5º CAPÍTULO: LA CANCIÓN DE LOS SENTIMIENTOS
Era bien temprano en la mañana y Hinata aún tenía mucho sueño, pero Shiro le había prometido que esa mañana le llevaría a la playa donde fueron con Naruto varios años atrás. Amelia estaba preparando la comida para que pudieran comer algo allí, pero Shiro había salido y ni Amelia sabía donde estaba.
- No te preocupes Hinata – dijo Amelia sonriendo - . Volverá pronto.
- Espero… - dijo Hinata un poco triste.
A Shiro le dolía el método curativo que Tsunade le estaba aplicando. Las quemaduras desaparecían pero parecía que Tsunade lo curara así para hacerle sufrir aposta como castigo.
- ¿No podrías tener un poco más de cuidado vieja?
- Es culpa tuya que te hayas hecho estas heridas, así que no te quejes.
Tsunade comenzó a curar una de las quemaduras del hombro y Shiro sintió un fuerte dolor en su interior.
- ¡Agh… maldita sea!
- No te quejes tanto que para algo eres un hombre.
- Ya me gustaría verte a ti en esta situación.
Al rato Tsunade terminó de curar las heridas que Shiro tenía por el cuerpo. Shiro ya se estaba poniendo la camisa.
- Ya me han contado que has llegado a un acuerdo con el clan Hyuga – comentó Tsunade mientras rellenaba el parte médico.
- Te enteras de todo muy rápido.
- Para algo soy la Hokage de Konoha.
- Supongo que sí.
Shiro ya se iba a marchar pero la voz de Tsunade le detuvo.
- Espera Shiro, antes de que te vayas hay algo serio que quiero tratar contigo.
- ¿De qué se trata?
- Para empezar te prohíbo que vuelvas a transformarte.
Shiro no dijo nada.
- Sabes que te ocurre lo mismo que a Naruto cuando lo haces. Tu cuerpo sale muy dañado en ese estado y lo sabes.
- Bueno pero porque lo use un poco tampoco pasará nada, así que no hace falta que pongas así.
- Esto no es una broma Shiro. Aunque no lo parezca tu cuerpo no aguantará otra transformación.
- ¿De que me estas hablando?
- Aunque por fuera tu cuerpo parezca estar bien, por dentro no lo está. Los tejidos del cuerpo necesitan ser regenerado y para eso se necesita tiempo pero si te transformas la recuperación de unos meses se destruye en pocos segundos.
- Ve al grano Tsunade.
- Si te vuelves a transformar morirás.
Shiro se mantuvo callado.
- Tu cuerpo no resistirá otra transformación más Shiro. Quizás sobrevivas pero no creo que pudiéramos regenerarte fácilmente. Así que prométeme que no lo volverás ha hacer.
Shiro no dijo nada.
- Shiro.
- Está bien. Te prometo que no lo volveré a usar. ¿Puedo irme ya? Prometí llevar a Hinata a la playa hoy.
- Está bien.
Mientras caminaba por la aldea Shiro permanecía pensativo. Ya sabía que liberar todo el poder del Tiamant resultaba muy peligroso, pero no se imagino que arriesgará su vida en el empeño. Ayer no pudo evitar tener que transformarse, quería matar a ese tipo de la peor forma posible y no se le ocurrió otra forma.
- Bueno ahora no debo pensar en eso – pensó Shiro y aceleró un poco el paso para llegar antes a casa.
Desde la cocina Hinata oyó como la puerta corrediza de la entrada se abría y pensó que sería Shiro, así que fue corriendo hasta allí.
- Ya estás aquí Shiro-sen…
Pero quien estaba en la entrada no era Shiro. Se trataba de una chica de unos doce o trece años de cabello largo y negro, sus ojos eran blancos por lo que no cabía duda de que era una Hyuga.
- H… Hanabi… - dijo Hinata un poco cortada.
- Hola hermanita. ¿Qué tal estás?
Hinata no supo que decir, se quedo totalmente cortada al ver de pronto a su hermana. Amelia salió a la entrada para ver que pasaba.
- Anda, ¿pero tú no eres Hanabi Hyuga? – Dijo Amelia sorprendida.
- Siento molestar.
- Oh no para nada. ¿Quieres tomar algo?
- Si gracias.
Las chicas fueron a la cocina y Amelia le sirvió una bebida a Hanabi.
- Bueno Hanabi – dijo Amelia mientras se sentaba - . ¿Querías algo?
- No. Solo vine a ver a Hinata.
- ¿A mí? – Preguntó Hinata sorprendida.
