y que al cabo de una semana estaría por completo recuperado. Lloró sobre su pecho una eternidad y Víktor le suplicó una y otra vez que lo perdonara. Una vez que Cedric sacó todo el miedo que había sentido, se dedicó a besarlo una y otra vez para comprobar que aún seguía con él. Después vinieron los regaños… de nuevo los besos… los reclamos por haberlo hundido en un pozo de desesperación… de nuevo los besos… la amenaza de que lo degollaría si volvía a hacer algo semejante… y nuevamente los besos que ya no pararon hasta que Lily los interrumpió para hacerle al búlgaro una nueva revisión.

Todos se acercaron a Víktor para decirle que estaban muy contentos por su recuperación y Cho no fue la excepción. Depositó dos sonoros besos en las mejillas del demacrado muchacho antes de alejarse y mirar su reloj con impaciencia. Los minutos pasaban con extrema lentitud y para entretenerse se puso a platicar con Draco. La alarma de su reloj dando las once de la noche, la hizo lanzar una exclamación de gusto y corrió hacia el televisor para prenderlo. No le importó que todos se le quedaran viendo con extrema reprobación y se sentó en una silla frente a él. Parvati le había mandado un mensaje a su celular donde le pedía que no se perdiera el noticiero. Ella ya se imaginaba de lo que iba a tratar y esperó con ansiedad que el programa comenzara. Hizo callar a sus amigos cuando la presentación inició. Oliver se colocó al lado de Cho pues le gustaba ver a Parvati en la televisión. La tenía en gran estima desde aquel día en que lo defendió aún antes de conocerlo en persona.

-Día a día… noche a noche… nos mantiene al tanto de lo más importante del deporte –se escuchó la voz de un hombre en medio de los acordes de la entrada del programa–. La mujer que no se detiene ante nada… ¡Parvati Patil!

El corazón de Cho comenzó a latir con rapidez. Le encantaba esa presentación que la hacía sentirse inmensamente orgullosa de su pareja.

-Buenas noches –saludó Parvati a la audiencia con su acostumbrada sonrisa–. Es un gusto volver a estar en sus casas. Esta noche no hablaré de la jornada sabatina de fútbol y no porque no fuera importante, muy al contrario, se vivieron juegos que estuvieron rebosantes de calidad y mucha entrega porque todos los equipos están luchando por conseguir el título en estas dos últimas jornadas. No lo haré porque tengo una noticia mucha más importante y que afecta no sólo a los deportistas profesionales del país, sino también a todas aquellas personas que se esfuerzan diariamente por mantener su cuerpo en forma. Hará cosa de un mes salió a la venta al público un medicamento que se dice ser un fortificante muscular –mostró a la cámara el frasco oscuro con la etiqueta dorada–. Fuentes muy confiables nos han hecho saber que la sustancia activa de 'esto' es un peligroso anabólico que provoca graves desórdenes en el organismo. Tal vez piensen que estoy exagerando, pero créanme que no es así. Este medicamento ha causado la muerte de tres destacados deportivas. Actualmente el país está de luto por la muerte de Jason Green. Un excelente muchacho que se dedicó profesionalmente a la halterofilia desde la tierna edad de 14 años. Los médicos que lo atendieron dijeron que había fallecido a causa de un paro cardíaco y no están equivocados, pero eso sucedió porque estaba tomando este veneno –volvió a mostrar el frasco–. El Ministerio de Salud ya está trabajando en el retiro de este medicamento del mercado y si alguno de ustedes lo adquirió, le suplicamos que no lo consuma y que lo lleve a la estación de policía más cercana para su destrucción –todos los de la habitación estaban con la boca abierta–. Si usted es una de las personas que lo ha estado tomando en forma periódica, suspenda su ingesta de inmediato y acuda a la unidad médica de su preferencia para que le practique un examen médico exhaustivo. No quiero ser acusada de ser una alarmista y que he convertido este pequeño espacio deportivo en prensa amarillista porque ésa no es mi intención. Simplemente no podíamos quedarnos callados ante semejante canallada –hizo una pausa–. Tengo aquí conmigo a mi colega Rubeus Hagrid –la cámara enfocó al enorme hombre–. Él también tiene algo muy importante que comunicarles.

