Notas:

Quiero decir que este fic se a unido a al proyecto de "Kai&Rei Cruzade" Todo aquel que este interesado en ayudar este cause puede ir a mi profile para estar mejor informado. ¡Espero que mucha gente más quiera unirse! Bueno eso es todo no quiero seguirles aburriendo xD

Capitulo 11: Gato encerrado

El sol brillaba en todo su esplendor. Había una fresca brisa veraniega bastante refrescante y encantadora. El sonido de las olas llegaba a sus bellos oídos, al igual que el ruido de sus dos amigos discutiendo.

-¡Suéltalo Bryan!-Gritaba alteradamente el taheño de Yuriy

-¡No¡Es mío¡Yo se lo pedí primero al mesero!-Objetaba el ruso pelilavanda

-¡Mentira¡Yo llame primero al mesero!-Contra-ataco Yuriy

Rei ya estaba al punto de tener un colapso nervioso. ¡Estaba harto de escuchar a los dos rusos discutir por una margarita (1)¿Es que acaso era tan difícil llamar de nuevo al mesero y pedir otra?

-Chicos…-Llamo tranquilamente Rei, intentando controlar la molestia que se estaba formando en su interior. Pero fue ignorado por ambos rusos

-Chicos-Volvió a llamarlos, pero esta vez haciendo énfasis en la palabra. Pero los rusos continuaban ignorándolo

-¡Chicos!-Los llamo ya alzando la voz. Pero de nuevo fue ignorado

-¡Con un demonio¡Kuznetzov¡Ivanov!-Grito ya fuera de sus casillas por lo que tanto el taheño como el pelilavanda no pudieron ignorarlo

Ambos rusos soltaron la margarita por el estruendoso grito que el neko les había dirigido. No era para nada bueno el escuchar sus apellidos salir de la boca del chino. Solo significaba algo. Realmente estaba enfadado y un neko enfadado era como meterse a la jaula de un tigre hambriento.

-¿No creen que están algo grandecitos para estarse pelando por una margarita?-Preguntando el pelinegro aún con su tono de voz enfadado

-P-Pero Rei…-Comenzaba un berrinche el taheño

-¡Kot! Haz justicia ahora ¿Verdad que fui YO quien llamo al mesero?-

-No lo se, no me importa-Menciono ya harto de ese maldito asunto

-¿Sabes? Con esa actitud me haces recordar demasiado a Hiwatari-Dijo divertido el pelilavanda por la ironía de la situación. Estaba a tantos kilómetros lejos de Hiwatari que ya hasta comenzaba a olvidarse de él. Pero el kot ahora se estaba comportando como él. A pesar de que la actitud del príncipe del hielo va en contra de la naturaleza del chino la imitaba bastante bien

-¡Cierto! Creo que convivir mucho tiempo con Kai te esta afectando Rei-Comento el pelirrojo mientras se acercaba al chino para observarlo detenidamente

-No se de que hablan ¡Yo no me comporto como Kai!-Dijo alzando la voz

-No claro que no…-Dijo con todo el sarcasmo del mundo el pelilavanda

-Hmf-Bufó molesto el chino, tomando la típica pose "Hiwatari".

-Si no supiera que eres Rei. Juraría que eres Kai-Hablo Yuriy

-Hasta el bufido y la pose te salen idénticas-Dijo Bryan fingiendo emoción

-Iré a caminar un rato, nos vemos en la habitación-Y sin decir nada más se marcho de ese lugar el chino. A lo que los rusos simplemente lo miraban extrañados por el comportamiento del kot.

El pobre neko se sentía tan solo. Lo extrañaba. Lo extrañaba a él y a sus dos hermosas criaturas. No deseaba otra cosa más en el mundo que no fuese el volver a la fría Rusia en donde se encontraba su adorado Fénix, su gatita y su pequeña avecilla que al igual que su padre lo consideraba un Fénix.

¿Por qué el tiempo pasaba tan lento¡Ya quería irse! Era cierto Mérida podría ser un hermoso lugar vacacional. El mar siempre estaba de un hermoso color azul. Los rayos del sol calentando la atmósfera pero gracias a la humedad se podían sentir de vez en cuando ráfagas de viento frescas. Pero todo eso lo quería disfrutar con su familia.

Tan solo faltaban dos días más. Dos. ¿Qué estaría haciendo su Fénix¿Seguiría con vida¿Y los niños¿Cómo se la estarían pasando sin él? Quien sabe, solo los dioses lo sabrían…

-Je je, seguramente Amaru y Da wei se estén peleando y Kai no sabe que hacer con ellos-Pensó en voz alta, soltando una pequeña risilla

El pelinegro continuaba caminando. Se encontraba ahora por la zona de las albercas. Lo único que quería era relajarse un poco. Pero sus rusos amigos no ayudaban. Y la falta de su amado bicolor mucho menos.

