17º CAPÍTULO: ¡LUCHANDO HASTA EL LÍMITE! COMIENZA UNA TÁCTICA DESESPERADA

La lluvia apagó las llamas generadas por la técnica de Shiro y la de Loki. Solo quedaron escombros carbonizados. De entre ellos, se levantaron Sashuke y Shiro. Ambos, ya sin el poder del Tyamant y el sello maldito activos, tenían las ropas totalmente destrozadas por el fuego y el cuerpo lleno de heridas y quemaduras. Al verlos Loki aplaudió.

- Me sorprende ver que aún estéis vivos tras recibir un ataque tan directo como ese. Veo que tú técnica os ha salvado.

- Vete al infierno… no acabarás con nosotros así como así… - dijo Shiro hablando con dificultad.

- Lo he comprobado así que creo que…

Pero Loki no pudo terminar, algo salió del suelo y se le clavo en el pecho haciéndolo ascender a gran velocidad. Loki enseguida entendió que era la cola del chackra de Shiro. Cuando miró a los dos que estaba en el suelo, observó como se convertían en humo y como no muy lejos del lugar por donde salí ala cola, Shiro aparecía de debajo del suelo con el poder del Tyamant activo.

- ¡Sashuke! ¡Ahora!

Loki alzó la vista y vio algo que se le acercaba volando a toda velocidad. Era Sashuke aún con el sello maldito activo. En su mano derecha tenía sujeta una espada.

- ¡Maldición! – Pensó Loki mirando a Sashuke e intentando librarse de la cola de Shiro, pero no hubo manera.

Sashuke pasó por el lado de Loki y lo cortó con su espada. Poco después Sashuke aterrizó y Loki cayó al suelo, partido por la mitad.

Tanto Shiro como Sashuke desactivaron el chackra que tenían activo y cayeron muy cansados al suelo.

- P…Por fin lo hemos conseguido… - dijo Shiro respirando como podía y agotado.

Sashuke camino unos pasos a cuatro patas y luego se sentó al lado de Shiro.

- Hemos tenido suerte…

- La verdad es que si… sino se te llega a ocurrir hacer ese agujero habríamos muerto.

Ambos chocaron la mano sin mucha fuerza y se sonrieron pero oyeron una voz que acabó con su sorpresa.

- Ya veo, así que es así como paso todo.

Ambos miraron al frente por puro reflejo, pues sabían perfectamente de quién era la voz. Las dos mitades de Loki, la derecha y la izquierda, estaba de pie como si no le hubiese pasado nada.

- ¡N-No es posible! – Dijo Sashuke totalmente sorprendido.

- Veo que os he subestimado cosa que no va a volver a pasar.

Las dos mitades se juntaron y la línea que marcaba la división desapareció. Loki estaba como si no le hubiese pasado nada.

- Hacía mucho que nadie me pillaba por sorpresa como lo habéis hecho vosotros. Creedme, no sospeché en ningún momento que esos dos eran clones.

Ni Shiro ni Sashuke dijeron nada.

- Por mucho que me cortéis o me hagáis pedazos, siempre puedo regenerar mi cuerpo como lo he hecho ahora.

Shiro miró a Loki seriamente y dijo.

- ¿Te puedo hacer una pregunta?

- Claro, dime.

Shiro espero un momento para hablar y luego comenzó a decir sus palabras en tono serio.

- Entiendo que puedas regenerar tu cuerpo pero… ¿cómo lo haces para que tus ropas se regeneren igual?

Sashuke miró extrañado a Shiro pero luego giró la vista hacía Loki. Tenía razón, la ropa de Loki estaba como si no le hubiese pasado a pesar de todos los golpes que había recibidos.

- Pues…

Sashuke y Shiro escuchaban con atención.

- La llevo puesta y forma parte de mi cuerpo así que… ¿es normal no? – Loki sonrió mientras contestaba.

- ¡¡¡No, no es nada normal!!! – Gritaron Sashuke y Shiro a la vez.

Loki soltó una carcajada pero en seguida se puso serio.

- Bueno vamos a terminar con esto de una vez. Ya me he cansado de jugar con vosotros.

Dando volteretas hacía atrás, Loki se alejó a una distancia de unos 30 metros de Shiro y Sashuke y se mordió el dedo gordo de la mano derecha para luego empezar a formar sellos.

Sashuke y Shiro se percataron de ello.

