12º CAPÍTULO: LAS KUNOICHI ATACAN. POR FIN ENTRA EN ACCIÓN EL NINJA QUE SE CONVERTIRÁ EN HOKAGE

Desde donde estaba, Naruto pudo ver el fogonazo que se produjo en la aldea y eso lo asustó bastante.

- ¡Mierda! ¿¡Qué puede haber pasado en la aldea!?

Sabía que si algún enemigo entraba en la aldea los ninjas de Konoha no lo dejarían pasar fácilmente y deseaba en verdad unirse a sus filas pero… debía llegar junto a Hinata.Decidió tomar otro camino distinto para así no encontrarse de narices con la batalla.

Loki caminaba muy tranquilo. La aldea estaba desierta y nadie salía a su paso, eso le hizo suponer que había acabado ya con todos los ninjas de Konoha. Mientras caminaba, miraba los rostros de los cinco Hokages que habían dirigido Konoha y sonreía.

- No sois más que escoria estúpidos dirigentes defensores de la paz… yo llevaré esta aldea tal y como debe ser.

De pronto se topo con que algo le entorpecía el paso. A su alrededor, estaba totalmente envuelto por unos hilos que eran tan finos que no se había percatado de ellos pero gracias al brillo que la luz del sol producía, podía verlos perfectamente. Eran hilos de metal.

Un ninja descendió de la nada colgado boca abajo, uno de los hilos sujetaba sus pies. Otro ninja más apareció de debajo tierra no muy lejos de donde Loki se encontraba.

- Caramba, veo que no he terminado con todos los estúpidos como yo pensaba

- ¿Has sido tú el que ha hecho toda esa llamarada de hace un momento? – Preguntó Hanzo.

- Y si hubiera sido yo, ¿qué ibas a hacerme?

- Matarte aquí mismo – contestó Hattori y para su sorpresa Loki se empezó a reír.

- ¿De qué te ries? – Preguntó Eriku.

- De las tonterías que decís… ¿pensáis que escoria como vosotros podéis conmigo?

- Vamos a comprobarlo.

- Será un placer – dijo Loki sonriendo.

Amelia estaba nerviosa. El escondite estaba muy bien para los aldeanos de Konoha que no podían pelear y era el sitio más seguro de la aldea pero le preocupaba mucho el temblor que había habido hacía un momento. Ella y Sakura habían conseguido curar las heridas de los miembros del grupo Hyuga que habían llegado hace un rato por el pasadizo secreto, pero no podrían moverse durante un tiempo. Sin poder evitarlo, Amelia daba vueltas de un lugar a otro. Sakura se acercó para hablar con ella.

- Ey, ¿Amelia-sensei qué te pasa?

- Uf… estoy nerviosa Sakura, no me puedo estar quieta.

- Lo entiendo. Yo tampoco pero no podemos hacer otra cosa.

- La verdad… es que me hubiese gustado estar ahí fuera y haber peleado como los demás.

- A mi también pero…. – Sakura miró a los dos niños que estaban con Hanabi - . Tenemos hijos pequeños y nos han tratado como civiles, no podemos hacer nada Amelia-sensei.

- Lo sé pero…

Como cosa de un segundo, dos siluetas atravesaron la pared de piedra y cayeron al suelo delante de Sakura y Amelia. Sakura no sabía quienes eran, pero Amelia las reconoció enseguida.

- ¡Eriku! ¡Hanzo!

Amelia se arrodilló rapidamente para ver como estaban. Su cuerpo estaba totalmente lleno de heridas que tiraban grandes cantidades de sangre.

- ¡Maldita sea! ¡Sakura ayúdame a cerrarles las heridas!

- ¡Voy!

Sakura se arrodillo junto a Amelia y ambas empezaron a curarles.

- A-Amelia…. – el nombre de Amelia salió de la boca de Hanzo como un murmullo.

- No hables Hanzo, guarda energías. Te vas a poner bien.

- N… no es eso… escúchame… tienes que… sacar a todos de aquí… ese hombre… pronto estará aquí…

- ¿Ese hombre? ¿A quién te refieres Hanzo?

Como aparecida de la nada, por la pared que Hanzo y Eriku habían llegado, se produjo una explosión que voló una pared entera. Todos los ciudadanos se asustaron y los ninjas que habían allí se pusieron en guardia. Cundo el humo se disipó, todos pudieron ver al individuo.

- ¿Quién es ese? – Preguntó Amelia mirandolo.

- M… mierda… ¡Amelia…! ¡Saca a todo el mundo de aquí…. Deprisa!

- ¿Pero qué dices?

