13º CAPÍTULO: NARUTO VS LOKI.

Naruto miraba a Loki con una mirada muy seria. Estaba seguro que podría con el así que no tenía que preocuparse, pero antes le preocupaba otra cosa. Se giro y se marchó corriendo hasta donde estaba Hinata. Se arrodilló delante de ella.

- Hinata-chan…

Hinata miró a Naruto sin saber que decir. Aunque sus ojos veían a Naruto, creía que se trataba de una mera ilusión.

- ¿Na-Naruto-kun? ¿De verdad eres tú?

- Claro que si, ya he vuelto. Siento haber tardado tanto – respondió Naruto con una sonrisa.

Hinata se lanzó y los rodeo con sus brazos. De sus ojos comenzaron a caer lágrimas de felicidad.

- ¡Qué alegría! ¡Estás bien! ¡Qué alegría que hayas vuelto!

- Perdona la tardanza Hinata-chan.

Hinata alzó la vista y miro a Naruto con lágrimas aún cayéndole de los ojos. Ambos se dieron un tierno beso. Mientras la besaba, Naruto la abrazó, pero había algo raro. Apartó sus labios de los de Hinata y la miro.

- Hinata… ¿no has engordado un poco?

Hinata se quedo chafada y sin saber que decir.

- ¿Qué has dejado tus entrenamientos durante este año y solo te has dedicado a comer? ¡Has cogido mucho pe….!

Naruto seguía hablando y Hinata cada vez se sentía más chafada sin saber que decirle. Pero las palabras de Naruto pronto fueron cortadas.

- ¡No seas idiota!

Hinata miró hacía delante de ella y vio como Sakura y Amelia le propinaban a Naruto un doble puñetazo que lo lanzó volando por los aires hasta caer al poco al suelo. Naruto no tardó mucho en levantarse con la mejilla dolorida.

- ¿P-Pero que os pasa a vosotras dos?

- ¿¡Cómo se te ocurre decirle eso a una chica insensible!? – Gritaron las dos mientras miraban a Naruto con cara de demonio furioso.

Naruto no supo que decir.

- Ademas no está así por gusto. Si esta así es por tú culpa – Dijo Sakura.

- ¿Por mi culpa? – Preguntó Naruto extrañado - ¿Qué he hecho?

- ¡Idiota! ¡En la barriga de Hinata ahora mismo esta vuestro hijo!

Naruto se quedó sin saber que decir tras esas palabras de Amelia y miró a Hinata con la misma mirada de sorpresa. Cuando su mirada se cruzó con la de Naruto, Hinata la apartó instintivamente sonrojada pero a los pocos segundos le volvió a mirar y con una sonrisa dibujada en su rostro asintió con la cabeza.

Caminando con paso poco seguro, Naruto se acercó a Hinata y se volvió a arrodillar frente a ella y posó su mano sobre el vientre de Hinata.

- Nuestro… ¿hijo?

- Si… - Hinata estaba roja sin encontrar las palabras.

Naruto acariciaba el vientre con suma ternura. Había sido toda una sorpresa que no sé esperaba.

Loki miraba al grupo sorprendido por el raro comportamiento de unas personas que son compañeros y se golpean entre ellas mismas.

- Ejem… siento romper ese reencuentro tan tierno, pero no tengo tiempo que perder.

Naruto se puso en pie al oír la voz de Loki pero no se giró a verlo.

- Dime… ¿qué planeabas hacerle a Hinata?

- La verdad es que a ella pensaba matarla más tarde. Quería matar a esa pequeña criatura que será el hijo del futuro Hokage de Konoha, es decir, a tú hijo.

Naruto ni se movió pero sus puños se apretaban con mucha fuerza.

- No puedo permitir que vuelva a surgir un linaje de Hokages y menos aún tras haber acabado con la quinta Hokage, sería una estupidez por mi parte cometer tal error.

Naruto se giró con la mirada baja. Mientras caminaba pasó por el lado de Amelia y se paró frente a ella, pero no la miró.

- Amelia-sensei.

- ¿Si?

- Shiro-sensei me dio un mensaje para usted...

- ¿Un mensaje para mí?

