Hola!!! n.n muchas gracias por sus comentarios Shingryu Inazuma y Maxwell, lo se como pudieron Lee y Mystel casasrse con esas tipas u.u pero ahí una explicación n.n
La razón por la que Lee se caso con Mariah: Drogado, si así es, en una fiesta de la tribu Lee estaba feliz de la vida sentado en la barra de bebidad y Mariah al estar frustada por haberse enamorado de un homosexual, quería casarse no le importaba con quien así que su única victima fue Lee y bueno ya sabrán lo que le hizo u.u lo drogo, le lavo el coco y cuando fue desdrogado (esa no es la palabra XD pero ustedes me entiende n.n) Mariah le dijo que le había pedido matrimonio y pobre Lee pues no pudo hacer nada en su aldea no existia el divorcio u.u
La razón por la que Mystel se caso con Ming Ming: Amenaza ¬¬ exacto! Esa niñita "inocente" lo amenazo, como también se sentía "sola" y no quería morir como una vieja sola y amargada, amenazo a Mystel de que se casara con ella o si no sería, apuñalado, torturado, pelado, quemado, acuchillado y muchas cosas más, como todo buen hombre normal le entro el panico y no tuvo de otra más que casarse con ese monstruo, es decir mujer ¬¬ y bueno nuestro querido Mystel por eso se caso u.u aunque Min Ming se arto de él y según ella quiere ser independiente y que no necesita de un hombre pa sobrevivir ¬¬ y como arpia malvada que es le quita todo a Mystel (y como no es una buena madre tampoco no quiso a su hijo, que monstruo!)
Bueno ya saben por que se casaron u.u ahora los dejo de aburrir para que puedan leer el capitulo y no olviden mandar sus reviews n.n
Capitulo 9: La unión hace la fuerza y también derrota al rosado
El grito de terror del pelilavanda se hoyo por toda la mansión, por alguna extraña razón Kai se preocupo y Mariah al notar que Hiwatari se marchaba lo siguió; Kai corría con bastante rapidez los escalones, en momentos como esos era cuando se daba cuenta de lo bastante que son
-¡Tengo que poner un elevador aquí!-Exclamo frustrado al notar que nunca se acababan esas infernales escaleras
Mientras Kai y Mariah continuaban subiendo los interminables escalones, Artur se arrastraba en el suelo intentando alejarse de los 5 pequeños pelirosados, su acción hizo que Da wei sintiera su rostro en el duro y firme suelo, claro que ese cambio le hizo despertar pues se le hacía extraño que su tan cómoda almohada, que además olía bastante bien, se moviera; por lo que abrió lentamente sus parpados, los radiantes rayos del sol le molestaban los ojos por lo que le tomo un tiempo a su vista acostumbrarse a la iluminación y luego vio algo terriblemente espantoso para él, al frente estaban esas 5 cosas del mal, esas abominaciones, esos monstruos, demonios, bestias¡Cualquier cosa maligna! Pero lo que realmente lo puso frustrado fue ver a esas cosas espantosas sobre su pobre amigo
-¡¿Qué creen que hacen?!-Les grito totalmente molesto el bicolor desde el suelo en lo que se incorporaba
-¡Da wei¡Ayúdame!-Pedía a gritos el pelilavanda
-No te metas Hiwatari-Le dijo retadoramente uno de los peli-rosados
-¡Aléjense de él!-Exigía el bicolor acercándose lentamente hacía ellos
-¡Nunca! Hemos viajado desde tan lejos solo por él-Contesto otro peli-rosa
-¡No me importa!...¡Ya les dije que lo suelten!-Empezó a forcejear el bicolor en un vano intento por que soltaran a su pelilavanda
Ante ese pensamiento Da wei se petrifico, pensó bien ¿su pelilavanda? Pero ¿desde cuando había sido suyo? Solo eran amigos, si…solo eso, y al decirse eso a si mismo una tristeza inmensa lo consumió separándose lentamente de Artur
