Notas:
Sin comentarios. Espero disfruten del capitulo y que no olviden dejar reiew.
Capitulo 14: De vuelta en casa
"Pasajeros con destino a España-Rusia favor de pasar a la sala A-1… Pasajeros con…"
-Chicos es nuestro vuelo –Despertaba el pelinegro a los dos rusos que dormían incómodamente en los asientos de la sala de espera.
-¿Ya? –Pregunto Bryan abriendo un ojo y quitando al pelirrojo de encima de él.
-No… cinco minutos más –Pedía el pelirrojo aferrándose a su esposo e impidiéndole a este pararse.
-Yuriy ya levántate –Y con toda la falta de delicadeza separa al taheño de su cuerpo –Tenemos un vuelo que abordar y no me levante tan temprano como para perder el avión –Ante eso tomo de la mano a su pareja y los tres empezaron a caminar rumbo a la sala que se les indico.
Ah unas cuantas salas más de donde se encontraba aquel trío estaban el peliazul Kinomiya, su esposo Max y cierta persona que conocieron en el segundo torneo de Beyblade. Hace tanto tiempo que no se veían.
-Así que ahora tu papá trabaja para el gobierno ¿No? –Preguntaba Takao quien le costaba un poco creer que el Dr. Zagart (1) ya no sea un loco psicópata con deseos de dominar el mundo.
-Si… -Asiente el peliverde igual con la cabeza regalando una sonrisa –Es que mi padre se siente mal por todo lo que me hizo, es su forma de recompensarme –
-Al menos las cosas están yendo bien para ustedes –Comenta Max.
-De hecho… pero díganme ¿Por qué van a Rusia? Pensé que vivían en Japón –Pregunto extrañado.
-Es que le pedimos a Kai el favor de que cuide a nuestra hija –Contesto Takao. –Pero ¡Cuéntanos amigo! –Le rodea el cuello con un brazo -¿Qué tanto has hecho¿Andas con alguien? –
-¡Takao! –Le regaño su esposo al peliazul.
-¿Qué Maxie? Tengo todo el derecho de preguntarle –Se hace al inocente alejándose de Zeo.
-Pero no así Takao –
-Bueno… como sea –Gira su vista a Zeo –Contéstame Zeo –Max le dirige una mirada de reproche –Por favor –Y el rubio solo niega con la cabeza.
-Este… pues yo… -Tartamudeaba el peliverde
"Pasajeros con destino a España-Rusia su vuelo aborda, favor de pasar a la sala A-1…"
Ante la última llamada, los tres chicos tomaron su equipaje y comenzaron a correr. Por estar platicando no habían escuchado las otras llamadas para abordar.
En cuanto con los pequeños, sorprendentemente para el rubio el desayuno fue tranquilo. Nadie insulto a nadie. Nadie se arrojo comida. Apenas y creyó haber visto que se dirigiesen mirada alguna. Aunque hubo algo que realmente lo dejo extrañado. Todos estaban en grupos.
Los hijos de Kuznetzov, uno estaba con el hijo de Kai y el otro con el de su mejor amigo y el ex entrador. Extraño porque hasta donde se había fijado parecía que se odiaban a muerte ¿Por qué andaban juntos ahora? Bueno no era de su incumbencia. Aunque igual le alegraba que su hijo ya comenzase a llevarse bien con los demás niños.
-De acuerdo ¿Entendiste todo Mystel? –Le preguntaba la pelinegra al pequeño rubio. Este asiente.
-¿Por qué tenemos que jugar "Declaro la guerra"? –Pregunto el japonés-inglés.
-Porque es un juego que todos podemos jugar –Declaro la pelinegra comenzando a formar un circulo y dividirlo en 4 con unos viejos trapos que encontró en la bodega.
-Ahora hay que escoger países ¿No? –Pregunto la yanqui-japonesa
-Si… ¡Pido la madre Rusia! –Exclamo emocionada colocando un pie al frente del círculo.
-¡Yo¡Yo Estados Unidos! –Hablo ahora la rubia colocando su pie.
-Ah… -Suspira con desgano el pelinaranja–Creo que elegiré Inglaterra –
-¿Y tu Mys-kun¿Qué elegirás? –Le preguntaba animada la rubia.
-Eh… no se –Menciono tímidamente el pequeño jugando con sus dedos índices.
-¡Kyaaa¡Es tan mono! –Exclamaron las dos chicas abrazando al pequeño rubio.
El joven inglés estaba algo celoso sobre la excesiva atención que recibía por parte de las chicas ¿Qué tenía ese chico que no tuviese él? Aunque era algo ridículo que sintiese celos de ¡Un chico menor que él! Igual no lo hace apropósito ¿Cierto?