- E-ese tío es muy peligroso… mis hilos no le cortaron… y ni el poder de Eriku… sirvió para nada…. A-además... dice que… ha acabado con Tsunade-sama…

- ¿¡Cómo!? – Preguntó Sakura levantando la voz y mirando al nuevo individuo que había irrumpido en el lugar. A pesar de que a ese escondite solo se podía llegar por debajo de tierra, ese tipo lo supo encontrar bastante bien.

Los aldeanos de Konoha se apretaban los unos con los otros asustados, mientras que los ninjas que había en la zona se agrupaban para proteger a los civiles. Rikimaru y los demás rodearon a Hiashi, Hinata y Hanabi y a los dos pequeños.

- Vaya… este escondite no ha cambiado nada en tanto tiempo.

Loki observó el lugar el cual le traía recuerdos de cuando el tuvo que estar allí una vez de pequeño. Observó a las dos chicas que atendían a los dos ninjas que hacía un momento había derrotado sin ninguna dificultad.

- Caramba… ¿aún están vivos esos dos?

Eriku y Hanzo se levantaron como pudieron. Amelia y Sakura intentaron evitarlo pero ellos las apartaron.

- ¿Por qué os ponéis en pie? ¿Aún no habéis entendido que no podéis conmigo insectos?

Hanzo y Eriku no dijeron nada. Loki no les prestó atención y miro a los ninjas que rodeaban a los civiles.

- Vaya, vaya. Pues sí que es asustadiza la gente de esta aldea. Son muchos más que en mi época. En fin…

- ¡A ellos dejalos en paz! – Gritó Hanzo.

- Oh… esa petición me ha sonado a como si fuera una amenaza, ¿es que me harás algo si les mato a todos?

- ¡Bastardo!

Hanzo y Eriku iban a atacar pero Sakura y Amelia se les pusieron delante y los detuvieron.

- Amelia, ¿qué haces? ¡Quítate de ahí!

- Ahora mismo tú y Eriku estáis muy mal herido, no aguantaríais mucho contra ese tipo. Vete a descansar y pide que te curen las heridas. Nosotras nos ocupamos de él.

- ¿Estás loca? ¿Es que queréis morir?

Amelia no contestó, al contrario que Sakura.

- Por lo visto ese tío tiene la intención de matar a todos los que estamos aquí… yo no os conozco y no sé como de fuertes seréis pero… entre esa gente inocente se encuentra gente importante para nosotras, incluidos nuestros hijos, no pensamos quedarnos al margen. Decidme… ¿es cierto que Tsunade-sama ha….? – Sakura no se atrevió a mencionarlo pues solo de pensarlo un escalofrío le recorría el cuerpo.

- No lo sabemos con certeza… - respondió Eriku - . Pero la llamarada… venía del lugar donde ella estaba…

- Entiendo…

Sakura sacó sus guantes negros del bolsillo de su pantalón y se los puso.

- ¿D-De verdad iréis… contra ese demonio? – Preguntó Hanzo.

- No tenemos más remedio… - respondió Amelia - . Ahora mismo, Sakura y yo somos las que más poder tenemos aquí dentro y si ese tipo a podido con vosotros dos él solo, es que es más fuerte de lo que parece. Además, Rikimaru y los demás están agotados, no podrían ayudarnos.

- Aunque usaramos un ejército contra ese tio nada se puede hacer Amelia – comentó Eriku.

- Bueno ya lo veremos – dijo Sakura y comenzó a avanzar.

- Id a descansar – Amelia se giró y miró a Eriku y Hanzo - . Si nos pasa algo, por favor cuidad de todos – dicho esto comenzó a caminar siguiendo a Sakura.

Eriku y Hanzo no dijeron nada y solo pudieron obedecer. Se fueron para apoyarse a la pared y descansar, deseando reponerse lo suficiente como para entrar a combatir lo antes posible.

Loki miraba interesado a las dos chicas que se acercaban hacía el. Una era muy jovencita al contrario que la otra que a pesar de su aspecto joven, daba a notar que tenía más experiencia.

- Pero que ven mis ojos… ¿ahora mandan a las mujeres a combatir?

- No te burles de nosotras – dijo Sakura con tono serio - . No vamos a dejarte que mates a nadie de esta zona.

- Mm… de verdad… ¿de verdad pensáis que vosotras dos podréis conmigo? – Loki empezó a reirse - . ¡No me hagáis reir!

- ¡Ahora mismo lo veras!

Loki miro serio a Amelia que formo un sello con su mano. En cuestión de segundos, toda la habitación oscureció. Loki no podía ver nada.

- ¿Genjutsu?