-Solo somos amigos, solo eso; pero… ¿Por qué me afecta tanto?-Pensaba el pequeño bicolor, estaba tan confundido ante lo que sentía, ser tan expresivo no era su fuerte y jamás supo por que
En cuanto el pelilavanda intentaba por todos los medios quitarse de encima a los chinos, no lo lograba, y era tan sofocante, tenía a uno abrazándolo por el cuello, otro por la cintura, dos en cada brazo y uno demasiado cerca de él para su gusto, pero todos sus intentos eran en vano, no podía y es que los chinos tenían ventaja al ser más
-¡Da wei¡Ayúdame!-Seguía pidiendo ayuda el pelilavanda
Da wei reacciono ante el grito de ayuda tan desesperado de su amigo, no podía dejarlo ahí a su suerte, tenía que ayudarlo, alejarlo de esas bestias y sin siquiera pensarlo se abalanzo contra él que estaba tan cerca del rostro de Artur
-No te atrevas a volver acércatele, ni tú, ni ninguno de tus hermanos¿Me oíste?-Mencionaba de la manera más fría e indiferente posible el bicolor
-Parece que el pajarito tiene garras-Comento de una manera bastante divertida, además de mostrar una sonrisa arrogante
-Y el leopardo sin colmillos-Contesto de la misma manera el bicolor
Al escuchar esas palabras el pelirosa fijo la mirada, como la de un gato enfadado y estaba dispuesto hacer pagar al bicolor por decir eso, tanto así era su rabia que se abalanzo sobre él y comenzaron a pelear cuerpo a cuerpo, dando vueltas y golpeándose interminablemente en el suelo
-¡Da wei!-Grito preocupado el pelilavanda al ser testigo de eso
-¡Descuida!...Auch…¡Estoy bien!-Le hizo saber el bicolor a su amigo, pero a la vez también recibía los golpes del pelirosa
-Da wei…-Dijo casi en un susurro el pelilavanda
Los pequeños aún continuaban peleando y los otros 4 sujetando al pelilavanda quien solo observaba con bastante atención la pelea entre el ruso-chino y el chino; Mientras Kai y Mariah al fin logran llegar a la superficie y lo primero que ven no fue nada agradable o al menos no lo fue para Kai ya que vio que uno de los monstruos de Kuznetzov estaba siendo sujetado por las bestias de la gata rosa y además vio a su hijo pelearse con uno de esos pelirosados
-¡Li aléjate de ese Hiwatari ahora¡Boer, Weilian, Hakewo y Bulunuo aléjense de ese ruso!-Le ordenaba su madre a los 5 chinos quienes rápidamente la obedecieron
-¡Da wei¡Da wei¿Estas bien hijo?-Corrió con bastante prisa el ruso-japonés, tomando en brazos a su hijo quien estaba bastante golpeado, pero lo que realmente le dolía al pequeño no eran sus moretones ni músculos, ni ninguna parte del cuerpo, era su orgullo
-E-Estoy bien…P-papá-Hablo entre cortado el pequeño, pues su respiración era cada vez más lenta
-¡Tío Kai!-Fue corriendo con desesperación el pelilavanda
-Artur¿Qué fue lo que sucedió?-Pregunto el bicolor mayor sin rodeos
-Bueno…-La verdad el pelilavanda no sabía por donde comenzar, ya que todo paso demasiado rápido y fue cuando escucho que Da wei hablaba
-N-nosotros estábamos dormidos junto con los demás y luego esos 5 vinieron de la nada y sujetaron a Artur y yo intente ayudarlo a que lo soltaran y luego Li y yo comenzamos a pelear-Decía calmadamente el oji-ámbar
-Ya veo¡ja!-Río por lo bajo con ironía el de mirada rojiza
-¿Qué es lo que te causa gracia Hiwatari?-Pregunto con cierto enfado la pelirosa
-Que tus bestias fueron la que empezaron todo, ESO es lo que me causa gracia, inclusive el monstruo de Kuznetzov tiene más educación que lo tuyos-Expreso con total arrogancia y superioridad el bicolor que eso ponía mucho más furiosa a la pelirosa