- ¿Rei? -Una extraña voz lo saco de sus cavilares haciéndolo voltear

Su cuerpo se tenso. No era posible lo que había escuchado. Conocía esa voz. ¿Cómo olvidarla? Esa voz le era pertenecida por una de las cosas más aterradoras para su persona. Y quería correr. Debía huir mientras podía. Pero no pudo. Le fue imposible por el simple hecho de que la que lo había llamado ya estaba al frente suyo.

-¡Oh cielos¡Si eres tú¡Rei! Que alegría verte- Hablo con tanta efusividad y confianza que inclusive se le vino encima rodeando su cuello en un abrazo

-¿E-Edna?-Exclamo Rei con suma sorpresa y a la vez terror. No es que fuese que realmente la chica asustara tanto. Era el hecho de que junto a ella sentía que en cualquier momento lo iba a violar. Sobre todo después de la última vez que la vio en Rusia.

-¡Ah¡Que emoción! No te has olvidado de mi-Dijo completamente llena de felicidad la chica que al igual que él sus cabellos eran azabaches

-¿Q-Qué estas haciendo aquí?-Pregunta el neko intentando incorporarse y sacarse a la chica de encima

-Mi papá esta de vacaciones, su jefe le dijo que trabajaba demasiado y como mi mamá esta de viaje en Europa quiso traerme con él. Me alegra que lo hiciera. ¡Así te pude ver¿Sabes? Te extrañe mucho desde que me fui de Rusia-Menciono la chica con un deje de tristeza infantil

-¿E-En serio?-Pregunto nervioso. Era lo único que le faltaba encontrarse con su loca admiradora que haría lo que fuese por tenerlo

-¡Si!-Contesto casi a grito

Kon estaba sumamente nervioso. Ni siquiera aún podía soltarse del agarre de la chica. Genial. Eso era lo único que le faltaba. Estaba a miles de kilómetros lejos de Kai; Pero bien que estaba a unos cuantos centímetros de la hija del licenciado Tzab.

-Je… que irónico, soy gato encerrado-Pensó el pelinegro. Mientras que en sus labios se dibujaba una sonrisa irónica

En Rusia las cosas no parecían mejorar en lo más mínimo. Los chinos le estaban sacando enormes problemas al bicolor. ¡¿Cómo era posible que unos pequeños niños destruyesen medio Supermercado?! No había explicación lógica. Al menos había aprendido una valiosa lección.

-Jamás… vuelvas a llevar a 12 niños a un supermercado, sobre todo si esos niños son extremadamente peligrosos-Pensó el ruso mientras tecleaba algunas cosas en su laptop

Ya era miércoles y solo asían falta dos días para que su amado neko volviera. ¡Como lo extrañaba! Extrañaba su aroma, la suavidad de su piel, su largo cabello, su estrecha cintura, sus carnosos labios… ¡Todo de él extrañaba! Y lo tenía tan lejos.

Cerró su laptop. Por hoy ya era suficiente trabajo. Cogió el teléfono y marco a su hogar. Tenía la ligera impresión de que las cosas no estaban marchando nada bien y lo peor de todo es que todavía debía hacer un depósito al banco para pagar los daños a los del supermercado.

El teléfono sonaba y sonaba. Nadie contestaba. Eso era sospechoso

-¿Los habrá sacado a jugar afuera?-Pensó en voz alta el bicolor. Colocando de nuevo el auricular en su lugar

Hiwatari tuvo que dejar de preocuparse tanto por Mystel como por la seguridad de la humanidad por culpa de esos niños. Pues su linda secretaria le había informado que tenía una importante junta que se llevaría acabo en tan solo unos minutos. A lo que salió de su oficina

-Dime Rei ¿Qué te trajo aquí a Mérida?-

Kon fue arrastrado hasta el restaurante del hotel. Al parecer la chica no pensaba dejarlo ni por un segundo. Hasta comenzaba a entablar una conversación. Y no podía ser grosero. Pero tampoco quería estar ahí.

-Estoy aquí por negocios, unos compañeros míos me pidieron que venga ayudarles-Contesto a la pregunta el pelinegro

-Oh… Tus compañeros son ¿Yuriy y Bryan?-Preguntaba esperando a que la respuesta fuese si

-Am… Si ¿Por qué?-Pregunto un tanto dudoso el neko por la extraña actitud que mostraba ahora la chica

-Nada en especial-Y sonrío de una manera que cualquiera podría decir sincera, pero era más falsa que el día 30 de febrero – "Eso significa que no vino el Sr. Hiwatari ¡Perfecto! pero además también vino Yura ¡Que emoción!"-Penso con regocijo la pelinegra

Pero en que ambos pelinegros se encontraban almorzando tranquilamente en el restaurante. Un par de rusos buscaban a cierto neko de mirar ámbar.