Sin poder verlo venir, algo golpeo fuertemente la cara de Loki. A pesar de que el daño había sido mínimo, si que era molesto. Comenzaron a venir golpes de todos lados, golpes que Loki no podía detener debido a que no podía ver nada.

- Esto esta empezando a ser molesto…

Los golpes en verdad no le dolían por muy fuerte que le golpearan, pero no le gustaba la situación.

Igual que había venido, la oscuridad desapareció y todo se convirtió en un entorno de color blanquecino.

- ¿Y ahora que?

Sobre su cabeza, aparecieron algo que parecían ser espadas que formaron un círculo por encima de su cabeza.

- Oh, mierda.

Las espadas comenzaron a caer y Loki se tuvo que mover de un lado a otro para esquivarlas, pero de la nada venía una lluvia de golpes que le golpeaban por todo el cuerpo.

- Ya me estoy cansando de esta situación

Loki junto sus manos y comenzó a emitir chackra de su cuerpo. En cuestión de segundos, el entorno ilusorio que lo había envuelto se rompió en cientos de pedazos como si fuera cristal y todo volvió a la normalidad. Loki puso fijamente los ojos en las dos chicas.

- Debo reconocer que no ha estado nada mal todo eso, pero me estoy cansando de jugar.

- ¡Pues cansate más porque no hemos terminado! – Gritó Sakura mientras se lanzaba corriendo a toda velocidad hacía Loki.

Concentrando su chackra en su puño, Sakura pegó un fuerte uppertcut a Loki en la barbilla y lo lanzó por los aires. Seguidamente, Sakura concentró una gran cantidad de chackra en sus piernas y comenzó a correr por las paredes en dirección al techo. Por su parte, Amelia dio un gran salto y golpeo con una fuerte patada a Loki en la espalda, lo que hizo que este subiera más aún en el aire.

Una vez estuvo en el techo, Sakura tomo impulso y se lanzó contra Loki. Mientras se dirigía hacía Loki, Sakura concentraba toda la cantidad de chackra que podía en su puño derecho que apretaba con fuerza. Amelia por su parte hizo lo mismo pero tomando impulso desde el suelo

Ambas chicas, golpearon a Loki a la vez con su puñetazo, Sakura le golpeó en el estómago y Amelia en la espalda. El choque hizo que la estancia temblará y que algunos trozos de roca cayeran al suelo. Luego, ambas cogieron a Loki por las piernas, los hicieron girar dando vueltas en el aire y lo tiraron con todas sus fuerzas contra la pared.

Ambas aterrizaron en el suelo alabadas por los ciudadanos de Konoha, que les aplaudían y felicitaban por su trabajo. En cambio, el grupo Hyuga y Hanzo y Eriku no mostraban señal de alegría.

Sakura y Amelia no quitaban la vista de la nube de polvo, tal y como esperaban, la silueta de aquel tipo reaparecio, pero lo que no esperaban es que se moviera con tal facilidad. Por lo menos debía de tener gran parte de sus costillas rotas.

- No ha estado mal… hacía tiempo que nadie me hacía cosquillas.

- ¿¡Cómo!? – Sakura no pudo evitar decir esta palabra en voz alta.

- ¿¡Cosquillas dice?

El pueblo de Konoha volvió al silencio y Amelia y Sakura se prepararon para atacar de nuevo.

- Sabéis… me he cansado ya de jugar, tengo prisa así que vamos a tomarnos esto en serio.

Loki desapareció de la vista de Sakura y Amelia y reapareció como salido de la nada delante de ellas dos y las golpeo a ambas con sus puños. Luego, volvió a desaparecer para reaparecer rapidamente detrás de ellas, cogerlas de la cabeza a ambas y estrellas sus caras contra el suelo. Luego desapareció y volvió a su sitio.

Todos se quedaron sin palabras. Nunca antes habían visto a nadie tan rápido, ni siquiera a Tsunade ni el tercero. Hanzo y Eriku no mostraban señal de estar sorprendidos.

- Bueno, os dije que se acabaron los juegos. Espero que hayáis aprendido la lección.

Amelia y Sakura se lograron poner de rodillas con gran dificultad. De su boca por sus orificios nasales salían pequeños ríos de sangre, al igual que por heridas que por lo visto el golpe les había causado en la cabeza. Ambas miraron seriamente a Loki.

- Sabéis no me gusta esa mirada, así que os la voy a quitar de una vez.

Para sorpresa de Loki, Hanzo y Eriku se colocaron frente a las dos chicas, además de tres ninjas que parecían ser Hyugas por su aspecto.

- ¿Q-qué hacéis? – Preguntó Amelia con dificultad.

- No podemos dejaros solas Amelia, vamos a pelear con vosotras – respondió Rikimaru mirandola de reojo - . Al fin y al cabo soy tu compañero de equipo, es lógico que este a tu lado.