-¡Podrían dejar de hacer eso y poder iniciar el juego! –Grito ya exasperado.
-No seas celoso Ashley –Espeto la pelinegra separándose del rubio.
.No estoy celoso –Se cruzo de brazos fijando su vista a cualquier otro lado.
-Yo diría que si –Hablo ahora la rubia, pero ella no soltaba al pequeño.
-¡Que no estoy celoso! –Volvió a gritar.
-Ya… ya Ashley –Abraza al pelinaranja por la espalda –No te nos enceles, que te ves horrible con el ceño fruncido –Y le da un beso en la mejilla la pelinegra a lo que el ojí-verde se sonroja -¡Iniciemos ya! –Y de golpe se separa del inglés.
El pelinaranja estaba en una clase de shock. ¿Estaría soñando? Si… eso explicaría lo que acababa de suceder. Amaru, la hija del popular príncipe del hielo Kai Hiwatari, le había besado la mejilla ¡A él¡Qué era hijo del hombre que más odiaba su padre! Claro que Amaru nunca lo había tratado a él mal, pero nunca le había besado en la cara igual.
-¡Hola¡Ashley despierta! –Le grito la pelinegra ya en su lugar de juego como los otros dos rubios, ya que al final no se le ocurrió otro país al pequeño que Egipto de donde venía su padre y él.
-¿Eh? –El pelinaranja salió de sus pensamientos y se acerco a los otros.
-Bien… ¿Quién inicia? –Pregunto Natsumi.
-Yo digo que inicie Ashley –Opino la ojí-roja.
-¿Yo? –Pregunto extrañado ¿Qué no su atención estaba en el rubio pequeño?
-Si, tú, vamos inicia –
-Esta bien… -Dijo no muy convencido – Declaro la guerra en contra de mi peor enemigo que es… -Hace una pausa antes de continuar, mirando detenidamente a todos los presentes y entonces supo a quien escoger –Egipto –
Ante la mención del país los otros chicos echaron a correr, el pequeño Mystel apenas y salía de la impresión de que dijeran su país y luego recordó lo que tenía que hacer. Gritar fuertemente "STOP" solo que para su desgracia, los chicos ya habían avanzado gran distancia y sería difícil adivinar cuantos pasos tendría que dar.
-Eres cruel primo –Le reprocho la rubia al pelinaranja.
-No soy cruel –Se defendía el otro indignado –Se le llama estrategia de juego –
-Estrategia nada, tú sabes bien que él es nuevo en este juego, eres un tramposo –Continuo reprochándole la rubia.
-Si, lo que digas prima –La ignoro olímpicamente.
El rubio vio a los tres personas, para así escoger a quien adivinaría los pasos, ya que como se lo había explicado la rubia ojí-azul, era cosa de ver quien estaba más cerca. Notó entonces que el más cercano era el chico de pelos anaranjados. Miro la distancia y luego con sus dedos empezó a contar. Sentía más confianza haciendo eso.
-Son 34 pasos si camino en donde esta él–Dijo el rubio de repente señalando a Ashley.
-Si eso es lo que crees –Menciono el oji-verde. El rubio no dijo nada y empezó a caminar hasta donde estaba el inglés.
-1…2…23…34 –Dijo al final el pequeño pisando ligeramente el pie del pelinaranja.
-Tuviste suerte –Fue todo lo que dijo antes de empezar a caminar hacía el circulo.
-Ignóralo Mys –Hablo la rubia ahora volviendo abrazar al rubio –Solo es envidioso porque él casi nunca acierta –Le besa la frente -¡Kyya¡Eres muy listo! –
-G-Gracias… -Dijo el pequeño completamente sonrojado por las muestras de afecto que le daba la rubia.
En tanto el rubio mayor observaba la escena. Sonría ampliamente ya que realmente su hijo ya estaba teniendo amigos, aunque se le hacía un poco extraño que el pelinaranja estuviese molesto, si el pudo llevarse bien con su padre, claro con algo de trabajo ¿Por qué su hijo y él no podían?
-Quizá… -Musito –Igual le cueste trabajo a él –Dijo un poco divertido, retirándose del lugar.
Afuera de la mansión cierta pareja de chinos volvía de a donde sea que se hubiese ido antes ¿Cómo pudo haber dejado a sus crías ahí¡¿Y con esa bestia¿En que demonios estaba pensando? Quien sabe que cosas le habría pasado a sus retoños ¡Solo buda lo sabría!