- Hace mucho que no te veo y quería saber como estabas. También me he enterado ya de que estas embarazada y quería felicitarte.
- Ah, gracias…
- ¿De cuanto estás?
- Dos meses y medio.
- Caramba – Hanabi se giro y vio a Maria en su silla y se levanto para ir a verla - . Hola guapa – dijo Hanabi sonriendo y cogió a Maria en brazos - . ¿Te importa Amelia-san?
- No claro que no – respondió Amelia con una sonrisa.
Las chicas estuvieron hablando y al poco llego Shiro a casa y se las encontró a las tres en la cocina.
- Anda, hola Hanabi.
- Hola Shiro-san.
Hanabi se levanto y se puso delante de Shiro e hizo una reverencia.
- Quería darle las gracias por todo lo que ha hecho por Hinata.
- ¿Eh? Oh no hay de que… supongo.
- ¿Dónde te habías ido querido? – Preguntó Amelia.
- Me había pedido ayuda un vecino con una cosa así que a echarle una mano.
- Ah, ya veo.
Amelia miró de reojo los brazos de Shiro y vio que no había una de las quemaduras que pudo ver al a perfección el día anterior. Estaba claro que había ido a ver a Tsunade para que le curara.
- Bueno Hanabi, ya que estas aquí, ¿te quieres venir con nosotros a la playa?
- ¿A la playa? – Preguntó Hanabi sorprendida por la invitación de Shiro.
- Si íbamos a ir todos juntos y ya que estas aquí, ¿por qué no vienes también?
- No quiero molestar.
- No es molestia Hanabi – intervino Hinata - . Vente.
- Vale está bien – dijo Hanabi con una sonrisa - . Pero no tengo bañador.
- No te preocupes, seguro que tengo algo que te pueda servir – comentó Amelia y se subió con Hanabi a su habitación.
El grupo no tardó en salir y al cabo de unos veinte minutos llegaron a la playa. Estaba tan hermosa como Hinata la recordaba. Agua cristalina, cielo perfectamente azul… Todo como ella lo recordaba de cuando estuvo con Naruto tres años atrás.
- Bueno Shiro, nosotras vamos a cambiarnos, tu te encargas de colocarlo todo – le dijo Amelia a Shiro dándole varias bolsas.
- Ya me estas usando como un objeto, ¿verdad? – Dijo Shiro con pequeñas cascadas cayéndole por los ojos.
- Venga no protestes. Ahora mismo volvemos.
Las chicas se fueron y Shiro lo preparo todo. Extendió las toallas en la arena alquiló un par de sombrillas y cuando terminó se tumbo bajo la sombra de la sombrilla. Aunque hacía mucho calor, había una pequeña brisa que resultaba muy refrescante. Además no había mucha gente por lo que era agradable estar allí.
- Shiroooo-kun… - Amelia puso voz sensual para captar la atención de Shiro.
Cuando Shiro se giró se quedo totalmente impactado. Amelia llevaba un bikini blanco con estampados de fresa, Hinata llevaba un bikini rosa con estampado de margaritas y Hanabi uno azul con estampado de rosas.
- ¿S… se puede saber donde conseguías tus bañadores Amelia?
- Oooh, ¿qué pasa? ¿Acaso no son lindos estos bikinis?
- Pues…. Para ti puede… pero para unas chicas jóvenes como ellas hubiese sido mejor algo menos llamativo (u-u)U
Hanabi y Hinata estaban algo sonrojadas. No estaban acostumbradas a ir así y eso las avergonzaba un poco. Las chicas se tumbaron en sus toallas un poco para tomar el sol. Era realmente relajante estar allí.
- Hinata, ¿vamos a darnos un baño? – Preguntó Hanabi mirando a su hermana que estaba tumbada en su toalla boca abajo.
- Bueno.
Las dos hermanas Hyuga se marcharon y se metieron en el agua. Desde donde estaban, Shiro y Amelia las podían ver perfectamente. Shiro estaba jugando con María en la arena, ayudándola a hacer un castillo de arena.
Amelia por otro lado estaba mirando hacía el oeste. Bastante fijamente lo que captó la atención de Shiro.
- ¿Te pasa algo Amelia?
- Ahora entiendo porque está zona esta tan poco llena de gente.
- ¿Eh?
Amelia le señalo con el dedo, en la dirección que estaba mirando y Shiro la siguió. Lo entendió en seguida. En la zona oeste de la playa había un gran escenario en donde estaban dando un concurso de música.
- Igual que aquella vez hace dos años – murmuró Amelia.