-¿Qué…es lo que pasa aquí?-Pregunto la pelinegra que comenzaba a despertar a penas por tanto ruido que hacían tanto los menores como los mayores
-Ahhhhh…tengo hambre-Ahora fue la pequeña rubia quien despertaba e incorporaba mientras se frotaba un ojo con su mano
-¡Caray! En esta casa ni en el suelo uno puede dormir a gusto-Expreso con fastidio y disgusto el pelirrojo y mirando a todos con desagrado se fue de ahí dirigiéndose a la habitación de su amigo bicolor
-Necesito ir al baño-Dijo uno de los pelinaranja
-Yo también-Y ambos fueron a toda bala
La pelirosa examinaba a cada uno de sus hijos como toda madre preocupada, en cuanto Kai hacía lo mismo pero con su hijo y Artur simplemente lo observaba preocupadamente
-¿É-Él esta bien Tío Kai?-Pregunto inocentemente el pequeño pelilavanda
-Si solo necesita descansar y curarle esas heridas o si no se le infectaran-Menciono Kai de una manera no tan fría como suele sonar su voz
El pelilavanda suspiro aliviado cosa que no pasó desapercibida para cierto bicolor de mirada rojiza, pero decidió no tomarle importancia en ese momento; Ahora lo que debía captar toda su atención era su hijo y a paso firme lo fue a llevar a la alcoba que compartía con Rei…
-¡Santos cielos Rei!-Exclamo el bicolor al recordar algo que había olvidado por completo
Dejo rápido a su hijo en su recamara, le había pedido el favor a Artur de que lo cuidara mientras él iba hacer algo importante; Kai iba ahora bajando con toda prisa las escaleras, estas fueron más fáciles de bajar, ya que de vez en cuando se saltaba 1 o 2 escalones, hasta 3; Cuando por fin había llegado a la planta baja noto que Mystel era quien ahora peleaba con Mariah por ver quien controlaría el teléfono; Kai aprovecho eso para quitarle el teléfono a ambos y encerrándose en el armario de los abrigos
-Hola Rei-Exclamo el ruso un poco agitado por toda la actividad física que había echo en él día
-¡Kai¡Hasta que por fin puedo hablar contigo¿Dónde estabas¿Por qué Mystel esta en nuestra casa? Y ¿que fueron todos esos ruidos, gritos y golpes que escuche por toda la casa?-Preguntaba todo a la vez el chino, pues quería saber que demonios ocurría ahí
Kai tomo una gran oleada de aire antes de contestar a todas las preguntas de su gatito; Luego de un tiempo le contesto todo lo que había sucedido ese día, inclusive le había explicado detenidamente el por que estaba Mystel en su casa y lo único que se podía escuchar ahora, era el llanto del pelinegro
-Ya, ya Rei, calmate, no te pongas así, sabes que me duele-Le decía con una voz cariñosa el bicolor
-E-Es que, snif…eso fue tan, tan…snif…¡Tan triste¡Pobre Mystel! T.T-
-Lo se, pero por favor deja de llorar-Seguía pidiendo el bicolor
-De acuerdo, snif….ya me calme-
-Que bien y dime ¿Cómo van los negocios¿Pronto volverás?-
Mientras Kai y Rei comenzaban una platica que se notaba que iba a durar horas, Mystel estaba arriba junto con Mariah curando a Li quien tenía bastantes heridas por Da wei, Mystel simplemente observaba lo que hacía la pelirosa y luego decidió alejarse de ahí para ver como había quedado Da wei, pero antes fue por su hijo, para que este no se asustara al no verlo a él al despertar
Mystel júnior (N/A: Debí de ponerle otro nombre a ese pequeño u.u) abría lentamente sus parpados, sus ojos trataban de acostumbrarse a la luz de la habitación; Luego de ya ver todo con claridad, visualizaba cada pared, rincón y piso de la habitación; Lo primero que vio fue a un alto hombre de cabello bicolor, quien hablaba por teléfono; Su reacción como el de todo pequeño fue asustarse al verlo y más pues noto que su padre no estaba; Hasta que lo visualizo bajando las escaleras
