Hola!!! Aquí les traigo la continuación, espero les guste, por favor dejen reviwes, y muchas gracias por sus reviews, me alegra mucho que les gustara, lo se, a que niños estos los hijos de todos vera u.u son chicos especiales, pero eso los hace unicos jaja XD más adelante quizás vean a más niños y parejas extrañas XD bueno aún no se, el destino lo dira n.n pero hay algo que me deja un tanto indecisa, no se si poner parejas y un poco más de yaoi ju ju ju ñ.ñ, bueno las parejas los dejo a su elección (el yaoi lo vere despues ju ju ju ñ.ñ) no se ustedes pero me encanta la relación que tiene Leonid con Frank jaja XD pero eso lo dejamos pa otro día, los dejo de aburrir, disfruten el capitulo y no olviden dejar reviwes n.n
Capitulo 5: La guerra
Ya que al fin todos terminaron de desayunar los pequeños salieron al patio que aunque hiciese frío y toda la ciudad estuviera debajo de un manto de nieve eso no les impidió para salir a jugar, aunque para algunos era una terrible tortura helada, para otros era apenas una pequeña brisa fría
"Brrr cuanto frío hace aquí afuera¿Cómo es que puedes soportarlo Amaru-chan?" pregunto Natsumi quien se estaba abrazando a si misma intentando vagamente de calentarse
"¿Es broma verdad? No hace frío¡Estamos en verano!" exclamo la pelinegra bastante alegre
"Los rusos tienen una extraña forma de vivir los veranos" dijeron los 2 ingleses-japonés
"Ya comienzo a extrañar Japón" dijo Natsumi
"Descuida Natsumi, pronto se te pasara el frío" dijo Artur
"¿Qué tal si hacemos un hombre de nieve?" sugirió la oji-rojiza
"¡Buena idea! Siempre e querido hacer un hombre de nieve" confeso el pelinaranja menor
Mientras los 4 pequeños se disponían a crear un muñeco de nieve, había 2 pequeños rusos que se encontraban al parecer armando un fuerte con la fría y blanca nieve, un fuerte con el cual podrían usar como escudo ante cualquier ataque
"Leonid apresúrate, no tenemos todo el día" dijo el bicolor
"Lo hago lo más rápido que puedo" contesto el pelirrojo
En cuando finalizaron su fuerte y crearon bastantes municiones de bolas de nieves, se pusieron a vigilar a los 4 invasores, según ellos de su territorio, en cuanto con los 4 chicos estos ya se encontraban finalizando sus "obras de arte"
"Oye Amaru, ese muñeco de nieve se parece demasiado a mi" menciono el pelinaranja menor observando detenidamente a la rusa oji-rojiza quien le daba los últimos toques a su creación
"¿Tú crees? Jeje es que me pareció buena idea hacerlo tan lindo como tú"comento la pelinegra mientras un ligero tinte rojo se dejaba ver en sus mejillas y unos mechones negros ocultaban su rostro
"¿En serio? Am…supongo que je gracias, por el cumplido"contesto Ashley sonrojándose también
"¡Fuego!"Grito alguien desde el otro extremo del patio
Amaru y Ashley fijaron su vista a donde provenía ese grito pero al hacer eso 2 pequeñas bolas de nieves les dio justamente en medio de su rostro, esto los dejo a ambos un tanto consternados, pero la primera en reaccionar fue la pelinegra
"¡Da wei!" grito furiosa la oji-rojiza
"Lo siento, se me resbalo" se disculpo de la manera más falsa posible
"¡Ya veras!" grito de nuevo colocándose de cuclillas al suelo y tomando gran cantidad de nieve dándole forma de una esfera y lanzándola asta Da wei
La enorme esfera blanca iba en dirección al pequeño de cabellos bicolor pero sin previo aviso un pelilavanda se había atravesado a medio camino, por lo que la bola de nieve gigante se estrello justamente en él