- ¿Qué te parece si vamos a ver cuando vuelvan las niñas? – Preguntó Shiro con una sonrisa en su cara.
- Esta bien si ellas quieren.
Hinata y Hanabi tardaron más de un cuarto de hora en salir del agua. Cuando Shiro y Amelia les comentaron la idea no les pareció mal. Recogieron las cosas y se fueron para el escenario.
- ¡Damas y caballeros! ¡El 28º concurso de verano está a punto de empezar! ¡Los que quieran apuntarse aún están a tiempo! ¡Dentro de nada se cerraran las listas! – Decía el presentador que estaba en el escenario con su micrófono en la mano.
- Vaya, si es el mismo tipo que la otra vez – pensó Shiro.
- Parece que va a ser divertido este año también – comentó Amelia.
- ¿Vas a participar Amelia-san? – Preguntó Hanabi.
- Me gustaría pero no me apetece mucho. ¿Y tú Shiro?
- La verdad es que no tengo ganas… aunque… Hinata, ¿qué tal si participas?
- ¿Eh? – Hinata se quedo sorprendida.
- Podrías participar, seguro que ganarías.
- Es que yo… me da vergüenza… - Hinata se puso un poco colorada.
- No te preocupes, una vez comiences a cantar se te ira la vergüenza – le dijo Shiro.
- Es que no sé…
- Venga hermanita, seguro que lo harás bien.
Shiro se agacho un momento y le susurró algo al oído. Algo que hizo que Hinata se ruborizara un poco. Hanabi y Amelia no pudieron oírlo.
- Está bien… lo haré…
Hinata se marchó para apuntarse. Iba un poco colorada y Hanabi y Amelia se quedaron sorprendidas del cambio de pensamiento.
- ¿Se puede saber que le has dicho Shiro? – Preguntó Amelia.
- Nada, cosas de ella y mías. Bueno, vamos que tenemos que coger sitio.
El grupo se fue a pillar un buen sitio entre la muchedumbre y pudieron llegar a la primera fila sin problemas. El concurso comenzó y los cantantes cantaron sus canciones. Hinata era la última participante y aún quedaban dos antes de que ella saliera. Sin que Amelia y Hanabi se dieran cuenta, Shiro se marchó. Fue detrás del escenario donde estaban todas las participantes. Hinata estaba sentada en una silla. Shiro percibió que estaba algo nerviosa, lo cual no era nada bueno.
Dieron un mensaje de que harían un descanso de cinco minutos así que Shiro aprovechó la oportunidad. Shiro vio como el presentador bajaba del escenario y se iba a tomarse un refresco. Shiro lo siguió y cuando el presentador volvía para el escenario lo detuvo.
- Hola señor presentador, tengo un mensaje para usted – dijo Shiro con una sonrisa en su cara.
- ¿Un mensaje?
- Sí. Hay una chica que quiere hablar en privado con usted. Le está esperando detrás de ese puesto de allí.
- ¿¡De verdad!?
- Si es una chica muy guapa. No creo que le guste tener que esperarle.
- Voy en seguida a verla.
El presentador del concurso fue corriendo hacía a toda velocidad. Shiro lo siguió sin que se diera cuenta y cuando el presentador llegó al lugar lo dejo KO de un golpe en el cuello.
- Lo siento amigo.
Shiro se transformó en el presentador y volvió corriendo al escenario. Solo quedaba una chica por delante de Hinata así que podría actuar un poco.
- ¡Damas y caballeros siento la espera! ¡Ahora nuestra próxima concursante!
La chica que cantó no lo hacía del todo mal. Shiro tenía que reconocerlo, quizás Hinata no pudiera ganar, pero eso dependía del jurado. La chica que más puntuación había sacado era la número 6 con un 9.8 de media de los tres jueces. Todo dependía ahora de cómo lo hiciera Hinata.
- ¡Bueno damas y caballeros! ¡Y ahora nuestra última concursante! ¡Una joven que esperemos nos deleite con su voz!
Hinata salió al escenario y tomó el micrófono que Shiro le dio. Cuando miró a todo el gentío que había le entró el pánico. No había cantado nunca ante gente y estaba muy asustada, las palabras no le salían de la voz.
Shiro (presentador) miraba con preocupación a Hinata. Sabía que algo de eso podía pasar, más bien esperaba que pasara.
- ¡Damas y caballeros parece que la concursante está un poco asustada aún! ¡Démosle unos minutos para que se tranquilice!