-Ah, ya despertaste-Le dijo su padre, mientras le sonreía
-¡Papá!-El pequeño no espero más y corrió a los brazos de él
Mystel lo recibió con los brazos abiertos y acaricio la rubia cabellera de su hijo; Ambos comenzaron a subir las escaleras dirigiéndose obviamente a la planta alta, de nuevo Mystel pasaba por el baño en donde se encontraba la pelirosa aún curando a su hijo; Paso por esa área despreocupadamente y luego fue con el bicolor menor
-¿Cómo esta?-Pregunto el rubio mayor quien observaba como el pelilavanda miraba a su amigo con toda la preocupación del mundo
-Yo lo veo mal, aunque él dijo que se sentía bien antes de dormirse-Contesto el pequeño, quien todavía continuaba mirando al bicolor
-Descuida solo esta cansado, además el es un Hiwatari, ellos se recuperara rápido-Trataba de animar el rubio al pequeño pelilavanda y al parecer lo estaba logrando, pues este embozo una dulce sonrisa
-Si tienes razón tío Mystel-Dijo el pequeño más para si mismo
Artur regreso su vista al rostro de Hiwatari. Mystel decidió dejarlo descansar así que él y su hijo salieron de la habitación. El pelilavanda estaba demasiado embelezado con el rostro del ruso bicolor. Estaba tan absorto mirando al bicolor que inclusive todo a su alrededor desapareció, era como si solo en esa habitación estuvieran ellos dos; sin nadie quien los moleste. No pudo controlar sus impulsos, ni su deseo por querer averiguar si la piel del bicolor era tan suave como se veía; así que fue acercando su manita hasta tocar la mejilla del bicolor y efectivamente era suave, casi como terciopelo. Luego su mano fue descendiendo de la pálida mejilla del oji-ámbar hasta posarse en sus labios, en los cuales con un dedo de su mano fue delineándolos cuidadosamente e inconscientemente su rostro se estaba acercando al del ruso-chino. No sabía lo que hacía, no estaba consiente de sus actos; pero no le importaba.
-¿Qué estas haciendo Artur?-Al escuchar la firme voz del bicolor, el pelilavanda de la impresión se fue asía atrás cayendo así de espaldas al suelo y dándose un fuerte golpe en la espalda y cabeza
Da wei al ver lo que le había paso al pelilavanda se levanto de golpe, lo que le causo un terrible dolor en el tórax; pero lo ignoro. Bajo de la cama y se acerco lo bastante para tratar de ayudar al otro a levantarse.
-¿Te encuentras bien?-Le cuestiono el oji-ámbar en cuanto con una de sus manos levantaba al ruso pelilavanda
-S-Si-Contesto como pudo, pues el aire le hacía falta, además de estar terriblemente apenado y sonrojado por lo que había echo
-Me alegra-Comento Da wei, mientras hacía una sonrisa a medías y volvía a recostarse en la cama
Ahora había un abrumador silencio entre ambos, nadie quería decir algo o más bien todo lo contrario; pero no sabían por donde comenzar o que decir.
-Da wei yo…-Cuando Artur había decidido ser quien rompiera con ese incomodísimo silencio, Da wei lo interrumpió
-Artur, este…h-hay algo que tengo que decirte-Comenzó a decir el bicolor, en su voz se podía escuchar un poco de nerviosismo; pero esa expresión la firme y sería de él decían todo lo contrario
Artur bajo la mirada de nuevo todo ruborizado. Da wei mientras miraba asía otro lado para así no tener que mirar a la cara a Artur, y menos por lo que iba a decirle. En cuanto esto sucedía Mariah ya había terminado de curar a su hijo y le ordeno casi a gritos que se fuera junto con sus hermanos y que no se acercasen para nada a ningún Hiwatari. Mientras Amaru y los demás ya se encontraban de nuevo en la habitación de la rusa-china