"¡Artur!" exclamo preocupada la pelinegra al igual que el bicolor al ver la escena
Ambos chicos se acercaron al pelilavanda quien se encontraba en el suelo con los brazos y piernas contraídas, el pelilavanda no se movía, ni un solo sonido provenía de él, eso preocupo bastante a la pelinegra quien se puso de cunclillas para estar más cerca del pelilavanda, primero paso delicadamente sus manos por su cabello y luego lo agito suavemente para que este reaccionara, pero nada pasaba, el bicolor estaba en shock, su cerebro apenas procesaba lo que ocurría, tenía la mirada fija en su amigo, y temía lo peor, si temía, Da wei Alexander Dmitri Hiwatari Kon tenía miedo, pero no lo iba a demostrar claro que no, pero tampoco podía dejar así a su amigo, entonces al igual que su hermana se coloco en cunclillas y lo comenzó a cargar, la oji-rojiza quedo un poco aturdida por la acción de su hermano, es decir¿No se supone que estaban peleados? Y ella conocía bastante bien el carácter que tenía su hermano, el no era nadie amable que olvidaba las cosas así por así, pero quizá por el echo de que a sido su amigo desde que recuerda, puede ser que por eso lo hace
Todos quedaron sorprendidos al ver como Da wei llevaba en brazos a Artur a la casa, inclusive el pelirrojo quedo más que asombrado, eso jamás lo hubiera esperado de Hiwatari, pero ya lo pensaría luego el por que de esa acción de Da wei, lo importante para él ahora era su hermano menor, el también temía que por una estupida bola de nieve le fuese a ocurrir algo malo
La pelinegra se sentía culpable y es que fue su culpa que esa bola de nieve le diera a él, si se hubiera fijado bien en que no hubiera nadie, si se hubiera percatado de que su acto no dañaría a alguien más, pero el hubiera no existe, lo echo hecho esta y no podía hacer nada para remediarlo, al menos nada que ella supiera, entonces ella al igual que los otros 2 rusos fueron a la casa, quizá su mamá o papá sabrían que hacer
En cuanto con los adultos estos se encontraban cómodamente en la sala de estar, Kai sentado en el amplio sofá leyendo uno de sus tantos libros y Rei acostado en su regazo dejando sentir las deliciosas y delicadas caricias que Kai le daba al jugar con su cabello, pero les duro poco esa paz pues 3 pequeños rusos llegaron al lugar, Rei se preocupo bastante al ver como Da wei cargaba al pelilavanda y Kai pues no tanto, lo que si le preocupaba es que seguramente eso Kuznetzov se lo reclamaría por el resto de su vida si es que algo malo le sucedió a su pequeño "angelito"
"¿Qué sucedió?" pregunto Rei mientras veía y revisaba el chino por todas partes a Artur
"Es que, Yo, Natsumi, Frank y Ashley estábamos en el patio y entonces paso una brisa de frío y Natsumi dijo, brrrr hace mucho frío aquí, y yo le dije que no hacía frío aquí, que estábamos en verano y entonces Frank y Ashley dijeron que nosotros los rusos tenemos una forma extraña de celebrar los veranos, luego Natsumi dijo que extrañaba Japón y Artur le dijo que pronto se le pasaría el frío, y luego yo sugerí que hiciéramos muñecos de nieve y…" pero la pequeña oji-rojiza no pudo continuar pues fue interrumpida por el pelinegro
"Amaru solo dime lo que le paso a Artur"pidio Rei amablemente
"Fue golpeado por una enorme bola de nieve" dijo directamente Da wei