El público pedía que cantara y Amelia y Hanabi miraban con preocupación a Hinata. Hinata tenía los ojos cerrados y estaba temblando un poco. Quería cantar pero las palabras no salían de sus labios, estaba demasiado asustada. En ese momento recordó lo que Shiro le dijo al oído minutos antes.
- Si te notas asustada solo tienes que respirar hondo y cerrar los ojos y pensar que el único que está oyendo tu canción es Naruto.
Hinata hizo caso del consejo. Respiro hondo y cerró los ojos.
- Estoy lista – dijo con firmeza.
- ¡Bien damas y caballeros parece que nuestra última concursante está lista! ¡Que comience su número!
Shiro activo el onigan sin que Amelia lo pudiera notar y formó unos sellos de forma rápida y luego miro a todos los del público. Hinata comenzó a cantar y, con cada palabra que decía, al público y a los jueces les parecía ver que a su alrededor se formaba un paisaje o una imagen donde dos jóvenes estaban juntos el uno con el otro. Esos jóvenes eran Naruto y Hinata. Además, el público y el jurado quedaron hipnotizados por la voz de Hinata. Era una voz dulce que daba a entender el sentimiento de la canción que cantaba.
Todokanai
ai to shitteiru no ni / Aunque sabía que era un amor
inalcanzable
osaekirezu ni aishitsuzuketa/ Continué
amandote descontroladamente
mou ichido kono ude de dakishimetai /
Quiero estrecharte una vez más en estos brazos
kimi wo
zutto hanasanai kara/y no dejarte ir jamás
amai yume no
you na kimi to sugoshita hibi wo/igual que un dulce sueño
fueron los días que pase contigo
ushinau koto nante nai to
omotteita keredo.../Pensé que eran de los que no se perderían
jamás pero…
"kimi no hitomi ni utsutteiru no ha
boku ja nai n da ne"/ "No soy la persona que ven tus
ojos"
utsumuku kimi ni nani mo ienakute/ Estando cabizbajo no te
pude decir nada
todokanai ai to shitteiru no ni/ Aunque sabía
que era un amor inalcanzable
osaekirezu ni aishitsuzuketa/
Continué amándote descontroladamente
mou ichido kono
ude de dakishimetai/ Quiero estrecharte una vez más en estos
brazos
kimi wo zutto hanasanai kara/ Y no dejarte ir jamás
sukoshi terenagara yasashiku boku ni fureta/Dulcemente me
tocaste un poco avergonzado
komorebi ni yureru kimi ha hitonatsu
no kagerou/Eras una visión del cálido viento de verano
temblando entre la luz que caía de los árboles.
kimi
ga nokoshita nukumori ga ima mo mune wo shimetsukeru/ El calor que
dejaste aún aprisiona mi pecho
mou modorenai to sou
iikikasete.../Me convencí de que no había
regreso
todokanai ai to shitteiru no ni/ Aunque sabía
que era un amor inalcanzable
osaekirezu ni aishitsuzuketa/
Continúe amándote descontroladamente.
mou ichido
kono basho de deaeru nara/ Quiero estrecharte una vez más en
estos brazos.
nido to kimi wo hanasanai kara/ y no dejarte ir
jamás.
sono hohoemi wo kesshite wasurenai/ Jamás
olvidaré esa sonrisa
koe ga kareru made kimi no na wo
sakebitsuzuketa.../ Hasta que mi voz se agote seguiré gritando
tu nombre
todokanai ai to shitteiru no ni/ Aunque sabía
que era un amor inalcanzable.
osaekirezu ni aishitsuzuketa/
Continúe amándote descontroladamente.
mou ichido
kono ude de dakishimetai/ Quiero estrecharte una vez más en
estos brazos.
kimi wo zutto hanasanai kara/ y no dejarte ir jamás.
kimi wo zutto hanasanai kara/ y no dejarte ir jamás.
Cuando Hinata terminó todos quedaron en silencio. Hinata se pensó que quizás no lo había hecho bien pero en seguida todo el público comenzó a aplaudir.
- ¡Está ha sido la canción de nuestra última concursante! ¿Cuántos puntos les da nuestro jurado?
El más anciano de los tres jurados se levanto para dar el veredicto de la puntuación de Hinata. Hinata permaneció en silencio.
- Se ha notado que cantabas esa canción con todos tus sentimientos y que tenía los transmitía de una forma tan real que a todos nos ha parecido ver que cada palabra que decías reflejaba una imagen de lo que querías decir.
Shiro rió para sus adentros.
- El jurado decide que la concursante número 26 merece un diez y ser proclamada la ganadora.