- En su momento no entendí que quería decir y me dijo que usted lo entendería si se lo decía pero creo que ahora también lo entiendo.

- ¿Qué mensaje era?

- Me dijo que… lo sentía…

Amelia sintió como si un puñal se le clavará en el corazón. Entendía perfectamente el significado de esas palabras. Solo podía significar que Shiro estaba muerto.

No sabía que hacer. No sabía si llorar, si gritar o si sacudir a Naruto para que dijera que todo eso era mentira. Pero por el tono de Naruto, todo daba a entender a que decía la verdad. Amelia cayó de rodillas sin saber como reaccionar.

- Sakura-chan.

- ¿Si? – Preguntó Sakura mirando a Naruto.

- Cuida de Hinata-chan y de Amelia-sensei por favor….

Tras acabar de hablar, Naruto prosiguió su camino en dirección a Loki.

- ¡Espera no irás a...!

Naruto se paró solamente a unos cinco pasos de Loki y seguía con la mirada baja.

- ¿Qué pasa futuro Hokage? ¿Deseas algo?

- Acabar con tu vida…

- ¿Perdona? No te he oído bien, ¿puedes decirlo más alto? – Loki hizo el gesto de acercar más su oído hacía Naruto.

- ¡He dicho que voy a acabar con tu vida desgraciado! – Naruto alzó la vista mientras gritaba, sus ojos estaban de un color rojo fuego y sus colmillos habían crecido, al igual que sus uñas que ahora tenían forma de pequeñas garras.

- Esos ojos… no me digas que tú…

- ¡Kage Bunshin no Jutsu!

Naruto creo dos clones que se lanzaron contra Loki quien los hizo desaparecer sin ninguna dificultad.

- No me hagas reír. Si quieres acabar conmigo necesitarás algo más qu-

Loki no pudo terminar la frase, pues, para su sorpresa, Naruto se encontraba delante suya con una bola de chackra en su mano derecha que se dirigía hacía el estómago de Loki.

- ¡Rasengan!

El golpe acertó de lleno a Loki que salió disparado dando vueltas como una hélice hasta estrellarse contra la pared y quedar bajo escombros.

Todos quedaron asombrados. Los ciudadanos de Konoha ya estaban más confiados al ver como Naruto había tumbado a Loki. Todos los que conocían al cuarto conocían esa técnica, por lo que ahora Loki debía estar muerto. Pero su confianza se vino pronto abajo. Loki salió de los escombros como si nada hubiese pasado.

- No esta mal chico… una técnica muy curiosa la tuya.

- ¡Pues prepárate que esto no ha hecho más que comenzar! ¡Kage Bunshin No Jutsu!

Estaba vez Naruto creo tres clones. Dos de los clones fueron lanzados por Naruto y el otro clon contra Loki quien se deshizo rapidamente de ellos. Luego el clon que quedaba de Naruto corrió hacía Loki, pero para sorpresa de este salto por encima suyo hasta quedarse sujeto por los pies del techo. Loki lo siguió con la mirada pero pronto la bajo para ver que hacía el Naruto original. Como esperaba, se dirigía hacía el para atacarlo.

Loki formó una serie de sellos.

- ¡Chijo Daku Meikai!

Los látigos que surgieron de la tierra ataron a Naruto hasta partirlo por la mitad.

- ¡Naruto-kun! – Gritó Hinata.

Loki miró al cuerpo partido caer al suelo con una gran sonrisa en su rostro.

- Para que veas que a mi nadie me sorprende dos veces.

- ¿¡Estás seguro que no!?

Loki miró hacía arriba donde se suponía que estaba el clon de Naruto que tenía que haber sorprendido. Pero este estaba cayendo al suelo y cuando llegó a su altura le pegó un fuerte talonazo en la cabeza. Luego creo rápidamente dos clones. Junto con uno de los clones, Naruto extendió el brazo y el tercer clon comenzó a dar forma al chackra hasta formar una bola.

- ¡Odama Rasengan!

De nuevo Loki fue golpeado y lanzado contra la pared, pero esta vez a mucha más velocidad.

- Ya ves que si se te puede pillar más de una vez.