- ¿¡Va a invocar a una criatura!? – Pensó Shiro para si mismo con miedo a lo que podía salir - ¡Vamos Sashuke, nosotros también!

- ¡Si!

Sashuke se arranco lo que quedaba de su camisa y tomo sangre de una de sus heridas. Shiro hizo lo mismo para tomar la sangre y ambos empezaron a formar los sellos lo más rápido que podían. Al mismo tiempo, los tres pusieron su mano en el suelo.

- ¡Kuchiyose no jutsu!

Una gran cortina de humo rodeo el lugar y en pocos segundos Sashuke y Shiro se encontraban encima de sus invocaciones, Shiro encima de un lobo blanco y Sashuke en una serpiente de color negro.

El lobo blanco miró a la serpiente que no le miró de buena gana.

- ¿Qué hace aquí este reptil? ¿Voy a tener que colaborar con un reptil?

- Escucha Fenrir no es momento para peleas estúpidas.

- Pero…

- ¡Pero nada, necesito que luchéis juntos!

La serpiente miró para arriba para ver a Sashuke.

- Sashuke-sama, ¿en serio tengo que colaborar con este perro?

- O lo haces o yo te convierto en serpiente asada como hice con tu jefe, Sinta.

La serpiente pronto captó la idea y miró al lobo que le hizo una afirmación con un poco de desagrado. Ambos miraron hacía delante donde el humo estaba desapareciendo. Pronto se vio la invocación de Loki. Era una cucaracha.

Shiro y Sashuke miraron al gran insecto con asco.

- Dios… detesto esos bichejos… - murmuró Sashuke.

- Hombre si lo piensas tiene lógica. Cortamos a Loki por la mitad y siguió moviéndose como una cucaracha – Shiro hablaba diciéndose a Sashuke con una sonrisa pero a este no le hizo mucha gracia.

- ¡No estamos para bromas!

- ¡Lo sé, lo sé! – Shiro se reía pero pronto dejo de reírse al distinguir a Loki encima del gran insecto.

- Bien Riuchi… ¡quiero que acabes con ellos y con toda esta maldita aldea!

- A la orden amo – respondió la gran cucaracha obediente a las órdenes de su invocador.

Sashuke y Shiro esperaban a que hiciera el primer movimiento pero el insecto no se movía. Shiro oyó un ruido y miró al suelo. Cientos de cucarachas del tamaño de un niño de diez años se movían bajo sus pies.

- ¿¡P-Pero qué es eso!?

Sashuke miró al suelo y vio como las cucarachas se dirigían en dirección al refugio donde estaban los ciudadanos de Konoha.

- ¡Van hacía el refugio!

Shiro comprobó en seguida que Sashuke tenía razón, tenían que actuar pronto.

- ¡Fenrir! ¡Hay que detener a esos bichos!

- ¡De acuerdo!

- ¡Tú también Sinta!

- ¡A la orden Sashuke-sama!

Fenrir comenzó a dar potentes aullidos que lanzaban unas ondas que hacían que las cucarachas explotasen, Por su lado, Sinta las lanzaba por los aires y luego les lanzaba una sustancia líquida que las hacía arder.

Fenrir y Sinta lograron impedir que los insectos pasaran de un punto pero algo los golpeó por sorpresa lanzándolos unos metros más adelante. Ambos pudieron caer en buena posición.

La gran cucaracha era quien los había golpeado.

- ¡No hagáis daño a mis hijos! – Gritó el gran insecto.

- ¡Bastardo! – Fenrir iba a lanzarse contra la cucaracha pero la voz de Shiro lo detuvo.

- ¡No te entretengas Fenrir! ¡Hay que acabar con los pequeños!

- ¡Esta bien!

Tanto Fenrir como Sinta reanudaron la tarea, pero de vez en cuando tenían que evitar los ataques de la cucaracha.

En el refugio, Sakura y Amelia trataban a Naruto sin mucho éxito. Su chackra estaba muy disminuido, pero no se detenían con tal de salvarlo y curar sus heridas más graves. Hinata por su parte, acariciaba el pelo de Naruto y lo miraba con tristeza.

- Naruto-kun… - murmuraba Hinata.

Kakashi y el resto de la gente de la zona miraba la escena, sin saber que hacer. Kakashi miró a Rikimaru y los dos ninjas Hyuga y a Hanzo. Todos asintieron.