"¡Si! Es que yo estaba hablando con Ashley sobre mi muñeco de nieve y Da wei me arrojo una bola de nieve, pero dijo que se le resbalo aunque se que lo hizo apropósito" dijo la oji-roja dirigiéndole una mirada fulminante al bicolor
"Pues así fue, no puedes culparme de cada cosa mala que te sucede¿Sabes? El universo no solo gira a tu alrededor" comento fríamente el bicolor tomando la pose de los Hiwatari
"No ahí duda Kai, son tus hijos" susurro el neko a su esposo
"Si, pero me desagrada tanto que hayan sacado mi carácter" dijo el bicolor
"Son Hiwataris, Kai¿Qué esperabas?" pregunto divertido el chino
"Que fueran tranquilos y pasivos como tú" contesto de igual modo el bicolor mayor dándole un ligero beso en los labios al neko
"¡Quieren dejar de discutir por el amor de Dios!" grito a los cuatro vientos el pelirrojo "Mi hermano esta así por su culpa y lo único que se les ocurre hacer en un momento tan critico como este es discutir ¡Que insensibles son! Asta una piedra tiene más sentimientos que ustedes" comento al borde de la cólera el pelirrojo, él que su hermano menor estuviera así no le agradaba en nada, es más estaba preocupado, quizá demasiado "Prometí que te iba a cuidar Artur, es una promesa que no pienso romper" pensó el pelirrojo mientras apretaba sus puños con fuera a tal modo que inclusive si sus manos fuera de cristal ya se hubieras quebrado, estaba conteniendo las ganas de llorar y es que su padre le había dicho acerca de eso
Flash Back
"Leonid, escúchame y pon mucha atención por que solo lo diré una vez, quiero que esto te quede bastante claro, mira ¿Sabes por que los hombres no deben llorar? Por que ante los demás demuestras debilidad, debilidad que no debes demostrar ante nadie" le decía firmemente Kuznetzov a su hijo, pero justamente en ese momento Tala hace su aparición
"Bryan no le llenes de esa basura a tu hijo, Leonid no le hagas caso a tu padre, llorar no significa debilidad, son débiles los que no se permiten llorar, llorar no es malo, pero ahí momentos en los que no debes ponerte solo a llorar, por que con llorar no solucionas nada, solo quería aclararte eso" dijo de la manera más cariñosamente posible Yuriy y antes de dirigir su vista a la de su esposo revolvió los cabellos del pequeño pelirrojo "En cuando a ti mal padre, tienes una pila de platos que te esta esperando en el fregadero hace más de una hora" le reclamo divertidamente el pelirrojo
"Mmm…¿No piensas ayudarme?" pregunto Kuznetzov trasmitiéndole al pelirrojo mayor una mirada bastante sugestiva
"Leonid ve a tu habitación, tu papá y yo tenemos cosas que hacer" y sin decirle nada más al pequeño quien lo saco casi literalmente Tala, este se abalanzo sobre el pelilavanda y comenzaron a besarse de una tan salvaje
Fin de Flash Back
"Tranquilo Leonid, tu hermano estará bien" le dijo cariñosamente Rei colocando una mano sobre el hombro del pelirrojo quien al sentir ese contacto sus músculos se tensaron más de lo que ya estaban
"Esta bien, solo esta inconsciente por la fuerza del golpe, despertara en algunos minutos quizá" dijo Kai quien había terminado de revisar a Artur ya que su gatito estaba tratando de calmar al pelirrojo
"¿Entonces esta bien?" pregunto la oji-rojiza juntando sus manitas y viendo a su papá de una manera bastante tierna e inocente
"Si no te preocupes"le contesto mientras acariciaba la cabeza de la pequeña
"Pueden volver a jugar, él estará bien"dijo Rei
"¡Vamos Da wei! Además tu y yo tenemos una cuenta pendiente"dijo emocionada la pelinegra y dirigiéndole al bicolor una mirada bastante desafiante