- Nosotras ya estamos bien… así que ayudaremos – dijo Hanzo.

- Chicos… - a Sakura no le salía las palabras. Una lágrima le iba a caer por la mejilla al ver el gran compañerismo que había entre los ninjas de Konoha. Cambiando la forma de su rostro a una forma más seria, junto con Amelia se sumó al resto de sus compañeros.

Loki se reía al ver al grupo que era su rival.

- Tanto compañerismo me da risa. Será mejor que acabe con esto de una vez.

- ¡Intentalo si puedes! – Gritó Eriku y todos se pusieron en posición.

- Así lo haré.

De nuevo, Loki desapareció en la nada y volvió a aparecer justo en el centro del grupo que le iba a combatir. Todos se quedaron sin poder reaccionar a tiempo.

- Vamos a terminar con esto.

Loki aparecía y reaparecía por todos lados, golpeando a cada uno de los miembros del grupo. Sakura y Amelia acabaron en el suelo del fuerte puñetazo que Loki les dio, Rikimaru incrustado en una pared y el resto salieron volando por los aires y al poco cayeron por tierra. En cuestión de segundos, todos habían caído.

- Como ya dije, todo ha terminado.

Ninguno del grupo se movía, excepto Amelia y Sakura que miraban a Loki sin poder levantarse. Loki sonreía al ver como habían acabado sus enemigos y del miedo que desprendían los aldeanos de Konoha. Al final se percató de una chica que estaba sentada apoyada en la pared, a su lado había otra chica más joven que ella que tenía a un niño y una niña en sus brazos. Ambas eran claramente del clan Hyuga. Una de ellas estaba embarazada.

- Caramba… ¿pero que tenemos aquí?

Loki comenzó a caminar en dirección Hinata, Hanabi y los dos pequeños. Al percatarse de a donde iba, Sakura y Amelia intentaron sujetarle las piernas, pero no pudieron. Hiashi se lanzó contra Loki, pero este esquivo fácilmente su golpe y lo derribó con un solo puñetazo y siguió su camino. Al final se quedó a pocos pasos del pequeño grupo.

Hanabi la miraba asustada mientras sujetaba a los niños. Hinata le miraba también con una mirada asustada, pero parecía tener la mirada perdida.

- Dime pequeña, ¿de cuanto tiempo estás?

- Mucho tiempo ya.

- ¿Cuánto?

- No lo sé – respondió Hinata – Pero no creo que tarde en nacer.

- Entiendo, ¿sabes si es chico o chica?

- No, no lo sé. Prefiero esperar a que nazca.

- Ya veo… eres la hija del líder de los Hyuga ¿verdad?

- Así es.

- Dime, ¿quién es el padre del bebé?

- Su padre es… su padre es un ninja muy amable y bueno… aquel que se convertirá en Hokage.

- ¿De verdad? Entonces ese bebé tiene mucho futuro.

- Si.

- Entiendo… pero si su padre se convertirá en Hokage… su bebé también lo hara por lo que no puede ser…

- ¿Entonces?

- Entenderas que debo mataros a ambos porque yo debo ser quien gobierne a todos los ninjas y no puedo permitirme que nazca el hijo de alguien que será Hokage – dijo Loki sonriendo.

Hinata se asustó un poco pero se encontraba tan débil que no podía moverse. Loki sacó un cuchillo y lo apunto a la barriga de Hinata.

- Adios esposa del futuro Hokage

El kunai de Loki comenzó a descender hacía la barriga de Hinata, pero un shuriken apareció de la nada y se lo quitó de la mano. Loki se giró y vio una silueta de una persona con el pelo amarillo y algo parecido a una vestimenta naranja.

- Si le haces algo a esa chica te las vas a tener que ver conmigo, ¿te enteras?

- Vaya… otro estorbo – Loki se giró por completo y miró al nuevo visitante – Dime, ¿quién eres?

- Soy aquel que se convertirá en Hokage, ¡Uzumaki Naruto!

Loki ni pestañeó al oírlo.

- Ya veo… bueno no tengo tiempo que perder así que acabaré contigo cuanto antes.

Loki volvió a desaparecer y reapareció delante de Naruto, pero para sorpresa de este, Naruto esquivo su golpe y salto por encima suya hasta golpearle una patada en la espalda y alejarse dando unos pequeños saltitos de espalda.

- ¡No vas a acabar conmigo tan fácilmente!

Loki se giró y vio como su nuevo rival se ponía en posición de batalla.

- Caramba, veo que esto va a ser más interesante que los otros. Veamos si mereces más la pena.