Sakura se percató de unos pasos que se alejaban y miró a Kakashi y al resto de los ninjas que iban en dirección al agujero por el que había salido Loki unos minutos antes.

- ¿¡A dónde vais!? – Preguntó Sakura bien alto para detenerlos. Eran tan solo cinco los que partían.

- Vamos a ayudar a Sashuke y Shiro – respondió Kakashi - . No podemos dejarlos luchar solos y nosotros quedarnos de brazos cruzados.

- ¡Pero estáis muy malheridos y no tenéis su poder de recuperación! – Gritó Amelia mirando sobre todo a Rikimaru que fue quien hablo esta vez.

- Lo sabemos y puede que no seamos más que un estorbo pero… tenemos que ir a ayudarles. También es nuestra aldea y debemos defenderla.

Sakura y Amelia iban a protestar pero la voz de Kakashi las detuvo.

- Vosotras tenéis que salvar a Naruto. Sabemos que podéis hacerlo. Así que… contamos con vosotras.

Kakashi parecía que sonriese y poco después todos desaparecieron por el agujero.

Se produjo el silencio en la zona y Sakura y Amelia volvieron a su trabajo.

En el exterior, Shiro y Sashuke continuaban intentando eliminar a las pequeñas cucarachas con la ayuda de Fenrir y Sinta, pero los continuos ataques de la madre hacían que fuera muy difícil realizar la tarea.

- ¡Maldita sea! ¡A este paso no acabaremos con ellas! – Protestó Shiro en voz alta.

- ¡Tenemos que deshacernos de la madre! – Sugirió Sashuke y Shiro asintió.

- ¡Muy bien, vamos allá!

Sashuke avanzó con Sinta a toda velocidad y rodearon a la cucaracha sujetándola fuerte. Por su lado, Shiro comenzó a formar sellos con sus manos.

- ¡Vamos Fenrir!

- ¡A la orden!

Fenrir abrió la boca y disparó una ráfaga de aire, luego Shiro disparó por su boca fuego.

- ¡Futon Honou no ya! (Ráfaga de flecha de fuego)

La ráfaga de fuego pronto tomo forma de flecha y se dirigió hacía la gran cucaracha que pudo liberarse en el último momento y el ataque dio de lleno a Sinta. La serpiente salió de la llamarada todo lo de prisa que pudo y se colocó al lado de Fenrir mirándolo con rabia.

- ¡Lobo estúpido! ¿¡Pero qué te crees que haces!? ¿¡Quieres asarme vivo!?

- ¡La culpa es tuya por no haberte apartado reptil idiota!

Ambos se miraron con rabia.

- ¡Ya basta Fenrir!

Fenrir enseguida hizo caso a Shiro pero sin que este se diera cuenta le dio un pisotón a la cola de Sinta, el cual se quejó e iba a protestar pero se acordó de lo que le dijo antes Sashuke y no dijo nada. Fenrir le sonrió burlón cosa que enfureció bastante a Sinta.

- Es demasiado rápida esa cucaracha… sino puede estar quieta no podremos hacer nada.

- Tienes razón Shiro pero… si tenemos que preocuparnos además por las pequeñas…

Varias cucarachas pequeñas aparecieron volando por los aires ante Sashuke. Luego de esas vinieron otro grupo y otro más. De manera irregular. Tanto Shiro como Sashuke se miraron un momento y luego bajaron la mirada para mirar al suelo. Hanzo, Rikimaru, Kakashi, Aoshi y Kiaki.

- ¡No os preocupéis por las pequeñas! ¡Nosotros nos encargaremos de ellas! – Gritó Rikimaru.

- ¡Acabad con la grande! – Gritó Hanzo casó como una orden.

Shiro y Sashuke sonrieron al ver a sus compañeros y luego miraron seriamente a la gran cucaracha.

- Muy bien… ¡esta vez acabaremos con ella! ¡Vamos Sashuke!

- ¡Si!

Sashuke comenzó a avanzar con Sinta, tomó sangre de su cuerpo y comenzó a formar sellos con sus manos.

- ¡Kuchiyose no jutsu! – Sashuke estiró los brazos a la derecha e izquierda y aparecieron otras dos serpientes, pero de color más claro que Sinta.

- ¡Sujetad a la cucaracha con todas vuestras fuerzas! ¡No dejéis que se escape!

Las serpientes obedecieron y sujetaron a la gran cucaracha con todas sus fuerzas.