Sin que Da wei pudiera reclamar algo este fue sacado de la habitación, Kai había salido para vigilar mejor a esos pequeños diablillos, si ya uno salio herida, lo más probable es que suceda de nuevo, en cuanto con Rei y Leonid, el pelirrojo se encontraba con la mirada perdida en dirección a donde estaba su hermano acostado durmiendo pasivamente, Rei notaba la mirada perdida del pelirrojo y sin decir nada también salio de la habitación, ahora solo estaban Leonid y Artur, él pelirrojo todavía seguía con la mirada perdida pero inconscientemente se fue acercando lentamente a su hermano, se sentó en la orilla de sofá y lo miraba detenidamente
"Podrás tener una cara de ángel, pero eres mas terrible que un demonio"dijo en un susurro el pelirrojo
Ahí mismo se encontraba el pelilavanda, con las facciones de su rostro todas relajadas, se veía bastante tiernos, su piel parecía más suave de lo que era, él pelirrojo continuaba mirando a su hermano menor, pero de repente el sonido del teléfono lo despertó regresándolo a la realidad, frunció el ceño pues por el molesto sonido de ese aparato Artur comenzó a moverse, en clara muestra de que ese ruido lo estaba perturbando, entonces el pelirrojo olvidando por completo que no se encontraba en su casa contesto
"¿Bueno?" pregunto con un poco de enojo
"¿Leonid? Hola amor ¿Cómo están tu y tu hermano?"Pregunto alguien desde la otra línea con bastante alegría en la voz
"¡Mamá! Pues yo estoy bien, am…Artur esta durmiendo ahora" contesto nerviosamente el pelirrojo, si algo tenía bien claro en la vida es No preocupes a mamá o eres cadáver, es cierto que era algo exagerado eso, pero la ultima vez que preocupo a su madre este hizo un drama infinito a lo cual tuvo que intervenir su papá para que parara
"Maldición, yo quería hablar con él, bueno no importa ¿Está tú tío Kai por ahí?" pregunto de nuevo el pelirrojo mayor
"Si, ahora te los paso mamá" contesto el pequeño saliendo de la habitación llevándose consigo el teléfono
En cuanto el pelirrojo salio de la habitación, alguien más entro, se acerco lentamente a la dirección donde estaba el pelilavanda, por la poca luz que había en la habitación no se podía visualizar bien su figura, pero esa persona al ya estar cerca del pelilavanda también se sentó junto a él, lo miraba detenidamente, observaba cada facción de su rostro, como estos estaban relajados, como sus labios estaban ligeramente entre abiertos y que además parecían embozar una sonrisa pero a la vez no y no solo eso, si no que también sus labios se veían suaves y carnosos, emanaban un aire que insistían en que uno los probara, en que uno confirmara si son tan suaves como se ven, e inconscientemente esa persona acerco su mano al rostro del pelilavanda, comenzó a rodearlo delicadamente asta pasarlos por sus labios, si se sentían suaves, pero eso no le bastaba, quería sentir más, quería saber a que sabían¿Pero en que demonios estaba pensando? Era su amigo, no podía estar desando besar a su amigo ¿o si?, sacudió su cabeza para tratar de alejar esas ideas tan incoherentes y tontas según él, retiro su manos de ese rostro tan angelical y fue acercando el suyo al del pelilavanda
"Da wei" susurro el pelilavanda, aún con los ojos cerrados y con esa expresión de relajación en el rostro
"…" el extraño se tenso en ese mismo instante, sabía que debía huir de ahí en ese instante, pero no podía sus piernas no le respondían