Los aldeanos de Konoha aplaudieron a Naruto. El resto de los ninjas lo veían sorprendido por su gran actuación, pero los hurras y los aplausos cesaron cuando Loki se volvió a poner en pie, de nuevo sin ni un solo rasguño.

- Debo admitirlo chico, eres realmente mucho mejor que los otros.

- No puede ser… ¿Cómo puede ser que no tengas ni un solo rasguño?

- Je, ¿te sorprende futuro Hokage? Yo no soy para nada como el resto de ninjas a los que te hayas enfrentado. Yo soy invencible.

- Eso dijeron muchos que se han enfrentado a mí y he acabado derrotandolos. ¡Así que no te creas invencible!

- Ya lo has comprobado tu mismo. Tus ataques no me afectan al igual que los del resto de sus amigos tampoco me afectaban.

- ¡Ya lo veremos! ¡Estoy aún no ha terminado! – Naruto formó el sello con sus manos - ¡Kage Bunshin no Jutsu!

Esta vez creo varias copias de si mismo. Tres copias se lanzaron contra Loki. Este salto en el aire y las hizo desaparecer con un solo puñetazo giratorio. Pero para su sorpresa, tres copias se lanzaron desde el techo contra el y lo sujetaron de los pies y los brazos. Dos clones de Naruto aparecieron también de la nada encima suya y le dieron dos fuertes puñetazos en el estómago, seguidamente, los tres clones que lo sujetaban lo tiraron en dirección al suelo.

Otros dos clones lanzaron a dos copias de mas de Naruto en dirección a Loki que caía de cabeza en dirección al suelo. Los clones golpearon a la vez una fuerte patada a Loki y con otra patada lo lanzaron en dirección al tejado.

Un nuevo clon descendió del tejado y golpeó un talonazo a Loki que de nuevo caía en dirección al suelo a una gran velocidad. Un nuevo clon de Naruto fue lanzado por otro clon en dirección hacía Loki. El clon lo golpeo con la cabeza y lo lanzó contra la pared hasta incrustarlo allí.

Loki abrió los ojos y pudo comprobar como varios clones se dirigían hacía el. En pocos segundos, recibió una larga serie de puñetazos y patadas y finalmente los clones desaparecieron. Cuando Loki miró que pasaba ahora, pudo ver como Seis clones de Naruto se dirigían hacía él a toda velocidad. Estaban divididos en dos grupos que iban a realizar la técnica que Naruto había usado antes.

- ¡Odama Rasengan!

Los cuatro clones que sostenían el rasengan golpearon directamente a Loki y se produjo una pequeña sobrecarga de energía que creó una gran bola de chackra que hizo temblar el lugar.

Naruto se alejó de un salto tras realizar el golpe. Estaba realmente cansado. Usar el Kage Bunshin no Jutsu no era un problema, pero usar tal cantidad de chackra con sus clones si que lo era. Pensaba que con eso ya había terminado con su enemigo, pero se equivoco. Loki se levantó de la montaña de escombros que tenía encima como si nada le hubiese pasado.

- ¡N-No puede ser!

- Eres muy interesante futuro Hokage, pero no puedo perder más tiempo con estas tonterías. Así que pongamos final a esto.

Loki desapareció de la vista de Naruto y volvió a aparecer delante de él. Le golpeó un puñetazo en el estómago que hizo que Naruto cayera al suelo de rodillas, poniendo ambas manos en el estómago.

- Tienes muy buen potencial, ¿qué me dices de unirte a mi?

- ¿U… unirme a ti…? – Naruto casi no podía hablar por el dolor causado por el golpe de Loki.

- Así es. Podrías ser mi segundo al mando. Juntos dominaríamos todo el mundo chico, piensatelo. El poder en nuestras manos.

- Ni hablar… ¡antes muerto que unirme a ti!

Naruto intentó golpearle con su puñetazo pero de nada sirvió pues Loki le volvió a propinar un fuerte puñetazo en su estómago.

- Es una pena, podías haber sido un aliado muy poderoso.

Loki formo unos sellos y del suelo salieron unos látigos de roca que sujetaron a Naruto y lo alzaron en el aire.

- ¿¡Q-qué es esto!?