- ¡Ahora lobo estúpido! – Gritó Sinta.

- ¡No hace falta que me lo digas reptil inútil!

Fenrir lanzó la ráfaga de aire y Shiro lanzó la de fuego. Creando una gran flecha de fuego que esta vez se clavo en el corazón de la cucaracha y la hizo arder. Las serpientes se alejaron del lugar.

La gran cucaracha cayó al suelo agonizando y aplastando a cientos de las cucarachas pequeñas. Creo una gran llamarada y luego desapareció junto con sus hijos. Las invocaciones de Shiro y Sashuke también desaparecieron. Ambos se unieron a sus compañeros.

- ¿Se puede saber que hacéis aquí? – Preguntó Shiro.

- Hemos venido a ayudaros. No podíamos quedarnos sin hacer nada – Respondió Rikimaru con una sonrisa.

- ¿Y cómo esta Naruto? – Esta vez preguntó Sashuke.

El grupo de los recién llegados se miraron y negaron. Shiro y Sashuke entendieron enseguida. La reunión duró bien poco, pues Loki apareció de entre el humo.

- Veo que han aparecido más insectos a los que aplastar… - esta vez la voz de Loki no tenía el tono burlo de siempre sino que era más seria.

Todos se pusieron en posición de combate para prepararse ante lo que Loki hiciera.

- Insectos… ¿no sabéis que nada de lo que hagáis puede contra mi?

- ¿Eso piensas? – Preguntó burlón Rikimaru.

- Rikimaru… tiene razón. Sashuke lo partió por la mitad y se volvió a unir como si nada.

- ¿¡Cómo!? ¿¡Estas de coña no!?

Shiro negó con la cabeza.

- Entonces… ¿qué podemos hacer?

- Pues…

Loki llamó la atención de todos con un chasquido de sus dedos. Ya no estaba en el lugar de antes sino flotando en el aire. Por encima de él había una gran bola de fuego ardiendo como el mismísimo sol.

- ¡E-Eso es…! – Shiro no pudo terminar la frase pero conocía la técnica. Era Gea una técnica que consistía en formar una gran bola de fuego con la potencia de una pequeña supernova. Era suficiente su fuerza como para terminar con toda la aldea.

- ¿¡Cómo puede conocer esa técnica!?

- ¡Estamos perdidos!

- ¡No si podemos destruirla! ¡Vamos! – Ordenó Hanzo y todos comenzaron a lanzar sus mejores golpeas hacía la gran bola de fuego.

Loki reía a carcajadas al ver el esfuerzo del pequeño grupo de ninjas.

- ¡No le hacemos nada!

- ¿¡Qué podemos hacer!?

Todos estaban desesperados pero entonces Shiro miró a Kakashi y este pareció entender enseguida que es lo que quería.

Loki los miró por un momento como continuaban con sus inútiles esfuerzos y se preparó para lanzar a Gea.

- ¡Preparaos a morir insectos!

Loki intentó lanzar la bola de fugo pero apareció de pronto una gran corriente de viento que lo arrastraba. Miró hacía arriba y vio con asombró como algo parecido a un vórtice se tragaba a Gea.

- ¡No puede ser! ¡Eso es…!

Loki miró al suelo observando al grupo y puso su atención en Kakashi, en quién pudo distinguir enseguida lo que se imaginaba.

- ¡Mangekyō Sharingan! – Gritó para sus adentros Loki mientras sentía como el vórtice empezaba a arrastrarlo.

Usando su chackra, Loki creó una barrera protectora de chackra que el vórtice no podía tragar.

- ¡Maldición! ¡Así no puedo absorberlo! – Gritó Kakashi sintiéndose cansado por el uso del Magenkyô Sharingan - . No creo que pueda mantener el vórtice mucho tiempo.

- ¡Déjanoslo a nosotros!

Todo el grupo se adelantó a Kakashi. Los tres Hyuga atacaban con su Jüken, Shiro, Hanzo y Sashuke con sus técnicas de fuego.

Los golpes golpeaban la esfera de chackra pero de manera muy débil. Nada podrían hacer para hacerlo entrar en ese vórtice. Solo tendría que esperar a que el usuario del Magenkyû Sharingan se agotase y acabar con ellos.

- ¡Idiotas! ¡No podréis conmigo con estas técnicas!

CONTINUARÁ….