Lo único que pudo lograr fue alejarse del pelilavanda, paso sus manos por su cabello, los cuales eran de 2 tonalidades distintas, su mirada era dorada, si se trataba de Da wei quien se las había ingeniado para liberarse de su hermana y de los otros 3 mocosos, realmente estaba preocupado por su amigo, quería cerciorarse de que estuviera bien, quería estar ahí presente cuando el pelilavanda abriera sus ojos y así poder disculparse con él, pues en cierta forma se sentía culpable, pues el inicio la guerra con Amaru y por eso el salio herido, el ni siquiera tenía nada que ver en su guerra contra Amaru, pero realmente estaba tan sumido en sus pensamientos que no noto cuando el pelilavanda comenzó abrir sus orbes lentamente, él pelilavanda al abrir sus ojos se asusto demasiado al ver a alguien sentado junto a él pero por la poca falta de luz no supo quien era y por inercia dio como un ligero salto en su lugar, por suerte para él esta vez no callo al suelo, pero si atrajo la atención del visitante
"Ya despertaste" dijo Da wei sonriéndole
"¡Da…Da wei¿Qué…que haces aquí?" pregunto un poco nervioso el pelilavanda
"Aquí vivo, tonto"contesto divertidamente el bicolor volviendo a su actitud de siempre
"Eso ya lo se y no soy ningún tonto, yo me refería a que hacemos en tu sala, aunque más bien la pregunta seria ¿Cómo llegamos a la sala?"Dijo el pelilavanda incorporándose en el sofá
"Hmf, Amaru te arrojo una enorme bola de nieve y quedaste inconsciente yo te cargue, te traje aquí y mi papá nos dijo que solo estabas dormido por el golpe, aunque Leonid estaba aquí cuidándote¿Dónde se habrá metido ese idiota?"Dijo Da wei
"¿T…tú me…cargaste?" pregunto sin creerlo el pelilavanda, es decir Da wei, él que es bastante indiferente ante las personas y que además estaba fingiendo estar enojado con él¿lo cargo? Eso era algo bastante extraño
"Si, yo te cargue¿Acaso quieres que lo publique, que te lo escriba, que mande a que una avioneta lo escriba en el cielo?"Pregunto sarcásticamente Da wei
"¿Sabes? No tienes por que contestarme así" dijo el pelilavanda cruzándose de brazos y girando su cabeza asía otro lado fingiendo enfado
"Hmf, delicado" murmuro el bicolor
"Oí eso"
Mientras tanto Kai se encontraba en su habitación con el teléfono, al parecer discutiendo, pues gritaba bastantes cosas en un idioma no comprensible para 4 personas, en especial su gatito que lo veía desde la cama sentado, pero después el ruso bicolor por fin hablaba en un idioma entendible para el chino
"¡Durak! (Idiota) pon de nuevo a Yuriy o juro pro Dios que…"pero no pudo continuar diciendo pues el pelilavanda desde la otra línea comenzó hablar
"El durak aquí eres tú, y no pienso ponerte a Tala de nuevo, además lastima Hiwatari pero así son las cosas, nosotros no podemos hacer nada" decía desde la otra línea el pelilavanda, bastante enfadado por la actitud del bicolor
"¡Estas loco si piensas que voy a cuidar a tus pequeños criminales por 1 mes!"Grito asta donde le permitía su garganta el bicolor
"¿Y que quieres que haga¡Ya se! que valla con mi jefe y le diga "Jefe perdónenos a mi y a Yuriy, pero no podemos trabajar por que debemos cuidar a nuestros hijos" no sabes eh, a Voltaire le daremos tanta lastima que nos lo pasara por alto"dijo notoriamente el pelilavanda con sarcasmo