- Voy a terminar contigo futuro Hokage. Estame agradecido porque use algo de mi potencial en acabar con tu miserable vida.

- ¡Vete al infierno!

- Lo siento vengo de allí

La mano derecha de Loki se comenzó a cargar de chackra. Naruto creyó que era la misma técnica que Kabuto podía utilizar, pero se equivoco pues el chackra se comenzó a concentrar en la palma de su mano.

Hiashi miró sorprendido la acción de Loki.

- ¡Es el Jüken!

Los látigos lanzaron a Naruto con fuerza contra el suelo pero antes de que chocará contra el, Loki giró sobre si mismo 360º y lo golpeó el estomago.

Una gran cantidad de energía atravesó el cuerpo de Naruto que salió disparado contra la pared a toda velocidad, estrellandose contra ella y quedando bajo un montón de escombros.

- ¡Naruto-kun!

El grito de Hinata se vio apagado por la caída de las rocas encima de Naruto.

- Vaya, parece que le he dado un poco fuerte para él. Si realmente se ha muerto ya, es que los ninjas de ahora merecen poco la pena.

Hiashi miraba a Loki sin palabras. Loki pareció percibirlo.

- ¿Qué ocurre Hyuga? Parece que hayas visto un fantasma.

- Dime, ¿cómo puedes usar el Jüken? Esa solo es una técnica que los Hyuga podemos usar.

- Digamos que soy especial Hyuga. Conozco técnicas de los Hyuga y de la gran parte de los clanes de esta aldea. A fin de cuentas, yo iba a ser el tercer Hokage.

- ¿El tercer Hokage?

- Fui sellado por el primero y el segundo por mis ideales y perdí todo mi poder y mis técnicas. Solo me quedan las más básicas y mis ataques físicos que como puedes comprobar tienen su efecto.

Hiashi no dijo nada. Loki comenzó a caminar en dirección a Hinata.

- Ahora si me permites debo acabar con ese bebé.

Hinata lo miró asustada sin saber que hacer. Hiashi intentó moverse pero estaba demasiado agotado como para hacerlo.

- Por respeto a los Hyuga, acabaré con ese niño

Loki formó unos sellos y Hinata fue alzada por unos látigos que salieron del la tierra.

- ¡Suéltame!

- Lo siento, pero voy a acabar con ese niño.

Loki comenzó a cargar energía en su mano y se preparó para golpear el vientre de Hinata.

- ¡Detente! – Gritó desesperado Hiashi quien intentó moverse sin hacer nada.

- No te preocupes, este golpe atacar tu interior acabando con el chackra de tu bebé y con su alma.

- ¡No por favor! – Gritaba Hinata intentando soltarse pero no podía hacer nada.

- ¡Adiós!

Loki lanzó su golpe. Todos quedaron expectantes ante la situación. En el suelo comenzó a caer gotas de sangre. Gotas de sangre que caían del pequeño río de sangre que salía de la boca de Naruto quien tenía en su mano la palma de la mano de Loki.

- ¡Naruto-kun!

Loki miraba sorprendido a Naruto. ¿Cómo había podido moverse? ¿Cómo había podido tener fuerzas para lograr ponerse delante y recibir de lleno su ataque?

- S… si le haces algún daño a Hinata… y… a mi hijo… ¡Te mataré!

Naruto tenía una pequeña bola de chackra en su mano derecha que lanzó contra la cara de Loki, quien salió disparado a toda velocidad contra la pared.

Al poco, Naruto comenzó a escupir sangre por la boca. Tuvo que poner su mano en su boca para impedir que tanta sangre cayera. Miró al lugar donde había lanzado a Loki, quien se levanto pero esta vez con un pequeño corte en su mejilla derecha.

- Mierda… solo le he cortado…

A Naruto le costaba horrores hablar y su mirada cada vez estaba más borrosa. Se giró y miró a Hinata con una sonrisa.

- Hinata… te quiero…

Tras decir esas ultimas palabras, el cuerpo de Naruto comenzó a desplomarse hasta caer al suelo.

- ¡Naruto-kun!

El gritó de Hinata no resonó solo en el escondite de Konoha, sino también en todo la aldea, en la cual, estaba comenzando a llover y sonaban truenos y relámpagos.