-Buenas noches –Hagrid se aclaró la garganta–. Antes que nada quisiera recalcar que lo que acaba de informales mi compañera es totalmente cierto. Seguro recordarán que a lo largo de las últimas tres semanas han aparecido muertos 6 vagabundos y que la policía sospechaba de la existencia de un asesino serial, pero esto es totalmente falso –dijo con dramatismo–. La verdadera razón de estas muertes fue que la mafia estaba buscando desesperadamente a un hombre… un hombre que hacía peligrar la comercialización de este veneno –mostró nuevamente el frasco negro–. El último cuerpo encontrado no coincidía con el 'modus operandi' de las demás muertes y el estudio forense que se le realizó demostró que había sido torturado antes de que le dieran muerte. Se le ha identificado como Nigel Dillon. La policía irlandesa y la inglesa estaban detrás de él tras la muerte del conocido capo Dean Thomas ya que se sospechaba que era el mediador entre éste último y la no menos famosa y peligrosa Reina Sapo, la mujer que controlaba todo el bajo mundo de las drogas y el tráfico de armas –mientras mencionaba todo esto, distintas fotografías eran exhibidas–. Hace unas horas se suscitó un fuerte tiroteo en la casa de campo del famoso químico Nicholas Flamel. Para la mayoría de ustedes tal vez ese nombre no les diga nada, pero baste con decir que es el responsable de que el número de muertes a causa del cáncer de próstata haya disminuido dramáticamente los últimos dos años debido a sus valiosas investigaciones al respecto y que han traído como resultado la fabricación de un medicamento sumamente eficaz para su prevención. Pues bien, Nicholas fue secuestrado por la Reina Sapo y llevado a su casa de campo con la intención de obligarlo a trabajar bajo sus órdenes. Afortunadamente la policía local se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y logró rescatarlo –ahora aparecieron fotos de la casa y la de los hombres muertos–. En este operativo se logró la captura del que se cree es el segundo al mando de esa peligrosa mafia… Artemius Crounch –en la pantalla apareció la foto que tomó Justin cuando el hombre era sacado de la casa–. Crounch está actualmente bajo la custodia del Ministerio de Seguridad y se le interroga sobre su participación en la producción de este mortal anabólico. Lamentamos el hecho de que se hayan tenido que suscitar tantas muertes para poder dar con los responsables, pero al mismo tiempo todos los que trabajamos en esta televisora nos sentimos satisfechos con nosotros mismo pues sabemos que estamos haciendo lo correcto al informarles el gran peligro que corría nuestra sociedad –terminó diciendo con extrema seriedad.

Hubo una exclamación general de sorpresa por parte de todos, pero Cho les pidió que volvieran a guardar silencio cuando la cámara nuevamente enfocó a Parvati.

-Acaban de informarme que nuestros teléfonos no han dejado de sonar y que la mayoría de las personas preguntan si estamos de broma –negó con la cabeza con pesar–. Daría lo que fuera para poder reír en este mismo instante y decirles que los estaba engañando, pero no puedo hacerlo. Esta nota es verdadera ciento por ciento… tan cierta como la injusta muerte de Josephine Sevigne, Takamoto Seng y Jason Green –levantó una hoja de papel–. Jimmy Anderson pregunta que por qué ningún otro noticiero ha dado esta noticia. Jimmy… esta es una primicia que les ofrece la televisora –dijo con una sonrisa tan llena de satisfacción que hizo que Cho aplaudiera con entusiasmo–. No se vayan… enseguida regresamos con más información –dijo y comenzó un mensaje comercial.

-¡Eres fantástica, Parvati! –Cho le mandó muchos besos al televisor–. ¡Te adoro, chica lista¡Te adoro! –se levantó de un salto y abrazó a Oliver que parecía estar fuera de este mundo.

Todos pasaron por los brazos de Cho que volvió a su lugar corriendo para seguir viendo a Parvati. Oliver reaccionó después de varios minutos y se fue donde estaba Harry con Draco.

-¿Te fijaste en las fotos que pusieron, Harry? –le preguntó Oliver.

-La verdad no –negó el chico de ojos verdes–. Estaba tan impactado por lo que dijo Parvati que no tomé en cuenta lo que dijo después el hombre.

-Vas a decir que estoy loco, pero puedo jurar que ví a Colin Creevey en una de esas fotos –lo miró con seriedad–. Era uno de los muertos.

-¿¡Qué!? –se quedó con la boca abierta–. ¿¡Estás seguro!?

-Seguro, seguro… no, pero ese muchacho se parecía mucho al que vimos con Neville.

-¡Pero eso es una locura! –dijo Draco que estaba al tanto de su encuentro con Neville y Colin en el restaurante italiano pues el moreno le había comentado su instantánea antipatía por el rubio–. ¿Por qué Neville andaría con alguien de la mafia?