"¡No me importa como lo hagas, pero yo no pienso cuidar a tus monstruos por 1 mes, suficiente tengo con tener que cuidar a la hija de Kinomiya por quien sabe cuanto tiempo también y eso me lleva a que tener que cuidar a los demonios de Masefield y mientras tu y tu esposo andan en toda su comodidad yo mientras vivo un infierno e inclusive en mi propia casa!" continuaba gritando Kai
"¡Dame el teléfono Bryan!" Grito Yuriy al mismo tiempo que le arrebataba el teléfono al pelilavanda
"Kai tranquilízate" le pedía amablemente el chino a su esposo mientras lo abrazaba por la espalda
"Tratare" dijo un poco ya más calmado el bicolor
"¿Kai¿Kai sigues ahí?" pregunto el pelirrojo al no escuchar ninguna señal de vida
"Si, aquí estoy" contesto Kai mientras volvía a colocarse el teléfono a la oreja
"Te prometo, es más asta te juro por mi alma que trataremos de terminar este trabajo rápido" dijo el pelirrojo
"Ya que, pero eso si, si alguno de tus monstruos me rompe algo me lo pagan"
"Si, si, de todos modos Artur ni una simple flor podría romper, por el que si tendrías que preocuparte es Leonid, pero ya sabe lo que le espera si algo malo hace" dijo de una manera bastante aterradora el pelirrojo
"Bueno¿Eso era todo lo que querían decirme?" pregunto el bicolor antes de estar preparado para colgar
"Si creo que si, te llamamos de nuevo si se nos acuerda algo, poka"dijo el pelirrojo
"Poka (adiós)" y sin decir más colgaron
"Ya Kai, no te enojes" pidió el chino quien aún continuaba abrazando a Kai por la espalda, pero se separo de él para llevarlo a la cama recostarlo boca abajo y sentándose casi encima de él
"Es muy difícil, tan solo de pensar que tendré que soportar a los monstruos de Kuznetzov por todo un mes y sin contar que también cuidamos a otros mocosos, 2 demonios y una chiquilla con cara de ángel pero con un apetito insaciable" dijo Kai tratando lo más que puede para dejar de estar enfadado
"Yo se que tienes poca paciencia y que a veces los niños desesperan, pero ya, no sigas enojándote, sabes que no me gusta verte así, mira estas tenso" comento el chino mientras le proporcionaba a su esposo unos masajes en su espalda, cuello y hombros
"Esos niños me ponen así"
"Por lo que veo solo te quejas de los hijos de Takao, Max, Brooklyn, Hitoshi, Bryan y Tala, pero de los tuyos no ¿Por qué será?" pregunto divertido el chino mientras continuaba con los masajes
"Por que a diferencia de los hijos de esos, los míos son los mejores" contesto el bicolor orgullosamente
"Mmm…¿El hecho de que son los mejores, no tiene nada que ver con que son Hiwataris verdad?" volvió a preguntar divertido el chino
"No…si no que también son tuyos y eso los hace especiales" contesto el bicolor de una manera muy sensual y sin que Rei lo esperase Kai se levanto de su posición y abrazo posesivamente al chino
"Kai…"susurro el chino
"Da wei y Amaru son eso que dicen "el fruto de nuestro amor" y aunque suene un poquito cursi, yo creo en esa frase, ellos muestran lo mucho que nos queremos, que yo te quiero, no pensándolo mejor no te quiero, te amo"dijo el bicolor mientras acercaba su rostro al del chino
"Yo también te amor Kai" dijo el neko-jin y sin previo aviso corto la distancia entre ambos y unieron sus labios
Primero fue un roce entre ambos, luego el beso se profundizo cuando Hiwatari intentaba introducir su lengua a la del pelinegro pero el hermoso momento fue interrumpido por el teléfono que sonaba insistentemente
"Juro que si ese maldito de Kuznetzov lo voy a…" pero el bicolor no pudo continuar pues el chino había contestado el teléfono
"¿Bueno?"