-Oigan-Llamo delicadamente a todos la yanqui-japonesa
-¿Qué sucede Natsu-chan?-Pregunto Amaru, quien siempre le ponía atención a su rubia amiga
-Pues que…-Guardo un minuto de silencio, eso impaciento bastante a los presentes de la habitación, lo que les hizo acercarse mucho más a la yanqui-japonesa
-¿Qué pasa prima?-Se aventuro a preguntar Frank
-Pues…-Y de nuevo guardaba silencio, se veía a plena vista que no estaba muy convencida el si decirles o no; aunque ya no había marcha atrás
-¿Si? Anda prima, dinos-Insistió ahora Ashley
-Pues qué… ¡Tengo hambre!-Sentenció la rubia mostrando esa típica cara de mares de llanto, acompañado de un puchero; y ante tal comentario todos se desplomaron en el suelo
-¡Natsumi¡No es momento de decir eso!-Grito Amaru un tanto enfadada o más bien indignada por lo que había dicho su amiga
-P-Pero es que enserio tengo hambre-Seguía lloriqueando la yanqui-japonesa
-Por cierto chicos ¿Ya notaron que hace falta algo?-Hizo la pregunta esta vez Ashley, quien miraba todo alrededor a lo que todos imitaron
-¡Claro que si¡Comida!-Objeto la rubia
-¡No! Me refiero a que hace falta alguien, eso y que además; ahora que me pongo a pensarlo cuando despertamos recuerdo haber fisto que Da wei se iba con el tío Kai y que además dos personas que tenían el cabello rosado, también se iban a otro lado-Comenzó a decir Ashley, quien ya estaba colocado en una pose que lo hacía ver que efectivamente estaba recordando
-Oye tienes razón-Le siguió su hermano
-Mmm es cierto- Apoyo la rubia a sus primos
-¡Espera! D-Dijiste ¿C-Cabello rosa?-Tartamudeó la pelinegra, lo que habían comentado los Kinomiya no le había gustado para nada, inclusive se podía ver el terror en sus ojos; Cabellos rosados, eso solo podía significar una cosa y le rezaba a todos los dioses que no fuese lo que estaba pensando
-Si, eso dije-Afirmo Ashley
Y en ese mismo instante el rostro de Amaru tomo un tono mucho más blanco de lo normal; A lo que todos se preocuparon. Ahora en ese momento Kai todavía continuaba platicando con Rei, pero lo que dejaría totalmente impresionado a cualquiera que no lo conociera a fondo como Rei, sus hijos y quizá hasta sus amigos, jamás habría imaginado que Kai Hiwatari podría sonar tan alegre y sonreír de una manera casi celestial; Pero es que no lo podía evitar, hablaba con el ser que más amaba en todo el mundo, era inevitable no poder sonreír así. Aunque era una lastima que su amado chino no estuviera a su lado para poder admirar su sonrisa
-¡Ya quiero que sea viernes! Rei no sabes el martirio que estoy viviendo, los niños cada vez se portan peor, menos mal que ya les puse un alto, también el trabajo ¡Me va a volver loco! Y ahora tengo que soportar a la molesta gata rosa de tú amiga, aunque me alegra que Mystel este aquí, el martirio así será menos-Comenzó a quejarse Kai, realmente necesitaba desahogarse con alguien y ¿Quién mejor que nadie que su amado gatito?
-Yo se que tú puedes Kai, deberías intentar verle el lado positivo a las cosas, aunque será difícil que te haga verle algo de positivo el que este Mariah contigo, ustedes ni en pintura se pueden ver-Comento divertido el pelinegro ante su comentario
Para ese entonces el grupo de Amaru ya se encontraba interrogando a la pobre rusa-china; Pues su reacción por los pelirosados no era algo común y mucho menos en una Hiwatari.