-No lo sé, pero hay que decírselo de inmediato.

-¿¡Pero cómo¡No contesta mis llamadas! –dijo Harry desesperado.

-Dame su número –Oliver sacó su teléfono–. Tal vez a mí sí me conteste.

A los tres les pareció una eternidad el tiempo que tardó Neville en tomar la llamada.

-¡Neville¡Por fin contestas! –dijo Oliver suspirando de alivio–. Tengo algo muy importante que decirte.

-Dime –le contestó Neville muy feliz pues ya estaba con Blaise que seguía sedado.

-Sé que no vas a creerme, pero… pero… –tomó aire profundamente–. … sospecho que tu amigo Colin está mezclado con la mafia.

-Sí, lo sé –aceptó con tristeza.

-¿¡¡¡Quééé!!? –se quedó impactado.

-Es algo muy largo de explicar y ahorita no puedo hablar, pero en cuanto nos veamos te lo diré todo –suspiró con pesar–. ¿Sigues en el hospital?

-Sí –apenas pudo contestar.

-¿Y cómo sigue Víktor?

-Mucho mejor –volteó a ver a Harry y a Draco que lo miraban expectantes–. Sirius dice que tal vez mañana lo deje marcharse a su casa.

Cuánto me alegro! –dijo con sinceridad–. Ya tengo que colgar, Oliver. Seguimos en contacto.

-Está bien… adiós –y colgó todavía sin poder creer lo que le había dicho Neville.

-¿Qué te dijo? –le preguntó Harry con ansiedad.

-Qué ya sabía que Colin pertenecía a la mafia.

-¿¡¡¡Quééé!!!? –tanto Draco como Harry tuvieron su misma reacción.

-Estoy tan sorprendido como ustedes –se encogió de hombros–. Dijo que me explicaría todo cuando nos viéramos.

El noticiero comenzó de nuevo y todos volvieron a prestar atención a Parvati que repitió la nota a favor de aquellos que no los habían sintonizado desde un principio. Fue tal el impacto que provocó en la audiencia que a nadie le extrañó que la chica recibiera, tiempo después, el premio que otorgaba la prensa inglesa a la 'Noticia del Año'

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Blaise sabía que estaba soñando, pero aún así se sentía feliz. Estaba de nueva cuenta en la casa de Dean y él estaba a su lado, pero no tenía miedo pues el hombre ya no era aquel ser despiadado que lo torturó sin cesar durante meses enteros. Este nuevo Dean lo miraba con verdadera adoración y le hablaba de mil temas diferentes. También lo escuchaba con atención mientras le contaba sobre su inmenso amor por Neville.

-Me alegra verte tan feliz, Blaise –le dijo Dean cuando cayó un cómodo silencio entre ellos.

-Sí, lo estoy –declaró con una enorme sonrisa antes de atravesar la terraza para admirar el paisaje–. Siempre me pregunté si detrás de esos árboles había un lago.

-Sí, lo hay –se puso a su lado–. Es muy grande y bonito, pero ni se te ocurra meterte ahí para nadar –Blaise rió divertido ante su advertencia–. ¡Lo digo en serio! –rió con él–. Tiene corrientes submarinas muy traicioneras –un viento bastante frío azotó sus rostros–. Ya se nos terminó el tiempo –dijo con pesar antes de girarse hacia el joven y tomarlo de los hombros–. No te olvides de mí.

-No lo haré –se abrazó a él–. Siempre te recordaré.

-¿Me harías el favor de llevar una rosa a la iglesia el día de mi cumpleaños? –le suplicó.

-¡Por supuesto! –se alejó de él–. ¿Cuándo es?

-El día que escojas –le dio un breve beso en la frente–. Ya no nos veremos, pero te juro que siempre estaré a tu lado.

-¿Acaso te convertiste en mi ángel de la guarda? –lo bromeó, pero luego se quedó con la boca abierta cuando el hombre no lo desmintió–. ¿¡Lo eres!?

-Adiós, mi amor –se despidió Dean y se desvaneció.

Blaise se quedó solo en la terraza todavía preguntándose si sería verdad que Dean era su eterno guardián. Cerró los ojos al sentir una agradable sensación en el estómago y que hizo que sus pensamientos volaran hacia Neville. Recordó que su amante lo había despertado una mañana con una caricia similar y sólo para comprobar que ya no estaba soñando, bajó las manos para sujetar los cabellos castaños. Rió de felicidad cuando los tuvo entre sus dedos y gimió de placer cuando una juguetona lengua hizo un recorrido completo de su abdomen.