En cuanto con los pequeños estos aún se encontraban afuera al parecer arrojándose entre si bolas de nieve, y ya que todos estaban entretenidamente distraídos arrojándose bolas de nieve nadie se percato de la llegada del bicolor menor y del pelilavanda
"Me voy solo unos minutos y ustedes crean la tercera guerra mundial" comento divertidamente el bicolor
"¡Da wei ven acá y se de utilidad!" le exigió el pelirrojo quien trataba desesperadamente por evitar que cualquier bola de nieve le diese
"Da ya voy" dijo con su tono normal y dirigiéndose a donde estaba el pelirrojo
"¡Artur ven! Si te quedas ahí te van a dar otra vez" grito la yanqui-japonesa
"Si" contesto simplemente yendo con los demás
Los pequeños continuaban con su dura pelea, bolas de nieves se veían por todas partes, sus respiraciones eran agitadas, sus mejillas estaban un poco ruborizadas pero no por vergüenza o alguna emoción similar, si no por la fría nieve que a tocado sus rostros tantas veces, y la nieve quema aunque sea fría, ya estaban cansados, necesitaban descansar, estar junto al fuego y quizá tomar chocolate caliente como cualquier niño de su edad harían, pero ellos no iban a dejar esa batalla así, a medías, debía de haber un ganador y pronto
"¡Ríndete Da wei!" grito el pelinaranja mayor
"¡Nunca! Un Hiwatari no se rinde" objeto el bicolor
"¡Toma esto!" exclamo la pelinegra arrojándole una bola de nieve que le dio justamente en el rostro
"¡Y tu toma esto!" grito ahora el pelirrojo que arrojo también una bola de nieve y le dio igual que a su hermano, justamente en la cara
Al parecer ninguno de los 2 equipos pensaba en rendirse, ambos estaban decididos en ganar, en ser los victoriosos de esa ardua y dura pelea
"¡Ahí va el golpe final!" grito la oji-rojiza arrojando la temible bola de nieve
La bola de nieve estaba yendo justamente en dirección al bicolor menor, pero repentinamente el bicolor mayor apareció en medio del campo, por lo que la bola de nieve le dio justamente en el rostro a Kai, este primero quedo impresionado por el impacto de sentir algo helado en su rostro, luego volteo en dirección de donde provenía esa esfera de hielo y al notar que ahí se encontraban los 2 demonios de Masefield, 1 monstruo de Kuznetzov, el ángel de apetito insaciable y su hija, su expresión poso por un momento a enfado, pero este gesto desapareció cuando sintió como su querida hija corría asta el abrazándolo de las piernas con fuerza
"Perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, lo siento mucho papá, esa bola no era para ti, lo siento, perdón, no fue apropósito" se disculpaba aceleradamente la pequeña, pues temía lo peor, que su papá se enfadara con ella y la castigara o la regañara
"Tranquila Amaru" dijo el bicolor con un poco de dulzura en su voz, algo no muy común en el, pero para Amaru eso era normal, sabía que su papá tenía un carácter de los mil demonios, como su hermano, pero con ella él era distinto, se comportaba casi igual como con su "mamá"
Para Kai fue un completo alivio que el responsable de esa bola de nieve haya sido su hija, por que si hubiera sido alguno de los otros mocosos, seguramente cometía un asesinato en su propia casa frente a sus hijos, claro que lo arrestarían por asesinato, pero ¿Para eso están los abogados no? y además todo se puede solucionar con dinero, pero ese no era momento para pensar en eso así que saliendo de sus pensamientos llamo la atención de todos los pequeños
"Ya es hora de entrar, mencionan que habrá una tormenta pronto, así que entren" dijo firmemente el bicolor, pero tampoco intentaba intimidarlos mucho, para Kai no era tan satisfactorio intimidar a unos niños, como lo hace con sus padres
Los pequeños no pusieron ninguna objeción y entraron a la casa, ahí dentro Rei los llevo a la sala en donde encendió la calefacción, la chimenea y los abrigo a todos con unas mantas, luego de unos minutos en los que Rei salio de la habitación este regreso con 6 tasas rellenas de chocolate y 2 con café
"Gracias mamá" dijo Amaru al recibir la taza en sus manos
"De nada, aquí tienes Artur"
"Gracias tío Rei" dijo el pequeño igual sosteniendo el recipiente