-Mao –Le hablaba su esposo con una gotita de sudor en la frente
-¡¿Qué?! –Espeto completamente molesta.
-No te preocupes tanto por los niños… ellos están bien –Intento calmar a la fiera que tenía por esposa, aunque claro que era inútil.
-¿Qué no me preocupe¡Lee! –Le dijo en tono de reproche -¿Estas conciente de que nuestros hermosos bebés están en casa de un maniático? –Casi se lo grito.
-Ah… no –Contesto simplemente, la pelirosa frunció el ceño –Están en casa del esposo de nuestro mejor amigo –
-¡Mi bebés no van a seguir ni un tiempo más en esa casa¿Me oíste Lee? –Le apunto con el dedo índice.
-Si lo que digas querida –Dijo ya rindiéndose, perdía el tiempo intentando hacerla entrar en razón.
Pero justamente mientras Mao iba caminando rumbo a la puerta principal Hiwatari dos taxis, sorprendentemente llegando al mismo tiempo, se estacionaron en la entrada de la mansión. Dentro de uno de los vehículos amarillos descendían Rei junto con Yuriy y Bryan, mientras que del otro descendían Takao, Max y Zeo.
-Qué bien se siente estar en casa –Dijo el chino respirando el aroma del lugar.
-Dilo por ti mismo –Menciono el pelirrojo tomando su equipaje.
-Mira Yura, parece que no somos los únicos que igual regresaron de su viaje –Le comenta Bryan a su esposo señalando al peliazul japonés, al yanqui y a un chico que nunca jamás en la vida había visto.
-¿Quién crees que sea el chico de cabello verde? –Pregunto Tala.
-Ni idea –No dejaba de verlo –Oye kot –Llamo al pelinegro haciéndole voltear para que lo vea -¿Sabes quien es el chico que esta con el hiperactivo y el tragón? –Pregunto "sutilmente" el pelilavanda.
El oriental no entendiendo al cien por ciento la pregunta voltea su vista a donde le indicaba Bryan y entonces entendió a lo que se refería su amigo. Se trataban de Takao y Max que estaban con Zeo. Aunque eso lo dejaba en duda ¿Qué hacía Zeo con ellos? No es que no le alegraba ver a un viejo amigo, solo que era muy curioso y por eso quería saber.
-Mira Takao, ahí esta Rei –Le hablo Max a su esposo señalándole donde estaba Rei.
-Cierto, mira Zeo ¿Te acuerdas de Rei? –Le habla al peliverde. -¿Qué tal si vamos a saludar? –
Ya era medio día, eso significaba que ya era hora de salir, en palabras mucho más simples, hora de largarse a su cómoda casa. Tomo algunas carpetas importantes para llevarse a su casa y rápidamente cerro su oficina para ir a su auto. En cuanto subió prácticamente acelero a la velocidad más rápida, entre más rápido estuviese en su casa mejor, aunque tomando en cuenta que estaba infestada de niños, no sería tan gratificante como lo era cuando solo estaban su neko y sus hijos.
Solo que cuando llego no esperaba encontrarse a dos taxis estacionados enfrente de su mansión, tampoco ver de nuevo a la gata rosada en su puerta principal. Lo único bueno de su panorama en ese instante, es que junto a uno de los taxis se encontraba cierto chino de ojos dorados, cabello negro bastante largo y dueño de una sonrisa encantadora.
Estaciono rápido su coche, bajo de él como alma que lleva el diablo y corrió a mil por hora llegando hasta su chino quien lo abrazo con suma fuerza. Cuanto lo había extrañado. No dudo ni un segundo y le beso los labios apasionadamente, y el oriental le contesto de igual forma, ambos se habían extrañado de sobremanera.
Los presentes, a excepción de Kuznetzov e Ivanov, sonrieron. Igual la pelirosada al notar el alboroto que pasaba atrás suyo, voltio viendo a su mejor amigo besándose con ese ser que tanto odiaba, mostrando una mueca que le deformaba el rostro.
-Te extrañe mucho –Musito Hiwatari cuando rompió el beso.
-Yo también –Le contesto Rei dándole un fugaz beso –Es bueno regresar a casa –Y sonrío ampliamente.
Continuara…
Notas finales:
De verdad lamento la tardanza. Espero les haya gustado el capitulo. Muchas gracias por sus reviews. Y tmb perdonen que no les pueda contestar sus reviews, ahora, pero cuento con tiempo. Muchas gracias a…
Marpesa fane-li
Megan Hiwatari
Shingryu Inazuma
Catra Ivanov
Mai Maxwell
Rei asakura
Nos vemos n.n
Atte: Ratekahinashysu-KxR