-Ni se te ocurra parar –dijo Blaise cuando Neville hizo el intento de separarse de él.

-Ya me estabas asustando, cariño –llenó de besos desesperados su piel–. Llevabas mucho tiempo dormido.

Blaise abrió los ojos y le sonrió con amor. Neville enseguida se fue contra sus labios y bebió de ellos con ansiedad. Se besaron durante mucho tiempo y fue sólo porque necesitaban respirar, que se separaron.

-¿Cómo te sientes? –preguntó Neville con los ojos brillantes de felicidad.

-Bien, pero todavía me duele el pecho –miró a su alrededor–. ¿Aún sigo en el hospital?

-Sí, pero ya no estás en terapia intensiva –le tomó una mano y besó todos y cada uno de sus dedos.

-¿Cuánto tiempo llevo aquí?

-Dos días, pero el doctor me dijo que estás evolucionando muy bien –le informó con una sonrisa–. Si sigues así, muy pronto podremos irnos a casa.

-¡Qué bueno! –se alegró en verdad porque nunca le habían gustado los hospitales–. ¿Y cómo está tu pierna? –preguntó al recordar que su pareja había recibido una puñalada en ella.

-¡Excelente! –se alejó de la cama y caminó por la habitación con seguridad–. El médico que me la atendió, me la dejó como nueva.

-¡Cuánto me alegro! –le extendió una mano y Neville regresó a su lado casi corriendo–. ¿Quieres contarme qué pasó con… con esas personas? –se estremeció sin remedio.

-Lo haré, pero más adelante –le tocó una mejilla con amor–. No quiero que pienses en ellos en este momento, pero puedes quedarte tranquilo. Jamás volverán a aparecer en nuestra vida.

-¿¡En serio!? –sus ojos se iluminaron.

-Te lo juro –le dijo con sinceridad.

-¿Y cómo está tu amigo Nicholas?

-¡Perfectamente! –rió feliz–. Se ha dedicado a espantar a todos mis amigos con su escandalosa personalidad y sus horribles chistes.

-¿Tus amigos han venido a verte? –se ruborizó intensamente.

-Y a ti también, cariño –se sentó a su lado–. Harry ya se disculpó por haberte ofendido y también por haberme golpeado.

-No sabes cuánto lamento haberte causado problemas con él –lo miró lleno de culpabilidad–. Se ve que lo quieres mucho.

-Sí, así es y espero que no te vayas a molestar conmigo por eso –le dijo dudoso.

-¿Cómo crees? –lo jaló de la camisa para poder alcanzar sus labios–. Eres el hombre más tierno del mundo y es totalmente normal que quieras a tus amigos –le dio un beso muy, muy largo–. Además, con que me quieras un poquito más que a él, me conformo.

-¿Un poquito? –rió de buena gana–. Te puedo jurar que mi amor por ti es mucho más grande que el que le tengo a Harry además de diferente. Él es el mejor amigo que alguien puede tener… una persona en la cual puedes confiar ciegamente… alguien que jamás te abandonaría a tu suerte y en cambio tú… –suspiró profundamente–. … tú eres mi razón de existir, Blaise… sin ti, simplemente no soy nadie.

-¡Oh, cariño! –le llenó el rostro de besos–. ¡Yo tampoco soy nadie sin ti!

Se mantuvieron abrazados mucho tiempo sólo disfrutando de la tibieza de sus cuerpos y del sonido de sus acompasadas respiraciones.

-¿Sabes una cosa, Neville? –dijo Blaise rompiendo el silencio que los envolvía.

-¿Qué, mi amor? –acarició su nuca con delicadeza.

-Morí de verdad –Neville se estremeció–. Ya me había resignado a mi suerte, pero cuando escuché tu voz… luché por regresar a ti. Me asusté mucho cuando dejé de oírte y pensé que me quedaría en ese lugar para siempre, pero Dean fue a mi rescate.

-¿¡Dean!? –lo miró con incredulidad–. ¿¡El mismo cerdo que te hizo tanto daño!?

-Sí y sé que esto te sonara absurdo además de estúpido, pero me pidió perdón por todo lo que me había hecho sufrir –la mirada que le mandó su amante lo hizo reír.

Se veía a leguas que Neville no le creía, pero en realidad no le importaba. Se sentía libre por el perdón que le había otorgado a Dean y eso era lo importante.

-¿Y qué más pasó? –preguntó Neville con escepticismo.