Todo el mundo aplaudió con fuerza, hasta la pequeña Maria intentaba aplaudir con sus pequeñas manos. Hinata miraba al publica sonriendo de felicidad y de sorpresa. El presentador (Shiro) le entregó el trofeo y la cinta que la nombraba la miss musical de ese verano. Hinata hizo una reverencia y aprovechando todo el alboroto que había, Shiro volvió a la normalidad y volvió con Amelia y Hanabi que no se percataron de que se había ido.
Cuando Hinata bajo del escenario, varios chicos y chicas se querían hacer fotos con ella. Ella acepto encantada. Al rato termino y el grupo la estaba esperando en el lugar donde habían estado antes.
- Lo has hecho muy bien Hinata felicidades – dijo Amelia felicitando a Hinata.
- Es verdad hermanita, lo has hecho genial.
- Gracias a las dos, pero todo a sido gracias a Shiro-sensei.
- ¿Ah Shiro? – Preguntó Amelia sorprendida por las palabras de Hinata -. ¿Por qué?
- Es un secreto – dijo Hinata sonriendo.
Shiro no las oyó. Estaba en el agua nadando y relajándose un poco. Desde donde estaba pudo ver como Hinata sonreía y eso le hizo feliz. Al final tuvo razón cuando pensó que el participar le haría algún bien a Hinata.
El grupo regresó cuando comenzó a atardecer. Ya en casa, Hanabi se despidió de Hinata.
- Bueno entonces me voy hermanita.
- Saluda a nuestro padre de mi parte, ¿vale?
- Descuida. Y tú ven a casa de vez en cuando, ¿vale?
- Claro – dijo Hinata con una sonrisa.
Hanabi se marchó y Hinata no tardó en perderla de vista. Tras terminar de cenar Hinata se fue enseguida a la cama. Estaba muy cansada por todo lo que había pasado hoy. Cuando se fue a su cuarto y vio el trofeo sobre la mesa sonrió.
- Ojala me hubieras oído Naruto-kun… - pensó Hinata y cogió una foto que tenía en la mesa donde ella estaba junto con Naruto.
Con los dedos, Hinata toco la cara de Naruto en la foto.
- Te echo de menos…
Hinata salió al balcón de su habitación y la brisa veraniega le golpeo suavemente el rostro.
Lejos de la villa, un Anbu corría en dirección a Konoha. Estaba muy mal herido pero no tenía tiempo que perder. Tenía que hacer llegar el mensaje lo más rápido posible pero de pronto siete sombras surgieron de la nada.
- Aquí está el último que queda – dijo uno.
- ¡Apartaos de mi camino!
- ¿Y si no que harás? – Dijo otro de las sombras.
El Anbu desenvaino su espada e intentó cortar a uno de ellos, que lo esquivo con gran facilidad y lo golpeo en el estómago. El Anbu cayó al suelo. Otro de los tipos aterrizó delante suya. El Anbu le dio un fuerte puñetazo pero no consiguió ningún efecto. El tipo que tenía delante suya era enorme y por mucho que golpeaba con sus puñetazos no conseguía ningún efecto, era como si su puño se hundiera en una gran capa de grasa.
- Idiota.
El grandillo le golpeo un puñetazo que le rompió al Anbu la cabeza y este cayó al tierra muerto. Desde las alturas de los árboles el resto del grupo observaba el cuerpo del Anbu muerto.
- ¿Y este es el poder del grupo de ninjas más fuertes de Konoha? No creo que tengamos problemas para terminar con la villa.
- Tenéis razón, acabaremos pronto con ellos.
- De momento retirémonos, los espías han sido eliminados y ahora solo debemos concentrarnos en preparar el ataque.
Todos los de alrededor asintieron y los siete se marcharon de allí. El Anbu que parecía estar muerto se puso boca arriba con todas las fuerzas que le quedaban. De su riñonera izquierda saco un pergamino y lo abrió, hizo un símbolo con la mano y del pergamino salió una paloma. El Anbu le dio un pequeño rollo y la paloma se marchó volando.
- Por favor… haz que llegue a Konoha… por favor…
El Anbu murió.
Bueno a este se le puede considerar un capi de relleno, en el siguiente ya comenzaré con la acción. La canción vuelve a ser de Gackt pero está vez les puse la traducción para que aquellos que no sepan japonés y quieran saber que dice Hinata la puedan entender. Su título es Todokanai Ai To Shitteita No Ni. X cierto doy gracias a todos aquellos que me estais leyendo y animando a continuar. Arigato.