-¡Mira lo que has hecho Bryan!-Le reprocho el taheño a su amado esposo

-¿Yo¡Por tú culpa y esa estúpida margarita fue que el kot se nos perdió!-Se defendía el pelilavanda

-Si claro ¡cúlpame¿Qué no sabes hacer otra cosa que no sea culparme a mí?-Se quejaba Yuriy

-En realidad si, pero ya que eres el único por aquí…- Comenzó a decir el pelilavanda a lo que el taheño soltó un bufido de enfado

-¡Olvídalo! Ahora ve tú por la zona del restaurante, yo veré si lo encuentro en la recepción- Y ante tal orden ambos se separaron

En Rusia. Mystel y los niños estaban totalmente ocupados en la cocina. El rubio simplemente quería hacer un tranquilo desayuno. Pero contando que los chinos estaban en una guerra con los rusos y los otros chicos. Las cosas no terminaron nada bien.

Fue por eso que un poco bastante exasperado ordeno a los niños limpiar la cocina de pies a cabeza y que no saldrían de ahí ni comerían hasta que todo estuviese limpio.

En la empresa HIKK la junta entre ejecutivos había cesado. Kai ya se encontraba de regreso a casa. Se había dado el día libre con la vaga excusa de que debía hacer algo importante en casa. Él siendo el jefe, nadie se le opondría. Ahora ya se encontraba conduciendo su automóvil negro marca Jaguar, rumbo a su hogar.

-¡Rei¡Oye Rei!-Gritaba Yuriy por todo el hotel

El taheño llevaba tiempo buscando al kot. Ya habían pasado varías horas desde que se fue. Ni siquiera a la habitación había ido. Y eso le preocupaba.

-Espero que Bryan lo halla encontrado- Y comenzó a caminar en dirección a donde se suponía estaba su koi

Mientras el soviético pelilavanda estaba caminando bastante cerca por la zona del restaurante. El chino trataba de ver una manera de cómo zafarse de la chica o al menos intentaba olvidar que estaba frente a ella. En cambio la pelinegra estaba bastante al pendiente de su alrededor, pues sabía que seguramente sus amigos lo estarían buscando después de haberlo raptado. Y fue cuando lo vio. Ahí frente a ella se encontraba el ruso pelilavanda más sádico y cínico según decían los rumores que le habían dicho sus empleados.

-¡Ah Rei! V-Vamos a la playa-Dijo de repente. Pues había entrado en pánico aunque intentaba disimularlo

-¿A-A la playa?-Pregunto el chino sumamente nervioso

-¡Si¡Anda¡Vamos!-Y sin que el chino dijera una objeción lo arrastro de la mano

Kuznetzov observaba cada parte de la zona en la que estaba. Si no hubiera tantas plantas, seguramente sería más fácil visualizar al kot. Pero sorpresivamente solo volteo su cabeza asía la derecha y noto como el chino era llevado casi arrastras por una chica rumbo a la playa.

-¿Podría ser…?-Comenzó a formular una pregunta al ver a la chica. Quién se le hacía sumamente familiar. Más en ese preciso momento su pelirrojo esposo llego

-¿Lo encontraste?-Pregunto Yuriy

-Si y al parecer esta "bien" acompañado-Comento divertidamente el pelilavanda

-¿A que te refieres?-Pregunto el pelirrojo al no entender lo que decía su esposo

-El kot esta con una chica. Y no se por que, pero tengo la corazonada de saber de quien se trata-Y sin decirle algo más lo tomo del brazo jalándolo en dirección a la playa

El kot era para Kuznetzov como su hermano menor. Nunca lo abandonaría en garras de una chiquilla como la que creía que era esa que se había llevado a Rei. Suficiente era para él haberle dejado estar en las garras de Hiwatari. Y eso era demasiado.

Edna se encargaba de llegar lo más pronto posible a la playa. Lo más probable es que ahí allá mucha gente y eso significaba perder de vista al estoico cínico ruso de Kuznetzov. No quería meterse en problemas con ese ruso.

¿Cómo podría zafarse de las manos de esa chica¡Parecía que iba a estar un largo rato con ella! Cosa que no quería ¿Dónde rayos están Bryan y Yuriy cuando se les requiere?

¡O claro! Lo había olvidado. Los dos rusos estaban demasiado ocupados discutiendo por una estúpida margarita. Es su culpa que él estuviera allí en Mérida para empezar. Era su culpa que él estuviera en manos de esa pelinegra. Y lo peor de todo es que no estaba su amado Fénix para salvarlo de ella.

-Kai… ¡Cuánto te necesito ahora!-Pensaba el ojo dorado

Continuara…

Notas finales:

Quiere agradecer a todos los que leen el fic. En especial a los que no dejan comentario xD. En fin espero les allá gustado el capitulo. Y este... quiero decir que seguramente van a odiar a ese personaje OCC mío. Pero descuiden Rei ya esta casado y esa chica no piensa hacerle nada malo (Sabrán por que en el proximo capitulo jaja xD o sin van a mi profile quizá se enteren antes jaja XD) En fin. ¡No olviden dejar sus reviews! Ya me voy n.n

atte: Taimatsu-Kon