-Sólo eso –ya no quiso seguir hablando de Dean… guardaría para él solo el hermoso recuerdo de ver a ese hombre transformado en una persona amable y amorosa–. Repentinamente sentí que me dolía el pecho y logré respirar de nuevo.

-Mi vida se terminó cuando te fuiste de mi lado, Blaise –acomodó su rostro en el cuello del joven y lo mojó con sus lágrimas–. Quise morir para poder verte de nuevo.

-Ya no pensemos en eso –lo tomó de la barbilla para que lo mirara–. De nuevo estamos juntos y no volveremos a separarnos... te lo prometo.

-Yo también te prometo que jamás volveré a permitir que te hagan daño –declaró con fervor–. Nadie volverá a ponerte un dedo encima.

-Gracias, mi amor –los ojos se le llenaron de lágrimas–. Gracias por amarme, pero más te agradezco que me permitas amarte por el resto de mi vida. En verdad eres el más grande y hermoso sueño de amor que jamás imaginé tener, Neville. ¡Te amo con locura!

-Igual que yo, vida mía… igual que yo –lo miró con intensidad antes de besarlo con extrema delicadeza.

En ese dulce beso volcaron todo el amor que llevaban en los corazones e intercambiaron un voto sagrado de fidelidad y entrega total.

-Ya eres mi esposo, Blaise Zabini –declaró Neville temblando de emoción.

Había sentido que algo muy bello y cálido había pasado a su pecho a través de los labios de su pareja.

-Y tú eres mi dueño absoluto, Neville Longbottom –en su pecho también se había anidado esa maravillosa sensación de enlace–. Por toda la eternidad.

Volvieron a unirse en otro beso, pero éste fue apasionado y salvaje, pero no por eso menos emotivo. Neville rió feliz dentro de la boca de Blaise cuando escuchó un grito dentro de su cabeza.

No es justo¡No es justo!' –gritaba la soledad–. '¡Eras mío, Neville¡Sólo mío!'

'Pues ahora soy de Blaise y te ordeno que te vayas para siempre de mi vida' –le contestó mientras besaba a su esposo–. 'Y ni siquiera pienses en volver porque te aseguro que jamás volveré a estar solo. Nunca volveré a caer en tus garras'

'No, no, no, no…' –la voz se perdió y Neville supo que por fin se había librado de su terrible soledad.

-¿Te gustaría estrenar casa, mi amor? –le preguntó a Blaise que estaba tan radiante de felicidad como él.

-¡Me encantaría! –dijo con visible entusiasmo, pero luego se ruborizó encantadoramente–. Discúlpame, por favor. No quise decir que tu hogar me desagrade. Esa casa tiene su encanto y…

-¡Pero si es horrible! –lo corrigió riendo–. Pero la dejaremos donde está para tener donde dormir cuando tengamos que volver a Londres.

-¿Volver a Londres? –lo miró confundido–. No te entiendo.

-Ya sabes que quiero ir a La Sorbona a dar clases¿verdad?

-¿¡Te admitieron!? –abrió los ojos desmesuradamente.

-No –rió de buena gana–. Pero los papeles que me entregó mi amigo Michael son la solicitud que pienso enviar a la Universidad de Heidelberg en Alemania. El nuevo curso comienza dentro de tres meses y me aseguró que hay muchísimas posibilidades de que me admitan. Y si lo hacen sólo tendré que permanecer ahí dos años antes de presentar mi solicitud de trabajo en París.

-Vas a ver que sí van a aceptarte. Mi esposo es el hombre más lindo, dulce, tierno, atractivo e inteligente del mundo entero –lo miró con verdadera adoración.

-Gracias –le besó la punta de la nariz–. Ahora lo que debes hacer es estarte tranquilo y comer bien para que te recuperes pronto y puedas acompañarme a buscar una casa a tu gusto en Alemania.

-¡Lo haré¡Lo haré! –dijo con infantil alegría–. ¿Dónde está mi comida?

Ese comentario hizo reír mucho a Neville, que lo abrazó y lo besó con ternura. Sabía que jamás se cansaría del sabor de sus labios y de la sedosidad de su cremosa piel blanca.

----------------------------------------------

Espero que les haya gustado la historia. Este fue el final y mañana les pondré el epílogo : )

Aprovecho para mandar muchos besos a Isabellatrix y a AlmaRosa que han dejado mensajitos en los otros Ojos Grises y en Volcán… gracias por leer mi historias, guapas : ) … hasta pronto!!!!!!!!!!!!