Rei al terminar de repartir todas las tazas se dirigió a su esposo el cual estaba recargado en el marco de la puerta
"Toma Kai" dijo el chino ofreciéndole la taza de café
"Gracias kotënok" agradeció el bicolor sosteniendo la taza "Por cierto ¿Quien era el del teléfono?" pregunto el bicolor pues él no estuvo en la habitación cuando el neko estaba hablando ya que este le pidió el favor de llamar a los niños a que entraran a la casa
"A pues era Bryan" dijo el chino esperando la reacción de su esposo al escuchar ese nombre
"Ese Durak y ¿Qué quería?"Pregunto el bicolor
"Pues…Bryan quiere que valla con ellos a Yucatán, dice que los negocios con los Rejón no salieron bien, hubo problemas con el contrato, tiene muchas clausuras que no deberían estar ahí, además de que se los olvido el contrato original el cual les habíamos presentado y quieren que yo se los lleve"dijo el chino un poco temeroso, pues ya se imaginaria como reaccionaria su esposo ante lo que le decía
"¡No!"Grito Kai sin siquiera pensar en lo impulsivo de su grito pero escucho un ligero Shhh ´ que provenía de la sala, así que comenzó a bajar más su voz "No vas a ir ¿verdad?"Pregunto el bicolor aunque sabia la respuesta
"No me quedo otra alternativa, además Bryan se puso muy insistente e inclusive Yuriy me lo pidió, asta me hizo un teatrito, ya asta amenazaba con cortarse las venas si no iba para entregarles ese contrato"dijo Rei bastante divertido al recordar como le pedían a gritos Bryan y Yuriy para que él fuera con ellos
"Ese Ivanov, pero no vallas¿Qué voy hacer si mi gatito de peluche esta a muchos kilómetros de distancia de mi?" pregunto divertidamente el bicolor mientras lo abrazaba posesivamente
"Agarrar a tu fénix y a tu gatita de peluche"contesto el chino siguiendo el juego que inicio el bicolor
"No creo que ese fénix quisiera ser abrazado, pero la gatita es otra historia,¿Pero no temes que una gatita te remplace?"Seguia con ese tono tan juguetón mientras acercaba más sus labios al los del asiático
"Temer no creo, pero quizá si un poco de celos" contesto acurrucándose más al pecho del bicolor
"No tendrás por que, sabes que solo existirá para mi un gatito de peluche y ese eres tú" y al terminar de hablar beso esos suaves labios, solo fue un roce, un ligero toque entre ambas bocas
"Debo ir a empacar" dijo Rei en cuanto rompieron el contacto
"¿Te vas mañana?" pregunto el bicolor un tanto sorprendido
"Si, Bryan dice que entre más rápido este con ellos para llevarles ese contrato y ayudarles con lo demás, que más pronto ellos volverán y se llevaran a sus "monstruos" termino de decir el chino
"No quiero que te vallas"dijo Kai aún abrazando posesivamente a su chino poniendo una cara como un niño que no quiere separarse de su mamá
"Solo será por un tiempo, ya veras que pronto estaré de vuelta" comento Rei acariciando los suaves cabellos del bicolor
"Mmm, pero además no quiero que te vallas, no me dejes solo con esos mocosos" insistía Kai
"Kai no te van a comer" comento divertido Rei
"No lo digo por eso, si no que se de lo que es capaz el pelirrojo hijo de Yuriy, de la habilidad especial que tienen esos 2 gemelos demoníacos, la maldición glotona de los Kinomiya y la rivalidad que se tienen nuestros hijos, si me dejas solos seguro no sobrevivo"dijo Kai
"Seguro que si, ahora vamos al cuarto, ayúdame al menos a empacar"pidio el chino mientras miraba a Kai con una mirada de ¿deseo?
Kai no lo pensó y arrastro casi a su gatito para la habitación, pero al pasar por la sala notaron que los pequeños se habían quedado dormidos, así que apagaron la luz de la habitación dejando solo el fuego prendido, y retirándose de ahí para no despertarlos por cualquier ruido que llegasen hacer, realmente se veían tiernos esos pequeños cuando duermen, todos con sus caritas tan angelicales, lastima que cuando están en sus 5 sentidos son todo lo contrario, bueno al menos 5 de ellos, mañana ya seria un nuevo día, otro arduo día de batalla, quizá no habrían finalizado su pequeño combate de nieve y la guerra seguía en pie, pero ya habría vencedor para mañana, ahora lo único que les importaba era dormir, solo eso.
Continuara…