-¿Ya nos vas a decir por que estas tan asustada?-Pregunto un poco irritado Frank
-Ah…-Dejó escapar un suspiro de resignación la pelinegra
-¡Cuéntanos Ama-chan!-Pidió la rubia
-De acuerdo, les contare, bueno la razón por la cual estoy así ¡Y no es por miedo¿Escuchaste bien Frank?-Al decir eso, él otro simplemente se encogió de hombros- Deberías saber que los Hiwatari no le tememos a nada-Decía orgullosa, inclusive sonaba como el mismísimo Kai Hiwatari
-¡Continua por el amor de Kami!-Dijo exasperado el pelinaranja menor
-¡Que desesperados son! Ya, ya, ahora les cuento, lo que sucede es que mi mamá tiene una amiga que tiene el pelo rosado y esa señora fea, malvada y gorda esta casada con el mejor amigo de mi mamá, lo que no me gusta es que esos dos tienen 5 hijos los cuales disfrutan mucho molestarnos a Da wei y a mi, siempre que ellos vienen son las únicas vees en las que unimos fuerzas, inclusive también molestan a Leonid y a Artur, por el simple hecho de que son rusos, bueno a Artur no, ellos lo tratan como si él fuera un Dios, lo que molesta mucho más a mi hermano-Les explico detalladamente la pelinegra
-Ah…-Dijeron los 3 Kinomiya en señal de que ya entendían todo
-¿Así que los gatos deformes rosado están aquí¡Genial! Tenía ganas desde hace días de golpear a alguien-Menciono alguien desde el marco de la puerta, su voz sonaba tan fría y burlona, no era difícil adivinar a quien le pertenecía
-Leonid-Dijeron todos al mismo tiempo
-Si Leonid las bestias rosas están aquí y tú sabes lo que eso significa ¿verdad?-Le pregunto la pelinegra, colocándose de pie y acercándose al pelirrojo
-Claro¡Vamos a patear algunos traseros chinos rosados!-Expreso con una sonrisa bastante masoquista, la mismita que utilizaría su sádico padre (N/A: xD)
-Exacto-Afirmo Amaru sonriendo perversamente, no cabía duda que era una Hiwatari
Artur y Da wei seguían de nuevo en silenció. Da wei sentía que el corazón se le iba a salir en cualquier momento, cada vez latía más y más fuerte, las venas le ardían, en la garganta se le formaba un nudo e inclusive sentía las famosas mariposas de las que tanto hablan, pero que el todavía no descubría su significado. Artur tampoco se podía decir que se sentía de lo mejor, si no que todo lo contrarió. Las manos le sudaban, el rubor en las mejillas no desaparecía, su corazón también latía rápidamente y su estomago era todo un huracán de sensaciones.
-"¿Por qué estoy tan nervioso¡Se supone que nosotros los Hiwatari no nos ponemos nerviosos!"-Pensaba inocentemente el bicolor, mientras buscaba retomar ese valor que había tenido antes cuando había interrumpido al pelilavanda hablar
Solo paso un minuto más para que Da wei recuperara la valentía y continuara hablando
-Yo este…Artur, bueno… no es fácil decir esto para mi, pero… tú bueno…y yo…-De nuevo no encontraba las palabras y eso ya comenzaba a desesperarle
Mientras por parte de Artur eso solo lo ponía más nervioso, esperaba con ansias que dijera algo, algo que realmente no estaba seguro de que fuese, pero también temía e igual no sabía el por que, pero prefería guardar en silencio para así poder escuchar lo que sea que tenía que decirle el bicolor, fuese bueno o malo.
-Bueno, lo que quería es decir es que, bueno es que tú…bueno yo…es que…yo…yo he, he estado sintiendo algo Artur, algo que no estoy muy seguro de que sea-Comenzó ya a decir, pero todavía no decía lo que más trabajo le costaba
-¿Y que es¿Qué es lo que sientes?-Pregunto tímidamente, mientras se sentaba junto alado del bicolor
-Realmente no estoy muy seguro, es que siento muchas cosas, pero lo que más me preocupa es con quien lo siento-
-¿En serio¿Con quien?-A veces el pelilavanda podría ser tan curioso como todo un gato
Da wei se tenso ¿Ya era el momento¿Debía decírselo? Decirle todo lo que le pasa, lo que siente, que le gustaba su compañía, que le gustaba verlo dormir, que se molestaba con cualquier persona que lo mirase de una manera lujuriosa o que simplemente lo tocase o abrazase ¿Debía decírselo?
-Entonces ¿Equipo?-Pregunto la pelinegra que al parecer ya estaba haciendo planes con el ruso pelirrojo
-Echo-Y estrecho la mano de la pelinegra
-Esos chinos no sabrán ni que los golpeo-Comento Ashley
-Además somos más que ellos-Objeto Natsumi
Cierto, tenemos la batalla ganada-Dijo ahora Frank
-A partir de ahora somos un equipo ¿Entendido? Ahora busquemos a Da wei y a Artur-Y diciendo eso la pelinegra todos salieron de la habitación
Continuara…
Espero que les halla gustado, no olviden dejar reviews n.n, por cierto el siguiente capitulo quizá ya pase algo más entre Da wei y Artur ¡Son tan Hawai! . bueno hasta luego n.n
Atte: Taimatsu-Kon
